Fecha: 22 de febrero, 2018
Comentarios de: Mariano Sardáns
El mercado de capitales tiene innumerables herramientas para hacer que las compañías puedan ser mas eficientes en cuanto al acceso al financiamiento, así como para el manejo de los riesgos a los que se enfrentan. Una de estas herramientas está relacionada con los contratos de futuro de dólar mediante los contratos de futuro de Rofex.
En un país en el que el dólar fluctúa a toda velocidad, los futuros permiten a las compañías fijar un tipo de cambio para poder determinar tanto sus costos como sus ingresos futuros medidos en términos de moneda dura. De esa manera, tienen definidas de antemano variables operativas clave.
Independientemente de que la compañía sea importadora, exportadora o simplemente un comercio local, los contratos a futuro de dólar les permiten ser más eficientes en cuanto a la administración de los riesgos cambiarios y en cuanto al cuidado de su capital de trabajo.
Marcelo Comisso, Gerente de Investigación y Desarrollo de Mercado de Rofex destaca algunos tips para desarrollar estrategias de cobertura y explica que los futuros de dólar son contratos financieros que permiten fijar con anticipación un valor para el dólar. “Las operaciones se pactan para vencimientos estandarizados, hoy por ejemplo es posible negociar futuros de dólar con vencimiento consecutivo hasta enero 2019. Son contratos que se liquidan por diferencia de precio, esto implica que quien compra futuros de dólar no va a tener que entregar pesos a cambio de dólares y lo mismo en sentido inverso para el vendedor, sino que va a recibir pesos por la diferencia entre el precio pactado al momento de registrar el contrato y el precio al momento de su cancelación”.
“El resultado del contrato va a surgir de la diferencia entre el precio original pactado al momento de concertarlo y al momento en que se pacta. Para cancelarlo tengo que hacer la operación inversa (si la operación inicial fue una compra, tengo que cancelar con una venta) o aguardar al vencimiento. Al vencimiento, los contratos se cancelan contra el valor del tipo de cambio mayorista que publica el BCRA conforme a la comunicación A3500”, destaca Comisso.
En el caso de las pymes, “los futuros les permiten cubrir en forma eficiente y a muy bajo costo los eventuales descalces de moneda que puedan tener en su balance. Por ejemplo, una pyme exportadora que factura en dólares y tiene la mayoría de sus costos en pesos puede asegurar su facturación en pesos vendiendo futuros de dólar. Una pyme que tenga deudas en dólares y facturación en pesos puede pesificar su deuda comprando futuros de dólar”, cierra el Gerente de Investigación y Desarrollo de Mercado de Rofex.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, destaca que el futuro de dólar actúa como un seguro de cambio. Permite fijar un tipo de cambio a futuro y así olvidarse de los vaivenes y la incertidumbre cotidianos del dólar. Al desaparecer el efecto variable del tipo de cambio, las pymes pueden concentrarse en ser competitivas, sin morir en el intento.
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Desde el lado operativo, para los importadores y/o vendedores de productos o servicios con insumos dolarizados, los vuelve más competitivos: la suba del dólar deja de ser un temor. Pueden vender en pesos, a plazo y sin cláusulas de ajuste. Desaparece el riesgo de perder el margen de ganancias o peor aún de no poder siquiera reponer el stock. “Esta herramienta les evita perder ventas cuando exageran y le cargan a las facturas un tipo de cambio demasiado alto para estar cubiertos”, agrega Sardáns.
A su vez, para los exportadores y/o vendedores de servicios en dólares, su uso es también altamente beneficioso. “Les permite vender a plazo sin por ello estar expuestos a la baja del dólar dado que sus ventas son en esta moneda, pero sus costos son en pesos (corriendo el riesgo de perder el margen de ganancias o, peor aún, de haber vendido a pérdida)”, completa el CEO de FDI.
