Entrevista a Mariano Sardáns en el Programa “Buen día Suquía” con Lalo Freyre por Radio Suquía.
Fecha: 29 de octubre, 2019
El dólar, la inflación y el déficit fiscal serán algunos de los puntos en los que deberá trabajar el nuevo gobierno. El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, asumirá el 10 de diciembre con una economía en recesión, la tercera tasa de inflación más alta del mundo, una moneda que pierde su valor día a día y una reestructuración de deuda pendiente.
Desde el mercado financiero esperan señales del mandatario electo sobre su política económica, que deberá apuntar a desacelerar la tasa de inflación y mejorar las cuentas fiscales sin descuidar los graves problemas sociales de Argentina, cuya pobreza trepó por encima del 35% de la población.
A continuación, los principales retos en detalle que Fernández deberá enfrentar:
1. Tipo de cambio
Durante los casi cuatro años del presidente Mauricio Macri el peso se devaluó cerca de un 85%, lo que alimentó la tasa de inflación, que en septiembre alcanzó 53,5% anual.
La desconfianza en el peso y la incertidumbre política desde que Fernández superó por amplio margen a Macri en las elecciones primarias de agosto llevó a una dolarización de los ahorros. El derrumbe del mercado forzó al banco central a imponer un control de capitales para limitar el acceso a dólares.
Sin embargo y a pesar de los controles, en la última semana la autoridad monetaria tuvo que desprenderse de unos 1.600 millones de dólares de sus reservas para contener al peso.
“La gente entra al ”home banking” o las empresas tratan de dolarizarse por un tema de desesperación”, dijo a Reuters Mariano Sardáns, presidente ejecutivo de la gerenciadora de patrimonios FDI en Buenos Aires.
“Alberto Fernández, ya fuera de campaña, tiene que empezar a arreglar la economía con sus discursos, con sus dichos, generando confianza, generando expectativas y va a depender de eso el tipo de cambio”, agregó.
En la madrugada del lunes, tras el triunfo del Frente de Todos, el Banco Central dijo que reducirá hasta diciembre el límite de compra de dólares a 200 por mes desde los 10.000 dólares mensuales que regía para las personas físicas.
2. Déficit fiscal
Argentina en el 2018 acordó con el Fondo Monetario Internacional un plan de financiamiento por 57.000 millones de dólares en el que se comprometió a alcanzar un equilibrio fiscal primario en 2019 y un superávit primario de 1% del PIB en 2020.
La recesión económica que afectó la recaudación fiscal y los crecientes gastos que afronta el Estado indexados por inflación alejan al país del cumplimiento de las metas, Martín Vauthier, economista de Eco Go en Buenos Aires.Vauthier.
“Además de renegociar la meta (con el FMI), va a tener que tomar definiciones para que no se deterioren más las cuestiones fiscales”, dijo el economista.
En campaña Fernández criticó el aumento de las tarifas de los servicios públicos que promovió Macri para reducir los subsidios y, así, equilibrar las cuentas públicas.
Alberto Fernández, el armador político que llegó a ser Presidente
Además de prometer “desdolarizar” las tarifas, Fernández dijo que volverá a entregar medicamentos gratis a los jubilados.
3. Inflación
Eco Go estima que en el 2019 la inflación se ubicará en un nivel cercano al 60%, pero que el dato final dependerá de lo que suceda con el dólar y las tarifas de los servicios públicos en noviembre y diciembre.
Fernández propone un acuerdo económico y social para promover una desaceleración de la inflación, a la que considera “un problemón” y dijo que estará conforme si termina su mandato con una inflación de un dígito.
4. Recesión
La economía, que había logrado crecer en el 2017, comenzó su tendencia negativa en el segundo trimestre del 2018, afectada por una histórica sequía en el campo y dudas sobre el programa financiero del país, que llevó a una devaluación del peso y a una importante alza en la tasa de interés.
Fernández criticó las altas tasas de interés que impulsó el banco central, que se convirtieron en un obstáculo para la producción de la industria local, y prometió reactivar la economía a través de estímulos al consumo. “Lo primero que tenemos que hacer es promover el consumo y, además volver a ser exportadores”, agregó.
5. Reestructuración de la deuda
El derrumbe del mercado tras las elecciones primarias llevó al Gobierno de Macri a anunciar en agosto que deberá extender los plazos de pago de la deuda con tenedores privados y con el FMI.
