News & Press

Follow our blog and stay up to date.

PERFIL: Familia y Patrimonio

Fecha: 28 de julio, 2018

PERFIL: Familia y Patrimonio

Comentarios de: Juan Cruz Acosta Güemes

Hasta no hace mucho, por “familia” solía entenderse un matrimonio de hombre y mujer, casados para toda la vida, con hijos que eran fruto de esa unión legalmente indisoluble. En ciertas ocasiones, había hijos extramatrimoniales que paulatinamente vieron reconocidos sus derechos en la ley. Con posterioridad, se admitió legalmente el divorcio vincular, lo cual hizo más frecuente que una persona tuviera hijos matrimoniales pero de distintas uniones, supuesto que antes era casi exclusivo de los casos de viudez. Se incrementó además la aceptación social y frecuencia de la maternidad en soltería o del concubinato. Todo ello llevó a la “familia ensamblada”, que suele presentar casos de hijos “míos, tuyos y nuestros”.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Así, el formato de familia mutó mucho más rápido que su molde legal, y la ley se volvió insuficiente al no lograr contemplar una porción significativa de familias “reales” que no encajaban en el sistema legal. Las consecuencias se extendían a cuestiones patrimoniales, hereditarias, asistenciales o previsionales, por ejemplo. Son muchos los planos afectados. Por ejemplo, en una familia ensamblada la herencia se repartirá en forma diferente si se muere primero uno u otro de los integrantes de la pareja. Los activos podrían terminar, al menos parcialmente, en una rama no sanguínea de la familia de alguno de los interesados. Pero, ¿era esa su voluntad?

Un testamento bien preparado y preferentemente combinado con un fideicomiso familiar es una herramienta muy útil para que las familias creen sus propias soluciones, especialmente cuando “no hacer nada” pueda generar efectos distintos a los deseados por ellas.

pdf_icon Descarga la nota  

IPROFESIONAL: Finanzas ¿Cuánto ganó el que compró Letes a comienzos de año?

Fecha: 26 de julio, 2018

IPROFESIONAL: Finanzas ¿Cuánto ganó el que compró Letes a comienzos de año?

Comentarios de: Mariano Sardáns 

El Tesoro renovó ayer u$s 400 millones de Letras del Tesoro en dólares (Letes) que  vencen el viernes. Con el diario del lunes en la mano esta vía de financiamiento de corto plazo que encontró el Gobierno para recurrir al ahorro interno, incluso el minorista, aparece como una de las inversiones más rendidoras del año, en comparación con alternativas conservadoras y de fácil acceso para ahorristas poco sofisticados.

Como es lógico, al ser un instrumento en dólares que se puede suscribir con pesos cubrió con creces de la devaluación a quienes apostaron por él, además de generar un rendimiento en moneda extranjera. Pero si se mide elresultado obtenido en lo que va del año en pesos y en términos reales, además, arrojaron un resultado del 27% luego de descontar la inflación. Muy por encima de depósitos ajustados por UVA, Lebac o el dólar liso y llano, entre otras alternativas.

Calcular resultados de inversiones a posteriori puede ser un ejercicio mentiroso, similar a estimar cuánto se hubiese obtenido al acertar un número de la lotería una vez que ya se sorteó (por ejemplo, la acción de Tenaris vuela 70% desde el cierre de 2017). Sin embargo, puede ser interesante ver lo que pasó con activos de un segmento similar, por ejemplo inversiones conservadoras de fácil acceso para ahorristas minoristas.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

En esa línea, el resultado de invertir en Letes en dólares parece sencillo. Quien suscribió estas letras y esperó hasta su vencimiento se cubrió frente a la devaluación y además percibió un rendimiento en dólares. Pero más interesante entonces es pensar qué pasó con la capacidad adquisitiva de los ahorros de quienes apostaron por estos papeles, es decir, comparar con inflación.

Mariano Sardans, CEO de FDI, se basa en la Lete a 192 días que colocó el Tesoro en la licitación del 10 de enero pasado, vence este viernes, se emitió 2 días más tarde y pagó una tasa nominal anual en dólares del 2,80%.

“Desde el 12 de enero al día de  hoy el dólar representa un 1,50% en dólares, nos da un acumulado del 45,80% en pesos en términos nominales”, dijo.

“El acumulado de inflación desde el 12 de enero al cierre de este viernes es aproximadamente un 18,30%, en base a una inflación estimada para julio del orden del 3%”, agregó Sardans. “La rentabilidad de la Lete (con ajuste del tipo de cambio y devengamiento de tasa) brinda una tasa acumulada del 27,5% por encima de la inflación acumulada del período”, concluyó. Es decir, unos puntos por encima de haber ahorrado en dólares billete.

Rodrigo Terre, de First, estima el rendimiento acumulado de la Lete emitida a principios de enero en el 46% acumulado en pesos, en términos nominales. Implica un resultado que, en términos anualizados, equivaldría a una tasa nominal del 86% en pesos.

Miguel Zielonka, de Econviews, prefiere comparar contra los depósitos ajustados por UVA, el índice creado por el Banco Central para ajustar créditos y depósitos por la inflación.

“Al haber suscripto Letes, teniendo en cuenta el rendimiento que pagaban a principio de año, tendrías hoy u$s 101,40 por cada u$s 100 invertidos, alternativamente si hubieras hecho un plazo fijo UVA te hubiera rendidoCER más 3%, como el CER acumula 16% aproximado en el año, mas 1,5%, te hubieras llevado 17,5% en pesos”, dijo.

“Traducido a dólares, con el plazo fijo UVA tendrías unos u$s80 dólares hoy frente a los u$s101,40 que conseguiste con la Lete”, concluyó.

La Lebac, la herramienta de regulación de la oferta monetaria que se transformó en los primeros dos años de la era Macri en una alternativa de inversión hasta para los ahorristas de a pie, mientras tanto, no tuvo una buena primera mitad de año.

Según cálculos de GMA Capital, rolear la Lebac más corta todos los meses (es decir, invertir en la Lebac a un mes y llegado el vencimiento utilizar capital e intereses para reinvertir en una nueva Lebac al mismo plazo) de lo que va de 2018 supuso un resultado acumulado en pesos nominales del 20,3%, es decir, unos puntos por encima de la inflación acumulado. Con la disparada del dólar de más del 45% en el período, eso implicó una pérdida en dólares: un rendimiento negativo del 17,4% en moneda dura. 

Las tasas de las Letes llegaron al 5,5% en las últimas emisiones a un año de plazo, cuando la suba de la tasa de los Estados Unidos y el aumento del riesgo soberano argentino obligaron al Tesoro a ofrecer un rendimiento mayor por su deuda de corto plazo. Ayer, sin embargo, según El Cronista, la Lete a 182 días se colocó al 3,75% anual en dólares, por debajo de sus picos del año pero bien por encima del nivel al que se emitía a principios de año.

