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“Suiza acaba de publicar el listado de países con los cuales intercambia información financiera en forma automática; la Argentina está en ese listado, con efectos a partir del 1° de enero de 2018″” comenta Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
Luego de levantar la copa para brindar, el domingo por la noche, varios contribuyentes con cuentas en Suiza tendrán motivos para empezar a preocuparse. Es que en 2018 empezará a tener vigencia el tratado de intercambio de información tributaria en forma automática entre la Argentina y Suiza.
Fuentes diplomáticas suizas confirmaron a LA NACION que “se han terminado todos los trámites para que el acuerdo comience a aplicarse en 2018”.
De todos modos, fuentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) precisaron que si bien comenzará a regir el año entrante, el primer intercambio automático se concretará sólo en 2019, aunque incluyendo períodos fiscales previos.
El tributarista César Litvin dijo que “el primer intercambio será en septiembre próximo, respecto de los ejercicios de 2016 en adelante y, para las cuentas nuevas, desde 2017”.
El acuerdo fue negociado entre el gobierno suizo y el jefe de la AFIP, Alberto Abad, quien viajó a Berna para terminarlo.
Una vez que se concretó el ingreso de Suiza al acuerdo multilateral de intercambio de información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), empezaron a cerrarse los acuerdos bilaterales.
Mariano Sardáns, de FDI, dijo que “Suiza acaba de publicar el listado de países con los cuales intercambia información financiera en forma automática; la Argentina está en ese listado, con efectos a partir del 1° de enero de 2018”.
“Se calcula que entre el 20 y el 25 por ciento de los argentinos que tienen activos en el extranjero no entraron en el blanqueo. Un gran porcentaje de ellos es porque se jugaron por la prescripción impositiva, ya sea una estrategia recomendada por sus asesores tributaristas o porque se autorrecetaron”, explicó.
“Dado que al cierre de este año prescribe 2010, los impuestos adeudados -más las multas, los punitorios y demás ítems- son los correspondientes a los años siguientes”, agregó.
Por esta razón, indicó, “la conveniencia de haber entrado al blanqueo versus la prescripción impositiva depende fundamentalmente de los movimientos que tuvo la cuenta -dinero ingresado y salidas- desde 2011 para adelante”.
“No está de más aclarar que aún está vigente la ley penal cambiaria, con lo cual podría haber demandas también en este fuero dependiendo de los destinos y orígenes del dinero que tocó la cuenta (interacciones con casas de cambio, por ejemplo, que luego se comprueben o tengan ya procesos abiertos por haber operado en efectivo con clientes; hay varias dando datos de sus clientes pasados)”, afirmó.

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“Suiza acaba de publicar el listado de países con los cuales intercambia información financiera en forma automática; la Argentina está en ese listado, con efectos a partir del 1° de enero de 2018” explica Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
Luego de levantar la copa para brindar, el domingo por la noche, varios contribuyentes con cuentas en Suiza tendrán motivos para empezar a preocuparse.
Es que en 2018 empezará a tener vigencia el tratado de intercambio de información tributaria en forma automática entre la Argentina y Suiza.
De todos modos, fuentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) precisaron que si bien comenzará a regir el año entrante, el primer intercambio automático se concretará sólo en 2019, aunque incluyendo períodos fiscales previos.
El tributarista César Litvin dijo a La Nación que “el primer intercambio será en septiembre próximo, respecto de los ejercicios de 2016 en adelante y, para las cuentas nuevas, desde 2017“.
El acuerdo fue negociado entre el gobierno suizo y el jefe de la AFIP, Alberto Abad, quien viajó a Berna para terminarlo.
Una vez que se concretó el ingreso de Suiza al acuerdo multilateral de intercambio de información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), empezaron a cerrarse los acuerdos bilaterales.
Mariano Sardáns, de FDI, dijo que “Suiza acaba de publicar el listado de países con los cuales intercambia información financiera en forma automática; la Argentina está en ese listado, con efectos a partir del 1° de enero de 2018″.
“Se calcula que entre el 20 y el 25% de los argentinos que tienen activos en el extranjero no entraron en el blanqueo. Un gran porcentaje de ellos es porque se jugaron por la prescripción impositiva, ya sea una estrategia recomendada por sus asesores tributaristas o porque se autorrecetaron”, explicó.
“Dado que al cierre de este año prescribe 2010, los impuestos adeudados -más las multas, los punitorios y demás ítems- son los correspondientes a los años siguientes”, agregó.
“No está de más aclarar que aún está vigente la ley penal cambiaria, con lo cual podría haber demandas también en este fuero dependiendo de los destinos y orígenes del dinero que tocó la cuenta (interacciones con casas de cambio, por ejemplo, que luego se comprueben o tengan ya procesos abiertos por haber operado en efectivo con clientes; hay varias dando datos de sus clientes pasados)”, afirmó.

