News & Press

Follow our blog and stay up to date.

IPROFESIONAL – ARGENTINA: Números rojos para acciones y rebote en bonos: tras un mes difícil, qué esperan inversores en mayo

Fecha: 30 de Abril, 2026

IPROFESIONAL – ARGENTINA: Números rojos para acciones y rebote en bonos: tras un mes difícil, qué esperan inversores en mayo

Para los ahorristas, abril fue un mes de volatilidad y de resultados dispares para las diversas inversiones, con bajas de hasta 17% en las acciones argentinas y subas generalizadas en los bonos en dólares. Todo en un contexto de seguimiento local por el rumbo del dólar y la inflación, y a nivel mundial por el impacto directo en el precio de las materias primas que genera el conflicto en Medio Oriente.

El principal índice de las acciones de las empresas líderes, el Merval de ByMA, cayó 5,5% en todo abril, por lo que en el año acumula un retroceso del 7%.

Entre las mayores caídas registradas en los precios de las acciones durante el mes se destacaron los desplomes de Edenor (EDN), con una baja del 17%, seguida por Comercial del Plata, Central Puerto y Transportadora de Gas del Norte (TGN), que descendieron alrededor de 14% en abril.

En cambio, Loma Negra (LOMA) lideró las subas del mes, con un alza del 8%, seguida por Telecom (TECO), que ganó 5,6%.

También en Wall Street, las empresas argentinas que cotizan en Estados Unidos finalizaron el mes con bajas similares, encabezadas por Edenor, que retrocedió 17% en dólares, y luego Central Puerto, con una caída de 16% en moneda estadounidense.

“La cautela de los inversores generada por el conflicto geopolítico en Medio Oriente tuvo mucho que ver con la baja del índice Merval”, indicó a iProfesional Gustavo Neffa, economista y director de Research for Traders (RfT).

En cuanto a los bonos en dólares que cotizan en ByMA, durante el mes de abril se mostraron al alza, a pesar del complejo contexto externo.

Las mayores subas en títulos públicos fueron encabezadas por los bonares al año 2041 (AL41), que subieron 6%, seguidos por los nominados al 2030 (AL30), que avanzaron 5%. Por su parte, el Global al 2035 (GD35) ascendió 5,5%.

“Los títulos en dólares estuvieron impulsados por las compras de divisas del Banco Central, el superávit fiscal y el equilibrio del tipo de cambio. También subieron los bonos en pesos”, completó Neffa.

Los mercados globales volaron mientras Argentina sufría

Los mercados mundiales cerraron con fuertes alzas en abril, más allá de la volatilidad y de los avances y retrocesos en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para resolver el conflicto en Medio Oriente y liberar el Estrecho de Ormuz, vía fluvial por donde transita el 20% del comercio mundial de petróleo.

Al respecto, el índice Nasdaq de empresas tecnológicas escaló 15% en dólares en todo abril, seguido por el S&P 500 (casi 11%) y el Dow Jones, que ascendió cerca de 7%.

En esta línea, la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos mantuvo las tasas sin cambios en el rango de 3,50% a 3,75%, con un mensaje de Powell más cauteloso de lo esperado, ya que indicó que no hay recortes a la vista y no descartó nuevas subas si el shock energético por el conflicto en Medio Oriente se prolonga.

“Este anuncio no fue una bomba, pero tampoco un alivio. La Fed está atada por el petróleo y el conflicto, y eso significa tasas altas por más tiempo. Los exportadores de energía, como Argentina, son los más resilientes en este escenario”, indicó Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI.

Por lo que estima que el dólar estará “fortaleciéndose”, con presión sobre activos de mercados emergentes.

Para la Argentina, “el escenario es de doble lectura: presión de corto plazo sobre bonos y acciones, pero fortaleza estructural como exportador de energía (Vaca Muerta) y alimentos en un contexto de petróleo alto”, finalizó Sardáns.

Al respecto, José Bano, economista y analista financiero, reflexionó: “El mercado está difícil de leer porque no solo es importante el resultado, sino también la proyección de cada empresa. Es decir, estamos en un momento de cambios tan importantes que la compañía del trimestre pasado no es la misma que la del trimestre que viene”.

En tanto, Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, resumió: “Durante abril, el mercado argentino mostró un comportamiento más selectivo. Después de varios meses de fuerte recuperación, las acciones locales tuvieron mayor volatilidad y cierta toma de ganancias, mientras que los bonos soberanos en dólares lograron sostener una recuperación parcial, acompañados por una baja del riesgo país frente a los niveles previos”.

La estrategia conservadora que recomiendan los expertos para mayo

Ante este panorama complejo, los analistas de mercado recomiendan seguir una estrategia conservadora en mayo en la inversión en acciones y bonos.

“Para mayo, seguimos viendo un escenario donde conviene mantener una cartera prudente, con baja dolarización relativa y mayor foco en instrumentos en pesos que permitan capturar tasa sin perder cobertura”, resumió Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance.

Dentro de la renta fija, prioriza hoy a los bonos ajustados por CER con horizonte hacia junio o julio, ya que “ofrecen una buena combinación entre rendimiento y protección ante eventuales movimientos del tipo de cambio o desvíos inflacionarios”.

También afirma que ve “valor” en Lecap selectivas y en instrumentos de corto plazo, como cauciones o letras del Tesoro.

En deuda hard dollar, Lazzati sostiene que mantiene una “visión táctica” sobre bonos bonares y globales, “especialmente en los tramos más cortos, aprovechando eventuales compresiones de riesgo país si se sostiene la estabilidad cambiaria”.