Aunque las expectativas de avance del tipo de cambio parezcan estar calmándose a futuro, lo que obliga a una nueva evaluación antes de suscribir estos papeles, es claro que quienes tuvieron sus ahorros en Letes durante lo peor de la corrida contra el peso durmieron más tranquilos que el resto

pdf_icon Descarga la nota  

Lea la nota original desde aquí

PERFIL: Los que apostaron a las Letes a principios de año le ganaron por 27% a la inflación

Fecha: 27 de julio, 2018

PERFIL: Los que apostaron a las Letes a principios de año le ganaron por 27% a la inflación

Comentarios de: Mariano Sardáns 

El Tesoro renovó el miércoles 400 millones de dólares de Letras del Tesoro en dólares (Letes) que vencen este viernes. Al ser un instrumento en dólares que se puede suscribir con pesos cubrió con creces de la devaluación a quienes apostaron por él, además de generar un rendimiento en moneda extranjera. Por ello, si se mide el resultado obtenido en lo que va del 2018 en pesos y en términos reales arrojaron un resultado del 27% luego de descontar la inflación. Muy por encima de depósitos ajustados por UVA, Lebac o el dólar liso y llano, como otras alternativas.

Como resultado entonces, quienes compraron estas letras y esperaron hasta su vencimiento, se cubrieron frente a la devaluación y además percibió un rendimiento en dólares, según consignó El Cronista.

Mariano Sardáns, CEO de FDI, se basa en la Lete a 192 días que colocó el Tesoro en la licitación del 10 de enero pasado, vence este viernes, se emitió 2 días más tarde y pagó una tasa nominal anual en dólares del 2,80%. “Desde el 12 de enero al día de hoy el dólar tuvo una suba del 43,65%. Si a esta suba del dólar le agregamos el devengado de la tasa de la Lete por estos 196 días que transcurrieron, lo cual representa un 1,50% en dólares, nos da un acumulado del 45,80% en pesos en términos nominales”, expresó al mencionado medio.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

En ese marco, agregó: “El acumulado de inflación desde el 12 de enero al cierre de este viernes es aproximadamente un 18,30%, en base a una inflación estimada para julio del orden del 3%”. Asimismo, precisó: “La rentabilidad de la Lete (con ajuste del tipo de cambio y devengamiento de tasa) brinda una tasa acumulada del 27,5% por encima de la inflación acumulada del período”.

Por su parte, Rodrigo Terre de First, cree que el rendimiento acumulado de la Lete emitida a principios de enero en el 46% acumulado en pesos, en términos nominales. Implica un resultado que, en términos anualizados, equivaldría a una tasa nominal del 86% en pesos.

Miguel Zielonka, de Econviews, mostró otra preferencia al indicar: “Al haber suscripto Letes, teniendo en cuenta el rendimiento que pagaban a principio de año, tendrías hoy u$s 101,40 por cada u$s 100 invertidos, alternativamente si hubieras hecho un plazo fijo UVA te hubiera rendido CER más 3%, como el CER acumula 16% aproximado en el año, mas 1,5%, te hubieras llevado 17,5% en pesos”, indicó al referirse a los depósitos ajustados por UVA, el índice creado por el Banco Central para ajustar créditos y depósitos por la inflación. “Traducido a dólares, con el plazo fijo UVA tendrías unos 80 dólares hoy frente a los u$s 101,40 que conseguiste con la Lete”, completó.

pdf_icon Descarga la nota  

Lea la nota original desde aquí

FORBES: Mercados en un festejo devaluado

Fecha: 26 de julio, 2018

FORBES: Mercados en un festejo devaluado

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Por qué no hubo un boom en las acciones tras la decisión de MSCI. Las elegidas para llegar a fin de año y las perspectivas de la plaza financiera de un país emergente pero en crisis.

El 20 de junio Argentina logró retornar al índice de mercado emergente del MSCI, y con el anuncio revive también la ambisión de aspirar a un mercado de acciones del tenor de los viejos tiempos. Sin embargo, el ascenso llegó con condicionantes. El MSCI reclasificó tan solo a los ADRS de acciones argentinas; solicitó al mercado doméstico más profundidad y liquidez para extender la nota a las acciones originales y recalcó que, ante cualquier restricción a la libre circulación de fondos, volverá a colocar al mercado en el grupo de frontera que tanto le costó abandonar.
Durante casi una década, Argentina compartió la categoría en la que luchó para seducir inversores internacionales junto a países como Croacia, Estonia, Lituania y Serbia en Europa y CIS (Comunidad de Estados Independientes), Kenia, Nigeria y Túnez en África, Kuwait y Omán en Medio Oriente, o Vietnam, Sri Lanka y Bangladesh en Asia.
Pero la buena nueva, que le permite a Argentina ingresar al índice a partir de mediados de 2019, no llegó en el mejor momento de la economía mundial, ni de la local, y no tuvo el efecto que merecía una espera de casi 10 años.
Los analistas reconocen que en el contexto actual deberá prevalecer la paciencia para ver los resultados de volver a pertenecer a un grupo que promete mayor calidad y flujo de inversores foráneos. “El anuncio fue un espaldarazo a las reformas impulsadas por la administración de Mauricio Macri en pos de liberalizar e impulsar el desarrollo del mercado de capitales local. No obstante, aun cuando el ingreso a las grandes ligas del mercado financiero internacional habilitaría la llegada de un mayor flujo de capitales del exterior, varios factores, tanto globales como locales, anticipan un mercado volátil para los próximos meses”, señala Juan Martín Pardo, director del Banco Mariva.
Respecto de los primeros, destacó el creciente nivel de incertidumbre ante una eventual guerra comercial entre China y Estados Unidos.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Mientras que, desde el lado doméstico, Pardo apuntó a que el foco estará puesto en la capacidad del Gobierno de reencauzar el proceso de recuperación económica, con vistas a mejorar las chances electorales en 2019, en un marco que coincidirá con un fuerte ajuste fiscal para cumplir con las metas fijadas ante el FMI.
“Una de las consecuencias de la última turbulencia cambiaría y el cambio en el contexto internacional es la parcial erosión del potencial upside de corto plazo en la cotización de los papeles, en particular de los equities, que se habría dado si la única noticia hubiera sido nuestra entrada al índice emergente MSCI”, apunta Anna Cohen, CEO de Cohen S.A.
“Lamentablemente, el brillo esperado por este acontecimiento se vio opacado por las circunstancias externas: tasas, commodities y la incertidumbre cambiaría que puso el foco en algunos desafíos sin resolución de la Argentina”, agrega. Luis María Corsiglia, vicepresidente de Corsiglia y Cía S.A., asegura que `no recuerda` una situación similar en el país.
“Accedimos a la categoría de mercado emergente en circunstancias de flujo de capitales hacia los mercados centrales a partir del ajuste de tasa de la Fed, luego de 9 años de tasas en cero en los bancos centrales (FED, BCE, BOE).
Contra la corriente, y en un proceso de liquidación de activos por los hedge funds y los emergentes también”, dice. Con melancolía reconoce que, de haberse dado el ascenso a emergente en 2017, “hubiera sido muy diferente y auspicioso”. “Al llegar la tasa de los treasuries americanos de 10 años al 3% y la aplicación de nuevos impuestos a la renta fija en la plaza local, se generó el final del carry trade en Argentina, con ventas masivas de Lebac y compra de divisas y repatriación de fondos extranjeros”, acota. Por su parte, Luciano María, de Itaú Asset Management, pronostica que “el comportamiento del mercado accionario argentino en el segundo semestre del año va a depender de la profundidad de la recesión y de los flujos de capitales hacia mercados emergentes”.

