Categoría: FDI en los Medios

Mariano Sardáns en Radio Río Negro

Fecha: 23 de Abril, 2026

Mariano Sardáns, CEO de FDI, fue entrevistado en Radio Río Negro, en el programa Panorama Informativo, conducido por Mauricio Silvestrini, donde abordó uno de los temas más relevantes del escenario actual: la relación entre el conflicto bélico, el precio del petróleo y sus implicancias en la economía argentina.

Mariano Sardáns en Radio Cumbre

Fecha: 22 de Abril, 2026

Mariano Sardáns, CEO de FDI, participó en el programa Más vale tarde de Radio Cumbre de Neuquén, conducido por Juan Pablo Iozzia y Lucas Hernandorena, donde analizó el impacto del conflicto bélico en el contexto económico global y sus posibles repercusiones en la economía argentina.

FOCO – PARAGUAY: Oro negro y el riesgo inflacionario para Paraguay

Fecha: 16 de Abril, 2026

FOCO – PARAGUAY: Oro negro y el riesgo inflacionario para Paraguay

El petróleo vuelve al centro del escenario global marcando el riesgo inflacionario, que en Paraguay se podría sentir en semanas, y el CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI, Mariano Sárdans, comparte qué medidas concretas y realistas se pueden aplicar a nivel interno.

“El petróleo es el rey en este escenario, es el shock primario y el que dispara la inflación y las tasas”, expresó. El punto crítico está en el Estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán de los Emiratos Árabes Uni­dos, por donde circula entre el 20 % y 30 % del petróleo mundial.

Mariano explica que, si el con­flicto en Medio Oriente se prolonga, el precio del brent, un tipo de petró­leo, podría sostenerse en niveles de USD 120 a 150 por barril, generando un shock de oferta con impacto di­recto en transporte, energía, fertili­zantes y costos globales.

A partir de ahí es que el efecto se encadena, primero con una infla­ción de tipo “estanflacionaria”,es decir, precios al alza con menor crecimiento, y luego el dilema para los bancos centrales, que se ven for­zados a sostener o subir tasas en un contexto económico más débil.

En Paraguay, ese impacto pue­de empezar a delinearse en el muy corto plazo, en un horizonte de 1 a 3 meses (abril-junio 2026), ya que el principal canal de transmisión será el combustible”, señaló para FOCO Business.

Es así que con un brent por encima de USD 105-110 y tensiones en Ormuz, podrían darse uno o dos ajustes adicionales en los precios de combustibles en las próximas semanas, aunque sin riesgo de desa­bastecimiento, considerando que la estatal Petropar cuenta con stock para unos tres a cuatro meses, dijo.

El traslado a precios se concen­traría en transporte y alimentos, que representan cerca del 40 % de la canasta del IPC, con una posible pre­sión adicional de 0,5 a 1 punto en la inflación del segundo trimestre, pese a que actualmente se mantiene en torno al 4 % y dentro del rango meta.

El que sí enfrenta un escenario mixto es el sector del agro, que, si bien la soja proyecta una produc­ción récord de 11,5 millones de toneladas, los costos logísticos ya subieron entre 15 % y 25 %, afec­tando la competitividad frente a Brasil. Los precios internacionales podrían acompañar parcialmen­te, pero sin compensar del todo el impacto local.

A nivel macro, Paraguay man­tiene cierto margen, ya que el guaraní, una de las monedas más estables de la región, podría absor­ber parte del shock con una depre­ciación controlada, mientras que el espacio fiscal permite medidas de contención, aunque con límites.

No obstante, Mariano no conside­ra un escenario sistémico como el de 2022, pero sí de una presión clara de corto plazo: una inflación de costos visible en surtidores y fletes, que impacta tanto en el bolsillo como en los márgenes productivos.

Fuente: Foco

 

5 DÍAS – PARAGUAY: Carteras migran a commodities frente a tensión en Ormuz

Fecha: 16 de Abril, 2026

5 DÍAS – PARAGUAY: Carteras migran a commodities frente a tensión en Ormuz

El mercado energético se posiciona como el principal factor de riesgo en el escenario global. Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, afirmó que “el petróleo sigue siendo el ´rey ´ porque es el shock primario de oferta”, al referirse al impacto del conflicto en el estrecho de Ormuz sobre los precios internacionales.

Explicó que la dinámica actual no se limita al valor spot del Brent, sino a un conjunto de indicadores en tiempo real. Entre ellos, señaló el tráfico de tanque rus como la referencia central: “Windward y Vortexa reportan solo 16 cruces AIS visibles en los últimos 7 días, frente a 135-140 diarios preconflicto”. Esta calda, indicó, representa una contracción de entre 85% y 90%.

El ejecutivo indicó que, si el flujo no supera los 50 o 60 cruces diarios en las próximas semanas, el mercado interpretará que el shock es estructural. A la vez, observó que la curva forward mantiene una señal de moderación, al reflejar expectativas de resolución en el corto plazo.

