A medida que se acerca el vencimiento del plazo de inmovilización de las cuentas CERA —previsto para enero de 2026—, muchos contribuyentes argentinos que participaron del régimen de exteriorización voluntaria de activos popularmente conocido como “blanqueo” enfrentan una nueva etapa: decidir qué hacer con esa parte del patrimonio una vez liberado.
Estos fondos, que fueron declarados y/o repatriados bajo las condiciones impuestas por el programa, han permanecido en cuentas especiales en el sistema financiero argentino. El espíritu de esa política fue fomentar la transparencia y, al mismo tiempo, captar divisas en el país. Sin embargo, la verdadera planificación patrimonial comienza ahora: cómo administrar, invertir o eventualmente reestructurar esos activos para que cumplan una función dentro del patrimonio familiar o empresarial.
El contexto actual exige prudencia y una mirada profesional y sumamente personalizada. Mantener los fondos inmovilizados o simplemente disponibles en pesos o dólares dentro del sistema bancario puede implicar una pérdida de valor significativa. Por eso, es recomendable evaluar alternativas de inversión acordes con el perfil de riesgo, la necesidad de liquidez y la proyección familiar o empresaria de cada caso.
La fecha de enero de 2026 no debe tomarse como un punto de llegada, sino como una oportunidad para rediseñar la estrategia patrimonial con la asistencia de asesores competentes e independientes. La clave es transformar un cumplimiento formal en una decisión eficiente: que el capital regularizado deje de ser un monto inmóvil y se convierta en un instrumento que genere valor, protección y continuidad.
Noviembre ya está pronto a terminar. Diciembre “vuela”. No te dejes estar.
Espero te sirva.
Mariano Sardáns
CEO de FDI
Servicio relacionado: Gerenciamiento de activos financieros.