“Si los salarios aumentan en la misma línea que la inflación, no habrá cambios” aclara Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
El anuncio de la relajación de la meta de inflación para 2018 al 15% y un dólar por encima de los 19 pesos son variables que afectan directamente a un mercado inmobiliario en el que las operaciones con crédito crecen a un ritmo de 173% en la Capital Federal y las propiedades usadas que son las que califican para la financiación porque se pueden escriturar aún se venden en dólares.
Hay que tener en cuenta que la escritura recién se firma a los dos meses desde que se asigna el crédito. Ese es el momento en el que la entidad bancaria presta los pesos que el comprador necesita reconvertir en dólares al tipo de cambio de ese día. `La gente siente pánico porque no sabe si llegará con el dinero`, describe Horacio Benvenuto, gerente general de la inmobiliaria Izrastzoff.
La corrección del tipo de cambio, que en diciembre fue de 11%, exigirá que quien vaya a sacar un crédito, principal motor de la demanda, tendrá que contar con más pesos de ahorro que hace unos días para cubrir el 20 o 30% del valor de la propiedad que exigen este tipo de líneas. `Por cada US$ 100.000 de valor de vivienda financiada con crédito hipotecario habrá que poner $ 200.000 adicionales sólo por el cambio de cotización del dólar en los últimos 15 días`, detalla el economista Ariel Setton.
Benvenuto relata un caso en el que el aumento de la tasa del crédito sumado al del dólar lo dejaba sin posibilidad de compra y la salida fue cambiar de banco: pasó de uno que le financiaba 70% del valor de la unidad a otro que le prestaba el 75%. También hay operaciones de US$ 295.000 en las que los futuros propietarios están saliendo a buscar entre conocidos alguien que les preste diferencias de apenas US$ 6000.
José Rozados, director de la consultora Reporte Inmobiliario, advierte que, para evitar este tipo de sorpresas, es aconsejable que quien vaya a sacar un crédito tenga un adicional del 30 por ciento.
Otra forma de mitigar el riesgo de la caída de la operación es, para quien tiene una mayor capacidad en la relación cuota-ingreso, comprometer una mayor parte de su sueldo hoy el promedio es 58% y pedir más dinero de lo que vale la propiedad.
`El impacto en los que alcanzan el ahorro previo es menor porque lo que mira el tomador no es el precio final, sino el valor de la cuota, que sigue siendo similar al de un alquiler, que además le permite seguir capitalizándose`, minimiza el desarrollador Gonzalo Monarca, aunque aclara que una mayor inflación extiende los plazos ya que la normativa vigente de los créditos UVA contempla que si sube un 10% más que lo que se actualizan los salarios, el deudor hipotecario puede solicitar la extensión del plazo de su crédito en un 25%. `Si los salarios aumentan en la misma línea que la inflación, no habrá cambios`, aclara Mariano Sardáns, director de la gerenciadora de patrimonio FDI.
En el caso de los proyectos nuevos, que en general se venden y financian directamente en UVA, el efecto será nulo. `Son correcciones que generan algún sobresalto en el corto plazo, pero en el largo ayudan porque se generan metas realistas y creíbles`, relata Sebastián Sommer, director de la desarrolladora CasasArg, una de las primeras en lanzar un emprendimiento nuevo para la clase media. Costo de la construcción
Monarca reconoce que en dólares el valor del metro cuadrado disminuirá, pero igual no se espera una baja en el valor de las propiedades. `Hemos atravesado devaluaciones más grandes en un contexto recesivo para el sector y los valores en dólares no se tocaron`, agrega Rozados.
Un dato clave es que la suba de las propiedades les ganó a otras variables: hasta noviembre el precio de los departamentos usados aumentó 12% en dólares, porcentaje al que si se le suma la corrección del tipo de cambio, el incremento en pesos supera al 28,4%, según datos de Reporte Inmobiliario. Un número que da por encima de la inflación e incluso de la UVA que entre enero de 2017 y el mismo mes de 2018 habrá registrado una suba del 22,5 por ciento.
Lo que sí disminuirá es el valor del costo de construcción en dólares, que hoy alcanza niveles récord de US$ 1500/m2

