Autor: Sonia Durán

Perfil: Llega nuevo jefe a la FDE y hay riesgo de que Macri pague la deuda más cara

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Frente a este cambio de escenario, el economista Mariano Sardáns anticipa que la situación argentina no será tan crítica: “Sube la tasa internacional pero la Argentina logró comprimir el spread de deuda al achicar el riesgo país, entonces se va a equilibrar la suba de interés.”

Si bien Caputo ya emitió un tercio de lo que necesita en el año, analistas advierten por el nuevo contexto. Las provincias están más expuestas. Lo que puede jugar a favor. Desde el principio de la gestión de Mauricio Macri, la Argentina tomó la decisión de volver a los mercados de capitales y se puso como objetivo bajar las tasas de interés que se le ofrecían a la gestión anterior. Ante el escenario cambiante que depara este año, los analistas consultados por PERFIL coinciden en que tanto la nación como las provincias podrán seguir endeudándose en el extranjero, pero a un costo más elevado.

El primer desafío lo plantean los cambios en la Reserva Federal estadounidense (FED). La última vez que la FED subió la tasa fue en diciembre del año pasado, cuando realizó movimiento de 25 puntos básicos, que llevó la referencia a un rango de entre 1,25% y 1,5%. Para este año los mercados esperan nuevas subas, dado que el organismo monetario tiene la intención de controlar las tensiones inflacionarias que se generaron a raíz del crecimiento que viene teniendo la economía estadounidense. Si bien no es el salto en la tasa de la era de Alan Greenspan, cuando pasó de 1 a 5% (y detonó la crisis hipotecaria), es un cambio de tendencia.

A este cambio estratégico se le agrega un factor que puede llegar a ser determinante. El lunes asume al frente de la FED el economista Jerome Powell y una buena parte de los analistas financieros auguran que una de sus primeras medidas será una nueva suba de tasa de referencia.

Frente a este cambio de escenario, el economista Mariano Sardáns anticipa que la situación argentina no será tan crítica: `Sube la tasa internacional pero la Argentina logró comprimir el spread de deuda al achicar el riesgo país, entonces se va a equilibrar la suba de interés`. En un tono similar, el analista financiero Leandro Fisanotti agrega: `Argentina tiene buenas posibilidades de ser considerado emergente en la próximo edición del índice del Morgan, y eso va a jugar a favor`.

Por su parte, el ex presidente del Banco Central Martín Redrado asegura que Argentina podrá seguir accediendo al crédito internacional, aunque a un costo más alto. `El piso del financiamiento ya lo subieron al subir la tasa, lo que tenemos que lograr es bajar el techo, logrando una buena performance financiera y achicando el spread`, aseguró el economista. Acierto. El Presupuesto 2018 prevé que Argentina coloque deuda por encima de los 30 mil millones de dólares. A principios de este año, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, tomó la decisión de adelantar la colocación de un tercio de ese monto. En ese sentido, Fisanotti fue elogioso de la maniobra: `Caputo la vio venir. Salió a buscar financiamiento antes de que suban las tasas de la FED y de los mercados`.

Más allá de esta apreciación puntual, todos los economistas consultados coincidieron en que los gobiernos provinciales se enfrentan a la misma situación que la administración central: crédito van a conseguir, pero más caro`.¦

LA CIFRA 1,50% es el valor que todavía tiene la tasa de interés de referencia de los Estados Unidos

El Cronista: En la bolsa se puede conseguir un dólar hasta 30 centavos más barato

  el cronista 5-2-18

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“Se trata ni más ni menos de combinar la compra de un bono en una moneda, por el monto deseado, y la inmediata venta de esta posición en la otra moneda. El resultado es un tipo de cambio que generalmente está en el medio de las cotizaciones de compra y venta que se consiguen en los bancos, donde se percibe un spread de hasta 49 centavos”, señala Mariano Sardáns, CEO de FDI.