Según detalló, el mercado asigna una probabilidad de entre 60% y 65% a que la disrupción sea temporal. “Por eso la curva forward sigue descontando Brent por debajo de US$80-85 para fin de año”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que una persistencia en los niveles actuales podría llevar el precio a superar los US$ 120 por barril.

IMPACTO REGIONAL

En ese escenario, Sardáns describió un cambio en la distribución de beneficios y costos entre economías de América Latina. Señaló que los exportadores de energía se posicionan como los principales beneficiados, mientras que los importadores enfrentan presiones inflacionarias y fiscales.

Detalló que Argentina podría registrar un aumento significativo en su superávit energético, impulsado por la competitividad de Vaca Muerta. Brasil, por su parte, sumaría ingresos adicionales por exportaciones, fortaleciendo tanto a sus empresas energéticas como a su deuda en moneda local.

También mencionó a Colombia, Guyana y Ecuador como economías con potencial de atraer inversión en exploración y producción. En paralelo, indicó que los países importadores como Chile o Perú, enfrentan deterioro en sus términos de intercambio.

En cuanto a Paraguay, incluyó al país dentro del grupo de agroexportadores que podrían beneficiarse por el alza en los precios de commodities agrícolas, derivada del incremento de costos energéticos globales.

ROTACIÓN

El CEO de FDI describió un proceso de reconfiguración en las carteras de inversión. Señaló que la estrategia apunta a “rotar de ´growth global ´ a ´valué + commodity LATAM”, priorizando sectores vinculados a energía, agro e infraestructura.

Entre los activos recomendados, mencionó empresas de upstream y midstream energético, así como compañías agroexportadoras y proyectos de infraestructura logística. En contraste, indicó una menor exposición a consumo interno, bonos de alto rendimiento y sectores sensibles a costos energéticos.

Sardáns afirmó que, en ciclos de este tipo, la energía se consolida como uno de los pocos sectores con desempeño positivo. “Energía es el único sector positivo en shocks como 2022 o los años 70”, indicó, al tiempo que destacó el rol del oro y la plata como cobertura frente a la inflación.

POLÍTICA MONETARIA

El análisis incluyó el margen de acción de la Reserva Federal en un contexto de presión inflacionaria. Sardáns sostuvo que la autoridad monetaria enfrenta una “trampa de política clásica”, con restricciones para reducir tasas en un entorno de petróleo elevado.

Indicó que el mercado prevé recortes acotados hacia la segunda mitad de 2026, condicionados a una eventual normalización del conflicto. “No puede cortarse agresivamente sin desanclar expectativas”, explicó. Según expuso, este escenario implica un dólar fuerte y tasas altas por más tiempo, lo que genera salida de capitales desde mercados emergentes. En ese marco, señaló que los países exportadores de commodities tienen mayor capacidad de resistencia, al generar divisas a través del comercio exterior.

GESTIÓN

Desde la perspectiva de la gestión de activos, detalló que la prioridad actual es equilibrar protección de capital y generación de retornos. Indicó que entre 40% y 50% de las carteras se orientan a instrumentos defensivos como oro, bonos del Tesoro de corto plazo y liquidez en dólares.

El restante 50% a 60% se destina a estrategias temáticas, con foco en energía, agro e infraestructura. “Rebalanceo trimestral obligatorio y stress-testing mensual contra escenarios de petróleo US$ 150”, describió como parte del proceso.

El ejecutivo también señaló cambios en el comportamiento de los inversores desde la escalada del conflicto. Indicó que los clientes institucionales pasaron de una postura de espera a demandar coberturas específicas vinculadas a energía. En paralelo, los inversores de alto patrimonio incrementaron su exposición a ETFs (fondos cotizados) de energía y oro, reduciendo posiciones en tecnología.

Finalmente, explicó que la firma mantiene carteras diversificadas mediante instrumentos registrados en distintos mercados. “Exageramos la diversificación utilizando ETFs registrados dentro y fuera de los EE.UU., lo cual nos permite anular el riesgo de capital”, concluyó.

Fuente: 5 Días

 

PERFIL – ARGENTINA: Los mercados frente el dilema del segundo semestre: corrección breve o shock duradero

Fecha: 15 de Abril, 2026

PERFIL – ARGENTINA: Los mercados frente el dilema del segundo semestre: corrección breve o shock duradero

La economía global llega al segundo semestre de 2026 con una pregunta abierta: si el shock energético derivado de la guerra en Medio Oriente será apenas una corrección de corto plazo o el comienzo de un ciclo más largo de menor crecimiento y mayor inflación.

No se trata solo de una discusión teórica. Esa diferencia ya ordena la lectura de los mercados sobre bonos, acciones, monedas y materias primas. También condiciona las decisiones de los bancos centrales, que deben evaluar si el encarecimiento de la energía será pasajero o si terminará contaminando la inflación de fondo.

El Fondo Monetario Internacional puso ese debate en números. Su escenario base supone una moderación del conflicto y una normalización gradual del precio del petróleo en la segunda mitad del año. En ese caso, el crecimiento global de 2026 se ubicaría en 3,1%.

Pero el organismo también presentó un escenario adverso, con una disrupción más prolongada, un barril más cerca de los US$100 y una expansión de la economía mundial de apenas 2,5%. En la versión más severa, el crudo podría moverse en una franja de entre US$110 y US$125 y el crecimiento global caería hacia 2%, un nivel que se acerca a una recesión internacional.

La importancia de Ormuz en el conflicto

La clave del problema pasa por el canal energético. Un petróleo más caro impacta sobre transporte, logística, industria y generación de electricidad. Ese traslado, primero, pega en los índices de inflación. Después, si se extiende, modifica expectativas y complica a los bancos centrales.

Ese es hoy el mayor temor del mercado. Si el shock es breve, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo podrían evitar una reacción agresiva y sostener la expectativa de tasas más bajas más adelante. Pero si la suba de la energía se vuelve persistente, el escenario cambia: la inflación deja de bajar con claridad y las tasas pueden quedar altas durante más tiempo.

En los activos financieros ya se observa esa tensión. Las bolsas encontraron alivio cada vez que aparecieron señales de descompresión geopolítica, y buena parte de Wall Street recuperó rápidamente el terreno perdido. Sin embargo, ese rebote convive con un mercado de bonos más cauteloso, porque el petróleo sigue en niveles elevados y eso sostiene la presión sobre rendimientos e inflación esperada.

Tal como lo expresó Ignacio Morales, CIO de Wise Capital, el optimismo político de retomar las conversaciones de paz que se escucha en las últimas horas, choca con la realidad logística en el estrecho de Ormuz. “El tráfico marítimo en la zona sigue severamente limitado pese al cese al fuego vigente. Actualmente, apenas circula una fracción de los 130 buques diarios que transitaban antes del conflicto. Esta parálisis en la ruta clave empuja los precios del crudo al alza nuevamente. Los inversores mantienen la mirada fija en la resolución del bloqueo naval y su impacto directo en la inflación energética global. La paridad entre la esperanza diplomática y la crisis de suministro define el rumbo errático de la apertura financiera actual”, señaló el analista de mercados.

¿Conflicto a largo plazo o corrección temprana?

En este derrotero aparecen las dos hipótesis que hoy dominan la agenda inversora.

La primera es la de una corrección breve. Bajo esa visión, el salto del petróleo sería transitorio, la tensión en Medio Oriente tendería a moderarse y la economía global mantendría un crecimiento razonable. En ese escenario, el mercado volvería a privilegiar activos de riesgo, con acciones más firmes, dólar menos demandado como refugio y tasas largas algo más contenidas.

En efecto, el analista Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, sostiene que el mercado está “priceando” mayoritariamente una corrección breve (desescalada en semanas o 1-2 meses como máximo), pero la evidencia real apunta a que el riesgo de shock duradero (3-9 meses o más) es significativamente más alto de lo que se descuenta. “Estamos en un clásico caso de “wishful thinking” colectivo: la curva forward del petróleo, los spreads de crédito y las valoraciones de equities siguen ancladas en un escenario optimista que los datos duros (tráfico en Ormuz, caídas de inventarios y declaraciones) no terminan de confirmar”; explicó a PERFIL.

Al explicar por qué considera que el mercado apuesta hoy a “corrección breve”, Sardans mencionó:

– El Brent oscila cerca de USD102-110/bbl (con picos recientes por encima de 110-115 tras amenazas), pero la curva forward muestra fuerte baja en los contratos lejanos (2027 por debajo de US$80). “Eso implica que el consenso espera que el shock de oferta sea transitorio”.

Se han visto rebotes en bolsas globales y compresión parcial en spreads tras rumores de mediación y mini-acuerdos temporales.

– El comentario que prevalece es que Trump usa el ultimátum como arma negociadora y que Irán eventualmente cederá para evitar destrucción total de infraestructura energética.

“Esta lectura es cómoda, pero subestima la asimetría“, señaló Sardans. “Irán tiene incentivos para prolongar el dolor (daño asimétrico vía proxies, ciber, minas), y el daño ya causado (ataques a instalaciones, buques y comandantes) hace que la reapertura plena de Ormuz no sea inmediata aunque haya un alto-el-fuego”, mencionó el analista de mercados.

La segunda es la del shock duradero. En esa lectura, la energía seguiría cara durante varios meses, la inflación global se volvería más rígida y el proceso de baja de tasas quedaría más lejos. Ese combo obligaría a recalibrar precios de activos: bonos más exigidos, acciones bajo mayor presión y monedas emergentes más vulnerables.

La discusión no es menor porque, en los hechos, el mundo ya empezó a moverse hacia una zona intermedia. El propio economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, planteó esta semana que la economía global se ubica hoy entre el escenario base y el adverso. Es decir: el mercado ya no trabaja con una normalización plena como caso más probable.