En especial, menciona los bonos en dólares emitidos al año 2030 (GD30 y AL30), que mantienen buena liquidez y rendimientos.

Además, Natalia Martín, analista de Research de PPI, afirmó: “Seguimos viendo valor en las estrategias en dólares. A pesar de la reciente debilidad, y aun contemplando una perspectiva de relativa estabilidad cambiaria asociada a la liquidación de la cosecha gruesa, creemos que persisten oportunidades para posicionarse en este segmento”.

Por eso, recomienda la exposición en un tramo más largo de la curva, haciendo foco en el Global al año 2041 (GD41).

“El principal factor a monitorear durante mayo será la liquidación del agro. Si el campo acelera ventas, el ingreso de divisas podría sostener la calma cambiaria y favorecer estrategias en pesos. Si, por el contrario, decide demorar liquidaciones, esperando un tipo de cambio más alto, podría haber algo más de volatilidad”, finalizó Lazzati.

Para Andrés Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss, de cara a mayo el foco principal está en dos variables: la decisión de la Fed de mantener las tasas de interés, algo “clave para el apetito por riesgo global”, y, por otro lado, a nivel doméstico, la evolución del dólar y la inflación.

“En este contexto, considero prudente mantener una postura más defensiva en el corto plazo, priorizando los bonos, pero manteniendo exposición selectiva a acciones pensando en el mediano plazo”, detalló.

Energéticas y bancos, las apuestas para mediano plazo

En cuanto a las acciones argentinas, las empresas energéticas aparecen como las mejor posicionadas para invertir.

Para el mediano plazo, “sigo viendo valor en el sector energético, especialmente en YPF, TGS y Pampa. A nivel internacional, me gustan Vista (a través de su CEDEAR) y Tenaris, esta última con potencial de beneficiarse ante cualquier repunte en el sector energético global”, dijo Repetto.

También algunos analistas mencionan a los bancos como un sector a “buen precio” que puede remontar posiciones en caso de una mejora en la confianza y el crecimiento de la economía.

Fuente: IProfesional

 

INFOBAE – ARGENTINA: Jornada financiera: Wall Street cerró su mejor mes desde 2020 e impulsó a las acciones y los bonos argentinos

Fecha: 30 de Abril, 2026

INFOBAE – ARGENTINA: Jornada financiera: Wall Street cerró su mejor mes desde 2020 e impulsó a las acciones y los bonos argentinos

Las acciones de Wall Street cerraron este jueves su mejor mes de beneficios desde 2020, mientras los inversores analizaban un nuevo conjunto de datos económicos clave y los resultados de ganancias de las grandes tecnológicas, que alimentaron el optimismo sobre el auge de la demanda de Inteligencia Artificial (IA).

El índice Nasdaq con decisiva presencia de empresas tecnológicas, subió un 0,9% y cerró en un máximo histórico de 24.892 puntos. El índice S&P 500 también repuntó más del 1%, cerrando por encima de los 7.200 puntos por primera vez para culminar así su mejor mes desde noviembre de 2020. El Dow Jones Industrial subió un 1,7%, o más de 750 puntos, en los 49.652 puntos.

Los precios del petróleo terminaron mixtos: mientras que la variedad Brent del Mar del Norte ganó 0,6%, a USD 111,10 el barril para entregar en junio, el crudo intermedio de Texas cedió 1,4% en los EEUU, a USD 105,30 el barril también para entregar en junio.

Entre los ADR y acciones de compañías argentinas operados en dólares en Nueva York hubo nuevos avances en los títulos petroleros como YPF (+0,8%), Pampa Energía (+0,1%) y Tenaris (+0,6%), aunque Vista Energy cayó un mínimo 0,1% tras presentar balance trimestral. Del lado perdedor encabezaron Banco Supervielle (-3,4%) y Grupo Galicia (-3,2%).

Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- ganaron un 0,6% en promedio, con un riesgo país de JP Morgan en los 567 puntos básicos.

En los EEUU, una ronda de resultados trimestrales de cuatro de las “Siete Magníficas” tecnológicas demostró que el gasto en IA no se está desacelerando, con una previsión combinada de la asombrosa cifra de 725 mil millones de dólares este año. Las acciones de Alphabet (10%) subieron tras superar las expectativas de ganancias, mientras que lasde Amazon (0,8%), Meta (-8,6%) y Microsoft (-3,9%) cayeron. A continuación, Apple (+0,4%) presentó sus resultados en la tarde de este jueves tras el cierre del mercado. Nvidia perdió un 4,6 por ciento.

La Reserva Federal de EEUU (Fed) mantuvo las tasas de interés sin cambios el miércoles, tal como se esperaba, después de que su presidente, Jerome Powell, anunciara que planea continuar en el cargo más allá del final de su mandato actual.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, comentó que “la Fed mantuvo las tasas sin cambios en el rango 3,50%-3,75%, pero el mensaje de Jerome Powell fue más cauteloso de lo esperado: no hay recortes a la vista y no descartó nuevas subas si el shock energético por el conflicto en Medio Oriente se prolonga”

Para Argentina, el escenario es de doble lectura: presión de corto plazo sobre bonos y acciones, pero fortaleza estructural como exportador de energía (Vaca Muerta) y alimentos en un contexto de petróleo alto.

“No fue una bomba, pero tampoco un alivio. La Fed está atada por el petróleo y el conflicto, y eso significa tasas altas por más tiempo. Los exportadores de energía como Argentina son los más resilientes en este escenario”, señaló Sardáns.

Tercera baja seguida para el dólar

Con cierta merma en el volumen de negocios, que alcanzó los USD 448,3 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista experimentó una caída marginal de 50 centavos, a 1.391 pesos.

