Autor: LUPA Marketing Solutions

Radio Cooperativa: Compartimos la entrevista realizada a Mariano Sardáns por Jorge Chamorro – Primera Parte

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Hoy hablamos sobre el Blanqueo y sus conclusiones finales. 

 

Radio Cooperativa: Compartimos la entrevista realizada a Mariano Sardáns por Jorge Chamorro – Segunda Parte

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Hoy hablamos sobre el Blanqueo y sus conclusiones finales. 

Cronista.Com: Si la comisión por invertir en Lebac supera el 0,34%, hoy conviene más un plazo fijo

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“Cualquier persona o empresa que tenga una posición en Lebac, si necesita el dinero antes de su vencimiento, puede venderla en el mercado sin ningún inconveniente”, detalla Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Lo que a simple vista parece muy bueno, muchas veces termina siendo lo menos conveniente.

Esto es exactamente lo que pasa con las inversiones en Lebac, instrumento al que muchos inversores han recurrido en el último año, dada la tasa de interés positiva que paga y la diferencia de rendimiento respecto del clásico plazo fijo bancario.

Justamente en los últimos meses el diferencial de tasa entre el plazo fijo y la Lebac se ha ido reduciendo y de ahí que el tema del análisis de la renta después de computar los costos y comisiones empieza a ser relevante.

Recordemos que mientras que los bancos no cobran comisiones cada vez que se invierte y renueva un plazo fijo, sí se paga una comisión cada vez que se hace lo mismo con las letras del Banco Central.

Haciendo un análisis de sensibilidad del impacto en la rentabilidad que genera la comisión, se puede concluir que la colocación a 30 días en Lebac es más conveniente que colocar en plazo fijo al mismo plazo siempre y cuando la comisión de operación sea menor al 0,34%. Para el plazo de 60 días, la inversión en Lebac es más conveniente siempre y cuando la comisión para operar sea menor al 0,47%.

Ahora bien, no se debe olvidar que quien emite las Lebac es nada más y nada menos que el Banco Central, que es quien tiene la maquinita para fabricar los pesos. Por eso, la Lebac es considerada la inversión en pesos más segura de la Argentina.

“También recordemos que otra de las ventajas que tiene la Lebac sobre el plazo fijo es la liquidez. Cualquier persona o empresa que tenga una posición en Lebac, si necesita el dinero antes de su vencimiento, puede venderla en el mercado sin ningún inconveniente”, detalla Mariano Sardáns, CEO de FDI.

“Si bien el ahorrista en pesos tiene opciones de renta con tasa Badlar y con tasa que ajusta por CER, la tasa fija en pesos es un producto bien simple y es el crédito del Banco Central. Por eso atrae tanto al pequeño como al gran inversor”, advierte Rafael Di Giorno, director de Proficio.

A su juicio, lo que cobran los bancos es muy variado, según el banco y el cliente, pero algunos pueden llegar a cobrar un costo significativo por girar la plata a otro lado. Incluso, algunas entidades recomiendan a los pequeños ahorristas que inviertan directamente a través de sus fondos, que colocan la plata en estas letras.

 

La Nación: Más allá del dólar: las mejores opciones para ganarle al plazo fijo

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“Bien asesorado, un ahorrista hoy puede conseguir una tasa del 25% anual en pesos, aproximadamente un 5% más que la tasa de inflación actual y proyectada”, explica Mariano Sardáns, CEO de FDI.” 

Los pesos vienen pisando fuerte en materia de inversiones. Por ahora, con el dólar planchado por debajo de $ 16, la opción de apostar en moneda local es la más atractiva. Pero no cualquier activo es igual ni deja el mismo rendimiento real en el bolsillo.

El clásico plazo fijo es el primer instrumento que entra en la mira. Con tasas de interés ubicadas ya por debajo del 20% anual en la mayoría de los bancos de primera línea, estacionar los ahorros en este tipo de colocaciones no luce como lo más acertado, teniendo en cuenta que la inflación proyectada para este año por las consultoras privadas ronda entre 20% y 22%. Es decir que si esos pronósticos se cumplen, el rendimiento real de la inversión sería negativo, con la consecuente pérdida del poder adquisitivo de esos pesos.

Las alternativas hay que buscarlas en otro tipo de instrumentos, también de renta fija, que sin elevar demasiado el riesgo asumido por el inversor le den la oportunidad de capitalizar una ganancia más atractiva.

