Para el inversor argentino, la inversión en bienes raíces representa históricamente el refugio de valor por excelencia. La cultura de “resguardar el capital en ladrillos” ha atravesado generaciones como una respuesta defensiva ante la volatilidad económica y la constante devaluación de la moneda local. Sin embargo, la adquisición de una propiedad física tradicional conlleva barreras estructurales complejas: requiere desembolsos iniciales de capital sumamente elevados, implica lidiar con la marcada iliquidez del mercado inmobiliario y exige asumir la carga operativa del mantenimiento, la gestión de inquilinos y el pago de impuestos locales.

Frente a esta dinámica, el mercado de capitales argentino ofrece una alternativa moderna que permite combinar la solidez del sector inmobiliario con las ventajas del mercado financiero global: los Certificados de Depósito Argentinos (CEDEARs) basados en los denominados REITs. En la actualidad, existen varios instrumentos financieros diseñados para exponerse de manera directa al mercado inmobiliario de los Estados Unidos desde la cuenta de inversión local, en pesos o dólares, y con disponibilidad inmediata de fondos.

REITs: invertir en real estate a escala global