En este sentido, Carlos R. Mendizábal, profesor del Instituto de Energía de la Universidad Austral, puso en discusión el hecho de que la economía global pueda salir airosa del conflicto tras el cierre parcial o la interrupción del tránsito por Ormuz que implicó la caída abrupta de uno de los principales corredores energéticos del mundo“La consecuencia inmediata fue un shock de flujos. Pero lo relevante es que ese shock rápidamente evolucionó hacia algo más severo: un shock de oferta. La imposibilidad de evacuar producción derivó en cierres de campos, pérdidas de producción y tensiones en toda la cadena. Cuando el problema deja de ser logístico y pasa a ser productivo, la recuperación ya no es inmediata y depende de factores técnicos, financieros y geopolíticos. Esto introduce una inercia en la crisis que puede extender sus efectos mucho más allá del conflicto puntual”, sentenció.

Algo similar opina Sardans, que también considera un conflicto a mediano plazo como la hipótesis actual en sus previsiones en la gerenciadora. “Nuestra posición -55-60%- de que sea un shock semi-duradero (hasta Q3-Q4 con reapertura parcial lenta). No creemos en “corrección breve” limpia antes de junio-julio”, mencionó. Y reconoció que las implicancias de un shock duradero en el segundo semestre pueden traer

– Estanflación global: Inflación sube 0,5-1,5 puntos adicionales (FMI ve 4,4% base, hasta 5,4-6% en caso extremo). Crecimiento mundial baja a 2,5% o incluso 2% (recesión técnica posible en Europa e impacto en EE.UU.).

– FED complicada: Poco margen para recortes agresivos. Posible “higher for longer” o incluso debate de alzas si las expectativas no se cumplen. Esto castiga a las acciones del tipo “growth” y fuerza salida de flujos de mercados emergentes.

– Dólar fuerte + risk-off: Spreads de mercados emergentes se ensanchan, salvo en el caso de exportadores de commodities.

¿Cuál es el impacto de este escenario entre base y adverso?

Para la Argentina, el tema también importa. Aunque el país mejoró su perfil energético gracias al desarrollo de Vaca Muerta, sigue siendo sensible a un contexto internacional de energía cara y condiciones financieras más restrictivas.

Un petróleo alto puede trasladarse a mayores costos internos, poner presión sobre la inflación y tensionar el frente cambiario en un momento en el que los inversores globales se vuelven más selectivos con los emergentes. Además, si las tasas internacionales permanecen elevadas, el financiamiento para países de mayor riesgo se encarece todavía más.

En este aspecto Sardans mencionó que para la Argentina implicaría que “la baja actual del riesgo país (hacia 500-520 pb) está sustentada en compras netas del BCRA + cosecha gruesa. Un shock duradero la soporta (más dólares por energía), pero si genera recesión global fuerte, la demanda de soja/maíz puede resentirse y el EMBI podría estabilizarse o rebotar 50-100 pb”, proyectó el analista.

En ese marco, el segundo semestre empieza a perfilarse como una prueba para la narrativa que dominó buena parte del último año: la de desaceleración inflacionaria con crecimiento moderado. Si el petróleo cede y el conflicto se estabiliza, el mercado podrá sostener ese escenario. Si no ocurre, la macroeconomía volverá al centro del tablero global.

La diferencia entre una corrección breve y un shock duradero, en definitiva, no es solo una cuestión de precio del crudo. Es la diferencia entre un episodio de volatilidad y un cambio de régimen para los mercados.

Finalmente, en este contexto el mercado observa de cerca cinco factores para definir cuál de los dos escenarios termina imponiéndose: la evolución del precio del Brent, el impacto del conflicto sobre el tránsito energético, la reacción de la inflación en Estados Unidos y Europa, el comportamiento de las tasas largas y la capacidad de la economía global para sostener el crecimiento sin una nueva aceleración de precios.

Fuente: Perfil

 

EL CRONISTA – ARGENTINA: Cayó el riesgo país, subieron los bonos y se achicó la brecha con emergentes

Fecha: 14 de Abril, 2026

EL CRONISTA – ARGENTINA: Cayó el riesgo país, subieron los bonos y se achicó la brecha con emergentes

El riesgo país cerró este martes en 525 puntos básicos, consolidando la tendencia bajista de las últimas ruedas y retorna así a mínimos de febrero. En el día, la compresión fue de tres puntos básicos, pero lo más relevante pasó la medición diaria: el indicador llegó a perforar el nivel de 520 y tocó un piso de 517 puntos, un umbral que no se veía desde el segundo mes del año. En la medición semanal acumula una caída de 85 puntos básicos y en el mes ya recorta 59.

Detrás de este movimiento aparece, en primer lugar, un contexto global más favorable. La descompresión del riesgo geopolítico en Medio Oriente alivia la presión sobre tasas y reactiva el apetito por activos de riesgo.

A nivel local, el mercado comienza a validar una mejora en el frente financiero. La acumulación de reservas por parte del Banco Central y una dinámica cambiaria más estable en el corto plazo reducen parcialmente la percepción de riesgo.

Los bonos soberanos argentinos en dólares cerraron este martes con subas generalizadas a lo largo de toda la curva. En los globales, los avances se ubicaron en su mayoría entre 0,3% y 0,7%, con mejor desempeño en el tramo medio y largo. Títulos como GD35, GD38 y GD41 volvieron a destacarse.

Las paridades continúan recuperando terreno y las yields ya operan en torno al 7,3% – 9,5%, niveles que no se veían casi que desde principios de año.

