Fecha: 18 de agosto, 2020
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Hablar de una cartera de inversiones es hablar de las necesidades específicas de una persona, una familia, una empresa. No hay carteras comunes. Pero si hay criterios comunes para construirla. Estos son:
1. No existe una cartera ideal para todo el mundo, ni siquiera diez carteras posibles para todos los inversores. Por el contrario, cada inversor debe tener una cartera que se ajuste a sus particularidades y necesidades.
2. La experiencia me demuestra que el armado de una cartera puede llevar desde una sola reunión de una hora, hasta varias reuniones y definiciones que quizás podrían llevar meses.
3. Toda cartera debe incluir el componente de inmuebles, adicionalmente al de renta fija (bonos) y renta variable (acciones). Para aquellos inversores que tienen sus propias empresas o participaciones societarias, también esta parte del patrimonio y sus flujos debiese incorporarse en el análisis.
4. La mejor inversión del cliente es aquella que conoce, controla y maneja; o sea, su empresa, su comercio y/o su puesto de trabajo -justamente con lo que hace su dinero-. Por lo tanto, su cartera debiese estar estructurada de forma tal que le permita “dormir a la noche”, así al otro día puede hacer foco en su mejor inversión.
5. En referencia al punto anterior, el inversor debiese también saber que, aunque se trate de su mejor inversión, nunca debiese olvidarse del concepto de diversificación. Son muchos los empresarios que he conocido que de un día para el otro se dieron cuenta que sus ahorros habían quedado enterrados en la empresa. Por otro lado, y como los libros de economía nos enseñan, no hay nada más caro que el capital propio. Una vez que el dinero propio se coloca en la empresa, hace falta pasar por el impuesto a las ganancias de la empresa para volver a recuperarlo. Por el contrario, el costo del dinero prestado es deducible de este impuesto.
6. Todo tipo de inversión tiene sus pros y contras. En otras palabras, cada elección implica resignar algo.
a.Las inversiones en acciones fluctúan de precio y aunque técnicamente es la inversión más rentable en el largo plazo, el inversor debiese estar dispuesto a soportar caídas temporarias de hasta el 50% de su valor. Estos son los momentos en los que hay que contar con estabilidad emocional ya que, a menos que haya otra alternativa en acciones más barata, jamás hay que salir/vender ya que sino dignificaría convalidar y realizar la pérdida. Inversores que no estén preparados para soportar estos momentos, jamás debiesen invertir en acciones.
b.Los bonos, aunque sus fluctuaciones son inferiores al de las acciones, requieren de una metodología de inversión y reinversión que debe seguir una estrategia y la disciplina de cumplirla. Al mismo tiempo se debe hacer foco en reducir y/o eliminar los costos y comisiones, que en este tipo de inversión llegan a erosionar hasta el 25% de la rentabilidad bruta. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, los inversores son asesorados por profesionales que están en contraposición de sus intereses.
c.Los inmuebles por otro lado, a diferencia de lo que dice el mito popular, sí fluctúan de precio, tal cual lo hace un bono. Lamentablemente, en muchos países de América Latina no hay un registro público, como sí lo hay por ejemplo en los EEUU, que refleje las fluctuaciones que hay en los precios. Por otro lado, en los inmuebles se hace diferencia aprovechando los ciclos económicos, tal como se hace con las acciones. El secreto es salir/vender cuando las valuaciones están caras y entrar/comprar cuando técnicamente están baratas. El problema con los inmuebles es que las personas tienden a enamorarse de los mismos y pierden el momento del ciclo donde conviene venderlos. Adicionalmente, el costo transaccional es alto y los tiempos de venta son largos (nula liquidez), lo cual podría significar convalidar una pérdida para poder salir de la inversión.