Fernández cuenta entre sus colaboradores con Guillermo Nielsen, un ex secretario de Finanzas que llevó adelante la reestructuración de deuda de 2005, cuando el país acordó con 76% de los bonistas grandes quitas para reestructurar unos 100.000 millones de dólares en deuda en default desde el 2001.
“Necesitamos ganar tiempo y no hacer quitas. Diferir las obligaciones en el tiempo y que suban de un modo más amesetado, no exponencialmente”, dijo Fernández a fines de septiembre.
Según el Gobierno, la deuda del país totalizaba 310.800 millones de dólares a fines de septiembre, un 68% del Producto Interno Bruto (PIB). (Reuters)
Fecha: 29 de octubre, 2019
Las acciones del panel principal muestran caídas de hasta un 10,7%. En tanto, el dólar opera a la baja. Luego de las elecciones que consagraron a la fórmula Fernández – Fernández y de la profundización del , el panel líder del S&P Merval opera a la baja, con una caída del 3,2% respecto del cierre del viernes. Si bien a la mañana los acciones arrancaron con un alza, con el correr del día los empezaron a ceder.
Hasta el momento la principal caída la sufre Grupo Galicia, que baja 10,7. La segunda empresa con mayores caídas es Transener que pierde un 6,7%,. Luego aparece Edenor, cuyos papeles ceden un 5,4% seguida por Banco Macro (-5,2%).
También hay un grupó de acciones con un andar positivo, entre las que se destacan Ternium Argentina que crece un 6,52 y Mirgor (3,9%).
Por otro lado, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street muestran caídas contundentes, entre las que se destaca Edenor con un 12,4% y Grupo Galicia que cede un 10%. Luego aparece Banco Macro (-7,7%) y Superville (7,1%)
En tanto, el dólar operó a la baja debido a las pocas operaciones que se generaron a raíz del nuevo cepo. El analista de mercados Christian Buteler destacó: “En el mercado mayorista cerró en $59.50. Es decir, bajó $0.49 (0.82%). Con un volumen u$s 255 millones. Con un cepo que pasó de u$s 10.000 a u$s 200 se desplomó el volumen operado y retrocedió algo su precio”.
“Se ve un fuerte ajuste bajista de acciones. No se pudo sostener las subas. Creo qué hay mucho nerviosismo entre los operadores por la transición y lo que vendrá”, afirmó el director de Research and Traders, Gustavo Neffa
Por otra parte, Neffa añadió: “Personalmente, pensé que alguna suba se iba a mantener como comenzó la rueda pero se derrumbó demasiado rápido”.
En tanto, Mariano Sardáns , CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI realizó el siguiente análisis coyuntural: “El cepo es una medida de crisis, muy temporaria, que es para parar una hemorragia, pero si la mantenés en el tiempo destruye a la gallina de los huevos de oro que son los exportadores”.
Sardáns añadió: “Sin solucionar el tema de deuda no te viene un proyecto más de inversión a la Argentina. Para todo proyecto, la tasa de descuento siempre es el riesgo país”.
Fecha: 25 de octubre, 2019
Al bancario jubilado le sorprendió recibir una llamada telefónica de su antiguo gerente. Después de un año, ya se había acostumbrado a su nueva vida, lejos de la City y los ajetreos del dólar y las circulares CAMEX del Banco Central.
Pero, a los pocos minutos de charla, tuvo que admitirse a sí mismo que en el fondo extrañaba algo de aquella adrenalina. “Te necesitamos. Y con urgencia”, le dijo su ex jefe.
Al lunes siguiente, lo recibieron con abrazos en una oficina especialmente acondicionada para una de las tareas a la que los bancos le asignan mayor importancia para los tiempos que se vienen: el análisis e interpretación de las nuevas normativas cambiarias.
Sucede que, con la vuelta del cepo -y con las restricciones adicionales que se anticipan para un buen tiempo-, se necesita un tipo de expertise que no se adquiere en la facultad de Derecho sino en el fragor de las crisis recurrentes.
Hoy el veterano se transformó en uno de los principales hombres de consulta del banco, y prácticamente no se firma ningún documento vinculado al comercio exterior si no es con su consentimiento.
Historias como esa se repiten en estos días en la City, y son el síntoma elocuente de un cambio de época. Las entidades más grandes del sistema debieron reflotar algunas áreas que habían desarticulado cuando se liberó el mercado de cambios, a comienzos de 2016.
Algunos volvieron a contratar a expertos en la materia que habían dejado ir con el inicio de la gestión macrista, aunque ahora como consultores externos. En tanto, el área legal de los bancos también cobró un protagonismo inusitado, con más especialistas en la legislación penal cambiaria.
