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“Lo que sucede con el plazo fijo tiene que ver con un tema de fondeo de los bancos”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Las Lebac (Letras del Banco Central) fueron las grandes estrellas de 2017 en materia de inversión financiera, pero su reinado empezó a tambalear y podría caer a manos de opciones más redituables, como las Letes (Letras del Tesoro Nacional) y los bonos en dólares. Un mix de esos tres instrumentos es lo que aconsejan los especialistas, en medio de un nuevo escenario en el que “diversificar la inversión” emerge como el mantra de 2018.
Diego Martínez Burzaco, de MB Inversiones, opina que es probable que haya de a poco una migración de las Lebac más largas a las Letes, que podrían llegar a ser las nuevas vedettes de 2018 (ofrecen 27% para los plazos más largos, que van de más de 3 meses a menos de un año, mientras que las Lebac largas bajaron hasta situarse en torno de 25%). “Va a haber seguramente una transición natural de los tenedores de Lebac de largo plazo hacia las Letes”, estima.

Para Juan Salerno, gerente de inversiones de Compass Group, las Lebac van a ir perdiendo atractivo, aunque eso no va a suceder de un día para otro. “La expectativa es que a mitad de año haya un nivel de tasa de Lebac más baja que la actual. Debería estar cerca de 21% para fin de año, pero depende de cómo evolucione la inflación”, analiza el ejecutivo.
Además, las Lebac también perderían contra el dólar. “En diciembre ya perdieron”, destaca Salerno. La ecuación es fácil: el año cerró con un dólar a $18,62 y hoy está a $19,61 (con este valor del dólar mayorista, durante enero el tenedor de Lebac perdió 5%). “En este escenario, lo aconsejable es diversificar. A través de fondos se puede distribuir el dinero en pesos, dólares y acciones. En este último caso, hay que tener en cuenta que en este enero el Merval rindió 10% más que las Lebac”, aconseja el especialista.
Por su parte, José Vignoli, CEO de Invertir Online, cree que las Lebac le van a seguir ganando a la inflación. Pero el tema, agrega, está en ver qué piensa el cliente respecto del dólar. “Hoy se está transando a futuro a $22 (10% de devaluación). Si a eso se le suma el rendimiento que tiene un bono en dólares, lo que se ve es que se le gana por un punto a la inflación. “De todos modos, hoy comprar dólares y guardarlos en el colchón no es negocio”, acota.
Así, alguien totalmente conservador debería apostar a bonos en dólares y Lebac; quien quiera tomar un poco de riesgo podría incluir acciones, y aquellos más arriesgados podrían hacer entradas más cortas en los IPO (emisiones primarias de acciones) que hay en el mercado hoy.
En tanto, un gran perdedor en el mundo inversor de los últimos dos años ha sido el plazo fijo. Según un informe de Invertir Online, durante 2017 el stock de plazos fijos en moneda nacional del sistema bancario creció por debajo de la inflación a una tasa de 19,79%. Mientras, el stock de Letras y Notas del Banco Central lo hizo al 68,42% anual.
¿Qué sucedió? Para Martín Kalos, director de Epyca Consultores, el plazo fijo se estancó porque los bancos tenían mucha liquidez y no necesitaban captar demasiados depósitos para dar los créditos que se les pedían. “Así, la tasa del plazo fijo era más baja que la que ofrecían otros instrumentos financieros, como las Lebac”, afirma.
Pero no solo contra las Lebac pierde el plazo fijo, sino también con otros instrumentos, como bonos (el PR 15 tiene una tasa de 27% anual), cauciones (a 30 días pagan 25%), cheques de pago diferido (27%).
Otro aspecto que influyó fue la mayor apertura del mercado de capitales que se dio con la llegada del gobierno de Mauricio Macri. “Se abrieron muchas opciones de inversión para el inversor común”, dice Juan Cruz Elizagaray, socio y country manager de Compass Group para la Argentina y Uruguay. Para Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, lo que sucede con el plazo fijo tiene que ver con un tema de fondeo de los bancos.

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“Los inversores con activos superiores al equivalente de u$s 100.000 deberían salir de los fondos comunes de inversión (FCI) y armar sus propias carteras con títulos que reflejen sus propias necesidades de flujos de fondos y rentas. “, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.
Obedece a que la reforma tributaria obliga a los FCI a enviarle a cada uno de sus inversores, al cierre de cada año, un informe tributario anual. Éste le reportará las ganancias -o pérdidas- originadas por las compras y ventas de títulos que hizo el fondo hasta el momento que el inversor retira su dinero o hasta el cierre del año, lo que se de antes. El informe también incluirá los ingresos originados por cobros de intereses y dividendos si existiesen. Todo esto se traslada a la posición tributaria del inversor: con base en este informe, el inversor deberá calcular los impuestos a pagar por el año.
El objetivo del FCI es la compra y venta diaria de títulos para hacer frente a los ingresos y retiros de dinero de sus clientes y lograr, en teoría, la mayor rentabilidad posible. “El objetivo no es la optimización de los impuestos del inversor, ni tampoco es su finalidad pensar en la conveniencia financiera para cada cliente”, alerta Sardáns.
A modo de ejemplo, indica que a un inversor podría convenirle más invertir en un bono en pesos que ajusta por inflación, que en una Lebac. Aún ganando con ambos la misma renta, con la primera opción pagaría menos impuestos que con la segunda. De la misma forma, un fondo que invierte en Lebac podría perjudicar tributariamente a la mayoría de sus inversores teniendo gran parte de sus tenencias con vencimiento en los dos últimos meses del 2018, trasladándole a sus clientes el impuesto a pagar en junio de 2019. Éstos quizás podrían haber colocado su dinero desde el inicio en una Lebac con vencimiento un par de meses después -enero o febrero de 2019-, y como los impuestos se pagan a partir de que la colocación venció (por lo percibido), el correspondiente a los intereses devengados durante el 2018 quedaría para pagar recién en mayo del 2020.