El tipo de cambio terminó la semana pasada con un repunte de diez centavos que lo volvió a acercar a la barrera psicológica de $ 20. Así, sin una tendencia definida, es difícil encontrar un precio que resulte barato, y el escenario es peor si el interesado en adquirir dólares es cliente de un banco privado de primera línea. Sin embargo, en la bolsa existe una opción que permite ahorrar hasta 30 centavos por dólar.

 

El dólar MEP ganó protagonismo durante el cepo cambiario, ya que por medio de este mecanismo de compra y venta de bonos y acciones el inversor o ahorrista podía dolarizarse de forma legal. Ya con un mercado desregularizado, la operatoria se mantuvo pero con el fin original para el que fue creado, el de cambiar posiciones, lo que no quita que todavía puede utilizarse para una simple compra de dólares y a $ 19,55, un precio más barato que el de las pizarras de la City porteña.

La clave está en la comisión que cobra la sociedad de bolsa. Tomando las cotizaciones del último día hábil, el precio promedio de venta ascendió a $ 19,80, dato que resulta de valores mínimos del Banco Nación, de $ 19,75, y máximos de una entidad privada de primera línea, que cerró en $ 19,85. Por otro lado, si para hacer la operación de dólar MEP se calcula un promedio de bonos líquidos acciones cobrar IVA) como el Bonar 2020, Bonar 2024 y Discount con ley local, y se le aplica la comisión mínima de la sociedad de bolsa, el 0,05% (puede ir hasta el 1%), el precio es $19,55, 30 centavos menos que el valor de venta del banco privado o 20 menos que el de la entidad pública.

“Se trata ni más ni menos de combinar la compra de un bono en una moneda, por el monto deseado, y la inmediata venta de esta posición en la otra moneda. El resultado es un tipo de cambio que generalmente está en el medio de las cotizaciones de compra y venta que se consiguen en los bancos, donde se percibe un spread de hasta 49 centavos”, señaló Mariano Sardáns, Ceo de la gerenciadora de patrimonios FDI.

A su vez, el experto agregó: “El tipo de cambio final que conseguirá el ahorrista o inversor dependerá del nivel de comisiones que le cobren. De ahí la importancia de negociar la comisión. De hecho, todos nuestros clientes operan al 0,05%, tanto el más chico como el más grande”.

Por su parte, Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales recordó que el MEP es “la operación número uno, la que más se utiliza para cambiar las posiciones, ya sea de pesos a dólares o de dólares a pesos”. Además, también coincidió en que comparado con la cotización de los bancos privados “sin dudas siempre va a ganar el dólar MEP”.

En cuanto a los detalles de la operatoria, Nery Persichini, economista Jefe de MB Inversiones detalló: “Los pasos para operar dólar MEP son simples. Si querés comprar dólares, compras un bono con pesos que cotice en dólares, como puede ser el Bonar 2024, el AY24, cuando lo tenés, salís a vender ese bonos bajo la especie D, el AY24 D, esa es al punta de salida. Con esa operación lográs un tipo de cambio inferior al tipo de cambio vendedor de los bancos privados. En tanto, si querés vender dólares, primero usás el AY24 D, que es el que cotiza en dólares, usando tus dólares, y después vendes el mismo bono contra pesos, el AY24 a secas”.

El economista resaltó que también es necesario estar atento a los precios de los bonos, no obstante aclaró que si existe urgencia hay que utilizar los papeles más líquidos.