“Bien asesorado, un ahorrista hoy puede conseguir una tasa del 25% anual en pesos, aproximadamente un 5% más que la tasa de inflación actual y proyectada”, arranca Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI. “Lograr un rendimiento del 25% anual significa que se le gana al dólar en la medida en que su valor esté por debajo de $ 20 de acá a un año”, agrega el especialista.

Pablo Santiago, head of research del Banco Mariva, plantea en primero lugar que “las letras que emite el Banco Central (Lebac) siguen ofreciendo un rendimiento superior al de los plazos fijos”. En la última licitación, las letras del BCRA con vencimiento a 30 días se vendieron en 22,75%; la Lebac con vencimiento a dos meses, en 22,5%, y las que expiran en tres meses, en 22%. Pero, avanza, “si el objetivo es ganarle a la inflación, los únicos activos que lo aseguran son aquellos vinculados al CER (ajuste por inflación)”.

“Actualmente, los bonos con CER con vencimiento en 2020 o 2021 (en referencia a los Bonos del Tesoro Nacional -Boncer) pagan entre 1 punto y 1,5 puntos porcentuales por encima de la inflación del Indec -dice el especialista de Mariva- y la ventaja para el inversor es que mantendrá el poder adquisitivo de su dinero.” La desventaja es que si el Banco Central cumple con sus objetivos de inflación (17% es la meta pautada para 2017) el rendimiento será menor que el de instrumentos a tasa fija.

Para los ahorristas pequeños, que por el monto que invierten no podrían repartir ni diversificar su cartera en varios instrumentos y por eso suelen ir directamente al plazo fijo, los fondos comunes de inversión (FCI) son una opción interesante.

Para apostar en pesos y ganarle al plazo fijo, los recomendados son los de renta fija de corto plazo, conocidos en el mercado como “T+1”. Estos fondos invierten en bonos nacionales y provinciales, letras del Banco Central, en instrumentos de deuda de las empresas (ON) y también en fideicomisos. El mix va variando de acuerdo con la visión del mercado que tenga el gestor, pero siempre siguiendo una estrategia de baja volatilidad. En los últimos 12 meses, estos fondos obtuvieron un rendimiento promedio de entre 25% y 28%.

“En el contexto actual, la estrategia que recomendaría a un ahorrista que no quiera asumir un excesivo riesgo sería diversificar en un mix de tasa y dólar”, dice Maximiliano Gilardoni, jefe de ventas retail de Balanz Capital. Los instrumentos señalados: FCI que combinan diferentes instrumentos en pesos con la ventaja de obtener liquidez inmediata, activos que acompañen la inflación como los bonos CER a corto plazo y también Letes en dólares para balancear la cartera.

Sardáns pone sobre la mesa dos estrategias. La primera apunta a los inversores de menos de $ 500.000, para los que aconseja ir a pleno a los fondos del tipo T+1, que darían una ventaja de aproximadamente 3 puntos porcentuales sobre la colocación a plazo en un banco.

Para los que reúnan un capital por encima de ese piso (que en dólares serían unos US$ 30.000) existe la posibilidad de hacer un portafolio taylor made (adaptado a las necesidades del cliente), que se ajuste a sus necesidades. La cartera recomendada en este caso “combina Lebac a 90 días, recolocando el dinero al vencimiento y fideicomisos financieros. “Los pagos mensuales de estos últimos títulos se deberían colocar transitoriamente en fondos money markets T+1 hasta juntarlos con el vencimiento y recolocación de la próxima Lebac”, detalla Sardáns.

Cubrir las espaldas

Otro ítem importante es tomar los recaudos necesarios para mantenerse protegido de una eventual suba del dólar, especialmente teniendo en cuenta las elecciones legislativas de octubre. Aunque hay cierto consenso en que la divisa se movería algo por debajo de la inflación, es mejor estar prevenidos, porque estamos en la Argentina y las tendencias pueden modificarse rápidamente.

“Si bien la inversión en pesos sigue resultando interesante, habrá que ir construyendo posiciones más defensivas de cara a las elecciones para evitar cualquier sobresalto”, advierte Gilardoni.

Para eso, la recomendación de los especialistas es acomodar una parte del portafolio de inversiones en instrumentos en dólares o “linkeados” a la moneda norteamericana, como es el caso de algunos bonos nacionales y provinciales. Los Bonar 2020, emitidos en dólares, por ejemplo, tienen una TIR de 4,3% anual; yendo a la parte larga de la curva de vencimientos, bonos al 2026 o 2027, por ejemplo, tienen tasas de 7% anual en dólares.

