
Hoy charlamos sobre el blanqueo y el pago de impuesto sobre activos en el exterior.

“Las lebacs son el refugio ideal, ya que además provee liquidez inmediata y la respalda quien emite los pesos (el BCRA); o sea, más que conveniente”, por Mariano Sardáns, CEO de FDI.
La obsesión del presidente del Banco Central por una política monetaria concentrada en dominar la inflación y en mantener el poder adquisitivo de los ahorros en pesos está poniendo en una encrucijada a más de uno. Desde todos los sectores lo acusan de ser el culpable de la caída del dólar, del consumo y del mercado inmobiliario; justamente los tres refugios a los cuales los argentinos recurrían para protegerse de la inflación cuando las tasas de interés eran muy inferiores a ésta.
En su cruzada por darnos a los ahorristas una tasa en pesos por encima de la de inflación a través de las Lebacs, es más que lógico que ahora todos prefieran ahorrar en este instrumento. Es el refugio ideal, ya que además provee liquidez inmediata y la respalda quien emite los pesos (el BCRA); o sea, más que conveniente.
Hay quienes plantean que la incertidumbre de la cotización del dólar en los próximos meses, especialmente en un año electoral, podría convertir a esta `excelente inversión en pesos` en una pésima alternativa en términos de dólares, en caso de que el tipo de cambio se dispare.
Sin lugar a dudas subestiman la obsesión de Sturzenegger. Ya todos aprendimos que cuando el dólar se dispara, también se dispara la inflación. Y este hombre ya ha demostrado que cuando esto ocurre, no le tiembla el pulso para aumentar la tasa de interés con el fin de controlar la inflación. Paso siguiente, se dispara el interés por el carry trade y de nuevo el tipo de cambio se desploma.
Si esta política monetaria de BCRA serio continúa, nos pone en un problema a los millones de argentinos que siempre ahorramos y pensamos en dólares. No tendremos otra alternativa que cambiar el chip, más pronto que tarde, y empezar a ahorrar en pesos.
Nuestros vecinos uruguayos, brasileros, y chilenos ya han aprendido que sin importar los saltos del dólar en el corto plazo, a mediano y largo, siempre es más rentable invertir en la moneda local.
Claro está, los argentinos venimos de una historia monetaria nefasta en donde los gobiernos argentinos curaban sus ineficiencias con devaluaciones y ajustes inflacionarios. Confiar el 100% de nuestros ahorros en pesos dependerá de la política monetaria que el país se plantee en los años por venir I CEO en la gerenciadora de Patrimonio FDI..

Hoy charlamos sobre el efecto Temer en Argentina, la “disparada del dólar”, y qué hacemos con las Lebacs.

