Fecha: 7 de enero, 2020
A menos de un mes de haber asumido el nuevo gobierno, los ahorristas están “recalculando” qué hacer con su dinero para ver cuáles son las alternativas locales que pueden ganarle a la inflación. Para dilucidar este tema, BANK Magazine dialogó con Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, nacida en 1998 y que también tiene operaciones en Estados Unidos y Uruguay.
-Es un momento de muchas medidas oficiales, ¿cómo lo analiza para hacer inversiones?
-Localmente, lo veo complicado tanto para las empresas como para las personas físicas. Desde el reperfilamiento de las letras del gobierno argentino no hay instrumentos con la liquidez suficiente para colocar pesos a tasas por encima de la inflación, lo cual es lo mínimo y necesario que el mercado debiese proveer si lo que se pretende es ahorrar o invertir en pesos.
-Entonces, ¿en qué están invirtiendo su liquidez la gente que asesora?
Una empresa que tiene saldos transitorios en pesos hoy pierde día a día contra la inflación. De ahí que muchas hoy están usando el Contado con Liquidación para adquirir dólares, girarlos al exterior y colocarlos en Letras de cortísimo plazo del gobierno de los EE.UU. Lo mismo estamos haciendo con los ahorros de las personas físicas, ya que en su mayoría quieren dolarizarse y estar fuera del sistema financiero argentino. Esperemos que pronto se aclare el panorama.
-¿Y usted qué inversiones está recomendando para esta coyuntura?
-Recomiendo sólo letras de corto plazo de los Estados Unidos. Hasta hace unos meses nos sentíamos cómodos con las cauciones bursátiles, que son como el “plazo fijo de la Bolsa”; pero hoy día también proveen tasas en pesos muy por debajo de la inflación y tasas en dólares -después de comisiones- que están muy por debajo de la que provee el título más seguro del mundo: la Letra del gobierno de los EEUU. Por otro lado, hay una situación “sistémica” que la Bolsa aún tiene que aclarar respecto a la situación patrimonial de algunas sociedades de Bolsa.
-¿Qué estimaciones tiene respecto al dólar con las nuevas medidas del Gobierno?
-El impuesto especial del 30% a la adquisición de dólares y de gastos en el exterior le pone un “piso” de $82 al dólar libre, entre los que está el MEP, el Contado con Liqui y el blue.
–¿Y sobre las tasas de interés?
-Si no hay ahorro e inversión en pesos, no hay fondeo para que haya crédito en pesos, lo cual es básico para que haya un crecimiento sustentable de la economía. Pero nadie va a tener el incentivo de ahorrar e invertir en pesos si la tasa de interés es menor a la de la inflación que proyecta el inversor. Esperemos que el Gobierno entienda esta “regla de oro”.
-Más allá de las medidas iniciales, ¿qué expectativas para el mundo inversor tiene con respecto al nuevo Gobierno?
-La palabra mágica es “confianza”. La reacción de los ahorristas y los inversores a partir del resultado de las PASO lo deja bien en claro. Paradójicamente, la ventaja del actual Gobierno es tener una muy baja credibilidad. Con acciones muy concretas en pos de respetar las reglas de juego y los contratos puede conseguir resultados positivos muy rápidamente. Entre ellos está reestructurar la deuda sin quita de capital ni de intereses.-
Con una inflación para el 2020 que algunos economistas proyectan en el 55% y tasas de préstamos en pesos para Pymes que rondan el 40%, o sea una tasa “negativa” de 15 puntos, pareciera que es una gran oportunidad tomar deuda para usar como capital de trabajo y que la empresa distribuya a sus accionistas el capital propio.
En el mundo, pero muy especialmente en Argentina, LO ÚNICO CONSTANTE ES EL CAMBIO. Tener un buen equipo detrás te permite ver y aprovechar oportunidades que se presentan todo el tiempo, lo cual significa generar ahorros y ganar dinero.
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Mariano Sardáns
CEO de FDI
Gerenciadora de Patrimonios
Fecha: 5 de enero, 2020
En 2019 el dólar le ganó cómodo a la inflación. En el mercado oficial la divisa subió 63% contra un alza de precios estimada en 55%. En el paralelo, la trepada del billete llegó al 110% en el año. Según los analistas, ese escenario no se repetirá en 2020: el dólar se moverá por detrás de la inflación esperada, que ronda el 43%. Con la intención de mantener quietos al tipo de cambio y a las tarifas de los servicios públicos en los próximos 180 días para convertirlos en el ancla inflacionaria, la administración de Alberto Fernández enfrentará la tentación de extender el congelamiento a riesgo de que la economía vuelva a caer en la trampa del atraso cambiario.
El jueves el Banco Central anunció que este año planea “mantener el régimen de flotación de la moneda local en el marco actual de la regulación cambiaria”.