Las obligaciones negociables (ON) de empresas de primera línea también son una opción interesante: con rendimientos de entre 5% y 7% anual en dólares, el menú incluye bonos de bancos, de empresas de servicios públicos como Edenor o Pampa, de petroleras (YPF) o alimentarias como Arcor, entre muchas otras.

“Con vistas al largo plazo los inversores minoristas tienen un amplio abanico de títulos públicos denominados en moneda extranjera con rendimientos que llegan hasta casi 8%”, aporta Santiago de Mariva. “Para aquellos que quieren tener sus carteras dolarizadas, la Argentina todavía ofrece rendimientos elevados en comparación con otros países. Eventualmente, si continúa la apreciación del tipo de cambio en términos reales, estos bonos seguirán perdiendo en términos relativos contra instrumentos en moneda local.”

Por último, si de maximizar el retorno de la inversión se trata no se puede dejar de tener en cuenta la carga impositiva local. “Los títulos en pesos más convenientes para personas físicas son las Lebac, los fideicomisos financieros, las obligaciones negociables, los bonos y los FCI. No así las cauciones bursátiles ni los cheques de pago diferido, dado que las rentas de ambos títulos no están exentas del impuesto a las ganancias, con lo cual la renta después de computar este impuesto termina siendo inferior a la del plazo fijo bancario”, advierte Sardans.

Del ahorro a la inversión

Los intrsumentos más buscados

Bonos atados a la inflación

Los bonos ajustables por CER pagan por entre 1 y 1,5 puntos por encima de la inflación del Indec, aunque la desventaja que ofrecen es que si el BCRA cumple con su objetivo de inflación para todo 2017 /17%), el rendimiento que tendrán será menor que el de los instrumentos a tasa fija.

Fondos comunes de inversión

Son una opción recomendada para los pequeños inversores que por los montos con los que disponen no pueden repartir su cartera en varios instrumentos. Los más recomendados por los analistas son los de renta fija de corto plazo, conocidos en el mercado bursátil como T+1.

Obligaciones negociables

Los títulos de deuda de empresas de primera línea también son una opción interesante con rendimiento que pueden oscilar entre 5 y 7% anual en dólares. El menú incluye bonos de bancos, de empresas de servicios públicos como Edenor o Pampa Energía, petroleras (YPF) y alimenticias (Arcor).

IProfesional.Com: Más allá del dólar: conozca cuáles son las mejores opciones para ganarle al plazo fijo

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“Bien asesorado, un ahorrista hoy puede conseguir una tasa del 25% anual en pesos, aproximadamente un 5% más que la tasa de inflación actual y proyectada”, explica Mariano Sardáns, CEO de FDI.” 

Los pesos vienen pisando fuerte en materia de inversiones. Por ahora, con el dólar planchado por debajo de $16, la opción de apostar en moneda local es la más atractiva. Pero no cualquier activo es igual ni deja el mismo rendimiento real en el bolsillo.

El clásico plazo fijo es el primer instrumento que entra en la mira. Con tasas de interés ubicadas ya por debajo del 20% anual en la mayoría de los bancos de primera línea, estacionar los ahorros en este tipo de colocaciones no luce como lo más acertado, teniendo en cuenta que la inflación proyectada para este año por las consultoras privadas ronda entre 20% y 22%. Es decir que si esos pronósticos se cumplen, el rendimiento real de la inversión sería negativo, con la consecuente pérdida del poder adquisitivo de esos pesos.

Las alternativas hay que buscarlas en otro tipo de instrumentos, también de renta fija, que sin elevar demasiado el riesgo asumido por el inversor le den la oportunidad de capitalizar una ganancia más atractiva.

“Bien asesorado, un ahorrista hoy puede conseguir una tasa del 25% anual en pesos, aproximadamente un 5% más que la tasa de inflación actual y proyectada”, arranca Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI. “Lograr un rendimiento del 25% anual significa que se le gana al dólar en la medida en que su valor esté por debajo de $ 20 de acá a un año”, agrega el especialista.

Pablo Santiago, head of research del Banco Mariva, plantea en primero lugar que “las letras que emite el Banco Central (Lebac) siguen ofreciendo un rendimiento superior al de los plazos fijos”. En la última licitación, las letras del BCRA con vencimiento a 30 días se vendieron en 22,75%; la Lebac con vencimiento a dos meses, en 22,5%, y las que expiran en tres meses, en 22%. Pero, avanza, “si el objetivo es ganarle a la inflación, los únicos activos que lo aseguran son aquellos vinculados al CER (ajuste por inflación)”.