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“Un análisis para el interés de los ahorristas”, por Mariano Sardáns, CEO de FDI.
El salto del dólar de los últimos días hizo preocupar a la gran mayoría de los ahorristas en pesos. No es para menos, los argentinos venimos de una historia monetaria nefasta en donde los gobiernos argentinos curaban sus ineficiencias con devaluaciones y ajustes inflacionarios.
Ahora bien, desde hace diecisiete meses preside el Banco Central una persona que está obsesionada por brindar una política monetaria concentrada en dominar la inflación y en mantener el poder adquisitivo de los ahorros en pesos; lo cual es toda una novedad para los argentinos. Desde todos los sectores lo acusan de ser el “culpable” de la caída del dólar, del consumo y del mercado inmobiliario; justamente los tres refugios a los cuales los argentinos recurrían para protegerse de la inflación cuando las tasas de interés eran muy inferiores a ésta.
Lebac, la alternativa que protege al ahorrista
En su cruzada por darnos a los ahorristas una tasa en pesos por encima de la de inflación a través de las Lebacs, es más que lógico que ahora todos queramos ahorrar en este instrumento. Es el refugio ideal, ya que además provee liquidez inmediata y la respalda quien emite los pesos (el BCRA); o sea, más que conveniente.
Hay quienes plantean que la incertidumbre de la cotización del dólar en los próximos meses, especialmente en un año electoral, podría convertir a esta “excelente inversión en pesos” en una pésima alternativa en términos de dólares, en caso de que el tipo de cambio se dispare.
Sin lugar a dudas subestiman la “obsesión” de Federico Sturzenegger. Ya todos aprendimos que cuando el dólar se dispara, también se “dispara” la inflación. Y este hombre ya ha demostrado que cuando esto ocurre, no le tiembla el pulso para aumentar la tasa de interés con el fin de controlar la inflación. Paso siguiente, se “dispara” el interés por el Carrry Trade y de nuevo el tipo de cambio se desploma.
Hay que recordar que tanto el Mercado de Cambios como el ingreso y egreso de fondos desde y hacia el exterior está totalmente liberado tanto para residentes como para no-residentes. Esto facilita la estabilidad cambiaria –por vía del Carry Trade- vía el manejo de la tasa de interés.
La real tasa de la Lebacs vs el dólar
Esta semana el BCRA elevó las tasas que paga a través de las Lebacs. Sin lugar a dudas, la más conveniente es la de 30 días, cuya tasa está en el 25,50%. Es importante mencionar que el efecto de la tasa compuesta (cuando se reinvierte el capital y los intereses todos los meses en el transcurso del año) cuando se usa la LEBAC a 30 días de plazo, eleva la tasa efectiva del 25,50% al 29,30% anual.
Con lo cual, asumiendo que el BCRA mantiene esta tasa aún si el dólar continúa aumentando, lo cual es poco probable, esta inversión en pesos sería aún conveniente toda vez que el dólar en 365 días esté por debajo de $20,35/u$s [cotización del día de hoy ($16,00) más el 30%, menos el 3% (ó 45 centavos de dólar), que es el costo de oportunidad de no haber mantenido los ahorros en dólares e invertido en Letes].
Por eso cuando hablamos de “disparada” del dólar tenemos que tener presente de qué estamos hablando y si es sostenible en el tiempo, teniendo una política monetaria férrea e intransigente con la inflación.
Para entender lo que nos espera si continúa esta política monetaria de banco central serio, no hace falta más que preguntarle a nuestros vecinos uruguayos, brasileros, y chilenos, quienes ya han aprendido que sin importar los saltos del dólar en el corto plazo, a mediano y largo, siempre es más rentable invertir en la moneda local.

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“Toda vez que el dólar se dispara también se dispara la inflación, paso siguiente, se dispara el interés por el carry trade y de nuevo el tipo de cambio se desploma”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Ya lo había advertido el blog del Banco Central (BCRA), en un artículo firmado por Daiana Blanstein, Lucas Giménez, Diego López Airaghi y Nicolás Salvador: “Bajo una mayor integración financiera, un esquema de metas de inflación y un régimen de tipo de cambio flexible, apostar a la estrategia de carry trade conlleva un riesgo, puesto que el inversor no conoce con certidumbre ex ante el precio de recompra de los dólares en el momento inicial de esta estrategia”. Durante meses, ese riesgo no se materializó pero ayer, el peso se depreció 2,6% y los que habían apostado a la Lebac perdieron en una jornada la ganancia que esperaban para todo el mes, ya que la tasa es de 25,50%.
En la misma sintonía que el BCRA, Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina, afirmó: “Nosotros veníamos analizando que el margen para hacer carry cada vez era más angosto. Con elecciones de medio término, atraso cambiario y flexibilidad para la entrada y salida de capitales, cualquier estrategia de cobertura podía afectar al tipo de cambio. Eso pasó a partir de la situación en Brasil”.
En cambio, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, opinó que mientras se mantenga la política monetaria, habrá carry trade: “Toda vez que el dólar se dispara también se dispara la inflación y el presidente del BCRA ya demostró que cuando esto último ocurre, no le tiembla el pulso para aumentar la tasa de interés con el fin de controlar la inflación. Paso siguiente, se dispara el interés por el carry trade y de nuevo el tipo de cambio se desploma”.
Por su parte, Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment, relativizó la pérdida: “Perdieron aquellos que entraron al carry trade justo a partir de mediados de marzo y en abril. Los que entraron en enero tienen un dólar de equilibrio de $ 17”. Y adelantó: “Mientras el inversor menos sofisticado se asusta, los más sofisticados aprovechan esta suba del dólar para posicionarse nuevamente en carry en Brasil y en Argentina”.

