Fecha: 21 de marzo, 2025
En los últimos años, se ha popularizado el trading, actividad que conlleva riesgos significativos, especialmente para los inversores individuales sin la formación adecuada. La volatilidad del mercado puede resultar en pérdidas rápidas y sustanciales. Además, la falta de una estrategia clara y el uso excesivo de apalancamiento pueden amplificar estas pérdidas. Este tipo de riesgos no sólo afecta a quienes hacen trading, sino que también se extiende al auge de las criptomonedas.
En Argentina, la Comisión Nacional de Valores (CNV) ha advertido sobre el aumento de fraudes relacionados con inversiones, particularmente en el ámbito de las criptomonedas. Este es un mercado no regulado, lo que aumenta su vulnerabilidad. Esa falta de regulación, en un país que se posiciona como líder en la región y uno de los principales a nivel mundial en el uso de criptoactivos y tecnología blockchain, nos obliga a estar especialmente atentos a la hora de invertir para evitar caer en estafas.
Considerando estos riesgos, contar con un asesor regulado puede marcar una gran diferencia. Aquellos que operamos en el mercado debemos rendir cuentas ante los organismos reguladores y respetar ciertas licencias. Estas nos enseñan, desde un principio, lo que está permitido y lo que no lo está, en el ámbito de las inversiones.
Verificar que un asesor está regulado reduce las inquietudes iniciales y permite al cliente enfocarse únicamente en comprender los detalles del servicio ofrecido: estrategias de inversión, estructura del equipo de profesionales, cantidad y frecuencia de las reuniones, conocimiento en temas tributarios y, por supuesto, sus honorarios.
Además, el caso $LIBRA, que implicó la pérdida del dinero de 44 mil personas, puso en debate nuevamente el tema de las criptomonedas y la falta de regulaciones para evitar este tipo de estafas.
Por otra parte, las redes están inundadas de influencers financieros que, sin la debida formación o certificación, ofrecen consejos de inversión. Y no todos tienen buenas intenciones. Algunos ostentan vivir una realidad que no es tal o buscan capitalizar su popularidad para vender productos o servicios que no son beneficiosos para su audiencia. Por eso, es crucial verificar la credibilidad de las fuentes y desconfiar de las promesas de ganancias rápidas.
Por lo tanto, contar con un asesor regulado es fundamental porque desarrollar una cartera de inversiones implica conocer las necesidades específicas de una persona, una familia o una empresa. Y prever cuál es la real necesidad de cada inversor, se vuelve importante y urgente.
No hay una cartera común para todos los inversores. Pero sí hay criterios comunes para construirla. En este sentido, podemos mencionar 10 puntos clave para tener en cuenta:
Cuando entendemos que todos los activos y el patrimonio deben considerarse, así como los efectos tributarios y de protección de activos, queda claro que la “personalización” es la clave cuando se trata de armar una cartera de inversión.
En un contexto donde la información abunda, pero no es siempre confiable, contar con asesoramiento profesional regulado marca la diferencia entre proteger el patrimonio o descuidarlo. La diversificación, la evaluación de impacto positivo y el uso de estructuras legales adecuadas son herramientas útiles para resguardar los activos en el tiempo.
Invertir de manera inteligente no sólo implica buscar rentabilidad, sino también entender que el verdadero éxito financiero está en la seguridad, sostenibilidad y la coherencia con nuestros objetivos.
* CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI.