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Mariano Sardáns en Canal E

Fecha: 12 de Marzo, 2026

El analista financiero, Mariano Sardáns, habló con Canal E y analizó que la salida de depósitos de argentinos desde Uruguay hacia Estados Unidos se consolida como una tendencia creciente en el sistema financiero regional.

Según Mariano Sardáns, el problema no radica en la solidez del sistema uruguayo: “Uruguay no tiene un problema sistémico ni un problema bancario, Uruguay, el sistema bancario es bien fuerte, es simplemente un tema de servicio, un tema de costo”.

La tendencia internacional de las inversiones

En ese sentido, remarcó que el factor clave es la competitividad internacional: “La gente hoy, a través de las redes, sabe perfectamente que el lugar más conveniente donde tener su dinero es los Estados Unidos, porque es el lugar más barato, más competitivo, más pro-cliente”.

A pesar de la migración, Uruguay no desaparece del mapa financiero. Sardáns explicó que muchos argentinos aún utilizan cuentas en ese país como puente para canalizar fondos hacia brokers en Estados Unidos: “Las cuentas bancarias se siguen abriendo en Uruguay, pero simplemente para hacer ese puente, para hacer esa triangulación”.

Cómo se llega a un broker en Estados Unidos

Esto responde a restricciones locales: “Para girar a un broker desde Argentina tenés que salir por el contado con liqui. O sea, ahí tenés un costo del 3%”. En contraste, detalló que, “salir desde tu banco a una cuenta bancaria a nombre de Mariano en Uruguay, en Estados Unidos te sale cero, cero te sale”.

El atractivo del sistema financiero estadounidense no se limita a menores costos operativos. El entrevistado destacó la seguridad jurídica y regulatoria: “Tenés atrás reguladores como la SEC, que están atrás de cualquier malapraxis y como mínimo te sacan la licencia o vas preso”.

Además, subrayó beneficios concretos en inversiones: “En los Estados Unidos vos podés comprar títulos argentinos a mejor precio que en Argentina y custodiarlos sin costos”. Incluso precisó diferencias en rendimientos: “Te diría un 1% como mínimo” de ahorro en costos. Esto se suma a comisiones inexistentes en dividendos: “En Estados Unidos, el cobro de un dividendo es cero”.

Fuente: Canal E y Perfil

LA NACIÓN – PARAGUAY: Paraguay, entre oportunidades y riesgos ante el nuevo escenario energético global

Fecha: 12 de Abril, 2026

LA NACIÓN – PARAGUAY: Paraguay, entre oportunidades y riesgos ante el nuevo escenario energético global

El actual shock de oferta en el mercado petrolero, con el Brent en torno a USD 110-115 por barril y riesgos de prolongación por el conflicto en el estrecho de Ormuz, está redibujando el equilibrio económico en América Latina. Según Mariano Sardáns, CEO de la gerencia de patrimonios FDI, Brasil y Argentina emergen como los principales ganadores, mientras Paraguay se ubica en una posición intermedia con vulnerabilidades claras.

En conversación con La Nación/Nación Media explicó que los países productores netos de energía capitalizan directamente el alza del crudo. Brasil, con una producción estimada entre 4.0 y 4,2 millones de barriles diarios en 2026, ya registra un superávit energético equivalente a cerca del 1,1 % de su PIB, mientras que cada incremento de USD 10 en el precio del petróleo le genera unos USD 4.000 millones adicionales.

Argentina, por su parte, consolidó su transformación energética con Vaca Muerta, alcanzando una producción de 810.000 barriles diarios y proyectando un superávit energético de entre USD 10.000 y USD 14.000 millones este año.

“Ambos países pasaron de ser vulnerables a convertirse en generadores netos de dólares en la región”, sostuvo Sardáns, al destacar que el ingreso adicional por exportaciones energéticas compensa con holgura los matores costos en insumos agrícolas.

Para Paraguay, el escenario es más complejo. Si bien cuenta con ventajas estructurales, como generación eléctrica 100% renovable a partir de Itaipú y Yacyretá, estabilidad cambiaria y un sector agrícola competitivo, su alta dependencia de combustibles importados lo expone a un impacto negativo en costos.

El país enfrenta encarecimiento significativo en la importación de diésel y naftas, sumando a un aumento de los costos logísticos por su condición de país sin litoral. Según Sardáns, esto podría traducirse en incrementos de entre 15% y 25% en fletes fluviales y terrestres, afectando directamente la competitividad de las exportaciones, especialmente soja y maíz, que representan más del 60% de los envíos.

A esto se suma el encarecimiento de fertilizantes y maquinaria agrícola, lo que presiona los márgenes del sector productivo. “El impacto neto para Paraguay puede ser negativo, con inflación importada y pérdida de competitividad”, indicó, citando estimaciones de firmas internacionales.

No obstante, el analista destacó que el país mantiene “colchones” relevantes. Entre ellos, el récord proyectado de producción de soja, con 11,5 millones de toneladas en la campaña 2025/26, que podría beneficiarse de precios internacionales más altos. También resaltó la estabilidad del guaraní, considerado la moneda más estable de América Latina en 2025, con reservas internacionales cercanas al 22% del PIB.

En este contexto, Sardáns planeó una hoja de ruta para mitigar el impacto si el shock se prolonga. Entre las medidas prioritarias mencionó subsidios temporales focalizados a combustibles, reducción de impuestos, diversificación de proveedores mediante acuerdos con Argentina o Brasil, y el fortalecimiento de reservas estratégicas.

Asimismo, subrayó la necesidad de impulsar eficiencia en el agro mediante financiamiento a tecnologías de menor consumo energético, así como acelerar el aprovechamiento de la energía de Itaipú para proyectos industriales y de exportación.

“El desafío es proteger al agro, que es el principal generador de divisas, sin comprometer la estabilidad macroeconómica”, afirmó.

En términos regionales, el análisis concluye que Paraguay se posiciona mejor que los importadores puros de energía, pero por detrás de Brasil y Argentina, que hoy capitalizan plenamente el ciclo alcista del petróleo. La duración del shock será determinante, ya que si se extiende más allá de seis meses, advierte Sardáns, el país deberá actuar con rapidez para evitar que la inflación y los costos erosionen su actual estabilidad económica.