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“Quienes estén pensando en invertir en Lebac no deben dejar de consultar previamente las comisiones que deberán pagar”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Mensualmente, el Banco Central establece, mediante licitación pública, las tasas en pesos que les paga a los inversores que le prestan su dinero, a cambio un título llamado Lebac, que lo emite y respalda el propio Banco Central. Como estas letras hoy pagan 25,5% anual a 35 días, se popularizaron tanto que el mercado se lebaquizó, a tal punto que muchos plazofijeros ahora se lebaquearon.
Ahorristas minoristas se ven tentados con la nueva tasa, que implica una diferencia de más de 7 puntos con respecto a 18,27% que pagan en promedio los bancos por los plazos fijos, que son a 30 días en lugar de a 35.
Pero hay una diferencia grande entre ambos instrumentos: mientras los plazos fijos no tienen ningún tipo de comisión (ser cliente de un banco es gratis, ya que por disposición del Central no pueden cobrar nada por tener una caja de ahorro y tarjeta de débito), las Lebac sí lo tienen. Por lo general, los bancos suelen tener comisiones más altas que las sociedades de bolsa.
Cuando el spread (la diferencia entre la inversión en letras del BCRA y los plazos fijos) es alto, los bancos se tientan a subir las comisiones, así la tasa neta de Lebac no es tan alta y no tienen migraciones de plazo fijo a Lebac.
En las páginas de Internet de las entidades se puede ver la tabla de comisiones, que es un aspecto primordial a tener en cuenta antes de invertir. En algunos casos de bancos grandes, llegan hasta 0,62%, más el 0,04% de gastos por el mantenimiento de cuenta. O sea, una comisión total de 0,66% cada 35 días, lo que implica casi 7% anual negativo.
De esta forma, la Lebac, que rinde bruta 25,5% pasaría a rendir 18,5%, prácticamente igual que un plazo fijo, aunque hay variaciones de tasas según el banco (lo más chicos suelen pagar más) y cómo se realiza, ya que al hacerse por Internet varios bancos ofrecen mejor tasa, para incentivar que los clientes utilicen los canales electrónicos.
Desde ya, las comisiones que se cobran dependen si el cliente es corporativo o minorista, el volumen que renueve y el banco en particular.
Prestar atención a la letra chica es fundamental, ya que algunos bancos pueden no cobrar nada por suscripción, pero sí por amortización. Y un mínimo de $ 100 por mantenimiento de cuenta. Por lo tanto, si alguien invierte $ 10.000, los $ 100 pasan a ser el 1% mensual: “Es que si viene un cliente con $ 10.000 perdés plata con todo el papelerío que hay que pedirle y el tiempo que requiere de back office, compliance y operadores. En general las cuentas más chicas que abren son de $ 100.000, sino la gente no se calienta en invertir”, confiesan en el sector.
“Por eso quienes estén pensando en invertir en Lebac no deben dejar de consultar previamente las comisiones que deberán pagar. Es importante también de preguntar por los costos ocultos: comisión por custodia y por amortización, que las cobran tanto bancos como sociedades de bolsa”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.
“Las Lebac hoy son el instrumento preferido del inversor minorista. Dan una tasa esperada alta y la brecha con el plazo fijo se amplió. Cuando esta brecha se agranda más de 4 o 5 puntos, el minorista nota el costo de oportunidad y se va pasando de plazo fijo a Lebac. Actualmente, con un mercado secundario de Lebac bastante líquido esto se refleja en un goteo diario”, señala Rafael Di Giorno, director de Proficio.

Hoy hablamos sobre la emisión mensual de Lebacs y los valores de las tasas.