Así diferirían el pago del impuesto por más de un año (ventaja de por sí indiscutible en un contexto inflacionario), y ganarían a su vez intereses hasta ese pago. Esto es lo que se llama hacer planificación financiera e impositiva.
En este nuevo contexto, invertir vía FCI le será útil solamente al pequeño ahorrista. El blanqueo y el cierre del último año fiscal demostraron lo complejo y costoso -por tiempo y honorarios extras- que es calcular los impuestos derivados por tenencias en el extranjero. Ahora la reforma tributaria torna las cosas aún más complejas y obliga al inversor a agudizar la selección de profesionales que lo ayuden a planificar las decisiones de inversión y desinversión utilizando estrategias financieras e impositivas que contribuyan a maximizar las ganancias y a minimizar los costos, comisiones e impuestos. La reforma tributaria crea el impuesto a la renta financiera, pero además también agrega particularidades que dificultan la toma de decisiones de inversión y desinversión.
Se incorporaron dos alícuotas más (5% y 15%) para el cálculo de impuestos por ganancias originadas en inversiones hasta ahora exentas (las financieras argentinas e inmobiliarias). Para complicar más el panorama, éstas se aplican utilizando un nuevo método de cálculo de impuestos sutilmente diferente al que se usa actualmente para las inversiones gravadas. Pero el cambio más radical involucra nada menos que al inversor que usa FCI en Argentina.
A partir de la reforma tributaria, las personas empiezan a pagar desde este año el 5% de impuesto por los intereses y diferencias de precios originados por colocaciones en títulos públicos en pesos a tasa fija; 15% por los intereses ganados por colocaciones en títulos públicos a tasa variable y en dólares.

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“Creo que le están tirando los dólares por la cabeza, porque el Gobierno está pagando demasiada tasa” advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
En medio de una renovada avidez por los dólares, el Ministerio de Finanzas cerró con éxito su licitación de Letras del Tesoro. Con un dólar que quedó a un paso de $20 en las pizarras, la cartera que dirige Luis Caputo logró refinanciar el 100% de los vencimientos que tenía pendientes.
En la licitación de letras en dólares las ofertas alcanzaron u$s 4.916 millones, un aumento de 70% desde la última licitación. En total, se adjudicaron u$s 800 millones, que superaron a los u$s 500 millones que vencían ayer.
Según informó Finanzas en un comunicado, ayer se adjudicaron por licitación valor nominal u$s 400 millones de las Letras del Tesoro a 196 días (con vencimiento el 10 de agosto de este año ) y otros u$s 400 millones de las Letras del Tesoro a 364 días (con vencimiento el 25 de enero de 2019).
Concretamente, el monto total de las órdenes recibidas para la licitación de Letras del Tesoro alcanzó un valor nominal de u$s 4.915 millones, distribuido en u$s 3.174 millones para la Letra a 196 días y u$s 1.741 millones para la Letra a 364 días. Se recibieron 4.373 órdenes de compra.
Según indicaron operadores de la City se trata de la licitación más sobreofertada por lo menos desde las PASO de agosto pasado.
Comprar Letes permite dolarizar el portafolio, o parte de él, a una cotización menor que la que se ve en las pizarras de los bancos. Para Diego Falcone, head portfolio manager de Cohen S.A, esto puede ser un factor clave para explicar el boom de las letras del Tesoro. “Es una manera barata de hacerte de dólares. En estos días donde la cotización salta de a 20 centavos respecto de la rueda anterior, puede impulsar aún más la demanda”, dijo y agregó una máxima: “La sobreoferta de Letes está estrictamente vinculada a la volatilidad cambiaria del momento en que el Tesoro las licita”.
Falcone también señaló que en los fondos en dólares que administra también se vio esta “onda verde”. “En las últimas semanas vimos un crecimiento muy fuerte de la demanda en estos instrumentos, que venían un poco rezagados respecto a los FCI que invierten en pesos”, detalló.
Por su parte, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI afirmó que, además del creciente apetito por el dólar, el rendimiento de estas letras “es exagerado”. “Creo que le están tirando los dólares por la cabeza, porque el Gobierno está pagando demasiada tasa”, dijo. “No podes pagar más de lo que paga el AA19. En el mercado secundario de Letes, los inversores se las sacan de las manos”
Con todo, los analistas esperan que este año el tipo de cambio acompañe la evolución de la inflación y que por lo tanto, el interés de los ahorristas e inversores en dolarizarse, se mantenga. “Sería algo así como: decime qué inflación esperas y te digo qué dólar tendrás”, dijo Falcone.

“Creo que hay más conciencia de los ahorristas de que no conviene dejar el dinero quieto en cajas de ahorro o depósitos a la vista y comienzan a elegir a poner su dinero a tasas” comenta Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
Tras haber caído en términos reales en 2017, los depósitos a plazo comenzaron el año en alza, en línea con la reducción de tasas de referencia del Banco Central.
En los primeros dieciséis días de enero, los depósitos en pesos de crecían un 3,2% respecto del mismo período del mes anterior. Esto representa una suba respecto de lo que ocurría a principios de 2017, cuando en la primera quincena del año caían un 1%.
Según detalló la consultora Elypsis, el aumento de los depósitos a plazo privados es principalmente explicado por el incremento de los depósitos mayores a $1 millón que crecen un 5,2% respecto a diciembre.
Aunque estos números son incipientes para hablar de un cambio de tendencia, hay factores que pueden explicar estos movimientos. El primero es el estacional. `Muchas de estas empresas en diciembre tienen necesidades de caja, para pagar aguinaldos y demás, por lo que no es raro que en el último mes del año desarmen sus posiciones en plazos fijos y que en los primeros días de enero vuelvan a recomponerlas`, explicó Eric Ritondale, economista jefe de la consultora Econviews.
Sin embargo, otras razones podrían estar en juego. Por un lado, ante la fuerte demanda de crédito, especialmente de hipotecarios y personales durante 2017, los bancos se vieron obligados a subir las tasas que pagaban por sus depósitos desde la segunda mitad del año. Concretamente, las aumentaron en el semestre pasado en 350 puntos básicos en los plazos fijos de entre 30 y 44 días.
