Fecha: 01 de junio, 2020

IPROUP: Lo que trae la pandemia: para abrir una cuenta en los Estados Unidos ya no hace falta viajar, lo hacés desde tu casa

Las empresas y los profesionales que venden al mundo sus servicios necesitan cuentas en el exterior para recibir los pagos de sus clientes y cancelar deudas con proveedores, para así también evitar la coyuntura cambiaria local. Y las más convenientes las ofrecen en los Estados Unidos.

Antes del cepo, muchos argentinos creaban una sin recurrir a un intermediario ni pisar suelo norteamericano. Concretamente, valiéndose de sitios como tdameritrade.com o interactivebrokers.com, que aceptaban mínimos de u$s10.000. Pero todo cambió tras las restricciones.

“Desde finales del año pasado, el Banco Central prohibió las transferencias a subcuentas del exterior. En concreto, prohibió las transferencias a brokers, que es donde tienen sus ahorros fuera del país la gran mayoría de los argentinos. Pero sí se puede transferir a una cuenta bancaria propia del exterior“, indica a iProUP Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI.

Sin embargo, para su actividad, hay quienes requieren de otro tipo de cuenta, llamada transactional account o “transaccional”, que utilizan con fines comerciales las empresas, los profesionales, emprendedores, al igual que importadores y exportadores. Y que ahora pueden tramitar sin moverse del hogar.

En qué consiste

Una cuenta transaccional permite a las firmas argentinas recibir pagos de sus clientes y cancelar deudas de proveedores, ya sea dentro o fuera de los Estados Unidos. Y sin moverse del hogar.

“Hasta hace un par de meses, abrir una cuenta bancaria en Estados Unidos de forma remota, era todo un desafío. La figurita difícil eran aquellas para manejar saldos transitorios, también llamadas transaccionales”, amplía Sardáns.

A raíz de la pandemia, los bancos estadounidenses se volcaron masivamente a las plataformas de videollamadas y sus ejecutivos ahora realizan el onboarding (altade clientes desde sus casas también para este tipo de producto.

“Estos movimientos no son bienvenidos en cuentas abiertas por brokers, relativamente fáciles de tramitar, pero que también se cierran rápidamente cuando detectan este tipo de movimientos”, advierte Sardáns. En la previa de la cuarentena, eran contados las entidades del país del norte que permitían abrirlas de forma remota.

“El ‘gran cuco‘ es no cumplir a rajatabla con el famoso KYC (siglas en inglés de “conozca a su cliente“) y que se les filtre un usuario envuelto en actividades ilícitas o que la documentación que presente no corresponda a quién realmente va a manejar el dinero”, indica Sardáns.

Sin embargo, a partir del uso generalizado de las plataformas de videollamadasel proceso de apertura presencial se reemplazó con entrevistas online. “Los mismos empleados que antes abrían las cuentas en el escritorio, ahora lo hacen desde sus propias casas y con el cliente del otro lado de la pantalla”, enfatiza.

Según el experto, obtener una cuenta en los EE.UU. “no es un tema menor para el latinoamericano y mucho más para el argentino”. Y enumera cuatro ventajas clave sobre operar en esta plaza:

– Es la más conveniente en cuanto a la cantidad de servicios bancarios

– Es la más barata en lo relacionado con costos de mantenimientos y comisiones por transferencias

– Es ideal para realizar negocios con el mundo

– Es la más segura

“Lo ocurrido en la pandemia demuestra que también se puede ser flexible y adaptarse a los nuevos tiempos, aún en empresas como las del sector financiero que suelen ser rigurosas y rígidas”, enfatiza.

Requisitos

Según empresarios consultados por iProUP, tanto las compañías como los individuos pueden obtener una de estas cuentas para agilizar sus negocios con otras compañías internacionales.

Los requisitos para una cuenta personal son:

– Dos identificaciones para cada titular o apoderado: el DNI y el pasaporte

– Prueba de domicilio: un servicio, que puede ser de luz, gas o teléfono

– Estados financieros o certificación de ingresos, certificado por contador, o recibo de sueldo

– Carta de referencia bancaria acompañada de los últimos tres extractos

– Currículum vitae

En tanto, para obtener una cuenta corporativa se requiere:

– Una identificación válida por cada firmante o quien tenga más del 10% de las acciones de la sociedad

– Prueba de domicilio de la entidad (un servicio a nombre de la sociedad)

– Clave Fiscal

– Artículos de incorporación: estatuto constitutivo y documentación corporativa de la sociedad

– Certificado de vigencia de la sociedad

– Resumen de la estructura societaria en caso de ser compleja

– Estados financieros de la firma, tanto del año en curso como del anterior

– Últimos dos balances: en caso de que la sociedad sea muy reciente y no posea aún, deberán presentarse los estados financieros de los dueños

– Currículum de los accionistas

“Además, en ambos casos, el beneficiario final debe informar su estado financiero, a través de un formulario que proveen los bancos“, explican las fuentes. Y agregan: “Allí deberá indicar sus datos personales, activos y pasivos que posea, y los ingresos de los últimos 12 meses en concepto de salario, bonos, dividendos o rentas, según corresponda”.