FAVORITAS
El efecto caracol, de guardarse y protegerse, se vio en contadas oportunidades con tanta claridad como en la actualidad. Los analistas advierten que la volatilidad local y externa los condiciona a “jugarse ciento por ciento” por un pronóstico. Aun así, los asesores de inversión coinciden en general en dos grandes grupos como los que tienen potencial de upside: los bancos y las firmas energéticas.
“Es difícil dar una opinión concreta a este momento donde todavía existe incertidumbre en muchas industrias dadas ciertas medidas recientes”, reconoce Juan Manuel Vázquez, de Puente. “En el sector de energía, la incertidumbre está relacionada con la manera en que se revisará el ajuste de tarifas de gas y electricidad y las medidas que se tomarán con respecto al mercado de petróleo y gas”, dice el analista, quien también considera que, en el sector bancario, la dudas se relaciona con un menor crecimiento del crédito en términos reales como consecuencia de la caída de actividad.
Para agregar incertidumbre, añade, algunas medidas tomadas por el BCRA en el mercado se interpretaron como una forma de financiar al Tesoro. “En los sectores relacionados con la construcción, la caída de los presupuestos de la obra pública impactó en los precios de algunas acciones. Y, en general, la caída de actividad e inflación esperada hasta por lo menos el último trimestre de este año no favorece el mercado de acciones”. En una línea similar, José Echagüe, de Consultatio, cree que, en el contexto, las compañías argentinas están subvaluadas. “Los precios reflejan descuentos de entre el 20% y el 50% respecto de sus pares latinoamericanos.
Sin embargo, dada la incertidumbre macro y política actual, su evolución en el corto plazo es muy incierta`, señala. Coincide Guido Macchi, analista de Macchi Valores S.A.: “Después del sell off de los últimos meses, en especial en mayo, el mercado se tiene que reacomodar en precios más altos”. Advierte que esta perspectiva se dará en un escenario de volatilidad. “El segundo semestre va a estar marcado por la baja del gasto y el número de la inflación, además de ir al compás de las campañas electorales, no declaradas pero ya en marcha”, agregó.
En este escenario es donde apuntan a los sectores energéticos y financieros como los que presentan la mejor perspectiva con miras al nuevo escenario emergente. “El sector bancario y BYMA pasó a ser lo preferido. Principalmente el Grupo Financiero Galicia, por el core de su negocio que, a diferencia de Supervielle o Francés, está bien diversificado y no tiene problemas legales como Banco Macro. Y BYMA porque, con el incremento del volumen negociado que esperamos de agosto a mayo de 2019, será toda recaudación por derechos de bolsa”, señala Ramiro Marra. Además apunta a Richmond entre el grupo de las no tradicionales, por ser la única de su sector en tener una demanda cautiva y sus precios parcialmente dolarizados.
Por su parte, Santiago Llull, de Futuro Bursátil, sugiere cautela con aquellos activos que no tengan su relación a través de ADRS. “Es momento de timing y de eliminar cualquier apalancamiento. Apuntamos a Petrobras, YPF, Telecom, Central Puerto, Grupo Financiero Galicia y Supervielle”, aconseja.
“Creemos que el sector de energía y algunos papeles del sector financiero son buenos catalizadores del crecimiento que se vendrá”, coincide Cohen. En ese sentido, Mariano Sardáns, CEO de CFI Gerenciadora de Fondos, advierte que, si bien las energéticas tienen potencial, hay que prestar atención al nivel de deuda. Elige a Transener como la preferida de ese segmento.
En la misma línea, María, de Itaú Asset Management, apunta a los mismos sectores. “Los bancos todavía cuentan con mucho potencial para aumentar la participación del crédito en la economía”. Sus elegidos: el Macro y el Galicia.
Un párrafo aparte merece la posibilidad de que aquellas empresas con intención de cotizar retomen sus planes antes de fin de año. “Las nuevas emisiones de acciones llegarán recién el año próximo”, cree María. Marra, en cambio, apuesta a Consultatio como una posible IPO.
“Es la empresa más sólida para tener un IPO, con un negocio más tendiente al holding que al real estate únicamente, lo que permite armonizar los flujos de fondo”. Mucho más optimista aún es Santiago Llull: “Seguramente tendremos empresas interesadas en abrir su capital en el segundo semestre. De este modo, podrán mostrar un recorrido de cara a 2019”.

EL ACUERDO CON EL FMI, LA OTRA CLAVE
El anuncio de ascenso al mercado emergente, que tarde o temprano impactará en el mercado de acciones con el ingreso de fondos externos a los ADRS argentinos, llegó casi en simultáneo con otro gran anuncio, inesperado por algunos, del acuerdo con el FMI. Histórico, por volumen y condiciones, es la clave al que los analistas apuntan para explicar cómo pueden funcionar el resto de las variables del mercado, en especial tipo de cambio y tasas, y cómo también la situación deriva a inversiones súper conservadoras como son los bonos.
En principio, US$ 7.500 millones, la mitad del primer desembolso del acuerdo, fueron destinados por el Tesoro a subastas diarias que realiza el Banco Central en nombre de Hacienda con el objetivo de mantener el tipo de cambio estabilizado en los niveles actuales. Así, las estimaciones de los analistas indican que el dólar llegó a un techo que podría como máximo ascender hasta los $ 30, aunque la mayoría coincide que de momento se encontrará en los valores levemente por debajo de ese tope en el segmento mayorista.
“El tipo de cambio real multilateral está en máximos de la era Macri y apenas un 4% más apreciado que el promedio desde 1997”, señala Juan Martín Pardo, director de Banco Mariva. “El Gobierno pagará el costo del traslado de la devaluación a precios y, dado ese costo, procurará no perder la ganancia de competitividad que necesita, y mucho, para mejorar la cuenta corriente. Por tanto, esperamos que el tipo de cambio real se mantenga en estos niveles, lo cual implica que el tipo de cambio nominal se mueva al compás de la inflación”, agrega el banquero.
Con un tipo de cambio real estabilizado, los analistas vuelven a apostar al carry trade.
“La combinación del tipo de cambio real, las curvas en pesos fuertemente invertidas y la señal dada por el BCRA de que las tasas se mantendrán en niveles reales elevados hasta tanto las expectativas de inflación converjan a las metas, todo se presenta como una oportunidad atractiva en la parte corta de la curva, en Lebac o bonos con vencimiento en 2019”, apunta Pardo.
En Consultatio, la letra chica del acuerdo con el FMI es uno de los datos fundamentales a tener cuenta a la hora de invertir: Se puede anticipar que Argentina necesitará volver a emitir deuda en 2019 por alrededor de US$ 20.000 millones.
El riesgo de oferta seguirá siendo un lastre para la recuperación de precios. En tanto, el FMI le aporta certeza al pago de vencimientos de corto plazo, y por ello nuestra recomendación sigue siendo mantenerse en ese tramo de la curva de rendimientos`, advierte José Echagüe, para quien el cortoplacismo se traslada también a los bonos en pesos. Como consecuencia de la depreciación de más del 30% de los últimos dos meses, se espera un aumento significativo de la inflación en el corto plazo. Esto vuelve a la castigada curva de CER atractiva nuevamente, especialmente en el tramo corto. A la elección de la parte corta de la curva de bonos soberanos en dólares se suma Juan Salerno, gerente de Inversiones de Compass, quien destaca su liquidez y spread. Sus favoritos: los que vencen en el tiempo del acuerdo con el FMI, lo que garantiza el pago. “SI el mercado cambia, te vas a favorecer con bonos de duración más larga”, indica. Analizando la generalidad del segmento de renta fija, Mariano Sardáns, de FDI, concluye en que “claramente los bonos argentinos están sobrecastigados. Actualmente pagan más tasa que los bonos de Angola, Sudáfrica, Ghana, Kenia, Egipto, Nigeria y Costa de Marfil. Evidentemente tienen un gran componente de histeria que en algún momento debería revertirse”.

