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La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el programa “La otra agenda” de Eco Medios AM1220

 

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Esta semana charlamos sobre una nueva licitación de Lebacs.

 

Cronista.Com: Los costos ocultos pueden arruinar una gran inversión

 

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“La industria de fondos de inversión en Argentina tienen super estructuras que el inversor está pagando innecesariamente. Tienen una comisión anual promedio del 2,6%” comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Los gastos que afrontan los inversores no sólo se encuentran en las comisiones directas que pagan cuando realizan una compra/venta de un título o un fondo de inversión, sino también en gastos ocultos que, en ocasiones, son muy difíciles de rastrear.

Según Mariano Sardáns, CEO de FDI, ejemplos de estos son:

– Precios “sucios” de compra/venta: es frecuente que cuando se opera con un banco o con un broker-dealer, éste adquiera un título o un producto estructurado a un precio y se lo revenda al cliente a un precio mayor, y le aplique además la comisión. Lo mismo sucede en el proceso de venta.

– Gastos de administración: típico de los fondos de inversión; van del 1% anual para fondos de money-market al 4% anual para fondos de acciones.

 – Gastos de custodia: van del 0,3% anual en bancas privadas del exterior al 0,6% anual para el caso de algunas sociedades de bolsa locales.

– Comisiones por cobro de cupones, intereses y dividendos: van del 0,7% al 4% del monto cobrado.

Rendimientos y comisiones

“La industria de servicios financieros considera que un cliente es redituable toda vez que le genera anualmente más del 1% del monto de sus activos en comisiones, aún cuando en promedio las bancas privadas y brokers ganan en comisiones el 1,5% anual del valor de la cartera del cliente”, remarcan en FDI.

En Argentina, un fondo común de inversión que invierte en acciones puede cobrar hasta 5,4% anual de comisión de administración, mientras que en los Estados Unidos un fondo similar no cobra más del 1% anual. Claro, estos últimos son fondos que están registrados en este país y al que solo pueden acceder sus residentes fiscales.

A los que sí pueden acceder los argentinos, son a los registrados en jurisdicciones offshore (Irlanda y Luxenburgo son los países más usados para registrarlos), en los cuales se puede invertir toda vez que se tiene una cuenta abierta en un bróker o a través de una banca privada en el extranjero. Obviamente, son más caros que los registrados en los EEUU (entre un 50% y un 60% más), pero mucho más baratos que los fondos en Argentina -ojo, estamos hablando por ahora de la comisión anual de administración-.

Costos de entrada y salida

El punto a favor para los fondos de Argentina, es que desde hace años se eliminaron las comisiones de “entrada” y “salida”, algo que todavía existe cuando se opera a través de las bancas privadas y los brokers del exterior; en la mayoría de los casos, los clientes no son informados de las mismas y se enteran cuando quieren rescatar sus tenencias. Ahí se encuentran con la novedad de que el hacerse de su dinero puede significarle hasta un 5% de comisión de salida.

Esta comisión es la que la gestora de los fondos le anticipó al vendedor o al equipo comercial, al momento en que el inversor hizo la suscripción inicial. Generalmente esta comisión de “salida” se va reduciendo con los años mientras el inversor mantenga su dinero en el fondo y a medida que la gestora recupera el pago anticipado a los “vendedores” mediante la comisión anual de administración “inflada”.

“La industria de fondos de inversión en Argentina tienen super estructuras que el inversor está pagando innecesariamente. Tienen una comisión anual promedio del 2,6%”, alertan en FDI.

Consejo Digital: Fideicomiso familiar. La herramienta para proteger el patrimonio de las PyME

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“El Fideicomiso familiar o sucesorio, es un instrumento legal cada vez más utilizado por los usos y beneficios que ofrece.” comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Embargos inconcebibles, inseguridad jurídica generalizada, una industria del juicio en ascenso y un permanente cambio en las reglas de juego son constantes a las que los hombres de negocios se han tenido que adaptar en los últimos años, y  muchos de ellos “han muerto” en el intento.

Al desafío primario de sobrevivir a los cambios del mercado y la macroeconomía, el empresario PyME argentino debe agregarle la preocupación porque aquello que construyó pueda serle incautado o extraído. Este ahora sufre el temor a perder el patrimonio personal que supo conseguir o construir.

Este es el motivo por el cual hoy en día muchos hombres de negocios buscan soluciones para “blindar” sus patrimonios con herramientas que hasta ahora eran consideradas no tradicionales, como es el caso del Fideicomiso.

