Fecha: 19 de junio, 2019
Un nuevo retroceso en el precio del dólar, junto con otra baja del riesgo país y de la tasa de interés interna, confirmó ayer la recuperación de la plaza financiera local. Se trata del proceso que se inició con las definiciones vinculadas a las candidaturas de cara a las elecciones presidenciales, que, a juicio del mercado, devolvieron al oficialismo capacidad de dar pelea, pero que encontró, especialmente ayer, empuje extra en el mejor clima global de negocios.
El billete volvió a perforar los $45 para la venta al público, tras caer 56 centavos respecto de su cierre del viernes. Quedó ofrecido a un promedio de $44,71, con lo que regresa al rango de precios que había mostrado hace una semana, y confirma una caída del 2,4% en el mes. Esa baja orilla el 3% en la cotización mayorista, que cerró a $43,48, es decir, “a niveles de dos meses atrás”, reseñó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.
A su vez, la tasa de interés interna, fijada por la que el Banco Central (BCRA) les paga a los bancos por comprarle a diario letras de liquidez (Leliq), cayó 56 puntos (de 66,66 a 66,10% nominal anual), con lo que quedó en su menor nivel en tres meses y acumula una baja de 8 puntos desde inicios de mayo, cuando llegó a superar 74% anual.
El nivel de riesgo país, en tanto, bajó otro 2,7% para ubicarse ahora en 837 puntos (lejos de los 1014 puntos intradiarios que marcó a inicio de mes), ayudado por otra mejora del 1% promedio en la valuación de los bonos de la deuda argentina más operados en el exterior. De este modo ya se retrotrae 15% solo en lo que va de junio y vuelve a niveles de mediados de abril.
Los analistas explican que las sostenidas mejoras derivan del “doble empuje” que pasó a tener el mercado, al complementarse el cambio de expectativas locales con mejores condiciones para las apuestas globales al riesgo, lo que consolida su recuperación.
Por caso, la baja local del dólar se vio facilitada por una marcada retracción de la demanda, pero también por las condiciones favorables a una revalorización general de las monedas emergentes -a la que se acopló el peso-, que se intensificaron ayer al ser cada vez más intensas las especulaciones sobre un posible recorte de tasas en Estados Unidos, que podría comenzar a aplicar desde hoy la Reserva Federal (su Banco Central).
A la merma del riesgo país ayudó también la caída del rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años -que se toma como parámetro para esa medición-, al quedar a 2,056% tras haber tocado un piso en 2,016%, su mínimo desde septiembre de 2017.
“Esto deviene de un mundo que pasó de un escenario de ”guerra de monedas” a otra de ”tasas”, cuya consecuencia es la debilitación de las monedas relacionadas”, explicó Mariano Sardáns, de la administradora de patrimonios FDI, en una alerta enviado a sus clientes.
Para el director de Invertir en Bolsa (IEB), Norberto Sosa, al cambio de humor derivado del “efecto Pichetto”, ayer se agregaron otros factores. “Hay un clima global que volvió a ser constructivo porque las grandes economías mostraron que están dispuestas a instrumentar medidas expansivas y eso hace crecer la probabilidad de baja de tasas al 87% ya durante julio. A eso se sumó el anticipo de Donald Trump sobre un posible arreglo con China en el próximo G-20 en Osaka. Y en lo local, ayudó a tranquilizar más la definición de Massa, que al encabezar la boleta de Diputados en la provincia de Buenos Aires, elimina el riesgo de que CFK se baje de la fórmula presidencial. Ese combo da base a estos precios de mercado”, considera.
Santiago López Alfaro, de Delphos Investment, cree que las mejoras de ayer tuvieron “50% de componente local y 50% de componente externo. Los inversores están viendo que las posibilidades de Macri volvieron al escenario de ballottage tras las caídas que se vieron durante marzo y abril, cuando se creía que perdía en primera vuelta. Con la inclusión de Pichetto, el mercado lo ve en la pelea nuevamente y se sabe que un dólar fuera de escena le aporta mucho”, señaló.
Fecha: 18 de junio, 2019
El típico ahorrista argentino suele comprar dólares cuando sube en lugar de hacerlo cuando baja, pero la pregunta es si hoy es un buen momento para hacerlo.