“En la gerencia de comercio exterior estamos armando el departamento de seguimiento de divisas y todos los circuitos de control que de alguna manera habíamos desafectado a fines de 2015”, revela el responsable del área de una de las entidades extranjeras más grandes del sistema.
Según explica, tomaron más personal para que se dedique al seguimiento de divisas para exportaciones y a controlar que las empresas cumplan con los plazos de liquidación requeridos por el BCRA. “Si no, tenés que denunciar a los clientes que no están cumpliendo con la normativa y quedan inhabilitados”, acota.
La misma situación se da en otro de los bancos de primera línea, que también están entre los cinco que más operan en el mercado de cambios. “La cantidad de operaciones se multiplicó y muchas son más problemáticas, ya que merecen más interpretación y una mayor experiencia”, agrega.
La revalorización de los “veteranos”
Justamente el tema de la experiencia es el punto clave, y explica por qué los bancos recurren a las mismas personas que entre 2002 y 2015 vivieron el día a día del mercado de cambios.
“Ellos conocen el alcance de lo que piensa el regulador. Quizá alguno del banco dice que se puede hacer tal o cual cosa, pero ellos lo ven y dicen: ‘No, por más que la norma parezca que lo autoriza, no lo autoriza expresamente y el regulador no te lo permitiría”. Por eso la experiencia suma un montón”, grafican.
“La parte cambiaria es toda una especialidad”, coincide Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI. Desde 2002, cuando el mercado cambiario revivió tras una década de convertibilidad todos los días se fueron agregando normas y comunicaciones que iban articulando la operatoria.
“Los que vivieron eso iban teniendo de alguna forma un flujograma de todas las comunicaciones para entender qué le estaban modificando todo el tiempo. Es una especialidad, como la del abogado que trabaja con la jurisprudencia”, acota Sardáns.
De todos modos, no todas las entidades salieron a reclutar a estos especialistas que cuatro años atrás habían jubilado pensando en que con un mercado sin trabas ya no era necesario su expertise. Muchos optaron por contratarlos como consultores externos, para aprovechar su experiencia sin sumar nueva gente a la plantilla.
“Muchos de los que estaban antes de 2015 se retiraron o se jubilaron. Era gente grande en general, con la edad de jubilarse o cerca, y algunos bancos hicieron un recambio generacional”, explican en la City.
“Algunos los contrataron de nuevo, pero la mayoría ahora los tiene como consultores, y los llaman cuando hay que instaurar un mecanismo nuevo y quieren ver cómo se hace”, agregan.
“Hay conceptos contables o financieros que un abogado tradicional no conoce. Entonces se necesita un abogado que tenga conocimiento de normas tributarias y contables y que además entienda lo que es el mercado de cambios, y que esté al día. Ahí está el desafío”, sostiene Sardáns y agrega: “No hay más de 60 o 70 especilista en el país y los buenos de verdad serán 15”.
Ahora, agrega el CEO de la gerenciadora de patrimonio FDI, formar a un abogado especialista en normas cambiarias es muy difícil, algo que “no se enseña en ninguna facultad ni en un curso”, sino que se gana con la experiencia.
“Los nuevos abogados no entienden mucho el tema, son buenos abogados pero no tienen ni de idea lo que es MULC (Mercado Único y Libre de Cambios), y hay un montón de conceptos con los que puede haber entradas y salidas de divisas, como dividendos, aportes de capital o precancelación de préstamos y mucho no lo saben”, destaca.
Asimismo, el gerente de legales de otro banco que integra el podio en cuestión de activos, destaca que cambió mucho el trabajo tras la reinstauración del cepo “A nosotros nos cambió la matriz de asignación de cantidad de trabajo. Lo que era una consulta de vez en cuando desde legales, ahora pasó a una dedicación intensiva a este tipo de temas”.
“La primera semana post cepo fueron días de trabajar desde las 7 de la mañana hasta las 21. El domingo que se anunció el cepo hubo gente trabajando para programar todo y el lunes 2 de septiembre hicimos una reunión de trabajo de todos los sectores a las 7 de la mañana”, comenta el directivo, quien recuerda que también tuvieron jornada extendida cuando tuvieron que evaluar el impacto del reperfilamiento sobre los Fondos Comunes de Inversión.