“Actualmente, los bonos con CER con vencimiento en 2020 o 2021 (en referencia a los Bonos del Tesoro Nacional -Boncer) pagan entre 1 punto y 1,5 puntos porcentuales por encima de la inflación del Indec -dice el especialista de Mariva- y la ventaja para el inversor es que mantendrá el poder adquisitivo de su dinero.” La desventaja es que si el Banco Central cumple con sus objetivos de inflación (17% es la meta pautada para 2017) el rendimiento será menor que el de instrumentos a tasa fija.

Para los ahorristas pequeños, que por el monto que invierten no podrían repartir ni diversificar su cartera en varios instrumentos y por eso suelen ir directamente al plazo fijo, los fondos comunes de inversión (FCI) son una opción interesante.

Para apostar en pesos y ganarle al plazo fijo, los recomendados son los de renta fija de corto plazo, conocidos en el mercado como “T+1”. Estos fondos invierten en bonos nacionales y provinciales, letras del Banco Central, en instrumentos de deuda de las empresas (ON) y también en fideicomisos. El mix va variando de acuerdo con la visión del mercado que tenga el gestor, pero siempre siguiendo una estrategia de baja volatilidad. En los últimos 12 meses, estos fondos obtuvieron un rendimiento promedio de entre 25% y 28%.

“En el contexto actual, la estrategia que recomendaría a un ahorrista que no quiera asumir un excesivo riesgo sería diversificar en un mix de tasa y dólar”, dice Maximiliano Gilardoni, jefe de ventas retail de Balanz Capital. Los instrumentos señalados: FCI que combinan diferentes instrumentos en pesos con la ventaja de obtener liquidez inmediata, activos que acompañen la inflación como los bonos CER a corto plazo y también Letes en dólares para balancear la cartera.

Sardáns pone sobre la mesa dos estrategias. La primera apunta a los inversores de menos de $ 500.000, para los que aconseja ir a pleno a los fondos del tipo T+1, que darían una ventaja de aproximadamente 3 puntos porcentuales sobre la colocación a plazo en un banco.

Para los que reúnan un capital por encima de ese piso (que en dólares serían unos u$s30.000) existe la posibilidad de hacer un portafolio taylor made (adaptado a las necesidades del cliente), que se ajuste a sus necesidades. La cartera recomendada en este caso “combina Lebac a 90 días, recolocando el dinero al vencimiento y fideicomisos financieros. “Los pagos mensuales de estos últimos títulos se deberían colocar transitoriamente en fondos money markets T+1 hasta juntarlos con el vencimiento y recolocación de la próxima Lebac”, detalla Sardans.

Otro ítem importante es tomar los recaudos necesarios para mantenerse protegido de una eventual suba del dólar, especialmente teniendo en cuenta las elecciones legislativas de octubre. Aunque hay cierto consenso en que la divisa se movería algo por debajo de la inflación, es mejor estar prevenidos, porque estamos en la Argentina y las tendencias pueden modificarse rápidamente.

“Si bien la inversión en pesos sigue resultando interesante, habrá que ir construyendo posiciones más defensivas de cara a las elecciones para evitar cualquier sobresalto”, advierte Gilardoni.

Para eso, la recomendación de los especialistas, según La Nación, es acomodar una parte del portafolio de inversiones en instrumentos en dólares o “linkeados” a la moneda norteamericana, como es el caso de algunos bonos nacionales y provinciales. Los Bonar 2020, emitidos en dólares, por ejemplo, tienen una TIR de 4,3% anual; yendo a la parte larga de la curva de vencimientos, bonos al 2026 o 2027, por ejemplo, tienen tasas de 7% anual en dólares.

Economix: Post-Blanqueo: impuestos a pagar por tenencias en el exterior

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“Un buen asesor financiero no sólo debe conocer todo con respecto a su área, sino también debe saber sobre impuestos”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.” 

Muchos de los que han blanqueado o están por blanquear sus tenencias o inversiones en el extranjero se encuentran a días de toparse con una nueva realidad: el cálculo y el posterior pago de impuestos por lo que ganaron en el exterior durante el período 22 de julio 2016 al 31 de diciembre 2016.

Dado que el blanqueo vence este 31 de marzo, el Gobierno ha decidido postergar hasta mediados de junio la fecha límite tanto para presentar las declaraciones juradas de Ganancias y Bienes Personales como para el pago de ambos impuestos.