El dato $ 19,495

Fue el cierre del dólar mayorista, 11,5 centavos arriba de los valores del jueves. Se trata de un valor al que solo acceden los grandes jugadores del mercado de cambios. El viernes los precios tuvieron un recorrido amplio y ascendente, con escasos retrocesos que no sirvieron para torcer definitivamente el rumbo alcista

 

El Cronista: Aconsejan a quienes tienen más de u$s 100.000 salir de fondos comunes de inversión

  el cronista 29-1-18

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“Los inversores con activos superiores al equivalente de u$s 100.000 deberían salir de los fondos comunes de inversión (FCI) y armar sus propias carteras con títulos que reflejen sus propias necesidades de flujos de fondos y rentas. “, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Obedece a que la reforma tributaria obliga a los FCI a enviarle a cada uno de sus inversores, al cierre de cada año, un informe tributario anual. Éste le reportará las ganancias -o pérdidas- originadas por las compras y ventas de títulos que hizo el fondo hasta el momento que el inversor retira su dinero o hasta el cierre del año, lo que se de antes. El informe también incluirá los ingresos originados por cobros de intereses y dividendos si existiesen. Todo esto se traslada a la posición tributaria del inversor: con base en este informe, el inversor deberá calcular los impuestos a pagar por el año.

El objetivo del FCI es la compra y venta diaria de títulos para hacer frente a los ingresos y retiros de dinero de sus clientes y lograr, en teoría, la mayor rentabilidad posible. “El objetivo no es la optimización de los impuestos del inversor, ni tampoco es su finalidad pensar en la conveniencia financiera para cada cliente”, alerta Sardáns.

A modo de ejemplo, indica que a un inversor podría convenirle más invertir en un bono en pesos que ajusta por inflación, que en una Lebac. Aún ganando con ambos la misma renta, con la primera opción pagaría menos impuestos que con la segunda. De la misma forma, un fondo que invierte en Lebac podría perjudicar tributariamente a la mayoría de sus inversores teniendo gran parte de sus tenencias con vencimiento en los dos últimos meses del 2018, trasladándole a sus clientes el impuesto a pagar en junio de 2019. Éstos quizás podrían haber colocado su dinero desde el inicio en una Lebac con vencimiento un par de meses después -enero o febrero de 2019-, y como los impuestos se pagan a partir de que la colocación venció (por lo percibido), el correspondiente a los intereses devengados durante el 2018 quedaría para pagar recién en mayo del 2020.

Así diferirían el pago del impuesto por más de un año (ventaja de por sí indiscutible en un contexto inflacionario), y ganarían a su vez intereses hasta ese pago. Esto es lo que se llama hacer planificación financiera e impositiva.

En este nuevo contexto, invertir vía FCI le será útil solamente al pequeño ahorrista. El blanqueo y el cierre del último año fiscal demostraron lo complejo y costoso -por tiempo y honorarios extras- que es calcular los impuestos derivados por tenencias en el extranjero. Ahora la reforma tributaria torna las cosas aún más complejas y obliga al inversor a agudizar la selección de profesionales que lo ayuden a planificar las decisiones de inversión y desinversión utilizando estrategias financieras e impositivas que contribuyan a maximizar las ganancias y a minimizar los costos, comisiones e impuestos. La reforma tributaria crea el impuesto a la renta financiera, pero además también agrega particularidades que dificultan la toma de decisiones de inversión y desinversión.

Se incorporaron dos alícuotas más (5% y 15%) para el cálculo de impuestos por ganancias originadas en inversiones hasta ahora exentas (las financieras argentinas e inmobiliarias). Para complicar más el panorama, éstas se aplican utilizando un nuevo método de cálculo de impuestos sutilmente diferente al que se usa actualmente para las inversiones gravadas. Pero el cambio más radical involucra nada menos que al inversor que usa FCI en Argentina.

A partir de la reforma tributaria, las personas empiezan a pagar desde este año el 5% de impuesto por los intereses y diferencias de precios originados por colocaciones en títulos públicos en pesos a tasa fija; 15% por los intereses ganados por colocaciones en títulos públicos a tasa variable y en dólares.

El Cronista: Con Lebac y futuros, se puede ganar hasta 6% anual en dólares

 el cronista 19-1-18

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“Con el sintético, se puede ganar el doble que con las Letes” advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.