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“La renovación despierta un fuerte interés no sólo en empresas sino también entre los particulares porque “el rendimiento del plazo fijo quedó muy por detrás”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Una gran expectativa de los inversores está enfocada en el próximo martes, día en que llega un fuerte vencimiento de más de $ 400 mil millones del único instrumento de inversión que le gana a la inflación; las Lebacs –deuda emitida por el Banco Central– que podrán ser renovadas, un monto equivalente al 50% de la base monetaria.
En el calendario oficial, esta semana representa el vencimiento más abultado, que además de ser resultado de la fuerte demanda por su alto rendimiento, también es producto del paso de la licitación semanal a mensual. En los primeros tres meses, se concentra más del 90% de los vencimientos.
La clave para la renovación de la deuda que mayoritariamente es de corto plazo (35 días) es, desde luego, la tasa que se pagará por la renovación. Al respecto, Mariano Sardáns, CEO de FDI-Gerenciadora de Patrimonio, apuntó: “Nuestra referencia es la tasa que se negoció hasta el pasado viernes en el mercado secundario, que fue de 25,25%. Ya sea en ese nivel o por encima, es atractiva para los inversores porque el nivel de inflación actual anualizado es de 25%, con una fuerte expectativa de que baje”.
De acuerdo con Sardáns, la renovación despierta un fuerte interés no sólo en empresas sino también entre los particulares porque “el rendimiento del plazo fijo quedó muy por detrás”. La tasa promedio por una colocación a treinta días en pesos fue de 17,50% al término de la semana, mientras que la expectativa de inflación de las consultoras privadas es de 21% para 2017.
Para los asesores de la City, los casi cuatro puntos de tasa que se perderían tras invertir en un plazo fijo, hace que las Lebacs, con el fuerte costo que representa para el Estado, no tenga competencia, pero se estima que la siguiente batalla serán las comisiones que cobran los agentes privados por la suscripción. En los casos en que llegan al 0,5%, donde el beneficio para el inversor sería de apenas 19,60% mientras que, en el otro extremo, libre de comisiones se alcanzaría 27,60% anual.
Como antecedente, en la última licitación el Central adjudicó un porción un poco menor a la propuestas, generando una baja en el stock en circulación, y elevó levemente la tasa de interés en los plazos de hasta 273 días.
Defensa. En lo referido al costo que tiene para el Estado la emisión de Lebacs, Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, puso énfasis en que “la suba de ese pasivo tiene que ser leída junto con el aumento del activo, como las reservas internacionales que la entidad ha ido recomponiendo con la intención de que alcancen el 15% del PBI”, desde el 10% actual. En el corto plazo, la inversión de reservas que está en los planes de la entidad, resulta crucial.
“Hoy lamentablemente es mayor el rendimiento que se paga por las Lebacs que lo que se obtiene por los dólares de las reservas”, destacó Ecolatina. Los depósitos en dólares del sector privado, que son contabilizados en las reservas y subieron con fuerza en los últimos meses hasta los US$ 24.129 millones, ayudan mejorar el ratio.
Por el momento, debido a la expectativa de dólar planchado por parte de los operadores del mercado, la demanda de Lebacs crece en el mercado: “Siguen luciendo convenientes”, según señalan en Puente.

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“Dada la sobredemanda que tienen, podrían bajar las tasas a la mitad o más. Un interés del 0,75% anual representaría una tasa tributaria equivalente del 1,65%, algo que, a un año de plazo, no paga ningún otro país de similares características”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.
La historia se repite. Se agudizó desde que el blanqueo llegaba a su fin y muchos de los que se acogieron descubrieron que deberían comenzar a tributar por aquello que no estaban acostumbrados a hacerlo, porque lo habían mantenido oculto al fisco.
Desde entonces, cada vez que el Gobierno lanza una convocatoria para colocar sus Letras del Tesoro (Letes), la demanda quintuplica la oferta original, lo que hace que, como son títulos que se adjudican por prorrateo, los compradores se terminen llevando inevitablemente menos del 20% de lo que pidieron.
Volvió a suceder ayer y con récord de pedidos, tal vez porque entró en vigencia un cambio en el método de subasta para privilegiar al inversor minorista (hasta US$ 50.000).
Pero dejando de lado estas picardías que buscan asegurar la asignación, en lo que coinciden es que buena parte de este boom se da porque el Gobierno “está regalando tasa”.
“Dada la sobredemanda que tienen, podrían bajar las tasas a la mitad o más. Un interés del 0,75% anual representaría una tasa tributaria equivalente del 1,65%, considerando los impuestos que eludís; algo que, a un año de plazo, no paga ningún otro país de similares características”, explica Mariano Sardáns, de la gerenciadora de patrimonios FDI.
Las Letes colocadas ayer retribuyen tasas de 2,85 y 3,35% a 6 meses y un año y 3 meses, respectivamente. “Así, es lógico que pujen por llevarse todo lo que puedan. Considerá que hoy el bono que vence en 2019, es decir, en 2 años, rinde poco más del 3%, menos que la Lete a 1 año”, explica Martín Saud, de Balanz Capital.
La subasta de la víspera se completó con la reapertura de los Bonar 25 y 37, es decir, a 8 y 20 años. Pero la demanda por estos títulos (de los que se habían colocado US$ 1760 millones hace un mes) volvió a ser floja: alcanzó los US$ 1790 millones, aunque permitió bajar las tasas del 5,75 al 5,30% y del 7,62 al 7,38%. Esto se debe a que “el inversor local le rehúye al riesgo argentino largo”, dice Saud. Por esta razón, entre otras cosas, el Bonar 37 rinde más que el Global 2046 (7,1%), que vence 9 años después.
El dólar cortó ayer su “rachita” alcista al cerrar a $ 15,51 en la plaza mayorista y $ 15,83 en la minorista, cediendo dos y un centavo, respectivamente, respecto de anteayer. El reacomodamiento se dio aunque el BCRA volvió a comprar US$ 100 millones (lleva 6 ruedas consecutivas haciéndolo), algo que esta vez sólo alcanzó a limitar la baja del billete ya que la tentación por pasar a pesos con tasas que en el corto plazo superan el 25% anual (25,6% rinde la Lebac a vencer en una semana) sigue en pie.