7. La cartera debiese tener en cuenta los objetivos de flujo de fondos de cada cliente. De acuerdo a estos datos, es como se diseña y estructura una cartera de inversión. Obviamente, la vida nos demuestra que estos flujos son dinámicos y cambian de acuerdo a las circunstancias. En ciclos, pasamos de ahorrar a gastar parte de los ahorros en gastos proyectados y/o inesperados, para luego reacomodarnos y volver a ahorrar. Por eso es que la clave es mantener el foco puesto en los objetivos, pero siempre preparados para recalcular; de ahí la importancia de la liquidez de las inversiones.
8. En este mundo fiscalmente transparente, el gran secreto de cómo y dónde invertir está en analizar continuamente cómo reducir el impacto impositivo futuro. Los sistemas tributarios de todos los países contemplan variadas formas para evitar impuestos, reducirlos o directamente diferirlos en el tiempo. Una correcta planificación financiera e impositiva es lo que permitirá evitar el camino más gravoso desde el punto de vista tributario.
9. Asimismo, en un mundo en el que todo se sabe o pronto se sabrá y donde la industria del juicio se agiganta, comienza a ser vital el uso de vehículos legales que permitan lograr que los activos estén a resguardo y protegidos del ataque de terceros. Muchas personas se están replanteando la cotitularidad de sus activos al darse cuenta que, las acciones o problemas de sus hijos, padres o familiares pueden afectar a los bienes propios.
10. Por último, surge además otro tema que muchos ya empiezan a analizar y es el de la estrategia sucesoria. No cabe duda de que las circunstancias expresadas en el párrafo anterior producen un cambio en la estrategia que hasta ahora elige la mayoría de las personas cuando tiene su dinero en el extranjero. A partir de ahora, el uso de fideicomisos comienza a popularizarse ya que permiten, de una forma muy flexible, que lo propio continúe siendo “propio” hasta último momento, y a partir de ahí dejárselo a quien cada uno quiera, en los tiempos y formas que quiera.
Cuando entendemos que todos los activos y el patrimonio deben considerarse, así como los efectos tributarios y de protección de activos, nos queda claro que la “personalización” es la clave cuando se trata de armar una cartera de inversión. Algunos ya lo empiezan a llamar “arte”.
¿Cómo se les ocurrió meter a sus clientes en esto?
-En su momento nos pareció una excelente oportunidad de inversión.
Vos sos financiero, sabés que la iliquidez lo tornaba una inversión inviable. Ahora en serio, ¿cómo fue? La verdad.
-Nos pagaban 5% de comisión a las 48hs que el cliente invertía. Después cobrábamos un porcentaje de las rentas anuales que “prometían”. Había mucha publicidad y lo vendíamos como pan caliente.
¿Y qué porcentaje de los clientes metieron?
-A casi todos. Inclusive a dos de mis hermanos, familiares y amigos. Hice un desastre.
Este intercambio que tuve hace algunos meses con un “profesional” fue lo primero que se me vino a la mente cuando leí la nota de PRODIGY NETWORKS (ver artículo abajo) y su esquema de crowdfunding inmobiliario. Este caso afecta a por lo menos 6.500 inversores, quienes perdieron una suma que ya se calcula en los 690 millones de dólares.
Rodrigo Niño, el difunto fundador y CEO de esta empresa (falleció el último 18 de mayo) jamás se preparó para estafar, lo mismo que Bernard Madoff y muchos otros iniciadores de estos negocios que terminaron en catástrofe. La secuencia es que de repente se encuentran con el problema y al no saber cómo salir continúan con el esquema hasta que en algún momento explota.
Pero acá también tenemos que hablar de los partícipes necesarios. Como este “profesional” que mencioné más arriba. Que inició hace muchos años una empresa de administración de inversiones que llegó a tener bastante relevancia en su país de origen y que ahora está encerrado desde hace meses en su casa con un cuadro de depresión severa por la situación en la que se vio envuelto.