Pero esto no sólo cambió la estructura de los bancos . El propio Central debió recurrir al “guardián de las reservas”, como lo llaman en la City para ajustar bien todos los tornillos del cepo cambiario y evitar que las empresas aprovechen agujeros normativos para no ingresar los dólares al país.
Se trata de Jorge Rodríguez, quien fuera gerente de Deuda del Banco Central en los años 80, donde le dio forma a las normas cambiarias en un contexto de extrema volatilidad y que, tras un paso por Economía durante la década del 90, en el 2002 volvió al BCRA de la mano de Mario Blejer para ocupar el cargo de gerente de Comercio Exterior.
En octubre de 2014, durante la gestión de Alejandro Vanoli, fue designado gerente general, hasta la llegada de Federico Sturzenegger, quien lo reemplazó por Mariano Flores Vidal.
Hace un par de semanas, con un cepo que sigue sin poder contener la demanda de dólares y una sangría de reservas que no logra detenerse, el equipo de Guido Sandleris volvió a tomarlo como consultor.
Asesoramiento directo a empresas
En el rearmado de su estructura legal y de comercio exterior, los bancos también pusieron algunas fichas en sus clientes más grandes para asesorarlos en temas cambiarios.
“Hay empresas que arman expedientes para pedir permiso al Central para pagar dividendos y en eso se los asesora personalmente”, explican en una entidad extranjera muy activo en comercio exterior.
“El banco los guía sobre cómo tienen que armar el legajo o qué documentación tienen que presentar. Les damos una mano para que la carpeta esté bien presentada, eso va a consulta al BCRA y se espera a que lo autorice”, detallan.
Como esas operaciones por ahora no están siendo habilitadas, el banco difícilmente cobre la comisión por tal operación, con lo cual el cliente paga directamente por el asesoramiento.
“Es un trabajo enorme para nosotros porque tenemos que dedicar personal y tiempo, sin traer resultados, con lo cual ahi le cobramos un fee bastante alto a los clientes. Estamos poniendo gente especializada que le dedica un montón de tiempo a analizar normas que cambian cada tres días”, se justifican en la entidad extranjera.
En ese sentido, respecto del impacto de los cambios normativos y su interpretación en las empresas, Mariano Sardáns, de FDI, sostiene que eso frenó mucho las operaciones.
“Hay gente que está queriendo transferir dólares por conceptos determinados y las sucursales no saben qué hacer. Presionan a los departamentos regionales, que tampoco saben qué responderles y ellos caen en las áreas legales. Pero a la larga termina frenando muchos negocios”, explica.
De una u otra forma, el cepo revolucionó a la City porteña. Las empresas, tratando de saber qué pueden hacer y qué no; los bancos, rearmando su estructura para poner más énfasis en analizar las normas cambiarias y hasta el Central, buscando evitar vericuetos normativos para que siga el drenaje de dólares. Todos los jugadores preparados para un cepo, que llegó para quedarse y que promete ser cada vez más restrictivo.
Fecha: 23 de octubre, 2019
La evolución del liqui se ha transformado en la variable clave desde el cepo. La inercia inflacionaria le imprimiría una dinámica alcista. Si no ingresan dólares del FMI, ven el actual nivel más como piso que techo “Sin la claridad de ingresos de dólares del FMI, el actual nivel de contado con liqui es más piso que techo”, dispara Norberto Sosa, director de InvertirEnBolsa.
En el actual estado de incertidumbre, de lo que sí se tiene certeza es que cada día el BCRA tiene menos reservas y los pasivos monetarios siguen creciendo. En este contexto, la relación entre pasivos monetarios y reservas, la cual se instala como benchmark del contado con liquidación, sigue creciendo: “Los pagos de deuda, sin contar letras, son de u$s 1914 millones este mes, u$s 1942 millones en noviembre y u$s 2787 millones en diciembre”, completa Sosa.
Para Miguel Zielonka, director de Econviews, el precio del liqui depende de cuánto bajen la tasa y de cómo sigan los controles: “Las tasas van a continuar bajándolas y los controles después de las elecciones los endurecerán. Bajo esos supuestos, la brecha va para arriba, puede estar arriba del 30% para fin de año”.
José Bano, de InvertirOnline, ve al “liqui” para arriba: “Mientras el panorama sea que los dólares son cada vez más escasos y que podrían endurecerse los controles de cambio dudo mucho que haya un cambio de tendencia”.