 Fuente: La Nación

 

EL CRONISTA – ARGENTINA: Caen depósitos de argentinos en Uruguay: los traen o los transfieren a Estados Unidos

Fecha: 10 de Abril, 2026

EL CRONISTA – ARGENTINA: Caen depósitos de argentinos en Uruguay: los traen o los transfieren a Estados Unidos

Los depósitos de no residentes en Uruguay no paran de bajar, según Jas estadísticas de! propio Banco Central de Uruguay: de u$s 2838 millones en enero cayeron a u$s 2775 millones en febrero, último dato disponible, donde el 70% se estima que corresponde a argentinos, que los repatriaron o los mandaron hacia los Estados Unidos.

Mariano Sardáns, CEO de EDI, recuerda que en 2001 Uruguay era “la” plaza de los argentinos, mientras hoy están muchísimo más sofisticados usando entidades financieras en los Estados Unidos. Rememora que, en su comienzo, la salida fue a Europa, en especial a Suiza, país que en los últimos años perdió muchos activos por el mal servicio, por costos caros y a partir de la crisis del Credit Suisse.

Fue ahí que se consolidó como destino los Estados Unidos. Los no residentes en Uruguay, en su gran mayoría argentinos, se dieron cuenta que hoy Estados Unidos es la plaza por servicio, por costo, por seguridad institucional y por praxis. La banca privada uruguaya ya no existe, y son cada vez menos los bancos por la presión que ejerce el sindicato bancario uruguayo“, detalla Sardáns.

Daniela Wechselblatt, titular de DW Global Investments, coincide con esta mirada: “La banca privada uruguaya es cada vez menos elegida entre los argentinos. Por años, la cercanía física de cruzar el charco y llegar pesaba en la decisión, pero cada vez piden más requisitos para la apertura. Los montos mínimos más altos y hay mucha burocracia“.

Salvo los inversores que tienen propiedades y operaciones en Uruguay, para todo el resto el servicio es más accesible y conveniente en Estados Unidos. Por un lado, están las cuentas de inversión manejadas por asesores, con montos mínimos de inversión generalmente desde u$s 100.000. Brindan un servicio de asesoramiento al cliente a medida y armado de estrategia de inversión. Por el otro lado están los brokers online que prácticamente no tienen mínimo. Los inversores gestionan por sí mismos sus cuentas, calleras de inversión y transferencias.

Detalla que es para un perfil de cuenta por debajo de u$s 100.000, pero lo destacable es que Estados Unidos es una plaza mucho más grande donde hay opciones para todos los gustos y esto es valorado por el inversor.

El otro tema que preocupa a los inversores es la pérdida de valor relativa de la divisa frente a otros activos. “En este escenario, mantener posiciones estáticas en dólares implica asumir un costo de oportunidad creciente, especialmente cuando la inflación internacional sigue mostrando rigideces y los mercados financieros exhiben mayor volatilidad“, precisa Marcos Yictorica, economista y CEO de EAS Storage.

Frente a este cambio de paradigma, gana relevancia la búsqueda de activos que combinen estabilidad con generación de ingresos. Dentro de ese universo, algunos segmentos del real estate comercial comienzan a ser observados con mayor atención, en particular aquellos vinculados a la economía real y con demanda sostenida.

“Este enfoque no es nuevo entre los grandes inversores institucionales. El denominado modelo de dotaciones de Tale, ampliamente replicado a nivel global, promueve una diversificación profunda hacia activos reales e ilíquidos como forma de mejorar retornos ajustados por riesgo en horizontes de largo plazo. En esa lógica, el real estáte -en sus distintos formatos- ocupa un lugar relevante como componente estabilizador dentro del portafolio”, señala Victorica. Pone como ejemplo el caso del self storage, que son las bauleras donde los estadounidenses guardan de todo, un nicho que en los últimos años mostró resiliencia incluso en contextos adversos. Sin grandes disrupciones ni picos de volatilidad, este tipo de activos tiende a ofrecer flujos previsibles y una exposición más acotada a los ciclos financieros.

*La banca privada uruguaya es cada vez menos elegida entre los argentinos, porque cada vez piden más requisitos.

*Por años, la cercanía física de cruzar el charco y llegar pesaba en la decisión, pero hoy los montos mínimos son más altos.

Fuente: El Cronista

 

EL CRONISTA – ARGENTINA: Los ADR cerraron en rojo, pero los bonos rebotaron: Argentina volvió a moverse al ritmo del riesgo global

Fecha: 7 de Abril, 2026

EL CRONISTA – ARGENTINA: Los ADR cerraron en rojo, pero los bonos rebotaron: Argentina volvió a moverse al ritmo del riesgo global

Los ADR argentinos cerraron este martes en Wall Street en rojo. La rueda estuvo dominada por ventas generalizadas, en un contexto donde el apetito por riesgo se moderó y dejó a los activos locales más expuestos. Las subas fueron casos aislados y sin capacidad de cambiar el sesgo del día.

Las caídas más fuertes se vieron en Bioceres, que se desplomó 6,9%, seguida por Cresud (2,5%) e IRSA (2,4%). Edenor también retrocedió con fuerza (-2,1%), mientras que el sector bancario volvió a mostrar debilidad en bloque: Galicia (1,9%), Banco Macro (1,7%), Supervielle (2,1%) y BBVA (1,5%).

Del lado positivo, sólo dos papeles escaparon a la tendencia. YPF avanzó 0,7% y logró sostener algo de demanda tras su reciente rally, mientras que Mercado Libre subió 1,8%.

En Buenos Aires, el S&P Merval cayó 1,6% en dólares y perdió los u$s 2000. Las bajas fueron para Aluar, COME y Ternium.

Los bonos soberanos en dólares cerraron en positivo en la rueda. El riesgo país se ubicó en 611 puntos básicos, prácticamente sin cambios relevantes.

En la curva ley extranjera predominó el verde a lo largo de todos los tramos. El GD41 lideró las subas con un avance de 0,6%, seguido por el GD35 (0,4%), el GD38 (0,4%) y el GD30 (0,4%), mientras que el GD29 (0,2%) también cerró en positivo.

