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EL DIARIO DE COAHUILA – MÉXICO: Por la espiral – Claudia Luna Palencia.

Fecha: 22 de Junio, 2023

EL DIARIO DE COAHUILA – MÉXICO: Por la espiral – Claudia Luna Palencia.

El mercado de divisas es sensible a las maniobras internas de cada país en materia de política monetaria; cambios en la relación del mercado externo de bienes, servicios y mercancías y respecto de la salud de sus respectivas balanzas de pago.

También impactan otros factores que pueden ser más subjetivos: el escenario de volatilidad, las expectativas de inversionistas y de importadores y exportadores y gestores de fondos de inversión respecto al futuro inmediato ya sea porque habrá elecciones, un cambio de régimen político; por el impacto de una catástrofe; por la solicitud de endeudamiento externo. Cualquier factor que tienda a ensombrecer el panorama.

Luego están las maniobras de las variables exógenas: cambios en las tasas de interés internacionales de referencia, caídas en los mercados financieros o bursátiles; contracción económica; vicisitudes económicas, financieras, bursátiles o cambiarias en los países socios comerciales o económicos. Desde luego, un escenario de incertidumbre y cambios en la oferta y demanda en los mercados internacionales de materias primas; entre otros más.

Se pueden conjugar una serie de factores que combinados entre sí pueden influir para que una moneda se aprecie o deprecie más o menos respecto del dólar o cualquier otra divisa.

En el caso particular del dólar, hace cuatro años durante el gobierno del republicano Donald Trump, había un súper dólar; el billete verde estaba bastante fuerte y esto no solo afectó en México, también en Turquía y otros países fundamentalmente emergentes.

En 2017, la moneda mexicana cotizaba en 19.66 pesos por dólar ya la victoria de Trump anunciaba un cambio en la política monetaria, de inversiones y de estímulos fiscales. El día que se dio a conocer su triunfo en la Presidencia, el peso se depreció a 17.35 pesos por dólar e inició una carrera de depreciaciones por momentos encima de los 21 pesos por dólar.

Trump basó parte de su gobierno en la expansión del gasto público y un dólar fuerte que afectó además a la lira turca que llegó a tener su nivel más bajo en una década; igualmente impactó al euro que fue perdiendo preeminencia y lo mismo sucedió con el yen.

No ha durado mucho ese súper dólar que ha comenzado a desinflarse con una corrección auspiciada por una combinación de factores: un viraje en la política monetaria en el gobierno del demócrata Joe Biden; el impacto de los años que ha durado la declaración de pandemia y las dificultades mundiales en las cadenas de suministros, los constantes roces entre Estados Unidos y China con sanciones y aranceles que han perdurado desde que fueron impuestos en la administración encabezada por Trump; más la invasión de Rusia a Ucrania; las sanciones de Occidente y las maniobras de política monetaria que han llevado a las tasas de interés a un nivel que no se veían en las últimas dos décadas y el temor de una estanflación y una crisis económica larga.

En la última semana de junio de 2023, el peso siguió apreciándose respecto de la divisa estadounidense ubicándose en 17.50 pesos por dólar y esa corrección a la baja del dólar también es visible en otras monedas de países emergentes.

El economista mexicano, Macario Schettino, recién escribió que a más largo plazo se anticipa que el comportamiento del peso no sea precisamente para celebrar “porque a plazos más largos, la depreciación de la moneda mexicana está asegurada” y por eso no hay que confiar demasiado en la cotización de ahora. “Queda por saber la razón del debilitamiento del dólar. Una posibilidad es la recesión que tanto se pronostica, pero no acaba de ocurrir”.

A COLACIÓN

Al respecto de si hay o no una desdolarización, Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios me dijo que hay mucho marketing al respecto… muchos presidentes saliendo a hablar de lo mismo.

“Lo estamos viviendo hemos visto hablar al respecto a Lula, a Modi en India; la misma China por supuesto y yo diría que es más una expresión de una serie de deseos más de lo que realmente está ocurriendo porque si ahora mismo le preguntas a un exportador de cualquier país, si quiere tener su dinero en yuanes o en rupias o en reales, la respuesta será que lo quieren en dólares”, de acuerdo con el directivo financiero.

Para Sardáns claro que hay una apreciación de los tipos de cambio pero también depende de qué país: “Por ejemplo, México, es uno de los grandes beneficiarios de la huida de empresas de China porque hasta hace dos años era un proveedor no confiable por todo el tema del lockdown el cierre de puertos y de ciudades provocó que se viera a China como un proveedor no confiable”.

En México, remarca el experto financiero, el peso está apreciándose gracias a la salida de estas empresas que dejaron China y se fueron a India o al propio México que es además el vecino de Estados Unidos así está muy cerca esa fabricación del principal consumidor del mundo.

En cuanto al comercio mundial, medido en dólares hace veinte años a hacerlo en la actualidad, Sardáns estima que si se ha reducido en unos veinte puntos. Ojo que este dato es importante.

Las opiniones son responsabilidad del autor.

 

EL PAÍS – URUGUAY: El mundo seguirá conviviendo con un dólar barato.

Fecha: 25 de Junio, 2023

EL PAÍS – URUGUAY 🇺🇾: El mundo seguirá conviviendo con un dólar barato.

Aunque advierte que los problemas de la inflación van a seguir configurando la principal preocupación global, Mariano Sardans sostiene que una vez que ese problema comience a superarse en Estados Unidos, el dólar seguirá debilitándose a nivel mundial. Para el director de FDI, gerenciadora de patrimonios , hoy es momento de cuidar las inversiones financieras, “el inversor necesita tranquilidad” en medio de tanta incertidumbre, afirma. En la región, recuerda que “los argentinos siguen sacando sus ahorros en cada oportunidad que tienen”, de la misma forma que “chilenos, colombianos y peruanos”, afirma. Además, destaca la llegada de “expatriados” de diversas nacionalidades a Uruguay, buscando “buenas condiciones de vida y costos fiscales más benignos”. Señala que el inversor uruguayo está “más desdolarizado” y apunta a inversiones en pesos y opina que hay “una muy buena oportunidad” para que Uruguay salga al mercado de deuda con una propuesta en moneda nacional. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Cuál es el fenómeno que más le preocupa a nivel de la economía global?

—La inflación es lo que está determinando hoy el comportamiento de la economía y seguramente lo siga siendo.