El precio del contado con liquidación depende de cuánto bajen la tasa y de cómo sigan los controles
“La evolución del liqui se ha transformado en la variable clave desde la reinstalación del cepo. Hemos tenido varios vaivenes que han provocado cierta desorientación. Debido al riesgo inflacionario, el view debe ser más dinámico. Llegamos a la conclusión que la inercia inflacionaria le imprimiría una dinámica alcista”, precisa un informe de Delphos.
Para Mariano Sardáns, CEO de FDI, el precio actual del contado con liquidación empieza a estar barato, “porque el acceso a un dólar oficial de $ 60 será cada vez más limitado”.
Un informe de Bull Market pone el acento en un severo problema cambiario, con una brecha que podría descontrolarse y subir hasta el 100% para antes de junio o julio si no se acompaña el proceso con una solución drástica con el stock existente de pesos. Podría generar el primer problema con los bancos, que podrían negarse aceptar un bono por sus patrimonios colocados en Leliq”.
Fecha: 22 de octubre, 2019
La inercia de los precios le imprimiría una dinámica alcista. En la City dicen que, sin claridad sobre el último desembolso del FMI, el actual nivel de contado con liqui es más piso que techo. El dólar “contado con liquidación” , que surge de la diferencia entre los precios de bonos soberanos en pesos y en dólares, subía hoy 0,62% a $ 74,66 minutos después de las 16 de Buenos Aires. El avance, algo estable en las últimas ruedas, lleva a operadores y analistas a calcular hasta dónde puede llegar.
“Sin la claridad de ingresos de dólares del FMI, el actual nivel de contado con liqui es más piso que techo”, dispara desde el vamos Norberto Sosa, director de InvertirEnBolsa.
“Lamentablemente, en el actual estado de incertidumbre, de lo que si se tiene certeza es que cada día el Banco Central (BCRA) tiene menos reservas y los pasivos monetarios siguen creciendo. En este contexto, la relación entre pasivos monetarios y reservas, la cual se instala como benchmark del contado con liquidación, sigue creciendo. Hacia adelante, sabemos que los pagos de deuda y organismos, sin contar letras, son de u$s 1914 millones este mes, u$s 1942 millones en noviembre y u$s 2787 millones en diciembre”, completa Sosa.
Para Miguel Zielonka, director de Econviews , el precio del liqui depende de cuánto bajen la tasa y de cómo sigan los controles: “Mi visión es que las tasas van a continuar bajándolas y que a los controles después de las elecciones los endurecen. Bajo esos supuestos, la brecha va para arriba, puede estar arriba del 30% para fin de año”.
Para Mariano Sardáns, CEO de FDI , un dólar de $ 75 como es el precio actual del contado con liquidación empieza a estar barato, “porque el acceso a un dólar oficial de $ 60 será cada vez más limitado”.
José Bano, gerente de asesoramiento financiero de InvertirOnline , ve al “liqui” para arriba: “Mientras el panorama sea que los dólares son cada vez más escaso y que podrían endurecerse los controles de cambio dudo mucho que haya un cambio de tendencia”.
“La evolución del dólar contado con liqui se ha transformado en la variable clave desde la reinstalación del cepo. Hemos tenido varios vaivenes que han provocado cierta desorientación. En la visión estática, un dólar contado con liquidación de $ 75 luce más próximo a caro que a barato. Pero debido al riesgo inflacionario, el view debe ser más dinámico. Llegamos a la conclusión que la inercia inflacionaria le imprimiría al mismo una dinámica alcista que implicaría una cotización estimada promedio para el caso base de $ 76,1 en noviembre $ 81,4 en diciembre y $ 86,3 en enero”, precisa un informe de Delphos Investment.
La clave son los supuestos del caso base, que implican inflaciones mensuales del 7% en noviembre y diciembre y del 5% en enero. Vale la pena destacar que la suba reciente ya lo lleva a los valores promedios esperados para noviembre en el caso base.
Un informe de Bull Market Brokers (BMB ) pone el acento en un severo problema cambiario, con una brecha que podría descontrolarse y subir hasta el 100% para antes de junio o julio si no se acompaña el proceso con una solución drástica con el stock existente de pesos. Podría generar el primer problema con los bancos, que podrían negarse aceptar un bono por sus patrimonios colocados mayormente en Leliq, mismo para provincias, que ya fueron afectadas por lo ocurrido con las Lecaps y se resolvió mayormente con utilidades del BCRA giradas a Hacienda para hacer frente a los compromisos de deuda”.
