Todos acumulamos rastros, decisiones, movimientos patrimoniales, conversaciones, que hoy parecen inofensivos porque la relación con quien los conoce es de confianza.
Un buen asesor puede estructurar vehículos legales que protejan el anonimato y la confidencialidad de un patrimonio. Pero ningún fideicomiso, ninguna sociedad, ningún esquema legal te protege de tu propia boca.
La exposición no viene del vehículo, viene de lo que uno cuenta de más, frente a quien hoy es de confianza y mañana puede ser la contraparte de un juicio (EX pareja, yerno/nuera, socio, etc.). Ahí, todo lo que dijiste se vuelve evidencia.
No existe estructura legal que te resguarde de una revelación que hiciste vos mismo. Parte de proteger un patrimonio es saber estructurarlo correctamente e invertir bien. La otra parte, la que nadie enseña, es simplemente saber callarse.
Espero te sirva.
Mariano Sardáns
CEO de FDI
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