La complejidad para calcular los impuestos a pagar dependerá del tipo y cantidad de activos que cada contribuyente tiene en el exterior (financieros, inmobiliarios y/o participaciones societarias), de la cantidad de transacciones (compras y ventas) que se hicieron durante el año y del acceso a esa información y a la documentación respaldatoria.

Rápidamente veamos qué se deberá analizar para llegar al monto apagar por el impuesto a las Ganancias:

  • Calcular ganancias y pérdidas realizadas, producto de la compra/venta de cada uno de los títulos (bonos, acciones y/o fondos) que hubo en la cartera durante el año, y analizar si son exentas o gravadas por la alícuota –especial– del 15%.
  • Mantener registros de pérdidas que no se puedan compensar con ganancias del mismo tipo y generadas durante el período fiscal 2016, a fin de poderlas computar contra ganancias dentro de los próximos cinco años.
  • Seguir los cobros de cupones/intereses y/o dividendos, analizando en cada caso si se trata de ingresos provenientes de títulos exentos o gravados. Para el caso de dividendos, habrá que llevar control de las retenciones, en caso que hubiese, y tomarlas a cuenta. Esto último también aplicará para los impuestos pagados en el exterior por los ingresos generados por el alquiler de inmuebles.
  • Tomar a cuenta para ser deducidos los impuestos pagados en el exterior por ganancias provenientes de la compra/venta de inmuebles.

El cálculo del impuesto a los Bienes Personales es mucho más sencillo; se trata de analizar cada una de las tenencias al 31 de diciembre de 2016 y determinar si están gravadas o exentas del impuesto. La respuesta es fácil, sólo están exentas las tenencias en bonos del gobierno argentino, las provincias y los municipios. Todas las demás inversiones y posiciones están alcanzadas por la tasa del 0,75%.

Asesores y Contadores deberán coordinarse. Indudablemente el equipo que formen Contadores y Asesores será de vital importancia de ahora en más. Un buen asesor financiero no sólo debe conocer todo con respecto a su área, sino también debe saber sobre impuestos. De ahí que la colaboración con los contadores de los clientes no sólo debe estar en facilitarles la información y documentación necesaria, sino también en trabajar en conjunto para lograr una apropiada planificación que ayude al cliente a evitar el camino más gravoso desde el punto de vista impositivo.

Cronista.Com: Renta de inmuebles ya iguala a la del bono del Tesoro de EE.UU.

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“Con los bonos se tiene una liquidez inmediata y otra opción mejor aún es un plazo fijo en Estados Unidos a 10 años, que rinde 3% anual, que es medio punto más que un bono” explica, Mariano Sardáns CEO de FDI.

Mientras el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años rinde 2,52%, la utilidad de un departamento es del 2,5%. Con el bono hay liquidez inmediata. En cambio, el mercado inmobiliario autóctono tiene una fuerte carga impositiva y altos costos de mantenimiento. Para el momento de la compra-venta se suman tasas de todo tipo, más honorarios de escribanos e inmobiliarias. El combo total encarece mucho las operaciones.

La inversión más ultra-conservadora, el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, ya rinde algo más (2,52%) que la utilidad que ofrece un departamento (2,5%), de acuerdo al relevamiento que hace Reporte Inmobiliario. “La media histórica bruta fue 11% hasta 2002, después nunca más se recuperó: cambió el paradigma, va a ser muy difícil que se vuelva a las rentas del pasado. Hoy tenés un alto valor de inmueble en pesos, ya que está nominado en dólares. Por otro lado, la renta me la genera en pesos, pero hay una fuerte carga impositiva y altos costos de mantenimiento”, reconoce Germán Gómez Picasso, socio director de Reporte Inmobiliario.

Mariano Sardáns, CEO de FDI, suma que con los bonos se tiene liquidez inmediata, asegurado por el mismo fabricante de los dólares. “Otra opción mejor aún es un plazo fijo en Estados Unidos a 10 años, que rinde 3% anual, que es medio punto más que un bono”.

Rafael Di Giorno, director de Proficio, apunta en la misma línea: “La renta de los departamentos en Argentina tiende a asimilarse a la tasa de un bono del Tesoro de 10 años. En estos últimos años, con las tasas de americanas de 10 años en valores mínimos, la renta de los inmuebles, medida en dólares, alcanzó valores que son la mitad de lo que se lograban en las décadas de los ’80 y ’90”.

A su entender, el que quiere comprar inmuebles por una cuestión de seguridad física paga cierto costo de oportunidad, ya que los alquileres no compensan el rendimiento de un bono.

Sin embargo, mucha gente prefiere este tipo de inversiones porque apuestan a un resultado por tenencia producto de la revalorización.