“La estrategia de baja de tasa de referencia, emisión de pesos para comprar el saldo comercial e inyectar dinero en el sistema, nos lleva a un escenario donde el BCRA podría perder por completo el control monetario. La brecha podría a mitad del año que viene desestabilizar el programa de Alberto Fernández, y así agotar el poder político inicial”, completan desde BMB.
Fecha: 18 de octubre, 2019
Tras el control de cambios y con dudas sobre el rumbo que tomará la econorníadurante el próximo gobierno, los argentinos buscan ahorrar fue a del país. Es clave elegir una jurisdicción y entidad flexibles Como parte de las restricciones cambiarías, el Banco Central (BCKA) impidió transferir dinero a cuentas de inversión radicadas en el exterior. Sin embargo, están habilitados los giros de dólares a cuentas bancal ¡as propias, En ese marco, lo fundamental es elegir una jurisdicción amigable y una entidad que permita hacer los trámites a distancia.
Para muchos, Uruguay resulta la mejor opción, por cercanía. Aunque muchas entidades que operan en Argentina tienen sede en ese país, los bancos no ofrecen la apertura de cuenta desde sus sucursales locales. En el caso de BBVA, por ejemplo, es necesario tener domicilio fiscal en el país vecino. En Itaú Uruguay, en cambio, se puede abrir la cuenta con copia del DNI, comprobante de domicilio, copia de las Últimas declaraciones juradas de impuestos y una carta de recomendación de 2 instituciones bancadas con fas que el interesado opere en Argentina (salvo que sea cliente del mismo banco).
Mariano Sardáns, CEO de FDI gerenciadora de patrimonios, recomendó usar los bancos norteamericanos porque son baratos y competitivos aunque dijo que es necesario hacer una buena investigación porque hay muchos que siguen pidiendo que la persona viaje o “son poco flexibles al momento de retirar los fondos”, “Cada vez más instituciones permiten abrir una cuenta en forma remota. Mucha gente cree que para abrir una cuenta en Estados Unidos hace falta tener visa pero eso no es correcto. Sí piden pasaporte al día y algunas veces solicitan una segunda identificación que perfectamente puede ser el DNI. También hay que presentar una boleta de servicios para confirmar la dirección y un extracto bancario de una institución de tu país o de cualquier otro país del mundo. Eso lo hacen como para tener una doble seguridad de que hay otra institución financiera que hízo el procedimiento de conocer a su cliente”, explicó Sardáns.
En opinión del especialista, Estados Unidos “es una jurisdicción pro cliente, barata, muy competitiva, con muchas opciones , la mayoría de los bancos no cobran por recibir transferencias y sí cobran para girar. Lo usual son u$s 25 pero llega a u$s 40 en algunos casos”. Por el contrario, consideró que la plaza uruguaya tiene pocos jugadores y son muy caros.
Un factor a tener en cuenta cuando se giran fondos al exterior es el factor impositivo. El contador Iván Sasovsky señaló: “En Argentina las cuentas en el exterior tributan específicamente para aquellos ciudadanos que tengan domicilio y residencia fiscal en Argentina, principalmente, dos impuestos en particular. El primero es el impuesto a los bienes personales, que recae sobre los saldos al 31 de diciembre de cada año . El saldo se considera al tipo de cambio oficial de ese día y se tributa el 0,75% sobre ese saldo para las cuentas radicadas en el exterior, por encima del mínimo no imponible de bienes personales. Además, van a estar alcanzados por el impuesto a las ganancias en la Argentina . Eso será el 15% o el 35% , ya sea que se trate de intereses o compraventa de títulos o acciones del exterior, respectivamente”.
Asimismo, Sasovsky recordó que los fondos depositados en el exterior pueden llegar a tributar los impuestos del país de origen : si esa cuenta está a nombre de una persona física puede estar sometido al impuesto a la renta en el exterior.
Fecha: 17 de octubre, 2019
Tras el control de cambios y con dudas sobre el rumbo que tomará la econorníadurante el próximo gobierno, los argentinos buscan ahorrar fue a del país. Es clave elegir una jurisdicción y entidad flexibles Como parte de las restricciones cambiarías, el Banco Central (BCKA) impidió transferir dinero a cuentas de inversión radicadas en el exterior. Sin embargo, están habilitados los giros de dólares a cuentas bancal ¡as propias, En ese marco, lo fundamental es elegir una jurisdicción amigable y una entidad que permita hacer los trámites a distancia.
