El petróleo vuelve al centro del escenario global marcando el riesgo inflacionario, que en Paraguay se podría sentir en semanas, y el CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI, Mariano Sárdans, comparte qué medidas concretas y realistas se pueden aplicar a nivel interno.
“El petróleo es el rey en este escenario, es el shock primario y el que dispara la inflación y las tasas”, expresó. El punto crítico está en el Estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán de los Emiratos Árabes Unidos, por donde circula entre el 20 % y 30 % del petróleo mundial.
Mariano explica que, si el conflicto en Medio Oriente se prolonga, el precio del brent, un tipo de petróleo, podría sostenerse en niveles de USD 120 a 150 por barril, generando un shock de oferta con impacto directo en transporte, energía, fertilizantes y costos globales.

A partir de ahí es que el efecto se encadena, primero con una inflación de tipo “estanflacionaria”,es decir, precios al alza con menor crecimiento, y luego el dilema para los bancos centrales, que se ven forzados a sostener o subir tasas en un contexto económico más débil.
“En Paraguay, ese impacto puede empezar a delinearse en el muy corto plazo, en un horizonte de 1 a 3 meses (abril-junio 2026), ya que el principal canal de transmisión será el combustible”, señaló para FOCO Business.

Es así que con un brent por encima de USD 105-110 y tensiones en Ormuz, podrían darse uno o dos ajustes adicionales en los precios de combustibles en las próximas semanas, aunque sin riesgo de desabastecimiento, considerando que la estatal Petropar cuenta con stock para unos tres a cuatro meses, dijo.
El traslado a precios se concentraría en transporte y alimentos, que representan cerca del 40 % de la canasta del IPC, con una posible presión adicional de 0,5 a 1 punto en la inflación del segundo trimestre, pese a que actualmente se mantiene en torno al 4 % y dentro del rango meta.
El que sí enfrenta un escenario mixto es el sector del agro, que, si bien la soja proyecta una producción récord de 11,5 millones de toneladas, los costos logísticos ya subieron entre 15 % y 25 %, afectando la competitividad frente a Brasil. Los precios internacionales podrían acompañar parcialmente, pero sin compensar del todo el impacto local.

A nivel macro, Paraguay mantiene cierto margen, ya que el guaraní, una de las monedas más estables de la región, podría absorber parte del shock con una depreciación controlada, mientras que el espacio fiscal permite medidas de contención, aunque con límites.
No obstante, Mariano no considera un escenario sistémico como el de 2022, pero sí de una presión clara de corto plazo: una inflación de costos visible en surtidores y fletes, que impacta tanto en el bolsillo como en los márgenes productivos.

Fuente: Foco
