Fecha: 24 de febrero, 2019
Quien pueda esperar al vencimiento, debería optar por la Lecer. En cambio, quien pueda necesitar vender la letra antes, es mejor que elija la Lecap, explican.
Hoy el Tesoro volverá a licitar letras en pesos, capitalizables y ajustadas por inflación, una decisión que fue bien recibida por los expertos, ya que coinciden en que, en el contexto actual, estos instrumentos ofrecen una buena oportunidad de inversión.
El viernes el Ministerio de Hacienda anunció la subasta de tres letras en pesos mediante indicación de precio, en la cuales habrá un tramo competitivo y uno no competitivo, suscripción que podrá realizarse tanto en moneda doméstica como estadounidense.
El llamado incluye letras Lecap, las capitalizables, a 71 días de plazo (vencimiento el 10 de mayo) con una tasa mensual del 3,25%, Lecap a 365 días de plazo (vencimiento el 28 de ferbrero de 2020) con un rendimiento mensual del 2,65%.
En tanto, la Lecer, las letras ajustables por inflación, tienen un horizonte de 183 días de plazo. Al igual que en subastas anteriores, la recepción de ofertas será desde las 10 horas hasta las 15 horas.
Después de la suba de tasas de la semana pasada, las Lecap vuelven a estar algo más interesantes, al igual que las Lecer, que si bien es algo más larga que la emitida anteriormente, podría resultar con una buena tasa real. Va a ser atractiva, sobre todo para capturar estos próximos meses de inflación alta”, consideró Martin Przybylski, portfolio manager de Consultatio.
Por su parte, Alvaro Di Carlo, financial manager en Hit Cowork, sostuvo: “Creo que hay liquidez en el mercado para que la suscripción sea exitosa”.
En esa línea amplió que “es una medida del gobierno de muy corto plazo para tratar de atenuar la inflación y la presión en el dólar”, pero dijo que “en el mediano plazo la licitación tiene un efecto contraproducente ya que convalidar tasas demasiado elevadas generan en el mercado altas expectativas inflacionarias”.
Además, Di Carlo comentó que “desde el lado del inversor se puede ver cómo una especulación que apuesta a un dólar planchado y obtener bajo ese supuesto un alto retorno en dólares en poco tiempo, dado que la Lecap a 71 días capitaliza mensualmente al 3,25%”.
A su vez, el financial manager en Hit Cowork indicó que “por otro lado, muchos empresarios que deben afrontar desembolsos en pesos aprovechan este tipo de licitaciones para de forma segura aumentar su tenencia, ya que es “algo muy útil ya que por dos meses no tiene sentido posicionarse en dólares con un spread tan alto entre la compra y la venta”.
En tanto, Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI , señaló que el inversor es optimista, es decir, si cree que la política monetaria logrará bajar la inflación, claramente la tasa fija es lo más conveniente. No obstante, aseguró: “A nosotros nos gusta más la Lecer, la contra que tiene es que cuenta con poca liquidez”. En concreto, recomendó que quien no necesite el dinero invertido y puede esperar al vencimiento, opte por la Lecer, en cambio, quien pueda necesitar vender la letra antes, elija Lecap.
En la liquidez también se enfocó Nicolás González, director de El ABC de tu dinero: “Me parece que hoy una letra que ajuste por inflación no está mal como instrumento, porque la tasa está bastante indómita la tasa de inflación. Sin embargo no es menor el tema de la liquidez, es decir, el mercado secundario; es una de las cuestiones que hay q evaluar”.
Para finalizar, Di Carlo prefirió aclarar que aquellos que quieran permanecer en una inversión conservadora deben mantener gran parte de la cartera dolarizada o cubierta con un contrato de dólar futuro.
El último jueves, el diario británico The Independent publicó un interesante artículo comentando los resultados de una gran encuesta local sobre cuestiones sucesorias y familiares.
Millones de británicos contestaron que efectuarían un reclamo judicial si no estuvieran conformes con el resultado de una herencia. El artículo combina este dato con otro igual de llamativo: más de la mitad de los británicos no confía en su propia familia para que maneje sus asuntos.
