Qué pasó: Un ex broker de Morgan Stanley, llamado Kirk J. Crossen, “tomó prestados” US$ 400.000 de una clienta de 84 años con demencia.
Cómo ocurrió: Entre febrero de 2022 y enero de 2023, Crossen obtuvo tres cheques de esa clienta sin las aprobaciones necesarias de parte de Morgan Stanley.
Justificación que dio:
Según su declaración ante FINRA (autoridad reguladora de la industria en EE.UU.), la cliente accedió porque él le había “sincerado” que tenía problemas financieros.
Declaraciones falsas:
En los cuestionarios de cumplimiento interno de Morgan Stanley, Crossen aseguró que no había pedido prestado a clientes que no fueran familiares directos, lo cual resultó falso.
Reembolso:
En mayo de 2023, devolvió el dinero más US$ 5.000 de interés, poco después de que un familiar de la clienta se comunicara con él.
Sanciones/regulatorio:
FINRA acusa a Crossen de violar su Regla 3240, que prohíbe “préstamos no permitidos” entre un broker y su cliente. También lo acusa por falsas declaraciones bajo la Regla 2010, que exige estándares altos de conducta comercial.
Trayectoria del asesor:
Crossen comenzó a trabajar en Morgan Stanley en 1996. Renunció en abril de 2023 para irse a Raymond James. En noviembre de 2023, Raymond James lo despide acusándolo de “falta de sinceridad” respecto al préstamo con la clienta en su firma anterior.
Análisis e implicaciones (para concientizar)
Conflicto de interés severo:
El hecho de que un asesor pida un préstamo a un cliente (aún más si es una persona vulnerable por edad o salud mental) crea un conflicto de interés clarísimo: la relación deja de ser puramente profesional/inversor para volverse personal y potencialmente explotadora. Que Crossen “sincerara” sus problemas financieros para pedir el dinero es una estrategia de manipulación, aprovechándose de la confianza de la cliente.
Falta de supervisión interna:
Morgan Stanley aparentemente no detectó (o no quiso abordar) que uno de sus brokers había pedido prestamos no autorizados a un cliente de edad avanzada. Además, Crossen mintió en los cuestionarios de cumplimiento, lo que señala una falla en los controles internos (“attestation fraud”).
Importancia de la regulación cruzada:
En EE.UU., FINRA desempeña un papel crucial. Esta acción demuestra cómo el regulador puede intervenir, investigar y sancionar a los asesores con prácticas poco éticas. Que haya consecuencias (suspensión, posibles sanciones) es una señal para otros asesores y para clientes: el sistema regulatorio existe para proteger al inversor.
Riesgo para clientes vulnerables:
Las personas mayores, especialmente aquellas con deterioro cognitivo, son especialmente vulnerables a abusos financieros. Este caso subraya la necesidad de que los reguladores, las instituciones financieras y los propios clientes estén alertas a relaciones donde el asesor podría sacar provecho personal.
Reputación en la industria:
Casos como este, refuerzan la importancia de que los asesores estén registrados en países cuyos reguladores realicen controles cruzados y exijan realmente transparencia respecto a si se está o no, alineado con los intereses de los clientes.
Acceso al expediente emitido por FINRA
Espero te sirva.
Mariano Sardáns
CEO de FDI
Servicio relacionado: Gerenciamiento de activos financieros.