—Pero parecería que comienza a contenerse en los principales mercados…

—Puede ceder algo, pero es un asunto nada menor a nivel global. Lo que sucede es que al gran proveedor de desinflación de los últimos 40 años, China, salió prácticamente del mapa. Hace dos años había sido catalogado como proveedor no confiable; los lockdown, con puertos y terminales prácticamente sin actividad generaron enormes problemas de provisión, lo que determinó que muchas multinacionales obligaron a sus proveedores a salir de China. El primer destino había sido Vietnam por el sistema de puertos que tienen. Ahora, el gran ganador es la India. También a México le ha ido muy bien. En algunos casos, el ganador fue Brasil. La idea de que había que salir de China se reforzó últimamente con la guerra en Ucrania, la postura china próxima a Rusia y los riesgos de una eventual acción sobre Taiwán. O sea, al principio fue la pandemia y luego temas geopolíticos. Las empresas se fueron y también los grandes capitales, que pusieron proa a Singapur. Hay muchas cosas que cambiaron su eje. Ahora, esos destinos de los conglomerados empresariales de los que hablé, Vietnam, México, Brasil, en parte India, ¿pueden producir al mismo precio que China? Al parecer, esa economía de escala, los sistemas de distribución, los puertos, no es fácilmente reproducible en otros países, por tanto eso afecta los precios, ya no está, en diversos rubros, el gran proveedor de desinflación, como decía. Ese no es un tema nada menor. E influye en la economía mundial. En Estados Unidos, tenemos un indicio de menor inflación en los últimos tres meses, pero vamos a ver si se mantiene todavía.

—¿Y cómo está esta coyuntura pegando en los mercados en la actualidad?

— Lo que sube desde que empezó el año es todo lo relacionado con Inteligencia Artificial. Si vemos el S&P y le sacamos las siete empresas que están relacionadas con Inteligencia Artificial, te da cero. Es el nuevo boom, también en los mercados financieros. Y las empresas que producen ese conocimiento, que es puro procesamiento de datos, impactarán muy fuerte en múltiples sectores, generando productividad. Hay una apuesta grande a esos desarrollos y los inversores lo ven como una gran oportunidad. En pocos meses se fueron para arriba, pese a que en muchos casos son todavía una novedad, están recién comenzando a verse.

—O sea que el empuje de los mercados ahora son estas empresas, ¿y el resto?

—Esta planchado, en muchos casos. El mundo está cambiando, hay proyecciones con tasas de interés que ya no son lo que eran. Ahora, si miramos Estados Unidos, con un mercado laboral fuerte, si puede superar los problemas de inflación, a partir de ello no será necesario subir la tasa de interés. Pero hay muchos países que no pueden dar por cerrado el ciclo de subas; si eso ocurre, vamos a tener una baja aún más pronunciada del dólar, con apreciación de las demás monedas.

—¿Mayor baja del dólar aún?

—Es altamente probable, sí. Entonces, lo que viene, es un ciclo quizás muy positivo para los países emergentes productores de commodities, también apreciación de sus mercados de capitales, con la consecuencia de una actualización en la valuación de sus activos.

—¿Para qué activos es un buen momento?

—Depende de la cartera. Hay clientes que en 2020, 2021, cuando las tasas estaban en cero, los teníamos que llevar a adquirir acciones; para darle valor los llevamos a un terreno en el que no estaban acostumbrados ciertos clientes que preferían estar en renta fija. En 2022, los sacamos de las acciones, ya le habíamos agregado valor. Se quedaron muy conformes con una letra del tesoro, en un 5,4, 5.5%. Empiezan a sentirse tranquilo con eso. Es que para nosotros, el dinero se hace trabajando y con su cartera, lo que hacemos es darle aquello que proteja sus valores y lo deje tranquilo. Entonces, si esa tranquilidad es una letra al 5,5%, para qué lo voy a llevar a acciones que sí, son lo más rentable en el largo plazo, pero en el corto trae más volatilidad. Y la gente hoy necesita tranquilidad, eso es lo que nosotros vemos.

—¿Qué está pasando hoy con los capitales argentinos?

—Fuera de Argentina, claramente. Argentina es una gran trampa, entonces la gente, lógicamente, quiere salir. Muchos quedaron atrapados en inmuebles, otrora lo más seguro, y ahora se dieron cuenta que ese inmueble si lo quieren vender tienen que aceptar un 40-50% menos. Algunos liquidan igual y se van, otros esperan una mejor oportunidad porque se resisten a pensar que se pueda haber perdido tanto valor. La gente tiene la expectativa de un cambio político, pero la desconfianza por lo que ya han vivido los lleva a seguir pensando en la posibilidad de sacar fuera todo su capital. Ni siquiera está más en el cofre, o en el colchón, cuando lo más líquido del mundo, como hablábamos antes, les da un 5%. Todos buscan la manera de salir. Pero eso no nos pasa solamente con los capitales argentinos…

—¿Con quiénes más?

—Con los chilenos, peruanos, colombiano que buscan abrir cuentas afuera, buscan sacar sus activos en esos países personas que nunca habían tenido una cuenta en el exterior, jamás en su vida. Y ahora nos lo piden. Hay mucha incertidumbre política.

—¿De qué forma Uruguay capta parte de esos activos?

—Lo que está captando Uruguay en forma gigantesca son expatriados; aquellos que vienen a residir por la vacación fiscal. Y no solamente hablamos de otros latinoamericanos, sino también de europeos que están dispuestos a vivir en un país más caro, pero el ahorro fiscal es inmenso. Ese es el fenómeno más destacado. Puedo hablar de un montón de casos de personas o familias que invierten en una casa, que hacen una refacción importante, que consumen a alto nivel, todo eso es muy importante para el país.

Uruguay se está nutriendo mucho del ingreso de millonarios teniendo la residencia uruguaya. Eso no es menor para el gasto, impacta en la actividad. Y como el país tiene algunas limitantes en materia de servicios, termina presionando sobe los precios.

En cuanto a desarrollar negocios, algunos lo han intentado, trasladando sus operaciones acá. Pero en un mercado chico, con poca productividad, costos altos, a veces no resulta. Ese es el punto.

—¿Cómo opera el inversor local ante el dólar a la baja?

—Con letras, títulos en pesos, indexados, el uruguayo ya lo vivió esto, pagó el costo en su momento y hoy está más propenso a pensar en pesos. Está entrando muchos dólares en el país, a partir de lo que han dejado últimamente las exportaciones, fuertes inversiones y también lo que inyectan en la economía los expatriados de los que hablábamos antes. ¿Quieren una moneda fuerte? La tienen, ¿pero quieren que eso no impacte en los precios?, bueno, hay unas cuantas reformas para hacer, trabar para eliminar, mercados que están operados por muy pocos que ganan mucho, desregulaciones que necesita la economía uruguaya. No hay otro camino.