El Fideicomiso familiar o sucesorio, técnicamente llamado Fideicomiso de Administración y Sucesión (FAS), es un instrumento legal cada vez más utilizado por los usos y beneficios que ofrece. Veamos algunos de ellos:

  • – “Blinda” los activos personales -inmuebles, participaciones societarias, activos financieros, etc.- del ataque de terceros (por juicios laborales, embargos, etc.).
  • – Contribuye a reducir la carga impositiva (disminuye el Impuesto sobre los Bienes Personales y el Impuesto a la Transmisión Gratuita de Bienes -hoy vigente en la Provincia de Buenos Aires y Entre Ríos-, entre otras ventajas tributarias).
  • – Permite “encapsular” los bienes y dejar establecida la persona o empresa que se desea que actúe como administrador (el fiduciario). Bajo circunstancias normales, dicho fiduciario seguirá las instrucciones que periódicamente le impartirá el dueño de los bienes; y, en la etapa en la que quizá no pueda valerse por sí mismo, lo protegerá asegurándole la mejor calidad de vida.

“Hoy en día muchos hombres de negocios buscan soluciones para ‘blindar’ sus patrimonios”.

Este último punto va en línea con el planteo que comúnmente se hacen las personas respecto de la transmisión anticipada de bienes a sus hijos. En este sentido, muchos:

– “Quieren que lo suyo sea suyo” hasta el último día de su vida.

  • – Entienden que, si bien la confianza es sumamente necesaria para la administración de su patrimonio, lo es también la idoneidad de quien lo realiza, ya que esto supone, entre otros temas, especialidad financiera, impositiva, legal y cambiaria.
  • – Prefieren que sus hijos no accedan directamente a sus bienes, pero que tengan la facultad de “monitorear” y pedir rendición de cuentas cuando quieran o sea necesario.
  • – Buscan reducir o anular los conflictos familiares a futuro frente a hechos que amenazan el equilibrio familiar, como son el fallecimiento o la imposibilidad de una persona de valerse por sí misma.
  • – Consideran que es el instrumento ideal para la transmisión de bienes de una generación a la otra -reemplaza a la “donación”, cuyo acto, a partir de la entrada en vigencia del nuevo Código Civil, podría ser “objetado” hasta transcurridos diez años del fallecimiento del donante-. En tal sentido, el FAS “automatiza” el proceso de transmisión de bienes a partir del fallecimiento del dueño original y, por ende, reduce a un mínimo las costas de abogados y los tiempos de traspaso de los activos hacia los herederos.

“El Fideicomiso de Administración y Sucesión es el vehículo apropiado para proteger los activos de la familia”.

En síntesis, correctamente estructurado, el FAS es el vehículo apropiado para proteger los activos de la familia, para optimizar la carga tributaria y para establecer la planificación sucesoria y hereditaria deseada. De ahí la importancia de que en esta tarea también participen el abogado, el escribano y el tributarista que ya asesore a la familia.

Cuantos más somos, menos pagamos

En el mundo de las finanzas, la magnitud de los fondos administrados hace la diferencia. En otras palabras, cuanto mayor es el volumen total que se opera, mayores son las reducciones en precios y, por supuesto, también en comisiones.

De ahí el título de esta nota: “Cuanto más somos, menos pagamos”. El formato de compra colectiva beneficia de igual forma a los clientes chicos como a los grandes; siempre la sumatoria de muchos clientes chicos termina siendo mucho más grande que el más grande de los clientes.

Es decir, todos los clientes terminan teniendo los mismos beneficios independientemente del tamaño de sus carteras. De hecho, las plataformas de sistemas con las que se operan las cuentas de los clientes hoy en día nos permiten, luego de negociar los precios en bloque, asignarle a la cuenta de cada cliente el título por su proporcional comprado.

Este gran valor agregado se da fundamentalmente en el mercado de bonos, donde la diferencia de precios que se observa es tan dispar y, por ende, también lo es la rentabilidad de la inversión. El valor de la compra colectiva se hace más evidente al momento de reinvertir cupones o intereses, cada uno de los cuales son una fracción de la inversión inicial. En la recolocación, justamente, es donde se juega casi el 60% de la rentabilidad total de la inversión en un bono.

Lo mismo aplica para las comisiones, tanto las que se ven (por compra y/o venta), como las que no se ven (por amortización de capital, por cobro de intereses y dividendos, y por custodia). La negociación colectiva está contribuyendo a reducirlas cada día más y hasta a “erradicarlas” en muchos casos.

En FDI le trasladamos al cliente todos los beneficios que conseguimos ya que no tenemos conflictos de interés con él. Esto se debe a que nuestro sistema de honorarios es claro, transparente y termina auto-pagándose por los ahorros que generamos. De esta forma, continuamos agregándole valor a medida que crecemos en cantidad de clientes y activos bajo administración.