“Ahora el dólar no puede atrasarse mucho. Durante mayo prácticamente no varió y la inflación fue 3,1%, lo que signica que se apreció en términos reales cerca de 3%. Por eso considero que la velocidad crucero del dólar debería ser similar a la inflación, digamos 2,5% mensual”, señaló Miguel Zielonka, de Econviews.
El tema, a su juicio, es que el mar no siempre está calmo y el dólar acelera o desacelera (respecto de la velocidad crucero) en función de los mercados globales y de la política local.
Ignacio Abuchdid, presidente de InvertirEnBolsa, indicó que el peso argentino se está comportando con una correlación cercana a 1 respecto delresto de las monedas de los países emergentes, patrón que se empezó a observar a partir de que el BCRA anunció libre intervención en el mercado de cambios: “La diferencia entre Argentina y el resto de las economías emergentes es su tasa de interés. Mientras que la primera está en torno al 65% el resto oscila alrededor de 5% y 7%”. Desde su óptica, si Argentina no hace en el corto plazo una reducción sustancial de la tasa es esperable que el peso continúe el incipiente proceso de apreciación que se empezó a manifestar en las últimas ruedas.
“Mi sensación es que hasta octubre tendremos un peso fortaleciéndose de seguir esta tendencia de mejora en imagen y encuestas para el ocialismo”, completa Abuchdid.
Alejandro Henke, director de Procio Investment, agrega que los futuros de dólar cayeron $ 7 desde sus máximos y desde que el FMI le permitió al BCRA intervenir con mayor cantidad de reservas hay una especie de seguro de cambio, al saber que el billete no se va a ir muy para arriba, aunque siempre sujetos a movimientos de Estados Unidos. “No lo veo dispararse, y en la medida en que se consolide la probabilidad de que el actual gobierno sea reelecto, el billete y el riesgo país van a bajar, aunque puede subir por un mal resultado en las PASO, ya que si la fórmula de los Fernández se impone por 3, 4 o 5 puntos dejará cierta incertidumbre por cómo se desarrollará todo en las elecciones de octubre”, alertó Henke.
De todos modos, a su criterio, es un buen momento para comprar dólares si alguien quiere estar tranquilo, aunque resalta que “el que compra para especular quizás lo pueda buscar un poco más abajo todavía”.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, remarcó que al mirar el tipo de cambio multilateral sigue estando alto: “Ahora, con la estabilidad política, lo más probable es que el dólar va a crecer mucho menos que la inflación, e incluso va a crecer mucho menos que la tasa de interés que hoy se consigue en títulos por CER, que pagan más de 20 puntos por arriba de la inflación, o plazos fijos que rinden 55%. Como el dólar se empieza a desinflar, no es momento de comprar billetes, es mejor colocar a tasa de interés, que le va a ganar al dólar, como viene sucediendo últimamente”.
A Augusto Quiñones, de First Capital Group, le parece un buen momento para comprar, la estabilización de los fundamentals producida porla baja de la incertidumbre política, y la política de sesgo intervencionista del BCRA le dio un respiro grande al dolar: “Como viene la mano en la Argentina, estas ventanas que se abren no suelen durar mucho, por lo que es una oportunidad para los que buscan cobertura de riesgo de tipo de cambio”.
Fecha: 18 de junio, 2019
Estiman que estos días habrá mucho volumen operado en el mercado de cambios, de la mano de aguinaldos más pagos de deuda Los inversores del exterior tienen al menos el equivalente a u$s 170 millones a dolarizar del bono dual, que vence el viernes. “Estamos ante una semana que viene con mucho volumen a operarse en el mercado de cambio. Ese volumen por suerte contará con exportadores que vienen liquidando sólo la mitad de lo que el campo liquida, pero aún así hay riesgos. Recomendamos comenzar a bajar exposición en pesos y armar algo en dólares hasta la primera semana de julio. El aguinaldo y los pagos de la deuda en pesos puede volver a ubicarnos por encima de $ 45, pero mucho más no”, estima Mauro Mazza, de Bull Market Brokers.
Fausto Spotorno coincide en que puede generar alguna volatilidad los días del vencimiento, porque para un día resulta una cifra importante para el mercado de cambios, “pero de ninguna manera representa una amenaza”.