En la curva ley local, el movimiento fue incluso más firme. Los bonares mostraron subas de hasta 0,9%, lideradas por el AL35 y AL38.

En comparación con la deuda emergente, el movimiento local fue más agresivo. Bonos de países como Ecuador, Egipto o Turquía también cerraron en positivo, pero con subas más moderadas en general.

Sin embargo, hay que destacar que la Argentina rinde muy por encima de sus pares. Mientras países como Brasil operan en la zona de 5,8%, Turquía en torno al 6%-7% y otros high yield emergentes entre 7% y 9%, la deuda argentina todavía se mueve en niveles cercanos al 9%-10% en varios tramos largos.

Al respecto, Eric Ritondale economista, jefe de PUENTE, dijo a El Cronista que la compresión del riesgo país hacia los niveles actuales se explica por un combo claro: acumulación de reservas y estabilidad cambiaria, con un tipo de cambio oficial en mínimos desde octubre.

Hacia adelante, el recorrido adicional depende de tres drivers en marcha:

Ingreso de la cosecha y mejores precios de commodities, que deberían acelerar la oferta de dólares;

Menos ruido externo y legal (geopolítica + caso YPF), que mejora la percepción relativa frente a emergentes;

Reapertura del mercado internacional, clave para financiarse y habilitar un cambio de régimen monetario.

“Si se sostienen disciplina fiscal y acumulación de reservas, hay margen para seguir comprimiendo spreads y avanzar en la normalización de la deuda”, concluyó el experto.

Por su parte, desde Criteria señalaron que: “Durante la segunda semana de abril, se consolidó un cuadro de estabilización financiera de corto plazo, apoyado en una combinación de: apreciación cambiaria, fuerte participación del BCRA en el mercado de cambios y una compresión generalizada de tasas y spreads”.

También y como consigna el documento que elaboraron, Comité de Inversión, “el frente monetario muestra exceso de liquidez y caída de tasas en mínimos, mientras que la desinflación avanza más lentamente que lo esperado, generando tensiones en tasas reales implícitas y ajuste al alza en expectativas de inflación”.

Por último, desde la Alyc concluyeron que: “En el plano real, la actividad evidencia debilidad en industria y construcción, junto con un deterioro en las condiciones financieras de los hogares y aumento de la mora, reflejando tensiones en los balances privados pese a la mejora en activos financieros”.

Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, pone el foco en lo concreto: la compresión del riesgo país no responde a narrativa ni “optimismo Milei”, sino a la mejora efectiva en los flujos de dólares y la posición financiera.

En su visión, el mercado mira una sola cosa: la capacidad del Banco Central de sostener compras netas de divisas en el tiempo, sin que ese proceso se revierta.

Sardáns explica que ese driver se apoya hoy en tres pilares bien definidos. El primero, y más relevante, es un BCRA que volvió a ser comprador neto de dólares: “En 2026 ya acumula más de u$s 4000 millones en el MULC, con reservas brutas en torno a los u$s 45.000 millones y una mejora significativa en las netas, aunque todavía en terreno negativo”.

La clave, agrega, no es el nivel puntual, sino la consistencia: “Una racha de más de 60 ruedas compradoras que el mercado premia con compresión de spreads”.

El segundo factor es la cosecha gruesa, que actúa como catalizador en el corto plazo. Si bien el volumen total proyectado de divisas para el año no implica un salto respecto a 2025, sí se concentra entre abril y junio, cuando se liquida la mayor parte de soja y maíz.

Y advierte que ese flujo previsible, que históricamente explica hasta el 70% de los agro-dólares, “es lo que le permite al Central seguir comprando con agresividad”.

El tercer eje pasa por el financiamiento del Tesoro, que consigue en las últimas licitaciones rollover elevado y colocaciones en dólares y pesos que reducen la presión sobre las reservas. “En la práctica, esto implica menos necesidad de asistencia del BCRA y, en algunos casos, ingreso de divisas frescas”, analizó el experto.

Con este esquema, Sardáns ve margen para que la compresión continúe en el corto plazo. “Si se sostienen estos flujos, el riesgo país podría acercarse a la zona de 400-450 puntos básicos en los próximos meses, en línea con una eventual normalización de las reservas netas hacia terreno neutral”, anticipó.

Sin embargo, también marca un límite claro: “Mientras las reservas sigan siendo negativas, el piso de compresión será difícil de perforar de forma sostenida”.

Hacia adelante, el mercado ya descuenta buena parte de estos factores. Por eso, más que un rally explosivo, lo que se espera es una baja gradual, sensible a cualquier cambio en el flujo de dólares o en las necesidades de financiamiento del Tesoro.

Renta variable argentina

 Los ADR en Wall Street cerraron con saldo negativo y marcada dispersión, en una rueda que dejó en evidencia una clara rotación sectorial y toma de ganancias en los papeles que venían liderando.