Claramente las comisiones y los “incentivos” ciegan la objetividad, aún la del profesional mejor preparado técnicamente. De ahí la importancia de que los asesores expliciten y blanqueen qué, cuánto y de dónde cobran sus ingresos. En los EEUU desde hace muchos años y en Europa desde hace un lustro, es obligatorio, tanto para los profesionales del mercado financiero como inmobiliario, transparentar cómo son compensados por su servicio. Deben dejar expuestos sus potenciales conflictos de interés con los clientes, ya que la transparencia es clave en los negocios, y más cuando se trata de administrar el dinero de otro.
Esto, que para muchos pareciera irrelevante, es la clave para que el cliente perciba si quien tiene enfrente es realmente un asesor o un mero vendedor.
Proteger al inversor, el combustible de los mercados, debiese ser el foco de los países de América Latina. Ellos son la base para el desarrollo de los mercados de capitales e inmobiliarios, condición necesaria para el crecimiento sostenible de sus economías.
After CEO’s Passing, Prodigy Network Goes Dark
Mariano Sardáns
CEO de FDI
Gerenciadora de Patrimonios
FDI gerencia patrimonios y brinda soluciones que permiten eficientizar y proteger los bienes de sus clientes. Se encarga desde la instrumentación de las plataformas que necesitan sus clientes para manejar sus saldos transitorios, hasta la ejecución de sus inversiones, pasando por la planificación financiera, tributaria, sucesoria y la estructuración de los vehículos legales para proteger sus bienes.
Fecha: 10 de agosto, 2020
Escuchá la entrevista a Mariano Sardáns en Radio Sarandí de Uruguay hablando sobre qué podemos hacer para cuidar y aprovechar nuestros ahorros.
Fecha: 10 de agosto, 2020
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3. Toda cartera debe incluir el componente de inmuebles, adicionalmente al de renta fija (bonos) y renta variable (acciones). Para aquellos inversores que tienen sus propias empresas o participaciones societarias, también esta parte del patrimonio y sus flujos debiese incorporarse en el análisis.
4. La mejor inversión del cliente es aquella que conoce, controla y maneja; o sea, su empresa, su comercio y/o su puesto de trabajo -justamente con lo que hace su dinero-. Por lo tanto, su cartera debiese estar estructurada de forma tal que le permita “dormir a la noche”, así al otro día puede hacer foco en su mejor inversión.
5. En referencia al punto anterior, el inversor debiese también saber que, aunque se trate de su mejor inversión, nunca debiese olvidarse del concepto de diversificación. Son muchos los empresarios que he conocido que de un día para el otro se dieron cuenta que sus ahorros habían quedado enterrados en la empresa. Por otro lado, y como los libros de economía nos enseñan, no hay nada más caro que el capital propio. Una vez que el dinero propio se coloca en la empresa, hace falta pasar por el impuesto a las ganancias de la empresa para volver a recuperarlo. Por el contrario, el costo del dinero prestado es deducible de este impuesto.
6. Todo tipo de inversión tiene sus pros y contras. En otras palabras, cada elección implica resignar algo.
a. Las inversiones en acciones fluctúan de precio y aunque técnicamente es la inversión más rentable en el largo plazo, el inversor debiese estar dispuesto a soportar caídas temporarias de hasta el 50% de su valor. Estos son los momentos en los que hay que contar con estabilidad emocional ya que, a menos que haya otra alternativa en acciones más barata, jamás hay que salir/vender ya que sino dignificaría convalidar y realizar la pérdida. Inversores que no estén preparados para soportar estos momentos, jamás debiesen invertir en acciones.
b. Los bonos, aunque sus fluctuaciones son inferiores al de las acciones, requieren de una metodología de inversión y reinversión que debe seguir una estrategia y la disciplina de cumplirla. Al mismo tiempo se debe hacer foco en reducir y/o eliminar los costos y comisiones, que en este tipo de inversión llegan a erosionar hasta el 25% de la rentabilidad bruta. Lamentablemente, en la mayoría de los casos, los inversores son asesorados por profesionales que están en contraposición de sus intereses.