No hay ningún efecto artificial que esté operando. Incluso, cuando hablan de carry trade y aprovechamiento de este tipo de cambio para hacer operaciones a corto plazo, lo que puede haber de eso son los propios uruguayos, no vemos que estén viniendo de afuera a hacer esas operaciones.

—Hizo mención antes sobre una mayor depreciación del dólar. En el caso de la moneda uruguaya, ¿ese fenómeno sugiere que se puede acentuar?

—No solo el peso uruguayo, también se pareció el peso mexicano, el real… Cuando el tema de inflación esté definitivamente resuelto, el dólar va a caer. Y vamos a ver apreciándose el peso uruguayo más. Es una mala noticia, sí, pero eso va a ocurrir.

—¿Es un buen momento para que Uruguay salga al mercado con una emisión en moneda local?

—En principio, sí. Todo país que pueda financiarse en moneda propia, que sea un neto exportador, como Uruguay, tiene una buena oportunidad. Hay que ver qué tasas se pueden obtener, qué profundidad de inversores se tiene para definir qué emitir. Uruguay hizo un par de buenas emisiones en los últimos años, aprovechando la tasa baja. Ha aprovechado bien los momentos. Y este parece serlo para salir en moneda local.

Fuente: El País Uruguay

VÉRTIGO POLÍTICO – MÉXICO: ¿Se está desdolarizando una parte del mundo?.

Fecha: 25 de Junio, 2023

VÉRTIGO POLÍTICO – MÉXICO: ¿Se está desdolarizando una parte del mundo?.

“El peso sigue apreciándose respecto de la divisa estadunidense”.

Son cada vez más evidentes los signos, las pistas y las tendencias nacientes que amenazan la hegemonía del dólar y ponen en duda su reinado en el futuro.

Algo le pasa al dólar. En los últimos nueve meses la divisa norteamericana entró en una fase a la baja y depreciación frente a otras monedas del mundo. Hay quienes avizoran un cambio de ciclo, aunque otros analistas son más prudentes y siguen reivindicando el reinado del dólar.

¿Será esta debilidad actual del dólar otro episodio pasajero, como ya ha sucedido en otras ocasiones desde el final de Bretton Woods? ¿Será una tendencia estructural provocada entre otras cosas porque China lleva años vendiendo sus dólares, luego de convertirse en el principal tenedor de deuda denominada en el billete verde? ¿Es producto colateral de la invasión a Ucrania y las sanciones de Occidente a Rusia?

Hace unos días el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, puso sobre la mesa a sus contrapartes de América del Sur y socios del Mercosur la necesidad de contar con una moneda propia, algo así como un euro sudamericano. Una divisa que dejase de lado al dólar.

Brasil es miembro de los BRICS junto con China, India, Rusia y Sudáfrica: ellos mueven casi 50% de la economía mundial y de un tiempo a la fecha defienden en diversos foros la necesidad de desdolarizar sus economías para favorecer a otras monedas.

Rusia, con el presidente Vladimir Putin, pide abiertamente a su homólogo chino, Xi Jinping, avanzar de forma más acelerada para utilizar al yuan como nueva divisa en sustitución del dólar. Y China se deja querer.

Juntos son un grupo poderoso, recuerda Anwar Zibaoui, experto en economía y en asuntos internacionales. Y es que además significan el 45% de la población del planeta. “Si bien los BRICS también sufren los impactos del conflicto de Ucrania y otras crisis globales, mantienen expectativas de crecimiento. En estos momentos asistimos a una nueva configuración internacional con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Irán y Arabia Saudita y nuevas adhesiones de países importantes a los BRICS”, indica.

Señales

De forma inteligente, la diplomacia china suma apoyos haciendo una especie de amalgama unida por un interés común: recibir flujos de inversiones, generar riqueza económica y hacer que las naciones prosperen.

Xi quiere ampliar el bloque de los BRICS y sumar a Argelia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Egipto, Argentina, México y/o Nigeria; y no descarta tampoco a Bangladesh, Filipinas, Indonesia, Pakistán, Turquía y Vietnam.

No hay que perder de vista, de acuerdo con Zibaoui, que el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD, por sus siglas en inglés), con sede en Shanghái y creado con la contribución de los bancos centrales de los BRICS, emerge como alternativa a los organismos financieros internacionales tradicionales.

“Tiene objetivos como escapar de la hegemonía del dólar al promover el uso de las monedas nacionales, estimular la demanda interna de los países, el comercio e inversión o intentar evitar la especulación financiera de divisas. Los créditos se usarían para construir infraestructuras y reducir el riesgo de inflación”, señala el asesor en negocios.

Al parecer se crea un nuevo consenso que podría ser paralelo al predominante desde el final de la Segunda Guerra Mundial y las consecuencias colaterales de la invasión rusa a Ucrania habrían contribuido a detonarlo.

Por su lado, el analista estadunidense Marc Jones reporta que el banco norteamericano JP Morgan advierte de “algunos signos de desdolarización emergente” que son innegables. “Sí, hay señales de desdolarización en la economía global. Aunque el dólar seguirá manteniendo su dominio a futuro, en varias partes del mundo está dándose este fenómeno”, reconoce el mayor banco estadunidense.

La participación del dólar en los volúmenes de negociación de divisas se mantiene apenas por debajo de los máximos históricos de 88% y su uso en la facturación comercial no ha cambiado mucho en las últimas dos décadas. Sin embargo, en las reservas de divisas en poder de los bancos centrales de todo el mundo, por ejemplo, su participación ha disminuido a un mínimo histórico de 58%. Hay bancos centrales vendiendo dólares para fortalecer sus monedas locales.

“Aunque sigue siendo, con mucho, la mayor parte de cualquier moneda global, cae aún más cuando se contabiliza el oro, que ahora comprende 15% de las reservas frente a 11% de hace cinco años”, de acuerdo con Jones.

¿Quiénes están detrás? Jones apunta a los BRICS y otros grandes exportadores de materias primas que se han visto afectados por la guerra en Ucrania y las sanciones que han apartado a Rusia del sistema financiero.

