Hay riesgo de que la inflación se descontrole y eso frene aún más el consumo interno, alertan especialistas en finanzas consultados por Sin Red.
Si la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se extiende más de cuatro meses, la actividad agropecuaria, el transporte, la logística y el consumo interno de la Argentina se podrían ver seriamente afectados, con la posibilidad de que la inflación se descontrole.
No obstante, gracias al sector energético, la economía argentina está en una posición relativamente fuerte y es de las menos vulnerables de América Latina frente a este escenario bélico, evaluó el Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI.
A su criterio, si bien la guerra no va a terminar en el corto plazo, tampoco se trata de una conflagración regional total: el petróleo se estabilizará en US$ 90 a U$S 110 mientras dure la incertidumbre “y eso es una oportunidad, y no un riesgo, para la Argentina”, aseguró.
En declaraciones a Sin Red, el empresario puntualizó que la industria energética argentina es “ganadora neta” ante el conflicto internacional, pero hay tres sectores con riesgo claro si el conflicto se extiende más de tres o cuatro meses: el agro es el más expuesto, por suba de fertilizantes (la Argentina importa aproximadamente el 65% de este producto); mayor precio del diésel, con cl consiguiente impacto en los costos logísticos y de cosecha y combustibles más caros, por ende suba de precios en fletes, camiones y aviación.
También, habría un posible encarecimiento de seguros marítimos y desvíos de rutas (ya se ve en fletes globales) y un traslado de mayores costos a las tarifas de electricidad y gas.
En este marco, el directivo estimó que la inflación núcleo de la Argentina puede reputar entre 0,4 y 0,8% mensual por cada U$S10 que suba en el barril de petróleo sostenidamente.
Como “contrapartida positiva”, Sardans destacó que los precios internacionales de granos y aceites también suben, pero el margen neto se comprime si los insumos suben más que los granos. Resaltó que habrá sectores ganadores netos (además del petrolero), como minería (litio y cobre se benefician de precios energéticos altos y demanda global), exportadores de granos que logren pasar costos y todo el complejo Vaca Muerta (servicios petroleros, ingeniería, entre otros).
La Argentina frente a otros países de la región
Con relación a qué posición tiene hoy la Argentina frente a otros países de la región al evaluar el impacto de la guerra, el CEO de FDI subrayó que el país “está relativamente fuerte y es de los menos vulnerables de América Latina”.
“Gracias a Vaca Muerta, pasamos de importador neto crónico a exportador neto de energía. La Argentina tiene mejores términos de intercambio que la mayoría de sus pares y acumula más reservas por cada dólar que sube el barril”, añadió. El único punto débil “relativo”, dijo, es la inflación interna por combustibles, pero aclaró: “es manejable comparado con países 100 % importadores”.
Inversores: cómo cubrirse ante la guerra
¿Cuál sería, entonces, la postura que deberían asumir los inversores argentinos ante este escenario global? Para Sardans, deberían sobreponderar energía y commodities. Puntualmente, recomendó acciones de YPF, Vista Energy, Pampa Energía (que son las que más exposición tienen a Vaca Muerta y exportaciones). También, CEDEARs.
Asimismo, indicó que para cubrirse de la inflación y el tipo de cambio, dólar MEP o CCL (o bonos dollar-linked), más plazos fijos UVA o instrumentos indexados. Y en cuanto a los bonos, que sean cortos.
Qué puede pasar con el precio del petróleo
El empresario estimó, por último, que si el petróleo se mantiene arriba de US$100 por más de 60 días, Vaca Muerta se puede convertir en la “locomotora” real de dólares y crecimiento de la Argentina. En ese sentido, planteó un “escenario base”: la Argentina sale neto ganadora de este shock (más dólares, mejor cuenta corriente, inversión extranjera atraída por energía).
Pero advirtió que el riesgo principal “es que la inflación se descontrole y frene el consumo interno, pero los fundamentales energéticos son hoy el mejor escudo macro que tiene el país en décadas”.
Fuente: Sin Red