De esta forma, el tipo de cambio oficial concluyó abril con un ascenso de nueve pesos o 0,7%, para interrumpir una serie de tres meses consecutivos en baja en el primer tramo de 2026.

Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios detalló que “la cotización (tocó) mínimos de $1.377 y recién en ese nivel el tipo de cambio logró estabilizarse, iniciando una leve recuperación que lo devolvió a la zona de $1.380, donde encontró un punto de equilibrio y se mantuvo durante gran parte de la rueda. Sin embargo, en el último tramo la dinámica cambió de forma abrupta: la demanda se impuso con fuerza y, en un movimiento rápido y desordenado, llevó la cotización nuevamente a los niveles del cierre previo”.

Asimismo, en dólar mayorista completó el primer cuatrimestre con una caída de 64 pesos o 4,4 por ciento. En términos reales, con una inflación acumulada en torno del 12% en lo que va del año, la pérdida de poder adquisitivo para el dólar en el mercado interno se aproximó al 16%, que confirma a este activo como una de las inversiones más desfavorables.

El BCRA fijó el techo de las bandas cambiarias en los $1.703,22, que dejó al dólar mayorista -referencia del comercio exterior- a 312,22 pesos o 22,4% de ese límite para la libre flotación.

La autoridad monetaria compró este jueves USD 207 millones en la plaza de contado, el 46,2% de la oferta privada, para acumular un saldo de USD 2.769 millones, el mejor mes desde marzo de 2024. Además acumuló compras por USD 7.155 millones en el primer cuatrimestre.

En su tercera caída consecutiva, el dólar al público restó cinco pesos o 0,4% este jueves, a $1.410 para la venta, según la referencia del Banco Nación. En abril el billete al público terminó con una mínima suba de cinco pesos o 0,4% respecto de los $1.405 del cierre de marzo. Asimismo, en 2026 retrocedió 70 pesos o 4,9% desde los $1.480 del 30 de diciembre.

La cotización blue del dólar descontó 15 pesos o 1,1%, a $1.400 para la venta. De esta forma, el billete informal cayó diez pesos o 0,7% en el balance de abril. En el primer cuatrimestre del año el blue se desplomó 130 pesos o un 8,5 por ciento.

Fuente: Infobae

 

¿Estás preparado para lo más probable que nos suceda?

La mayoría de las personas que nos contactan por estructuraciones patrimoniales solo piensan en una cosa: “Cómo reparto la herencia cuando yo ya no esté”.

Pero hay una realidad mucho más cercana y mucho más probable:

Antes de morir, posiblemente pasemos un tiempo -días, meses o incluso años- en el que no podamos manejarnos solos, ya sea por cuestiones físicas, cognitivas o por la combinación de ambas. Y nadie puede predecir cuánto va a durar esta situación.

En ese momento nuestro dinero deja de fluir hacia nosotros:

Nuestras cuentas, nuestros tratamientos médicos, nuestras empresas… todo se paraliza si el proceso no está preparado y bien planificado. Desde pagar la luz, el gas, la comida, las enfermeras, los medicamentos, hasta administrar nuestras inversiones, alquileres, impuestos y sociedades.

La pregunta no es solo “qué hacer para cuando ya no esté”:

La gran pregunta es: ¿Está nuestro patrimonio preparado para que todo siga funcionando CUANDO YA NO PUEDA administrarlo?

Estructuración patrimonial no es solo para heredar. Es para seguir viviendo dignamente y con control, aunque ya no puedas manejarte solo.


Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

Servicio relacionado: Sociedades, Trusts / Fideicomisos y Cuentas

Mariano Sardáns en Radio Río Negro

Fecha: 23 de Abril, 2026

Mariano Sardáns, CEO de FDI, fue entrevistado en Radio Río Negro, en el programa Panorama Informativo, conducido por Mauricio Silvestrini, donde abordó uno de los temas más relevantes del escenario actual: la relación entre el conflicto bélico, el precio del petróleo y sus implicancias en la economía argentina.

Mariano Sardáns en Radio Cumbre

Fecha: 22 de Abril, 2026

Mariano Sardáns, CEO de FDI, participó en el programa Más vale tarde de Radio Cumbre de Neuquén, conducido por Juan Pablo Iozzia y Lucas Hernandorena, donde analizó el impacto del conflicto bélico en el contexto económico global y sus posibles repercusiones en la economía argentina.

FOCO – PARAGUAY: Oro negro y el riesgo inflacionario para Paraguay

Fecha: 16 de Abril, 2026

FOCO – PARAGUAY: Oro negro y el riesgo inflacionario para Paraguay

El petróleo vuelve al centro del escenario global marcando el riesgo inflacionario, que en Paraguay se podría sentir en semanas, y el CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI, Mariano Sárdans, comparte qué medidas concretas y realistas se pueden aplicar a nivel interno.

“El petróleo es el rey en este escenario, es el shock primario y el que dispara la inflación y las tasas”, expresó. El punto crítico está en el Estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán de los Emiratos Árabes Uni­dos, por donde circula entre el 20 % y 30 % del petróleo mundial.

Mariano explica que, si el con­flicto en Medio Oriente se prolonga, el precio del brent, un tipo de petró­leo, podría sostenerse en niveles de USD 120 a 150 por barril, generando un shock de oferta con impacto di­recto en transporte, energía, fertili­zantes y costos globales.

A partir de ahí es que el efecto se encadena, primero con una infla­ción de tipo “estanflacionaria”,es decir, precios al alza con menor crecimiento, y luego el dilema para los bancos centrales, que se ven for­zados a sostener o subir tasas en un contexto económico más débil.