“Desde entonces Arabia Saudita y China comenzaron conversaciones para liquidar las ventas de petróleo chino con el yuan; Brasil y China han anunciado la introducción gradual de un acuerdo de compensación de yuanes para parte del comercio entre los dos países; mientras que China y Rusia también realizan una parte significativa de su comercio en yuanes”, afirma Jones.

Una cesta de monedas, de divisas mundiales, ya no es un sueño: el monopolio del dólar está resquebrajándose tal y como lo avizoró el premio Nobel de Economía, Robert Mundell, precisamente uno de los mentores del euro que empezó a introducirse en varias economías de la Unión Europea desde 1999 y actualmente usan 20 de los 27 países que conforman la UE.

Divisas y factores externos

¿Qué está pasando con el comercio mundial, considerando que la divisa hegemónica es el dólar? Jones explica que la facturación comercial no ha experimentado muchos cambios, con el dólar y el euro manteniendo una participación constante de 40 a 50% en las últimas décadas, aunque la participación de Estados Unidos en las exportaciones mundiales ahora se estima en un mínimo histórico de 9% en comparación con el récord de 13% para China.

El mercado de divisas es sensible a las maniobras internas de cada país en materia de política monetaria; cambios en la relación del mercado externo de bienes, servicios y mercancías; y respecto de la salud de sus respectivas balanzas de pago.

También impactan otros factores que pueden ser más subjetivos: el escenario de volatilidad, las expectativas de inversionistas, importadores, exportadores y gestores de fondos de inversión respecto del futuro inmediato, ya sea porque habrá elecciones o un cambio de régimen político; el impacto de una catástrofe; la solicitud de endeudamiento externo. Cualquier factor que tienda a ensombrecer el panorama.

Luego están las maniobras de las variables exógenas: cambios en las tasas de interés internacionales de referencia; caídas en los mercados financieros o bursátiles; contracción económica; vicisitudes económicas, financieras, bursátiles o cambiarias en los países socios comerciales o económicos. Desde luego, un escenario de incertidumbre y cambios en la oferta y demanda en los mercados internacionales de materias primas; entre otros más.

Se pueden conjugar una serie de factores que combinados entre sí pueden influir para que una moneda se aprecie o deprecie más o menos respecto del dólar o cualquier otra divisa.

En el caso particular del dólar hace cuatro años, durante el gobierno del republicano Donald Trump, había un superdólar: el billete verde estaba bastante fuerte y esto no solo afectó en México, también en Turquía y otros países fundamentalmente emergentes.

En 2017 la moneda mexicana cotizaba en 19.66 pesos por dólar; ya la victoria de Trump anunciaba un cambio en la política monetaria, de inversiones y de estímulos fiscales. El día que se dio a conocer su triunfo en la Presidencia el peso inició una carrera de depreciaciones por momentos encima de los 21 pesos por dólar.

Trump basó parte de su gobierno en la expansión del gasto público y un dólar fuerte que afectó además a la lira turca, que llegó a tener su nivel más bajo en una década; igualmente impactó al euro, que fue perdiendo preeminencia; y lo mismo sucedió con el yen.

No duró mucho ese superdólar, que comenzó a desinflarse con una corrección auspiciada por una combinación de factores: un viraje en la política monetaria en el gobierno del demócrata Joe Biden; el impacto de los años que ha durado la declaración de pandemia y las dificultades mundiales en las cadenas de suministros; los constantes roces entre EU y China, con sanciones y aranceles que perduran desde que fueron impuestos en la administración Trump; más la invasión de Rusia a Ucrania, las sanciones de Occidente y las maniobras de política monetaria que han llevado a las tasas de interés a un nivel que no se veía en las últimas dos décadas y el temor de una estanflación y una crisis económica larga.

Pero en la última semana de junio de 2023 el peso siguió apreciándose respecto de la divisa estadunidense, ubicándose en 17.50 pesos por dólar. Y esa corrección a la baja del dólar también es visible en otras monedas de países emergentes.

China vende dólares

Desde septiembre pasado la agencia de noticias Reuters informó que el gobierno central chino pidió a los bancos estatales que se preparen para vender dólares y comprar yuanes en un esfuerzo por apuntalar la moneda local.

La medida podría frenar la caída del yuan, ya que sigue en camino su mayor pérdida anual frente al dólar desde 1994. Las reservas de divisas de los bancos estatales y sus sucursales en el extranjero, incluidas las ubicadas en Hong Kong, Nueva York y Londres, recibieron la orden de revisar las tenencias de yuanes en el extranjero y verificar que las reservas en dólares sean rebajadas.

“El yuan cayó 0.9%, hasta 7.1340 frente al dólar, y está en camino a su peor caída anual desde 1994 después de haber perdido más de 11% en lo que va del año. A principios de esta semana el yuan offshore de China se depreció a un mínimo histórico frente al dólar y su unidad doméstica cayó a su nivel más débil desde la crisis financiera de 2008”, de acuerdo con Reuters.

Si al dólar le está golpeando una crisis de confianza hacia el rumbo inmediato de la economía norteamericana, al yuan le afecta el estricto control que el Estado chino sigue ejerciendo en ciertas áreas de la economía. Además, Beijing no tiene un Wall Street.

En la opinión del analista español Vicente Nieves, en la escena internacional y teniendo en cuenta el conjunto global de transacciones comerciales y financieras el dólar sigue siendo el rey.

“Sin embargo, cada vez son más evidentes los signos, las pistas y las tendencias nacientes que amenazan esta hegemonía y ponen en duda el reinado del dólar en el futuro. La última se ha producido recientemente: el yuan chino o renminbi ha superado al dólar por primera vez en los pagos transfronterizos de China”, de acuerdo con Nieves.

Y es que en marzo pasado el yuan fue la moneda más utilizada para transacciones financieras transfronterizas en China, por encima del billete verde; todo un hito para el status quo del sistema financiero internacional.

Incluso “el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un informe en el que inquiere sobre el rápido cambio que sufren los pagos transfronterizos. No es cuestión de alarmar, puesto que el dólar sigue dominando, pero la incipiente irrupción de divisas como el yuan puede ser el principio de algo importante a medio y largo plazos”, indica el experto.
Cambios en los pagos transfronterizos

Recientemente el periódico El Economista, en España, abordó en un artículo diversos informes del FMI sobre el uso global de monedas diferentes al dólar y al euro para pagos transfronterizos y señaló al respecto que los rápidos movimientos tecnológicos (el dinero digital), así como geopolíticos, pueden acelerar un cambio de régimen hacia un sistema monetario internacional multipolar o más fragmentado.

