Las plazas accionarias cerraron con las pizarras en verde a nivel global, al tiempo que los participantes del mercado analizan la viabilidad de un alto al fuego en Medio Oriente, en medio de señales mixtas, ya que persisten los ataques y se mantiene el riesgo de un mayor despliegue militar en la región. Los principales barómetros de Wall Street registraron incrementos encabezados por el Nasdaq, con 0.77 por ciento, mientras que los retornos para el Dow Jones y el S&P 500 fueron de 0.66 y 0.54 por ciento más, respectivamente.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, comentó que la volatilidad actual depende principalmente de la geopolítica, pero no de forma exclusiva ni permanente.

Precisó que otros catalizadores ya están ganando peso y podrían tomar el relevo una vez que la geopolítica se estabilice, como la inflación y la ruta que sigan los bancos en materia de política monetaria, así como los resultados corporativos y la rotación que se ha visto por parte de los inversionistas hacia sectores más defensivos, dejando de lado las firmas tecnológicas.

“Los mercados se están posicionando para una resolución del conflicto, a pesar de la persistente ambigüedad estratégica. En última instancia, la respuesta de Irán al giro de Estados Unidos hacia la desescalada decidirá si el punto álgido del miedo ya pasó o si aún está por llegar”, dijo a Bloomberg, Elías Haddad, de Brown Brothers Harriman & Co.

Los precios del crudo extendieron sus bajas, de 2.20 por ciento para el WTI, que se cerró en 90.32 dólares por barril; el Brent cayó 1.21 por ciento, a 103.23 dólares; y la Mezcla Mexicana restó 1.89 por ciento, a 90.10 dólares. En México, se registró un repunte de 3.67 en el S&P/BMV IPC, y de 3.64 por ciento en el FTSE-BI VA. Por su parte, el peso consiguió una apreciación de 0.15 por ciento, después de que los datos del Banco de México revelaron que cerró en 17.7694 unidades.

Fuente: El Financiero