En Paraguay, ese impacto pue­de empezar a delinearse en el muy corto plazo, en un horizonte de 1 a 3 meses (abril-junio 2026), ya que el principal canal de transmisión será el combustible”, señaló para FOCO Business.

Es así que con un brent por encima de USD 105-110 y tensiones en Ormuz, podrían darse uno o dos ajustes adicionales en los precios de combustibles en las próximas semanas, aunque sin riesgo de desa­bastecimiento, considerando que la estatal Petropar cuenta con stock para unos tres a cuatro meses, dijo.

El traslado a precios se concen­traría en transporte y alimentos, que representan cerca del 40 % de la canasta del IPC, con una posible pre­sión adicional de 0,5 a 1 punto en la inflación del segundo trimestre, pese a que actualmente se mantiene en torno al 4 % y dentro del rango meta.

El que sí enfrenta un escenario mixto es el sector del agro, que, si bien la soja proyecta una produc­ción récord de 11,5 millones de toneladas, los costos logísticos ya subieron entre 15 % y 25 %, afec­tando la competitividad frente a Brasil. Los precios internacionales podrían acompañar parcialmen­te, pero sin compensar del todo el impacto local.

A nivel macro, Paraguay man­tiene cierto margen, ya que el guaraní, una de las monedas más estables de la región, podría absor­ber parte del shock con una depre­ciación controlada, mientras que el espacio fiscal permite medidas de contención, aunque con límites.

No obstante, Mariano no conside­ra un escenario sistémico como el de 2022, pero sí de una presión clara de corto plazo: una inflación de costos visible en surtidores y fletes, que impacta tanto en el bolsillo como en los márgenes productivos.

Fuente: Foco

 

5 DÍAS – PARAGUAY: Carteras migran a commodities frente a tensión en Ormuz

Fecha: 16 de Abril, 2026

5 DÍAS – PARAGUAY: Carteras migran a commodities frente a tensión en Ormuz

El mercado energético se posiciona como el principal factor de riesgo en el escenario global. Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, afirmó que “el petróleo sigue siendo el ´rey ´ porque es el shock primario de oferta”, al referirse al impacto del conflicto en el estrecho de Ormuz sobre los precios internacionales.

Explicó que la dinámica actual no se limita al valor spot del Brent, sino a un conjunto de indicadores en tiempo real. Entre ellos, señaló el tráfico de tanque rus como la referencia central: “Windward y Vortexa reportan solo 16 cruces AIS visibles en los últimos 7 días, frente a 135-140 diarios preconflicto”. Esta calda, indicó, representa una contracción de entre 85% y 90%.

El ejecutivo indicó que, si el flujo no supera los 50 o 60 cruces diarios en las próximas semanas, el mercado interpretará que el shock es estructural. A la vez, observó que la curva forward mantiene una señal de moderación, al reflejar expectativas de resolución en el corto plazo.

Según detalló, el mercado asigna una probabilidad de entre 60% y 65% a que la disrupción sea temporal. “Por eso la curva forward sigue descontando Brent por debajo de US$80-85 para fin de año”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que una persistencia en los niveles actuales podría llevar el precio a superar los US$ 120 por barril.

IMPACTO REGIONAL

En ese escenario, Sardáns describió un cambio en la distribución de beneficios y costos entre economías de América Latina. Señaló que los exportadores de energía se posicionan como los principales beneficiados, mientras que los importadores enfrentan presiones inflacionarias y fiscales.

Detalló que Argentina podría registrar un aumento significativo en su superávit energético, impulsado por la competitividad de Vaca Muerta. Brasil, por su parte, sumaría ingresos adicionales por exportaciones, fortaleciendo tanto a sus empresas energéticas como a su deuda en moneda local.

También mencionó a Colombia, Guyana y Ecuador como economías con potencial de atraer inversión en exploración y producción. En paralelo, indicó que los países importadores como Chile o Perú, enfrentan deterioro en sus términos de intercambio.

En cuanto a Paraguay, incluyó al país dentro del grupo de agroexportadores que podrían beneficiarse por el alza en los precios de commodities agrícolas, derivada del incremento de costos energéticos globales.

ROTACIÓN

El CEO de FDI describió un proceso de reconfiguración en las carteras de inversión. Señaló que la estrategia apunta a “rotar de ´growth global ´ a ´valué + commodity LATAM”, priorizando sectores vinculados a energía, agro e infraestructura.

Entre los activos recomendados, mencionó empresas de upstream y midstream energético, así como compañías agroexportadoras y proyectos de infraestructura logística. En contraste, indicó una menor exposición a consumo interno, bonos de alto rendimiento y sectores sensibles a costos energéticos.

Sardáns afirmó que, en ciclos de este tipo, la energía se consolida como uno de los pocos sectores con desempeño positivo. “Energía es el único sector positivo en shocks como 2022 o los años 70”, indicó, al tiempo que destacó el rol del oro y la plata como cobertura frente a la inflación.

POLÍTICA MONETARIA

El análisis incluyó el margen de acción de la Reserva Federal en un contexto de presión inflacionaria. Sardáns sostuvo que la autoridad monetaria enfrenta una “trampa de política clásica”, con restricciones para reducir tasas en un entorno de petróleo elevado.

Indicó que el mercado prevé recortes acotados hacia la segunda mitad de 2026, condicionados a una eventual normalización del conflicto. “No puede cortarse agresivamente sin desanclar expectativas”, explicó. Según expuso, este escenario implica un dólar fuerte y tasas altas por más tiempo, lo que genera salida de capitales desde mercados emergentes. En ese marco, señaló que los países exportadores de commodities tienen mayor capacidad de resistencia, al generar divisas a través del comercio exterior.