pdf_icon Descarga la nota  

EL CRONISTA: Quién compró letes a comienzo de año ganó por 27% a la inflación

Fecha: 26 de julio, 2018

EL CRONISTA: Quién compró letes a comienzo de año ganó por 27% a la inflación

Comentarios de: Mariano Sardáns 

El Tesoro renovó ayer u$s 400 millones de Letras del Tesoro en dólares (Letes) que vencen el viernes. Con el diario del lunes en la mano esta vía de financiamiento de corto plazo que encontró el Gobierno para recurrir al ahorro interno, incluso el minorista, aparece como una de las inversiones más rendidoras del año, en comparación con alternativas conservadoras y de fácil acceso para ahorristas poco sofisticados.

Como es lógico, al ser un instrumento en dólares que se puede suscribir con pesos cubrió con creces de la devaluación a quienes apostaron por él, además de generar un rendimiento en moneda extranjera. Pero si se mide el resultado obtenido en lo que va del año en pesos y en términos reales, además, arrojaron un resultado del 27% luego de descontar la inflación. Muy por encima de depósitos ajustados por UVA, Lebac o el dólar liso y llano, entre otras alternativas.

Calcular resultados de inversiones a posteriori puede ser un ejercicio mentiroso, similar a estimar cuánto se hubiese obtenido al acertar un número de la lotería una vez que ya se sorteó (por ejemplo, la acción de Tenaris vuela 70% desde el cierre de 2017). Sin embargo, puede ser interesante ver lo que pasó con activos de un segmento similar, por ejemplo inversiones conservadoras de fácil acceso para ahorristas minoristas.

En esa línea, el resultado de invertir en Letes en dólares parece sencillo. Quien suscribió estas letras y esperó hasta su vencimiento se cubrió frente a la devaluación y además percibió un rendimiento en dólares. Pero más interesante entonces es pensar qué pasó con la capacidad adquisitiva de los ahorros de quienes apostaron por estos papeles, es decir, comparar con inflación.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Mariano Sardáns, CEO de FDI, se basa en la Lete a 192 días que colocó el Tesoro en la licitación del 10 de enero pasado, vence este viernes, se emitió 2 días más tarde y pagó una tasa nominal anual en dólares del 2,80%. “Desde el 12 de enero al día de hoy el dólar tuvo una suba del 43,65%. Si a esta suba del dólar le agregamos el devengado de la tasa de la Lete por estos 196 días que transcurrieron, lo cual representa un 1,50% en dólares, nos da un acumulado del 45,80% en pesos en términos nominales”, dijo.

“El acumulado de inflación desde el 12 de enero al cierre de este viernes es aproximadamente un 18,30%, en base a una inflación estimada para julio del orden del 3%”, agregó Sardáns. “La rentabilidad de la Lete (con ajuste del tipo de cambio y devengamiento de tasa) brinda una tasa acumulada del 27,5% por encima de la inflación acumulada del período”, concluyó. Es decir, unos puntos por encima de haber ahorrado en dólares billete.

Rodrigo Terre, de First, estima el rendimiento acumulado de la Lete emitida a principios de enero en el 46% acumulado en pesos, en términos nominales. Implica un resultado que, en términos anualizados, equivaldría a una tasa nominal del 86% en pesos.

Miguel Zielonka, de Econviews, prefiere comparar contra los depósitos ajustados por UVA, el índice creado por el Banco Central para ajustar créditos y depósitos por la inflación. “Al haber suscripto Letes, teniendo en cuenta el rendimiento que pagaban a principio de año, tendrías hoy u$s 101,40 por cada u$s 100 invertidos, alternativamente si hubieras hecho un plazo fijo UVA te hubiera rendido CER más 3%, como el CER acumula 16% aproximado en el año, mas 1,5%, te hubieras llevado 17,5% en pesos”, dijo.

“Traducido a dólares, con el plazo fijo UVA tendrías unos u$s 80 dólares hoy frente a los u$s 101,40 que conseguiste con la Lete”, concluyó.

La Lebac, la herramienta de regulación de la oferta monetaria que se transformó en los primeros dos años de la era Macri en una alternativa de inversión hasta para los ahorristas de a pie, mientras tanto, no tuvo una buena primera mitad de año. Según cálculos de GMA Capital, rolear la Lebac más corta todos los meses (es decir, invertir en la Lebac a un mes y llegado el vencimiento utilizar capital e intereses para reinvertir en una nueva Lebac al mismo plazo) de lo que va de 2018 supuso un resultado acumulado en pesos nominales del 20,3%, es decir, unos puntos por encima de la inflación acumulado. Con la disparada del dólar de más del 45% en el período, eso implicó una pérdida en dólares: un rendimiento negativo del 17,4% en moneda dura.

Las tasas de las Letes llegaron al 5,5% en las últimas emisiones a un año de plazo, cuando la suba de la tasa de los Estados Unidos y el aumento del riesgo soberano argentino obligaron al Tesoro a ofrecer un rendimiento mayor por su deuda de corto plazo. Ayer, sin embargo, la Lete a 182 días se colocó al 3,75% anual en dólares, por debajo de sus picos del año pero bien por encima del nivel al que se emitía a principios de año.