Ambos elementos revelan una profunda desconfianza (y, en algunos casos, hasta recelo) entre familiares. Hay siempre dos requisitos esenciales que un buen administrador debe tener: honestidad e idoneidad. Si se sospecha que un familiar no va a ser honesto o piensa que no es idóneo para la situación, es lógico entender que exista esa desconfianza.
En cualquier país, si hay algo que repartir, aparecen los conflictos. Es inherente a nuestra naturaleza humana. Ni los pocos prudentes que dejan un testamento logran conformar a todos sus herederos. Y, aunque parezca mentira, no son problemas de millonarios sino todo lo contrario.
Existirá quien no esté satisfecho con lo que le dejaron (aún si se han respetado las fracciones que establece la ley). Siempre hay algún heredero en apuros financieros y que quiere vender algo que heredó con otros familiares, mientas que éstos se niegan a la venta. Guerra familiar en puerta, y nunca hay que minimizar el papel de nueras, yernos o inclusive nietos.
Una forma de prever en vida estos peligros es fomentar el diálogo familiar, y conocer lo mejor posible los necesidades y situaciones de cada heredero. Si alguno está necesitado de dinero y se puede dejarle dinero en vez de una fracción de un inmueble, así se debería actuar.
En una sucesión ideal, los hermanos deberían continuar siendo hermanos. Planificar usando vehículos legales y probados permite que sea uno quien haga el reparto. Así, es posible encuadrar los deseos personales dentro del marco legal y prevenir esos conflictos, lo mejor posible.
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Saludos,
Juan Cruz Acosta Güemes
Director de FDI.
Gerenciadora de Patrimonios
Comentarios de: Mariano Sardáns
Ayer, 14 de febrero, fue el día de los enamorados. Tanto quienes pueden festejarlo como aquéllos que ya no tienen a su pareja, o que aún no la han encontrado, hemos sido bombardeados por mensajes sobre romanticismo, amor eterno y perfecto.
Ya desde la época de los filósofos griegos, se discutía si las cosas eran inmutables y eternas (como sostenía Parménides) o si todo era cambio constante (postura opuesta de Heráclito de Éfeso con su recordada frase “no podemos bañarnos dos veces en el mismo río”). Como con tantas cosas, lo más probable es que la verdad esté en algún justo medio entre ambos extremos.
Las parejas de adultos que viven juntos generan consecuencias que trascienden lo meramente sentimental. Matrimonio, unión civil, unión convivencial o la simple convivencia de hecho, traen inevitables ramificaciones patrimoniales para los integrantes de la pareja.
Aquéllas van desde compartir vivienda, gastos o ahorros, hasta la confusión patrimonial casi total, pasando por situaciones intermedias o temporarias. Sea que este “matrimonio patrimonial” provenga de los hechos o del derecho, lo cierto es que existe y no puede ser ignorado. Los patrimonios de los integrantes de la pareja están bien lejos de ser “agua y aceite” y se ven rápidamente mezclados. Cada pareja encuentra su propia dinámica patrimonial.
Pero, ¿qué sucede cuando la relación se termina, es decir cuando las cosas ya no son como eran? Por frío que suene, suele ser mucho más fácil desenredar los sentimientos que poder hacer distinción de qué es “tuyo”, qué es “mío” y qué es “nuestro” desde lo patrimonial. Máxime ante una posible ruptura traumática.
Si (como dice el refrán) las cuentas claras conservan la amistad, ¿por qué no aplicar lo mismo en la pareja? Llevar un mínimo registro de quién puso qué o cuál fue el acuerdo económico del momento puede servir para hacer más fácil, justo y hasta menos doloroso el desarmado de ese patrimonio mixto. La vida de cada uno seguirá, y lo ideal es que lo sea con tranquilidad y en paz.
Si, por el contrario, la pareja dura “hasta que la muerte los separe”, esa claridad de números servirá para posibles fines sucesorios o para transparencia familiar, especialmente en estos tiempos de familias ensambladas con hijos “míos, tuyos y nuestros”.