Por el lado de los bonares, el comportamiento fue más dispar. El AL30 se destacó con una suba de 0,6%, siendo uno de los mejores de la jornada, mientras que el AL35 (0,3%) y el AL38 (0,3%) también acompañaron. En contraste, el AL29 cayó 1,1%.

Al respecto, Nau Bernués, asesor financiero y CEO de Quaestu, explicó a El Cronista que los activos argentinos venían de cierto desacople respecto de la dinámica global en las últimas semanas, algo que en parte era esperable.

“Sin embargo, en un escenario más binario como el actual, es lógico que vuelvan a alinearse con lo que ocurre en el resto del mundo. Argentina puede estar jugando su propio partido, pero sigue inserta en un sistema financiero global donde los shocks externos terminan impactando”.

Por otro lado, Bernués aseguró que el factor político agrega incertidumbre. “Donald Trump se mantiene como una figura impredecible, lo que dificulta anticipar con precisión los próximos movimientos”, aseveró.

Aun así, Bernués deslizó algunas señales que el mercado empieza a leer: “A Trump le interesa sostener mercados en alza y, en ese sentido, tendría incentivos para cerrar el conflicto lo antes posible y reorientar la agenda hacia cuestiones internas, especialmente considerando que las elecciones de medio término empiezan a acercarse”.

Por su parte, el asesor de inversiones, Pablo das Neves, dijo que el el mercado atrviesa una etapa de alta volatilidad, con todas las miradas puestas en Irán y en el impacto creciente de la guerra económica.

“La corrección reciente no responde a factores técnicos, sino a un cambio más profundo en el escenario global: los inversores están empezando a descontar un menor

Pero al mismo tiempo, dice el experto, “el mercado global está claramente en modo risk off, y en ese esquema Argentina sigue siendo percibida como un activo de alto riesgo, lo que amplifica los movimientos negativos”, advirtió.

En el caso puntual de Transener, el driver específico parece estar vinculado al proceso de privatización. Hace unas semanas se realizó la presentación de ofertas, y como suele ocurrir, el mercado tiende a anticiparse a este tipo de eventos, incorporando expectativas antes de que se materialicen definiciones concretas, sentenció el experto.

En tanto, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, explicó que la caída de los activos argentinos este martes, tanto el Merval como los ADR en Nueva York y los bonos soberanos, respondió principalmente a un movimiento global de aversión al riesgo y no a factores locales.

Según detalló, los mercados operaron en línea con las bajas de los principales índices internacionales, como el S&P 500, el Nasdaq y las bolsas europeas, en un clásico escenario de risk off geopolítico.

En ese contexto, remarcó que Argentina no enfrenta un problema específico nuevo, sino que sufre una dinámica conocida. Al ser un mercado de alto riesgo y volatilidad, actúa como un activo de high beta, es decir, amplifica los movimientos globales y tiende a caer más que los mercados desarrollados cuando aumenta la incertidumbre.

También destacó la correlación directa de los activos argentinos con el humor global, dado que los ADR y los bonos soberanos cotizan en Wall Street y son operados por fondos internacionales. En ese esquema, movimientos relativamente moderados en el S&P 500 suelen amplificarse en Argentina. En paralelo, el riesgo país volvió a subir, reflejando una mayor preferencia por liquidez y activos defensivos.

Pese a este escenario, Sardáns consideró que se trata de ruido de corto plazo. A su juicio, Argentina mantiene un posicionamiento estructural favorable en un contexto de precios energéticos elevados, con un superávit energético proyectado superior a los u$s 14.000 millones hacia 2026, impulsado por Vaca Muerta y el ingreso de inversiones bajo el RIGI. En ese sentido, sostuvo que episodios de tensión geopolítica suelen generar caídas transitorias que luego se revierten una vez que se reduce la incertidumbre.

Respecto a la evolución inmediata del conflicto, el foco está puesto en el ultimátum de Trump que vence a las 20 horas de Nueva York. Sardans estima como escenario base, con una probabilidad del 65% al 70%, que no habrá un ataque inmediato, sino una extensión del plazo acompañada de un discurso duro, en línea con la estrategia habitual de negociar bajo presión.

Como escenarios alternativos, planteó una escalada real con una probabilidad del 20% al 25%, en caso de que Irán intensifique las hostilidades, lo que podría derivar en ataques limitados por parte de Estados Unidos y un salto del petróleo por encima de los u$s 130. En el otro extremo, asignó una probabilidad menor, entre 10% y 15%, a una desescalada rápida vía mediación internacional, lo que podría generar un rebote inmediato en los mercados.

En Wall Street

Las acciones de Estados Unidos cerraron mixtas este martes, en medio de señales de avances en las negociaciones mientras se acercaba el plazo fijado por Donald Trump para que Irán reabra el estrecho de Ormuz.

En la última hora de operaciones, los tres principales índices de Wall Street recortaron fuertes pérdidas registradas más temprano en la jornada, luego de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, afirmara en X que los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una resolución pacífica del conflicto en Medio Oriente avanzaban de manera sostenida.

Al mismo tiempo, instó a Trump a extender el plazo a Irán por dos semanas y solicitó que Teherán reabra el estrecho durante ese mismo período como gesto de buena voluntad.

Minutos antes del cierre, el S&P 500 y el Nasdaq Composite revirtieron sus pérdidas y terminaron en alza, acumulando así su quinta rueda consecutiva de subas.

Por su parte, el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, advirtió que la guerra podría impulsar la inflación al alza y al mismo tiempo enfriar la economía, generando un shock estanflacionario que pondría al banco central en una situación compleja.

En números, el Dow Jones Industrial Average cayó 85,42 puntos (0,2%) hasta 46.584,46; el S&P 500 subió 0,8% y el Nasdaq avanzó 0,1%.

Entre los sectores del S&P 500, servicios de comunicación lideró las subas, mientras que consumo básico quedó rezagado.

En el plano corporativo, UnitedHealth Group saltó 9,4%, mientras que Humana y CVS Health subieron 7,9% y 6,7%, respectivamente, luego de que el Gobierno de EE.UU. anunciara un aumento en los pagos a aseguradoras privadas que ofrecen planes Medicare Advantage.

