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Antes de entrar en el análisis del caso y sus conclusiones, nos pareció valioso compartir con el lector las respuestas que durante estos últimos meses hemos recibido de parte de clientes avanzados en años (o sea con vivencias) cuando comenzamos a tratar con ellos una posible devaluación del dólar y alternativas para cubrirse. La gran mayoría confesó que “cada vez que habían salido del dólar para invertir en otras monedas les había ido mal”. Veamos las razones de porqué.
Resúmen: - Para inversores conservadores que invierten sólo en instrumentos de renta fija, o sea en plazos fijos, bonos y fondos de renta fija (o hasta en billetes), la alternativa de mutar de monedas saliendo de aquellas que se devalúan a aquellas que aparentemente van a apreciarse termina perjudicándolos debido a que salen de la primera cuando el recorrido ya está hecho y regresan cuando ya es demasiado tarde. Al ser los mercados de monedas tan volátiles e impredecibles tal cual son los de acciones, acertar a realizar los cambios de monedas apropiados y capitalizar de los mismos sólo a través de instrumentos de renta fija sería semejante a tener la capacidad de comprar acciones previo a las subas y venderlas antes de que bajen de valor, o sea un imposible.
- En contrapartida, la historia nos muestra que lo más conveniente es mantenerse siempre en la misma moneda, en este caso sería el dólar, e incorporar a la cartera clases de activos adicionales a la renta fija; o sea acciones e inmuebles del país en cuestión, en este caso de EEUU.
Empecemos por los inmuebles. En el caso de una devaluación, como es el escenario actual, los inmuebles terminan ajustándose en el corto y mediano plazo (europeos, japoneses y otros con sus monedas momentáneamente fuertes comienzan a comprar inmuebles baratos en los EEUU; lo vimos en ésta década con los primeros y en los 80’ con los japoneses. En los 90’, el dólar era la moneda fuerte y eran los norteamericanos los que compraban en el exterior). ¿Cómo comprar inmuebles en USA?, muy simple, sencillo y barato; a través de los Real Estate Investment Trusts (será tema de otra newsletter).
Veamos como es el tema de las acciones. Con una devaluación del dólar, las acciones de empresas norteamericanas "multinacionales" son las más beneficiadas, dado que al remitir utilidades a sus casas matrices desde sus subsidiarias globales localizadas en países cuyas monedas están momentáneamente fortalecidas, compran mayor cantidades de dólares y por ende reportan mayores ganancias con el consiguiente incremento de los valores de sus acciones. ¿Cuál es la mejor canasta de acciones de empresas norteamericanas globales?: las 500 que componen el S&P500. Gráficamente podemos confirmar lo que estamos diciendo: cada vez que el dólar se ha debilitado, las acciones del S&P500 se revalorizaron (Ver los gráficos abajo). Pero el contrario, salvo en el último año de crisis en el que todo el mundo se refugió en dólares, en los momentos normales de fortalecimiento del dólar como fue durante los 90’, las acciones del S&P500 también se comportaron positivamente.
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A primera vista cualquier inversor conservador nos podría objetar, y más después de la caída estrepitosa de los mercados accionarios durante el año pasado, que incorporar acciones a su cartera de inversión conllevaría a tener que asumir un riesgo (medido por volatilidad) al que no esta acostumbrado, con lo cual preferiría seguir apostando a otras monedas utilizando bonos corporativos, soberanos, plazo fijos y/o directamente en billetes (en la caja de seguridad). Lo entendemos... pero sepa que la crisis también hizo caer a TODAS las monedas en forma “estrepitosa” contra el dólar. Y resulta que ahora están subiendo de nuevo.
Lo interesante de nuestro estudio es que no haría falta incorporar más del 25% al 30% del total de la cartera en acciones globales, ya que con esta porción más que alcanzaría para mantener el poder adquisitivo de sus dólares. Pero lo mejor de todo es que cuando analizamos el riesgo (medido por volatilidad) de incorporarle a una cartera que hoy tiene 100% de plazos fijos en u$s (a no más de 6 meses de plazo), un 30% de acciones globales, vemos que la cartera total es mucho menos riesgosa, o sea más estable, que apostar a cualquier otra moneda o canastas de monedas (casi la mitad de riesgosa que apostar todo al euro).
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