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Hoy en día el desprestigio que caracteriza a estas entidades sigue creciendo, puesto que los casos de estafas han ido en aumento mes a mes. Los conflictos de interés han demostrado ser inherentes a este tipo de estructuras, donde los analistas y asesores son incapaces de realizar recomendaciones objetivas dado que les es imposible no caer en la avaricia de las comisiones que sus proveedores y/o empleadores les pagan, ya que estimulan la colocación de productos a cualquier costo (las comisiones promedios de productos estructurados rondan el 5% de la inversión inicial, mientras que las comisiones por compra/venta de título raramente bajan del 1,25%).
El caso emblemático es la grave situación que está atravesando el banco suizo UBS, que a partir del comienzo de la crisis no deja de tener problemas de toda clase. Desde juicios promovidos por inversores sofisticados, como es el caso de Persuit Partners que demostró como el banco los estafó alevosamente (ver), inversores minoritarios que se han visto perjudicados por Maddoff y otros productos estructurados que terminaron siendo ilíquidos, hasta la fuga de empleados y de equipos enteros que se han llevado clientes hacia otros destinos, sin olvidar la estocada final que le ha dado el gobierno de USA por haber ayudado a norteamericanos a evadir impuestos. Y los casos parecen crecer en forma exponencial.
El mismo CEO de UBS, Oswald Gruebel, ha salido a decir que están trabajando arduamente para que los retiros de sus clientes de Banca Privada disminuyan en los próximos meses, puesto que la salida de fondos que vienen sufriendo desde el inicio de la crisis es insostenible. Al tercer trimestre del 2009 totalizaban 180.000 millones de dólares (ver).
Quienes sí están aprovechando esta situación son los Discount Brokers, dado que sus estructuras de bajísimas comisiones han logrado captar a los inversores maltratados por los grandes bancos de inversión. De este modo, los clientes logran mantenerse fuera del alcance de las recomendaciones sesgadas, al tiempo que evitan quedar atrapados en cuantiosos costos fijos que minan la rentabilidad de sus portafolios. |