“Este año el dólar va a correr por detrás de los precios, aún tiene margen para hacerlo”, señala Guido Lorenzo, director de la consultora LCG. “Por arriba de $60 ya está en un nivel competitivo. Dejarlo quieto es tentador para el que hace política monetaria y cambiaria. El problema de engolosinarse es que volvamos a tener dólar barato y haya que exacerbar los controles para acceder a la divisa. Por ahora está competitivo, lo ideal sería que se mantenga en este rango”.
Para Gabriel Caamaño, de la Consultora Ledesma, “el oficial va a correr detrás de la inflación, el tema es cuánto. En el arranque pinta para que tarifas y tipo de cambio sean los desaceleradores directos de la inflación. Van a ser las espadas para sostener el acuerdo de precios y salarios”.
“Los dólares paralelos también van a ir corriendo a la inflación de atrás, aunque no a tanta distancia como el oficial”, indica Caamaño. En este pronóstico, además de la hipótesis de que se cierra el acuerdo por la deuda, la otra suposición es que el Gobierno no impondrá nuevos controles sobre las importaciones -a través de declaraciones juradas anticipadas o con autorizaciones previas de la AFIP para acceder al dólar oficial, como ocurría durante la gestión de Cristina Kirchner-. `Si el mercado se restringe aún más, el blue va a ir ganando protagonismo en la fijación de precios`.
“El problema del congelamiento del dólar y las tarifas es que algún día tenés que empezar a salir de eso. En algún momento hay que ajustar tarifas y el tipo de cambio debe crecer igual que la inflación. El tema es si en el medio se generó algo más genuino: si hubo un acuerdo consistente con la deuda, si se avanzó con la consolidación fiscal y así se logra generar un ancla para reemplazar a la cambiaria y tarifaria. Se supone que para eso son esos 180 días de acuerdo de precios y salarios”, remarca Caamaño. “Si es así, el dólar habrá sido un ancla transitoria y abandonarla no tendrá mayores inconvenientes. Si eso no ocurre, lo que va a pasar es que se va a volver una trampa y no la vamos a poder abandonar. En ese escenario los incentivos políticos para mantener el congelamiento y dejar atrasar al dólar pueden jugar en contra”.
¿Qué va a pasar este año con la demanda y la oferta de dólares? El gran dilema a resolver es la reestructuración de la deuda. En los escenarios base que diseñan los economistas para mostrar sus proyecciones, todos parten de la hipótesis de que el arreglo con los acreedores se concretará relativamente rápido y que Argentina logrará gambetear el default. Este esquema incluye un período de gracia en el pago de las obligaciones y un mercado financiero cerrado en el mediano plazo, donde la única fuente de divisas la aportarán las exportaciones. LCG pronostica que las ventas externas crecerán 5% mientras que las importaciones seguirán deprimidas en una economía que caerá por tercer año consecutivo, con una contracción de 2,7% en 2020.
Si el acuerdo por la deuda con plazo de gracia se concreta y las importaciones siguen comprimidas por la recesión, la salida de dólares a la que habrá que prestar atención será la de la cuenta turismo y la de la cuenta ahorro. “Todo el año vamos a tener 2 millones de personas comprando todos los meses los US$200 que el cepo les permite. Eso te da una demanda de US$5.000 millones cuando este año superó los US$25.000 millones”, apunta Lorenzo.
Desde ACM, Jorge Neyro dice que el dólar oficial “va a estar bastante tranquilo el primer trimestre porque es una de las herramientas para mantener la inflación a raya. Lo que ocurra después mucho dependerá de cómo se vaya desarrollando la renegociación de la deuda, tema sobre el que somos moderadamente optimistas”.
“En el corto plazo ni el dólar blue ni los otros alternativos deberían presionar sobre la inflación. En el mediano va a depender de cómo se vaya perfilando la renegociación y de cómo vaya funcionando el esquema fiscal diseñado por el Gobierno”, apunta Neyro.
Mariano Sardáns, CEO de la consultora financiera FDI, explica que “el Gobierno trató de monopolizar la demanda de dólares primero con el cepo de los US$200 y luego con el recargo del 30%. El valor que hoy tiene el dólar ahorro -$82- va a ser el piso para el blue, el contado con liqui y el dólar MEP. Aún así, la demanda de dólares para ahorro se va a mantener. Esa presión seguirá más aún con las tasas negativas en pesos. Hoy los plazos fijos pagan menos de 40%, contra una inflación de 55%. Nadie va a querer ahorrar en pesos, todos van a querer huir al dólar. Aun con el recargo del 30%, el dólar sigue siendo el único refugio que hay”.
Fecha: 6 de enero, 2020
El cepo más el impuesto del 30% a la compra de dólares y la baja de tasas que comenzó con el nuevo gobierno armó una combinación mortal para las dos formas más tradicionales que eligen los argentinos para proteger sus ahorros: la compra de divisas y el plazo fijo.