Un tercer grupo de beneficiados son quienes quieren dolarizar todo o parte del capital de trabajo en pesos (caja operativa más cuentas a cobrar más otros no dolarizados) o los saldos transitorios colocados a tasa (en Lebac, por ejemplo) sin por ello tener que desarmar la inversión. “El seguro de cambio es fácil de instrumentar, sencillo de operar y está al alcance de cualquier pyme. No se necesita ser una gran multinacional para acceder a esta herramienta. Liberarse de la variable del dólar no es menor para una Pyme, la cual ya tiene bastante incertidumbre con el día a día de la empresa”, cierra Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Como toda herramienta dentro del mercado de capitales, este tipo de contratos también puede ser utilizado a modo especulativo y gracias a que existen este tipo de operaciones, el volumen diario de estos instrumentos es mas elevado que si el mismo no existiese. Con lo cual, en un mismo mercado se complementan aquellos jugadores que buscan una cobertura para sus portafolios y/o para hacer más eficientes sus compañías así como aquellos que encuentran en este tipo de activos una herramienta para desarrollar actividades especulativas. De esta manera se complementan unos con otros y hacen que el mercado sea mas profundo y eficiente a la hora de definir los precios dentro del mismo.
El pasado 26 de diciembre, el Banco Central (BCRA) emitió una nueva comunicación que obliga a las personas físicas a informar activos y pasivos (deudas) en el exterior cuando estos superen la suma de un millón de dólares. Se trata de una nueva carga administrativa para estos contribuyentes.
Las empresas están familiarizadas con el reporte de pasivos externos y de inversiones directas. Pero personas físicas no las tenían en su radar salvo contadas excepciones. Esta nueva obligación los distrae de su actividad diaria y los expone a una penalidad en caso de no cumplimiento.
La primera declaración deberá referirse a los activos y pasivos externos al 31 de diciembre de 2017 y será anual para aquellos contribuyentes que tengan entre uno y cincuenta millones de dólares. Para los que superen esta última cifra, la declaración será trimestral.
Es importante tener en cuenta la definición de activos y pasivos externos del BCRA: “son aquellos cuya contraparte es una persona humana o jurídica residente en otro país”. Esto da lugar a diferentes situaciones e interpretaciones:
Para el caso de acciones, cuotapartes de fondos de inversión, participaciones societarias, terrenos e inmuebles, la residencia la establece el país donde están constituidos dichos activos.
El próximo 30 de junio vence el plazo para la presentación de las personas físicas y el resto de los declarantes obligados que no superen los cincuenta millones, mientras que los que superen esta cifra deberán presentar la declaración trimestral el 15 de mayo de este año.
Este es otro ejemplo más de cómo tu asesor financiero debe tener una mirada de 360 grados.
Fernando Díaz
Socio FDI, Gerenciadora de Patrimonios.
Fecha: 16 de febrero, 2018
Comentarios de: Mariano Sardáns
Si bien durante enero el dólar mostró una fuerte tendencia alcista, al punto de coquetear con la barrera psicológica de los $ 20, la inversión en pesos seguía siendo muy tentadora, ya que durante ese mes la tasa de interés real es decir, la tasa nominal descontada la inflación se mantuvo en dos dígitos, al 10%.
El dato, que se elaboró tomando la inflación núcleo, se desprende de un informe de ACM en el que también resaltan el nivel de meses anteriores: en noviembre y diciembre la tasa real era de 11%, mientras que de mayo a octubre no se movió del 9%. Y dado que entre enero y abril osciló entre el 5% y el 8%, se puede afirmar que el 10% de enero de este año es más alto que el promedio de todo 2017, que fue 8,5%.
Para el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardans, mantener la tasa de interés real al menos 4% más que la inflación es lo que garantiza el apetito por la moneda doméstica: “Suelo citar a Brasil como ejemplo. Si vemos la tasa Selic, que es como la Lebac de ellos, y la medimos contra el índice de inflación, vamos a comprobar que en los últimos 15 o 20 años existió siempre diferencia cuyo mínimo fue 4,5% y el máximo un 10%. Es esa la razón por la que los brasileños piensan en reales, porque más allá de la volatilidad que pueda tener el tipo de cambio siempre son los reales los que ganan mucho más que los dólares”.
En esa línea, Sardans remarcó que “la clave es la tasa de interés real positiva”, por eso es que sostuvo que mientras el Banco Central pague más de 4% o 4,5% que la inflación, los argentinos se van a quedar en pesos. “El Central tiene que estar concentrado en darle al ahorrista una tasa interés real positiva porque si no no funciona el modelo de préstamos hipotecarios y productivos que promueven. Además, sino no tenés fondeo; la única forma que haya fondeo es que la gente ahorre en pesos”, agregó.
