Un porcentaje similar, añadió, invertirá el dinero en activos inmobiliarios. Mientras que el resto (alrededor de un 60%) lo va a mantener en el país, con Bopreal, cauciones o títulos de corto plazo que emita el Gobierno.
Analizó que, hace tres años, los inversores huían de los activos argentinos, pero que fue cambiando el clima. Antes de las elecciones de octubre, se repitió el intento de huida, pero nuevamente volvió la calma.En cuanto a la posible evolución de las reservas, Sardáns consideró que no es de esperar que varíen mucho, porque sólo el 20% se lo llevará al exterior, mientras que el resto lo dejará en el país. Por otra parte, resaltó que no impactará en el tipo de cambio porque el dinero del blanqueo ya está en dólares.Pero advirtió que los ahorristas deben estar atentos, porque la mayoría depositó el dinero en la cuenta CERA y no lo invirtió, por lo que es probable que el banco no notifique a sus clientes y se pierdan oportunidades de hacer rendir ese monto.
Cambio de contexto
Daniel Garro, titular de Value International Group, planteó que es difícil saber qué harán quienes optaron por la regularización, cuando puedan disponer de esos dólares. “Creo que la situación en general del país ha cambiado desde el momento en que se hizo el blanqueo a ahora”, indicó y sumó que, en 2024, los planes de la mayoría fueron sacar el dinero en cuanto pudieran y no invertir en activos argentinos porque eran muy riesgosos.Pero ahora la situación es diferente y aquellos que compraron títulos o bonos al 2029 o 2030 han ganado mucho dinero. Por eso, puede ser que los vendan para obtener una ganancia y vuelvan a entrar en otro tipo de activos. Y que, pensando en la continuidad del Gobierno de Javier Milei inviertan en el país, en lugar de llevárselo al exterior o dejarlo “debajo del colchón”.Garro insistió en que es difícil anticipar qué pueden llegar a hacer, aunque haya cambiado el contexto, por lo que habrá que esperar a ver qué deciden. “De paso, nos va a servir como información para ver qué es lo que está pensando esa parte del mercado respecto a cómo va la economía del país”, lanzó.
Inversiones genuinas
El contador Juan Gabriel Sánchez subrayó que la disponibilidad del dinero del blanqueo la han tenido en todo momento, pero que quienes esperaron hasta el 2 de enero de 2026 evitaron el pago de impuestos. Y que probablemente será una cuestión de cada entidad financiera si, a partir de ahora, la cuenta deja de ser gratuita y cobra una comisión.De todos modos, indicó que sus clientes que se sumaron a la regularización, en general, tenían previsto hacer un uso inmediato del dinero. Pero explicó que también hubo algunos que lo depositaron y lo colocaron en alguna inversión financiera (mientras no retiraran ese monto ni el resultante de la renta, no pagaban el impuesto).Estimó que, como ahora el panorama económico está un poco más claro, es probable que quienes inmovilizaron ese dinero lo coloquen en una inversión, como un emprendimiento o algo que genere un movimiento en la economía. Esto, porque si bien las rentas pasivas generan un retorno, es más bajo – “el negocio lo está haciendo otro”, acotó- que cuando ese dinero se destina a una inversión productiva o “genuina”; aunque el riesgo sea mayor.Sánchez consideró que están empezando a darse las condiciones para favorecer que esos importes se destinen a emprendimientos, porque hay más respeto al capital privado. De todos modos, señaló que se necesita seguir disminuyendo la “voracidad fiscal”, avanzar en la reforma laboral y reforzar la buena administración para que el sector privado no vea –como sucedía antes- que los impuestos son altos para cubrir el déficit del Estado.
Impacto en las reservas
Sebastián Sáenz, quien es contador, explicó que, más allá de que tuvieron que dejar el monto inmovilizado en las cuentas CERA un tiempo (para evitar el pago del impuesto), el blanqueo les dio la posibilidad de ingresarlo en el sistema financiero para poder adquirir bienes y servicios de manera formal.Destacó que el 5% implica hoy un monto considerable, si se tiene en cuenta que el tipo de cambio está sostenido o “frenado”. Por eso, mucha gente optó por esperar, para no tener que pagar el impuesto. “Interpreto que mucha gente accedió a este régimen pensando que íbamos a estar cerrando el año con un dólar por encima de los $2.000”, estimó.Como eso no sucedió, si bien no perdieron, tampoco ganaron lo que podrían haber ganado si hubieran hecho otro tipo de inversión. De ahí que ahora se abre una posibilidad de que el dinero depositado se retire y vuelva “debajo del colchón” o quede dentro del sistema bancario, para pagar bienes o servicios.Sáenz mencionó que, si bien el volumen de dinero que quedó depositado no es tan significativo, ese importe en el sistema financiero contribuyó a que el Banco Cental pudiera sostener el tipo de cambio; por lo que ahora se podrían reducir las reservas. “Es como si fuera un bono que se vence a partir de enero. Y no se sabe. Podrían ir todos los ahorristas a pedirla”, ilustró.“Estimo que el impacto no va a ser tan fuerte, porque el que quería el billete no tenía mucho sentido que lo hubiese blanqueado. El que entró al sistema de blanqueo es porque obviamente necesitaba operar con estos dólares o con bienes registrables o con comercio internacional”, analizó.