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Saludos,
Juan Cruz Acosta Güemes
Director de FDI.
Gerenciadora de Patrimonios
Fecha: 10 de febrero, 2019
La última resolución del BCRA del viernes a la noche (Comunicación A6647) en la que dispuso limitar el monto máximo de Leliq que un banco puede tener en su poder al 65% de los depósitos de sus clientes o al 100% del patrimonio del banco (RPC), busca por un lado desalentar el carry trade, y por otro, apuntalar la baja de tasas (aún en niveles altos) del sistema financiero, según la visión de economistas locales.
La estrategia de “carry trade” es una operatoria habitual utilizada en los mercados de divisas donde un inversor vende una moneda a una relativa baja tasa de interés y utiliza esos fondos obtenidos para comprar otra moneda que puede ofrecer una tasa de interés (o rendimiento) mayor. La idea es la de obtener la diferencia entre las dos tasas que puede llegar a ser significativa.
En lenguaje cotidiano, es salir del dólar y posicionarse en una moneda más débil como el peso, invertir en instrumentos denominados en moneda doméstica y, finalmente, realizar la ganancia en el mercado y volver a comprar divisas.
“La norma busca cortar el arbitraje de algunos pocos bancos que tenían palanca con dólares de afuera para entrar a Leliq, sin hacer intermediación financiera local”, dijo Federico Furiase, director de EcoGoy aclaró que “la fuente no eran depósitos locales”.
“Tiene sentido, limita la presión a la baja en el tipo de cambio por entrada de capitales de corto plazo, que no estuvo apalancada en depósitos, sino en préstamos de casas matrices”, dijo y agregó que “se trata de evitar expandir pesos por compra de dólares debajo del piso de la zona de no intervención por entrada de capitales al carry trade”.
Para Mariano Sardáns, CEO de FDI, la medida apunta a “evitar la expansión de la base monetaria sin que haya una expansión genuina de demanda de pesos por parte del mercado. Continuamente ingresa dinero y buscan en la norma encontrar los agujeros legales para eventualmente tratar de aprovechar la tasa de política monetaria y en eso tienen que ver también las mesas de los bancos”.
En coincidencia, el analista Christian Buteler, indicó que “el primer mensaje que busca el BCRA es que no quiere un carry trade, que no quiere que pase lo mismo que pasó que con las Lebac”. “El inversor siempre busca una grieta para aprovechar los beneficios, estas son las tasas más altas del mundo, es iluso creer que no van a intentar buscar esa tasa para ganarle al dólar, la tasa real en dólares en otra economía más estable puede tardar tres o cuatro años en obtener el beneficio que acá alcanza en un mes”.
Diego Martínez Burzaco apunta que como segundo efecto busca bajar las tasas. “También lo que está tratando de hacer, en este contexto de tasas de interés en caída, es que los bancos empiecen a tener más alicientes para prestar al sector privado”, dijo Martínez Burzaco.
El analista consideró que la norma, en segunda instancia busca a “que no sólo las ganancias de los bancos provengan de las Leliq sino por su negocio original que es la intermediación financiera”, aunque advirtió que también se necesita “la confianza de quien demanda el crédito como para que se reactive”.
El economista Jorge Vasconcelos, de la Fundación Mediterránea, consideró que se busca prevenir la volatilidad en las tasas de interés. “Si en lugar de ese límite de 65 de Leliq por cada 100 pesos de depósitos se permitiera, por ejemplo, una relación de 100 a 100, entonces los bancos, ante un retiro de depósitos tendrían que rescatar Leliq por igual monto y eso repercutiría automáticamente en una suba de tasas de Leliq más abrupta que la que ocurriría con el límite impuesto”, concluyó.
Los bancos podrán adecuarse a la nueva norma hasta el fin de abril de 2019 lo que según operadores de cambio limitaría el efecto inmediato en el mercado. “Es probable que el desarme de algunas posiciones en Leliq se dolaricen, de todos modos, la adecuación tiene plazos de forma tal que sus efectos no sean inmediatos”, aseguró Gustavo Quintana, operador PR Corredores de Cambio.