Sin embargo, el apetito por el dólar se mantuvo y se mantiene firme. En lo que va del año sube un 6,4%, en parte envalentonado porque la moneda estadounidense gana terreno a nivel internacional, motivo por el cual los fondos de inversores externos se volcaron a la compra en el terreno doméstico, un mercado chico que se mueve con facilidad cuando participan grandes jugadores.
La consecuencia de un avance tan brusco del dólar es el traslado a precios. Ayer se conoció el IPC de enero del Indec, un número que el mercado anticipaba: 1,8%, un aumento de medio punto porcentual respecto de enero de 2017.
Este incremento de las expectativas de inflación es lo que obligó al BCRA a frenar el ciclo de bajas de tasa. El miércoles la autoridad monetaria mantuvo la tasa de referencia en 27,25% y en la City no esperan que vaya a retomar los recortes pronto. “Si bien seguirá con espacio para reducir la tasa real, si se basa en el mismo criterio que en el último comunicado, no deberían esperarse cambios”, cita ACM en el informe.
Según la consultora, “había espacio para hacer un recorte adicional dado que el gap de credibilidad mejoró respecto al año anterior gracias a la nueva meta y a que la tasa real todavía se encuentra elevada; triplica en nivel a las tasas reales de la región incluido México”. No obstante, reconocieron que “los indicadores de alta frecuencia mixtos junto con el deterioro de expectativas que mostró el REM de enero ganaron la pulseada”.
Asimismo, en ACM añadieron que “aunque el comunicado (del BCRA) no lo refleja, la tasa en este nivel puede ser un elemento que modere el aumento del tipo de cambio en un con-texto internacional difuso”.
Fecha: 8 de febrero, 2018
Comentarios de: Mariano Sardáns
Las recientes caídas del índice Dow Jones y del Merval generaron escozor en muchos accionistas que decidieron salir del mercado por temor a una suba de tasas internacionales.
Luego de varios años de tendencia a la suba, una gran parte de los inversores decidieron salir del mercado, entre otros factores, por los rumores que apuntan a un incremento en las tasas internacionales.
Perfil.com consultó a distintos especialistas acerca de la situación actual y su correlato en nuestro país.
¿Qué está pasando?
La mayoría de los analistas consultados coinciden en que durante 2017 se vio una tendencia alcista, tanto nivel local como a nivel mundial, que dio lugar a un retiro de ganancias abrupto, cuyo resultado fue la reciente caída de 4,6% del índice Dow Jones de los Estados Unidos. “Era previsible que pase algo, pero lo que sí sorprendió fue la velocidad en que se dio el ajuste”, señala el director de ROSFID, Leandro Fisanotti.
Por su parte, Rodrigo Terré, de First Capital Group, agrega: “No hay que asustarse, esto no es la crisis del 2008, sino una típica toma de ganancias, en un mercado que venía con máximos históricos de operaciones. Los niveles en que se está operando hoy son los mismos que había en diciembre”.
Respecto de los movimientos que se dieron esta semana, el trader Mariano Sardáns afirma que hay una correlación con los rumores que se dispararon respecto de una suba de tasas. Sin embargo, Sardáns afirma: “Lo importante es ver cómo se comporta el bono de referencia estadounidense a diez años”.
¿Van a seguir cayendo los mercados?
“Yo no descarto una cierta volatilidad, que siga habiendo movimientos hacia arriba y hacia abajo, pero no veo ni paranoia ni que estemos en un mercado bajista a largo plazo”, explica Rodrigo Terré. Incluso, Terré afirma que son las propias bajas que se están dando actualmente las que van a llevar a que muchos ahorristas quieran entrar al mercado y “eso generará un nuevo crecimiento de operaciones”.
Por su parte, Fisanotti considera que es apresurado determinar si la situación va a estabilizarse o si la volatilidad va a continuar, pero afirma que no ha habido incidentes como los del 2008 que hagan pensar en un efecto propagación.
¿Cómo afecta a la economía argentina?