Del lado positivo, el avance fue acotado y concentrado en pocos nombres. Telecom Argentina lideró con una suba de 1,6%, seguida por Bioceres e IRSA (ambas 1,4%). Los bancos también lograron sostenerse en terreno positivo, aunque con subas moderadas: Galicia (0,6%) y Macro (0,4%). MercadoLibre, por su parte, cerró con un avance más leve (0,5%).

Sin embargo, el grueso del panel terminó en rojo. El sector energético encabezó las caídas tras el rally reciente: Pampa Energía cayó 4,1%, Central Puerto 4,6%, Edenor 4,7% y Transportadora de Gas del Sur lideró las bajas con un retroceso de 4,9%. YPF también se sumó a la corrección con una caída de 3,2%.

En Buenos Aires, el S&P Merval en dólares cedió con fuerza, pero no perdió los a u$s 2000. Fue una sesión más roja que verde para las acciones del Panel Líder. Las subas fueron para Banco de Valores, BYMA y Banco Macro.

Por el lado negativo se destacaron: Transportadora de Gas del Sur, Central Puerto y Edenor.

El mercado compra paz

 El Nasdaq subió un 2%, mientras que el S&P 500 avanzó un 1% y quedó cerca de su máximo histórico de cierre, impulsado por un mayor optimismo sobre una posible resolución en Medio Oriente. Al mismo tiempo, los inversores evaluaron una nueva tanda de resultados bancarios y los últimos datos de inflación en Estados Unidos.

Las negociaciones para poner fin a la guerra con Irán podrían reanudarse en Pakistán en los próximos dos días, según declaró el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al New York Post el martes, luego de que el fracaso de las conversaciones del fin de semana llevara a Washington a imponer un bloqueo sobre los puertos iraníes.

En paralelo, el Departamento de Estado estadounidense informó que Israel y Líbano acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar a definir, tras una reunión celebrada en Washington. Sin embargo, no está claro si ya existe un marco concreto hacia la paz.

A esto se suma un dato de inflación mayorista que resultó mejor de lo esperado en marzo, con los costos de servicios sin cambios, y un sólido arranque de la temporada de balances en Estados Unidos, factores que también impulsaron al mercado, según Anthony Saglimbene, estratega jefe de Ameriprise.

En cuanto a los índices, el S&P 500 subió 81,14 puntos (1,2%) y cerró en 6.967,38, muy cerca de su récord de 6.978,60 alcanzado el 27 de enero. El lunes ya había superado el nivel de cierre del 27 de febrero, último día antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El Nasdaq Composite ganó 455,35 puntos (2%) hasta los 23.639,08, encadenando su décima suba consecutiva. En tanto, el Dow Jones avanzó 317,74 puntos (0,7%) y cerró en 48.535,99, su nivel más alto desde comienzos de marzo.

A nivel sectorial, solo tres de los once sectores del S&P 500 cerraron en baja. Energía lideró las caídas con un retroceso del 2,2%, en línea con la baja del petróleo.

En tecnología, el segmento de software subió 1,6% por segundo día consecutivo, mientras que el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) avanzó un 2% y marcó su quinto cierre récord consecutivo.

Fuente: El Cronista

 

SOMOS URUGUAY – URUGUAY: FDI analiza la evolución de la inflación en el contexto global

Fecha: 15 de Abril, 2026

SOMOS URUGUAY – URUGUAY: FDI analiza la evolución de la inflación en el contexto global

En un contexto donde la inflación vuelve al centro de la agenda global, desde FDI analizan que el canal más crítico si el conflicto en Medio Oriente escala y se sigue prolongando es el petróleo.

“Es el rey en este escenario, es el shock primario y el que dispara la inflación y las tasas”, manifiesta Mariano Sárdans, CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI.

El Estrecho de Ormuz mueve aprox. 20-30% del petróleo mundial. Una prolongación (meses) mantiene el precio del Brent fácilmente arriba de USD120-150/bbl. Esto es un shock de oferta clásico, no de demanda. Afecta directamente costos de transporte, fertilizantes, plásticos y energía global.

Los bancos centrales ya tienen inflación pegajosa; un petróleo alto la empeora y reduce la capacidad de cortar tasas.

La Fed y otros bancos centrales se ven forzados a elegir entre combatir la inflación (mantener o subir tasas) o apoyar el crecimiento (bajarlas). Históricamente en shocks de petróleo prolongados, las tasas reales suben al principio y luego la economía se frena.

“En resumen: sin petróleo caro y disruptivo, no hay inflación ni dilema de tasas. El petróleo es el rey en este escenario”, concluyó.

FDI está inscripta como asesor de inversiones (investment advisor) ante la Securities and Exchange Commission (SEC) y cuenta con oficinas en Estados Unidos, Argentina y Uruguay, desde donde brindan atención a clientes de 14 países residentes en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

Fuente: Somos Uruguay

 

Mariano Sardáns en Canal E

Fecha: 12 de Marzo, 2026

El analista financiero, Mariano Sardáns, habló con Canal E y analizó que la salida de depósitos de argentinos desde Uruguay hacia Estados Unidos se consolida como una tendencia creciente en el sistema financiero regional.