c. Los inmuebles por otro lado, a diferencia de lo que dice el mito popular, sí fluctúan de precio, tal cual lo hace un bono. Lamentablemente, en muchos países de América Latina no hay un registro público, como sí lo hay por ejemplo en los EEUU, que refleje las fluctuaciones que hay en los precios. Por otro lado, en los inmuebles se hace diferencia aprovechando los ciclos económicos, tal como se hace con las acciones. El secreto es salir/vender cuando las valuaciones están caras y entrar/comprar cuando técnicamente están baratas. El problema con los inmuebles es que las personas tienden a enamorarse de los mismos y pierden el momento del ciclo donde conviene venderlos. Adicionalmente, el costo transaccional es alto y los tiempos de venta son largos (nula liquidez), lo cual podría significar convalidar una pérdida para poder salir de la inversión.
7. La cartera debiese tener en cuenta los objetivos de flujo de fondos de cada cliente. De acuerdo a estos datos, es como se diseña y estructura una cartera de inversión. Obviamente, la vida nos demuestra que estos flujos son dinámicos y cambian de acuerdo a las circunstancias. En ciclos, pasamos de ahorrar a gastar parte de los ahorros en gastos proyectados y/o inesperados, para luego reacomodarnos y volver a ahorrar. Por eso es que la clave es mantener el foco puesto en los objetivos, pero siempre preparados para recalcular; de ahí la importancia de la liquidez de las inversiones.
8. En este mundo fiscalmente transparente, el gran secreto de cómo y dónde invertir está en analizar continuamente cómo reducir el impacto impositivo futuro. Los sistemas tributarios de todos los países contemplan variadas formas para evitar impuestos, reducirlos o directamente diferirlos en el tiempo. Una correcta planificación financiera e impositiva es lo que permitirá evitar el camino más gravoso desde el punto de vista tributario.
9. Asimismo, en un mundo en el que todo se sabe o pronto se sabrá y donde la industria del juicio se agiganta, comienza a ser vital el uso de vehículos legales que permitan lograr que los activos estén a resguardo y protegidos del ataque de terceros. Muchas personas se están replanteando la cotitularidad de sus activos al darse cuenta que, las acciones o problemas de sus hijos, padres o familiares pueden afectar a los bienes propios.
10. Por último, surge además otro tema que muchos ya empiezan a analizar y es el de la estrategia sucesoría. No cabe duda de que las circunstancias expresadas en el párrafo anterior producen un cambio en la estrategia que hasta ahora elige la mayoría de las personas cuando tiene su dinero en el extranjero. A partir de ahora, el uso de fideicomisos comienza a popularizarse ya que permiten, de una forma muy flexible, que lo propio continúe siendo “propio” hasta último momento, y a partir de ahí dejárselo a quien cada uno quiera, en los tiempos y formas que quiera.
Fecha: 06 de agosto, 2020
Estuvo al borde del precipicio y fue un parto largo hasta que finalmente llegó el humo blanco. Argentina selló esta semana un principio de acuerdo con sus principales acreedores internacionales (falta FMI y los locales) para reestructurar parte de su deuda externa por unos U$S 66.000 millones con quita de intereses y reperfilamiento de plazos. Y Uruguay miraba esa bomda de reojo. Aunque tenemos menos vínculos comerciales que el pasado, sigue siendo un foco relevante para la inversión externa, para un puñado de industriales que no tiene otro mercado para su producción y un competidor directo para exportar. Además, más de la mitad del turismo está atado a la surte de nuestros vecinos cuando estamos a pocos meses de dar el puntapié para la nueva temporada veraniega. ¿Cómo puede pegarle a Uruguay este primer paso del acuerdo en un mundo (incluida Argentina) que todavía sigue convulsionado por los efectos de la pandemia? De eso irá un poco esta entrega.