En contraste, Apple cayó 2,1% tras reportes de retrasos en el desarrollo de su esperado teléfono plegable. En tecnología, Broadcom subió 6,2% tras firmar un acuerdo de largo plazo con Alphabet para desarrollar chips de inteligencia artificial.

Por su parte, Intel avanzó 4,2% luego de anunciar que se sumará al proyecto de complejo de chips de IA Terafab impulsado por Elon Musk, junto a SpaceX, Tesla y xAI.

Fuente: Infobae

 

SOMOS URUGUAY – URUGUAY: Mariano Sardáns advierte que hay “demasiado optimismo” del mercado ante situación en Medio Oriente

Fecha: 7 de Abril, 2026

SOMOS URUGUAY – URUGUAY: Mariano Sardáns advierte que hay “demasiado optimismo” del mercado ante situación en Medio Oriente

Mariano Sardáns, CEO de FDI, advirtió que el mercado “está demasiado optimista respecto a una desescalada rápida” de la guerra entre Estados Unidos e Irán.

“Se está subestimando un escenario de conflicto prolongado de 6-12 meses sin resolución clara”, señaló Sardáns en un comunicado.

Para  Sardáns si se mantiene el bloqueo del Estrecho de Ormuz “entraríamos en un shock de petróleo estructural que podría generar estanflación global y recesión en 2027”

“Hoy el mercado ve “ruido geopolítico”. Podríamos estar frente al riesgo de que sea el catalizador que rompa el ciclo de liquidez fácil que venimos viviendo desde 2023″, señaló.

Además, opinó que el mercado aún no está incorporando el riesgo de una escalada mayor con participación indirecta de otras potencias.

FDI está inscripta como asesor de inversiones (investment advisor) ante la Securities and Exchange Commission (SEC) y cuenta con oficinas en Estados Unidos, Argentina y Uruguay, desde donde brindan atención a clientes de 14 países residentes en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

 

INFOBAE – ARGENTINA: Jornada financiera: las bolsas operaron dispares, a la espera de una prórroga del ultimátum de Trump a Irán

Fecha: 7 de Abril, 2026

INFOBAE – ARGENTINA: Jornada financiera: las bolsas operaron dispares, a la espera de una prórroga del ultimátum de Trump a Irán

Las bolsas internacionales operaron este martes de “menor a mayor” y tras un recorrido muy negativo con el arranque de los negocios, los indicadores de Wall Street se recuperaron hasta un cierre neutro, mientras que el precio del petróleo norteamericano pasó de una fuerte suba a cerrar en baja, a pesar de de la intimación efectuada por el presidente de los EEUU, Donald Trump, al régimen iraní para que se libere la circulación de buques por el estratégico Estrecho de Ormuz esta misma noche.

Trump exigió al gobierno de Teherán que permita la navegación antes de las 20:00 horas de Washington (21 horas de la Argentina, y las 0 horas GMT del miércoles) y amenazó con destruir puentes y centrales eléctricas en Irán antes de las 4:00 GMT del miércoles (la una de la mañana en Argentina) en caso de incumplimiento. Estas advertencias impactaron en las expectativas del mercado y contribuyeron a la suba de las cotizaciones del crudo.

Los contratos futuros del Brent del Mar del Norte cotizaron con una clara baja de 3%, a USD 106,40 el barril para entrega en junio, y el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos tocó un máximo en cuatro semanas sobre USD 116, para concluir con caída de 1%, a USD 113,30 el barril para entrega en mayo.

El WTI suele cotizar con un descuento respecto al Brent, pero el contexto de tensión llevó a que los contratos de entrega más temprana alcanzaran precios superiores. El contrato de referencia del WTI corresponde a mayo, mientras que el del Brent está fijado para junio, lo que generó una distorsión en los valores habituales del mercado. Según explicó Reuters, este fenómeno reflejó la urgencia por asegurar barriles de entrega inmediata en un escenario de incertidumbre.

Los índices de Wall Street finalizaron mixtos: el S&P 500 y el promedio tecnológico Nasdaq subieron 0,1%, y el Dow Jones de Industriales resignó 0,2%, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 1,1% en pesos, a 2.972.629 puntos.

Las acciones norteamericanas rebotaron sobre el final de la operatoria después de que Pakistán propusiera una prórroga de dos semanas al plazo fijado por Trump, ofreciendo una posible salida a las hostilidades que se intensificaron este martes. Por la mañana, el presidente norteamericano se había mostrado inflexible, al expresar que por Truth Social: “Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá“.

Entre los ADR y acciones de compañías argentinas operados en dólares en Nueva York se imponían las pérdidas, encabezadas por Bioceres (-6,9%), Cresud y Grupo Galicia (-2,5%).

Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- operan mixtos, mientras que el riesgo país de JP Morgan -que mide el diferencial de tasas de retorno de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus pares emergentes- recortó una unidad, para la Argentina, en los 610 puntos básicos.

Mariano Sardáns, CEO de FDI, advirtió que “se está subestimando un escenario de conflicto prolongado de 6 a 12 meses sin resolución clara. Si se mantiene el bloqueo del Estrecho de Ormuz entraríamos en un shock de petróleo estructural que podría generar estanflación global y recesión en 2027″

“Hoy el mercado ve ‘ruido geopolítico’. Podríamos estar frente al riesgo de que sea el catalizador que rompa el ciclo de liquidez fácil que venimos viviendo desde 2023″, agregó Sardáns.

“Con dicho escenario externo de fondo, el cual potencia la aversión al riesgo global, es que los activos domésticos no tienen más remedio que acompañar, a excepción de las acciones energéticas que una vez más intentan amortiguarlo de la mano de un petróleo que sigue elevado”, comentó el economista Gustavo Ber.

“Los operadores siguen esperando que se despejen a corto plazo los ruidos políticos recientes, y así el foco pueda regresar a la agenda económica, y de reformas, aún cuando las miradas pudieran estar más puestas en los consumidores, pilar en el nivel de respaldo al Gobierno”, acotó el titular del Estudio Ber.