Este incremento del retorno que los ahorristas encuentran se dio de la mano con un cambio de reglas de juego en el mercado monetario. Primero, el hecho el Gobierno limitó a mediados de noviembre la posibilidad de las aseguradoras para acceder a las Lebac. Y hacia fines de diciembre el equipo económico anunció cambios en las metas de inflación que se tradujo en una reducción de las tasas de Lebac en los primeros días del año.
Fuentes bancadas señalaron que la fuerte demanda de plazos fijos en el segmento de banca corporativa está impulsada por los inversores institucionales, puntualmente las empresas de seguro, que buscan otro tipo de inversiones de corto, tras la prohibición de invertir en Lebac.
Esta demanda, acompañada de una baja de tasas de Lebac, dio aire a los bancos para pausar la suba de los rendimientos de depósitos a plazo mayoristas que se había iniciado en mayo pasado.
El segmento minorista parece actuar con otra dinámica. En los primeros días de enero, la tasa que los bancos les pagan a los ahorristas tuvo una leve mejora. `Hoy los bancos están más agresivos con las tasas para poder conseguir el fondeo que necesitan para prestar. Pero también creo que hay más conciencia de los ahorristas de que no conviene dejar el dinero quieto en cajas de ahorro o depósitos a la vista y comienzan a elegir a poner su dinero a tasas`, afirmó Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de Fondos FDI
Sardáns explicó que con la inflación en baja, los márgenes de ganancias de los bancos han comenzado a achicarse. `La tasa la fija el banco en relación al fondeo que necesita. Mientras la demanda de crédito se mantenga constante, las entidades deberán salir a captar más depósitos`, dijo.
Ritondale coincidió pero advirtió que la reducción del spread entre la tasa de Lebac y la TM20, que es la que los bancos pagan por depósitos a plazo superiores a $20 millones, se podrá constatar recién a fines de 2018. `Nosotros esperamos que este movimiento se de muy paulatinamente y que la convergencia de estas dos tasas se vea recién.
EL CRONISTA El Banco Central (BCRA) dispuso que los depósitos a plazo fijo estarán asegurados siempre y perciban una remuneración que no supere en 1,3 veces a la tasa promedio de los plazos fijos minoristas (hasta $ 100.000) del sistema financiero que informa la autoridad monetaria. El monto cubierto seguirá en $ 450.000.
Antes de esta modificación, Seguro de Depósitos S.A. (Sedesa) garantizaba todos los depósitos a plazo fijo sobre los que se hubiera pactado una tasa de interés que superara por hasta 2 puntos porcentuales anuales a la tasa pasiva para plazos equivalentes del Banco Nación. El decreto 30/2018 había eliminado ese tope sin especificar un nuevo límite. Por el contrario, había trascendido que todos los depósitos estarían cubiertos, más allá de la tasa que pagaran. Con la reglamentación del BCRA publicada el viernes en la comunicación `A` 6435, el organismo conducido por Federico Sturzenegger finalmente decidió establecer un tope de cobertura en 1,3 veces la tasa promedio de los plazos fijos de hasta $ 100.000. El monto límite, por su parte, continúa en $ 450.000. El cambio afecta principalmente a los plazos fijos, pero vale destacar que la garantía también alcanza a los depósitos en pesos y en moneda extranjera constituidos en cuenta corriente; caja de ahorros; cuenta sueldo, básica, gratuita universal y especiales; e inversiones a plazo.
La organización y puesta en funcionamiento del sistema de seguro de garantía de los depósitos bancarios se estableció en la Ley 24.485 y se reglamentó en abril de 1995, mediante el decreto 540. Ese trabajo fue encargado a Sedesa, una sociedad creada en ese mismo año con el objeto exclusivo de administrar el Fondo de Garantía de los Depósitos, cuyos accionistas son el Banco Central y las entidades financieras, representadas por Caja de Valores.
El Fondo de Garantía de Depósitos de Sedesa recibe aportes de las entidades bancadas, en la medida en que crece el stock de depósitos. El saldo al 30 de noviembre de 2017 (último dato disponible) superaba los $ 52.917 millones, lo que representaba cerca del 4% del total de depósitos del sector privado a la misma fecha.

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“Estamos convencidos de que las nuevas reglas de juego emitidas por la CNV generará un cambio virtuoso dentro de la industria de servicios financieros.” comenta Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
El mercado de capitales cerró el 2017 con el mejor resultado obtenido desde 2009 en cuanto al crecimiento de sus activos, y los ejecutivos de las compañías del sector remarcaron que el interés que despertó Argentina entre los inversores internacionales fue la causa del balance positivo. Al mismo tiempo destacaron que durante este año, esperan que el crecimiento económico se fortalezca y que los activos de las empresas sigan creciendo.
El gerente general de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), Jorge de Carli, mencionó que el Índice Merval acumulaba el año pasado una suba del 62,3% en pesos. “Se trata del mayor incremento desde el año 2009, cuando luego de la crisis financiera del 2008, el alza llegó al 95% en aquel año”, dijo.
En este sentido, de Carli proyectó que en el 2018 BYMA continuará desarrollando proyectos e iniciativas que buscarán ratificar y potenciar el importante crecimiento que ha experimentado durante el 2017. “Planeamos lanzar el nuevo Panel de Gobierno Corporativo, que buscará replicar la exitosa experiencia del mercado brasileño”, indicó.
Las reformas
A su turno, el director ejecutivo de Balanz Capital, Claudio Porcel, afirmó que el balance del año que pasó es positivo por la consolidación, necesaria y fundamental, para encarar el cambio que la Argentina necesita, y destacó que se espera que ocurra lo mismo con el proceso de reformas que se iniciará en el próximo año. “Vemos que el crecimiento económico se consolida en la Argentina y esperamos que se fortalezca aún más en el 2018”, indicó Porcel.