Un dolor de cabeza menos para el gobierno de Alberto



Fecha: 05 de agosto, 2020
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5 – En referencia al punto anterior, el inversor debiese también saber que, aunque se trate de su mejor inversión, nunca debiese olvidarse del concepto de diversificación. Son muchos los empresarios que he conocido que de un día para el otro se dieron cuenta que sus ahorros habían quedado enterrados en la empresa. Por otro lado, y como los libros de economía nos enseñan, no hay nada más caro que el capital propio. Una vez que el dinero propio se coloca en la empresa, hace falta pasar por el impuesto a las ganancias de la empresa para volver a recuperarlo. Por el contrario, el costo del dinero prestado es deducible de este impuesto.
6 – Todo tipo de inversión tiene sus pros y contras. En otras palabras, cada elección implica resignar algo.
7 – La cartera debiese tener en cuenta los objetivos de flujo de fondos de cada cliente. De acuerdo a estos datos, es como se diseña y estructura una cartera de inversión. Obviamente, la vida nos demuestra que estos flujos son dinámicos y cambian de acuerdo a las circunstancias. En ciclos, pasamos de ahorrar a gastar parte de los ahorros en gastos proyectados y/o inesperados, para luego reacomodarnos y volver a ahorrar. Por eso es que la clave es mantener el foco puesto en los objetivos, pero siempre preparados para recalcular; de ahí la importancia de la liquidez de las inversiones.
8 – En este mundo fiscalmente transparente, el gran secreto de cómo y dónde invertir está en analizar continuamente cómo reducir el impacto impositivo futuro. Los sistemas tributarios de todos los países contemplan variadas formas para evitar impuestos, reducirlos o directamente diferirlos en el tiempo. Una correcta planificación financiera e impositiva es lo que permitirá evitar el camino más gravoso desde el punto de vista tributario.
9 – Asimismo, en un mundo en el que todo se sabe o pronto se sabrá y donde la industria del juicio se agiganta, comienza a ser vital el uso de vehículos legales que permitan lograr que los activos estén a resguardo y protegidos del ataque de terceros. Muchas personas se están replanteando la cotitularidad de sus activos al darse cuenta que, las acciones o problemas de sus hijos, padres o familiares pueden afectar a los bienes propios.
10 – Por último, surge además otro tema que muchos ya empiezan a analizar y es el de la estrategia sucesoria. No cabe duda de que las circunstancias expresadas en el párrafo anterior producen un cambio en la estrategia que hasta ahora elige la mayoría de las personas cuando tiene su dinero en el extranjero. A partir de ahora, el uso de fideicomisos comienza a popularizarse ya que permiten, de una forma muy flexible, que lo propio continúe siendo “propio” hasta último momento, y a partir de ahí dejárselo a quien cada uno quiera, en los tiempos y formas que quiera.
Cuando entendemos que todos los activos y el patrimonio deben considerarse, así como los efectos tributarios y de protección de activos, nos queda claro que la “personalización” es la clave cuando se trata de armar una cartera de inversión. Algunos ya lo empiezan a llamar “arte”.
Fecha: 5 de agosto, 2020
Pero a partir del uso generalizado de las plataformas de video-llamadas, el proceso de apertura presencial se reemplazó con entrevistas online. De hecho, los mismos empleados que antes abrían las cuentas con los nuevos clientes del otro lado del escritorio, ahora lo hacen desde sus propias casas y con el cliente del otro lado de la pantalla.
Tener una cuenta en los EE.UU. no es menor para el latinoamericano. Se trata de la plaza más conveniente desde el punto de vista de servicios bancarios, además de la más barata en lo que tiene que ver con costos de mantenimientos y comisiones por transferencias, ideal para hacer negocios con el mundo, más allá de ser la plaza más segura.