Actualmente solo se pueden adquirir US$ 200 por mes, a un precio de $ 63 más el 30% (casi $ 82) y los analistas estiman que a fin de año el dólar oficial estará a $ 85 ($ 110 con el 30%). Es decir que, si la inflación se comporta como estiman los consultores y llega a 42% este año y el dólar sube un 35%, la divisa perderá contra el alza de precios.
Tampoco el plazo fijo le ganará a la inflación. De hecho, ya está perdiendo, como solía suceder durante el kirchnerismo. La tasa en los bancos cayó a entre 35 y 40% desde 50% que estaba hace dos meses.
¿Qué hacer entonces con los ahorros para mantener el poder adquisitivo? Los analistas consultados admiten que no hay tantas opciones y que las pocas alternativas que hay implican riesgos.
“Es muy difícil contestar esa pregunta en este momento. Hay una anormalidad importante. Además de un alto riesgo propio de la Argentina, que se ve por la fuerte caída de los bonos de los últimos días”, opina Gustavo Neffa, de Research for Traders.En términos generales, sugieren comprar el llamado dólar MEP o Bolsa, que se adquiere mediante operaciones con bonos en el mercado local o, si es más dinero, mandarlo afuera a través de una operación de “contado con liqui”.
Los dólares bursátiles o alternativos son más caros que el oficial, pero actualmente cotizan por debajo del “solidario”, casi como el blue. Se pueden comprar sin tope y sin el 30% y la operación es en blanco. El dólar MEP, que viene subiendo en los últimos días, ronda los $ 76 y el “contado con liqui”, los $ 78. Se adquieren mediante la compra de bonos en pesos, el más popular que se usa es el Bonar 2024 (AY24), y la venta del mismo bono en dólares. La operación se realiza en el día, pero si se quiere hacer la transacción inversa (pasar de dólares a pesos), hay un “delay” de 5 días hábiles.
“No hay ningún instrumento financiero que te cubra contra la inflación”, confirma Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonio FDI. “Pero a nadie le sugeriría quedarse en pesos, a menos que sea dinero que se vaya a usar en uno o dos meses”, detalla. Si hay que hacer un plazo fijo porque ese dinero se necesitará, aconseja una “caución bursátil”, que es como un plazo fijo pero que se hace en la Bolsa y se puede desarmar ante una emergencia. Esta operación se realiza a través de sociedades de Bolsa (se llaman Alyc) e implican el pago de una comisión.
“Es un momento de parar y mirar. A veces la mejor inversión es no hacer nada. A nuestros clientes les estamos recomendando que con sus pesos hagan ´contado con liqui´ y lleven su dinero afuera y lo coloquen en Letras del Tesoro de Estados Unidos. Da 1,7% anual, pero peor es la caja de seguridad”, explica Sardáns. El consultor asegura que conviene hacer esto si se tienen más de US$ 20.000, pero que “hay que pelear las comisiones con las casas de Bolsa. Los bancos cobran comisiones más altas”.
Los que quieran ganarle a la inflación van a tener que arriesgarse más. Entonces, los especialistas proponen bonos en pesos de corto plazo, que el Gobierno está pagando, como lo demostró en los últimos días.
“Son alternativas de muy corto plazo. Mientras Argentina negocia la reestructuración seguirá pagando esos bonos. Muchos estaban olvidados, se pensaba que iban a defaultear y no lo hicieron”, cuenta Neffa.
“En el corto plazo, recomendaría ir a bonos en pesos, con CER o tasa de política monetaria o los que se emitan nuevos. Algunos ejemplos son los Boncer 2020 (TC20) o 2021 (TC21) o Botapo 2020 (TJ20). También podrían ser Lecaps de las que están reperfiladas, se pagan algunas en marzo o abril. Rinden más que la inflación”, sostiene Leonardo Svirsky, de Bull Market Brokers.w En el corto plazo, recomendaría bonos en pesos, con CER o tasa de política monetaria o los que se emitan nuevos. Leonardo Svirsky (Bull Market) Momento de decisión. Definir los ahorros en tiempos de cepo y tasas de interés en baja es riesgoso. El dólar bolsa es lo más recomendado.
Fecha: 4 de enero, 2020
El cepo al dólar obliga a buscar variantes para resguardar los pesos. Opciones a los plazos fijos y los bonos. El desafío lo plantea la coyuntura económica una vez más: cómo cuidar los ahorros para que no pierdan valor frente a la inflación a partir de una inversión segura, conservadora. Es el ejercicio que desvela a muchos argentinos que, lejos de especializarse en economía y negocios, y sin salirse de la matriz del ahorrista tradicional buscan un destino seguro para sus pesos.
Normalmente la compra de dólares funcionó como la primera alternativa de defensa para el atraso cambiario, pero la vuelta del cepo vuelve a demandar otra ingeniería financiera para cuidar el ahorro familiar.
Aquí van las principales opciones que destacan los analistas y economistas:
Invertir en dólares
El cepo pone un límite bastante restrictivo para la compra, por eso la recomendación, aunque parezca redundante, no deja instancia para la duda: la única manera de evitar sobresaltos es cuidando los dólares. Y si hay resto para invertir, se pueden comprar a través de la
Bolsa, ya que es posible hacerlo sin cupos y en forma legal.
