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ALTO NIVEL – MÉXICO: De Ormuz a Silicon Valley: cómo el petróleo caro puede golpear a la industria tecnológica y de semiconductores

Fecha: 26 de Marzo, 2026

ALTO NIVEL – MÉXICO: De Ormuz a Silicon Valley: cómo el petróleo caro puede golpear a la industria tecnológica y de semiconductores

El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio y el riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz han vuelto a encender las alertas en los mercados energéticos globales. El estrecho, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, es uno de los puntos más sensibles del comercio energético. Un cierre prolongado podría provocar un nuevo shock en los precios del crudo y extender sus efectos a industrias que, a primera vista, parecen lejanas del petróleo, como la tecnología.

La cadena global de semiconductores es una de ellas. La fabricación de chips depende de electricidad abundante, insumos químicos derivados del petróleo y complejas redes logísticas internacionales. Por ello, un aumento sostenido de los precios de la energía puede trasladarse desde el Golfo Pérsico hasta las fábricas de chips en Asia y Estados Unidos.

En entrevistas exclusivas con ALTO NIVEL, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, y Fernando Suárez, senior portfolio manager de Fintual, explican cómo un shock petrolero podría presionar tanto los costos de producción como las valuaciones de algunas de las empresas tecnológicas más importantes del mundo.

La magnitud del shock energético

Para Sardáns, el riesgo energético asociado al Estrecho de Ormuz es significativo por el volumen de petróleo que circula por esa vía.

El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz representaría uno de los mayores shocks de oferta energética desde los años setenta”, señala.

Cabe recordar que durante la guerra de Guerra de Yom Kippur en 1973, los países árabes productores de petróleo, liderados por la OPEP, impusieron un embargo contra Estados Unidos y otras naciones que apoyaban a Israel. Esto provocó un shock de oferta sin precedentes: el precio del crudo se cuadruplicó en pocos meses, pasando de alrededor de 3 a casi 12 dólares por barril.

Según explica Sardáns, por el Estrecho de Ormuz circula una porción sustancial del petróleo mundial y una parte relevante del gas natural licuado que abastece a Asia.

Un escenario de interrupción prolongada podría retirar del mercado entre 16 y 20 millones de barriles diarios, incluso considerando rutas alternativas y el uso de reservas estratégicas. En ese contexto, los precios del crudo podrían reaccionar rápidamente.

“Algunos cálculos de mercado apuntan a un aumento inmediato de entre 10 y 15 dólares por barril. En escenarios más extremos, el Brent podría acercarse a los 140 dólares”, explica Sardáns.

Sin embargo, la brecha de competitividad energética de Estados Unidos implica un diferencial de precios del WTI frente al Brent. Asimismo, el shale gas estadounidense es una ventaja competitiva para las plantas de Intel en Ohio o Arizona frente a Taiwán.

Actualmente, los precios del crudo operan cerca de 100 dólares. Esto frente a la expectativa de que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo de alto al fuego. Por ahora, Trump ha otorgado una pausa en las agresiones hasta el 6 de abril.

Fuente: Alto Nivel

 

ALTO NIVEL – MÉXICO: Gasolina a 24 pesos y petróleo al alza: el reto de Pemex a 88 años de la expropiación

Fecha: 26 de Marzo, 2026

VÉRTIGO POLÍTICO – MÉXICO: Gasolina a 24 pesos y petróleo al alza: el reto de Pemex a 88 años de la expropiación

El 18 de marzo, símbolo de la expropiación petrolera de 1938, encuentra a Petróleos Mexicanos en una paradoja que sintetiza el debate energético actual: mientras el discurso oficial ha apostado por la soberanía energética y la producción local de combustibles, la empresa sigue enfrentando pérdidas, un endeudamiento elevado y una dependencia creciente del apoyo público.

Eventos como el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, presionan al alza los precios globales. En ese entorno, incluso países productores enfrentan gasolinas más caras, porque el crudo y sus derivados se comercializan a precios internacionales. Se trata del mayor shock energético desde la invasión de Ucrania en 2022.

Actualmente, el crudo Brent, referencia en Europa, rebasa los 100 dólares, y la mezcla mexicana de petroleo se ubica en 93 dólares. El escenario reconfigura precios y expectativas, reintroduciendo la inflación importada incluso en países productores de petróleo, como México .

“Muchos dicen que hay países independientes energéticamente. Sí, es correcto, México es independiente y Estados Unidos también. Pero las empresas venden a precio de mercado, con lo cual terminas teniendo inflación importada”, explicó Mariano Sardáns, CEO de FDI, en entrevista con ALTO NIVEL.

Aunque México produce petróleo, no puede haber gasolina barata

Esta lógica se refleja con claridad en el mercado de combustibles. Aunque México produce petróleo y ha incrementado su capacidad de refinación, el precio de la gasolina no se determina de forma aislada, sino en función de referencias internacionales y costos logísticos.

En este contexto, el Gobierno de Claudia Sheinbaum optó por renovar en 2026 el acuerdo con gasolineros para mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro.

El mecanismo busca contener el impacto inflacionario, pero también evidencia el límite del modelo. Si los precios internacionales suben, el mercado interno tiende a seguirlos, a menos que intervenga el Estado.

Aunque México exporta crudo caro, importa gasolinas caras, y como la producción de crudo está en su mínimo de una década, el beneficio de los precios altos de exportación no alcanza para compensar el costo de la refinación y la deuda.

El límite de la soberanía energética

Uno de los pilares del actual modelo energético ha sido la idea de que refinar más petróleo en México permitiría reducir los precios de los combustibles y blindar al país frente a la volatilidad externa. Sin embargo, en la práctica, ese objetivo enfrenta restricciones tanto de mercado como operativas.

Por un lado, los precios de las gasolinas siguen determinados por referencias internacionales. Por otro, el propio desempeño de Pemex en refinación ha puesto en duda la viabilidad económica del modelo.