Esto demuestra que se puede ser flexible y adaptarse a los nuevos tiempos aún en empresas como las del sector financiero que siempre han sido muy rigurosas y poco flexibles. “El que sobrevive a las crisis no es el más grande, sino el más flexible”. Esto ya lo decía Charles Darwin hace mucho tiempo y sin coronavirus.
Un acto de justicia y reconocimiento hacia los contadores argentinos. Además, una reflexión final.
Ser contador en Argentina es una profesión ingrata. Por un lado, la AFIP parece que no hace más que hacerles la vida imposible. Trámites intrincados, declaraciones imposibles de cargar y un sistema online que los obliga a trabajar de madrugada y rezar durante el proceso para que no se “cuelgue”. Por otro lado, tienen clientes que en muchos casos los culpan de todos sus males, que exigen asesoramiento como si fuesen los CFO de una multinacional y que, además, no valoran el esfuerzo que hacen ni los compensan apropiadamente.
Para muestra basta un botón. Qué mejor que explicar el desafío intelectual y de paciencia para confeccionar las declaraciones juradas y calcular los impuestos a pagar de un contribuyente que tiene cuentas y activos financieros en Argentina y en el exterior.
En primer lugar, sufren de una normativa que cambia todos los años desde el 2016. Con un blanqueo de por medio del cual se tuvieron que hacer cargo, en muchos casos, sin contraprestación. En el medio, la implementación del impuesto a la renta financiera y sus posteriores “adecuaciones”, hasta la actual desaparición para el período fiscal 2020 -ojo, no para inmuebles-.
De acuerdo con nuestra experiencia atendiendo clientes en 14 países, no hemos visto nada parecido en términos de complejidad y cambios normativos.
Sólo el hecho de tener activos en dos instituciones financieras (Argentina y el exterior) significa tener que descifrar lenguajes diferentes. Cada banco y/o sociedad de bolsa -local y/o del exterior- concilia y denomina movimientos y transacciones de forma diferente. A su vez, cada título es rotulado con diferentes nombres en cada custodio. Sería casi como entender terminologías técnicas en diversos idiomas; uno por cada entidad financiera. No es extraño, por otro lado, que las entidades cambien sus sistemas y denominaciones de un día para el otro, lo cual significa un idioma nuevo para aprender. Todo esto, para cada cliente y sus respectivas entidades financieras y portfolios de inversión. Sí, contadores y magos.
Esto se hace más complejo si tenemos en cuenta que la información se podría presentar en diferentes monedas, pero peor aún, sabiendo que en Argentina se deben utilizar varios tipos de cambio para computar incrementos patrimoniales, ganancias e impuestos: el dólar oficial (BNA), el Contado con Liqui (CCL) y dólar MEP.
Una vez identificada toda esta información y analizados los datos, el desafío pasa por descifrar los diversos tipos de ingresos (intereses y/o dividendos), ganancias por diferencias de precios y las posiciones en cada título o especie. A su vez, determinar si cada uno de todos estos ítems son exentos, gravados, qué alícuotas corresponden aplicar en cada caso y bajo qué régimen hay que determinarlos.
La parte “más divertida” para los contadores es cuando calculan las ganancias de capital. Acá se requieren no solo los datos del año fiscal en análisis, sino también de los años previos -para calcular cual fue la ganancia por venta o vencimiento de determinado instrumento-. Pero todo se complica más si en el transcurso del período el cliente cambió de entidad financiera. En ese caso, hay que revisar extractos de años pasados, si es que el cliente los conserva.
Como dificultad adicional, se suma que es necesario analizar cuál es la fecha de compra que se debe tomar según cada activo. Por ejemplo, si la cuenta fue parte del blanqueo del 2016, la fecha de compra de los activos que en ese momento estaban gravados debería ser el 22/07/2016 (o 31/07/2016 según fecha utilizada). Pero si eran bonos argentinos que estaban exentos y como consecuencia de la reglamentación de la Renta Financiera de 2018 pasaron a estar gravados, la fecha de compra de los mismos pasa a ser el 31/12/2017.