“Lo que pasa en la Bolsa no suele tener una correlación en la economía real argentina, porque acá el mercado es muy chico. No es como Estados Unidos, donde las empresas monstruo cotizan en bolsa y una caída puede afectar a compañías que emplean a 150 mil personas”, señala el trader Juan Pablo Durany. Sin embargo, el economista Mariano Sardáns cree que lo que pasó en estos días puede traer dolores de cabeza en términos de financiamiento. “Este es un gobierno que quiere que haya préstamos hipotecarios y productivos, por lo que una suba en tasas internacionales puede afectar el crédito”.
En un tono similar al de Sarands, Terré señala: “No creo que la caída de los mercados en sí misma traiga efectos en la economía argentina, pero sí hay que mirar la curva de los bonos de Estados Unidos, porque si la tasa sigue creciendo vamos a tener problemas de inversión”.
¿Qué hacer con los ahorros?
“Para el inversor menos sofisticado, hoy lo más aconsejable es tomar posiciones conservadoras, ir a los bonos más cortos, en pesos ir a las Lebac y en dólares ir a Letes. Son herramientas protectivas para el pequeño inversor”, afirma Fisanotti.
El consejo de Sardáns va por un camino parecido: “El dólar te deja tranquilo, pero no te cubre el poder adquisitivo. Entonces, por ahora, si querés cubrir tu poder adquisitivo el instrumento ideal es la Lebac”, explicó el trader. A futuro, Sardáns supone que “van a ir apareciendo otros instrumentos convenientes para el ahorrista”.
Por su parte, Terré considera que lo ideal es “diversificar la cartera”. Además, agrega: “Quizás una persona no sabe mucho, ve que cae el Dow Jones, se asusta y tiende a vender para salvarse. La clave es informarse bien y, de ser necesario, descansar en fondos comunes de inversión”.
En tanto, Juan Pablo Durany agrega que el bono nacional AY24 es una buena inversión a largo plazo: “Ahí tenés cubierta la inflación por la suba del dólar y además recibís intereses cada 6 meses”.
¿Qué pasa con el dólar en el país?
Fisanotti afirma que el dólar se moverá parecido a los precios. “No se va a atrasar como en los últimos años, en los que el tipo de cambio perdió con la inflación”, avizora. Desde una óptica similar, Durany señala: “En los años no electorales el dólar suele crecer por encima de la inflación”.
Por su parte, Terré espera una estabilización en materia cambiaria: “La volatilidad que tuvimos en diciembre fue desapareciendo y dando lugar a una mayor previsibilidad. De acá a fin de año podemos llegar a tener una pequeña apreciación del tipo de cambio”.
Mariano Sardáns, mientras tanto, cree que el dólar va a caer “bastante por debajo de la inflación”, lo que implicaría una nueva apreciación del peso. “Acá creemos que el dólar tiene que seguir al aumento de precios y eso no pasa en otros lugares del mundo. Hace bastante que la moneda estadounidense se viene devaluando a nivel mundial”. Por último, Sardáns señala que el devenir del dólar estará atado a lo que suceda con la tasa de interés.

Frente a este cambio de escenario, el economista Mariano Sardáns anticipa que la situación argentina no será tan crítica: “Sube la tasa internacional pero la Argentina logró comprimir el spread de deuda al achicar el riesgo país, entonces se va a equilibrar la suba de interés.”
Si bien Caputo ya emitió un tercio de lo que necesita en el año, analistas advierten por el nuevo contexto. Las provincias están más expuestas. Lo que puede jugar a favor. Desde el principio de la gestión de Mauricio Macri, la Argentina tomó la decisión de volver a los mercados de capitales y se puso como objetivo bajar las tasas de interés que se le ofrecían a la gestión anterior. Ante el escenario cambiante que depara este año, los analistas consultados por PERFIL coinciden en que tanto la nación como las provincias podrán seguir endeudándose en el extranjero, pero a un costo más elevado.
