Mandan un cheque al cliente con el saldo. Lo llaman “restricción de cuenta”. Dicen que es parte del acuerdo con el Gobierno argentino. Hay que llamar por teléfono para poder saber las razones

Me cerraron la cuenta”. La frase se repite cada vez más entre residentes argentinos en Estados Unidos, que ven cómo los bancos les cierran las cuentas por haber realizado transferencias a cuentas de terceros. “Les mandan un cheque a sus casas con el saldo. Lo llaman restricción de cuenta. Dice» que es parte del acuerdo con el Gobierno argentino. Hay que llamar por teléfono para saber las razones, porque no contestan por mail ni cualquier otro medio”, advierte Martin Fernández Duboís, Asset Management con presencia tanto en Nueva York como en Buenos Aires.

“Entidades globales como Citi prefieren no lidiar con las altísimas multas regulatorias que impone Estados Unidos sí se llega a detectar que mantienen dinero de evasores fiscales extranjeros. Ante la presión regulatoria, bancos optan directamente por la política de cerrar el grifo a clientes clasificados como no residentes internacionales de alto riesgo, especialmente sí las cuentas muestran inconsistencias o poca act i vi dad”, revela Fernando Bosch, abogado especialista en temas bancarios y financieros.

 “Los bancos envían carta postal solicitando plazo perentorio de un mes para informar volumen de facturación”.

Daniela Wechselblatt, titular de DW Global Investments, coincide con esta óptica: “Los bancos americanos están cada vez más estrictos con el tema de las transferencias de y hacia terceros sin justificación. Cierran las cuentas si ven alguna transferencia sospechosa que les salta por los controles de AML (Anti-money laundering), o sea prevención de lavado de dinero”,

Para no correr riesgos y el banco evitarse multas, prefieren cerrar las cuentas. Pero con un uso prolijo de las cuentas no cierran sin razón. El tema es que mucha gente no sabe que no puede recibir o mandar dinero a cualquiera, porque la gente le manda plata a un amigo, el amigo le da el cash acá, esas cosas y después tienen problemas, por cuanto las transferencias a terceros complican las cuentas“.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, que se maneja con 15 bancos estadounidenses, tiene la misma sensación: “Sí giras a un tercero y ese giro no tiene una explicación patrimonial o realidad económica te cierran las cuentas. Las transferencias deben ser coherentes en cuanto a concepto, periodicidad y monto”.