Al cierre de 2025 y de acuerdo con datos oficiales, Pemex procesó 1.27 millones de barriles diarios. Estos registraron un rendimiento superior a 70%, es decir, 70 de cada 100 barriles se convierten en combustibles de mayor valor comercial como gasolinas y diésel. La producción de petrolíferos alcanzó 908,000 barriles diarios, reflejando mejoras operativas en el Sistema Nacional de Refinación.

Sin embargo, este avance convive con un problema estructural: la empresa pierde dinero al refinar. El segmento de Transformación Industrial ha acumulado pérdidas durante varios años consecutivos. Las afectaciones son altos costos operativos, rezagos en mantenimiento y niveles de eficiencia por debajo de estándares internacionales.

A ello se suma un factor menos visible pero relevante: la forma en que se contabiliza el negocio. De acuerdo con el periodista Sergio Sarmiento, el crudo que abastece al sistema de refinación se ha transferido internamente a precios por debajo del mercado.

Mientras el petróleo de exportación promedia más de 60 dólares por barril, áreas internas han llegado a recibirlo en niveles cercanos a 30 dólares. Esta práctica mejora artificialmente los márgenes de refinación. En términos económicos, no se trata de mayor eficiencia, sino de una reasignación contable: lo que pierde el área de exploración y producción lo gana refinación.

Una empresa que depende del Estado

A esto se suma el efecto del tipo de cambio. Para 2026, Hacienda estimó un nivel de 17.9 pesos por dólar y un precio del petróleo cercano a 62 dólares por barril. El tipo de cambio llegó a caer hasta a 17.08 pesos en enero, aunque la volatilidad ya lo llevó a 17.77 pesos.

La debilidad del dólar y un petróleo que rondaba los 60 dólares llegaron a presionar los ingresos del gobierno a inicios de año. Una variación de 20 centavos en el dólar puede restar 8,300 millones de pesos en ingresos petroleros para el gobierno. Actualmente, la empresa se encuentra en una posición más fuerte tomando en cuenta sus operaciones de exportación.

Sin embargo, los datos financieros reflejan una realidad difícil de conciliar con el discurso de autosuficiencia. En 2025, Pemex registró una pérdida neta de 45,200 millones de pesos, a pesar de recibir 396,200 millones en aportaciones de capital del Gobierno federal, según desglosa el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Por primera vez en años, la empresa recibió más recursos del Estado de los que aportó en impuestos y derechos, lo que confirma su dependencia estructural de la hacienda pública.

Según el IMCO, la deuda total se mantiene en 1.53 billones de pesos. Por otro lado, el patrimonio neto es negativo en -1.98 billones, reflejando un deterioro acumulado durante más de una década.

Producción en declive y límites estructurales

A nivel operativo, la empresa enfrenta otro desafío clave: la caída en la producción de crudo, que en 2025 promedió 1.37 millones de barriles diarios. Se trata de su nivel más bajo en más de una década.

Aunque la refinación y la producción de gasolinas han aumentado, el rezago en exploración y producción limita la capacidad de sostener el modelo en el largo plazo.

La expropiación petrolera ocurrió el 18 de marzo de 1938, cuando el presidente Lázaro Cárdenas decretó que los activos de las compañías petroleras extranjeras —principalmente de Estados Unidos y Reino Unido— pasaban a control del Estado mexicano. Tras este proceso, México tomó control de la producción, refinación y comercialización del petróleo. As, creó Pemex, marcando el inicio del monopolio estatal en el sector energético.

Fuente: Alto Nivel

 

EL FINANCIERO – MÉXICO: Anima a bolsas posibilidad de un cese al fuego

Fecha: 26 de Marzo, 2026

EL FINANCIERO – MÉXICO: Anima a bolsas posibilidad de un cese al fuego

Las plazas accionarias cerraron con las pizarras en verde a nivel global, al tiempo que los participantes del mercado analizan la viabilidad de un alto al fuego en Medio Oriente, en medio de señales mixtas, ya que persisten los ataques y se mantiene el riesgo de un mayor despliegue militar en la región. Los principales barómetros de Wall Street registraron incrementos encabezados por el Nasdaq, con 0.77 por ciento, mientras que los retornos para el Dow Jones y el S&P 500 fueron de 0.66 y 0.54 por ciento más, respectivamente.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, comentó que la volatilidad actual depende principalmente de la geopolítica, pero no de forma exclusiva ni permanente.

Precisó que otros catalizadores ya están ganando peso y podrían tomar el relevo una vez que la geopolítica se estabilice, como la inflación y la ruta que sigan los bancos en materia de política monetaria, así como los resultados corporativos y la rotación que se ha visto por parte de los inversionistas hacia sectores más defensivos, dejando de lado las firmas tecnológicas.

“Los mercados se están posicionando para una resolución del conflicto, a pesar de la persistente ambigüedad estratégica. En última instancia, la respuesta de Irán al giro de Estados Unidos hacia la desescalada decidirá si el punto álgido del miedo ya pasó o si aún está por llegar”, dijo a Bloomberg, Elías Haddad, de Brown Brothers Harriman & Co.

Los precios del crudo extendieron sus bajas, de 2.20 por ciento para el WTI, que se cerró en 90.32 dólares por barril; el Brent cayó 1.21 por ciento, a 103.23 dólares; y la Mezcla Mexicana restó 1.89 por ciento, a 90.10 dólares. En México, se registró un repunte de 3.67 en el S&P/BMV IPC, y de 3.64 por ciento en el FTSE-BI VA. Por su parte, el peso consiguió una apreciación de 0.15 por ciento, después de que los datos del Banco de México revelaron que cerró en 17.7694 unidades.