Invertir en Fondos Latam
Invierten en deuda pública y privada latinoamericana en dólares y en bonos del Tesoro de Estados Unidos. Estos fondos de bonos, que abarcan en títulos públicos o corporativos de países de la región, mayormente Chile y Brasil, permiten al inversor mantener su cartera dolarizada y sin pasar sobresalto. Son una excelente alternativa para inversores conservadores.
Invertir en Fondos Money Market
Son los fondos de inversión (canasta de moneda) que ganan con la variación de la moneda en la que invierten (EE.UU., Japón, etc.). Pero son los que menos rinden: por lo tanto se recomiendan para perfiles de inversores híper conservadores.
Invertir en Cauciones de corto plazo
Son instrumentos del mercado de capitales que usan activos financieros como garantía. Permiten colocar o tomar dinero por plazos que varían entre 1 y 120 días. Este tipo de inversiones hoy tienen una TNA del 41% para el plazo de 30 días. “En dólares la tasa es del 1%, pero es el doble de lo que paga un plazo fijo. Además, no hay que esperar porque se puede desarmar antes si se necesita liquidez”, sostienen desde FDI Gerenciadora de Patrimonios.
Invertir en Cedears
Los Certificados de Depósitos Argentinos (Cedear) son el instrumento que la mayoría indica como opción de excelencia para invertir en pesos en acciones en Wall Street y cubrirse ante la suba del dólar. Se pueden comprar desde $5.000, pero como las empresas cotizan en dólares en el extranjero, la variación depende del precio de esa moneda. Si en el exterior el dólar sube 1% el Cedear debería subir también 1%, aunque el precio de la acción de esa compañía no varíe.
Un dato clave: tanto las acciones de Tenaris como Petrobras dejaron de cotizar en el panel del Merval para pasar al panel de Cedears. Son una forma de dolarizar la cartera en forma legal. La contra que presentan es que ofrecen baja liquidez.
Invertir en construcción
Algunos especialistas sostienen que “es un buen momento para construir si alguien quiere darle utilidad a sus dólares, porque la construcción quedó muy barata. Es una alternativa para escaparle a la incertidumbre y volatilidad del mercado financiero”. También, cualquiera con dólares en la mano se encuentra en una excelente posición para hacer ofertas agresivas sobre propiedades inmobiliarias, con un 20% o 30% por debajo del precio histórico.
Ante la reestructuración de deuda que se aproxima, los bonos dejaron de ser una opción conservadora. Algunas consultoras esperan “una reestructuración a la uruguaya, sin quita pero estirando plazos”. Otras hablan de una reestructuración dura, similar a la de Ecuador 1999, con una quita mayor al 50%, pero no tan brutal como la de Argentina 2005, que es del 75% al valor actual.
Los bonos están baratos, pero si alguien quiere aprovechar esta baja debe tener claro el riesgo que asume. Hoy los analistas tampoco recomiendan seguir apostando a la tranquilidad de los plazos fijos, que claramente dejaron de ser la opción más rentable. Hay alternativas más allá de los bancos.
La tasa que definen las entidades está bajando, y se espera que esa tendencia no sólo continúe sino que se acelere. No son la mejor opción para quienes necesitan disponer de liquidez, pues demandan esperar al menos 30 días para hacerse de la inversión cuando en un fondo puede disponerse del dinero en 24 horas.
Fecha: 3 de enero, 2020
“I’m not going to be so stupid as to take even one dollar back to Argentina,” Sordi wrote Thursday on Twitter after battering Jordan Johnson into submission to win the Professional Fighters League’s light heavyweight title at Madison Square Garden.
Many Argentines stash their savings outside the country, upwards of $300 billion according to government figures, because they’ve lost heavily during past crises in the troubled South American nation. In the late 1980s there was hyperinflation, and in the early 2000s the government turned dollar savings into pesos at an unfavorable exchange rate. More recently, there have been sudden currency devaluations.
Sordi, 28, said in a television interview that the uncertainty — and the prospect of taxes as high as 50% — made him want to keep his prize in the U.S. Efforts to reach him Friday were unsuccessful.
The fighter, who is 6-foot-2, about 205 pounds and sports the requisite complement of tattoos, has a record of 22 wins and eight losses. Growing up in Rio Cuarto, his father was a lathe operator and money was short — when he began training he had to borrow gloves. Now, he splits his time between Argentina and San Diego, California.
Mariano Sardáns, founder of wealth management firm FDI in Buenos Aires, said in an interview that Sordi may be obliged to bring the dollars home and face an unfavorable exchange rate and taxes. President Alberto Fernandez has tightened currency controls to stem capital flight and increased export taxes to boost fiscal revenues.
“They talk about socialism but with other people’s money,” Sordi said on television. “It’s really easy that way.”