Desde Puente señalaron que “el desarrollo del conflicto bélico en Medio Oriente representa un foco relevante de inestabilidad geopolítica, que añade volatilidad e incertidumbre al haber ocasionado una escalada en los costos energéticos a nivel global. Con este panorama luce adecuado priorizar la selectividad en acciones de calidad y buenos fundamentos financieros. Es importante estar atentos a los mejores puntos de entrada actuales en activos de renta variable de calidad, más aún considerando las correcciones recientes”.

El dólar permaneció estable

Con un monto operado de USD 438,1 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista restó marginales 50 centavos, a $1.392,50 para la venta.

“Durante el día, el tipo de cambio osciló dentro de un rango acotado, marcando un mínimo intradiario en la zona de $1.392,50 y un máximo de $1.397. La dinámica fue mayormente lateral, con escasa volatilidad. El volumen operado mostró una recuperación respecto de la jornada previa, con un incremento del 14%”, sintetizó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.

En lo que va de 2026 el dólar mayorista -la plaza donde interviene el BCRA y se pactan las operaciones de comercio exterior- resta 62,5 pesos o 4,3%, frente a una inflación acumulada en torno al 10 por ciento.

El BCRA fijó la banda superior de su esquema cambiario en los $1.666,30, que dejó al dólar mayorista a 273,80 pesos o 19,7% de ese límite para la libre flotación.

El dólar al público finalizó por tercer día operativo a $1.415 para la venta en el Banco Nación. El billete minorista conserva una baja de 65 pesos o un 4,4% en 2026. El Banco Central informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.418,78 para la venta y $1.369,28 para a compra.

El Banco Central compró en el mercado USD 93 millones -el 21,2% de la oferta de contado-, para ampliar a USD 199 millones el saldo positivo en abril.

Las reservas internacionales brutas crecieron en USD 194 millones, a USD 44.442 millones, con el aporte del ascenso de 1,1% en la cotización del oro, que integra los activos.

El precio del dólar blue se redujo en cinco pesos o 0,4%, en los $1.395 para la venta. La divisa informal es negociada debajo de los 1.400 pesos por primera vez desde el 10 de septiembre de 2025, cuando cotizó a 1.390 pesos.

En los contratos de dólar futuro el dólar exhibió leves subas en un rango de 0,1% a 0,4%, y la posición más operada, para fin de abril, subió dos pesos y quedó a 1.414 pesos.

Fuente: Infobae

 

ECONOMY – BOLIVIA: Shock Global ¿Cómo afecta el alza del petróleo a Bolivia?

Fecha: 6 de Abril, 2026

ECONOMY – BOLIVIA: Shock Global ¿Cómo afecta el alza del petróleo a Bolivia?

Fragilidad estructural. La volatilidad del petróleo expone a Bolivia en un contexto de baja liquidez, alta dependencia de importaciones energéticas y presión sobre el déficit, la inflación y el tipo de cambio, en una economía poco estable”

 La escalada geopolítica en Medio Oriente, con impactos directos en el precio del petróleo y los mercados internacionales, encuentra a Bolivia en un momento de alta vulnerabilidad estructural.

Cuatro expertos analizan los riesgos, dilemas y posibles salidas ante un escenario incierto,

Estos conflictos demuestran la incidencia de esa región en economías como la boliviana. La combinación de tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel, junto a episodios de desescalada temporal, ha generado una fuerte volatilidad en los precios del petróleo y en los mercados financieros globales. Para Bolivia, altamente dependiente de la importación de combustibles, el impacto es inevitable.

El economista Fernando Romero advierte que este shock externo llega “en el peor momento”, cuando el país aún atraviesa un proceso frágil de ajuste. “No es que la economía estaba sana, sino en una estabilización precaria; por eso, cualquier shock externo agrava los desequilibrios”, sostiene. La escasez de divisas, las bajas reservas internacionales líquidas y el elevado déficit fiscal configuran un escenario en el que el alza del petróleo incrementa la presión sobre el tipo de cambio, la inflación y las cuentas públicas.

Francesco Zaratti, físico y analista en energías, coincide con la dimensión global del conflicto. Según explica, la tensión en el Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial—ha disparado los precios del crudo.

“Cualquier interrupción en ese cuello de botella impacta en todo el mundo, porque el petróleo es un commodity global”, señala. Además, advierte que Bolivia enfrenta una debilidad crítica: la ausencia de reservas estratégicas de combustibles. En ese contexto, el país podría verse obligado a elegir “entre el hambre de la inflación o la peste del déficit fiscal”.

Pero la crisis no es solo extema. Zaratti también apunta a problemas internos en la gestión energética. Tras la reciente escasez de gasolina, considera más probable que existan “omisiones culposas en la logística de compra, certificación y almacenamiento”, lo que ha derivado en una “profunda erosión de la confianza ciudadana” en la estatal petrolera.

Desde el sector empresarial, Ronald Nostas amplía la mirada al impacto productivo y logístico. “El conflicto no solo eleva el precio de la energía, sino que también repercute en variables macroeconómicas clave y en las cadenas de suministro globales”, afirma. En su criterio, Bolivia enfrenta riesgos adicionales por la posible escasez de buques cisterna, mayores exigencias de pago al contado y dificultades para garantizar combustibles en volumen y calidad adecuados. Esto podría traducirse en mayores costos para sectores como la agroindustria, la minería y el comercio.

Para Bolivia: el descenso del crudo alivia la factura de importación de combustibles (9 de cada 10 litros de diésel son externos). Antes de la pausa, el shock había presionado el Presupuesto 2026 (proyectado con Brent $us 75-80), advirtió Mariano Sardans, especialista financiero.

Nostas también advierte sobre el impacto en las reservas internacionales y el riesgo de conflictos sociales si los aumentos se trasladan a los consumidores. En ese marco, considera inevitable un ajuste en el precio de los carburantes y propone medidas concretas: diversificar proveedores, importar desde países vecinos, mejorar la eficiencia de las refinerías y reforzar el control del contrabando. “La crisis debe ser el punto de inflexión para asumir la política energética como prioridad nacional”, enfatiza.

Por su parte, el especialista financiero, Mariano Sardans, introduce un matiz clave: la reciente pausa táctica en el conflicto ha generado un alivio temporal en los mercados.