Altos costos

Por otro lado, el mercado inmobiliario argentino no es muy dinámico, al punto que hay pocas transacciones debido a los altísimos costos de transacción para una compra venta de propiedades.

“Hay tasas de todo tipo, más honorarios de escribanos e inmobiliarias. El combo total encarece mucho las operaciones. El bono es una inversión muchísimo más liquida, pero es para gente que no le tiene miedo a los mercados financieros y tiene una contabilidad ordenada”, advierte Di Giorno.

El bono que uno suele denominar libre de riesgo (acá se refiere uno más el riesgo de crédito) es el UST de corto plazo, pues el bono de EE.UU. de 10 años tiene riesgo de variación de tasas. Pero claramente es mucho más conservador que la mayoría de los bonos de igual madurez.

Riesgos por deudas

Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, enumera los riesgos asociados de invertir en propiedades para la renta: “Que no te pague el alquiler, que te ocupe el inmueble y lo tengas que desalojar, que te deje deuda de teléfono, luz, agua, gas o expensas, pagar abogados, ejecutar la garantía. Pero explicale a un hijo de inmigrantes que tiene 20 deptos que compre un bono del tesoro”.

Damian Tabakman, presidente de la Asociación Argentina de Profesores y Consultores de Real Estate, cree que de a poco los propietarios van a ir subiendo su pretensión de rendimiento de los alquileres: “Venimos de una larga época de tasas internacionales muy bajas. Eso está cambiando, pero su repercusión sobre el mercado de rentas local no es tan rápido. Se va a acomodar en la medida que la situación económica general mejore. Además el mercado tiene mucha inercia, y no ajusta tan rápido. En resumen, más temprano que tarde los alquileres subirán”.

Gómez Picasso suma agua para el molino del real estate: “El secreto está en saber elegir el momento de entrar, porque el que compra una propiedad piensa en largo plazo y suma esa tasa baja por alquiler (2,5 puntos), más la revalorización anual del activo, que dependiendo del año puede ser de entre el 5 al 10% anual adicional. Con el blanqueo y el crédito hipotecario creciendo es posible que los precios de venta en dólares repunten”.

Cronista.Com: Renta de inmuebles ya iguala a la del bono del Tesoro de EE.UU.

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“Con los bonos se tiene una liquidez inmediata y otra opción mejor aún es un plazo fijo en Estados Unidos a 10 años, que rinde 3% anual, que es medio punto más que un bono” explica, Mariano Sardáns CEO de FDI.

Mientras el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años rinde 2,52%, la utilidad de un departamento es del 2,5%. Con el bono hay liquidez inmediata. En cambio, el mercado inmobiliario autóctono tiene una fuerte carga impositiva y altos costos de mantenimiento. Para el momento de la compra-venta se suman tasas de todo tipo, más honorarios de escribanos e inmobiliarias. El combo total encarece mucho las operaciones.

La inversión más ultra-conservadora, el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, ya rinde algo más (2,52%) que la utilidad que ofrece un departamento (2,5%), de acuerdo al relevamiento que hace Reporte Inmobiliario. “La media histórica bruta fue 11% hasta 2002, después nunca más se recuperó: cambió el paradigma, va a ser muy difícil que se vuelva a las rentas del pasado. Hoy tenés un alto valor de inmueble en pesos, ya que está nominado en dólares. Por otro lado, la renta me la genera en pesos, pero hay una fuerte carga impositiva y altos costos de mantenimiento”, reconoce Germán Gómez Picasso, socio director de Reporte Inmobiliario.

Mariano Sardáns, CEO de FDI, suma que con los bonos se tiene liquidez inmediata, asegurado por el mismo fabricante de los dólares. “Otra opción mejor aún es un plazo fijo en Estados Unidos a 10 años, que rinde 3% anual, que es medio punto más que un bono”.

Rafael Di Giorno, director de Proficio, apunta en la misma línea: “La renta de los departamentos en Argentina tiende a asimilarse a la tasa de un bono del Tesoro de 10 años. En estos últimos años, con las tasas de americanas de 10 años en valores mínimos, la renta de los inmuebles, medida en dólares, alcanzó valores que son la mitad de lo que se lograban en las décadas de los ’80 y ’90”.

A su entender, el que quiere comprar inmuebles por una cuestión de seguridad física paga cierto costo de oportunidad, ya que los alquileres no compensan el rendimiento de un bono.

Sin embargo, mucha gente prefiere este tipo de inversiones porque apuestan a un resultado por tenencia producto de la revalorización.