Fecha: 2 de enero, 2020
Una de las más importantes es la posibilidad de contar con una fuente de crédito adicional a la que obtienen en el sistema bancario, con la que se complementa y no se canibaliza.
Algunos ejemplos de las herramientas de financiación que brinda el mercado son:
La venta y negociación de cheques diferidos avalados por Sociedades de Garantías Recíprocas (SGRs) y/o Bancos. Este canal ha permitido que en los últimos meses las pymes pudieran conseguir tasas de interés significativamente inferiores a las ofrecidas por el sistema bancario;
Negociación de cheques diferidos vía el segmento de cheques garantizados con títulos valores bursátiles y/o por el denominado cadena de valor, que no requiere de avales de SGRs ni Bancos por tratarse de empresas de primera línea precalificadas;
Descuento de facturas electrónicas de crédito, una nueva forma de obtener financiación a tasas de interés muy razonables, opción que viene creciendo mes a mes;
Por último, existen para plazos más largos herramientas en dólares y en pesos como la emisión de pagarés bursátiles y Obligaciones Negociables Pymes simplificadas, que en ambos casos requieren avales de SGRs o bancos.
El mercado de capitales permite también poder acceder al mercado de dólar futuro para poder conseguir coberturas cambiarías ante cambios en la cotización del dólar.
Esto permite en especial a las firmas exportadoras e importadoras contratar un tipo de cambio a futuro que les asegure el margen de sus ventas.
Ante la imposibilidad que tienen hoy todas las empresas de atesorar dólares a través del mercado oficial de cambios, existe la posibilidad de adquirir dólares de forma lícita en el mercado de capitales, a través de las operaciones conocidas como dólar MEP y el contado con liquidación (CCL).
El primero es de uso doméstico mientras que la segunda operación permite transferir las divisas directamente al exterior siempre que el titular de la cuenta comitente tenga una cuenta bancaria propia en el extranjero.
La compra de dólares vía CCL permite invertir en ciertos activos financieros del exterior que cuentan con ventajas fiscales, ya que las diferencias de cambios por la tenencia en esos títulos están exentas del impuesto a las ganancias en el caso de una revalorización cambiada del dólar. Existen muchas otras herramientas disponibles para pequeñas y medianas empresas en el mercado de capitales.
La clave no solo está en conocerlas sino también en tener un total dominio de la normativa financiera, fiscal y cambiaría de forma tal de diagramar con la empresa una correcta planificación en estas áreas para así eficientizar las finanzas de la compañía. Todavía hay demasiadas compañías que desaprovechan la ventaja del acceso al mercado de capitales.
Fecha: 28 de diciembre, 2019
El cierre de año es un buen momento para ir planificando y pensando alternativas.
Se acerca el comienzo de un nuevo año y es buen momento para ir pensando y planificando dónde invertir su dinero en 2020 si tuvo margen para ahorrar. Tres expertos en finanzas consultados por El Observador dieron algunas recomendaciones de activos financieros que están pensadas para alguien que cuenta con US$ 10 mil y quiere sacar rédito a ese capital.
Las opciones contemplan perfiles de inversor medio y arriesgado, con bonos del gobierno uruguayo y extranjeros, obligaciones negociables de empresas privadas que operan en el mercado local y acciones de firmas internacionales de EEUU, Asia y Europa, entre otros.
La entrada a la nueva década ocurre en un contexto donde el mundo entero mira con atención el desenlace del duelo comercial y tecnológico entre Estados Unidos y China, punto clave del que depende buena parte de la evolución económica global a corto plazo. Las dos potencias alcanzaron en diciembre una tregua en su disputa de aranceles y esperan ahora por la firma de un acuerdo preliminar.
El sombrío panorama en la economía mundial durante 2019 podría continuar en 2020, con una lenta asfixia del crecimiento mundial bajo los efectos de la digitalización, el cambio climático y que podría avivar la ira social, a menos que se produzca una verdadera distensión comercial.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que el crecimiento mundial se situará el año próximo en 2,9%, su nivel más bajo desde la recesión mundial de 2009 tras la crisis financiera. “Estamos en un periodo inquietante”, señala su economista jefe, Laurence Boone. El Fondo Monetario Internacional (FMI) espera por ahora un rebote de 3,4% el año próximo. Pero esta recuperación “sigue siendo precaria”, advierte la economista jefe del Fondo, Gita Gopinath.
El socio director de Gastón Bengochea y Cía Corredor de Bolsa, Diego Rodríguez explicó que para las carteras de hasta US$ 10.000 la estrategia de asignación de activos se construye en su totalidad con fondos de inversión internacionales. Según explicó, esta clase de activos es la forma más eficiente de construcción de portafolio ya que provee diversificación, gestión profesional y liquidación diaria.
Pensando en un perfil moderado el experto destinó US$ 6.500 del monto para bonos (35% en bonos corporativos emergentes y 30% en deuda corporativa con grado de inversión). Los restantes US$ 3.500 del capital se sugiere volcarlos a acciones (30% de Estados Unidos S&P 500 y 5% en papeles de Asia emergente).