Quizá no suceda inmediatamente, en el corto plazo, pero el proceso comenzó y será visible a finales de este siglo: “Los datos oficiales a los que han tenido acceso Bloomberg y Reuters revelan que los pagos y recibos de dinero transfronterizos en yuanes aumentaron hasta un nuevo récord de 549 mil 900 millones de dólares en marzo, desde los 434 mil 500 millones de dólares del mes anterior”.

De esta manera, el yuan se utilizó en 48.4% de todas las transacciones transfronterizas y la participación del dólar cayó a 46.7%, desde 48.6% del mes anterior. El volumen de transacciones transfronterizas cubre tanto la cuenta corriente (importaciones y exportaciones de bienes y servicios) como la de capital (recoge las transferencias de capital).

El informe del FMI señala que la configuración monetaria para los pagos transfronterizos sigue dominada por el dólar estadunidense y el euro. “Aunque hay más de 150 monedas en el mundo que se consideran de curso legal, los pagos transfronterizos se concentran principalmente en una pequeña cantidad de monedas”.

Un aspecto importante: “Según los datos del instituto monetario, a finales de 2021 el dólar estadunidense representaba alrededor de 40% de los flujos transfronterizos de Swift, seguido de cerca por el euro. Algunas otras monedas, la libra esterlina, el yen japonés, el dólar australiano, el dólar de Hong Kong y el dólar canadiense, también tienen una participación de más de 1%. El renminbi chino, la única moneda de reserva emitida por un mercado emergente, también ha cobrado fuerza en los últimos años con un aumento de su participación de alrededor de 2.5 por ciento”.

“Sí, hay señales en la economía global”.

Dólar hegemónico

Respecto de si hay o no una desdolarización, Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios, dice a Vértigo que hay mucho marketing sobre el tema: muchos presidentes saliendo a hablar de lo mismo.

“Lo estamos viviendo. Hemos visto hablar al respecto a Lula en Brasil; a Modi en India; la misma China, por supuesto. Yo diría que es una expresión de una serie de deseos, más que algo que realmente ocurre. Porque si ahora mismo le preguntas a un exportador de cualquier país si quiere tener su dinero en yuanes o en rupias o en reales, la respuesta será que lo quiere en dólares”, reflexiona el ejecutivo financiero.

Para Sardáns, claro que hay una apreciación de los tipos de cambio, pero también depende de qué país. En México, remarca el experto financiero, el peso se aprecia gracias a la salida de empresas que dejaron China y se fueron a India o al propio México, que es además vecino de EU, principal consumidor del mundo.

“Hay una evolución muy grande; en varios países del mundo han empezado a cuidar sus monedas; lo vemos en Brasil, que tiene una política económica muy dura. Cuida a sus ahorristas y vemos que la gente ya no se dolariza como antes”, explica.

—¿Tenemos una desdolarización global?

—No. Hay que decirlo: no hay nación más capitalista ni un inversor con mayor seguridad jurídica que EU. ¿Dónde lleva la gente sus ahorros cuando en su país tiembla? La respuesta es EU. Sigue siendo el más poderoso, no el mejor, sino el menos malo. El tema de la desdolarización se usa como propaganda por los presidentes y primeros ministros de los BRICS. Es una expresión de deseo, pero no de realidad.

 

VANGUARDIA – MÉXICO: La plata es al final quien manda: Mariano Sardáns.

Fecha: 21 de Junio, 2023

VANGUARDIA – MÉXICO: La plata es al final quien manda: Mariano Sardáns.

Considera especialista que pese al discurso de López Obrador, la economía mexicana va por buen camino

Hay economías que están sobre ciertas vías y aunque el nivel político puede variar, “al final quien manda son la plata (dinero), el empleo”, dijo el CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonio y cofundador de la fiduciaria SFI, Mariano Sardáns.

El experto en finanzas hace un análisis de los aumentos en las tasas de interés en Estados Unidos, pasando por Andrés Manuel López Obrador y su comparación con otros presidentes de Latinoamérica, pero sin dejar de lado a China y “el tiro que se dio en el pie”, así como los retos que enfrenta la economía mundial.

Señaló que en los últimos 100 años las tasas de interés en Estados Unidos jamás habían subido tanto y tan rápido, pues sólo en el último año “la curva de subida fue empinada y sorprendió a todos; aunque se hizo para enfriar la economía, fueron muy altas en préstamos al corto plazo, pero bajas en el largo plazo.

“Se pensaba que seguirían subiendo porque el mercado laboral sigue fuerte y eso generaba presión en los salarios, que casi igualaban al nivel de inflación, pero al seguir subiéndolas iba a presionar al mercado de acciones, al inmobiliario y la economía mundial”, agregó el especialista.

Dijo que al buscar enfriar la economía, la demanda era equiparable al problema de oferta mundial, mientras que al “gran proveedor de desinflación mundial”, como lo fue China, se le corrió del mapa y muchos no querían saber nada de ella.

Añadió que a China se le consideró un proveedor no confiable y a partir del año pasado, con su coqueteo de invadir Taiwán y ser aliado de Rusia, convirtió esto en un tema geopolítico, con lo que sus inversiones se fueron a Vietnam, India o México, quienes pueden producir con igual o mejor calidad, pero no fabricar al precio de China, pues la economía de escala de ese país es inigualable.

Indicó que aunque India con sus normas laborales se ha vuelto muy competitivo, México tiene la ventaja de su cercanía con el principal comprador del mundo, como es Estados Unidos.

‘MÉXICO VA BIEN’

Sobre México, Mariano Sardáns dijo que se le ve muy bien, “solamente con AMLO, como dicen los empresarios, no hay que escucharlo, hay que juzgarlo no por lo que dice, sino por lo que hace, el discurso va por un lado y la economía por otro”.

Comparó al Mandatario mexicano con los casos de los presidentes Boric en Chile o Lula en Brasil, sin embargo, hay economías que ya están sobre una vía y aunque el nivel político puede variar algo, el nivel económico continúa igual.

“Pueden empezar con un discurso y terminar con otro, pero al final la plata manda, el empleo, la economía y la inflación mandan.

“Hablan mucho, pero al final una cosa es lo que dicen y otra la que hacen, sólo hay un caso disociado del resto de Latinoamérica y ese es Argentina; la economía se fue a pique y la inflación está casi al 200% anual, ahora se espera que en las elecciones pierda terriblemente”, detalló.