El primer desafío lo plantean los cambios en la Reserva Federal estadounidense (FED). La última vez que la FED subió la tasa fue en diciembre del año pasado, cuando realizó movimiento de 25 puntos básicos, que llevó la referencia a un rango de entre 1,25% y 1,5%. Para este año los mercados esperan nuevas subas, dado que el organismo monetario tiene la intención de controlar las tensiones inflacionarias que se generaron a raíz del crecimiento que viene teniendo la economía estadounidense. Si bien no es el salto en la tasa de la era de Alan Greenspan, cuando pasó de 1 a 5% (y detonó la crisis hipotecaria), es un cambio de tendencia.
A este cambio estratégico se le agrega un factor que puede llegar a ser determinante. El lunes asume al frente de la FED el economista Jerome Powell y una buena parte de los analistas financieros auguran que una de sus primeras medidas será una nueva suba de tasa de referencia.
Frente a este cambio de escenario, el economista Mariano Sardáns anticipa que la situación argentina no será tan crítica: `Sube la tasa internacional pero la Argentina logró comprimir el spread de deuda al achicar el riesgo país, entonces se va a equilibrar la suba de interés`. En un tono similar, el analista financiero Leandro Fisanotti agrega: `Argentina tiene buenas posibilidades de ser considerado emergente en la próximo edición del índice del Morgan, y eso va a jugar a favor`.
Por su parte, el ex presidente del Banco Central Martín Redrado asegura que Argentina podrá seguir accediendo al crédito internacional, aunque a un costo más alto. `El piso del financiamiento ya lo subieron al subir la tasa, lo que tenemos que lograr es bajar el techo, logrando una buena performance financiera y achicando el spread`, aseguró el economista. Acierto. El Presupuesto 2018 prevé que Argentina coloque deuda por encima de los 30 mil millones de dólares. A principios de este año, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, tomó la decisión de adelantar la colocación de un tercio de ese monto. En ese sentido, Fisanotti fue elogioso de la maniobra: `Caputo la vio venir. Salió a buscar financiamiento antes de que suban las tasas de la FED y de los mercados`.
Más allá de esta apreciación puntual, todos los economistas consultados coincidieron en que los gobiernos provinciales se enfrentan a la misma situación que la administración central: crédito van a conseguir, pero más caro`.¦
LA CIFRA 1,50% es el valor que todavía tiene la tasa de interés de referencia de los Estados Unidos

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“Se trata ni más ni menos de combinar la compra de un bono en una moneda, por el monto deseado, y la inmediata venta de esta posición en la otra moneda. El resultado es un tipo de cambio que generalmente está en el medio de las cotizaciones de compra y venta que se consiguen en los bancos, donde se percibe un spread de hasta 49 centavos”, señala Mariano Sardáns, CEO de FDI.
El tipo de cambio terminó la semana pasada con un repunte de diez centavos que lo volvió a acercar a la barrera psicológica de $ 20. Así, sin una tendencia definida, es difícil encontrar un precio que resulte barato, y el escenario es peor si el interesado en adquirir dólares es cliente de un banco privado de primera línea. Sin embargo, en la bolsa existe una opción que permite ahorrar hasta 30 centavos por dólar.
El dólar MEP ganó protagonismo durante el cepo cambiario, ya que por medio de este mecanismo de compra y venta de bonos y acciones el inversor o ahorrista podía dolarizarse de forma legal. Ya con un mercado desregularizado, la operatoria se mantuvo pero con el fin original para el que fue creado, el de cambiar posiciones, lo que no quita que todavía puede utilizarse para una simple compra de dólares y a $ 19,55, un precio más barato que el de las pizarras de la City porteña.
La clave está en la comisión que cobra la sociedad de bolsa. Tomando las cotizaciones del último día hábil, el precio promedio de venta ascendió a $ 19,80, dato que resulta de valores mínimos del Banco Nación, de $ 19,75, y máximos de una entidad privada de primera línea, que cerró en $ 19,85. Por otro lado, si para hacer la operación de dólar MEP se calcula un promedio de bonos líquidos acciones cobrar IVA) como el Bonar 2020, Bonar 2024 y Discount con ley local, y se le aplica la comisión mínima de la sociedad de bolsa, el 0,05% (puede ir hasta el 1%), el precio es $19,55, 30 centavos menos que el valor de venta del banco privado o 20 menos que el de la entidad pública.