El director gerente del Grupo Intl FCStone, Juan Pablo Rechter, sostuvo también que el 2017 fue un año de cambios para el grupo en la Argentina, orientado a adaptar las distintas divisiones a las nuevas condiciones de los mercados financieros. Y destacó que, la apertura del país al mercado internacional, ha provocado un notorio interés de inversores extranjeros en activos financieros. “Somos muy optimistas con respecto a 2018. El rumbo económico de crecimiento que comenzó este año debería continuar, y en ese sentido los mercados de capitales argentinos van a acompañar. Esperamos un mayor flujo de negocios por parte de inversores internacionales”, dijo Rechter.
Por su parte, el presidente de Allaria Fondos, Néstor De Cesare, afirmó que los negocios evolucionaron de manera muy favorable durante 2017, con un crecimiento mayor al 125%, y más de $ 8.000 millones de activos bajo administración. “En términos de expectativas, la aprobación definitiva de la Ley de Financiamiento Productivo y la Reforma Fiscal introducirán una serie de cambios regulatorios que nos permitirán desarrollar nuevos negocios, sobre todo en estructuras que canalicen el ahorro a la inversión productiva en los sectores más dinámicos de la economía”, dijo De Cesare.
El presidente de FDI, Mariano Sardáns aseguró, en tanto, que la firma tuvo en 2017 un crecimiento “extraordinario”, y destacó que la figura del Agente Asesor Global de Inversiones que introdujo la CNV pone a la empresa en una situación de privilegio frente a competidores.
“Estamos convencidos de que las nuevas reglas de juego emitidas por la CNV generará un cambio virtuoso dentro de la industria de servicios financieros. Constituye un blanqueo para aquellos asesores que administran fondos en el exterior y que ahora pueden operar desde el país a cambio de estar registrados ante la CNV”, afirmó Sardáns.
Accionistas: “el apetito de inversión sobre productos argentinos ha crecido mucho”
El presidente de Puente, Federico Tomasevich, destacó que este gobierno acercó a la Argentina al mundo, e inversores internacionales se están volcando a hacerlo en acciones, bonos nacionales y provinciales y obligaciones negociables de empresas. “Realmente, el apetito de inversión sobre productos argentinos ha crecido mucho”, afirmó Tomasevich. “Lo que está claro es que la Argentina está cambiando muy positivamente. Este aumento del negocio seguirá adelante durante el 2018 y esperemos que mejore año tras año”, agregó.

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“Con el sintético, se puede ganar el doble que con las Letes” advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
El ruido político hace preguntar si conviene comprar dólares o seguir en pesos y continuar aprovechando las altas tasas que se pagan en Argentina en esta moneda. Una alternativa nada desdeñable, en cuanto a tasas se refiere, es hacer algo intermedio: seguir en pesos y colocarlos a plazo usando Lebac, pero cubriéndose con futuros de dólar, instrumento que actúa como un seguro de cambio.
En los últimos días, se alinearon los planetas para que esta combinación de operaciones arroje una tasa final en dólares más que tentadora. Por un lado, bajaron muy poco las tasas de Lebac, pues el Banco Central decidió mantenerlas en línea con el piso del corredor de pases (27,24% a 35 días) en la última licitación. Esto frenó las expectativas de devaluación del peso y, por ende, a que los costos de cobertura de tipo de cambio también cayeran significativamente en los últimos días.
Ambos factores crean la oportunidad para los inversores de obtener rendimientos sintéticos (Lebac más futuros de dólar) muy superiores a los que ofrecen instrumentos similares, como las Letes en dólares.
“Con el sintético, se puede ganar el doble que con las Letes”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI. De acuerdo a sus cálculos, comprando la Lebac de 63 días da una tasa del 26,62% anual (incluyendo la comisión que cobran del 0,05%). A eso hay que restarle el costo del seguro de cambio, cuya tasa implícita anual es del 20,72% (se incluye la comisión del 0,15% que cobran), lo que arroja una utilidad neta del 5,9% anual en dólares, contra 2,51% que rinde una Lete en dólares, al incluir la comisión del 0,02% que cobran.
En FDI remarcan que el plazo más largo es a 245 días, con una Lebac a 25,38% menos un seguro de cambio de 20,12%, lo que arroja una renta de 5,26% anual en dólares, contra 2,85% que rinde una Lete a ese plazo.
La operación es fácil de instrumentar, sencilla de operar y está al alcance de cualquier inversor o empresa. No se necesita ser millonario o una gran multinacional para acceder a esta solución. La clave pasa por las comisiones con las que se operan. La rentabilidad de las Lebac y las cotizaciones de los futuros de dólar lo determina el mercado. “La rentabilidad final, o sea lo que se lleva el inversor al final del día, lo determina cuánto paga de costos y comisiones. Acá esta la clave”, precisa Sardáns.
Federico Pérez, portfolio manager de Axis, coincide en que el sintético de Lebac más futuros de Rofex le gana a las Letes en todos los plazos de la curva: “Ahora bien, agregando algo de estrategia en base a un escenario factible, buscaría armar la pata en pesos los 245 días y la cobertura de cambio a los 180 días. Veo para la segunda mitad del año disminuyendo el riesgo de suba del tipo de cambio, así como la tasa nominal sustancialmente más baja. Por lo que haber alocado en tasas largas y quedar descubierto para la segunda mitad considero sería el posicionamiento óptimo”.
Para Mauro Mazza, de Bull Market, el sintético es una buena alternativa pensando en una potencial oleada vendedora en bonos largos de Argentina: “Con lo que vimos de venta de UBS en el tramo largo por casi u$s 200 millones, hacer parking en un sintético es una estrategia óptima. Más aún si se suma que la renta variable está muy encarecida a estos valores”.
Gustavo Cañonero, partner de SBS, señala que el sintético volvió a tener sentido, aunque a su juicio hay que agregarle el potencial costo impositivo de Rofex (35% sobre la ganancia de capital): “Igual luce atractiva la posición en dólares, pero sólo para el que esta dispuesto a aceptar la volatilidad que estos mercados muestran. Más largo el contrato menor eficiencia tiene. De todos modos, hoy se ven atractivos, siempre que se entienda el riesgo. En parte esto tiene que ver con una nueva estabilidad en la expectativa de depreciación, gracias a que el Central ha mostrado prudencia después del cambio de metas”.