Para inversores con perfil más agresivo dispuestos a tomar algo más de riesgo se sugiere destinar US$ 3.500 a renta fija mediante la compra de bonos corporativos emergentes. Y los otros US$ 6.500 a renta variable incorporando un 30% en acciones de Estados Unidos, 15% en acciones latinoamericanas, 15% en acciones de Asia emergente y el restante 5% en acciones del mercado europeo desarrollado.
El director comercial de Gletir Corredor de Bolsa, Juan José Varela se volcó a activos financieros en Uruguay y destinó los US$ 10 mil a tres opciones muy acotadas en riesgo.
En su portfolio incluyó 33% de acciones preferidas de Gralado SA. Esta empresa explota en régimen de concesión de obra pública la terminal de ómnibus de Tres Cruces en Montevideo, y en régimen de usufructo el shopping center de ese lugar donde ofrece en alquiler locales comerciales. Varela explicó que estos papeles tienen un muy buen dividendo de por lo menos 6% y que se trata de una empresa pujante con mucha capacidad de crecimiento.
También reservó un 33% para Obligaciones Negociables (ON) de Tonosol SA (propietaria de Hotel Sheraton Montevideo y Aloft Montevideo, ambos hoteles gestionados y gerenciados por la cadena Marriott International) que rinden 5,5%anual aproximadamente y tienen “una muy buena calidad crediticia”, según expresó. Por último designó un 34% del capital para el bono Global Uruguay 2027 que hoy tiene un rendimiento anual de 3% en dólares.
El director ejecutivo de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns consideró que con solo US$ 10.000 no hay muchas opciones, aunque valoró como alternativas a tener en cuenta los bonos del gobierno uruguayo caracterizados por la estabilidad que brindan las AFAP, y bonos del Tesoro Unidades Indexadas. Todo dependiendo de la cartera que ya tenga la persona, su moneda de preferencia y los plazos en que se necesitará la plata.
Al margen de cualquier recomendación específica, el experto hizo hincapié en que un bono debe comprarse no para especular con la volatilidad de precio, sino pensando en mantenerlo hasta el vencimiento.
“El secreto es que nunca jamás hay que colocar dinero en un bono cuyo plazo de vencimiento es superior al plazo en donde voy a necesitar ese dinero. Lo mismo la moneda, jamás colocar en pesos algo que necesito en dólares o jamás en dólares algo que necesito en pesos, apuntó.
Y en relación a opciones de renta variable, Sardáns dijo que el uruguayo y el latinoamericano en general es muy averso a la volatilidad. Añadió que para colocar dinero en acciones de Estados Unidos hoy hay que estar preparado para una corrección de entre 50% y 60% de caída. “No hay que colocar en acciones si uno no está preparado para esa caída y para mantenerse en acciones a pesar de esa caída”, concluyó.
Fecha: 27 de diciembre, 2019
Tras la promulgación de la Ley de Emergencia, el Gobierno avanzó en modificar las escalas y alícuotas de Bienes Personales. Según interpretan los tributaritas, las alícuotas para bienes radicados en el exterior serán del 2,5%. De esta manera, el inversor se descapitaliza al perder dinero solo para pagar el impuesto, ya que prácticamente no hay inversiones “seguras” que paguen una tasa de interés cercana al 2,5%.
Por ejemplo, los bonos del Tesoro Americano pagan entre 1,5% y 2% y los bonos soberanos europeos pagan tasas negativas. Es decir, la alícuota del impuesto es más de lo que rinden los bonos soberanos del mundo.
Las nuevas alícuotas de bienes personales van a depender no solo del mínimo no imponible sino también de donde se encuentra radicado el mismo.
Si el valor declarado supera los $ 2 millones del mínimo no imponible por hasta $ 3 millones, se pagará el 0,5% de ese excedente; cuando el monto supera el MNI por más $ 3 millones y menos de $ 6,5 millones, se pagarán $ 15.000 más el 0,75% de lo que exceda los primeros $ 3 millones; cuando el monto supere el MNI por más de $ 6,5, millones y menos de $ 18 millones, se pagarán $ 41.250 más el 1% de lo que exceda los primeros $ 6,5 millones; y cuando el monto supere el MNI por más de $ 18 millones, se pagarán $ 156.250 más el 1,25% de lo que supere los primeros $ 18 millones.
Ahora bien, si el sujeto alcanzado tiene bienes en el exterior por un valor superior a los dos millones, la alícuota única (para los bienes del exterior únicamente) será de 2,5%, lo que implicaría un aumento de 900% respecto del 0,25% que rige actualmente.
Si a las alícuotas las comparamos con las tasas de interés que pagan los bonos del Tesoro americano, vemos que la alícuota de bienes personales es mayor de lo que pagan los bonos mas seguros del mundo.