Fue muy grande la colocación de TJ20 (Bonos del Tesoro en pesos a tasa de política monetaria que vence el año que viene) y Lelink de la semana pasada y entraron peces grandes como Pimco, que limpiaron mucho el horizonte que debía resolver el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. “El tema que esto se pateó, no se resolvió. Es jugarse a todo o nada por la reelección. No quisiera estar en los pantalones de un kirchnerista de ganar y tener que darle salida a esta gente”, comenta un mesadinerista.
En las mesas reconocen que el equipo económico manejó muy bien esta bola de nieve que tenía: “Hay riesgos pero está contenido. Una vez superado esto, la mano aflojará. El volumen se concentrará mañana, el viernes y el lunes que viene, ya que liquida este viernes el bono dual, pero se puede operar a T+3 desde hoy”.
De todos modos, desde Consultatio remarcan que la volatilidad del tipo de cambio sigue en niveles muy bajos: “Detrás de este fenómeno el principal factor explicativo, a nuestro entender, es el nuevo esquema cambiario que permite mayor poder de intervención de parte del BCRA, que se refuerza a medida que el tiempo transcurre y la autoridad monetaria no interviene. Pero también vemos otro factor: de la mano de la caída de la inflación esperada, la política monetaria se está volviendo más contractiva”.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, agregó que al mirar el tipo de cambio multilateral sigue estando alto: “Ahora, con la estabilidad política, lo más probable es que el dólar va a crecer mucho menos que la inflación, e incluso va a crecer mucho menos que la tasa de interés que hoy se consigue en títulos por CER, que pagan más de 20 puntos por arriba de la inflación, o plazos fijos que rinden 55%. Como el dólar se empieza a desinflar, no es momento de comprar billetes, es mejor colocar a tasa de interés, que le va a ganar al dólar, como viene sucediendo últimamente”.
Fecha: 7 de junio, 2019
La caida de la tasa americana fue la mas grande en la era Trump. Es un buen dato para emergentes aunque el beneficio para Argentina resulta limitado. La coyuntura politica condiciona a la evolución de los bonos. Las mayores tensiones de la guerra comercial hicieron que los inversores profundizasen su estrategia de cobertura durante mayo y busquen refugiarse en activos más seguros, principalmente en los bonos del tesoro americano. De esta manera, la tasa del bono americano a 10 años registró en mayo su mayor baja mensual en tres años. Los riesgos de una desaceleración económica y de una recesión, comienzan a condicionar a la Fed a tener que bajar la tasa de interés. En ese sentido, analistas del mercado esperan a que la Reserva Federal mantenga o bien baje la tasa de interés en lo que resta de 2019 y comienzo de 2020. Esto de alguna manera es una buena noticia para los mercados emergentes.
La tasa americana bajó en mayo un 12,4% (o 45 puntos básicos), cerrando mayo en 2,12%. De esta manera profundizó la baja iniciada en septiembre y marcó su mayor retroceso desde en tres años, y por ende, en toda la era Trump (desde junio de 2016). Para analistas del mercado, los inversores buscan refugiarse en activos seguros como el bono del tesoro, lo que lleva a la tasa a la baja. Además de ello, el mercado se anticipa a los próximos movimientos de la Fed.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, gerenciadora de Patrimonios quien entiende que la baja de tasas responde más bien a un anticipo por parte del mercado a un próximo movimiento de la Fed en cuanto a su tasa de referencia.
“ La guerra comercial sacude a los mercados y la 10Y se toma como un refugio. Por ello los inversores se posicionan en bonos del tesoro y baja la tasa. De todos modos, veo más relación a que el movimiento en el mercado se da por una previsión de que se espera una recesion para finales de este año y principios del que viene. Al ser una recesión o enfriamiento de la economía, se empuja a la Fed a que tenga que bajar la tasa ”, comentó.
Un diagnostico similar hace Adrián Yarde Buller, economista jefe de Grupo SBS coincidió con Sardans al remarcar que las tensiones comerciales hacen que los bonos acudan al bono del tesoro americano como refugio.
“Las últimas semanas se vieron una notable escalada de las tensiones comerciales entre
Estados Unidos y China, a la vez que se conocieron algunos datos decepcionantes en relación al escenario de crecimiento global. Esto elevó la demanda de activos de refugio y los datos de actividad alimentaron las expectativas de que la Fed deba recortar tasas en breve, ambos derivando en un fortalecimiento del dólar y menores tasas de interés en Estados Unidos”, dijo Yarde Buller.