Aunque las expectativas de avance del tipo de cambio parezcan estar calmándose a futuro, lo que obliga a una nueva evaluación antes de suscribir estos papeles, es claro que quienes tuvieron sus ahorros en Letes durante lo peor de la corrida contra el peso durmieron más tranquilos que el resto.

pdf_icon Descarga la nota  

Lea la nota original desde aquí

EL CRONISTA: Hay vida después de las Letes: alternativas para dolarizar la cartera

Fecha: 25 de julio, 2018

EL CRONISTA: Hay vida después de las Letes: alternativas para dolarizar la cartera

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Hoy termina la licitación de Letes en dólares por parte del Ministerio de Hacienda. La cartera que conduce Nicolás Dujovne enfrente un vencimiento de u$s 500 millones que buscará renovar. En un mercado que estuvo golpeado en los últimos 90 días por una alta volatilidad, si bien las Letras del Tesoro eran una alternativa para dolarizarse pero algunos inversores todavía ven una traba en la falta de liquidez de este instrumento: las letes en dólares que se licitan hoy vencerán recién el 25 de enero del año que viene, en seis meses.

El Cronista recopiló otras alternativas disponibles en el mercado, similares en plazo y rendimiento, que por alguna razón pueden resultar más atractivas para cada tipo de inversor.

La opción más recomendada, especialmente para evitar los problemas de la falta de liquidez son los fondos comunes de inversión en dólares que tengan letes dentro de su portafolio. “Las Letes cuentan con un riesgo de liquidez marcadamente superior a las de las Lebac. En otras palabras, es difícil operarlas en el mercado secundario en tiempos y precios convenientes. Por eso, siempre es mejor suscribir en las licitaciones y mantener estos bonos hasta el vencimiento. La alternativa es invertir en Fondos Comunes de Inversión de Ahorro en dólares que están posicionados en estos títulos y garantizan una mayor liquidez a la hora de suscribir y rescatar cuotapartes”, afirmó Nery Persichini, de GMA Capitals.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Los FCI en dólares aparecen como una opción interesante para el ahorrista minorista, mientras que para las empresas o un inversor más sofisticado, hay otras opciones. “Mucho más conveniente que la lete, especialmente para empresas, es el sintético. ¿Qué tiene de bueno y de malo la lete? La contra que tiene es que no tiene buena liquidez, conviene comprar en el mercado primario pero no hay mucha oferta en el secundario”, señaló Mariano Sardáns, de FDI. “Una alternativa superadora es el sintético, o sea la colocación en Lebac: podes entrar hoy y salir en 5 minutos, hay total liquidez en Lebac y a eso le agregas futuros a un plazo mayor. Por ejemplo: si la Lebac dura 28 días, necesitas que el futuro sea a más plazo. Compras la Lebac, compras el futuro por igual monto que tenés en Lebac y al momento de desarmar, desarmas los dos juntos: vendes la lebac y vendés el contrato de futuros. Es mucho más conveniente para las personas jurídicas para tener saldos transitorios en dólares, especialmente para los que están cobrando todos los días y que tiene pagar la importación en un mes o dos meses. Le seguís sacando jugo a la plata: en vez de estar comprando los dólares ya”, explicó.

Ahora, si la idea del inversor es mantener el instrumento hasta el vencimiento, hay otros títulos públicos en dólares que ofrecen rendimientos similares, con un riesgo más acotado. “Una opción puede ser el Bonar 2019, que rinde 7,85% una tasa muy importante. Sin embargo, tiene la contra de que tiene una lámina mínima de u$s 150.000, lo que deja a los inversores minoristas afuera”, dijo la analista de mercado María Laura Segura. “La otra alternativa es el Bonar 2020, aunque ya estás comprando el riesgo de otro gobierno, porque resta ver si Macri consigue la reelección el año que viene y es con legislación local”, añadió.

Con todo, para los que mantuvieron sus posiciones en pesos, las Letes pueden presentar una puerta de entrada a los activos dolarizados.

EL DATO

182 días Es el plazo de la Lete que se licita hoy 3,65% Es la tasa nominal que se pagará por las Letras del Tesoro 4,5% Es la tasa de corte esperada, en línea con la última licitación 7,8% Es la tasa del Bonar 2019, uno de los títulos alternativos que recomiendan u$s 10.000 millones Es el stock total de Letes para este año.

Para minoristas, voto cantado a los FCI en dólares. Para las empresas, la apuesta es el sintético.

pdf_icon Descarga la nota  

Lea la nota original desde aquí

APERTURA: Cómo retirarse rico: las claves para planificar a futuro tras la crisis económica

Fecha: 23 de julio, 2018

APERTURA: Cómo retirarse rico: las claves para planificar a futuro tras la crisis económica

 Comentarios de: Mariano Sardáns 

En una Argentina en la que reina el cortoplacismo, en la que las soluciones de hoy parecen ya no servir mañana y en la que, en materia económica y financiera, las crisis se suceden con secuencias casi perfectas, hablar de planificación financiera a 20 o 30 años, de ahorrar poco, pero sin interrupciones para alcanzar un objetivo que está varios años más adelante en el calendario, puede parecer una broma del día de los inocentes.

Pero no. Más allá del contexto, y más aún en situaciones tan volátiles y cambiantes como las que se esperan para este segundo semestre del año, impera imponerse metas de ahorro personales.

Constancia y metas preestablecidas. Esa es la recomendación más escuchada por los expertos tanto en inversiones como en planificación de la etapa del retiro laboral. Es que, muy por el contrario de lo que pasaba en la época de padres y abuelos, hoy la cantidad de años que un hombre o una mujer sobrevive a la edad de jubilación de 65 años puede ser de 20 o hasta 30 años. El objetivo: tener las cuentas lo mejor ordenadas posible para que, mientras la salud acompañe, puedan disfrutarse intensamente y sin preocupaciones financieras.

“Es cierto que, en medio de la volatilidad, es más desafiante tomar una decisión, pero el impulso de un plan de retiro tiene un horizonte que va más allá de las circunstancias de corto plazo”, plantea Alejandra Naughton, CFO de Grupo Supervielle. Y avanza: “A la hora de decidir en qué ahorrar es muy importante tener en cuenta el tiempo por delante para sostener la inversión y siempre reinvertir las ganancias”.

Martín Leal, profesor de UADE Bussines School, habla de la necesidad de que se creen las condiciones de largo plazo que garanticen los incentivos para que las sociedades ahorren en su retiro. “Lo fundamental para el ahorro es que exista una tasa de interés real positiva, que premie la postergación del consumo. Si las alternativas de ahorro conservadoras que estén disponibles pierden contra la inflación, no existirá una tasa de ahorro relevante para el corto ni el largo plazo”, advierte. “Desde el punto de vista regulatorio la Argentina dio un paso adelante al permitir la deducción impositiva de planes privados de fondos de retiro y de seguros de vida con capitalización. Si bien aún no se explicitaron los montos máximos de desgravación, son instrumentos que pueden incentivar una mayor planificación de futuro en los individuos”, confía Leal en referencia a los cambios introducidos por la nueva Ley de Mercado de Capitales.