Actualmente la curva del Tesoro de los Estados Unidos muestra rendimientos de 1,65% para los plazos de 1 a 3 años. A 10 años, el rendimiento del bono es de 1,9% y 2% para el plazo de 15 años. A 30 años rinde 2.3%.
Es decir, si solo se contempla el rendimiento del bono americano y el pago de bienes personales, todos aquellos contribuyentes que dispongan de más de $ 2 millones (u$s 30.000) en bienes en el exterior (que paga 2,5%) y que estén invertidos en el bono más seguro del mundo, van a estar perdiendo dinero solo por pagar dicho impuesto. El escenario se agrava si se contempla la inflación americana y el impuesto a las ganancias.
Yendo a los bonos del tesoro europeos, vemos que Suiza rinde negativo con 0,6%, los bonos alemanes a 10 años
rinden 0,3% negativo, igual que Dinamarca, Holanda, Austria, Finlandia y Japón.
La realidad es que el 85% de los bonos del tesoro del mundo ronden debajo del 2,5%. De esta manera, el inversor
deberá asumir grandes riesgos para evitar perder dinero para pagar el impuesto, debiendo invertir en países
como Argentina, Turquía y Sudáfrica, entre otros.
Mariano Sardáns es CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI remarcó el hecho de que la pérdida que asumen los inversores argentinos por pagar el impuesto a los bienes personales se agrava a la hora de contemplar la inflación en EE.UU. y el impuesto a las Ganancias local.
“Si bien un bono del Tesoro americano a 10 años rinde 1,9%, a ello hay que restarle el componente inflacionario en EE.UU. (el cual esta proyectado que sea de entre 2% y 2,5% en 2020), el impuesto a las Ganancias (35%) y a ello netearle el impuesto a los Bienes Personales. En concreto, al 1,9% que paga el bono del Tesoro americano, se le resta el 35% de impuesto a las ganancias y el 1,8% de inflación (aproximada), el inversor termina perdiendo un 0,565%. Si aparte se pagan bienes personales por 2,5%, el inversor perderá 3,05%”, señaló Sardáns.
Para el especialista, la nueva alícuota de bienes personales resulta confiscatorio tanto por el valor nominal del impuesto, así como por la tasa real negativa que enfrentarán los inversores argentinos en los próximos años.
“Lo confiscatorio está no solo por la nominalidad de la tasa, sino peor, aun cuando se ajusta por inflación. No hay bono en el mundo que compense por inflación y por Bienes Personales. El único bono que te permite tener una tasa real positiva, ajustada también por la alícuota de bienes personales. Vemos que el único bono que te compensa el impuesto y la inflación es el de Brasil a 2034 que da 0,3% de tasa real y neteado la alícuota de Bienes Personales. Además, los bonos argentinos también dan positiva la ecuación”, señaló Sardáns.
Por su parte, Santiago Palma Cane, socio de FIMADES, consideró que se trata de un impuesto “discriminatorio y
desproporcionado”.
“Es un impuesto que afecta el derecho de las personas a ahorrar en el país y en moneda donde quieren, eligiendo el riesgo al que quieren exponer sus ahorros. Este impuesto existe en países, principalmente en Europa aunque no de la magnitud que tiene el mismo impuesto en la Argentina”, explicó.
Advirtió que esto “va a afectar seriamente los rendimientos de los inversores que tengan bienes en el exterior, sobre todo si se considera que las tasas de los bonos internacionales operan con tasa negativa y con las tasas de EE.UU. en niveles muy bajos. Por el lado de las acciones, o cualquier tipo de activo, arrancar con un alto impuesto al patrimonio, implica asumir riesgos altos para penas tener un rendimiento en el largo plazo muy bajo”, afirmó Palma Cané.
Un impuesto poco utilizado
El impuesto existe actualmente en pocos países. Recientemente, la agencia Bloomberg explicó que la experiencia europea mostró que los ingresos del impuesto sobre el patrimonio suelen ser decepcionantemente bajos, además de difíciles de administrar y recaudar, razón por la cual, la mayoría de los países que intentaron implementarlo (había dos docenas de ellos en 1985) lo descartaron (Francia fue el último en 2017). Las cuatro naciones europeas que todavía gravan la riqueza (Suiza, España, Noruega y Bélgica) no obtienen muchos ingresos al hacerlo.
Además, la agencia Bloomberg explicó que el mayor problema con los impuestos sobre el patrimonio no es tanto que sean difíciles de recaudar y puedan conducir a la fuga de capitales, sino que no logran su objetivo declarado de reducir la desigualdad.
A nivel regional, Maximiliano Batista, partner de MHR especialista en impuestos, explicó que existe en el Uruguay, como impuesto al patrimonio.
“El mínimo no imponible es UY$ 4.166.000, que equivale a $ 6.665.000 aproximadamente, es decir el mínimo no
imponible es más del doble del mínimo del impuesto argentino (que es de $ 3.000.000); no están gravados los
bienes situados en el exterior. La alícuota es 0,4% o 0,7%, según el caso”, dijo Batista.