Fuente: El Financiero

 

ALTO NIVEL – MÉXICO: A seis años del Covid-19, Bitcoin sube 1,360%, el Nasdaq 185% y el Dow Jones 102%

Fecha: 23 de Marzo, 2026

ALTO NIVEL – MÉXICO: A seis años del Covid-19, Bitcoin sube 1,360%, el Nasdaq 185% y el Dow Jones 102%

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al Covid-19 como pandemia global. La noticia confirmó lo que los mercados ya temían: la crisis sanitaria se convertiría en un shock económico mundial. Ese mismo día, S&P 500Nasdaq Composite y Dow Jones atravesaban uno de los episodios de volatilidad más intensos desde la crisis financiera de 2008, en medio de ventas masivas y suspensiones temporales de operaciones en la bolsa.

A seis años, este episodio es un recordatorio más sobre cómo las crisis son una oportunidad de compra e inversión a largo plazo, en otro momento de alta volatilidad. Este marzo del 2026, los mercados financieros siguen de cerca una guerra en Irán que amenaza con llevar al petróleo a 100 dólares. Con ello, las expectativas de inflación se incrementan, limitando la capacidad de acción de la Fed, y castigando a los activos de riesgo.

¿Qué pasó en 2020?

Mientras los mercados intentaban medir el alcance de la crisis, el epidemiólogo Anthony Fauci, entonces asesor médico de la Casa Blanca, compareció ante legisladores en Washington. Durante una audiencia con el Congreso advirtió que la situación sanitaria apenas comenzaba.

“Las cosas van a empeorar más de lo que están ahora”, dijo entonces Fauci a los legisladores.

En ese momento se habían reportado 118,000 contagios de Covid-19 y 4,291 muertes en 114 países. Con el paso de los años, la pandemia se convirtió en uno de los eventos sanitarios más graves de la era moderna: hasta febrero de 2026 se habían contabilizado más de 7.1 millones de muertes en 231 países, según datos de la OMS.

El inicio de una montaña rusa en Wall Street

La declaración de pandemia de Covid-19 marcó el inicio de uno de los periodos más volátiles para los mercados financieros globales. Ese día, el S&P 500 cayó 9.5%, hasta 2,741 puntos, el Nasdaq Composite perdió 9.4%, hasta 7,952 unidades y el Dow Jones bajó 9.9%, hasta 23,553 puntos, siendo su peor caída desde el “lunes negro” de 1987.

En México , el índice S&P/BMV IPC cerró la sesión con un retroceso de 2.2%, en 39,248 puntos. Por su parte, el Bitcoin bajó de 7,994 a 4,833 dólares, una pérdida del 39.5%.

Los inversionistas enfrentaban una combinación inédita de confinamientos masivos, interrupción de cadenas de suministro y cierre de economías. En cuestión de semanas, las bolsas registraron caídas abruptas antes de iniciar una recuperación impulsada por estímulos monetarios y fiscales.

Seis años después: del pánico al rally en las bolsas

Con el paso del tiempo, los mercados terminaron protagonizando uno de los ciclos alcistas más intensos de las últimas décadas.

Para este 11 de marzo de 2026, el S&P 500 se ubicó en 6,775 puntos, lo que representa un aumento de 147% respecto al día en que se declaró la pandemia. El Nasdaq Composite avanzó todavía más. El índice tecnológico cotiza actualmente en 22,716 unidades, una subida del 186%. El Dow Jones prácticamente duplicó su valor, al llegar a 47,417 enteros, lo que equivale a un incremento aproximado de 101.3%.

En México , el S&P/BMV IPC también siguió una trayectoria ascendente. El índice de referencia de la Bolsa Mexicana de Valores pasó de alrededor de 35,000 puntos a 67,559, un avance del 72.1%.

Bitcoin y Nvidia lideran las ganancias

Las mayores ganancias se observaron en activos vinculados a tecnología y al ecosistema digital.

El Bitcoin cotiza actualmente en 70,578 dólares seis años después, lo que implica un aumento aproximado del 1,360%.

El caso de Nvidia fue aún más notable, pues esta empresa hoy es la más valiosa del mundo, gracias al auge de la Inteligencia Artificial. Las acciones ajustadas (antes de splits) del fabricante de chips pasaron de aproximadamente 6.14 dólares en marzo de 2020 a cerca de 113 dólares en 2026.

Esto representa una ganancia aproximada de 1,741%, impulsada por el crecimiento de los centros de datos, la inteligencia artificial y la demanda de chips especializados. Cabe recordar que tras la pandemia, el mundo sufrió un episodio de escasez de semiconductores que duró un par de años en resolverse.

La lección de los mercados

La trayectoria de estos activos refuerza una idea recurrente en la historia financiera: los episodios de pánico suelen coincidir con algunos de los mejores momentos para invertir.

“Cuando uno está en acciones tiene que estar preparado para caídas del 50%. Si no, no estés en acciones. Situaciones como la de ahora son momentos de oportunidad para entrar, no momentos para huir”, afirmó Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, en entrevista con ALTO NIVEL.

En medio de un shock energético que incrementa la volatilidad en los mercados, podríamos estar frente a otra oportunidad para construir patrimonio a largo plazo.

Tras grandes eventos geopolíticos a lo largo de décadas, las acciones de Estados Unidos han registrado rendimientos promedio positivos seis y doce meses después”, comentó el equipo de analistas de Vanguard, la segunda mayor gestora de activos del mundo.

En marzo de 2020, el miedo a una depresión global por Covid-19 llevó a ventas masivas en casi todos los mercados. Sin embargo, quienes mantuvieron posiciones o compraron durante las caídas terminaron participando en uno de los ciclos alcistas más pronunciados de los últimos años.

Fuente: Alto Nivel

 

VÉRTIGO POLÍTICO – MÉXICO: Trump quiere a la OTAN en su guerra contra Irán

Fecha: 23 de Marzo, 2026

VÉRTIGO POLÍTICO – MÉXICO: Trump quiere a la OTAN en su guerra contra Irán

A pesar de la propaganda de la Casa Blanca la guerra no está ganada y puede durar mucho más de lo previsto.