La reforma tributaria no sólo crea el impuesto a la renta financiera, sino que también agrega particularidades que dificultan la toma de decisiones de inversión y desinversión.
Se incorporaron dos alícuotas más (5% y 15%) para el cálculo de impuestos por ganancias originadas en inversiones hasta ahora exentas (las financieras argentinas e inmobiliarias). Para complicar más el panorama, éstas se aplican utilizando un nuevo método de cálculo de impuestos sutilmente diferente al que se usa actualmente para las inversiones gravadas.
Pero el cambio más radical involucra nada menos que al inversor que usa fondos comunes de inversión (“FCI”) en Argentina.
La reforma obliga a los FCI a enviarle a cada uno de sus inversores al cierre de cada año, un informe tributario anual. Éste le reportará las ganancias -o pérdidas- originadas por las compras y ventas de títulos que hizo el fondo hasta el momento que el inversor retira su dinero o hasta el cierre del año, lo que se dé antes. El informe también incluirá los ingresos originados por cobros de intereses y/o dividendos (si existiesen). Todo esto se traslada a la posición tributaria del inversor: con base en este informe, el inversor deberá calcular los impuestos a pagar por el año fiscal.
El objetivo del FCI es la compra y venta diaria de títulos para hacer frente a los ingresos y/o retiros de dinero de sus clientes y lograr, en teoría, la mayor rentabilidad posible. El objetivo no es (ni lo fue nunca) la optimización de los impuestos del inversor, ni tampoco es su finalidad pensar en la conveniencia financiera para cada cliente.
A modo de ejemplo, a un inversor podría convenirle más invertir en un bono en pesos que ajusta por inflación, que en una Lebac. Aún ganando con ambos la misma renta, con la primera opción pagaría menos impuestos que con la segunda. De la misma forma, un fondo que invierte en Lebacs podría perjudicar tributariamente a la mayoría de sus inversores teniendo gran parte de sus tenencias con vencimiento en los dos últimos meses del 2018, trasladándole a sus inversores el impuesto a pagar en junio de 2019. Éstos quizás podrían haber colocado su dinero desde el inicio, en una Lebac con vencimiento un par de meses después -enero o febrero de 2019-, y como los impuestos se pagan a partir de que la colocación venció (por lo percibido), el correspondiente a los intereses devengados durante el 2018 quedaría para pagar recién en mayo del 2020. Así diferirían el pago del impuesto por más de un año (ventaja de por sí indiscutible en un contexto inflacionario), y ganarían a su vez intereses hasta ese pago. Esto es lo que se llama hacer planificación financiera e impositiva.
En este nuevo contexto, invertir vía FCI le será útil solamente al pequeño ahorrista. Aún con el incremento de puntos débiles de los FCI, seguirá siendo su manera de obtener la diversificación necesaria y, por tanto, sus altas comisiones serán un mal necesario. Los inversores con activos superiores al equivalente de u$s100.000 deberían salir de los FCI y armar sus propias carteras con títulos que reflejen sus propias necesidades de flujos de fondos y rentas. Esto les permitirá: (i) olvidarse de los costos innecesarios y altos que cobran los FCI; (ii) evitar pagar impuestos de más y de forma anticipada; y (iii) obtener una planificación a medida, un verdadero portafolio de inversión personalizado. Las ventajas propias de esa estrategia -correctamente aplicada- les permitirá solventar su costo con los ahorros mencionados.
El blanqueo y el cierre del último año fiscal demostraron lo complejo y costoso –por tiempo y honorarios extras- que es calcular los impuestos derivados por tenencias en el extranjero. Ahora la reforma tributaria torna las cosas aún más complejas y obliga al inversor a agudizar la selección de profesionales que lo ayuden a planificar las decisiones de inversión y desinversión utilizando estrategias financieras/impositivas que contribuyan a maximizar las ganancias y a minimizar los costos, comisiones e impuestos.
Mariano Sardáns
CEO
FDI – Gerenciadora de Patrimonios

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En esta nueva columna, Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios nos cuenta las últimas novedades del mercado.
Lebacs: lejos, la mejor alternativa de corto plazo en pesos. Hace tiempo vengo escuchando en los medios a especialistas que critican la política monetaria del Banco Central. Manifiestan que la tasa de las Lebacs y los Pases -estos últimos exclusivos para bancos- es innecesariamente alta para una economía con consumidores y empresas muy poco endeudados y que, por ende, no tendría efecto para bajar la inflación -al subir la tasa de interés, y en consecuencia el costo de endeudamiento, se desestimula el gasto/ consumo-.
Aunque es cierto que la suba de tasas no tendría demasiado efecto para bajar la inflación, ya que en gran parte está afectada por el incremento de ítems que aún siguen rezagados y que seguirán ajustando sus precios -servicios públicos y prepagas-, el mensaje parece estar dirigido a los ahorristas en pesos.
Yel mensaje es claro: `Si invertís en pesos, no sólo te protejo de la inflación, sino también te premio con una tasa de entre 3% y 5% por encima de ésta`. Similar política monetaria sigue Brasil desde hace muchos años, y ésta es la razón por la cual los brasileros piensan en reales y no en dólares.
Y al parecer el mensaje le está empezando a llegar a los ahorristas argentinos. Bonos argentinos: luego de computar impuestos, seguirán siendo la mejor opción de renta fija en dólares. Los inversores bien asesorados o informados saben que especular tratando de hacer diferencia con la compra/venta de bonos es sólo un negocio para el vendedor y la institución financiera para la que trabaja.