Para inversores

Tal como diera cuenta iProUP, quienes requieran una cuenta para operar en EE.UU. y no necesiten registrarse como empresa, también pueden abrirla a través de un broker.

La empresa es una de las que ofrece el soporte personalizado, aprovechando no sólo el título de Asesor Global de Inversiones (AGI) que le asignó la Comisión Nacional de Valores (fue la segunda en conseguirlo y ya hay más de 15 en el mercado), sino también que en EE.UU. está inscripta como Registered Investment Advisor (RIA). En Uruguay, en tanto, opera como asesor de inversión.

“Para abrir una cuenta afuera pedimos requisitos básicos de información: una boleta de servicio para cotejar el domicilio, extracto bancario para verificar que la persona esté bancarizada, el pasaporte vigente y completar formularios“, afirma Sardáns, quien añade que no es necesario contar con la Visa del país en el que se invierte.

Otro de los jugadores locales que ofrece la posibilidad de invertir en Estados Unidos es Invertir OnLine (IOL). “En la actualidad, el monto mínimo para abrir la cuenta es de u$s1.000 y el fondeo es a través de la compra y venta de bonos a un tipo de cambio contado con liquidación“, asegura a iProUP  Flavia Matsuda, Coordinadora de Research de invertirOnline

“Se pueden operar accionesADR y fondos índice cotizados (EFT). Estos últimos permiten invertir en exposición a diferentes áreas geográficas y tipos de instrumentos: acciones, bonos, commodities (oro, petróleo, soja, etc) y  monedas”, añade.

Al igual que IOL, hay un puñado de Agentes de Liquidación y Compensación (ALyC) que brindan la opción de abrir cuentas en el extranjero, si bien prefieren el bajo perfil. Desde el punto de vista regulatorio, tal servicio es de private placement (es decir, oferta privada). A diferencia de la oferta pública, no puede publicitarseni comunicarse por mails masivos ni enviar a listas de distribución.

“Si lo hacés, estás violando la Ley de Oferta Pública”, explican desde una ALyC. Además, ante las restricciones, los argentinos aprovechan el llamado dólar bolsa para saltar el tope de u$s200 mensuales y transferir fondos al exterior.

“Muchos acuden al mercado de capitales, a un costo que es la diferencia entre el MEP y el contado con liqui, o recurren a la compra de un título que cotice afuera”, señala Sardáns, quien critica la decisión de haber prohibido a los brokers.

Antes de abrir una cuenta en Estados Unidos, los individuos deben conocer la parte impositiva y qué impuestos se pagan en el país y fronteras afuera.

“Los portafolios que están en el exterior y generan renta están alcanzados por el Impuesto a las Ganancias de Argentina. En EE.UU., al tratarse de un no residente, no se abonan gravámenes sobre las ganancias financieras obtenidas en ese país”, señala a iProUP el tributarista César Litvin, CEO del Estudio Lisicki, Litvin & Asociados.

El Impuesto a las Ganancias, aclara Litvin, se aplica sobre el resultado neto en moneda dura. “Es decir: el precio de venta menos el costo de compra en la misma moneda. La diferencia de cambio no está gravada“, destaca.

Sobre la tenencia de activos en el exterior, indica que las personas humanas no tributan en el Impuesto a las Ganancias si no se generaron beneficios. También se paga sobre el cobro de cupones que se vayan acreditando.

Otro de los tributos que alcanza a las inversiones en el extranjero es el Impuesto a los Bienes Personales. Tras la Ley de Emergencia Económica, se ubica en:

– 0,7% para activos de hasta $3 millones

– 1,20% hasta $6,5 millones

– 1,8% hasta $18 millones

– 2,25% para montos superiores

“Es una tasa alta teniendo en cuenta que algunos rendimientos financieros fuera del país rinden no más del 1 o 2%. Es un impuesto que se vuelve muy oneroso y se lleva parte importante de la renta”, detalla Litvin.

Otro dato clave a considerar es que en EE.UU. está vigente el impuesto a la herencia para no residentes. “Es bastante alto, porque se paga a partir de patrimonios de más de u$s60.000 y va en una escala progresiva. En su máxima alícuota, llega casi al 50% del monto“, advierte el CEO del Estudio Lisicki, Litvin & Asociados.

Cuando una persona que tiene cuenta en ese país fallece y el heredero se presenta a hacerse cargo de sus bienes, es el momento en que le descuentan este gravamen.

“Lo que se hace para optimizar el lado fiscal es crear estructuras que queden fuera del impuesto a la herencia“, comenta César Litvin. Por ejemplo, agrega, se elabora algún trust o las inversiones financieras se ponen a nombre de una sociedad radicada en un país de bajos impuestos, como las Islas Vírgenes británicas, Belice o Panamá.

 Fuente: Iproup

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