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Al contrario que en otros países como Reino Unido o Suiza, en donde el 80% de los activos bajo gestión están en manos de los IFA’s (Independent Financial Advisors), en España el 90% de los grandes patrimonios son gestionados por bancos y cajas de ahorros.
Con el estallido de la crisis, el sistema de banca privada de las principales entidades del país se ha venido abajo. La relación de confianza entre éstos y sus clientes se ha quebrado por un cúmulo de circunstancias.
En primer lugar, los gestores de banca privada fueron incapaces de evitar las pérdidas el año pasado a raíz del desplome del mercado. Además, vendían como ‘seguros’ productos que han resultado que no lo eran (estructurados, hedge funds, etc.), práctica que venía motivada por los elevados márgenes con los que jugaba la entidad en cuestión. En tercer lugar, el fuerte apalancamiento que estos clientes tenían ha multiplicado sus pérdidas y, si encima se han visto pillados en los estructurados de Lehman Brothers, en el fondo de Madoff o en Banif Inmobiliario, el colapso es aún mayor.
“La crisis les ha puesto en evidencia”, explican fuentes del sector. “Se han acabado los años en los que las bancas privadas camuflaban sus verdaderas intenciones colocando cualquier tipo de producto, con tal de que les proporcionase un buen margen, para sostener sus altísimos costes fijos”.
Es por ello que los reguladores europeos y nacionales se han puesto manos a la obra para acabar con esta situación. En el reciente RD de EAFIs (Entidades de Asesoramiento Financiero Independiente), se apostó por una mayor profesionalización del sector, y que la base de su asesoramiento sean los valores de independencia y profesionalidad.
Una transformación sin precedentes de la industria en la que están apareciendo nuevos jugadores en línea con esa independencia. Son los profesionales que apuestan por la gestión activa como lo hicieron en su día algunas firmas hoy consolidadas.
“Queremos hacer gestión activa de calidad para los clientes y demostrar que el Alpha no significa iliquidez, ni conceptos complejos que nuestros clientes no entiendan” explica Voerman a Cotizalia.com. “Creemos que si se tiene el tamaño y modelo adecuado se puede crear un negocio sostenible que aporte valor añadido real a nuestros clientes de banca privada” asegura, “tiene que existir una alineación de intereses real”.
Y es que en un país tan “bancarizado” como España, en el que prácticamente el 90% de los activos financieros de los clientes los manejan los bancos, la llegada de este nuevo modelo puede suponer una bocanada de aire fresco en un sector que ha sufrido de forma especialmente dura el “tsunami” de la crisis financiera.
Fuente: COTIZALIA.COM
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