Los novatos que invirtieron en bonos argentinos durante los últimos veinte meses lo entendieron después de vivir el efecto Trump, el efecto Temer, la no-recalificación de Argentina como país emergente, y en las últimas semanas, después de vivir el efecto elecciones. Vivieron el `salgamos de bonos largos y pasemos a cortos`, después el `salgamos de cortos y pasemos de nuevo a largos`, y así cuatro o cinco veces durante el último año, siguiendo las recomendaciones de sus asesores. Terminaron dándose cuenta que el mejor negocio era comprar, mantenerlos aún a costa de las subas y bajas, y concentrarse en la reinversión de los intereses, tratando de minimizar los costos y las comisiones.
Días pasados, uno de los principales tributaristas de Argentina comentaba que fue contratado por una sociedad de bolsa líder para dar una charla sobre la reforma tributaria. Grande fue su sorpresa cuando, después de terminar su presentación, escuchó a uno de los analistas recomendar a la audiencia vender los bonos antes del cierre del año para después volver a comprarlos al inicio del 2018. La interpretación de la sociedad de bolsa era que de esta forma los inversores iban a evitar pagar luego el nuevo impuesto a la renta financiera por la apreciación del precio del bono desde el momento de la compra, cuando en realidad el borrador de la reforma es bien claro y establece que el precio que se tomará como `costo` será el del día a partir del cual se implementa la misma -seguramente el del ls de enero de 2018-. La creatividad en su máxima expresión para generar más comisiones.
Los bonos argentinos siguen teniendo recorrido para seguir subiendo de precio si el gobierno argentino continúa haciendo bien las cosas y prosigue con su `gradualismo` -no tan gradual-, aún a pesar del incremento de la tasa del bono a 10 años de EEUU.
Y tributariamente hablando, a pesar de la implementación del impuesto a la renta financiera, el 15% de alícuota que se pagaría por la renta de bonos argentinos es mucho menor que el 35% que se paga por las rentas de todas las demás alternativas de bonos internacionales. No nos olvidemos que la posición en bonos de Argentina, sus provincias y municipios también está exenta del impuesto a los bienes personales. Acciones argentinas: precios inflados por ahorristas que ni siquiera saben lo que es una acción.
Cuando hace un par de meses mi madre, maestra de educación especial, me comentó sobre su interés por invertir en acciones argentinas empecé a preocuparme seriamente. Ella no está preparada psicológicamente para ver caer el valor de su inversión siquiera un 15%, por más pequeña que ésta sea respecto a su patrimonio total. Si sucediese, su reacción sería `de libro`: asustada vendería de inmediato asumiendo la pérdida para `NUNCA MAS VOLVER`.
Miles son las personas con características similares a las de mi madre que veo invertir en acciones argentinas. Nadie les advierte respecto a la volatilidad que tiene este tipo de inversión, y mucho menos les informan respecto a que las valuaciones actuales son extremadamente altas, o siquiera las asesoran explicándoles que en el exterior hay mercados de acciones mucho más baratos que el argentino, con más volumen y con mejores reglas de juego. `Mi función no es avivarlos y perder la venta`, me comentaba el otro día un vendedor bursátil.
Claramente, una vez más, muchos inversores van a salir `lastimados` cuando el mercado de acciones corrija a la baja.

“No hay una cartera para todo el mundo sino una por cliente, según quiera dormir tranquilo o asegurarse un flujo de fondos necesario” opina Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
En las mesas de dinero de los bancos y los brokers recomiendan las apuestas por instrumentos en pesos, como Lebac. Acciones en duda. Compro dólares? ¿Vendo? La duda invadía a aquellos que tenía unos pesos o unos verdes de más en los últimos días de 2017 y los primeros de 2018. La moneda norteamericana venía subiendo frente al peso y aceleró su escalada cuando el Día de los Santos Inocentes, el 28 de diciembre, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y no el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, anunció el cambio de metas de inflación para 2018, tras un 2017 que cerró con 24,8%. Pero la lechuga, también apodada rúcula, bajó después de que este 9 de enero Sturzenegger apenas redujera la tasa de interés de referencia.
¿En qué invertir en este contexto? Aquí reunimos los consejos de nueve expertos del mercado y todos coinciden en que por ahora el que apuesta al dólar pierde.
Miguel Ángel Arrigoni, presidente de la sociedad First Capital Markets, advierte que `cualquier inversión hoy te da más que el dólar`. Pese a ello, Arrigoni señala que `hay gente que desconfía e igual se pasa al verde porque huele que las Lebac (Letras del Banco Central) son una opción transitoria candidata a algún tipo de reestructuración a futuro`. El asesor financiero descarta un default del instrumento principal de la política monetaria, pero alerta sobre su creciente stock, o `bola de nieve`, como la llaman algunos brokers. Por eso, Arrigoni sugiere invertir en bonos corporativos, como los securitizados, que las empresas emiten para anticipar los flujos de ciertos activos financieros.
En Global Agro Broker, el operador Agustín Álvarez observa que la leve baja de tasa del Central ratificó que `los activos en pesos siguen teniendo un rendimiento muy importante y que el descenso va a ser más suave que el especulado`. `Por supuesto que recomiendo las Lebac, pero también bonos provinciales que pagan una prima por sobre los soberanos (nacionales), como los de la ciudad y la provincia de Buenos Aires y los de Mendoza. Algunos de ellos ofrecen un piso de tasa. En fin, yo sugiero una cartera muy sobreponderada en posiciones en pesos. El mercado esperaba una baja de tasa de 150 puntos básicos, incluso algunos se habían cubierto por 200, y terminó bajando 75. Hubo que acomodar los precios de las cuentas locales. Habrá que ver si las cuentas externas vuelven a armar carry trade (la bicicleta financiera que implica altas ganancias en dólares con las Lebac) dados estos niveles (de tasa y tipo de cambio)`, analiza Álvarez.