“La situación económica actual no solo no debe cambiar los planes, sino que refuerza el concepto de que es necesario dedicarse a la planificación del retiro y hacerlo de una manera diversificada. Esto es no invertir solo en activos argentinos en pesos, sino también en dólares y pensar en activos del exterior para diversificar”, aconseja por su parte Diego Martínez Burzaco, director de MB Inversiones.

Esteban Pereiro González, portfolio manager de HSBC Argentina, hace también un llamado de atención sobre la necesidad de privilegiar el largo plazo por sobre los vaivenes actuales. “Si estamos hablando de un plan de retiro, el análisis debe estar asentado en variables de largo plazo, y no si en un determinado mes la tasa de interés en pesos está en 40 o en 30 por ciento. Por supuesto que existen momentos en los que la coyuntura del mercado puede permitir tomar ventaja de estas situaciones y mejorar el rendimiento de la cartera de inversiones. Pero no hay que perder de vista que esta cartera tiene que estar armada pensando en el largo plazo e ir acomodándose progresivamente al acortamiento de los tiempos para el retiro y luego a las nuevas necesidades posretiro”, define.

Cambiar el chip

“En toda América latina se ve un comportamiento similar de los profesionales y trabajadores activos. En general, en la clase media y media alta, que es la que tiene la posibilidad de proyectar un ahorro por mínimo que sea y que son quienes se van a encontrar con el problema a la hora del retiro, se percibe poco interés o sensibilidad por el estado patrimonial a largo plazo. Hoy veo que ese segmento prioriza el consumo presente lo cual tiene, creo, su base en dos aspectos: por un lado se cree mucho en el Estado proteccionista y por el otro, no hay confianza, porque el Estado más de una vez actúa de forma confiscatoria. Ambas atentan contra un ahorro planificado y constante a largo plazo”, describe Gabriel Basaluzzo, director de la Licenciatura y Maestría en Finanzas de la Universidad de San Andrés, en una primera semblanza del argentino promedio frente al desafío de pensar o no en su futuro como jubilado. “Los anglosajones, en cambio, son más conscientes de la responsabilidad propia sobre el futuro patrimonial para el momento del retiro”, agrega.

También docente universitario y acostumbrado a tratar tanto con alumnos a punto de salir al mercado laboral como con profesionales en actividad que van por su segunda carrera o su posgrado, Leal, de UADE Bussines School, subraya la importancia de tomar conciencia sobre el tema. “El principal motivo por el cual es importante tener un plan de acción desde joven es la incertidumbre”, dice.

“La incertidumbre fundamental es durante cuánto tiempo esa persona va a tener que vivir de los ahorros generados durante su etapa activa. Asumiendo una edad jubilatoria estándar de 65 años y una expectativa de vida cercana a los 85 años hacia 2050, el desafío es financiar 20 años de vida con un déficit de ingresos. Sin embargo, dado que estamos hablando de promedios, no será muy inhabitual encontrar personas centenarias. Y más años vividos implica también mayor necesidad de financiamiento, con gastos crecientes en medicina y cuidados básicos”,  lanza.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Actualmente, en la Argentina, el haber jubilatorio máximo (actualizado en el mes de junio) es de $59.314 al mes, pero hay que recordar también que rige un tope sobre el cual se hacen aportes jubilatorios que es de $ 91.523 mensuales, lo cual en algún momento hará aún más profunda la brecha o el gap a cubrir.

Tomando como base la cuenta más sencilla y de números redondos: un trabajador activo que cobra unos $ 100.000 va a recibir $ 59.300 cuando se jubile y deberá completar el resto con ingresos que genere de otro lado si pretende seguir con el mismo estándar de vida. En el mejor de los casos, y tomando como referencia el 82 por ciento móvil, la cifra mágica sería de $ 82.000 mensuales, para lo cual aún debería “agregarle” a lo que reciba de la seguridad social $ 22.700. Pero serían $ 40.000 los extras para llegar al mismo ingreso.

Estos cálculos son lo que se conocen como “tasa de reemplazo”, es decir, la relación que hay entre la jubilación que recibe un individuo en comparación con su último salario cuando estaba en actividad. Permiten ver a golpe de vista qué porción del salario “reemplazará” la jubilación. En el ejemplo anterior la tasa de reemplazo sería de 59,3 por ciento.

De este cálculo teórico para arriba, las diferencias son cada vez más grandes porque el haber máximo a recibir como jubilación es el mismo (por el tope al aporte) pero el sueldo que mes a mes recibe el ejecutivo y le permite mantener un determinado estándar de vida es 20, 30 o 50 por ciento más elevado.

“Cuanto más joven se empieza a ahorrar, mayores serán los resultados del ahorro generados con mucho menos esfuerzo”,  pone sobre la mesa como primera recomendación Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonio. No por muchas veces escuchada y leída la premisa es puesta en práctica con regularidad. Más bien, todo lo contrario.

El esfuerzo que tenemos que hacer para llegar a una meta a los 65 o 70 años arrancando a los 30 es sustancialmente menor a la que tenemos que hacer para llegar a la misma meta si empezamos a los 40,50 o 60 años que, en muchos casos se vuelve imposible. Esto es gracias al efecto de la tasa compuesta. “La recomendación más importante -dice Sardáns- es plantearse una estrategia de ahorro y sumarle disciplina y sacrificio para cumplirla”.

Deja un tip que no falla: separar en el momento que se cobra el sueldo el monto que se ha decidido ahorrar y no al revés. “Nos terminamos amoldando a vivir con el resto que queda. En los Estados Unidos, es muy habitual que a determinada fecha del mes (sobre los primeros días) se descuente de la cuenta sueldo el monto que preestablecimos para ahorrar”. Para los metódicos, y mucho más para los olvidadizos, las tecnologías hoy ayudan –y mucho– a poder llevar un plan ordenado.

La realidad, claro, no siempre va de la mano con las teorías. “Los jóvenes que hoy tienen entre 20 y 22 años son conscientes de los riesgos de las inversiones y también de las dificultades económicas que experimentan las personas en edad adulta. La mayoría son nativos tecnológicos y pueden comenzar a plantearse la necesidad de una seguridad financiera futura. Lamentablemente es bastante común que sus objetivos y perspectivas se enfoquen en plazos con horizontes de cinco a 10 años”, cuenta Rifat Lelic, director del Departamento de Economía y Desarrollo Profesional del ITBA. “En algunos casos, no todos, da la impresión de que sienten más cercana la necesidad de la compra de un auto o un departamento que un plan financiero que los contenga en la edad jubilatoria. El apoyo extracurricular en las casas de estudios y la generalización en el uso de las herramientas que ofrece la tecnología les abren una ventana de oportunidad difícilmente accesible antes. Además, es importante tener presente que los millennials incorporan, consciente o inconscientemente, sus valores en las decisiones de inversión, lo cual conduce a discriminar entre los activos disponibles”, añade.