El impacto en Argentina
Los activos argentinos estuvieron operando de manera aislada a la volatilidad global ya que tanto las acciones como el tipo de cambio tuveron un buen desempeño en las últimas semanas, las cuales coincidieron con un contexto internacional complicado. Mirando hacia adelante, si bien la baja de tasas de EEUU es positivo, los analistas del mercado ven un efecto limitado sobre la deuda local.
El economista de Grupo SBS dijo que los spreads de los bonos emergentes sintieron el impacto de estos cambios, aunque por ahora vienen resistiendo mucho mejor que en los episodios comparables del año pasado.
“ En el caso de la deuda argentina, destacamos que este deterioro de las condiciones externas debiera agregar algo de presión, aunque seguimos considerando que el desempeño del crédito soberano estará mucho más ligado a lo que suceda con el escenario político y las perspectivas de sostenibilidad fiscal ”, comentó.
Francisco Mattig, analista de estrategia de Consultatio Investments sostuvo que no se puede negar que es bueno para Argentina, no solo la baja de tasas, sino que Powell (el presidente de la Fed) haya mostrado apertura respecto de una potencial baja de tasas. De todos modos, pese a tal buen dato, ve un cierto potencial limitado.
“ Hay que reconocer que, así como estuvimos aislados de la baja en mayo, probablemente el upside esté restringido por los factores idiosincráticos locales, que son clave hoy por hoy. De todos modos, creo que el Gobierno festeja el nuevo escenario ya que es mejor entrar en la etapa de elecciones con tasas más bajas en el mundo que lo contrario. Pero el upside está limitado a lo que pase en el plano político acá”, comentó.
Fecha: 1 de junio, 2019
Un paper sólo para clientes elaborado por la consultora dirigida por Gabriel Rubinstein revela a través de supuestos y conjeturas cuánto podrían llegar a rendir los bonos soberanos en caso de que el oficialismo sea quien triunfe en las próximas elecciones, y en caso de que el kirchnerismo llegue nuevamente al poder.
En base a cómo sería una curva normal, y otras más estresadas, con más probabilidades de default implícitas, indica que el Bonar 2020 podría rendir un mínimo del 5,8% anual en dólares si Macri es reelecto, pero se iría a un estrepitoso 38,6% en caso de que se imponga la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Al bono que mejor le iría con la reelección es al Bonar 2037, que podría subir 35,3% y rendir una TIR del 8,5%, mientras que al peor que le iría con el triunfo opositor sería al Bonar 2024, con una caída del 28%, que pasaría a tener un rendimiento del 35,6% anual en dólares.
Más allá de la vulnerabilidades macro de Argentina, hoy en día los rendimientos de los bonos pricean más que nada el escenario electoral dicotómico. Según los cálculos de InvertirEnBolsa, una victoria de Alberto Fernández podría llevar al riesgo país a los 2000 puntos e incluso más en caso de ingresar en una reestructuración desordenada o cesación de pagos con castigos aún mayores a los actuales de los bonos.
En un análisis de sensibilidad, con riesgo país en 2000 puntos, el Discount 2033 rendiría 25% por ejemplo. `Por el otro lado, si gana Cambiemos y comienza con las reformas, el riesgo país podría descender notoriamente hasta los 400 o 500 puntos. En este caso, un bono como el Discount rendiría entre 7 y 8%`, estima Federico Broggi, analista senior de IEB.
Mauro Mazza, Head de Research de Bull Market Brokers, coincide en que si gana Alberto Fernández el riesgo país podría rondar los 2000 puntos a 10 años, o sea una probabilidad de reestructuración a cinco años de 75% con un recupero menor al 40% en un Bonar 24.
“Pero más impacto que los bonos en dólares serían los bonos en pesos emitidos contra inversores del exterior, que los venderían rápidamente con excesivo descuento para poder dolarizarse e irse a través del contado con liquidación en el caso de que haya algún tipo de cepo. Por lo tanto, más que mirar la deuda en dólares miraría la de pesos emitidas a los del exterior. Si gana Macri, Wall Street le daría una segunda oportunidad, el riesgo país bajaría a 550 puntos básicos y ahí se estabilizaría”, analiza Mazza.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, considera que con la reelección de Macri los bonos subirían muchísimo y el riesgo país bajaría, lo que provocaría una suba dual, tanto del precio de los bonos como el de las acciones, que se van a ver baratas, “porque el fantasma para el mercado es CFK”.
Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, también es optimista, porque la Argentina nunca dejó de pagar la deuda, y los bonos han recuperado muchísimo valor, como había sido el caso del RO15`.
Fecha: 31 de mayo, 2019
Un paper sólo para clientes elaborado por la consultora dirigida por Gabriel Rubinstein revela a través de supuestos y conjeturas cuánto podrían llegar a rendir los bonos soberanos en caso de que el oficialismo sea quien triunfe en las próximas elecciones, y en caso de que el kirchnerismo llegue nuevamente al poder.
En base a cómo sería una curva normal, y otras más estresadas, con más probabilidades de default implícitas, indica que el Bonar 2020 podría rendir un mínimo del 5,8% anual en dólares si Macri es reelecto, pero se iría a un estrepitoso 38,6% en caso de que se imponga la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Al bono que mejor le iría con la reelección es al Bonar 2037, que podría subir 35,3% y rendir una TIR del 8,5%, mientras que al peor que le iría con el triunfo opositor sería al Bonar 2024, con una caída del 28%, que pasaría a tener un rendimiento del 35,6% anual en dólares.
Más allá de la vulnerabilidades macro de Argentina, hoy en día los rendimientos de los bonos pricean más que nada el escenario electoral dicotómico. Según los cálculos de InvertirEnBolsa, una victoria de Alberto Fernández podría llevar al riesgo país a los 2000 puntos e incluso más en caso de ingresar en una reestructuración desordenada o cesación de pagos con castigos aún mayores a los actuales de los bonos.
En un análisis de sensibilidad, con riesgo país en 2000 puntos, el Discount 2033 rendiría 25% por ejemplo. `Por el otro lado, si gana Cambiemos y comienza con las reformas, el riesgo país podría descender notoriamente hasta los 400 o 500 puntos. En este caso, un bono como el Discount rendiría entre 7 y 8%`, estima Federico Broggi, analista senior de IEB.
Mauro Mazza, Head de Research de Bull Market Brokers, coincide en que si gana Alberto Fernández el riesgo país podría rondar los 2000 puntos a 10 años, o sea una probabilidad de reestructuración a cinco años de 75% con un recupero menor al 40% en un Bonar 24.
“Pero más impacto que los bonos en dólares serían los bonos en pesos emitidos contra inversores del exterior, que los venderían rápidamente con excesivo descuento para poder dolarizarse e irse a través del contado con liquidación en el caso de que haya algún tipo de cepo. Por lo tanto, más que mirar la deuda en dólares miraría la de pesos emitidas a los del exterior. Si gana Macri, Wall Street le daría una segunda oportunidad, el riesgo país bajaría a 550 puntos básicos y ahí se estabilizaría”, analiza Mazza.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, considera que con la reelección de Macri los bonos subirían muchísimo y el riesgo país bajaría, lo que provocaría una suba dual, tanto del precio de los bonos como el de las acciones, que se van a ver baratas, “porque el fantasma para el mercado es CFK”.
Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, también es optimista, porque la Argentina nunca dejó de pagar la deuda, y los bonos han recuperado muchísimo valor, como había sido el caso del RO15`.
Fecha: 30 de mayo, 2019
Que la Argentina tiene un esquema impositivo intrincado es un mantra que repiten economistas, tributarias y especialistas en finanzas por igual desde hace años. En esa jungla de gravámenes, una exención es un alivio incluso en una economía que no para de mostrar indicadores en rojo. Esa es la opinión generalizada de quienes manejan inversiones.
Los referentes privados ven ganador indiscutible al sector inmobiliario, sobre todo por la reglamentación del artículo 206, que apunta a la vivienda social. Villarroel ve mayores oportunidades para el desarrollo del crédito hipotecario, que cae desde la crisis cambiaria de 2018, y también para algunos fondos relacionados con el agro.
Su colega Fernando Díaz, de FDI, no tiene una opinión tan mainstream: apuesta por la industria forestal, donde “hacen falta inversiones que se fueron a Uruguay por su tratamiento impositivo más favorable”, aclaró.