GESTIÓN

Desde la perspectiva de la gestión de activos, detalló que la prioridad actual es equilibrar protección de capital y generación de retornos. Indicó que entre 40% y 50% de las carteras se orientan a instrumentos defensivos como oro, bonos del Tesoro de corto plazo y liquidez en dólares.

El restante 50% a 60% se destina a estrategias temáticas, con foco en energía, agro e infraestructura. “Rebalanceo trimestral obligatorio y stress-testing mensual contra escenarios de petróleo US$ 150”, describió como parte del proceso.

El ejecutivo también señaló cambios en el comportamiento de los inversores desde la escalada del conflicto. Indicó que los clientes institucionales pasaron de una postura de espera a demandar coberturas específicas vinculadas a energía. En paralelo, los inversores de alto patrimonio incrementaron su exposición a ETFs (fondos cotizados) de energía y oro, reduciendo posiciones en tecnología.

Finalmente, explicó que la firma mantiene carteras diversificadas mediante instrumentos registrados en distintos mercados. “Exageramos la diversificación utilizando ETFs registrados dentro y fuera de los EE.UU., lo cual nos permite anular el riesgo de capital”, concluyó.

Fuente: 5 Días

 

PERFIL – ARGENTINA: Los mercados frente el dilema del segundo semestre: corrección breve o shock duradero

Fecha: 15 de Abril, 2026

PERFIL – ARGENTINA: Los mercados frente el dilema del segundo semestre: corrección breve o shock duradero

La economía global llega al segundo semestre de 2026 con una pregunta abierta: si el shock energético derivado de la guerra en Medio Oriente será apenas una corrección de corto plazo o el comienzo de un ciclo más largo de menor crecimiento y mayor inflación.

No se trata solo de una discusión teórica. Esa diferencia ya ordena la lectura de los mercados sobre bonos, acciones, monedas y materias primas. También condiciona las decisiones de los bancos centrales, que deben evaluar si el encarecimiento de la energía será pasajero o si terminará contaminando la inflación de fondo.

El Fondo Monetario Internacional puso ese debate en números. Su escenario base supone una moderación del conflicto y una normalización gradual del precio del petróleo en la segunda mitad del año. En ese caso, el crecimiento global de 2026 se ubicaría en 3,1%.

Pero el organismo también presentó un escenario adverso, con una disrupción más prolongada, un barril más cerca de los US$100 y una expansión de la economía mundial de apenas 2,5%. En la versión más severa, el crudo podría moverse en una franja de entre US$110 y US$125 y el crecimiento global caería hacia 2%, un nivel que se acerca a una recesión internacional.

La importancia de Ormuz en el conflicto

La clave del problema pasa por el canal energético. Un petróleo más caro impacta sobre transporte, logística, industria y generación de electricidad. Ese traslado, primero, pega en los índices de inflación. Después, si se extiende, modifica expectativas y complica a los bancos centrales.

Ese es hoy el mayor temor del mercado. Si el shock es breve, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo podrían evitar una reacción agresiva y sostener la expectativa de tasas más bajas más adelante. Pero si la suba de la energía se vuelve persistente, el escenario cambia: la inflación deja de bajar con claridad y las tasas pueden quedar altas durante más tiempo.

En los activos financieros ya se observa esa tensión. Las bolsas encontraron alivio cada vez que aparecieron señales de descompresión geopolítica, y buena parte de Wall Street recuperó rápidamente el terreno perdido. Sin embargo, ese rebote convive con un mercado de bonos más cauteloso, porque el petróleo sigue en niveles elevados y eso sostiene la presión sobre rendimientos e inflación esperada.

Tal como lo expresó Ignacio Morales, CIO de Wise Capital, el optimismo político de retomar las conversaciones de paz que se escucha en las últimas horas, choca con la realidad logística en el estrecho de Ormuz. “El tráfico marítimo en la zona sigue severamente limitado pese al cese al fuego vigente. Actualmente, apenas circula una fracción de los 130 buques diarios que transitaban antes del conflicto. Esta parálisis en la ruta clave empuja los precios del crudo al alza nuevamente. Los inversores mantienen la mirada fija en la resolución del bloqueo naval y su impacto directo en la inflación energética global. La paridad entre la esperanza diplomática y la crisis de suministro define el rumbo errático de la apertura financiera actual”, señaló el analista de mercados.

¿Conflicto a largo plazo o corrección temprana?

En este derrotero aparecen las dos hipótesis que hoy dominan la agenda inversora.

La primera es la de una corrección breve. Bajo esa visión, el salto del petróleo sería transitorio, la tensión en Medio Oriente tendería a moderarse y la economía global mantendría un crecimiento razonable. En ese escenario, el mercado volvería a privilegiar activos de riesgo, con acciones más firmes, dólar menos demandado como refugio y tasas largas algo más contenidas.

En efecto, el analista Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, sostiene que el mercado está “priceando” mayoritariamente una corrección breve (desescalada en semanas o 1-2 meses como máximo), pero la evidencia real apunta a que el riesgo de shock duradero (3-9 meses o más) es significativamente más alto de lo que se descuenta. “Estamos en un clásico caso de “wishful thinking” colectivo: la curva forward del petróleo, los spreads de crédito y las valoraciones de equities siguen ancladas en un escenario optimista que los datos duros (tráfico en Ormuz, caídas de inventarios y declaraciones) no terminan de confirmar”; explicó a PERFIL.