El ruido político hace preguntar si conviene comprar dólares o seguir en pesos y continuar aprovechando las altas tasas que se pagan en Argentina en esta moneda. Una alternativa nada desdeñable, en cuanto a tasas se refiere, es hacer algo intermedio: seguir en pesos y colocarlos a plazo usando Lebac, pero cubriéndose con futuros de dólar, instrumento que actúa como un seguro de cambio.

 

En los últimos días, se alinearon los planetas para que esta combinación de operaciones arroje una tasa final en dólares más que tentadora. Por un lado, bajaron muy poco las tasas de Lebac, pues el Banco Central decidió mantenerlas en línea con el piso del corredor de pases (27,24% a 35 días) en la última licitación. Esto frenó las expectativas de devaluación del peso y, por ende, a que los costos de cobertura de tipo de cambio también cayeran significativamente en los últimos días.

Ambos factores crean la oportunidad para los inversores de obtener rendimientos sintéticos (Lebac más futuros de dólar) muy superiores a los que ofrecen instrumentos similares, como las Letes en dólares.

“Con el sintético, se puede ganar el doble que con las Letes”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI. De acuerdo a sus cálculos, comprando la Lebac de 63 días da una tasa del 26,62% anual (incluyendo la comisión que cobran del 0,05%). A eso hay que restarle el costo del seguro de cambio, cuya tasa implícita anual es del 20,72% (se incluye la comisión del 0,15% que cobran), lo que arroja una utilidad neta del 5,9% anual en dólares, contra 2,51% que rinde una Lete en dólares, al incluir la comisión del 0,02% que cobran.

En FDI remarcan que el plazo más largo es a 245 días, con una Lebac a 25,38% menos un seguro de cambio de 20,12%, lo que arroja una renta de 5,26% anual en dólares, contra 2,85% que rinde una Lete a ese plazo.

La operación es fácil de instrumentar, sencilla de operar y está al alcance de cualquier inversor o empresa. No se necesita ser millonario o una gran multinacional para acceder a esta solución. La clave pasa por las comisiones con las que se operan. La rentabilidad de las Lebac y las cotizaciones de los futuros de dólar lo determina el mercado. “La rentabilidad final, o sea lo que se lleva el inversor al final del día, lo determina cuánto paga de costos y comisiones. Acá esta la clave”, precisa Sardáns.

Federico Pérez, portfolio manager de Axis, coincide en que el sintético de Lebac más futuros de Rofex le gana a las Letes en todos los plazos de la curva: “Ahora bien, agregando algo de estrategia en base a un escenario factible, buscaría armar la pata en pesos los 245 días y la cobertura de cambio a los 180 días. Veo para la segunda mitad del año disminuyendo el riesgo de suba del tipo de cambio, así como la tasa nominal sustancialmente más baja. Por lo que haber alocado en tasas largas y quedar descubierto para la segunda mitad considero sería el posicionamiento óptimo”.

Para Mauro Mazza, de Bull Market, el sintético es una buena alternativa pensando en una potencial oleada vendedora en bonos largos de Argentina: “Con lo que vimos de venta de UBS en el tramo largo por casi u$s 200 millones, hacer parking en un sintético es una estrategia óptima. Más aún si se suma que la renta variable está muy encarecida a estos valores”.

Gustavo Cañonero, partner de SBS, señala que el sintético volvió a tener sentido, aunque a su juicio hay que agregarle el potencial costo impositivo de Rofex (35% sobre la ganancia de capital): “Igual luce atractiva la posición en dólares, pero sólo para el que esta dispuesto a aceptar la volatilidad que estos mercados muestran. Más largo el contrato menor eficiencia tiene. De todos modos, hoy se ven atractivos, siempre que se entienda el riesgo. En parte esto tiene que ver con una nueva estabilidad en la expectativa de depreciación, gracias a que el Central ha mostrado prudencia después del cambio de metas”.

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