RETOS GLOBALES

En otro tema, Mariano Sardáns indicó que son dos los principales desafíos a nivel mundial: que China se vuelva amigable con Occidente y deje de amenazar Taiwán, y que se logre conseguir una solución al conflicto bélico entre Ucrania y Rusia.

Dijo que se necesita a China porque la economía mundial tiene rota toda la cadena de distribución y fabricación de productos.

“Aunque China ‘se dio un tiro en el pie y se destrozó’, se le necesita nuevamente en el comercio mundial, eso es clave y dependerá del Partido Comunista. Hoy no tiene acceso a generación 5 y 6 de semiconductores y con ello, no sólo pierde precisión militar, sino productividad y tecnología. A ello se suma que con el encierro se fueron los millonarios de ese país y también los jóvenes, quienes serían el futuro de China y los desarrolladores de tecnología, por ello debe dejar de amenazar a Taiwán y volverse amiga de Occidente”, expresó el experto.

Apuntó que el otro pendiente es terminar la guerra Ucrania-Rusia y, cuando ello se logre, el primero se convertirá en la próxima potencia europea, debido al desarrollo tecnológico que tiene por la guerra, además de que puede pasarle lo mismo que a Israel, que mejoró la tecnología que recibió.

Finalmente, en el caso de Latinoamérica, comentó que lo endémico es la corrupción y donde existe es porque no hay seguridad jurídica.

Fuente: Vanguardia

 

LA PRENSA – ARGENTINA: “La Argentina está aislada del mundo”

Fecha: 27 de Mayo, 2023

LA PRENSA – ARGENTINA 🇦🇷: “La Argentina está aislada del mundo”

La política de suba de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal para combatir la inflación en el Norte termina funcionando como una aspiradora global de capitales. Los pocos que quedan en la región anidan en Brasil, sexta economía del mundo, o buscan algún rendimiento en países considerados confiables como Chile o Uruguay.

Hay, en la opinión de Mariano Sardans, CEO de FDI International (Servicios Fiduciarios), un sólido puñado de razones que explican porqué los dólares no aterrizan en la Argentina: el cepo cambiario, la obligación de liquidar divisas y la inseguridad jurídica están en la lista.

¿Cuál es su visión del movimiento de capitales a escala global?

Estados Unidos al haber subido tanto las tasas, pese a que ahora se tomó un respiro, está absorbiendo todos los capitales. Todos los flujos están yendo hacia el Norte, me refiero a los financieros y también los de negocios. Desde lo financiero chupa todo porque el nivel de la tasa de interés genera una rentabilidad insólita si se la compara con la de años anteriores. Por ejemplo, una letra del Tesoro, que es un bono corto con vencimiento a menos de un año, paga arriba del 5%. Ese mismo instrumento hace dos años pagaba 0. Es decir que este movimiento de la Fed subiendo las tasas cambia toda la ecuación en materia de capitales.

¿Se modifican las estrategias de negocios?

Por otra parte, los bonos a dos años tienen una tasa que está por debajo del 5%, pero muy alta con respecto a lo que venía siendo. Esto modifica todas las estrategias. Por ejemplo, si alguien planificaba comprar un departamento en Buenos Aires con la idea de obtener un rendimiento del 1% anual, encuentra que en Estados Unidos una letra, el instrumento más líquido, paga 5%. No lo duda. Antes de la suba de tasas los inversores contemplaban invertir su dinero en Inteligencia Artificial, criptomonedas o en el sector agropecuario. Podía comprar ganado, criarlo, engordarlo, pero ahora esa ecuación cambió. Con tasas cero era lo mismo dejar la plata en la caja de seguridad o arriesgarse en algún proyecto. Los que invertían en criptomonedas ahora se agarran la cabeza y se preguntan qué estaban haciendo.

IMPACTO

¿El tan mentado vuelo hacia la calidad que realizan los capitales debilitará las inversiones en la región?

Cuando lo más seguro que hay en el mundo, que son las letras del Tesoro de los Estados Unidos, paga 5,5%, a cualquier otro tipo de inversión se le termina exigiendo mucho más en términos de rendimiento. Ni hablar si hacemos referencia a la Argentina. Es un país del cual no se pueden sacar los dólares, no hay seguridad jurídica y hay cambios en las reglas de juego. Pero eso pasa también acá en Uruguay. Quien tenía como proyecto comprar una empresa o embarcarse en algún inmueble en Montevideo, Colonia o Punta del Este, por ahí cambia y se queda con la inversión en Estados Unidos.

La Reserva Federal mantuvo esta semana las tasas sin cambio, pero advirtió que continuará con su política monetaria agresiva contra la inflación. Es decir, ¿la tendencia de las tasas es alcista?

La tendencia puede acentuarse. Cuando los bancos centrales toman una medida de suba de tasas, las consecuencias, lo que se denomina el lag, puede tener una demora en el resultado de entre 12 y 18 meses. Los directores de la Reserva Federal quieren ver qué pasa. Entonces no la suben, esperan y ven cómo viene la situación. Estados Unidos tiene un mercado laboral muy fuerte. La discusión hasta la semana pasada era que a la inflación la presionaba la suba de salarios. Ahora dicen que no es así. Son detalles. La inflación parece que viene bajando pero el mensaje no es tan claro.

¿Esperan futuras subas?

No subieron ahora pero en julio pueden volver a subirla o mantenerla así por mucho tiempo. Hace dos años decían que la inflación era temporaria. Después, hace un año, dijeron que subía. Todos apostaban al 2% en las tasas. La crisis de los bancos viene por ahí. Pusieron la plata a diez años con tasa del 2%. Ahora cambiaron las expectativas.

¿Qué otro impacto genera el aumento de las tasas de interés?

Todo esto es en lo financiero, pero luego viene el ciclo de los commodities. Subió la tasa y la mayoría de los commodities no bajaron. Hay un flujo muy interesante en los países productores y vendedores del rubro. Por ejemplo, en Uruguay se apreció el tipo de cambio. Lo mismo ocurrió en México por la inversión extranjera. La India se benefició con la salida de capitales de China, y lo mismo le pasó a Brasil. El flujo es de inversiones directas, radicación de fábricas.

ARGENTINA

¿Por qué esas inversiones no aterrizan en la Argentina?