En el agente de bolsa Allaria Ledesma, uno de sus directores, Jorge Podestá, opina que con la decisión del Central `va a seguir siendo bueno colocar la plata en activos en pesos a tasa fija`. Si Sturzenegger, también apodado Capitán Frío, hubiese aceptado la presión del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, de recortar más la tasa, `probablemente los inversores se hubiesen volcado a portafolios dolarizados y eso no hubiese sido bueno para la inflación, que arrancará el año con el arrastre del 3,1% de diciembre y los aumentos de tarifas de transporte, y eso no hubiese sido bueno para llegar a marzo o abril con una paritaria razonable`, según observa Podestá.
`Después de subir de 17 a 19 pesos en las últimas semanas, el dólar no tendrá saltos muy grandes, más allá de su volatilidad`, vaticina el director de Allaria Ledesma, en días en que cientos de argentinos que veranearán en el exterior llenan las casas de cambio del Microcentro porteño. `El que se había cubierto con dólares ahora vuelve al peso porque la tasa sigue interesante. Nos parece bueno invertir en Lebac, pero también hay mucho valor por ganar en acciones`, arriesga Podestá. Es que a pesar de que ya el año pasado fueron la opción de inversión más rentable, los títulos de propiedad de las compañías despiertan aún `mucho interés de inversores extranjeros por la expectativa de que a mediados de 2018 MSCI (Morgan Stanley Capital International) los eleve de la categoría de mercado fronterizo a emergente`, según el operador. Una decisión así, que se postergó en 2017 por las dudas sobre el impacto de las elecciones legislativas sobre el rumbo económico, bajaría aún más la dolarización de portafolios, agrega Podestá. `Sigue habiendo mucha renta en acciones de bancos, por el crecimiento del crédito, y de compañías de servicios públicos, por el alza de tarifas`, concluye.
Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios, aclara primero que `no hay una cartera para todo el mundo sino una por cliente, según quiera dormir tranquilo o asegurarse un flujo de fondos necesario`. Después aconseja las Lebac: `Claramente te cubre de la inflación. En 2017 te dio 4,7 puntos por encima. A corto plazo te da un tasón y seguirá así en la medida en que continúe esta política de cuidar al ahorrista. Por algo Brasil no piensa en dólares sino en reales más tasa Selic. Si las Lebac rindieran menos que la inflación, la gente se iría al dólar y se acabó el modelo económico del Gobierno`.
Sardáns también elogia los títulos públicos indexados por el índice CER, similar a la inflación, aunque advierte que existe poca oferta de este tipo: `Debería haber más fondeo con CER o Badlar (la tasa para grandes depósitos)`. Aunque `cada cliente es distinto`, el CEO de FDI admite que en promedio las carteras que él sugiere incluyen un tercio de Lebac a corto plazo, otro tanto de la misma letra a largo y el resto, bonos ajustados por CER.
¿Qué dicen en los bancos? El responsable del portafolio de inversiones de HSBC, Esteban Pereiro González, recomienda al inversor minorista y sin mucha experiencia que apunta a una apuesta hasta diciembre próximo: `Lo mejor es que invierta a través de fondos comunes de inversión porque implican costos más transparentes para entrar y salir. Depende de cada persona porque es distinto si está ahorrando, por ejemplo, para
CENTRAL FUERTE O DÉBIL
En el Banco Central admitían la lectura de algunos analis- E tas políticos de que la decisión de bajar poco la tasa de interés de referencia el 9 de enero supuso un gesto de recuperación de fortaleza de su presidente, Federico Sturzenegger, frente a la presión del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana. En cambio, en algunas mesas de dinero interpretaron que Sturzenegger tampoco tenía margen para reducirla mucho porque, dado el elevado stock que emitió de Lebac, corre el riesgo de que esos fondos se pasen en masa al dólar y se recrudezca la inflación.
En un banco extranjero sostenían: `La mayoría de mis colegas piensa que Sturzenegger sigue débil después del cambio de metas de inflación, y a pesar de haber bajado poco la tasa. Por ahora seguirá Sturzenegger, pero la duda es si seguirá dentro de unos meses si la economía se complica. Porque el cambio de metas demostró que la política monetaria se puso al servicio de la política para ganar las elecciones en 2019 y para eso en el Gobierno creen que se necesita que la economía crezca más, aunque la inflación esté en 15 o 20 por ciento`. En el Itaú, el gerente de investigación económica, Juan Carlos Barboza, opina: `Si bien el Central ratificó que las nuevas metas implican una política monetaria menos contractiva, sólo habría recortes de la tasa si los datos de inflación confirman el ritmo deseado de desinflación. Sigue habiendo una posibilidad de que se recorte la tasa en las próximas reuniones, aunque la probabilidad de una acción agresiva del Central parece baja en este momento`. Veremos cómo reacciona la Jefatura de Gabinete. `Hay gente que desconfía e igual se pasa al verde porque huele que las Lebac son una opción candidata a algún tipo de reestructuración.`
Comprar una casa en dólares. Pero el que tenga algo de dinero no debería poner más del 20% en instrumentos en dólares a través de fondos comunes de inversión que le den un 3% anual después de comisiones. El 80% restante, en pesos. Es muy difícil ganarles a las Lebac, pero no tenés Lebac a diciembre. Así que apuntaría a las Lebac a septiembre. Hay fondos comunes de inversión que invierten 90% en Lebac`. El operador del banco británico explica por qué la cartera 80% en pesos y 20% en dólares: `Es difícil saber a cuánto va a estar el tipo de cambio. Sufre cambios discretos. Cuando la gente se da cuenta de que está atrasado en dos o cuatro semanas pega un salto. Fue bastante evidente anticiparse al salto a principios de diciembre. En junio próximo quizá vuelva a estar recontra atrasado y puede que haya que cambiar el 80-20 para tener más dólares`.
A diferencia de Podestá, Pereiro González duda de las acciones: `A la hora de recomendar son el mayor signo de interrogación. Antes creíamos que el mercado argentino estaba hipersubdesarrollado y hoy sigue siendo chiquito, pero las empresas no están tan atractivas, los fundamentos no han cambiado mucho como para invertir en ellas, salvo algunos sectores. Claro que hace seis u ocho meses decíamos esto y las acciones siguieron subiendo…`.