Según Mariano Sardáns, el problema no radica en la solidez del sistema uruguayo: “Uruguay no tiene un problema sistémico ni un problema bancario, Uruguay, el sistema bancario es bien fuerte, es simplemente un tema de servicio, un tema de costo”.

La tendencia internacional de las inversiones

En ese sentido, remarcó que el factor clave es la competitividad internacional: “La gente hoy, a través de las redes, sabe perfectamente que el lugar más conveniente donde tener su dinero es los Estados Unidos, porque es el lugar más barato, más competitivo, más pro-cliente”.

A pesar de la migración, Uruguay no desaparece del mapa financiero. Sardáns explicó que muchos argentinos aún utilizan cuentas en ese país como puente para canalizar fondos hacia brokers en Estados Unidos: “Las cuentas bancarias se siguen abriendo en Uruguay, pero simplemente para hacer ese puente, para hacer esa triangulación”.

Cómo se llega a un broker en Estados Unidos

Esto responde a restricciones locales: “Para girar a un broker desde Argentina tenés que salir por el contado con liqui. O sea, ahí tenés un costo del 3%”. En contraste, detalló que, “salir desde tu banco a una cuenta bancaria a nombre de Mariano en Uruguay, en Estados Unidos te sale cero, cero te sale”.

El atractivo del sistema financiero estadounidense no se limita a menores costos operativos. El entrevistado destacó la seguridad jurídica y regulatoria: “Tenés atrás reguladores como la SEC, que están atrás de cualquier malapraxis y como mínimo te sacan la licencia o vas preso”.

Además, subrayó beneficios concretos en inversiones: “En los Estados Unidos vos podés comprar títulos argentinos a mejor precio que en Argentina y custodiarlos sin costos”. Incluso precisó diferencias en rendimientos: “Te diría un 1% como mínimo” de ahorro en costos. Esto se suma a comisiones inexistentes en dividendos: “En Estados Unidos, el cobro de un dividendo es cero”.

Fuente: Canal E y Perfil

LA NACIÓN – PARAGUAY: Paraguay, entre oportunidades y riesgos ante el nuevo escenario energético global

Fecha: 12 de Abril, 2026

LA NACIÓN – PARAGUAY: Paraguay, entre oportunidades y riesgos ante el nuevo escenario energético global

El actual shock de oferta en el mercado petrolero, con el Brent en torno a USD 110-115 por barril y riesgos de prolongación por el conflicto en el estrecho de Ormuz, está redibujando el equilibrio económico en América Latina. Según Mariano Sardáns, CEO de la gerencia de patrimonios FDI, Brasil y Argentina emergen como los principales ganadores, mientras Paraguay se ubica en una posición intermedia con vulnerabilidades claras.

En conversación con La Nación/Nación Media explicó que los países productores netos de energía capitalizan directamente el alza del crudo. Brasil, con una producción estimada entre 4.0 y 4,2 millones de barriles diarios en 2026, ya registra un superávit energético equivalente a cerca del 1,1 % de su PIB, mientras que cada incremento de USD 10 en el precio del petróleo le genera unos USD 4.000 millones adicionales.

Argentina, por su parte, consolidó su transformación energética con Vaca Muerta, alcanzando una producción de 810.000 barriles diarios y proyectando un superávit energético de entre USD 10.000 y USD 14.000 millones este año.

“Ambos países pasaron de ser vulnerables a convertirse en generadores netos de dólares en la región”, sostuvo Sardáns, al destacar que el ingreso adicional por exportaciones energéticas compensa con holgura los matores costos en insumos agrícolas.

Para Paraguay, el escenario es más complejo. Si bien cuenta con ventajas estructurales, como generación eléctrica 100% renovable a partir de Itaipú y Yacyretá, estabilidad cambiaria y un sector agrícola competitivo, su alta dependencia de combustibles importados lo expone a un impacto negativo en costos.

El país enfrenta encarecimiento significativo en la importación de diésel y naftas, sumando a un aumento de los costos logísticos por su condición de país sin litoral. Según Sardáns, esto podría traducirse en incrementos de entre 15% y 25% en fletes fluviales y terrestres, afectando directamente la competitividad de las exportaciones, especialmente soja y maíz, que representan más del 60% de los envíos.

A esto se suma el encarecimiento de fertilizantes y maquinaria agrícola, lo que presiona los márgenes del sector productivo. “El impacto neto para Paraguay puede ser negativo, con inflación importada y pérdida de competitividad”, indicó, citando estimaciones de firmas internacionales.

No obstante, el analista destacó que el país mantiene “colchones” relevantes. Entre ellos, el récord proyectado de producción de soja, con 11,5 millones de toneladas en la campaña 2025/26, que podría beneficiarse de precios internacionales más altos. También resaltó la estabilidad del guaraní, considerado la moneda más estable de América Latina en 2025, con reservas internacionales cercanas al 22% del PIB.

En este contexto, Sardáns planeó una hoja de ruta para mitigar el impacto si el shock se prolonga. Entre las medidas prioritarias mencionó subsidios temporales focalizados a combustibles, reducción de impuestos, diversificación de proveedores mediante acuerdos con Argentina o Brasil, y el fortalecimiento de reservas estratégicas.