Un plan constante

La estrategia financiera para llevar a cabo durante un largo plazo debe planificarse minuciosamente, con algunos lineamientos generales inalterables, aunque de ninguna manera quiere decir que no se va a revisar periódicamente. Todo lo contrario.

“Estamos en un momento en el que el consumo aspiracional, el status, le gana al ahorro. Lo ideal sería ahorrar e invertir al menos el 10 por ciento del ingreso mensual, porque el riesgo de no hacerlo es llegar al momento de la jubilación sin activos para cubrir el gap entre lo que se va a recibir del Estado y lo que efectivamente se necesita para vivir”, plantea Basaluzzo.

Idéntica advertencia es la de Leal, de la UADE: “La decisión que más atenta contra el resultado final es el desvío de fondos hacia otros fines. En una era marcada por la exaltación del presente, y con estrategias de neuromarketing cada vez más precisas, las personas sufren impulsos de consumo permanentes que las pueden desviar de la realización de otros objetivos más importantes, como lo es el retiro”.

“La principal razón en favor de una temprana planificación financiera del retiro es simplemente matemática. Se le atribuye a Albert Einstein haber dicho que el interés compuesto es la octava maravilla del mundo. En pocas palabras, el concepto es simple de entender. Cuanto más temprano una persona empieza a ahorrar e invertir, el resultado de esas inversiones se irá reinvirtiendo a su vez con el tiempo. De esta forma, será necesario menos tiempo para llegar al objetivo deseado o una menor intensidad de ahorro a lo largo del camino”, explica Pereiro González, de HSBC Argentina.

Marcelo Elbaum, gerente de Inversiones Institucionales de Allaria Ledesma y economista experto en planificación, también remarca la preponderancia del corto plazo sobre el largo que impera en la sociedad actual: “Cotidianamente los deseos inmediatos les ganan con holgura a las metas de largo plazo, que se van posponiendo hasta que la crisis se instala y, por supuesto, ya es demasiado tarde. Por lo tanto, hay que ahorrar desde temprano, no solo para no formar parte del club de los arrepentidos en la vejez, sino porque además es el mejor negocio. Si una persona destina cierta suma mensual a un fondo de inversión entre los 18 y los 26 años, por ejemplo, y deja que el dinero se multiplique solo sin agregar más, a los 65 años tendrá una suma idéntica a la de quien haya ahorrado ininterrumpidamente entre los 35 y 65 años”.

Grafica el tablero con unos cálculos que no dejan lugar a dudas ni malos entendidos: si, por ejemplo, se ahorran $ 100 mensuales entre los 18 y los 26 años, y no se deposita más dinero a partir de ese momento, a los 65 años se tendrán $ 595.000. Pero si se comienza a los 35 años, para llegar a esa suma a los 65 es preciso depositar $ 285 mensuales. Además, en el primer caso se habrán depositado solo $9600 y en el segundo, en cambio, $ 102.000.

Es recomendable que el manejo de inversiones para el retiro sea delegado en profesionales y el motivo no será que estas personas puedan ser más precisas en sus predicciones de largo plazo, sino todo lo contrario. Debido a que saben que no existe tal precisión es que toman diversas herramientas y tipos de análisis para que la cartera de inversiones se vaya ajustando a los cambios estructurales que puedan producirse en la economía y los mercados financieros”, recomienda Pereiro Gonzalez.

“En un marco teórico, una cartera de inversiones pensada para el retiro debería ir mutando de mayor a menor riesgo a medida que se van reduciendo los años hasta la llegada de la jubilación”, añade, y subraya que “en un país como la Argentina, la reducción del riesgo no se da solo a la hora de elegir los activos de inversión sino que también se tiene en cuenta la moneda. La cartera ideal es la que cubra de la pérdida del poder adquisitivo, nos provea de liquidez periódica durante el retiro y que a la vez mantenga una volatilidad acotada”.

Alejandro Bianchi, gerente de Inversiones de InvertirOnline.com, remarca que, cuando se trata de pensar en el momento del retiro, “lo más importante es entender los riesgos, el horizonte y las rentabilidades esperadas de los distintos instrumentos donde uno irá haciendo sus inversiones”. Y advierte: “Debido a la capitalización compuesta, la inflación y la devaluación, la diferencia entre simplemente guardar el dinero en el colchón versus invertirlo, e invertirlo en un instrumento que compense la inflación y devaluación o no, puede generar diferencias sustanciales en el largo plazo”.

“Por ejemplo, si miramos lo que pasó en los últimos 10 años podemos ver que la inversión en un bono argentino en dólares superó todo, seguido por una inversión en un ETF como el SPY que sigue a las 500 mayores acciones de los Estados Unidos y luego por el Merval (medidos en dólares). Y a pesar de ser las alternativas más utilizadas por los argentinos, guardar dólares en el colchón o invertir en plazos fijos han quedado bastante por detrás”, explica Bianchi.

Los datos son elocuentes y ponen en blanco sobre negro que, tener un plan, aun en un país en el que las reglas cambian tan seguido, es mucho mejor que andar a la deriva.

pdf_icon Descarga la nota  

Lea la nota original desde aquí

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

Comentarios de: Mariano Sardáns

Consejo de amigo: asegurate que lo tuyo esté a tu nombre

Hace poco tiempo, el diario PERFIL publicó una recomendación que le hemos dado a los inversores en los últimos tiempos. El viernes pasado, EL CRONISTA publicó esta noticia que confirma el motivo de nuestra recomendación.
Screen Shot 2018-07-23 at 9.18.29 AM

Estamos en un proceso donde existirán muchas menos sociedades de bolsa. Las que sobrevivan serán empresas tecnológicas y con una fuerte supervisión de parte de la CNV (Comisión Nacional de Valores).Screen Shot 2018-07-23 at 9.18.43 AM

Si todavía no analizaste el tema, te invito a leer la columna original.

Estoy a tu disposición para evaluar juntos tu situación.

“Persona precavida vale por dos.”

Abrazo,

Mariano Sardáns

CEO de FDI
Gerenciadora de Patrimonios

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá

LA GACETA: Consejos para invertir ahorros a través del sistema financiero

Fecha: 22 de julio, 2018

LA GACETA: Consejos para invertir ahorros a través del sistema financiero

 Comentarios de: Mariano Sardáns 

Existen dos formas de invertir el dinero. La más convencional es hacerlo a través de un banco o intermediario indirecto. El inversor entrega su dinero y recibe a cambio un certificado de depósito a plazo fijo, donde se pacta el interés que se cobrará al vencimiento. El banco a su vez, es quien a.1 recibir ese dinero, realiza un préstamo a un tercero (una empresa, un individuo, otro banco o al Banco Central en el caso de la inversión en Lebac) a cambio de lo cual recibirá un interés, superior al que paga al inversor.