En Galicia Administradora de Fondos, el manager de portfolios, Mariano Calviello, comienza por señalar las diferencias según los plazos y los objetivos del inversor. `El rendimiento en pesos es mayor que con dólares. A corto plazo, las tasas en pesos pagan más. A mediano y largo plazo, hay que ver cuánto se pone en pesos y cuánto en dólares. Para los más conservadores, mejor diversificar adecuadamente las monedas. El tipo de cambio es volátil, sujeto a cambios internacionales. Para posicionarse en pesos, hay que buscar activos soberanos ajustados por CER, que quedarán bien parados si sigue la baja de la tasa de referencia. Hay bonos soberanos en dólares que ofrecen buen rendimiento, mejor que los de otros países comparables. Obvio que los fondos comunes de inversión sirven para estas estrategias porque son más sencillos para ciertos inversores`, concluye Calviello.
En el Grupo GST, cuyos accionistas mayoritarios son Pablo Peralta y Roberto Domínguez, el CFO, Santiago González Pini, argumenta que, `como la decisión del Central fue clara, hoy es mejor volver a posicionarse más en pesos que en dólares`. Pero, según el jefe financiero de GST, las Lebac han perdido un poco de atractivo y por eso sugiere apostar por activos en Badlar, `que tiene más resistencia a bajar`. Por ejemplo, la ciudad de Buenos Aires se fondeó en Badlar, así como bancos que necesitan fondeo para prestar y otras empresas.
`Con el cambio de metas de inflación y la relajación gradual de la tasa, miremos algunos activos con CER más un 5%, como títulos Discount en pesos o plazos fijos de bancos con CER`, opina González Pini, que mantiene algo de expectativas por las acciones: `Cuando bajan las tasas y activás la economía, es bueno para el sector corporativo. Pero ya no vas a entrar barato en acciones`.
En el brasileño Itaú Asset Management, el manager de portfolios, Luciano María, aconseja: `Optamos por estar posicionados en fondos que tengan participación en Lebacs. Vemos como vehículo el fondo Goal Renta Pesos, que se encuentra invertido 100% en Lebac, con una tasa real del 7% contra la inflación. Resulta interesante seguir aprovechando el carry trade`.
En la mesa de dinero de otro banco extranjero también miran las Lebac: `Con la tendencia a la apreciación del tipo de cambio, no son buenos los instrumentos en dólares. Sí los bonos indexados, los plazos fijos en UVA, aunque el Banco Central sólo los permite mínimo a 180 días. Lo mejor es endeudarte en dólares y aplicarlo en pesos. Por eso el agro toma en dólares. Y lo que está barato son los inmuebles, si mirás la evolución del crédito hipotecario`. ?

“Estamos convencidos de que las nuevas reglas de juego emitidas por la CNV generará un cambio virtuoso dentro de la industria de servicios financieros.” comenta Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
Por el interés de los inversores internacionales, el Merval cerró 2017 con el mejor resultado desde 2009 en crecimiento de activos. El índice Merval acumuló el año pasado una suba del 62,3% en pesos, el mayor incremento desde el 2009 El mercado de capitales cerró el año pasado con el mejor resultado desde 2009 en crecimiento de activos por el interés que despertó Argentina entre los inversores internacionales.
El gerente general de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA), Jorge De Carli, mencionó que el índice Merval acumuló el año pasado una suba del 62,3% en pesos y `se trata del mayor incremento desde el 2009, cuando luego de la crisis financiera de 2008 el alza llegó al 95%`.
De Carli proyectó que `en 2018 el ByMA continuará desarrollando proyectos e iniciativas que buscarán ratificar y potenciar el importante crecimiento que tuvo durante el último año`. `Planeamos lanzar el nuevo Panel de Gobierno Corporativo, que buscará replicar la exitosa experiencia del mercado brasileño`, indicó.
El director gerente del Grupo Intl FCStone, Juan Pablo Rechter, sostuvo que `fue un año de cambios para el grupo en Argentina, orientado a adaptar las distintas divisiones a las nuevas condiciones de los mercados financieros`, y destacó que `con la apertura del país al mercado internacional fue notorio el interés de inversores extranjeros en activos financieros`.
`El rumbo económico de crecimiento que comenzó este año debería continuar y en ese sentido los mercados de capitales argentinos van a acompañar. Esperamos un mayor flujo de negocios por parte de inversores internacionales`, estimó Rechter.
El presidente de Allaria Fondos, Néstor De Cesare, afirmó que `los negocios evolucionaron de manera muy favorable durante 2017, con un crecimiento mayor al 125%, y más de $ 8.000 millones de activos bajo administración`.
`En términos de expectativas, la aprobación definitiva de la Ley de Financiamiento Productivo y la Reforma Fiscal introducirán una serie de cambios regulatorios que nos permitirán desarrollar nuevos negocios, sobre todo en estructuras que canalicen el ahorro a la inversión productiva en los sectores más dinámicos de nuestra economía`, subrayó De Cesare.
Por su parte, el presidente de FDI Mariano Sardáns aseguró que `cerramos un 2017 con un crecimiento extraordinario`, y destacó que `la figura del Agente Asesor Global de Inversiones que introdujo la CNV, a la cual nos estamos sumando, nos pone en una situación de privilegio frente a competidores indirectos`.
`Estamos convencidos de que las nuevas reglas de juego emitidas por la CNV generará un cambio virtuoso dentro de la industria de servicios financieros. Constituye un `blanqueo` para aquellos asesores que administran fondos en el exterior y que ahora pueden operar desde el país a cambio de estar registrados ante la CNV`, afirmó Sardáns.
Por su parte, el presidente de Puente, Federico Tomasevich, destacó que `este gobierno acercó a la Argentina al mundo, e inversores internacionales se están volcando a hacerlo en acciones, bonos nacionales y provinciales y obligaciones negociables de empresas`. `Sin dudas que la reforma de ley del mercado de capitales, la fiscal y la laboral serán instrumentos que potenciarán mucho a nuestra industria`, estimó.