Para muchos, Uruguay resulta la mejor opción, por cercanía. Aunque muchas entidades que operan en Argentina tienen sede en ese país, los bancos no ofrecen la apertura de cuenta desde sus sucursales locales. En el caso de BBVA, por ejemplo, es necesario tener domicilio fiscal en el país vecino. En Itaú Uruguay, en cambio, se puede abrir la cuenta con copia del DNI, comprobante de domicilio, copia de las Últimas declaraciones juradas de impuestos y una carta de recomendación de 2 instituciones bancadas con fas que el interesado opere en Argentina (salvo que sea cliente del mismo banco).
Mariano Sardáns, CEO de FDI gerenciadora de patrimonios, recomendó usar los bancos norteamericanos porque son baratos y competitivos aunque dijo que es necesario hacer una buena investigación porque hay muchos que siguen pidiendo que la persona viaje o “son poco flexibles al momento de retirar los fondos”, “Cada vez más instituciones permiten abrir una cuenta en forma remota. Mucha gente cree que para abrir una cuenta en Estados Unidos hace falta tener visa pero eso no es correcto. Sí piden pasaporte al día y algunas veces solicitan una segunda identificación que perfectamente puede ser el DNI. También hay que presentar una boleta de servicios para confirmar la dirección y un extracto bancario de una institución de tu país o de cualquier otro país del mundo. Eso lo hacen como para tener una doble seguridad de que hay otra institución financiera que hízo el procedimiento de conocer a su cliente”, explicó Sardáns.
En opinión del especialista, Estados Unidos “es una jurisdicción pro cliente, barata, muy competitiva, con muchas opciones , la mayoría de los bancos no cobran por recibir transferencias y sí cobran para girar. Lo usual son u$s 25 pero llega a u$s 40 en algunos casos”. Por el contrario, consideró que la plaza uruguaya tiene pocos jugadores y son muy caros.
Un factor a tener en cuenta cuando se giran fondos al exterior es el factor impositivo. El contador Iván Sasovsky señaló: “En Argentina las cuentas en el exterior tributan específicamente para aquellos ciudadanos que tengan domicilio y residencia fiscal en Argentina, principalmente, dos impuestos en particular. El primero es el impuesto a los bienes personales, que recae sobre los saldos al 31 de diciembre de cada año . El saldo se considera al tipo de cambio oficial de ese día y se tributa el 0,75% sobre ese saldo para las cuentas radicadas en el exterior, por encima del mínimo no imponible de bienes personales. Además, van a estar alcanzados por el impuesto a las ganancias en la Argentina . Eso será el 15% o el 35% , ya sea que se trate de intereses o compraventa de títulos o acciones del exterior, respectivamente”.
Asimismo, Sasovsky recordó que los fondos depositados en el exterior pueden llegar a tributar los impuestos del país de origen : si esa cuenta está a nombre de una persona física puede estar sometido al impuesto a la renta en el exterior.
Fecha: 14 de octubre, 2019
Estiman que habrá que ajustar el tope de u$s 10.000 mensuales para atesoramiento, no descartan que se ajuste por ingresos y hasta la necesidad de un desdoblamiento cambiario. En la City se refieren a los controles cambiarios actuales como a un “cepo light”, con tope de u$s 10.000 que se pueden comprar por mes, ya que prevén que pronto habrá mayores limitaciones para evitar un drenaje en los dólares del Banco Central (BCRA).
De hecho, un informe de Quantum revela que el nivel de reservas hacia fin de año estará influenciado por el devenir de la política económica y las expectativas que se vayan formando respecto del contexto en el que se desarrollará la economía post-elecciones: “Desde las PASO las reservas internacionales brutas cayeron u$s 18.100 millones a un stock actual de u$s 48.000 millones. Estimamos reservas netas en unos u$s 12.100 millones al descontar el swap con el Banco Popular de China –inconvertible a demanda en su mayor parte-, la contrapartida de los depósitos en divisas en los bancos, tenencias de oro, activos relacionados a la posición de Argentina con el FMI y otros préstamos internacionales”.
Otro informe de Bconomics resalta que se podría minimizar la pérdida de reservas internacionales a través de mayores restricciones al acceso al mercado de cambios para atesoramiento (pasar de u$s 10.000 mensuales de personas humanas a, por ejemplo, u$s 2000) y el gasto en turismo: “Además, limitar los retiros de depósitos en dólares del sector privado, que cayeron u$s 12.000 millones desde las PASO y que, con un stock actual de u$s 20.000 millones, representan una parte importante de las reservas internacionales. E implementar un posible esquema de desdoblamiento cambiario formal –dólar oficial y dólar financiero- para ir equilibrando el balance de pagos”.