En estos días a Trump se le ve irascible. También le ha fallado el cálculo bélico, como al líder de Rusia con Ucrania.

Y aunque prácticamente los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán ya eliminaron a toda la cúpula en el poder iraní, así como a los altos mandos de seguridad, defensa e inteligencia, lo cierto es que Teherán no está dispuesto a rendirse.

La Operación Furia Épica va camino de cumplir un mes y ya deja cerca de tres mil civiles muertos en Irán.

Pero es una guerra que día tras día sigue incrementando la factura del gasto militar norteamericano: el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales estima que en tres semanas la Unión Americana ha gastado 18 mil millones de dólares en la guerra de Irán.

Y contrario a lo que el Pentágono esperaba, la Guardia Revolucionaria no baja las manos y mantiene el pulso con bombardeos y ataques con drones de forma indiscriminada contra países del Golfo Pérsico. De hecho, ha involucrado a Irak y también a Turquía en la represalia.

Un ataque con misiles y drones iraníes destruyó la sede de la legación diplomática norteamericana en Bagdad y otro misil lanzado desde Irán volvió a entrar al espacio aéreo turco, si bien fue derribado por los sistemas Patriot de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Turquía es miembro de la Alianza Trasatlántica desde 1952.

Hay mucha intranquilidad y zozobra en los países europeos por el rumbo que podría tomar este conflicto: Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, pide contención y volver a una mesa de negociación entre las partes involucradas.

La información más reciente, dada a conocer por The Independent, destaca que funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) admitieron que se preparan para un posible escenario nuclear en caso de que se intensifique la escalada y perdure en el tiempo.

“Hanan Balkhy, directora regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental, afirmó que el personal se mantiene en alerta ante la posibilidad de un incidente de ese tipo”, publicó el medio británico.

La funcionaria explicó que el sistema de las Naciones Unidas se alista para distintos escenarios, queincluyen un posible ataque a una instalación nuclear o incluso el uso de un arma. “Lo analizamos… y nuestra esperanza es que no suceda”.

Vulnerabilidad

Los mercados energéticos suelen ser los primeros en reaccionar ante las crisis geopolíticas y el conflicto de Irán no ha sido una excepción, de acuerdo con Mariano Sardáns, presidente de la Gerenciadora de Patrimonio FDI.

En entrevista con Vértigo este experto financiero ubicado en Estados Unidos señala que la vulnerabilidad de la cadena global del suministro petrolero dependerá de que pueda recuperarse el tránsito de una quinta parte del consumo mundial de petróleo. “Cuando las rutas marítimas se ven interrumpidas o amenazadas el suministro global se contrae de inmediato; y los mercados responden con compras de pánico, especulación y subidas de precios”.

Es por ello que una de las mayores inquietudes tiene que ver con el riesgo potencial, de esta guerra, de provocar una estanflación: es decir, inflación elevada por varios meses mientras el crecimiento económico es nulo e incluso negativo.

Sardáns puntualiza que en Estados Unidos se barajan varios pronósticos al respecto de una guerra cuyo costo para las arcas norteamericanas ya es superior a los once mil millones de dólares.

Hay otros escenarios de probabilidades: 30% cree que la guerra durará entre dos y tres meses, con Ormuz intermitente. Aquí el precio del petróleo estaría oscilando entre los 90 y 110 dólares… Y podríamos ver una recesión leve y los mercados cayendo en Wall Street”, advierte.

Desgaste asimétrico

Mientras tanto, Israel y EU continuaron con los bombardeos sobre instalaciones nucleares en Irán, en línea con la postura de Trump, quien insiste en que Teherán estaba cerca de desarrollar un arma nuclear.

De acuerdo con la Casa Blanca, en los primeros días del conflicto bélico Irán lanzó más de mil misiles y más de cinco mil drones. Algunos para infligir un daño económico en infraestructuras vitales en materia energética o bien de comunicaciones como aeropuertos.

Naciones como Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Baréin reciben fuego de represalia por parte de Irán ensombreciendo su actividad turística, pero poniendo en riesgo igualmente a su industria petrolera y gasística.

Tan solo contra Emiratos Árabes Unidos la Guardia Revolucionaria habría lanzado 167 misiles balísticos y de crucero y 541 drones durante los primeros días del conflicto.

El Pentágono sabe que Irán desarrolla una guerra asimétrica de desgaste, jugando al gato y el ratón, a ver qué país se queda primero sin municiones, drones o misiles, así como lanzadores e interceptores.

De acuerdo con la Oficina del director de Inteligencia Nacional de EU solo en materia de arsenal Irán podría tener un inventario estimado de tres mil misiles. Pero es una estimación.

Al respecto, el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel indicó que la capacidad de represalia diaria de Irán ha ido reduciendo con el paso de los días: “Ha pasado de 100 proyectiles diarios recién iniciado el conflicto a lanzar menos de 30 diarios en los últimos días”.

Sin embargo, no se le ve un final todavía a esta guerra porque el régimen no cae ni está dispuesto a rendirse; primordialmente mantiene el control en el estrecho de Ormuz y sigue amagando, incluso, con ataques en territorio estadunidense y con asesinar al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Negativa abierta

Ni la Unión Europea (UE) ni Reino Unido quieren verse arrastrados a una guerra que nunca han buscado contra Irán y a la que el presidente Trump quiere obligarlos a participar para mostrar esa lealtad entre los aliados.

Sin embargo, persiste una negativa abierta de los líderes de Francia, Reino Unido, España, Bélgica, Alemania, Portugal, Holanda e Italia para prestar ayuda a EU e Israel para abrir el estrecho de Ormuz a la navegación de los buques petroleros que son atacados por drones iraníes.