“Se trata ni más ni menos de combinar la compra de un bono en una moneda, por el monto deseado, y la inmediata venta de esta posición en la otra moneda. El resultado es un tipo de cambio que generalmente está en el medio de las cotizaciones de compra y venta que se consiguen en los bancos, donde se percibe un spread de hasta 49 centavos”, señaló Mariano Sardáns, Ceo de la gerenciadora de patrimonios FDI.
A su vez, el experto agregó: “El tipo de cambio final que conseguirá el ahorrista o inversor dependerá del nivel de comisiones que le cobren. De ahí la importancia de negociar la comisión. De hecho, todos nuestros clientes operan al 0,05%, tanto el más chico como el más grande”.
Por su parte, Mariano Otálora, director de la Escuela Argentina de Finanzas Personales recordó que el MEP es “la operación número uno, la que más se utiliza para cambiar las posiciones, ya sea de pesos a dólares o de dólares a pesos”. Además, también coincidió en que comparado con la cotización de los bancos privados “sin dudas siempre va a ganar el dólar MEP”.
En cuanto a los detalles de la operatoria, Nery Persichini, economista Jefe de MB Inversiones detalló: “Los pasos para operar dólar MEP son simples. Si querés comprar dólares, compras un bono con pesos que cotice en dólares, como puede ser el Bonar 2024, el AY24, cuando lo tenés, salís a vender ese bonos bajo la especie D, el AY24 D, esa es al punta de salida. Con esa operación lográs un tipo de cambio inferior al tipo de cambio vendedor de los bancos privados. En tanto, si querés vender dólares, primero usás el AY24 D, que es el que cotiza en dólares, usando tus dólares, y después vendes el mismo bono contra pesos, el AY24 a secas”.
El economista resaltó que también es necesario estar atento a los precios de los bonos, no obstante aclaró que si existe urgencia hay que utilizar los papeles más líquidos.
Fue el cierre del dólar mayorista, 11,5 centavos arriba de los valores del jueves. Se trata de un valor al que solo acceden los grandes jugadores del mercado de cambios. El viernes los precios tuvieron un recorrido amplio y ascendente, con escasos retrocesos que no sirvieron para torcer definitivamente el rumbo alcista

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“Lo que sucede con el plazo fijo tiene que ver con un tema de fondeo de los bancos”, opina Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Las Lebac (Letras del Banco Central) fueron las grandes estrellas de 2017 en materia de inversión financiera, pero su reinado empezó a tambalear y podría caer a manos de opciones más redituables, como las Letes (Letras del Tesoro Nacional) y los bonos en dólares. Un mix de esos tres instrumentos es lo que aconsejan los especialistas, en medio de un nuevo escenario en el que “diversificar la inversión” emerge como el mantra de 2018.
La fecha clave para este nuevo contexto fue el 28 de diciembre de 2017, cuando el Gobierno cambió su meta de inflación (la corrió de 8-12% a 15%) y quedó claro el condicionamiento del BCRA para fijar las tasas de las Lebac, que pasarían a competir por financiamiento directamente con las Letes.
Diego Martínez Burzaco, de MB Inversiones, opina que es probable que haya de a poco una migración de las Lebac más largas a las Letes, que podrían llegar a ser las nuevas vedettes de 2018(ofrecen 27% para los plazos más largos, que van de más de 3 meses a menos de un año, mientras que las Lebac largas bajaron hasta situarse en torno de 25%). “Va a haber seguramente una transición natural de los tenedores de Lebac de largo plazo hacia las Letes”, estima.
Para Juan Salerno, gerente de inversiones de Compass Group, las Lebac van a ir perdiendo atractivo, aunque eso no va a suceder de un día para otro. “La expectativa es que a mitad de año haya un nivel detasa de Lebac más baja que la actual. Debería estar cerca de 21% para fin de año, pero depende de cómo evolucione la inflación”, analiza el ejecutivo.
Además, las Lebac también perderían contra el dólar. “En diciembre ya perdieron”, destaca Salerno. La ecuación es fácil: el año cerró con un dólar a $18,62 y hoy está a$19,61 (con este valor del dólar mayorista, durante enero el tenedor de Lebac perdió 5%).
“En este escenario, lo aconsejable es diversificar. A través de fondos se puede distribuir el dinero en pesos, dólares y acciones. En este último caso, hay que tener en cuenta que en este enero el Merval rindió 10% más que las Lebac”, aconseja el especialista.