En definitiva, de acuerdo con Juan Politi, vicepresidente de Allaria Ledesma Fondos, es un incentivo para que más fondos cerrados salgan a la cancha. “Este decreto indica qué requisitos específicos hay que tener para gozar de beneficios, por lo que si había alguno esperando para salir la medida viene a complementar el marco regulatorio”, aclaró. La CNV asegura que hay más de 15 fondos en esa posición.
Fecha: 28 de mayo, 2019
Llegó el día en que acciones argentinas volverán a formar parte de un índice de mercados emergentes. La noticia ya lleva varios meses en la plaza porteña, pero la confirmación oficial por parte de Morgan Stanley Capital International (MSCI) se presentó a principio de mes y la operación, en concreto, arranca hoy al cierre del mercado.
Si bien desde hace semana que los grandes jugadores invierten en las acciones que creían serían las seleccionadas, los interesados en hacer lo mismo cuentan con distintas opciones. El ETF es la más fiel, por tratarse de una replica exacta, pero también es una alternativa optar por algún fondo o directamente elegir uno a uno los papeles y sus respectivos porcentajes. De todas formas, es necesario tener en cuenta montos mínimos y comisiones, analizar qué es más conveniente para cada tipo de inversor.
MCSI es una sociedad estadounidense que realiza diversos índices de acciones, fondos y bonos; entre los índices bursátiles la compañía clasifica a tres grandes grupos: los de Mercados Desarrollados, los de Mercados Emergentes y los Mercados frontera.
En el caso de MSCI Emergentes, Argentina entra con una ponderación menor que lo esperado: ocho acciones conforman el 0,26%. Esos ocho papeles, elegidos por su capitalización bursátil, son Globant, YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro,Telecom Argentina, Pampa Energía, TGS y BBVA Banco Francés.
El ETF es el EMM, “que es el que traquea el MSCI Emergentes; es uno solo, ya que el resto son similares”, aclaró Eric Ritondale, economista Jefe de Econviews. “Técnicamente es como un fideicomiso, es un trust, con lo cual lo que se adquiere es un certificado de participación”, agregó Mariano Sardáns, Ceo de la gerenciadora de patrimonios FDI. Igualmente, el ETF es un instrumento que se opera afuera, por lo que no está disponible para cualquier inversor. Es decir que lo ideal es ya tener una cuenta en el exterior dado que hacerlo desde el mercado local, por medio de un intermediario, es mucho más caro.
Charles Schwab, Interactive Brokers o TD Ameritrade son discount brokers, donde se encuentran los costos más bajos; por lo general tienen una tarifa plana o flat, pueden ir de u$s 4,95 a u$s 6,95 por operación y no presentan montos mínimos de entrada.
En cambio, en el mercado doméstico los costos son otros; al respecto se refirió Sardáns: “Los fondos son una buena opción; pero con una inversión por más de u$s 250.000 o el equivalente en pesos, obviamente conviene hacer una cartera individual, depende siempre del nivel de comisiones. Hablamos de 0,05% para inversores institucionales cuando el minorista debe asumir un mínimo de entrada de 0,3%, 0,4%, 0,5%; además hay que agregarle el rebalance para espejar el índice cada tres meses”.
Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales, dijo que aunque “todavía no hay fondo de emergentes “si se puede “seguir” a las acciones elegidas por MSCI: “Están al alcance por son de la mayor capitalización, que tienen una ponderación muy alta, salvo Globant, que no cotizan en la bolsa local”.
Como se trata de las acciones más negociadas, cualquier inversor principiante y bancarizado puede encontrarlas entre los Fondos Comunes de Inversión (FCI), ya que son casi las mismas las acciones del MSCI y las de las carteras de los fondos de las entidades. Por ejemplo, el FCI de Santander Río `Renta Variable` invierte en Galicia, YPF, Pampa, Macro, Central Puerto, Telecom, y Transener, sin comisión de entrada y salida y a un costo anual de 3,21%, siendo el monto mínimo de suscripción tan solo $ 1000.