Aunque eso implique un tiro en el pie, porque Europa es dependiente importador del gas y del petróleo no solo de Medio Oriente sino de otros países, como Rusia y Argelia.

Trump ya amenazó con represalias contra la OTAN, mostrando su desencanto porque ni siquiera Reino Unido, su aliado histórico, le presta el hombro.

En opinión de Javier Jiménez Olmos, doctor en Paz y Seguridad Internacional, esta presión por parte de la Casa Blanca muestra claramente que el ataque de EU e Israel contra Irán no estuvo bien calculado y no está saliendo como Trump habría pensado. “Trump requiere a la OTAN para su guerra en Irán”.

A pesar de la propaganda de la Casa Blanca, “la guerra no está ganada y puede durar mucho más de lo previsto. A la desesperada todo se puede complicar mucho más. Parece que Trump y su equipo atraviesan una crisis fruto de su falta de planificación e irritado opta por involucrar a otros países”, reiteró este asesor del Seminario para la Paz de Zaragoza.

Olmos subrayó que la OTAN no está al servicio de los intereses norteamericanos y menos de Israel, máxime cuando algunos miembros de la Alianza Trasatlántica se ven ofendidos por la administración estadunidense, como ha sido el caso de Dinamarca con el tema de Groenlandia; o bien el constante ataque verbal desde la Casa Blanca contra España.

“Conviene recordarle a Trump que ningún país de la OTAN ha sido atacado, por lo que no se puede de Catar. Después de estos bombardeos, el precio del gas se ha disparado más de 30% a nivel global.

De hecho, el pasado 19 de marzo el crudo Brent llegó a los 119 dólares el barril después de que Irán atacó el mayor emplazamiento energético de Catar, el yacimiento de gas de Ras Laffan, como venganza al bombardeo israelí contra el yacimiento gasístico de South Pars.

Al respecto, el presidente estadunidense pareció sugerir que Estados Unidos podría terminar con los bombardeos y dejar la responsabilidad de liberar el estrecho de Ormuz a los europeos. “Nosotros no lo necesitamos, son nuestros aliados los que necesitan el estrecho libre”.

Y tiene razón. Estados Unidos sostiene una situación de autosuficiencia energética y, en cambio, Europa es importadora neta de gas y de hidrocarburos. El analista español Gumersindo Ruiz clarifica que si se toma Francia, Alemania, Italia, España y Reino Unido observamos que en el total de su consumo de energía el promedio de dependencia respecto de petróleo y gas es de 67 por ciento.

En efecto, si hay un continente en el mundo vulnerable a los vaivenes de los precios del petróleo y del gas este es Europa, que ahora mismo no sabe bien cómo librarse de las represalias de Trump ni de sus ambiciones.

Invocar el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, que implica la defensa colectiva. Y el estrecho de Ormuz está fuera del área de responsabilidad de la OTAN”, refirió el asesor estratégico.

Para este coronel del Ejército del Aire de España el peor de los casos se daría si Rusia, y sobre todo China, deciden intervenir, aunque solo sea indirectamente, mediante la provisión de sistemas de armas más sofisticados que pueden combatir a EU e Israel. Eso llevaría a esta guerra a un escenario largo e indeseable.

 Golpe al corazón

La Guardia Revolucionaria amenazó con una contraofensiva desquiciada tras el ataque del pasado 18 de marzo contra el mayor yacimiento de gas natural del mundo: el South Pars.

El Ejército israelí fue el autor de esta destrucción horas después de darse a conocer el asesinato de Esmail Khatib, ministro de inteligencia iraní.

Prácticamente el régimen está descabezado, pero la Guardia Revolucionaria es una entidad que funciona de manera autónoma y está preparada para evitar su caída.

Situado frente a la costa de la provincia sureña de Bushehr, el yacimiento de South Pars aloja aproximadamente 51 billones de metros cúbicos de gas, lo que representa 70% del suministro interno de Irán y una gran parte de las exportaciones.

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Fuente: Vértigo Político

 

LA PRENSA – URUGUAY: Las variables que inquietan a la economía mundial

Fecha: 13 de Marzo, 2026

LA PRENSA – URUGUAY: Las variables que inquietan a la economía mundial

Mientras se mantienen los bombardeos y la incertidumbre domina el escenario internacional, los analistas económicos intentan anticipar cuáles podrían ser las consecuencias del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global. En un mundo cada vez más interconectado y sensible a los acontecimientos geopolíticos, la escalada bélica volvió a encender las alarmas en los mercados y en los centros financieros. En este contexto, uno de los factores clave que los especialistas observan con mayor atención es el comportamiento del precio del petróleo. Para el analista financiero Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI —con oficinas en Miami, Montevideo y Buenos Aires— la evolución del conflicto y su duración serán determinantes para definir el rumbo de los mercados.

La lógica del presente

“Lo ocurrido en estos días es lógico. El elemento central es el factor tiempo: cuánto durará la guerra en Medio Oriente”. De acuerdo con su análisis, existe actualmente entre un 55% y un 60% de probabilidades de que el conflicto culmine en un plazo relativamente corto, estimado entre tres y cinco semanas. En ese escenario, el precio del barril de petróleo podría volver a ubicarse por debajo de los 75 dólares, mientras los mercados financieros recuperarían terreno con subas estimadas entre el 8% y el 12%.

Un segundo y tercer escenario, más complicado

Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. En un segundo escenario con una probabilidad cercana al 30%, en el cual el conflicto se prolongaría entre dos y tres meses más. En ese caso, uno de los puntos más sensibles sería el tránsito de buques petroleros a través del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de crudo a nivel mundial. De producirse interrupciones o dificultades logísticas, el precio del barril podría mantenerse por encima de los 100 dólares, lo que generaría una desaceleración económica global y una posible caída de entre el 10% y el 15% en los principales índices bursátiles. El escenario más grave, aunque considerado el menos probable —con apenas un 10% de posibilidades— sería la regionalización del conflicto. De ocurrir, el petróleo podría superar los 120 dólares por barril, provocando un fuerte impacto en la economía mundial y el riesgo de una recesión profunda. Este contexto también impulsaría una mayor demanda de activos considerados refugio, como los bonos del Tesoro estadounidense y el oro.

