Por Guido Valli – Jefe de Estrategia de Mercado de Capitales, de la gerenciadora de patrimonios FDI
Los ETFs y ETCs de metales permiten invertir en oro, plata, cobre y tierras raras sin almacenar físicamente el material. ¿Cuáles son los favoritos de los expertos?
En un entorno donde la inflación, la geopolítica y la sostenibilidad de la deuda pública vuelven a ocupar el centro del debate, los metales han recuperado protagonismo dentro de la construcción de carteras. A través de ETFs y ETCs, hoy es posible acceder a oro, plata, cobre o incluso tierras raras sin la complejidad logística de la custodia física, con liquidez diaria y costes competitivos. Pero más allá de la facilidad operativa, la discusión clave gira en torno al rol que deben jugar estos activos: ¿cobertura táctica frente a shocks macro o componente estratégico dentro de una asignación de largo plazo?
La respuesta no es única. Algunos inversionistas priorizan la exposición directa al metal como instrumento de diversificación y preservación de capital; otros prefieren capturar el potencial de crecimiento vía compañías mineras, asumiendo mayor volatilidad a cambio de apalancamiento operativo y generación de flujo de caja. En esta sección reunimos la visión de distintos especialistas para entender qué vehículos consideran más eficientes, qué riesgos conviene evitar y cuáles son hoy los ETFs de metales que despiertan mayor interés entre los expertos.
Los metales al tener una correlación negativa con las acciones en momentos de pánico, son una buena herramienta para bajar volatilidad en una cartera con una ponderación alta de renta variable. Particularmente el ETF GLD es una forma simple y barata de agregar exposición al oro. Siempre nuestra recomendación es agregar esta exposición en momentos de baja demanda de metales, en un 5% de la cartera aproximadamente. Tratamos siempre de evitar ETFs de metales o commodities que no custodian el activo físico. Los que utilizan futuros para su exposición tienden a generar más costos, son menos eficientes siguiendo el valor del commodity elegido y el tratamiento impositivo es perjudicial en algunas jurisdicciones.
Una forma alternativa para tener exposición a metales dentro de la cartera, es invertir en ETFs del sector minero ya sea de oro o plata. El ETF GDX es una buena opción al ser el líder del sector. El rendimiento en el último año superó incluso al del oro, pero tiene volatilidad y riesgo superior. Bajo nuestro punto de vista, no es momento para agregar metales en la cartera luego de las subas extraordinarias de los últimos dos años. Nuestra prioridad es evitar una década perdida, que fue lo que sucedió con el precio de los metales luego de la última suba extraordinaria en la crisis del 2008. Estuvo por debajo del precio de 2011 hasta el año 2020. Este fue un costo de oportunidad muy grande frente al rendimiento del S&P500 (200%), especialmente al ser un activo que no genera cashflow.
Fuente: Rankia Pro