“La suspensión de ataques redujo el war premium” y provocó una caída del petróleo de hasta 13% en una sola sesión”, explica. Este movimiento alivió momentáneamente la presión sobre economías importadoras como Bolivia, reduciendo el costo de importación de combustibles y la demanda de dólares.

Sin embargo, Sardans es claro en advertir que este respiro es transitorio, “Da oxígeno por uno o dos meses, pero no resuelve la fragilidad estructural”, afirma. Bolivia continúa enfrentando un nivel crítico de reservas líquidas —apenas entre Sus 340 y 383 millones— y una alta dependencia de importaciones energéticas. Si las negociaciones internacionales fracasan, el shock podrá reactivarse con fuerza.

El análisis también se extiende al sistema financiero. Sardans señala que la banca boliviana enfrenta “riesgos elevados pero gestionables”, con tensiones en liquidez en dólares, cartera reprogramada y presión regulatoria. No obstante, destaca su resiliencia gracias a una regulación conservadora, altos niveles de provisiones y apoyo del Banco Central.

DATOS RELEVANTES

Bolivia importa aproximadamente el 70% de los combustibles que consume; en diésel, la cifra llega a 9 de cada 10 litros.

El precio del petróleo superó los $us 100 dólares por barril, con aumentos de hasta 50% en pocas semanas.

Tras la pausa en el conflicto, el crudo cayó entre 10% y 13%, reduciendo temporalmente la presión global.

Las reservas internacionales de Bolivia rondan los $us 4.200 millones, pero solo 9% son divisas liquidas.

El déficit fiscal proyectado se acerca al 12% del PIB.

El Estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y GNL.

EL DATO 383 millones de dólares en liquidez. El país enfrenta un margen limitado para sostener importaciones de combustibles.

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Fuente: Economy

 

FORBES – ARGENTINA: Ganadores y perdedores de la Bolsa en el primer trimestre del año

Fecha: 1 de Abril, 2026

FORBES – ARGENTINA: Ganadores y perdedores de la Bolsa en el primer trimestre del año

El primer trimestre de 2026 dejó un balance marcado por la volatilidad global y una fuerte dispersión en el mercado argentino, donde ya no todos los activos se mueven en bloque.

El detonante principal fue externo: a fines de febrero, el conflicto en Medio Oriente interrumpió el tránsito por el Estrecho de Ormuz y generó un shock energético que impulsó el precio del petróleo por encima de los US$ 100 en pocos días.

Este evento no solo elevó los costos energéticos a nivel global, sino que también redefinió la dinámica de los mercados y condicionó el desempeño de los activos locales.

En renta variable, el resultado fue un mercado con claros ganadores y perdedores. Entre las acciones que más suben en el año, se destacan Dycasa (IEB), con un avance del 40,5%, seguida por YPF (YPFD), con una suba del 26% y Grupo Clarín (GCLA), con un crecimiento del 16,5%.

También sobresalen Transener (TRAN) con 16%, Transportadora de Gas del Sur (TGSU2) con 12,1% y B-Gaming (GAMI) con 11,6%. En este grupo predominan compañías vinculadas a energía e infraestructura, que encontraron en el contexto internacional un catalizador inesperado.

En contraste, entre los papeles más castigados aparecen Holcim (HARG), que retrocedió un 37,8%, Instituto Rosenbusch (ROSE), el cual bajó 37,6%, y Banco Hipotecario (BHIP), que perdió un 35,9% de valor.

Del panel líder, los bancos fueron los mayores perdedores: Grupo Supervielle (SUPV) cayó un 25%, Grupo Financiero Galicia (GGAL) retrocedió un 19%) y Banco Macro (BMA), un 18,5%.

“El inversor quedó expectante a tres variables: la acumulación de reservas del BCRA, la evolución del conflicto bélico en Medio Oriente y la dinámica de la mora bancaria”, comentó Priscilla Sosa, asesora financiera en Bull Market Brokers.

El comportamiento de la renta fija también mostró matices. El año había comenzado con optimismo: los bonos soberanos en dólares subían con fuerza y el riesgo país llegó a perforar los 500 puntos básicos.

Sin embargo, el shock geopolítico cambió el panorama. La mayor aversión al riesgo presionó los spreads al alza y los precios retrocedieron, devolviendo parte de las ganancias iniciales. Aun así, la corrección fue moderada en comparación con la de las acciones más golpeadas. Y hoy en día, el riesgo país ronda los 630 puntos.

En paralelo, la renta fija en pesos se consolidó como una de las grandes ganadoras del trimestre“En particular, los bonos en moneda local, como las Lecaps, los instrumentos ajustados por CER y los bonos largos indexados por inflación, se vieron favorecidos por un tipo de cambio a la baja desde comienzos de año y por tasas que se mantienen relativamente altas”, mencionó Guido Valli, líder de Inversiones en FDI Gerenciadora de Patrimonios.

Hacia adelante, las perspectivas siguen abiertas. Si el conflicto se modera, los bonos soberanos podrían retomar su tendencia alcista y los bancos encontrar un piso para recuperarse. Pero si predominan los efectos de segunda vuelta, como mayor inflación, tasas elevadas y menor crédito, el escenario podría seguir siendo desafiante.

Fuente: Forbes Argentina

 

SIN RED – ARGENTINA: ¿Cuál es el impacto en la Argentina de la guerra en Irán?

Fecha: 1 de Abril, 2026

SIN RED – ARGENTINA: ¿Cuál es el impacto en la Argentina de la guerra en Irán?

Hay riesgo de que la inflación se descontrole y eso frene aún más el consumo interno, alertan especialistas en finanzas consultados por Sin Red.

Si la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán se extiende más de cuatro meses, la actividad agropecuaria, el transporte, la logística y el consumo interno de la Argentina se podrían ver seriamente afectados, con la posibilidad de que la inflación se descontrole.

No obstante, gracias al sector energético, la economía argentina está en una posición relativamente fuerte y es de las menos vulnerables de América Latina frente a este escenario bélico, evaluó el Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI.