Al explicar por qué considera que el mercado apuesta hoy a “corrección breve”, Sardans mencionó:

– El Brent oscila cerca de USD102-110/bbl (con picos recientes por encima de 110-115 tras amenazas), pero la curva forward muestra fuerte baja en los contratos lejanos (2027 por debajo de US$80). “Eso implica que el consenso espera que el shock de oferta sea transitorio”.

Se han visto rebotes en bolsas globales y compresión parcial en spreads tras rumores de mediación y mini-acuerdos temporales.

– El comentario que prevalece es que Trump usa el ultimátum como arma negociadora y que Irán eventualmente cederá para evitar destrucción total de infraestructura energética.

“Esta lectura es cómoda, pero subestima la asimetría“, señaló Sardans. “Irán tiene incentivos para prolongar el dolor (daño asimétrico vía proxies, ciber, minas), y el daño ya causado (ataques a instalaciones, buques y comandantes) hace que la reapertura plena de Ormuz no sea inmediata aunque haya un alto-el-fuego”, mencionó el analista de mercados.

La segunda es la del shock duradero. En esa lectura, la energía seguiría cara durante varios meses, la inflación global se volvería más rígida y el proceso de baja de tasas quedaría más lejos. Ese combo obligaría a recalibrar precios de activos: bonos más exigidos, acciones bajo mayor presión y monedas emergentes más vulnerables.

La discusión no es menor porque, en los hechos, el mundo ya empezó a moverse hacia una zona intermedia. El propio economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, planteó esta semana que la economía global se ubica hoy entre el escenario base y el adverso. Es decir: el mercado ya no trabaja con una normalización plena como caso más probable.

En este sentido, Carlos R. Mendizábal, profesor del Instituto de Energía de la Universidad Austral, puso en discusión el hecho de que la economía global pueda salir airosa del conflicto tras el cierre parcial o la interrupción del tránsito por Ormuz que implicó la caída abrupta de uno de los principales corredores energéticos del mundo“La consecuencia inmediata fue un shock de flujos. Pero lo relevante es que ese shock rápidamente evolucionó hacia algo más severo: un shock de oferta. La imposibilidad de evacuar producción derivó en cierres de campos, pérdidas de producción y tensiones en toda la cadena. Cuando el problema deja de ser logístico y pasa a ser productivo, la recuperación ya no es inmediata y depende de factores técnicos, financieros y geopolíticos. Esto introduce una inercia en la crisis que puede extender sus efectos mucho más allá del conflicto puntual”, sentenció.

Algo similar opina Sardans, que también considera un conflicto a mediano plazo como la hipótesis actual en sus previsiones en la gerenciadora. “Nuestra posición -55-60%- de que sea un shock semi-duradero (hasta Q3-Q4 con reapertura parcial lenta). No creemos en “corrección breve” limpia antes de junio-julio”, mencionó. Y reconoció que las implicancias de un shock duradero en el segundo semestre pueden traer

– Estanflación global: Inflación sube 0,5-1,5 puntos adicionales (FMI ve 4,4% base, hasta 5,4-6% en caso extremo). Crecimiento mundial baja a 2,5% o incluso 2% (recesión técnica posible en Europa e impacto en EE.UU.).

– FED complicada: Poco margen para recortes agresivos. Posible “higher for longer” o incluso debate de alzas si las expectativas no se cumplen. Esto castiga a las acciones del tipo “growth” y fuerza salida de flujos de mercados emergentes.

– Dólar fuerte + risk-off: Spreads de mercados emergentes se ensanchan, salvo en el caso de exportadores de commodities.

¿Cuál es el impacto de este escenario entre base y adverso?

Para la Argentina, el tema también importa. Aunque el país mejoró su perfil energético gracias al desarrollo de Vaca Muerta, sigue siendo sensible a un contexto internacional de energía cara y condiciones financieras más restrictivas.

Un petróleo alto puede trasladarse a mayores costos internos, poner presión sobre la inflación y tensionar el frente cambiario en un momento en el que los inversores globales se vuelven más selectivos con los emergentes. Además, si las tasas internacionales permanecen elevadas, el financiamiento para países de mayor riesgo se encarece todavía más.

En este aspecto Sardans mencionó que para la Argentina implicaría que “la baja actual del riesgo país (hacia 500-520 pb) está sustentada en compras netas del BCRA + cosecha gruesa. Un shock duradero la soporta (más dólares por energía), pero si genera recesión global fuerte, la demanda de soja/maíz puede resentirse y el EMBI podría estabilizarse o rebotar 50-100 pb”, proyectó el analista.

En ese marco, el segundo semestre empieza a perfilarse como una prueba para la narrativa que dominó buena parte del último año: la de desaceleración inflacionaria con crecimiento moderado. Si el petróleo cede y el conflicto se estabiliza, el mercado podrá sostener ese escenario. Si no ocurre, la macroeconomía volverá al centro del tablero global.

La diferencia entre una corrección breve y un shock duradero, en definitiva, no es solo una cuestión de precio del crudo. Es la diferencia entre un episodio de volatilidad y un cambio de régimen para los mercados.

Finalmente, en este contexto el mercado observa de cerca cinco factores para definir cuál de los dos escenarios termina imponiéndose: la evolución del precio del Brent, el impacto del conflicto sobre el tránsito energético, la reacción de la inflación en Estados Unidos y Europa, el comportamiento de las tasas largas y la capacidad de la economía global para sostener el crecimiento sin una nueva aceleración de precios.