Norberto Sosa, director de InvertirEnBolsa , estima que, según el resultado de la primera vuelta y cómo impacte en los mercados y en la demanda de dólares, “es probable que el BCRA se vea en la necesidad de aplicar nuevas restricciones, pero entiendo que la primera decisión que tendrá que tomar es dejar o disminuir las ventas, permitiendo que el tipo de cambio encuentre un nuevo nivel”.
“A pesar de las restricciones cambiarias impuestas por el gobierno, el Banco Central continúa perdiendo reservas, por lo que si las elecciones no producen un cambio de expectativas, deberá seguramente incrementar los límites de compra de moneda extranjera”, advierte un informe de Allaria Ledesma , firmado por Christian Reos, gerente de Research Consultado por este diario, dijo que “a pesar de las restricciones cambiarias impuestas por el gobierno, el Banco Central continúa perdiendo reservas, por lo que si las elecciones no producen un cambio de expectativas, deberá seguramente incrementar los límites de compra de moneda extranjera”.
A su juicio, el momento que eventualmente se pongan más controles va a depender de cómo sea la transición: “Si hay buena onda entre el presidente actual y el ganador de las elecciones, podría limitarse la compra de dólares a un monto más bajo, o podría ponerse un límite según el ingreso de cada individuo”.
Amilcar Collante, economista de Cesur, advierte que, de ganar las elecciones, Alberto Fernández va a querer reducir a cero el drenaje que tienen las reservas. Hoy las reservas netas son de u$s 13.800 millones luego del visto bueno del FMI de usar su plata, pero cerca de u$s 6000 millones vencen hasta fin de año y otra parte es de deuda en pesos. Por lo tanto, con la dinámica actual, llegan muy justo a diciembre”.
A su entender, pueden reducir la compra de dólares a la mitad o menos, que sea directamente la AFIP la que establezca cuánto se puede comprar según los ingresos, o que aparezca el dólar turista, lo que implicaría un tipo de cambio diferencial para quienes viajan y hagan consumos con tarjeta, donde hoy no hay restricción alguna.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, hace hincapié en que el control de cambios está matando al comercio exterior, en especial a quienes venden servicios al exterior, que buscan soluciones para que sus dólares no entren a través del mercado de cambios, lo cual hace que haya menos divisas y que el control de cambios deba ser aún más fuerte.
Fecha: 9 de octubre, 2019
“Tenemos muchos inversores buitres, clientes norteamericanos y europeos que se juegan unas fichas a bonos argentinos, especialmente al Discount jurisdicción Nueva York, que rinde 20% anual en dólares”, dispara Mariano Sardáns, CEO de FDI.
A su juicio, este bono es considerado “el intocable”, porque en la propuesta que el Gobierno le hizo al Congreso de reperfilar la deuda, le ofreció eso a todos los bonistas menos al Discount, porque según Sardáns correrían el peligro de que se retrotraiga la reestructuración de la deuda del 2005: “Entonces hay mucho inversor extranjero que apuesta por el Discount, que por algo es el de mayor paridad. En una cartera de bonos que la mayoría rinde el 1 o 2%, tener este bono te sube el retorno”.
Martin Kalos, de Elypsis, agrega que “si la propuesta de renegociación que se pueda acordar el año que viene implique un precio de salida superior al precio que hoy tienen los bonos en el mercado secundario, es lógico que los precios de los títulos parezcan atractivos”.
El analista Christian Buteler señala que los bonos han tenido un rebote, pero habían llegado a un precio realmente de regalo: “En una futura renegociación de la deuda en muchos bonos se necesita tener el 70% para lograr esa reestructuración, algunos fondos buitres vieron tentador entrar en algunas emisiones de poco monto dado que con los precios tan deprimidos podían acercarse a ese 30% necesario para trabar la negociación por pocos dólares”.
Daniel Chodos, director del Credit Suisse, vio unos fondos distress comprando cuando los precios de los bonos estaban abajo de u$s 40: “Hay cierto interés, ya que el mercado distress en Estados Unidos es enorme. Compran los de precio bajo como los Par y los ley Nueva York”.
Daniela Wechselblatt, titular de DW Global Investments, asegura que los buitres arrancaron a comprar porque buscan deuda con altas chances de entrar en default y su negocio es ir ajuicio y tratar de sacar lo máximo que se pueda: “La curva de los bonos está completamente invertida, los inversores en vez de mirar la TIR buscan los bonos que tengan menor paridad”.