Según explica Martínez Burzaco, algo que no se preveía en 2017 era que el dólar pudiera subir al ritmo de la inflación, pero este año eso sí puede suceder. Por eso, volverán a ser atractivos los bonos en dólares y el dólar billete (aunque en este último caso lo más probable es que la gente se incline por las Letes).
Rodrigo Álvarez, director de la consultora Analytica, anticipa que a lo largo del año el BCRA irá reduciendo la tasa de interés de Lebac con algo más de libertad, dado el cambio de metas de inflación. “En el segundo semestre, pasado el impacto de la actualización de precios regulados sobre el nivel de precios, el BCRA tendrá despejado el panorama para continuar reduciendo la tasa de interés con un menor impacto en el nivel de precios. Estimamos que esa tasa quedará en 21%”, comenta.
Por su parte,José Vignoli, CEO de Invertir Online, cree que las Lebac le van a seguir ganando a la inflación. Pero el tema, agrega, está en ver qué piensa el cliente respecto del dólar. “Hoy se está transando a futuro a $22 (10% de devaluación). Si a eso se le suma el rendimiento que tiene un bono en dólares, lo que se ve es que se le gana por un punto a la inflación. “De todos modos, hoy comprar dólares y guardarlos en el colchón no es negocio”, acota.
También las acciones se meten en la carrera, pero están más indicadas para quienes están dispuestos a tomar cierto riesgo. “Para mí el mercado argentino de acciones se va a volver muy atractivo, máxime que es probable que en 2019 pasemos a ser mercado emergente. Pero nunca me inclinaría por poner todo en una sola opción, sino que diversificaría entre pesos, bonos en dólares y acciones”, recomienda Vignoli.
Así, alguien totalmente conservador debería apostar a bonos en dólares y Lebac; quien quiera tomar un poco de riesgo podría incluir acciones, y aquellos más arriesgados podrían hacer entradas más cortas en los IPO (emisiones primarias de acciones) que hay en el mercado hoy.
Plazo fijo, el gran perdedor
En tanto, un gran perdedor en el mundo inversor de los últimos dos años ha sido el plazo fijo. Según un informe de Invertir Online, durante 2017 el stock de plazos fijos en moneda nacional del sistema bancario creció por debajo de la inflación a una tasa de 19,79%. Mientras, el stock de Letras y Notas del Banco Central lo hizo al 68,42% anual.
¿Qué sucedió? Para Martín Kalos, director de Epyca Consultores, el plazo fijo se estancó porque los bancos tenían mucha liquidez y no necesitaban captar demasiados depósitos para dar los créditos que se les pedían. “Así, la tasa del plazo fijo era más baja que la que ofrecían otros instrumentos financieros, como las Lebac”, afirma.
Pero no solo contra las Lebac pierde el plazo fijo, sino también con otros instrumentos, como bonos (el PR 15 tiene una tasa de 27% anual), cauciones (a 30 días pagan 25%), cheques de pago diferido (27%).
Otro aspecto que influyó fue la mayor apertura del mercado de capitales que se dio con la llegada del gobierno de Mauricio Macri, según consigna La Nación.
“Se abrieron muchas opciones de inversión para el inversor común”, dice Juan Cruz Elizagaray, socio y country manager de Compass Group para la Argentina y Uruguay. Para Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, lo que sucede con el plazo fijo tiene que ver con un tema de fondeo de los bancos.

En esta entrevista charlamos sobre las novedades en el mercado cambiario; inflación y el panorama financiero para este año.

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“Queda claro que la diferencia de 3,5 veces más por sólo apretar un botón está relacionada al negocio de unos pocos. Como en muchos otros rubros, no se trata de un tema de costo argentino, sino de margen argentino”, comenta Mariano Sardáns, CEO de FDI.
A partir de marzo el mercado de cambios tendrá nuevos jugadores y en la City porteña esperan que de a poco se achique la brecha entre los valores de compra y venta de dólares, lo que en definitiva podría abaratar el precio del billete.
