NBS – ARGENTINA: Pros y contras para la Argentina de la baja de la tasa de la FED

Fecha: 27 de octubre, 2025

NBS – ARGENTINA: Pros y contras para la Argentina de la baja de la tasa de la FED

El miércoles 17 de septiembre la Reserva Federal de los Estados Unidos bajó por primera vez en 2025 la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, como lo había hecho en diciembre pasado, en el marco de una reducción del costo del dólar que prevé dos nuevos recortes similares hasta fin de año y otro a inicios de 2026.

El objetivo declarado de situar la tasa de referencia en 4,25% es abaratar el acceso a financiamiento para impulsar la actividad y el empleo interno, ya que los indicadores no estaban siguiendo la performance esperada por Donald Trump, con poca creación de puestos de trabajo (apenas 22.000 frente a los 75.000 esperados) y aumento de la tasa de desempleo (4,3%).

De hecho, el presidente tenía en mente un ajuste inmediato de 0,5% y al no lograrlo puso en duda la continuidad de Jerome Powell al frente del banco central estadounidense, algo que luego relativizó. La presión sobre la autoridad monetaria aumentó no solo por los datos del mercado laboral, a eso se sumó el incremento de la inflación en agosto, que registró un alza del índice de precios al consumidor del 0,3%, y acumula un 2,7% en el año, algo muy pasado de la meta de largo plazo del 2%.

El impacto global de esta decisión financiera de la FED tiene una repercusión inmediata no sólo en el precio del dólar y de las materias primas en el comercio internacional, además moviliza fondos de ese gran mercado hacia los periféricos que tengan opciones de inversión más atractivas. Más aún si se prevén nuevos recortes de tasa en las restantes reuniones del año del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), a fines de octubre y mediados de diciembre.

“Creo que la baja de tasas de interés en los Estados Unidos genera un clima más favorable para todos los países emergentes, por una combinación de mejor acceso a los mercados financieros y por las diferenciales que existen en búsqueda de algún rendimiento, pero sobre una base inferior dada por esa reducción en la tasa. Sin embargo, no sólo hay que mirar las tasas de corto sino las de mediano y largo plazo, que son las que usan los emergentes para financiarse y como referencia”, explica el economista Daniel Marx, director ejecutivo de Quantum Finanzas.

Por su lado, Lorenzo Sigaut Gravina, socio fundador y director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra, considera que los grandes problemas financieros y cambiarios de la Argentina dependen de factores internos, pero coincide en que baje la tasa la FED es siempre bueno para el país porque acerca a un escenario de acceso al financiamiento internacional.

“Cuanto tenés un escenario de tanta volatilidad, riesgo país y elecciones, eso pesa mucho más, porque si bien el tema de la principal tasa de interés global en principio es una buena noticia, su efecto local es muy acotado. En realidad, el grueso de la baja del riesgo país depende de las condiciones internas, que subió mucho tras la derrota de LLA en la provincia de Buenos Aires y, en todo caso, el apoyo explícito del Tesoro a la Argentina hoy resulta mucho más relevante”, aclara Sigaut Gravina.

Divergencias sobre el impacto para el país

Hay quienes piensan que esta movida podría ser aprovechada por la Argentina, a pesar de la fragilidad de la situación económica, financiera, política y social del país, mientras que otros relativizan el impacto. “El recorte de la tasa de la FED no tiene mucho impacto en el país porque lo que hace es regular la tasa de las letras emitidas por el Gobierno de Estados Unidos, que son, de alguna forma, bonos de corto plazo, de menos de un año. La FED no puede controlar las tasas de largo plazo, como por ejemplo la tasa del bono a diez años, sino que lo hace el mercado, los propios inversores, en su sensación de expectativas de inflación”, relativiza Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI.

Desde otra visión, Diego Coatz, director ejecutivo y economista jefe de la Unión Industrial Argentina, reflexiona que “un relajamiento de las tasas de interés en Estados Unidos es positivo para el país, como para todos los emergentes, porque mejora un poco el flujo financiero, por lo general se fortalece a las commodities y es una señal de búsqueda de mayor crecimiento en ese mercado, aunque la Argentina tiene sus particularidades y necesita colaboración del contexto externo y terminar de resolver sus temas internos”.

“La depreciación del dólar frente a otras monedas mejora las posibilidades de colocación de exportaciones y, en consecuencia, facilita el comercio exterior. Pero hay que tener en cuenta que en estos momentos hay muchos movimientos comerciales que están afectados por el tema de los aranceles y otros elementos que antes no estaban presentes”, asegura Marx.

En estos días inciertos, más que el tema de la tasa, para el Gobierno argentino y su futuro inmediato fue más relevante el respaldo explícito de Donald Trump y el secretario del Tesoro Scott Bessent en el salvataje que fueron a pedirles Javier Milei y Luis Caputo en persona a Washington.

El inédito swap de hasta 20.000 millones de dólares del Fondo de Estabilidad Cambiaria que otorgaría el Tesoro estadounidense al BCRA implica un nuevo salvataje financiero para el actual Gobierno nacional, que tras haber recurrido al FMI, BM, CAF, BID, repo, y con reservas internacionales negativas, ya no tenía más fuentes de dólares para mostrar capacidad de pago y ahuyentar un default a los tenedores de deuda por vencer.

Daniel Marx, director ejecutivo de Quantum Finanzas. Lorenzo Sigaut Gravina, socio fundador y director de Análisis Macroeconómico de la consultora Equilibra Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI Diego Coatz, director ejecutivo y economista jefe de la Unión Industrial Argentina.

 

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