Altos costos

Por otro lado, el mercado inmobiliario argentino no es muy dinámico, al punto que hay pocas transacciones debido a los altísimos costos de transacción para una compra venta de propiedades.

“Hay tasas de todo tipo, más honorarios de escribanos e inmobiliarias. El combo total encarece mucho las operaciones. El bono es una inversión muchísimo más liquida, pero es para gente que no le tiene miedo a los mercados financieros y tiene una contabilidad ordenada”, advierte Di Giorno.

El bono que uno suele denominar libre de riesgo (acá se refiere uno más el riesgo de crédito) es el UST de corto plazo, pues el bono de EE.UU. de 10 años tiene riesgo de variación de tasas. Pero claramente es mucho más conservador que la mayoría de los bonos de igual madurez.

Riesgos por deudas

Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, enumera los riesgos asociados de invertir en propiedades para la renta: “Que no te pague el alquiler, que te ocupe el inmueble y lo tengas que desalojar, que te deje deuda de teléfono, luz, agua, gas o expensas, pagar abogados, ejecutar la garantía. Pero explicale a un hijo de inmigrantes que tiene 20 deptos que compre un bono del tesoro”.

Damian Tabakman, presidente de la Asociación Argentina de Profesores y Consultores de Real Estate, cree que de a poco los propietarios van a ir subiendo su pretensión de rendimiento de los alquileres: “Venimos de una larga época de tasas internacionales muy bajas. Eso está cambiando, pero su repercusión sobre el mercado de rentas local no es tan rápido. Se va a acomodar en la medida que la situación económica general mejore. Además el mercado tiene mucha inercia, y no ajusta tan rápido. En resumen, más temprano que tarde los alquileres subirán”.

Gómez Picasso suma agua para el molino del real estate: “El secreto está en saber elegir el momento de entrar, porque el que compra una propiedad piensa en largo plazo y suma esa tasa baja por alquiler (2,5 puntos), más la revalorización anual del activo, que dependiendo del año puede ser de entre el 5 al 10% anual adicional. Con el blanqueo y el crédito hipotecario creciendo es posible que los precios de venta en dólares repunten”.

El Cronista: Analistas evalúan a quiénes les puede convenir blanquear con el Bonar 2023

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“Un tercio de la cartera en el bono de 7 años es mucha plata. Es preferible estar en un Discount, del que se puede salir cuando uno quiere” explica, Mariano Sardáns CEO de FDI.

La vuelta del `bono mágico`. Nuevamente, se puede ingresar al Sinceramiento Fiscal a través de la compra del Bonar 2023, que obliga a inmovilizar un tercio del dinero blanqueado por cuatro años. Si bien no está entre las opciones más recomendadas, los expertos afirman que es atractiva para quienes no compraron los bonos que permitían congelar la penalidad en 10% ni están dispuestos a pagar la multa en efectivo, que asciende al 15%.

El blanqueo está pronto a llegar a su fin y el Gobierno trata de atraer a los últimos rezagados. Por eso, ayer decidió volver a ofrecer la posibilidad de blanquear a través de la suscripción del Bonar 2023, que había estado vigente hasta fin de diciembre pasado. En el mercado llaman `bono mágico` a este título, ya que evita pagar la multa y solamente requiere inmovilizar un tercio del dinero sincerado durante 4 años. `Estos bonos fueron utilizados por una minoría de los blanqueadores que tenía gran aversión a pagar la multa`, señaló el tributarista Guillermo Pérez, presidente del grupo GNP.

Además de evitar el pago de la multa, el título ofrece un interés de 1% anual, que fue considerado como muy modesto por los especialistas. Eso, sumado a la obligación de inmovilizar una parte del dinero, hizo que muchos contribuyentes eligieran otras estrategias. Así lo comentó Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI: `Un tercio de la cartera en el bono de 7 años es mucha plata. Es preferible estar en un Discount, del que se puede salir cuando uno quiere`. Por otro lado, añadió: `El bono rinde un 1% y no se puede negociar en los primeros 4 años. Luego de ese período, se convierte en un bono negociable a 3 años y tendrá que salir a pelear con los títulos a igual plazo de ese momento. Hoy, la TIR de un bono a 3 años, como el Bonar 2020, es de 4,46%. Con lo cual,ese bono debería caer entre un 9 y un 10% para que el blanqueador lo pueda vender en el mercado : ahí tendrá una pérdida de capital o costo financiero.