Esa diferencia o “spread” de tasas es la ganancia del banco, el cual asume a su vez el riesgo de no pago del prestamista. Una alternativa es prestar ese dinero directamente al tomador de los fondos, ya sea una empresa, el Estado (nacional, provincial o municipal) o al mismísimo Banco Central. Para poder hacer esto sin embargo, es necesario operar a través de un intermediario directo o agente autorizado quien actúa por cuenta y orden del inversor y cobra por ello una comisión, que es su ganancia.

Cabe aclarar que mientras en el mercado bancario el intermediario (banco) decide a quien prestar asumiendo el riesgo de operación, en el mercado de capitales el intermediario (broker) participa sólo de la negociación quedando la decisión de a quien prestar (y por ende los riesgos) en manos de los ocasionales inversores.

Además, mientras que los bancos operan con productos que otorgan una tasa de interés previamente pactada generalmente relacionada a plazos cortos y donde la inversión se mantiene hasta el vencimiento, en el mercado de capitales, los valores negociables varían según los plazos y rentas que ofrecen, pudiéndose negociar o no, antes de su vencimiento.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

-En términos prácticos, ¿cómo funciona una inversión en Lebac frente a un tradicional plazo fijo? Intermediarios indirectos o bancos: el inversor con $ 1.000 se dirige al banco, pacta una tasa anual a 30 días y recibe un certificado de depósito de plazo fijo. El banco, a su vez, decide prestarlo al BCRA e invertir en una lebac a 30 días por lo cual recibe otro porcentaje anual. El banco gana el “spread” entre su tasa activa (Lebac) y pasiva (plazo fijo). La tasa activa siempre será superior a la pasiva ya que es el retorno del banco por asumir el riesgo de crédito o impago del acreedor, en este caso el BCRA.

Intermediarios directos o brokers: el inversor con $ 1.000 se dirige al broker y ordena la compra de Lebac a 30 días, recibe la tasa a cambio de lo cual debe pagar una comisión. Cabe aclarar que no existe forma de invertir en el mercado de capitales de no ser a través de un agente autorizado y auditado por la entidad de contralor que en nuestro país es la Comisión Nacional de Valores o CNV.

-Pero entonces, ¿qué es una Lebac?

-Lebac es el diminutivo de “Letra del Banco Central”, es decir es una deuda emitida por el BCBA. Se denomina Letras, a todos aquellos bonos que no tienen un plazo de vencimiento mayor a 1 año, por lo cual las Lebac son bonos `cortos`, con plazos que van desde los 30 hasta los 150 días aproximadamente. Al ser bonos cortos, no pagan una tasa o cupón, sino que se compran a descuento sobre su valor al vencimiento, lo cual da una TNA (Tasa Nominal Anual) equivalente al retorno por dicha inversión. Es decir, el rendimiento de la inversión realizada es la diferencia entre el precio de compra y el valor nominal al vencimiento. Por Ejemplo, si hoy pago $ 0.95 por $ 1 que recibiré a 30 días, obtengo un retorno o tasa nominal anual (TNA) del 52%.

-¿Cómo opera una Lebac?

Existen dos formas de acceder a una Lebac.

Mercado primario: la licitación de Letras del Banco Central tiene lugar cada tercer martes de mes. Cualquier inversor puede ofertar la deuda emitida por la autoridad monetaria. Para ello es necesario que tenga abierta una cuenta comitente y que los pesos a licitar, se encuentren en dicha cuenta. En este caso el inversor le entrega sus pesos directamente al tomador de los fondos, es decir al Banco Central.

Mercado secundario: sirve para la reventa, y por lo tanto es el responsable de otorgar liquidez a los títulos. Si por alguna razón el inversor no pudo participar de la licitación, puede comprar Lebac a través de este mercado, donde se realizan la compraventa de valores que ya fueron emitidos en una licitación previa. En este mercado secundario, el inversor adquiere los títulos a un tercero (ya no el BCRA) que decide desprenderse del mismo por alguna razón ante lo cual pacta precio, cantidad, plazo, etc. de acuerdo a condiciones del mercado.

-¿Qué es un broker?

-Es un agente intermediario en la negociación de valores con oferta pública, como ser bonos, acciones, futuros, etcétera. Con la nueva normativa, esa figura puede adoptar distintas formas: ALyC (agente de liquidación y compensación) o AN (agente de negociación). Existen figuras complementarias como el AAGI (agente asesor global de inversiones), Productor, etcétera. Cada uno tiene distintas facultades para con sus clientes, determinadas a través de la regulación dispuesta por la CNV.

La característica principal de los brokers o intermediarios es que son agentes autorizados para actuar “por cuenta y orden de un cliente” en la negociación de valores con oferta pública.

-¿Cómo puede un principiante arrancar en el mundo de las inversiones?

-Al incursionar en el mercado de capitales es fundamental asesorarse acerca de las distintas alternativas de inversión existentes, sus plazos, riesgos y monedas. Es importante entender que no hay una única alternativa, sino que las soluciones se construyen a medida de las necesidades. Nuestra recomendación es arrancar siempre por opciones conservadoras, dar seguimiento a las inversiones, contactarse con un asesor, consultar los informes periódicos y participar de capacitaciones, ya que de ese modo uno puede interiorizarse.

OPCIONES ¿LEBAC ANTES QUE EL DOLAR?

El primer Impulso de quienes tienen unos pesos extra del aguinaldo es comprar dólares. Pero hoy las Lebac se mantienen como una opción sólida para no solamente resguardarse de la inflación, sino hacer rendir el dinero a corto plazo, según opinan los analistas. “En su retorno, pueden servir para pagar las vacaciones o la compra de un mueble, por ejemplo. Garantizan estar de cinco a diez puntos por encima de la inflación si se mantienen con esta tasa”, apunta Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios. Lo importante, añade, es aprovechar este nivel de tasas: no es seguro que se mantengan tan altas, dice, por la llegada del dinero del FMI y el anuncio de recategorlzación de la Argentina a mercado emergente.

MÁS RIESGO LA SEDUCCION DE LAS ACCIONES

El anuncio de recategorización de la Argentina abre buenas perspectivas a mediano plazo para las acciones argentinas en Wall Street y el Merval. Los analistas aseguran que en Estados Unidos se considera un plazo de cinco años para poder recuperar el dinero Invertido en acciones, pero que en la Argentina ese plazo se extiende hasta los ocho años y medio. `Si lo que se invierte es plata de emergencia, que se necesitará ante un imponderable, entonces no se puede poner en acciones`, detallan algunos expertos. “Este anuncio abre las puertas a que ciertos fondos Inviertan en acciones de empresas argentinas, por lo que estas deberían ir subiendo en el tiempo”, dijo Camilo Tiscornla, director de C&T Asesores Económicos.

pdf_icon Descarga la nota  

Scroll to top
Abrir Whatsapp
1
¿Necesita ayuda?
Hola! Podemos ayudarte?