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La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el programa “La otra agenda” de Eco Medios AM1220

 

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Esta semana tenemos emisión de tres LETES y como novedad, la emisión de un bono denominado en pesos y a tres años de plazo, que paga trimestralmente un interés similar a la tasa que fija semanalmente el BCRA mediante PASES. O sea que este bono podría ser una alternativa superadora a la LEBAC.

 

IProfesional.Com: Depósitos de argentinos en Uruguay cayeron u$s1.000 millones en el último año

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“Nosotros mismo no paramos de sacarle clientes a los bancos de Uruguay por sus malos y muy caros servicios y costos de operaciones.” comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Primero fue por el blanqueo. Luego por el intercambio automático de datos con la AFIP desde 2018 a partir de saldos preexistentes al 1/1/17. Y ahora atraídos por la “Letemanía”, para aprovechar la tasa del 3% anual en dólares, contra 0,15% de un plazo fijo allá.

Estas fueron las tres razones por las cuales los argentinos fugaron u$s 1000 millones de Uruguay en los últimos 12 meses. Según el Banco Central de Uruguay, los depósitos de no residentes cayeron de u$s 4480 millones en mayo del año pasado a u$s 3267 millones en abril de este año, de los cuales el 80% es de argentinos. En tanto, los depósitos de residentes cayeron apenas el 2%: de u$s 19.112 millones en mayo del año pasado a u$s 18.798 millones en abril pasado. En cuanto al perfil del ahorristas argentinos del otro lado del charco, las composiciones son:

1. Los que tienen altos depósitos (más de u$s 100.000) se van a los Estados unidos, dado que es mucho más barato administrarlos y operarlos. “De hecho, nosotros mismo no paramos de sacarle clientes a los bancos de Uruguay por sus malos y muy caros servicios y costos de operaciones. Una parte la traen a Argentina para colocar en Letes, ya que es el único título del gobierno denominado en dólares que no se puede colocar desde el exterior”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.

2. Los que tienen menos de u$s 100.000 repatrían las divisas al país para colocarlas principalmente en Letes.

3. Los que no declararon el dinero en Uruguay ya lo sacaron antes del 31 de diciembre. Hasta fin de año, muchos argentinos con depósitos en bancos uruguayos aprovecharon los fines de semana de diciembre para cruzar el charco y sacar la plata del banco, ya que en 2018 comienza el intercambio de información con la AFIP, que es retroactivo al 1 de enero de este año. Muchos lo repatriaron mediante el mecanismo denominado en la jerga “dólar ferry”, ya que lo hicieron de a u$s 10.000 por persona, lo máximo permitido para traer al país, por lo que un matrimonio con dos hijos mayores de 16 años se pudo venir con u$s 40.000 (ocultos entre su ropa, para evitar que se los roben) sin problemas.

Ezequiel Passarelli, Tax Manager de SCI Group, alerta que, del lado de los bancos, la pérdida de estos pequeños ahorristas es más un alivio que un problema, ya que la gran mayoría ni siquiera pasaba los nuevos requisitos mínimos que se exigen en cuanto a constancias de ingresos para avalar sus depósitos. Y dado que además era dinero que entraba por vía de depósito de efectivo y salía bajo la misma modalidad, se trataba de clientes considerados de “alto riesgo”, a los cuales se les iba a requerir el cierre de las cuentas.

 

Noticias Destacadas Junio 2017

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Cronista.Com: Por las Letes, los argentinos ya fugaron u$s 1000 millones de Uruguay el último año

 

cronista 8-6

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“Nosotros mismo no paramos de sacarle clientes a los bancos de Uruguay por sus malos y muy caros servicios y costos de operaciones.” comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Primero fue por el blanqueo. Luego por el intercambio automático de datos con la AFIP desde 2018 a partir de saldos preexistentes al 1/1/17. Y ahora atraídos por la “Letemanía”, para aprovechar la tasa del 3% anual en dólares, contra 0,15% de un plazo fijo allá.

Estas fueron las tres razones por las cuales los argentinos fugaron u$s 1000 millones de Uruguay en los últimos 12 meses. Según el Banco Central de Uruguay, los depósitos de no residentes cayeron de u$s 4480 millones en mayo del año pasado a u$s 3267 millones en abril de este año, de los cuales el 80% es de argentinos. En tanto, los depósitos de residentes cayeron apenas el 2%: de u$s 19.112 millones en mayo del año pasado a u$s 18.798 millones en abril pasado. En cuanto al perfil del ahorristas argentinos del otro lado del charco, las composiciones son:

1. Los que tienen altos depósitos (más de u$s 100.000) se van a los Estados unidos, dado que es mucho más barato administrarlos y operarlos. “De hecho, nosotros mismo no paramos de sacarle clientes a los bancos de Uruguay por sus malos y muy caros servicios y costos de operaciones. Una parte la traen a Argentina para colocar en Letes, ya que es el único título del gobierno denominado en dólares que no se puede colocar desde el exterior”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.