En esta nueva columna Mariano Sardáns nos da su punto de vista sobre la nueva reforma tributaria.
La reforma tributaria trae consigo una complejidad para los inversores y sus asesores financieros, inmobiliarios y tributarios sobre la que parece no haber conciencia, o por lo menos nadie menciona.
No sólo se `crean` nuevos impuestos al remover exenciones, sino que también se agregan particularidades que dificultan la toma de decisiones de inversión y desinversión, su registro y seguimiento, el cálculo posterior de los impuestos a pagar y el registro de pérdidas para ser tomadas a cuenta de ganancias futuras.
Se suman nuevas alícuotas y otro método de cálculo de impuestos. No sólo se incorporan dos alícuotas más (5% y 15%) para el cálculo de los impuestos para ganancias originadas vía inversiones que hasta ahora estaban exentas (las financieras argentinas e inmobiliarias), sino que éstas se aplican utilizando un método de cálculo de impuestos `sutilmente` diferente al que se usa para las inversiones que hoy están gravadas. En definitiva, dos alícuotas y un método de cálculo más.
En algunos casos será más conveniente pagar el 15% que el 5%. Muchos inversores se encontrarán con la sorpresa tardía de que para lograr el mismo objetivo de inversión hubiese sido mejor optar por una alternativa de inversión gravada por la alícuota del 15% frente a la otra que en teoría pagaba 5%. Nos referimos a inversiones comparables y en la misma moneda.
Los inversores deberán rever el uso de los fondos comunes de inversión (FCI) en Argentina. La reforma obliga a los FCI a informar a cada inversor mediante un informe tributario anual, las ganancias o pérdidas como consecuencia de las compras y ventas de los diversos títulos que hizo el fondo hasta el momento del rescate de las cuotapartes o al cierre del año, junto con los ingresos originados en el período por cobros de intereses.
El problema que se le suscita a los inversores es que el foco de los FCI está en la compra y venta diaria de títulos de acuerdo a sus necesidades de liquidez y en la búsqueda de lograr la mayor rentabilidad posible, pero nunca, aunque quisiesen, en lo que tributariamente es más conveniente para cada inversor.
Dicho esto, cada compra y venta -innecesaria o no- que realiza el fondo, implicará una realización de ganancias y pérdidas que se le trasladarán al inversor y que por lo tanto afectará el cálculo de sus impuestos a pagar, cuando por ejemplo podría haber diferido el pago del mismo hasta el año siguiente, en caso de tratarse de una colocación a plazo y en cabeza propia.
Si tenemos en cuenta que un fondo del tipo money market (los que tiene Lebacs, entre otras tenencias) puede tener títulos que pagarán el 5% de alícuota y otros el 15% (ambos denominados en pesos), la reforma modificará sustancialmente lo que anteriormente podía considerarse `conveniente` para el fondo e incluso para el inversor, aun cumpliendo dicho fondo con sus objetivos de liquidez y renta.
El ejemplo extremo lo tenemos con los fondos llamados `balanceados`, los cuales tienen adentro bonos en pesos, en dólares, acciones argentinas, acciones del exterior y títulos indexados, todos gravados por diferentes alícuotas y con diferentes métodos de cálculo. Un cóctel que puede resultar mortal para las finanzas e impuestos del inversor.
Además, se incorpora un índice de ajuste por inflación para algunas inversiones, como inmuebles. Aunque en principio este ajuste por inflación parece reconocer que la `verdadera ganancia` por la que se debe pagar impuestos es por la porción que supera la inflación, le implicará a los inversores particulares un registro y seguimiento del `valor técnico` y costos deducibles que son propios de la administración financiera de una empresa. Similar trabajo deberá realizarse cuando se trate de títulos indexados.
También, las sociedades y fideicomisos extranjeros se terminan como vehículo para diferir el pago del impuesto a las ganancias. La reforma obliga a `transparentar` todo tipo de ganancias que se reciban dentro de estos vehículos, lo cual obligará a sus propietarios a estudiar cuidadosamente qué y cuándo se compra, y qué y cuándo se vende; lo que en la práctica se conoce como planificación fiscal y financiera. La mayoría de estos propietarios se encuentran `huérfanos` de este asesoramiento, que deberá ser integral y personalizado para que su situación se vea optimizada.
El blanqueo y el cierre del último año fiscal demostraron lo complejo y costoso por tiempo y honorarios extras que es calcular los impuestos derivados por tenencias en el extranjero. Miles de contribuyentes tienen aún pendiente la presentación de sus declaraciones juradas del 2016 que debió haberse realizado antes de junio de 2017, lo cual les significará fuertes multas.
La reforma torna las cosas aún más complejas y obliga al inversor a agudizar la selección de profesionales que lo ayuden a planificar las decisiones de inversión y desinversión utilizando estrategias que contribuyan a maximizar ganancias y minimizar costos.