La semana pasada el directorio del Banco Central (BCRA) sancionó el marco normativo para que tanto empresas como individuos puedan participar del negocio de cambios. De esta manera se profundizará la desregulación del mercado cambiario, un proceso que había arrancado con la llegada del nuevo Gobierno, cuando a fines de 2015 se puso fin al cepo. Gracias a esta apertura, los supermercados y hoteles podrán dedicarse a la compra y venta de dólares, operaciones que ya se hacían pero que a partir de marzo dejarán de estar bajo la lupa, siempre que estén habilitados por el Central.

El objetivo del BCRA es “brindar mayor competencia y transparencia”, y así abaratar los costos. De hecho, un estudio de FDI comparó los spreads (diferencias entre cotizaciones de compra y venta) promedio de bancos argentinos y los de bancos estadounidenses y la diferencia es tres veces mayor: 2,56% versus 0,75%.
“Queda claro que la diferencia de 3,5 veces más por sólo apretar un botón está relacionada al negocio de unos pocos. Como en muchos otros rubros, no se trata de un tema de costo argentino, sino de margen argentino”, subrayó Mariano Sardáns, Ceo de la gerenciadora de patrimonios FDI. En la misma línea, agregó que esto no solo ocurre en el ámbito local, ya que en mercados como el uruguayo, las diferencias son incluso mayores: “Veamos los costos de compra/venta en Uruguay, país donde no hay control de cambios pero en donde los autorizados son cada vez menos. Hoy en día sólo hay 11 bancos habilitados, de los cuales sólo nueve realmente operan comercialmente. A su vez dos de éstos quieren vender sus operaciones. El resultado es un banco público, el Banco de la República Oriental del Uruguay, con más del 50% del mercado. Los números son evidentes; estamos hablando de un spread de casi 4%, un costo 50% superior al de Argentina y 500% mayor al de Estados Unidos”.
Al respecto, el operador y apoderado de Oubiña Cambios, Claudio García, opinó que primero es necesario confirmar quiénes serán los nuevos jugadores. “Creo que las grandes cadenas, como los supermercados, van a entrar en el negocio y ahí habrá que ver cuánto se podrá achica el spread. En teoría, lo que busca el Central con estas modificaciones es eso, pero va a llevar un par de meses hasta que se abaraten los costos”. García también señaló que hay que esperar a ver “con qué spread se paran”, dependiendo de esto, podría verse una lucha de precios entre bancos y comercios, pero enfatizó en que hasta que no arranque la inscripción, no se sabrá. “Calculo que si la intención es llevarse parte del negocio van a tratar de achicar los spreads para competir”, resumió.
Mientras tanto, del lado de los clásicos jugadores del mercado de cambios, los bancos, no ven en los nuevos participantes una amenaza. Un alto mando de una entidad local privada sostuvo que no deberían haber demasiados cambios en los spreads. Si bien el experto reconoció que la medida del BCRA impulsa una mayor competencia, cree que “la gente andará con bastante cuidado”, porque en general el argentino no sabe con exactitud la diferencia entre un dólar real y uno falso o las condiciones que tiene que tener el billete para ser aceptado. “No por malicia, sino por desconocimiento. Veo difícil que alguien que quiera dólares para el ahorro o para viajar al exterior elija comprarlos en un supermercado”, aclaró la fuente, quien pidió ser citado en off the record.
Según detalló el Banco Central, “las empresas de cualquier sector que operen de manera habitual en el Mercado Libre de Cambios podrán funcionar como agencia de cambios con el único requisito de inscribirse en el Registro de operadores de cambio”, una inscripción que luego será analizada por el organismo antes de tener el alta definitiva. En cuanto a las personas físicas, previo al registro, deberán haber constituido una Sociedad Anónima Unipersonal (SAU) o una Sociedad por Acciones Simplificadas (SAS).
Es la diferencia entre las cotizaciones de compra y de venta de los dólares que se negocian en la bolsa. Ayer el dólar Mep cerró a $ 19,58 para la compra y a $ 19,63 para venta; un spread de 0,25%.
De igual manera, el contado con liqui terminó a $ 19,59 y $ 19,64, respectivamente, lo que implica un spread de 0,26%. Cabe destacar que el porcentaje tiene incluida la comisión por compra/venta de títulos del 0,05%.