La problemática del transporte del petróleo

Precisamente el transporte del crudo se ha convertido en uno de los puntos críticos del actual escenario. En los últimos días se registraron demoras en rutas marítimas y puertos parcialmente paralizados, con miles de buques aguardando definiciones. Ante este panorama, el expresidente estadounidense Donald Trump anunció medidas para garantizar la seguridad del transporte de buques tanque en el Estrecho de Ormuz, incluyendo escoltas y cobertura de seguros, lo que contribuyó a moderar parcialmente las pérdidas en los mercados.

Fuente: La Prensa UY

 

ULTIMA HORA – PARAGUAY: La escalada en Irán: ¿El principio del fin o un respiro temporal para los mercados?

Fecha: 13 de Marzo, 2026

ULTIMA HORA – PARAGUAY: La escalada en Irán: ¿El principio del fin o un respiro temporal para los mercados?

Por Mariano Sardáns

En un mundo que parecía al borde del abismo estanflacionario, la escalada bélica en Irán –iniciada el 28 de febrero con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel que eliminó al ayatolá Alí Jamenei y destruyó instalaciones nucleares claves– comienza a mostrar señales de desescalada.

Al cierre del 10 de marzo, con el Estrecho de Ormuz parcialmente reabierto gracias a escoltas estadounidenses y declaraciones de Trump sugiriendo que la guerra “está muy completa” y podría terminar “pronto”, los mercados globales han respirado alivio.

Este podría ser un punto de inflexión: No el fin del riesgo geopolítico, pero sí una ventana para que los inversores rebalanceen sus carteras antes de que la volatilidad regrese. Sin embargo, el daño ya está hecho, y 2026 podría marcarse como el año en que Medio Oriente redefinió el ciclo económico global.

Desglosemos el impacto al cierre del 10 de marzo, basado en datos frescos. El petróleo Brent ha caído un 7,8% en la sesión, cerrando en 86,01 USD por barril. Esta baja se debe a la reapertura intermitente de Ormuz y promesas de liberación de reservas estratégicas por parte del G7, aliviando el shock de oferta que amenazaba con multiplicar los precios.

Ganadores persistentes: Acciones de energía como ExxonMobil (+12% en el mes) y Chevron (+10%), junto con defensa (Lockheed Martin +15%).

Perdedores: Aerolíneas (Delta -18%), transporte y consumo discrecional, donde los costos de combustible aún pesan en los márgenes.

En renta variable, el rebote ha sido mixto, pero con un tono positivo en Asia y Europa, aunque Wall Street cerró con caídas leves. El S&P 500 bajó un 0,21%, acumulando una pérdida del 8,5% desde el 28 de febrero. El Dow Jones cedió 0,07%, mientras el Nasdaq cerró sin cambios. Europa vio ganancias: El DAX alemán +2,40%, y el FTSE 100 +1,6%, impulsados por el alivio petrolero. Asia rebotó fuerte: El Nikkei +2,88%, y el Hang Seng +2,17%, beneficiados por su dependencia energética. El VIX, el “índice del miedo”, retrocedió a 25,50, aún elevado pero lejos de los picos de 35 vistos ayer, señalando una reducción en la percepción de riesgo inminente.

Monedas emergentes respiran: El peso mexicano (USD/MXN) en 17,59 (-0,15%), el real brasileño fortalecido, y el peso argentino bajo control (dólar blue en 1,420). El oro subió a 5.228 USD/onza (+2,44%), capturando la demanda persistente por refugio. Los spreads de crédito high-yield se estrecharon ligeramente, pero las tasas de los bonos del Tesoro de los EEUU. Bajaron. La tasa del bono de 10 años cerró en 4,16%, confirmando el vuelo a calidad distorsionado por inflación latente.

Desde el ángulo macro, este conflicto ha acelerado un escenario estanflacionario, pero la desescalada de hoy podría mitigarlo: Inflación global aún subiendo (al 3,5-4,5% anualizado por energía), pero el PIB mundial podría evitar una contracción si Ormuz se normaliza.

 

FORBES – ARGENTINA: Prioritarios: los sectores de la economía argentina que más inversión extranjera necesitan

Fecha: 11 de Marzo, 2026

FORBES – ARGENTINA: Prioritarios: los sectores de la economía argentina que más inversión extranjera necesitan

La realización del Argentina Week en Nueva York, un encuentro que reúne a funcionarios, empresarios y fondos internacionales, tiene como objetivo central atraer inversión extranjera hacia sectores estratégicos de la economía argentina.

Dentro de esa agenda, varios sectores aparecen como prioritarios. La combinación de recursos naturales, potencial tecnológico y necesidad de capital intensivo explica por qué energía, minería, agroindustria y economía del conocimiento concentran gran parte de la atención de los inversores internacionales.

El sector energético, y particularmente el desarrollo de Vaca Muerta, se posiciona como el principal polo de atracción de capital. La formación shale ubicada en la cuenca neuquina ya se convirtió en uno de los proyectos energéticos más relevantes del mundo y está impulsando un cambio estructural en la balanza energética del país.

Las proyecciones indican que Argentina podría alcanzar en 2026 un superávit energético récord de entre US$ 8.500 millones y US$ 10.000 millones, impulsado principalmente por el crecimiento de la producción de petróleo y gas no convencional.

Además, existen proyectos de gran escala que demandan inversiones multimillonarias. Uno de los más destacados es el desarrollo de infraestructura para exportar gas natural licuado (GNL), impulsado por YPF y la multinacional Shell, que podría alcanzar US$ 30.000 millones de inversión total en distintas etapas.