Cabe destacar que sea un fondo con una cartera similar o la elección puntual de las acciones, lo que se replicaría es únicamente la parte local; el MSCI está compuesto por varios países, algunos de ellos son China, India, Rusia, Brasil, México, Chile, Colombia. Globant, YPF, Galicia, Macro, Telecom, Pampa, TGS y Francés componen solo el 0,26% del índice
Fecha: 27 de mayo, 2019
En una economía en recesión, son muchas las empresas que planifican reducción de personal o abren retiros voluntarios. Por eso ante ese escenario, una consulta frecuente que reciben los administradores de fondos es qué se puede hacer con la indemnización a recibir para que no pierda valor.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, señala que a aquellos que recibirán más de $ 1 millón, le recomiendan los fondos T+1, que son los money market con disponibilidad a las 24 horas, que rinden por arriba del 60%, y que a diferencia de las Lecap, no tienen comisiones de entrada y de salida.
Lo primero que uno debe hacer cuando recibe una indemnización es, por un lado, ser optimista (desde el punto de vista de la importancia de conseguir trabajo lo antes posible) y por el otro lado ser pesimista desde la mirada de los gastos fijos. Cuando uno cobra una plata, y por el efecto de quedarse sin trabajo, uno intenta no modificar los hábitos de consumo, pero debe hacer lo contrario. “A la hora de invertir, hay que dividir las inversiones de corto, mediano y largo. De corto para pagar los gastos, esto puede estar en pesos, para captar una buena tasa; de mediano y en caso de que se puede gestionar el largo, en opciones más moderadas y dolarizadas. Los que cobran una indemnización deben evitar realizar inversiones de stock (inmovilizar capital), por ejemplo un departamento”, aconseja Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales.
Rafael Di Giorno, director de Proficio, observa poca creación de nuevos puestos de trabajo, ya que las inversiones están en un compás de espera. En caso de una persona que reciba una indemnización no debería hacer apuestas exóticas. Es su capital para sobrevivir hasta conseguir un nuevo empleo o armar un emprendimiento propio. En principio, Di Giorno sugiere Letes cortas en dólares para irlas renovando a su vencimiento y Lecaps en pesos, que rinden ligeramente por encima del 60%, para con esa renta obtener la parte de pesos que necesite ir consumiendo hasta tanto logre reinsertarse en el mundo laboral.
Comparando un plazo fijo con las soluciones que brinda el mercado de capitales, este último presenta muchos atributos superadores. “Hoy un plazo fijo rinde 53% TNA, mientras que una Lecap a un mes rinde 55% TNA, pero para plazos mayores los rendimientos llegan hasta 65%. A su vez, son instrumentos con un gran grado de liquidez, lo que permite rescatar la inversión en cualquier momento. Los intereses devengados hasta la fecha de rescate son percibidos por los inversores a través del precio de venta, por lo cual no se ve penalizado si decide salir antes del vencimiento. Los atributos de tasa y flexibilidad ponen a las Lecaps como superadoras a un plazo fijo”, advierte Marco Valenti Jefe de research de IEB.
Fernando Luciani, director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores, sugiere activos diversificados, como cheques, pagarés y bonos, de la mano de un agente de negociación, para poder planificar ese flujo y el retiro de los fondos para poder vivir hasta que tener otro trabajo.
Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, es de los que opta por correr cierto riesgo con el tipo de cambio para obtener una tasa alta en pesos a corto plazo que prime la liquidez, pero a su vez repartir los fondos que no se necesiten del excedente en dólares: “Además, hay que entender que posiblemente cueste un tiempo conseguir otro trabajo, así que lo ideal es bajar los gastos fijos al máximo”.
Daniela Wechselblatt, titular de DW Global Investments, hace esta cuenta: si alguien tiene $ 1 millón (equivalente a u$s 21.730 a un dólar a $ 46) y los invierte en un plazo fijo a un TNA del 45%, al cabo de 30 días le pagan un interés del $ 37.500. Si se desea usar estos intereses para vivir, es decir que no se los reinvierte sino que se los retiro, al cabo del año estaría recibiendo $ 450.000.