Argentina está aislada del mundo por el tema del tipo de cambio, por el cepo. El Gobierno le dice a quienes producen divisas ‘esos dólares no son tuyos, son nuestros y te vamos a pagar esto’. Eso no existe en ningún lugar del mundo. Por eso los exportadores se rebelaron y no hay dólares disponibles. Los exportadores contestan que los dólares son de ellos y exigen otro precio, no el oficial. El tema de invertir en la Argentina está descartado porque cualquier inversión ingresa al dólar oficial y luego no se puede sacar. Las multinacionales tienen $ 170.000 millones sin remunerar en cuenta corriente. No lo pueden poner en plazo fijo porque la casa matriz no los autoriza por el temor a un nuevo Plan Bonex o un corralito. Argentina está afuera del mapa.

En una entrevista reciente usted afirmó que existía el riesgo de que las empresas decidieran salir igual y canalizaran esos pesos a través del dólar contado con liquidación. ¿Es factible?

Ahora no hay dólar oficial, nadie puede comprarlo. Aparecieron entonces con el tema de los yuanes y la posibilidad de salir por ahí mediante importaciones. Lo que empieza a pasar es que nadie quiere tener los pesos porque queman. Se derriten. Ni las personas ni las empresas quieren tener pesos. La gente está desesperada queriendo sacarse los pesos de encima a costa de lo que sea. Buscan refugio y compran de todo. De repente hay empresas que tienen 1.200 clientes que quieren comprar y no tienen producto porque no los dejan importar. Algunos buscan salir con el contado con liqui, pagarle a los proveedores del exterior que le aceptan un tipo de cambio a $500, pero entonces el gobierno no les aprueba las SIRA. Y no pueden importar. El Gobierno pone trabas para que nadie salga por el contado con liqui. Eso pondría presión sobre el tipo de cambio y generaría problemas. Son todas trabas.

¿Qué es eso de la rebelión cambiaria?

Acá hay una rebelión cambiaria donde el exportador dice ‘el dólar es mío y lo vendo a este precio, al que me parece mejor’. Cuanto más se rebelen menos dólares habrá en el sistema al precio oficial. En algún momento las empresas saldrán a dolarizarse. Hoy no tienen herramientas para protegerse. Las Leliqs son impagables, los bonos CER también, al igual que los instrumentos Dollar Linked. El próximo gobierno si pretende tener dólares en las reservas del Banco Central va a tener que liberar el tipo de cambio y anular la obligatoriedad de liquidar las divisas.

DOLAR SOJA

¿La rebelión a la que hace mención puede llegar a multiplicar los programas como el Dólar Soja?

Esos programas no funcionan. Los productores adelantaron todo lo que se iba a liquidar. Hay gente que tiene cinco cosechas guardadas. No sueltan los granos. Si el nuevo gobierno libera el tipo de cambio y anula la obligatoriedad de liquidar, el dólar puede terminar en $500. Ahí es donde saltarán los dollar linked, tendrán que emitir y saltará la inflación. El problema es que la mesa de los argentinos sigue con un dólar a $250. Si vuela la inflación, los bonos que ajustan por CER se volverán impagables. Por eso todo el mundo sabe que a los bonos CER los van a reestructurar.

¿Qué tipo de políticas deberían implementarse en 2024?

Lo del cepo no tiene sustento. El cepo se tendría que haber levantado en marzo de 2020. Continuó porque es un gran negocio para muy pocos, en contra de todo el mundo. El dólar oficial hace que algunos amigos digan ‘no le vendas a este ni a este’. Hay gente que mató a toda la competencia. Eso hay que eliminarlo. También el impuesto a los Bienes Personales, que no existe en ningún lugar del mundo, menos con alícuota de 2,5. Los argentinos esconden el dinero que ya pagó Impuesto a las Ganancias. Si piensan en el futuro de la Argentina y quieren dólares, el próximo gobierno tiene que levantar el cepo inmediatamente.

Deberá asumir políticamente el fogonazo inflacionario.

No queda otra. Pero eso es inflación reprimida.

URUGUAY

Usted está radicado en Uruguay. ¿Cómo describiría ese país que muchos toman como ejemplo en América Latina?

Acá el tipo de cambio se está apreciando. Cuando se apreció el dólar contra todas las monedas, acá caía y sigue cayendo. En Uruguay los costos en dólares son terribles. Eso es malo para las empresas pero bueno para los uruguayos porque las cosas le salen más barato. Un periodista me decía que igual es caro todo. Acá se pagan los sueldos más altos de la región y la gente no puede ahorrar. Eso, le dije, es porque estamos atados al Mercosur. Uruguay se tiene que ir del Mercosur y firmar Tratados de Libre Comercio como hizo Chile. Así se podrá importar con arancel cero y se beneficiará toda la población con productos más baratos. Acá está más caro que Europa. Hay que desregular, abrir la economía y terminar con la locura del sindicato para que el consumidor pueda comprar más barato. En Chile tiene un nivel de sueldos igual al uruguayo pero el poder de ahorro es mayor gracias a la apertura de la economía. Compran propiedades en cuotas, financiadas, cosa que en Uruguay no pasa. Es el problema de tener una economía cerrada.

“Acá hay una rebelión cambiaria donde el exportador dice ‘el dólar es mío y lo vendo a este precio, al que me parece mejor”, grafica Mariano Sardans.

Fuente: La Prensa

Radio Americano Media de EEUU: Entrevista a Mariano Sardáns en el programa Hoy en América.

Entrevista a Mariano Sardáns en el medio Americano Media de EEUU, en el programa Hoy en América, conducido por Marcelo López Masia.

TN – ARGENTINA: La “elección de tercios” causa más incertidumbre económica y complica sobre todo al kirchnerismo.

Fecha: 27 de Mayo, 2023

TN – ARGENTINA 🇦🇷: La “elección de tercios” causa más incertidumbre económica y complica sobre todo al kirchnerismo.

“Es una elección de tercios, lo importante es entrar al ballottage”. Cristina Kirchner lo dijo como al pasar en la primera entrevista que dio en más de seis años y sonó como uno más de esos análisis pretenciosamente intelectuales de la vicepresidenta. Pero fue una confesión devastadora: la “mujer fuerte” de la Argentina es consciente de que el peronismo que ella lidera se puede quedar en la próxima elección presidencial “mirando la segunda vuelta por TV”.

Va de nuevo: ¿podría quien fuere el candidato del kirchnerismo no entrar a la segunda vuelta? Ya no es inimaginable y no solo se debe al desastre económico que está dejando el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner con Sergio Massa como tercer socio de la alianza de gobierno y ministro de Economía: por extraño que suene, las peleas en la propia oposición de Juntos por el Cambio aportan una cuota tan grande de incertidumbre, que está poniendo en duda cómo sería el resultado final de esta “elección de tres tercios” (Cristina dixit).