Fuente: Perfil

 

EL CRONISTA – ARGENTINA: Cayó el riesgo país, subieron los bonos y se achicó la brecha con emergentes

Fecha: 14 de Abril, 2026

EL CRONISTA – ARGENTINA: Cayó el riesgo país, subieron los bonos y se achicó la brecha con emergentes

El riesgo país cerró este martes en 525 puntos básicos, consolidando la tendencia bajista de las últimas ruedas y retorna así a mínimos de febrero. En el día, la compresión fue de tres puntos básicos, pero lo más relevante pasó la medición diaria: el indicador llegó a perforar el nivel de 520 y tocó un piso de 517 puntos, un umbral que no se veía desde el segundo mes del año. En la medición semanal acumula una caída de 85 puntos básicos y en el mes ya recorta 59.

Detrás de este movimiento aparece, en primer lugar, un contexto global más favorable. La descompresión del riesgo geopolítico en Medio Oriente alivia la presión sobre tasas y reactiva el apetito por activos de riesgo.

A nivel local, el mercado comienza a validar una mejora en el frente financiero. La acumulación de reservas por parte del Banco Central y una dinámica cambiaria más estable en el corto plazo reducen parcialmente la percepción de riesgo.

Los bonos soberanos argentinos en dólares cerraron este martes con subas generalizadas a lo largo de toda la curva. En los globales, los avances se ubicaron en su mayoría entre 0,3% y 0,7%, con mejor desempeño en el tramo medio y largo. Títulos como GD35, GD38 y GD41 volvieron a destacarse.

Las paridades continúan recuperando terreno y las yields ya operan en torno al 7,3% – 9,5%, niveles que no se veían casi que desde principios de año.

En la curva ley local, el movimiento fue incluso más firme. Los bonares mostraron subas de hasta 0,9%, lideradas por el AL35 y AL38.

En comparación con la deuda emergente, el movimiento local fue más agresivo. Bonos de países como Ecuador, Egipto o Turquía también cerraron en positivo, pero con subas más moderadas en general.

Sin embargo, hay que destacar que la Argentina rinde muy por encima de sus pares. Mientras países como Brasil operan en la zona de 5,8%, Turquía en torno al 6%-7% y otros high yield emergentes entre 7% y 9%, la deuda argentina todavía se mueve en niveles cercanos al 9%-10% en varios tramos largos.

Al respecto, Eric Ritondale economista, jefe de PUENTE, dijo a El Cronista que la compresión del riesgo país hacia los niveles actuales se explica por un combo claro: acumulación de reservas y estabilidad cambiaria, con un tipo de cambio oficial en mínimos desde octubre.

Hacia adelante, el recorrido adicional depende de tres drivers en marcha:

Ingreso de la cosecha y mejores precios de commodities, que deberían acelerar la oferta de dólares;

Menos ruido externo y legal (geopolítica + caso YPF), que mejora la percepción relativa frente a emergentes;

Reapertura del mercado internacional, clave para financiarse y habilitar un cambio de régimen monetario.

“Si se sostienen disciplina fiscal y acumulación de reservas, hay margen para seguir comprimiendo spreads y avanzar en la normalización de la deuda”, concluyó el experto.

Por su parte, desde Criteria señalaron que: “Durante la segunda semana de abril, se consolidó un cuadro de estabilización financiera de corto plazo, apoyado en una combinación de: apreciación cambiaria, fuerte participación del BCRA en el mercado de cambios y una compresión generalizada de tasas y spreads”.

También y como consigna el documento que elaboraron, Comité de Inversión, “el frente monetario muestra exceso de liquidez y caída de tasas en mínimos, mientras que la desinflación avanza más lentamente que lo esperado, generando tensiones en tasas reales implícitas y ajuste al alza en expectativas de inflación”.

Por último, desde la Alyc concluyeron que: “En el plano real, la actividad evidencia debilidad en industria y construcción, junto con un deterioro en las condiciones financieras de los hogares y aumento de la mora, reflejando tensiones en los balances privados pese a la mejora en activos financieros”.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, pone el foco en lo concreto: la compresión del riesgo país no responde a narrativa ni “optimismo Milei”, sino a la mejora efectiva en los flujos de dólares y la posición financiera.

En su visión, el mercado mira una sola cosa: la capacidad del Banco Central de sostener compras netas de divisas en el tiempo, sin que ese proceso se revierta.

Sardáns explica que ese driver se apoya hoy en tres pilares bien definidos. El primero, y más relevante, es un BCRA que volvió a ser comprador neto de dólares: “En 2026 ya acumula más de u$s 4000 millones en el MULC, con reservas brutas en torno a los u$s 45.000 millones y una mejora significativa en las netas, aunque todavía en terreno negativo”.

La clave, agrega, no es el nivel puntual, sino la consistencia: “Una racha de más de 60 ruedas compradoras que el mercado premia con compresión de spreads”.

El segundo factor es la cosecha gruesa, que actúa como catalizador en el corto plazo. Si bien el volumen total proyectado de divisas para el año no implica un salto respecto a 2025, sí se concentra entre abril y junio, cuando se liquida la mayor parte de soja y maíz.

Y advierte que ese flujo previsible, que históricamente explica hasta el 70% de los agro-dólares, “es lo que le permite al Central seguir comprando con agresividad”.

El tercer eje pasa por el financiamiento del Tesoro, que consigue en las últimas licitaciones rollover elevado y colocaciones en dólares y pesos que reducen la presión sobre las reservas. “En la práctica, esto implica menos necesidad de asistencia del BCRA y, en algunos casos, ingreso de divisas frescas”, analizó el experto.

Con este esquema, Sardáns ve margen para que la compresión continúe en el corto plazo. “Si se sostienen estos flujos, el riesgo país podría acercarse a la zona de 400-450 puntos básicos en los próximos meses, en línea con una eventual normalización de las reservas netas hacia terreno neutral”, anticipó.