Fecha: 8 de febrero, 2019
La calma del dólar y la baja del riesgo país permitieron alzas en mercados locales. Especialistas ven con buenos ojos los bonos de renta fija.
El reacomodamiento del tipo de cambio le trajo una cierta tranquilidad a la economía doméstica: el Banco Central logró recomponer reservas, bajaron las tasas, se desaceleró la inflación y descendió bruscamente el riesgo país. Esta última variable, que marca la sobretasa que pagan el Estado y las empresas argentinas al financiarse en el exterior, permitió que las acciones que cotizan en la Bolsa local mejoren de manera notoria y que los bonos argentinos tengan importantes subas.
En ese contexto, PERFIL consultó a especialistas del mercado, cuáles son las mejores opciones para el pequeño y mediano inversor, a la hora de cubrirse de la inflación y obtener un cierto rédito de sus ahorros.
“Con el ambiente calmo, las inversiones en pesos pueden ser una buena opción, porque rinden buenas tasas”, afirmó el gerente de asesoramiento financiero e inteligencia de negocios de InvertirOnline.com, José Bano. En ese sentido, Bano añadió: “Tenemos una baja en las tasas, pero el mercado la está convalidando, porque cuando hay licitaciones en pesos las letras se colocan, es decir, hay operaciones. Hoy la Lecap a 38% te ofrece una tasa real de 8%”.
No obstante, el analista diferenció qué sucede en el caso de un ahorrista con aversión al riesgo: Para los más conservadores siempre es mejor estar en dólares, dado que si se te escapa la divisa un 3% o 4% te devora la ganancia de un mes. Tanto los bonos como las acciones en pesos son buenas alternativas para personas un poco más arriesgadas. Respecto de quien busca una opción en pesos, con algún reaseguro, Bano consideró una buena alternativa el bono indexado por CER, es decir, que se ajusta por la inflación más algún punto extra.
Por su parte, el CEO de la gerenciadora FDI, Mariano Sardáns, explicó que los bonos soberanos son la mejor opción en dólares, aunque también destacó como una buena posibilidad las acciones de compañías energéticas o bancarias. “La recomendación, de todas formas siempre es: no coloques a 5 años algo que vas a necesitar el año que viene. Tenés que privilegiar tres variables: tasa, seguridad y liquidez. Hoy lo más líquido, en ese aspecto, es el Discount y el AY24”. En cuanto a las Letes, Sardáns enfatizó como positivo la importancia de que el Gobierno no tenga ningún problema en colocarlas.
En relación a las colocaciones locales, el especialista añadió: “Colocá en pesos lo que vayas a necesitar en pesos. Lo único importante, cuando ponés dinero en moneda local, es ganarle a la inflación”. En este aspecto, puntualizó como mejores opciones la caución bursátil para empresas y la Lecap para personas físicas.
Por otra parte, Sardáns consideró que el mercado argentino venía estando sobrecastigado durante el año pasado, debido a que muchos analistas no miraban los flujos. “No hablo solamente el déficit fiscal. Yo veo el movimiento de la economía total”.
Turbulencias. Respecto del comportamiento que puede tener el mercado en 2019, José Bano afirmó: “En enero el Merval tuvo una muy buena reacción y muchas industrias subieron. Es cierto que hay un récord histórico, pero eso es si se mide en pesos, sin deflactar la inflación. Hay todavía espacio para que suba un poco más”.
En cuanto a las advertencias, el ejecuctivo de InvertirOnline.com explicó: “Tenemos las elecciones encima y eso va a meter turbulencia en el mercado. En este momento, para la gente más conservadora meterse en el mercado de acciones es complicado. Reitero, por un tema de turbulencia, no de perspectivas. Yo para el largo plazo veo buenas perspectivas”.