A su criterio, si bien la guerra no va a terminar en el corto plazo, tampoco se trata de una conflagración regional total: el petróleo se estabilizará en US$ 90 a U$S 110 mientras dure la incertidumbre “y eso es una oportunidad, y no un riesgo, para la Argentina”, aseguró.

En declaraciones a Sin Red, el empresario puntualizó que la industria energética argentina es “ganadora neta” ante el conflicto internacional, pero hay tres sectores con riesgo claro si el conflicto se extiende más de tres o cuatro meses: el agro es el más expuesto, por suba de fertilizantes (la Argentina importa aproximadamente el 65% de este producto); mayor precio del diésel, con cl consiguiente impacto en los costos logísticos y de cosecha y combustibles más caros, por ende suba de precios en fletes, camiones y aviación.

También, habría un posible encarecimiento de seguros marítimos y desvíos de rutas (ya se ve en fletes globales) y un traslado de mayores costos a las tarifas de electricidad y gas.

En este marco, el directivo estimó que la inflación núcleo de la Argentina puede reputar entre 0,4 y 0,8% mensual por cada U$S10 que suba en el barril de petróleo sostenidamente.

Como “contrapartida positiva”, Sardans destacó que los precios internacionales de granos y aceites también suben, pero el margen neto se comprime si los insumos suben más que los granos. Resaltó que habrá sectores ganadores netos (además del petrolero), como minería (litio y cobre se benefician de precios energéticos altos y demanda global), exportadores de granos que logren pasar costos y todo el complejo Vaca Muerta (servicios petroleros, ingeniería, entre otros).

La Argentina frente a otros países de la región 

Con relación a qué posición tiene hoy la Argentina frente a otros países de la región al evaluar el impacto de la guerra, el CEO de FDI subrayó que el país “está relativamente fuerte y es de los menos vulnerables de América Latina”.

“Gracias a Vaca Muerta, pasamos de importador neto crónico a exportador neto de energía. La Argentina tiene mejores términos de intercambio que la mayoría de sus pares y acumula más reservas por cada dólar que sube el barril”, añadió. El único punto débil “relativo”, dijo, es la inflación interna por combustibles, pero aclaró: “es manejable comparado con países 100 % importadores”.

Inversores: cómo cubrirse ante la guerra

¿Cuál sería, entonces, la postura que deberían asumir los inversores argentinos ante este escenario global? Para Sardans, deberían sobreponderar energía y commodities. Puntualmente, recomendó acciones de YPF, Vista Energy, Pampa Energía (que son las que más exposición tienen a Vaca Muerta y exportaciones). También, CEDEARs.

Asimismo, indicó que para cubrirse de la inflación y el tipo de cambio, dólar MEP o CCL (o bonos dollar-linked), más plazos fijos UVA o instrumentos indexados. Y en cuanto a los bonos, que sean cortos.

Qué puede pasar con el precio del petróleo

El empresario estimó, por último, que si el petróleo se mantiene arriba de US$100 por más de 60 días, Vaca Muerta se puede convertir en la “locomotora” real de dólares y crecimiento de la Argentina. En ese sentido, planteó un “escenario base”: la Argentina sale neto ganadora de este shock (más dólares, mejor cuenta corriente, inversión extranjera atraída por energía).

Pero advirtió que el riesgo principal “es que la inflación se descontrole y frene el consumo interno, pero los fundamentales energéticos son hoy el mejor escudo macro que tiene el país en décadas”.

Fuente: Sin Red

 

ALTO NIVEL – MÉXICO: Rendimientos de bonos suben por repunte del petróleo: ¿conviene invertir a 10 o 30 años?

Fecha: 30 de Marzo, 2026

ALTO NIVEL – MÉXICO: Rendimientos de bonos suben por repunte del petróleo: ¿conviene invertir a 10 o 30 años?

El repunte del petróleo en medio del conflicto en Irán ha vuelto a colocar a la inflación en el centro de la narrativa de mercado y, con ello, a modificar las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés. El encarecimiento del crudo impacta en los rendimientos de los bonos de largo plazo, que han comenzado a subir ante la posibilidad de que los bancos centrales mantengan una postura restrictiva por más tiempo. Este escenario nos lleva a preguntar: ¿este es momento para invertir en bonos a 10 o 30 años?

En entrevistas con ALTO NIVELFernando Suárez, Senior Portfolio Manager en Fintual, y Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora patrimonial FDI, coinciden en que el mercado atraviesa un proceso de recalibración de expectativas. El encarecimiento del crudo ha desplazado la discusión desde el calendario de recortes hacia la duración de la política restrictiva, en un entorno donde el shock energético amenaza con frenar la desinflación y elevar la prima por plazo en la curva.

A diferencia de los bonos a plazos menores a 1 año, que dependen de las tasas de interés de los bancos centrales, los instrumentos multianuales son más sensibles a las expectativas del mercado. Las perspectivas deinflación proyectada y del crecimiento económico a largo plazo mueven los rendimientos y precios.

Actualmente, los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ofrecen un rendimiento del 4.4%, y para el gobierno existen temores de que alcancen un 5%. Un bono estadounidense al 5% obliga a los activos de mayor riesgo, como las acciones y los mercados emergentes, a ajustar sus precios a la baja para poder competir con la seguridad del dólar. En México , el bono a 10 años ronda el 9.45%, con un diferencial de 500 puntos base (bps) frente a su par estadounidense, una brecha que explica la fortaleza reciente del peso.

Este entorno de cautela global contrasta con la reciente decisión de Banxico, que en su última reunión optó por recortar la tasa de referencia en 25 puntos base. Hace una semana, la Reserva Federal estadounidense dejó sin cambios su tasa, reconociendo que los efectos de la guerra en Irán son “inciertos”. El movimiento de Banxico ocurre a pesar de que la inflación repuntó a 4.6% en la primera quincena de marzo, y mientras el crudo coquetea con los 100 dólares por barril. Esta desconexión que ha puesto a prueba el diferencial de tasas, que ahora es de 300 puntos, la menor desde febrero del 2016.

El canal inflacionario domina la reacción del mercado

Para Fernando Suárez, el alza del crudo encarece combustibles, transporte, logística y, con rezago, parte de alimentos y bienes. Esto se traduce en una mayor inflación y mayores expectativas de inflación de corto plazo.

