La incertidumbre en torno a la conducción del Banco Central, la creación del Fondo del Bicentenario y mal manejo de la política monetaria y fiscal argentina han reavivado las alarmas en la economía local. La depreciación del peso, impulsado por los factores mencionados y la escalada en la inflación, indica que la volatilidad y la falta de previsibilidad volverán a atentar contra los ahorros y futuros ingresos de empresas e individuos.