Confiscatoriedad del impuesto
Distintos tributaristas sostienen que, en adelante se podrían plantear demandas de los contribuyentes en la medida que las nuevas alícuotas representan un fuerte aumento respecto del tope anterior (que era del 0,75%) empiezan a tener carácter confiscatorio ya que el ahorrista se irá descapitalizando solamente para pagar el impuesto.
Maximiliano Batista, partner de MHR especializado en impuestos explicó que la jurisprudencia de la Corte Suprema en materia de no confiscatoriedad respecto de tributos al patrimonio se refiere al impuesto inmobiliario de Córdoba de la década del 30 y fue la que fijó la regla.
“Esta regla se mantiene todavía vigente, de que un impuesto que supere un tercio de la renta normal de la tierra es confiscatorio (“Curioni de Demarchi” y otros)”, dijo el especialista.
Por otro lado, Batista agregó que la jurisprudencia más reciente sobre confiscatoriedad en impuesto a las ganancias (“Candy” y sus derivados desde 2009 sobre falta de ajuste por inflación) hizo hincapié en que hace falta una prueba pericial para probar que, en el caso del contribuyente en particular, exista confiscatoriedad.
Por esta razón, no se puede decir a priori si un tributo es confiscatorio o no, comparando la alícuota del impuesto con la alícuota de la inversión.
“La cuestión estaría en cuál parámetro tomar: la inversión de ese inversor en particular (siguiendo a Candy, pero que se refiere al impuesto a las ganancias) o la inversión promedio o habitual de un inversor (siguiendo a Curioni Demarchi), dijo Batista.
Fecha: 26 de diciembre, 2019
En el debut del 30% de tributo sobre la compra de dólares para atesoramiento, el blue escaló $3,25 y se vendió a $80. Así se acercó a la cotización oficial minorista, que al valor de hoy y con el impuesto asciende a $81,90.
Mientras tanto, las acciones que integran el índice Merval subieron hasta un 22%. A pocos minutos del cierre de la rueda en Nueva York, los papeles argentinos trepan hasta un 11%. El MEP y el contado “con liqui” bajaron.
En la bolsa local los papeles que más avanzaron fueron los de Edenor (21,82%), Transener (14,53%) y Supervielle (13,71%).
Las acciones argentinas en Wall Street, por su parte, subieron hasta un 12%. Las que más ganaron fueron las de Supervielle (11,47%), Loma Negra (6,63%) y Central Puerto (5,17%).
Esta tarde, además, los bonos subieron hasta un 52%. Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios, explica las razones detrás del rally positivo. Por un lado, dice, demuestra una valoración positiva del “ajuste que hizo el gobierno” con la aprobación de la ley de emergencia económica. “Se ve que se asegura el monopolio de la adquisición de dólares para honrar la deuda”, explica.
Por otro lado, detalla que hay varios inversores que están acudiendo a los bonos argentinos (y liberándose de sus activos financieros en el exterior por temor a un “impuestazo”) porque son instrumentos que, en el caso de los emitidos por el gobierno nacional, provincia y municipios, están exentos de pagar Bienes Personales.
“Al subir los bonos y bajar el riesgo país, suben las acciones, porque cuando se hace un análisis de factibilidad de un proyecto de inversión se ‘castiga’ con una tasa de descuento para ver el valor actual neto. En esa tasa de descuento está incluido el riesgo país, por lo que si baja, la inversión se hace cada vez más viable”, resalta.
Por su parte, María Laura Tramezzani, managing partner de AAG Finance, apunta que la recuperación del mercado está atada a la aprobación del megaproyecto de emergencia económica que, a su juicio, demostró que los números fiscales “podrían mejorar” y que “no habría emisión monetaria”.
“Se está transformando un comportamiento de incertidumbre a un comportamiento de relativa certeza”, detalla.
El dólar oficial se mantuvo estable. Al mediodía, en su versión mayorista avanzó 17 centavos y cerró a $59,88. Banco Nación, que suele tener uno de los precios más bajos del mercado, vendió a $63. A ese número hubo que sumarle el 30% de impuesto, por lo que el valor final se acercó a los $82.
A las 16.41, el dólar MEP cerró a $71,54 y bajó 1,5%. En tanto, el contado “con liqui” se vendió a $72,72 y su valor descendió un 1%. El dólar blue cerró a $80 y avanzó $3,25.
El Impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS) quedó establecido en el artículo 35 de la ley con “carácter de emergencia” y por el término de “cinco períodos fiscales”. Tal como se detalla en la norma, comienza a tributarse en todo el territorio “a partir del día de entrada en vigencia de la presente ley”, es decir, el martes pasado para las compras con tarjeta en moneda extranjera y hoy para la compra de dólares para atesoramiento.
Según la norma publicada, el impuesto se aplica a cinco tipo de operaciones.