Gustavo Neffa, socio de Research for Traders, brindó otro punto de vista: `La AFIP está tratando de tentar a los últimos para que blanqueen. En diciembre, cuando firmó el acuerdo de intercambio de información con Estados Unidos, usó la estrategia del palo. En este caso, está llevando adelante la estrategia de la zanahoria. Es una oportunidad para quien no quiere pagar la multa por blanquear, ya que puede hacerlo a costo cero`. El especialista explicó que el Bonar 2023, en tanto inversión, debe evaluarse en el marco del Sinceramiento Fiscal: `Para quienes tengan perfil de riesgo bajo, es una alternativa interesante porque se exige destinar solo un tercio del capital a activos con riesgo argentino y, además, no es un bono de tan largo plazo`.

En el decreto de ayer, el Gobierno alegó que la decisión de extender el plazo de suscripción del Bonar 2023 respondió a que, con posterioridad al pasado 31 de diciembre, numerosos contribuyentes solicitaron ingresar al Sinceramiento Fiscal a través de la adquisición de estos títulos. Sin embargo, la experiencia de Guillermo Pérez en su estudio no convalidó el argumento: `En estos meses no tuvimos ninguna afluencia significativa de gente que estuviera reclamando por este bono. De hecho, solo tuvimos un cliente que lo eligió para blanquear porque creía que los iba a poder dar en garantía para tomar préstamos pero el sistema financiero no lo aceptó`, manifestó.

Aunque las opiniones de los expertos están divididas con respecto al Bonar 2023, todos coinciden en que la mejor alternativa es pagar la multa (idealmente, comprando uno de los bonos que permite abonar sólo un 10% en lugar del 15%) e invertir el dinero de forma de recuperar el costo de la penalidad. `Conviene pagar la multa y recuperar el monto con Discount o renovando Letes en dólares a 180 días`, afirmó Sardáns. Por su parte, Gustavo Neffa sostuvo: `Entre todas las opciones, la más atractiva es pagar el 10% comprando Global 17 o Bonar 17 y armar una cartera agresiva para recuperarlo en un año y medio. Sin embargo, hay que estar dispuesto a absorber riesgo argentino`. En la misma sintonía, Guillermo Pérez indicó: `No estamos recomendando blanquear a través de estos bonos porque subjetivamente es mejor poder disponer del capital ante un escenario de riesgo`. I Recomiendan el Bonar I 2023 para contribuyentes con perfil inversor de gran aversión al riesgo La estrategia más conveniente, según analistas, es pagar la multa e invertir para recuperar el monto.

LaNación.Com: Extendieron la posibilidad de suscribir el bono de siete años del blanqueo, que hasta ahora captó US$ 660 millones

la nacion 6-3

 

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“Desde el punto de vista financiero sigue sin convenir, frente a otros instrumentos del Tesoro: a nadie le gusta estar encerrado cuatro años” explica, Mariano Sardáns CEO de FDI.

El Gobierno extendió hasta fin de mes la posibilidad de suscribir el bono a siete años, que hasta ahora captó unos US$ 660 millones, en el marco del blanqueo fiscal.

El decreto de necesidad y urgencia (DNU) 139/2017, publicado hoy en el Boletín Oficial, cambia la fecha límite para la compra del Bonar 1% 2023 hasta el 31 de marzo de 2017, frente al plazo original del 31 de diciembre de 2016.

Fuentes oficiales indicaron a LA NACION que por este título público se captaron unos US$ 660 millones entre 2000 contribuyentes que lo suscribieron.

Alejo Costa de Puente dijo que “el atractivo del bono estaba muy atado al rendimiento de los bonos argentinos, pero hubo un interés bajo por ahora”.

Mariano Sardáns de FDI dijo que “desde el punto de vista financiero sigue sin convenir, frente a otros instrumentos del Tesoro: a nadie le gusta estar encerrado cuatro años”, el plazo mínimo antes de venderlo.

Pablo Santiago de Mariva también opinó que “hay claros incentivos para elegir otras opciones, aunque lo extendieron porque quieren dar la chance para que la gente no desembolse el cash del 15%, cosa poco probable”.

“Los que todavía no entraron al blanqueo son los más sofisticados, y prefieren el Global 17 o el Bonar 10. En cuanto al blanqueo, lo mejor está por venir, esperamos que haya un monto importante y que termine en 140.000 millones de dólares”, expresó.

El tributarista César Litvin dijo que “es una buena opción en términos impositivos”, mientras que su par Iván Sasovsky admitió que “como los asesores financieros no lo recomendaron, pocos lo suscribieron”.

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