Asimismo, subrayó la necesidad de impulsar eficiencia en el agro mediante financiamiento a tecnologías de menor consumo energético, así como acelerar el aprovechamiento de la energía de Itaipú para proyectos industriales y de exportación.

“El desafío es proteger al agro, que es el principal generador de divisas, sin comprometer la estabilidad macroeconómica”, afirmó.

En términos regionales, el análisis concluye que Paraguay se posiciona mejor que los importadores puros de energía, pero por detrás de Brasil y Argentina, que hoy capitalizan plenamente el ciclo alcista del petróleo. La duración del shock será determinante, ya que si se extiende más allá de seis meses, advierte Sardáns, el país deberá actuar con rapidez para evitar que la inflación y los costos erosionen su actual estabilidad económica.

 Fuente: La Nación

 

EL CRONISTA – ARGENTINA: Caen depósitos de argentinos en Uruguay: los traen o los transfieren a Estados Unidos

Fecha: 10 de Abril, 2026

EL CRONISTA – ARGENTINA: Caen depósitos de argentinos en Uruguay: los traen o los transfieren a Estados Unidos

Los depósitos de no residentes en Uruguay no paran de bajar, según Jas estadísticas de! propio Banco Central de Uruguay: de u$s 2838 millones en enero cayeron a u$s 2775 millones en febrero, último dato disponible, donde el 70% se estima que corresponde a argentinos, que los repatriaron o los mandaron hacia los Estados Unidos.

Mariano Sardáns, CEO de EDI, recuerda que en 2001 Uruguay era “la” plaza de los argentinos, mientras hoy están muchísimo más sofisticados usando entidades financieras en los Estados Unidos. Rememora que, en su comienzo, la salida fue a Europa, en especial a Suiza, país que en los últimos años perdió muchos activos por el mal servicio, por costos caros y a partir de la crisis del Credit Suisse.

Fue ahí que se consolidó como destino los Estados Unidos. Los no residentes en Uruguay, en su gran mayoría argentinos, se dieron cuenta que hoy Estados Unidos es la plaza por servicio, por costo, por seguridad institucional y por praxis. La banca privada uruguaya ya no existe, y son cada vez menos los bancos por la presión que ejerce el sindicato bancario uruguayo“, detalla Sardáns.

Daniela Wechselblatt, titular de DW Global Investments, coincide con esta mirada: “La banca privada uruguaya es cada vez menos elegida entre los argentinos. Por años, la cercanía física de cruzar el charco y llegar pesaba en la decisión, pero cada vez piden más requisitos para la apertura. Los montos mínimos más altos y hay mucha burocracia“.

Salvo los inversores que tienen propiedades y operaciones en Uruguay, para todo el resto el servicio es más accesible y conveniente en Estados Unidos. Por un lado, están las cuentas de inversión manejadas por asesores, con montos mínimos de inversión generalmente desde u$s 100.000. Brindan un servicio de asesoramiento al cliente a medida y armado de estrategia de inversión. Por el otro lado están los brokers online que prácticamente no tienen mínimo. Los inversores gestionan por sí mismos sus cuentas, calleras de inversión y transferencias.

Detalla que es para un perfil de cuenta por debajo de u$s 100.000, pero lo destacable es que Estados Unidos es una plaza mucho más grande donde hay opciones para todos los gustos y esto es valorado por el inversor.

El otro tema que preocupa a los inversores es la pérdida de valor relativa de la divisa frente a otros activos. “En este escenario, mantener posiciones estáticas en dólares implica asumir un costo de oportunidad creciente, especialmente cuando la inflación internacional sigue mostrando rigideces y los mercados financieros exhiben mayor volatilidad“, precisa Marcos Yictorica, economista y CEO de EAS Storage.

Frente a este cambio de paradigma, gana relevancia la búsqueda de activos que combinen estabilidad con generación de ingresos. Dentro de ese universo, algunos segmentos del real estate comercial comienzan a ser observados con mayor atención, en particular aquellos vinculados a la economía real y con demanda sostenida.

“Este enfoque no es nuevo entre los grandes inversores institucionales. El denominado modelo de dotaciones de Tale, ampliamente replicado a nivel global, promueve una diversificación profunda hacia activos reales e ilíquidos como forma de mejorar retornos ajustados por riesgo en horizontes de largo plazo. En esa lógica, el real estáte -en sus distintos formatos- ocupa un lugar relevante como componente estabilizador dentro del portafolio”, señala Victorica. Pone como ejemplo el caso del self storage, que son las bauleras donde los estadounidenses guardan de todo, un nicho que en los últimos años mostró resiliencia incluso en contextos adversos. Sin grandes disrupciones ni picos de volatilidad, este tipo de activos tiende a ofrecer flujos previsibles y una exposición más acotada a los ciclos financieros.

*La banca privada uruguaya es cada vez menos elegida entre los argentinos, porque cada vez piden más requisitos.

*Por años, la cercanía física de cruzar el charco y llegar pesaba en la decisión, pero hoy los montos mínimos son más altos.

Fuente: El Cronista

 

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