Para “alegrarles la vida” aún más a nuestros amigos los contadores, se da por entendido que deben saber que los bonos en el exterior cotizan “clean” o a “precio limpio” -los intereses se explayan por separado-, mientras que en Argentina cotizan “dirty” o a “precio sucio”, o sea incorporan en el precio la porción de intereses y por ende se tienen que poner a calcularlos. Todo un entuerto.
Por último y para encabronar más a los que eligieron esta profesión ingrata, nos encontramos con la determinación del precio de compra, que en Argentina es por método PEPS (o FIFO), lo cual les puede llevar días para esos casos en que haya habido gran cantidad de compras y ventas de un mismo activo, y más aún, si estas compras se hicieron en diferentes custodios y en distintas monedas.
Bienes personales, ganancias por intereses, retenciones del exterior, gastos deducibles, ingresos/egresos para determinar incrementos o reducciones patrimoniales… y podemos seguir varios párrafos más para seguir explicando la pesadilla que sufren los contadores para calcular los impuestos a pagar y confeccionar las DDJJs de sus clientes. A todo este esfuerzo intelectual, sumemos el efecto que causa en su trabajo recibir de ciertos clientes la información a último momento y en forma física (envían extractos). Y que luego exigen todo en tiempo y forma como si la tarea fuera sencilla.
Más allá de mi relato sobre lo que observamos, dejo mi reflexión sobre cómo debería encararse el tema.
¿Es obligación del contador saber a la perfección todo lo técnicamente arriba descripto? Tal vez lo puedan hacer estudios muy grandes con un batallón de profesionales y sistemas sofisticados. Pero ese no es el caso del 95% de los contadores. Por eso, pienso que ésta debiese ser una obligación del asesor financiero de cada cliente. Es quien debiese, no sólo, tomar las decisiones de inversión que contribuyan a maximizar la rentabilidad, sino también las acciones correctas para minimizar el alcance tributario. Por ejemplo, combinando las variadas exenciones disponibles en la norma, jugando con los diferimientos, efectos inflacionarios, tipos de cambio y vehículos legales que permitan reducir la carga fiscal.
En síntesis, los contadores son contadores y no son magos. Es el asesor financiero quien debiese facilitarle la vida al contador brindándole un informe tributario abierto por tipo de ingresos, ganancias y posiciones, en todos los casos, exentos y gravados, calculados todo con sus alícuotas respectivas. En resumen, toda la información servida en bandeja para que el contador la consolide con el resto de la información del cliente.
Cuidemos a los muchos y muy buenos profesionales contables.
Mariano Sardáns
CEO de FDI
Gerenciadora de Patrimonios
FDI gerencia patrimonios y brinda soluciones que permiten eficientizar y proteger los bienes de sus clientes. Se encarga desde la instrumentación de las plataformas que necesitan sus clientes para manejar sus saldos transitorios, hasta la ejecución de sus inversiones, pasando por la planificación financiera, tributaria, sucesoria y la estructuración de los vehículos legales para proteger sus bienes.
Fecha: 4 de agosto, 2020
Analistas opinan sobre la economía de Argentina un día antes de la fecha límite que fijó el país austral para que acreedores suscriban a una reestructuración de deuda soberana por unos 65.000 millones de dólares.
Un grupo de acreedores se ha contactado el fin de semana con el Instituto de Finanzas Internacionales y otros organismos mundiales para obtener ayuda a fin de modificar las cláusulas legales en la reestructuración de bonos soberanos, dijo un portavoz de la organización.
El Gobierno del peronista Alberto Fernández dijo que el país estaba dispuesto a mejorar los términos legales de la oferta.
Operadores y analistas no descartan una nueva extensión en el plazo límite a último momento.
* “Se esperan anuncios respecto de la extensión del plazo de aceptación de la oferta”, dijo el Grupo SBS en un informe.