Cuando el mercado percibe que ese shock puede contaminar la inflación subyacente (la que no depende de energéticos o productos del campo) o desanclar expectativas, empieza a postergar recortes de tasas o incluso a descontar una política monetaria más restrictiva por más tiempo”, detalla.

En la práctica, esto ya se refleja en la curva de tasas, es decir, en los rendimientos que el mercado exige para prestar dinero a distintos plazos. Cuando los inversionistas anticipan más inflación o tasas elevadas por más tiempo, piden mayores rendimientos, sobre todo en bonos de largo plazo, como a 10 o 30 años.

Ese ajuste impacta directamente en el precio de los bonos. Un bono (como los emitidos por el gobierno mexicano) tiene un valor inicial, por ejemplo 10 pesos, y paga un interés fijo. Sin embargo, puede venderse antes de su vencimiento en el mercado secundario. Si las tasas suben, los nuevos bonos ofrecen mejores rendimientos, por lo que los bonos anteriores, que pagan menos, pierden atractivo. Para que alguien los compre, su precio debe bajar, por ejemplo de 10 a 9 pesos.

Ahí se generan las minusvalías: el inversionista que vende antes de tiempo recibe menos de lo que invirtió, aun cuando el bono siga pagando. Este mecanismo se intensifica en los bonos de largo plazo, cuyos precios reaccionan con mayor sensibilidad a los cambios en tasas.

Los mercados temen a la estanflación, pero el horizonte sigue abierto

Por su parte, Mariano Sardans advierte que el mercado ya incorpora un escenario más restrictivo en sus valuaciones. Para el experto, el incremento en los precios del crudo puede tener efectos estanflacionarios. Es decir, un escenario donde se junta una inflación elevada con un crecimiento económico limitado.

Los bancos centrales ven subir la inflación subyacente y general por el canal energético y de segunda ronda. Los mercados han recortado drásticamente las expectativas de relajamiento monetario e incluso se llegó a incluir en los precios el riesgo de un alza de tasas temporal”.

En este contexto, el ajuste en tasas se traduce en caídas de precio más marcadas en los bonos de mayor plazo. Sardáns lo resume así:

“El petróleo caro es bajista para los precios de los bonos de largo plazo y alcista para sus rendimientos”.

Mientras predominen las expectativas inflacionarias, el ajuste en tasas seguirá traduciéndose en caídas de precio y minusvalías en los instrumentos de mayor duración.

Es en este punto donde el análisis se abre hacia una segunda fase posible del ciclo. Fernando Suárez introduce un matiz al señalar que el impacto del petróleo no es lineal en el tiempo, y que el mismo shock que hoy presiona a los bonos podría más adelante cambiar de signo. El experto de Fintual apunta que los precios del crudo también enfrían la actividad económica y el consumo.

“Al principio, el mercado suele reaccionar más al riesgo inflacionario, por lo que suben los rendimientos de los bonos largos y caen sus precios. Pero si el shock energético termina dañando seriamente el crecimiento, más adelante puede aparecer demanda por refugio y los rendimientos largos podrían volver a bajar”.

Ese cambio de fase también modifica la dinámica de los bonos. Cuando el mercado comienza a preocuparse más por el crecimiento que por la inflación, los inversionistas tienden a buscar refugio en deuda gubernamental, lo que empuja los precios al alza y reduce los rendimientos.

Sardans reconoce ese posible giro, aunque su lectura se concentra en el corto y mediano plazo, donde predominan las presiones inflacionarias y el riesgo de un entorno estanflacionario. Bajo ese escenario, las tasas largas podrían seguir ajustándose al alza antes de encontrar un punto de equilibrio.

El dilema del inversionista: anticiparse o esperar confirmación

La diferencia entre ambas visiones se vuelve más evidente al abordar el posicionamiento. Suárez plantea la decisión en función de la tesis de mercado:

“Si alguien cree que el shock petrolero será transitorio y que terminará debilitando el crecimiento, entonces los bonos de largo plazo pueden verse atractivos. Pero si la tesis es que el petróleo se mantendrá alto por varios meses, entonces conviene tener cautela con duración larga”.

El punto central es el tiempo en que se ejecuta una estrategia. Entrar antes de que las tasas alcancen su punto máximo puede implicar minusvalías en el corto plazo, incluso si la tesis de largo plazo resulta correcta.

Sin embargo, los inversionistas que mantengan sus bonos hasta el vencimiento no materializan esas pérdidas de precio. En su lugar continuarán recibiendo los pagos pactados, aunque enfrentan riesgos como inflación y costo de oportunidad.

Sardáns adopta una postura más táctica y advierte sobre los riesgos de adelantarse.

“No es atractivo entrar agresivamente en duración larga ahora, porque el shock petrolero todavía está en fase de descubrimiento de precios. Si el conflicto se mantiene, la tasa del bono estadounidense a 10 años podría subir fácilmente hacia niveles de 4.6-4.8%”.

Aún así, Sardáns matiza que si se buscan bonos indexados a inflación (TIPS en Estados Unidos, bonos indexados en Europa o Udibonos en México ), los inversionistas podrán protegerse de minusvalías en el portafolio. Por el contrario, los bonos de largo plazo son más sensibles hasta que no haya una desescalada o reapertura parcial de Ormuz, advierte.

Ambos coinciden en que el entorno exige monitorear señales clave. La trayectoria del petróleo, la evolución de la inflación subyacente y la comunicación de los bancos centrales serán determinantes para evaluar el momento de entrada. El mercado permanece especialmente atento a cualquier indicio de que las autoridades monetarias consideren el shock energético como transitorio o persistente.

Quien decida capturar los rendimientos actuales en la parte larga de la curva (10 o 30 años) debe estar preparado para soportar minusvalías contables si el bono estadounidense toca el umbral del 5%.

No obstante, para el inversionista con horizonte de largo plazo, estos niveles representan tasas de entrada atractivas. Esto especialmente cuando Banxico retoma un ciclo de recortes que podría valorizar los bonos actuales si las tasas comienzan a bajar. El mejor escenario es que el shock inflacionario global no se prolongue.

Fuente: Alto Nivel

 

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