Sin embargo, también marca un límite claro: “Mientras las reservas sigan siendo negativas, el piso de compresión será difícil de perforar de forma sostenida”.

Hacia adelante, el mercado ya descuenta buena parte de estos factores. Por eso, más que un rally explosivo, lo que se espera es una baja gradual, sensible a cualquier cambio en el flujo de dólares o en las necesidades de financiamiento del Tesoro.

Renta variable argentina

 Los ADR en Wall Street cerraron con saldo negativo y marcada dispersión, en una rueda que dejó en evidencia una clara rotación sectorial y toma de ganancias en los papeles que venían liderando.

Del lado positivo, el avance fue acotado y concentrado en pocos nombres. Telecom Argentina lideró con una suba de 1,6%, seguida por Bioceres e IRSA (ambas 1,4%). Los bancos también lograron sostenerse en terreno positivo, aunque con subas moderadas: Galicia (0,6%) y Macro (0,4%). MercadoLibre, por su parte, cerró con un avance más leve (0,5%).

Sin embargo, el grueso del panel terminó en rojo. El sector energético encabezó las caídas tras el rally reciente: Pampa Energía cayó 4,1%, Central Puerto 4,6%, Edenor 4,7% y Transportadora de Gas del Sur lideró las bajas con un retroceso de 4,9%. YPF también se sumó a la corrección con una caída de 3,2%.

En Buenos Aires, el S&P Merval en dólares cedió con fuerza, pero no perdió los a u$s 2000. Fue una sesión más roja que verde para las acciones del Panel Líder. Las subas fueron para Banco de Valores, BYMA y Banco Macro.

Por el lado negativo se destacaron: Transportadora de Gas del Sur, Central Puerto y Edenor.

El mercado compra paz

 El Nasdaq subió un 2%, mientras que el S&P 500 avanzó un 1% y quedó cerca de su máximo histórico de cierre, impulsado por un mayor optimismo sobre una posible resolución en Medio Oriente. Al mismo tiempo, los inversores evaluaron una nueva tanda de resultados bancarios y los últimos datos de inflación en Estados Unidos.

Las negociaciones para poner fin a la guerra con Irán podrían reanudarse en Pakistán en los próximos dos días, según declaró el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al New York Post el martes, luego de que el fracaso de las conversaciones del fin de semana llevara a Washington a imponer un bloqueo sobre los puertos iraníes.

En paralelo, el Departamento de Estado estadounidense informó que Israel y Líbano acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar a definir, tras una reunión celebrada en Washington. Sin embargo, no está claro si ya existe un marco concreto hacia la paz.

A esto se suma un dato de inflación mayorista que resultó mejor de lo esperado en marzo, con los costos de servicios sin cambios, y un sólido arranque de la temporada de balances en Estados Unidos, factores que también impulsaron al mercado, según Anthony Saglimbene, estratega jefe de Ameriprise.

En cuanto a los índices, el S&P 500 subió 81,14 puntos (1,2%) y cerró en 6.967,38, muy cerca de su récord de 6.978,60 alcanzado el 27 de enero. El lunes ya había superado el nivel de cierre del 27 de febrero, último día antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El Nasdaq Composite ganó 455,35 puntos (2%) hasta los 23.639,08, encadenando su décima suba consecutiva. En tanto, el Dow Jones avanzó 317,74 puntos (0,7%) y cerró en 48.535,99, su nivel más alto desde comienzos de marzo.

A nivel sectorial, solo tres de los once sectores del S&P 500 cerraron en baja. Energía lideró las caídas con un retroceso del 2,2%, en línea con la baja del petróleo.

En tecnología, el segmento de software subió 1,6% por segundo día consecutivo, mientras que el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) avanzó un 2% y marcó su quinto cierre récord consecutivo.

Fuente: El Cronista

 

SOMOS URUGUAY – URUGUAY: FDI analiza la evolución de la inflación en el contexto global

Fecha: 15 de Abril, 2026

SOMOS URUGUAY – URUGUAY: FDI analiza la evolución de la inflación en el contexto global

En un contexto donde la inflación vuelve al centro de la agenda global, desde FDI analizan que el canal más crítico si el conflicto en Medio Oriente escala y se sigue prolongando es el petróleo.

“Es el rey en este escenario, es el shock primario y el que dispara la inflación y las tasas”, manifiesta Mariano Sárdans, CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI.

El Estrecho de Ormuz mueve aprox. 20-30% del petróleo mundial. Una prolongación (meses) mantiene el precio del Brent fácilmente arriba de USD120-150/bbl. Esto es un shock de oferta clásico, no de demanda. Afecta directamente costos de transporte, fertilizantes, plásticos y energía global.

Los bancos centrales ya tienen inflación pegajosa; un petróleo alto la empeora y reduce la capacidad de cortar tasas.

La Fed y otros bancos centrales se ven forzados a elegir entre combatir la inflación (mantener o subir tasas) o apoyar el crecimiento (bajarlas). Históricamente en shocks de petróleo prolongados, las tasas reales suben al principio y luego la economía se frena.

“En resumen: sin petróleo caro y disruptivo, no hay inflación ni dilema de tasas. El petróleo es el rey en este escenario”, concluyó.

FDI está inscripta como asesor de inversiones (investment advisor) ante la Securities and Exchange Commission (SEC) y cuenta con oficinas en Estados Unidos, Argentina y Uruguay, desde donde brindan atención a clientes de 14 países residentes en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

Fuente: Somos Uruguay

 

Scroll to top