* “Ambas partes siguen negociando y podemos decir que los límites mínimo y máximo ya están delineados”, dijo Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI y añadió que “en términos financieros, la diferencia es de sólo 3 dólares en el valor presente neto de los bonos (considerando una tasa de descuento del 10%)”.
* El Gobierno extiende los plazos para apreciar el nivel real de aceptación. Esos grupos (de acreedores) detentan 1/3 de las acreencias, pero afirman tener acuerdos por más de la mitad de la deuda en discusión”, dijo la consultora VatNet Research.
* “Si Argentina patea el tablero y termina en un default abierto, la realidad es que los tiempos que estaba intentando ganar con esto de emitir y esconder todo en el placard del Banco Central con las ‘Leliqs’, puede terminar saliendo mal o acortando los tiempos para que todo eso se acelere en un proceso inflacionario”, dijo en declaraciones radiales el economista Ramiro Castiñeira. “Lo que va a quedar después de la pandemia o cuarentena, la realidad es que la Argentina va a tener una caída del PIB”, agregó.
* “En la actualidad los problemas cambiarios no parecen responder al atraso del dólar oficial -inexistente a excepción del caso particular Brasil-. Por ende, provienen de un elevado apetito dolarizador producto de la elevada incertidumbre que pesa sobre nuestra economía”, dijo la consultora Ecolatina.
* “La profundización del mercado de deuda en pesos junto con cierta “ortodoxia monetaria” por parte del banco central son claves para navegar con mayor seguridad los meses que vienen”, dijo la consultora Delphos Investment.
Fecha: 4 de agosto, 2020
Analistas opinan sobre la economía de Argentina un día antes de la fecha límite que fijó el país austral para que acreedores suscriban a una reestructuración de deuda soberana por unos 65.000 millones de dólares.
Un grupo de acreedores se ha contactado el fin de semana con el Instituto de Finanzas Internacionales y otros organismos mundiales para obtener ayuda a fin de modificar las cláusulas legales en la reestructuración de bonos soberanos, dijo un portavoz de la organización.
El Gobierno del peronista Alberto Fernández dijo que el país estaba dispuesto a mejorar los términos legales de la oferta.
Operadores y analistas no descartan una nueva extensión en el plazo límite a último momento.
* “Se esperan anuncios respecto de la extensión del plazo de aceptación de la oferta”, dijo el Grupo SBS en un informe.
* “Ambas partes siguen negociando y podemos decir que los límites mínimo y máximo ya están delineados”, dijo Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI y añadió que “en términos financieros, la diferencia es de sólo 3 dólares en el valor presente neto de los bonos (considerando una tasa de descuento del 10%)”.
* El Gobierno extiende los plazos para apreciar el nivel real de aceptación. Esos grupos (de acreedores) detentan 1/3 de las acreencias, pero afirman tener acuerdos por más de la mitad de la deuda en discusión”, dijo la consultora VatNet Research.
* “Si Argentina patea el tablero y termina en un default abierto, la realidad es que los tiempos que estaba intentando ganar con esto de emitir y esconder todo en el placard del Banco Central con las ‘Leliqs’, puede terminar saliendo mal o acortando los tiempos para que todo eso se acelere en un proceso inflacionario”, dijo en declaraciones radiales el economista Ramiro Castiñeira. “Lo que va a quedar después de la pandemia o cuarentena, la realidad es que la Argentina va a tener una caída del PIB”, agregó.
* “En la actualidad los problemas cambiarios no parecen responder al atraso del dólar oficial -inexistente a excepción del caso particular Brasil-. Por ende, provienen de un elevado apetito dolarizador producto de la elevada incertidumbre que pesa sobre nuestra economía”, dijo la consultora Ecolatina.
* “La profundización del mercado de deuda en pesos junto con cierta “ortodoxia monetaria” por parte del banco central son claves para navegar con mayor seguridad los meses que vienen”, dijo la consultora Delphos Investment.