Según explicó Guido Valli, jefe de Estrategia en FDI Gerenciadora de Patrimonios, el sector de Oil & Gas concentra buena parte de la inversión porque cuenta con actores nacionales fuertes capaces de movilizar capital. Entre ellos destacan empresas como YPF, Pampa Energía, Transportadora de Gas del Sur y Vista Energy, que participan activamente en el desarrollo de Vaca Muerta y en proyectos de infraestructura energética.

Esta presencia de compañías locales facilita el acceso a financiamiento y la articulación con el mercado de capitales. Sin embargo, el crecimiento del sector aún requiere nuevas inversiones para expandir la producción, mejorar la infraestructura de transporte y avanzar en la exportación de GNL.

Por otra parte, varios especialistas coinciden en que la minería es otro de los sectores donde existe mayor necesidad de inversión extranjera directa.

“Si a nosotros nos preguntas dónde falta más foco que el que se le estuvo dando en los últimos dos años, es en la minería, dado que faltan jugadores importantes que tengan un peso muy grande como pasa en el Oil & Gas principalmente con YPF”, mencionó Valli.

Esto se vuelve particularmente relevante en un contexto global marcado por la demanda de minerales críticos para la transición energética, como el litio y el cobre. Argentina forma parte del denominado “triángulo del litio”, junto con Chile y Bolivia, y cuenta con enormes reservas aún en proceso de desarrollo.

Cabe señalar que, en los últimos años, el sector comenzó a expandirse con fuerza. Las exportaciones mineras alcanzaron casi US$ 6.000 millones en 2025, impulsadas por el litio y los metales preciosos. Sin embargo, el potencial es mucho mayor.

Más allá de los recursos energéticos y minerales, el agro continúa siendo el principal generador de divisas de Argentina, pero los expertos consideran que existe un amplio margen para aumentar el valor agregado del sector.

En esta línea, el economista Iván Cachanosky, economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso, destacó que la inversión extranjera directa podría actuar como un acelerador de productividad en la agroindustria, mediante la incorporación de tecnología, biotecnología y procesos industriales más sofisticados.

Esto permitiría avanzar desde un modelo basado principalmente en exportaciones de materias primas hacia uno con mayor industrialización, ampliando la cadena de valor agroindustrial.

Por último, otro sector que gana protagonismo es el de los servicios basados en el conocimiento, que incluye software, tecnología, servicios profesionales y economía digital.

De acuerdo con Cachanosky, este sector tiene la ventaja de requerir menos inversión física que los proyectos extractivos, lo que permite una expansión más rápida si existen condiciones macroeconómicas estables.

“Desde luego, sigue siendo clave continuar mejorando el marco institucional: estabilidad macro, reglas previsibles y reformas estructurales que reduzcan costos regulatorios. Lo más importante son las reformas estructurales, ya que son la base para que el resto de las estabilizaciones sean sostenibles”, aclaró el economista.

Fuente: Forbes

 

ALTO NIVEL – MÉXICO: Petróleo caro e inflación importada: el efecto de la guerra en Irán que impacta a América Latina

Fecha: 10 de Marzo, 2026

ALTO NIVEL – MÉXICO: Petróleo caro e inflación importada: el efecto de la guerra en Irán que impacta a América Latina

El repunte del petróleo provocado por la guerra en Medio Oriente volvió a colocar a la inflación en el centro de las preocupaciones globales. Los precios del crudo, que el domingo superaron los 100 dólaresretrocedieron este lunes hasta los 79 dólares. El movimiento acumulado en la última semana ya encendió alertas sobre el impacto que el encarecimiento de la energía puede tener en la economía mundial, y en particular, en América Latina, donde la inflación proviene del exterior.

Según comenta Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, en entrevista con ALTO NIVEL, el principal efecto económico del choque energético es el regreso de la inflación importada a regiones como América Latina. Para el experto, estamos frente al mayor shock energético desde que Ucrania fue invadida por Rusia en 2022.

Muchos dicen que hay países independientes energéticamente. Sí, es correcto, México es independiente y Estados Unidos también. Pero las empresas venden a precio de mercado, con lo cual terminas teniendo inflación importada”, explicó.

El encarecimiento del petróleo suele trasladarse a combustibles, transporte y costos logísticos, presionando los precios al consumidor incluso en países con producción energética propia. Pese a que el crudo ha moderado su avance, el WTI acumula un alza de 13% en la semana, posicionándose en 79 dólares por barril, según datos de MarketWatch. El domingo estuvieron hasta en 102 dólares, llegando a ganar 30% desde antes del ataque a Irán.

En este contexto, la presidenta de México , Claudia Sheinbaum, declaró que el gobierno mexicano podría reducir o subsidiar el IEPS. Con ello, se evitará que los que los consumidores experimenten alzas súbitas en los precios de la gasolina.

El precio del petróleo puede presionar el componente no subyacente en la inflación global, que sigue a los bienes cuyo costo es volátil, como los alimentos y energéticos. Estos productos no dependen de la oferta de dinero y crédito, pero sí pueden complicar el ciclo de recortes de tasas de interés, tema que está al centro del gobierno de Donald Trump.

Si la inflación baja, se justifican costos de endeudamiento más bajos, lo que vuelve más sencillo para las empresas endeudarse, y reduce la preferencia por activos seguros, como los bonos del Tesoro. Esta liquidez suele destinarse al mercado de valores, donde una mayor demanda justifica valuaciones más altas.

El mercado apuesta por un conflicto breve

El impacto final sobre la inflación dependerá en gran medida de cuánto tiempo se prolongue el conflicto en Medio Oriente. Sardáns señala que el mercado viene evaluando distintos escenarios:

El consenso de mercado hasta el viernes pasado daba una probabilidad entre el 50 y 60% de que esto se terminara entre dos y tres semanas. Después daban una probabilidad entre 30 y 35% de que durara un par de meses y una probabilidad baja, entre 10 y 15%, de que se regionalice la guerra”, explicó.