2. Los que tienen menos de u$s 100.000 repatrían las divisas al país para colocarlas principalmente en Letes.

3. Los que no declararon el dinero en Uruguay ya lo sacaron antes del 31 de diciembre. Hasta fin de año, muchos argentinos con depósitos en bancos uruguayos aprovecharon los fines de semana de diciembre para cruzar el charco y sacar la plata del banco, ya que en 2018 comienza el intercambio de información con la AFIP, que es retroactivo al 1 de enero de este año. Muchos lo repatriaron mediante el mecanismo denominado en la jerga “dólar ferry”, ya que lo hicieron de a u$s 10.000 por persona, lo máximo permitido para traer al país, por lo que un matrimonio con dos hijos mayores de 16 años se pudo venir con u$s 40.000 (ocultos entre su ropa, para evitar que se los roben) sin problemas.

Ezequiel Passarelli, Tax Manager de SCI Group, alerta que, del lado de los bancos, la pérdida de estos pequeños ahorristas es más un alivio que un problema, ya que la gran mayoría ni siquiera pasaba los nuevos requisitos mínimos que se exigen en cuanto a constancias de ingresos para avalar sus depósitos. Y dado que además era dinero que entraba por vía de depósito de efectivo y salía bajo la misma modalidad, se trataba de clientes considerados de “alto riesgo”, a los cuales se les iba a requerir el cierre de las cuentas.

Plaza cara

Uruguay es una plaza ridículamente cara para operar cualquier instrumento financiero. La mayoría de los bancos no se bajan del 1% de comisión +IVA, lo que representa el 1,22%. En contrapartida, en Argentina la comisión ahora está por debajo del 0,50% para el promedio de los inversores, y llega hasta el mínimo del 0,025%.

Algunas sociedades de bolsa ya se están planteando ofrecer una suma fija por operación “flat-fee”, el cual tarde o temprano terminará siendo del orden de los $ 100 por operación, o una suma muy similar. Obviamente, se trata de sociedades de bolsa con plataformas tecnológicas robustas donde el involucramiento de personal es casi nulo. De ahí que va a terminar habiendo una gran consolidación de la industria en donde van a terminar sobreviviendo entre 30 y 40 ALYC o sociedades de bolsa; exactamente lo mismo que viene sucediendo en Brasil.

 

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el programa “La otra agenda” de Eco Medios AM1220

 

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El tema de hoy: ¿Te protege realmente la Lebac de la inflación?.

 

La Nación: Los conflictos en la herencia de propiedades

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“Las disputas familiares no están circunscriptas a grandes patrimonios, sino simplemente al hecho de que haya activos o dinero de por medio.” opina Mariano Sardáns, CEO de FDI.

Muchos de nosotros hemos vivido, o al menos nos ha tocado experimentar de cerca, conflictos relacionados con el patrimonio familiar. Cuando no son problemas entre padres e hijos, los conflictos suelen darse entre hermanos, o con los hijos de estos. Las disputas familiares no están circunscriptas a grandes patrimonios, sino simplemente al hecho de que haya activos o dinero de por medio. En la mayoría de los casos donde el dueño del patrimonio no está en condiciones de manejarse por sus propios medios, existe un `familiar designado` para administrar los bienes. Es sobre esta persona que, tarde o temprano, recaen todas las culpas por parte del resto del grupo familiar. En muchos casos terminan en demandas judiciales por malversación o estafa, cuando en realidad el `pobre designado` sólo hacía lo que podía, dentro de su saber y entender. Desde hace años existe un vehículo legal que brinda una solución a este problema, donde el `designado` ya no necesita ser un familiar, sino un profesional que actúa en beneficio del dueño del patrimonio, cumpliendo sus designios y deseos. Éste vehículo se denomina fideicomiso de administración y sucesión y al profesional se lo llama fiduciario. Correctamente estructurado, el fideicomiso es el vehículo apropiado para proteger todos los activos y bienes de la familia, para optimizar la carga tributaria y para establecer la planificación sucesoria y hereditaria deseada. De ahí la importancia de que en esta tarea también participen el abogado, el escribano y el tributarista que ya asesoren a la familia. Los familiares pueden cumplir el rol de `revisores de cuentas`, pueden pedir las explicaciones pertinentes y hasta demandar en caso de que lo crean conveniente. El uso de esta herramienta es una solución cada día más utilizada para mantener la armonía familiar.

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