Pero como el dólar va a seguir subiendo, su capital en pesos se va a reducir. Los futuros del dólar para abril del 2020 se negocian en $71 en Rofex. En ese caso, el capital de $ 1 millón, que equivalía a u$s 21.730, con un dólar a $ 71 se reducirían a u$s 14.084. El tipo de cambio los licuó y se va a perder el capital poco a poco. Para evitar correr riesgo de tipo de cambio, Wechselblatt sugiere buscar opciones de inversión en dólares: “Puede ser en Letes cortas que venzan antes de las elecciones o, para quien se anima, Letes más largas o bonos. La última licitación de Letes a 63 días tuvo una tasa de corte del 4% y las que vencen en diciembre del 6,21%”.
Fecha: 22 de mayo, 2019
Se duplicó el costo del cable. El mesadinerista habla en la jerga del ambiente, ya que cable significa mandar dólares al exterior por vía informal. Mientras en enero se cobraba el 2%, ahora se cobra 4% por el envío de billetes a cuentas en China y 3,5% a Estados Unidos. Es más, hasta se paga el 1% a quien traiga billetes al país, siempre que la suma sea a partir de los u$s 50.000. En ese caso, la persona recibe u$s 50.500.
“El principal destino siempre es China, ya que va la parte negra que se le paga a proveedores por importación blue. Además, hay ciudadanos chinos que mandan ahorro a sus familiares”, revela un conocedor del cable.
Con Estados Unidos es entrada y salida: se le gira a su cuenta de Estados Unidos al que entrega el vivo (cash) en Argentina, y mayormente gira también desde Estados Unidos al que necesita plata en Argentina.
Son muchos los que tienen activos no declarados en el exterior. Algunos, que los tenían previos al blanqueo y que decidieron no adherirse, mientras otros que sí lo hicieron, pero decidieron no declarar los incrementos patrimoniales “en negro” que generaron a partir de la famosa fecha de preexistencia del blanqueo. Un tercer grupo lo conforman los denominados “desprolijos”, que son quienes blanquearon parcialmente y corren el riesgo de que se les caiga el blanqueo, en caso de que se les detecte activos `preexistentes` a la fecha de corte del 22 de julio de 2016. Cualquiera sea el grupo, a todos se les está haciendo cada vez más difícil tanto el acceso como el movimiento de los fondos no declarados.
De acuerdo a Mariano Sardáns, CEO de FDI, “los bancos del exterior de primer nivel están más preocupados por recibir multas de los gobiernos centrales que por perder un cliente, cualquiera sea su importancia. A estos se les pide toda la documentación respaldatoria por los ingresos y egresos de fondos a sus cuentas. Los bancos de segundo nivel, que usan a los anteriores como corresponsales, o sea como ductos para poder realizar las transferencias internacionales de sus clientes, son a su vez más exigentes en requerir documentación, porque temen perder a estos proveedores vitales, en caso de que una auditoría sorpresa de los mismos los encuentre flojos de papeles”.
“Muchos empresarios que hacen negocios con el mundo entendieron que la clave pasa por realizar una buena planificación fiscal internacional y no por manejarse en negro. Esto último distrae al empresario de lo que debiese ser su foco y hasta su obsesión: ser más competitivo y ganar nuevos mercados”, agrega Sardáns.
En el ambiente describen que, por la incertidumbre electoral, se paró todo: hay muchos comercios que venden dólares en el blue para poder pagar sueldos y proveedores (“para cubrir los muertos”, le dicen en la jerga), porque con el negocio están perdiendo plata, pero no cierran porque las indemnizaciones son muy caras, entonces esperan a que en algún momento mejore la situación. “Pero la situación de todos mis clientes se fue a pique”, confiesa un cuevero, mientras muestra otro cheque que le vino rebotado, algo que se ha hecho más común.
Ante este panorama cambió el escenario para las mesas, que ahora se dedican a un nuevo rubro: la gestión de cobros. Así se llama la nueva operatoria de la que viven muchas cuevas que se dedicaban casi en exclusividad al negocio del dólar blue. Empresas que tienen cheques al día para depositar se los cambian por cash porque no quieren bancarizar por temor a AFIP, entonces pagan una comisión de entre 2,5 y 3,5% por tener el efectivo, ya que hoy más que nunca “cash is king”. Descontar cheques prácticamente se dejó de hacer, porque las tasas volaron. Pero sí se hace el “escolazo”, como denominan en la jerga al mercado de dólar futuro en el blue. Sólo se hacen operaciones a fin de mes, ya que se trabaja mes a mes y es todo de palabra entre un mesadinerista y otro, sin garantía de por medio.