En esta entrevista charlamos sobre los nuevos anuncios en materia financiera. El dólar; el peso; las tasas y el panorama para el año 2018.

En esta entrevista charlamos sobre los nuevos anuncios en materia financiera. El dólar; el peso; las tasas y el panorama para el año 2018.

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Hoy charlamos sobre el 401K y su versión argentina.

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“El carry trade siempre va a funcionar, pueden haber situaciones de volatilidad de corto plazo, pero si salta el dólar sabés que el banco central se preocupa en proteger el ahorro de los pesos y sube la tasa” comenta Mariano Sardáns CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios.
Pese a que el dólar escaló hasta nuevos máximos históricos y el Banco Central (BCRA) bajó las tasas de las Lebac en el mercado secundario, el carry trade sigue vigente.
El dólar trepó 20 centavos ayer, hasta $ 18,22, y las tasas de las letra más corta se ubican en casi 29%, lo que deja en el año una depreciación del peso de 12,7% y 27,7% de ganancias por “rolleo” (mes a mes) con Lebac; en definitiva, un rendimiento de 13,3% en moneda dura.
Es el quinto mes consecutivo que el carry da saldo a favor. Si bien a mediados de año el resultado fue negativo en las semanas previas a la elecciones primarias producto de la enorme incertidumbre que generaba en el mercado la candidatura de la ex presidenta Cristina Fernández, ya con la victoria de Cambiemos en las PASO volvieron las ganancias en dólares.
Teniendo en cuenta la fecha de cada licitación de las letras, en MB Inversiones calcularon que en agosto el carry trade rindió 3,2%, en septiembre un 2,3%, en octubre el 1%, en noviembre un 0,8% y en diciembre el 1,3%.
“Es una cuestión estructural del país. Un sector público ávido de financiamiento, siendo la forma más barata la emisión de deuda en moneda extranjera, ya que en el mundo también hay mucha liquidez y bajas tasas, y todos esos dólares son vendidos en el mercado y aspirados por las Lebac. Es una preponderancia del peso por sobre el dólar, y encima la letras tienen tasas muy por encima de la expectativa de inflación, ahí es cuando vemos retornos tan altos”, señaló Nery Persichini, economista Jefe de MB Inversiones.
Es que para anular la ganancia de carry trade en el año, el dólar mayorista debería subir por encima de $ 20,24. Devaluarse un 13,3% desde el valor actual hasta fin de año, algo muy poco probable.
Por su parte, Mariano Sardáns, Ceo de la gerenciadora de patrimonios FDI, explicó que tal como sucede en los países de la región, como Brasil, Uruguay o Chile, cuando el banco central tiene una política monetaria con una tasa entre 3% y 5% por arriba de la inflación, siempre el dólar está retrasado.
“La diferencia es que nosotros recién llevamos dos años de esta política y en Brasil llevan 40 años. Por eso es que allá no hablan más del dólar retrasado, saben que invertir en reales siempre ganan muchísimo más que en dólares. Eso hace que los brasileños inviertan en su moneda. El carry trade siempre va a funcionar, pueden haber situaciones de volatilidad de corto plazo, pero si salta el dólar sabés que el banco central se preocupa en proteger el ahorro de los pesos y sube la tasa”, subrayó Sardáns.
En tanto, Persichini considera que “el carry tendrá vida en el mediano plazo en tanto sigan coexistiendo un gradualismo fiscal financiado con deuda en dólares y una política monetaria restrictiva que impulse elevadas tasas reales de interés, y que el mundo siga comprando la historia argentina”.
En esa línea, agregó que “condiciones internacionales todavía estables, la expectativa de ingreso de Argentina al grupo de emergentes en 2018 y la lectura positiva de las reformas que el Gobierno está logrando aprobar en el Congreso juegan a favor del ingreso de flujos de capitales”.