Por esto mismo, Bano agregó: “Hoy, para un ahorrista pequeño lo ideal es no meterse en activos individuales, sino usar fondos como vehículos. Porque hoy las tasas están bajando y si entrás a un fondo que tiene letras que compró hace mes vas a obtener tasas mayores. Al revés que sucede cuando las tasas suben: en esos momento quizás te conviene salir del fondo y entrar a un activo particular”.
Por su parte, el analista financiero Diego Falcone, dejó su mirada sobre el momento de los mercados: “La recuperación de los activos argentinos se debe a un país que corregió los activos macro (el déficit primario y el déficit de cuenta corriente). Pero el mercado de afuera aún no estaba convencido de incorporar activos de riesgo como argentinos. En cuanto la Reserva Federal aseguró que las tasas se iban a mantener en ese nivel, Argentina resaltó como un atractivo. Los bancos son los mayores beneficiarios de este rally y, en menor medida, le siguen los bonos soberanos. Nosotros somos optimistas sobre lo que se viene”.
Al ser consultado respecto de lo que le conviene a un ahorrista, Falcone contestó: “Siempre usar fondos comunes de inversión cuando se trata de pequeños importes. Hay opciones interesantes en fondos en dólares, de deuda corporativa argentina, deuda soberana o deuda corporativa latinoamericana. Y también fondos de acciones”. Como consejo más general, agregó: “Siempre invertir de acuerdo a tu perfil y hacerlo todos los meses, no todo de golpe”.
Comentarios de: Mariano Sardáns
Comentarios de: Mariano Sardáns
Fecha: 3 de febrero, 2019
Las condiciones para los mercados emergentes pueden ser mejores este 2019, debido a un contexto internacional signado por el debilitamiento de la moneda norteamericana, con origen en la posible baja de las tasas de interés.
Frente a este panorama, las commodities que exportan las economías emergentes saldrán fortalecidas.
El desafío para estas economías será ver cómo le sacan provecho a este contexto favorable, mejorando su infraestructura y bajando impuestos, para en definitiva ser más competitivas y mejorar los bienes de intercambio. En el caso concreto de la Argentina, este año se empiezan a observar señales de repunte impulsadas por la baja del riesgo país, la suba de las acciones y la baja de la tasa de política monetaria. Esto indudablemente termina siendo favorable y virtuoso para la economía real.
Advertimos que la economía está reaccionando en varios rubros y los déficits crónicos de Argentina se van cerrando, entre ellos el fiscal.
Finalmente, Brasil empieza a jugar un papel fundamental para nuestra economía. El optimismo que está generando el nuevo gobierno empieza a traccionar las exportaciones hacia ese país.
Hace pocos meses, escribimos sobre las finanzas de los deportistas profesionales.
Recientemente, la prensa se hizo eco de las palabras del futbolista profesional Kevin-Prince Boateng, flamante incorporación del Barcelona de España. El deportista alemán y ghanés contó la dura lección que tuvo que aprender. Pasó de nacer y vivir en la máxima miseria a sentir que “de un día a otro tienes tanto dinero que sientes que puedes comprarlo todo. En dos años me gasté todo mi dinero en coches, relojes, botas, discotecas, restaurantes y amigos que en realidad no lo eran. Para un chico como yo, que ha crecido en un barrio pobre y sin dinero, era peligroso”.
Su contratación por parte del emblemático Barça volverá a ponerle a disposición casi inmediata cifras que la mayoría de las personas no logra ganar en toda su vida. De su traspié previo, puede verse que ganar una fortuna no es garantía de saber conservarla. En nuestro artículo anterior, ya habíamos repasado las particularidades que enfrentan los deportistas de élite en sus finanzas personales.
Ojalá Boateng haya aprendido de su desmanejo anterior y logre protegerse con un asesor patrimonial idóneo, quien seguramente le recomendará estructurar su patrimonio para blindarlo de terceros y ¿por qué no? de “recaídas” del propio interesado. Casi nadie tiene una segunda oportunidad para ganar grandes sumas, quedará en él saber protegerse para no repetir sus errores.
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Juan Crus Acosta Güemes
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