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“No es que tenés que ofertar seis veces más, sino que te aceptan de acuerdo a lo que dicte el factor de prorrateo, que no se sabe de antemano”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Mañana se podrá invertir en dólares y ganar 3,35%, lo que representa diez veces más que el 0,3% que pagan los plazos fijos. Además, es una forma de comprar dólares hasta 50 centavos más baratos que en el banco. Al suscribir las Letes que licita el ministerio de Finanzas, se accede a una mejor cotización de la divisa (la A 3500), que el viernes cerró a $ 15,33, contra $ 15,80 del Santander, $ 15,75 del ICBC y $ 15,70 del Itaú. El HSBC y el Nación mostraron la mejor cotización minorista, a $ 15,50, en un promedio que estuvo en $ 15,65. Si se toma en cuenta este último precio, la diferencia por el tipo de cambio anualizada es 4,06%, que si se le suma el 2,85% anual que pagan de intereses a 182 días, daría una tasa anual del 6,91%.
Por lo tanto, con la Lete a 182 días se estaría accediendo a un dólar de $ 15,11 a finish, mientras que con la de 455 días sería a una divisa de $ 14,64. La inversión mínima en Lete es u$s 1000 o su equivalente en pesos.
Claramente el gobierno ofrece tasas para este instrumento muy por encima de lo que exige el mercado. La sobredemanda lo confirma y el mercado de bonos lo reafirma: la prueba más concreta es que el bono AA19, a dos años de plazo (720 días, aunque en este caso la ficha mínima es de u$s 150.000) está pagando una TIR de 3,15%, mientras que el gobierno ofrece esta semana pagar por la letra del Tesoro de 455 días un 3,35%.
Pero el Bonar 2020, que se puede suscribir por un mínimo de u$s 100 la lámina, rinde prácticamente igual: 3,5%, pero vence recién en octubre de ese año.
Ahora, si uno se fija la tasa compuesta (del 6,91%, al poder acceder a un mejor tipo de cambio para quien entra en pesos), la TIR le ganaría a los bonos soberanos que hay al 2022 (4,6%), al 2024 (4,22%), al 2025 (5,74%), al 2026 (6,14%), al 2027 (6,2%) y al 2033 (6,84%). Sólo lo superarían los bonos del Estaco nacional al 2037 (7,5%), al 2038 (7,45%) y al 2046 (7,26%).
La dificultad con esta letra es el factor de prorrateo, ya que en la última licitación fue del 15%. O sea, los inversores sólo accedieron a uno de cada seis dólares que licitaron.
“No es que tenés que ofertar seis veces más, sino que te aceptan de acuerdo a lo que dicte el factor de prorrateo, que no se sabe de antemano. Pero no podés, como muchos creen, poner en el formulario de adhesión una suma seis veces superior a la que realmente querés invertir; sino que realmente tenés que poner el vivo, el dinero en la cuenta, sino la sociedad de bolsa no te puede aceptar la orden”, explica Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Resulta claro entonces que se debiese volver al sistema de licitación de tasas para este tipo de instrumento (tramo competitivo y no competitivo), lo que inexorablemente haría caer de manera rotunda el costo financiero que el gobierno está pagando por este instrumento de corto plazo. Dado la sobredemanda que tienen estos instrumentos, Sardáns calcula que el gobierno podría bajar las tasas inclusive al 0,75% anual, dado que esto representaría una Tasa Tributaria Equivalente del 1,65%, ya que está exento del 35% de ganancias y del 0,5% de bienes personales.
Esta tasa a un año de plazo no la paga ningún otro país con similares características a Argentina: pagan menos del 0,75%, pero para el residente argentino estás gravados por ganancias y bienes personales.
De todos modos, como cada vez más gente invierte, cae el factor de prorrateo; y como el gobierno se viene financiando cada vez más barato, también viene cayendo la tasa.