El escenario más adverso sería una escalada regional del conflicto que involucre a más países del Golfo Pérsico y afecte el flujo de crudo a través del Estrecho de Ormuz. Esta es una de las rutas energéticas donde transita el 20% del crudo mundial. La semana pasada, Irán intensificó la vigilancia sobre el espacio y amenazó con atacar embarcaciones que atravesaran por el estrecho.

Si se regionaliza la guerra, ven un petróleo por arriba de 120 dólares, lo cual termina siendo una recesión global porque el tema inflacionario impacta en todos los países”, advirtió.

En este contexto, el G7 analiza liberar entre 300 y 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas coordinadas por la Agencia Internacional de Energía (AIE). Esta suma representaría hasta 30% de las reservas disponibles del bloque. La medida busca contener un choque energético que podría presionar nuevamente los precios globales.

Asimismo, Donald Trump comentó que ve un fin inminente a la guerra y anunció que Estados Unidos podría tomar control sobre el Estrecho de Ormuz, según una entrevista con CBS News. Estos factores llevaron al petróleo a bajar de 80 dólares.

Bonos y expectativas de inflación

El aumento en los precios del petróleo también comenzó a reflejarse en el mercado de deuda, donde los inversionistas ajustan sus expectativas ante un posible repunte inflacionario.

Según explica Sardáns, cuando el mercado anticipa inflación más alta, los bonos suelen caer de precio para elevar su rendimiento. Del lunes al jueves de la semana pasada, los bonos del Tesoro a 10 años se elevaron 20 puntos base.

Esto lo que crea es que la expectativa de inflación suba. Eso significa que caen los bonos para igualar esa expectativa de mayor inflación. Caen los bonos porque al caer de precio rinden más y compensan esa mayor inflación”.

El movimiento ha generado nerviosismo entre inversionistas conservadores que en los últimos años se posicionaron en deuda de largo plazo, destaca Sardáns. Con ello, también crece la preferencia por bonos estadounidenses, fortaleciendo al dólar.

Todo el mundo se fue a bonos a 10 años u 11 años porque las letras del Tesoro pagaban casi lo mismo que la inflación. Esos son los bonos que cayeron en los últimos días. Entonces incluso el inversor más conservador hoy está nervioso”, señaló.

El dólar repunta, pero la tendencia podría revertirse

El conflicto también provocó un fortalecimiento temporal del dólar frente a varias monedas emergentes. Actualmente, el índice dólar roza los 100 puntos, 2% arriba de cuando estalló la guerra. Actualmente, el DXY está en 98.73 puntos, con un avance de 0.3% en la semana. Sin embargo, Sardáns considera que el repunte del dólar podría ser temporal si las tensiones geopolíticas disminuyen.

El dólar ya venía caro desde la pandemia. Cuando empezó el Covid-19 todo el mundo se refugió en dólares y después Estados Unidos fue el primer país en subir las tasas de interés”, explicó.

El peso mexicano, por ejemplo, perdió más de 3% frente a la divisa estadounidense desde el inicio de la guerra, llegando a rebasar los 18 pesos por dólar. Actualmente, el tipo de cambio es de 17.6 pesos, registrando ya una apreciación de 0.4% en la semana.

En opinión de Sardáns, el mercado cambiario tiende a corregir los movimientos extremos en el largo plazo. Al respecto, consideró que el dólar “está caro y sigue caro”, por lo que pronostica que seguirá debilitándose, especialmente si desescala la crisis.

El mercado de monedas es un juego de suma cero en el largo plazo. Lo que mucho se fortalece tarde o temprano se debilita”, afirmó.

¿Cómo afecta la volatilidad a las carteras?

El aumento de la volatilidad en los mercados financieros está obligando a los gestores de patrimonio a reforzar las estrategias de diversificación. Por ejemplo, los mayores beneficiados en renta variable se encuentran en el sector energético, pero los mayores perdedores suelen estar en la mayoría del mercado. El alza en la inflación y el repunte del petróleo afectan particularmente a aerolíneas y cruceros.

Sardans señaló que empresas tradicionales del Dow Jones, como Caterpillar (la segunda de mayor peso sobre el índice y que bajó 8% la semana pasada), están más expuestas a la economía real y han resentido con mayor fuerza el nerviosismo del mercado. El Dow cerró la semana anterior con una caída de más del 3%, su mayor bajada desde los aranceles recíprocos de Trump.

Las empresas del Dow están muy relacionadas con la economía real, con inversión y actividad económica. Por eso fueron de las que más cayeron. Las tecnológicas fueron las que menos cayeron dentro de esta situación de guerra”, explicó.

Este lunes, mientras el mercado espera una menor duración en la guerra en Irak, el Nasdaq subió 1.3%, el S&P 500 0.8% y el Dow Jones 0.5%.

A pesar de la incertidumbre geopolítica, el especialista considera que estos episodios no necesariamente justifican abandonar los mercados. Desde su perspectiva, los momentos de volatilidad suelen representar oportunidades de inversión si el escenario más probable es una resolución relativamente rápida del conflicto.

Cuando uno está en acciones tiene que estar preparado para caídas del 50%. Si no, no estés en acciones. Situaciones como la de ahora son momentos de oportunidad para entrar, no momentos para huir”, afirmó.

Fuente: Alto Nivel

 

Mariano Sardáns en FM Milenium

Fecha: 7 de Marzo, 2026

Compartimos la entrevista a Mariano Sardáns, CEO de FDI, en el programa “El lunes puede esperar”, conducido por la periodista Lorena Rodríguez, donde hablaron sobre el impacto del conflicto bélico de EEUU – Irán en los mercados.

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