Para comparar: hace ocho años, cuando Cristina Kirchner se preparaba para cederle la presidencia a la alianza Cambiemos, con Mauricio Macri a la cabeza, sostenía en sus discursos que “les dejo un país cómodo”.

Se ve que la inflación y los datos de crecimiento y pobreza de aquel entonces incomodaban bastante a la presidenta, porque el INDEC, intervenido por la patota de Guillermo Moreno, mentía sistemáticamente las estadísticas. Pero algo era cierto: las acciones en la Bolsa subían, el riesgo país estaba alto, pero estable debajo de los 1000 puntos, y los valores de las propiedades se empezaban a recuperar: los mercados estaban anticipando un triunfo de Cambiemos y se empezaban a despedir del kirchnerismo.

Hoy -en el período análogo a aquel de 2015 en el que se estaba yendo el kirchnerismo- el índice que mide el rendimiento de los bonos públicos, que se conoce como “riesgo país”, está tres veces más alto que ocho años atrás. Los valores de las propiedades están bastante más bajos que antes de que se empezaran a recuperar en 2015 y, sin embargo, siguen apuntando para abajo. Y lo único que mejoraron algo son las acciones en la Bolsa, pero es un dato -por contradictorio que parezca- que solo refleja la desesperación de los inversores: “La suba del Merval de los últimos días tiene mucho más que ver con el hecho de que, con el cepo cada vez más agravado, las empresas no tienen muchas otras opciones para refugiar sus pesos que con expectativas alentadoras sobre el futuro del sector privado”, explica Rodrigo Gramarci, de la gerenciadora de patrimonios FDI.

Lo único que tiene mayo de 2023 en común con el mismo mes de 2015 es que las encuestas muestran que es altamente probable que venga un cambio de gobierno a fin de año. Pero ahí se acaban los parecidos: esta falta de expectativas en el futuro de la economía argentina que contrasta tanto con el optimismo de mayo de 2015 no solo tiene que ver con la espantosa herencia que le dejará al que venga esta nueva edición del kirchnerismo.

En 2015 solo existía la “tercera vía” del peronismo alternativo de Sergio Massa y no había un fenómeno como el del economista Javier Milei. A diez semanas de las PASO ni se sabe quién será el candidato peronista, ni si habrá competencia.

El cóctel tóxico para los mercados se completa con las peleas y divisiones cada vez más violentas en la oposición de Juntos por el Cambio: no llama la atención que esta “elección de tercios” a la que se refería Cristina Kirchner esté generando tanta incertidumbre en los mercados.

La última encuesta de Synopsis muestra un triple empate técnico sorprendente. Juntos por el Cambio, sumando en la primaria a un Horacio Rodríguez Larreta superando agónicamente a Patricia Bullrich, “ganaría” con el 26,2 por ciento. El Frente de Todos llega a 24,6 por ciento sumando una competencia de Sergio Massa con Daniel Scioli en una elección interna. Pero si, en lugar de preguntar por “La Libertad Avanza”, se coloca el nombre de Javier Milei, el economista despeinado se lleva el 25,2 por ciento de la intención de voto y estaría yendo al ballottage con Juntos por el Cambio.

Realmente en este escenario, el peronismo se quedaría “viéndolo por TV”.

Pero se trata de un triple empate técnico donde los tres están dentro del “margen de error” de la propia encuesta. De acuerdo con estos números, que están coincidiendo con los de varios encuestadores, puede pasar cualquier cosa: que a la segunda vuelta llegue el peronismo con Milei y que los que se queden mirándola por TV sean los de Juntos por el Cambio.

Las peleas en más frentes entre larretismo y bullrichismo son cada vez más sangrientas. Aunque todos en Juntos digan que van a seguir unidos, no solo se los ve cayendo en intención de voto a la par del peronismo, sino que ahora empezaron a surgir dudas: ¿quién gane la PASO en Juntos contará después con el acompañamiento del derrotado? Y si al final gana, tendrá el acompañamiento necesario para gobernar y conseguir mayorías en el Congreso?

Todas estas preguntas mantienen deprimidos los mercados y agravan la ya trágica crisis económica que destruye las posibilidades electorales del kirchnerismo gobernante.

Se acerca el momento definitivo de las dos (o tres) vueltas: PASO en agosto, elecciones en octubre y, eventualmente, ballottage en noviembre. No falta nada y todavía no hay nada claro: ¿quién será el candidato del peronismo?, ¿habrá competencia interna o será un candidato único?, ¿en Juntos por el Cambio ganará Rodríguez Larreta -por dos puntos-, como muestra la encuesta de Synopsis? ¿Podría haber en la PASO un voto sorpresa hacia Milei? ¿Ese voto “bronca” hacia el melenudo podría provenir de votantes potenciales de Patricia Bullrich y terminaría favoreciendo a Rodríguez Larreta?

Si nos remontamos a cuatro años atrás, cuando perdió Mauricio Macri y volvió el kirchnerismo, contábamos con dos tipos de encuestas que circulaban profusamente: unas marcaban un “empate técnico” entre Macri-Pichetto y Fernández-Fernández que fogoneban desde la Casa Rosada. Otras –más serias- marcaban una diferencia clara de 7 u 8 puntos a favor del kirchnerismo.

La sorpresa con la que no contaba ningún encuestador es que en la PASO el peronismo terminó derrotando a Macri por 17 puntos. Había un voto no confesado que se manifestaba indeciso y que quería castigar al macrismo.

Finalmente, en la elección de octubre, Macri terminó perdiendo por esos 7 u 8 puntos que pronosticaban los encuestadores serios: los votantes decidieron su voto castigo a último momento o mantenían en secreto ese “escarmiento” para el macrismo que no les estaban confesando a los encuestadores.

¿Algún castigo análogo a lo que vimos en 2019 podría sorprendernos ahora? Un voto protesta oculto hacia Milei podría cambiar radicalmente el escenario. Si se cumple el temor de Cristina Kirchner y su kirchnerismo no entra al ballottage, ¿ella mandaría a sus militantes más fanáticos a votar por Milei con la intención larvada de obstruir y boicotear a un gobierno sin sustento parlamentario del economista para derribarlo lo antes posible y volver?

A la salida del acto kirchnerista por el 25 de Mayo en la Plaza, algunos militantes decepcionados con la insistencia de su jefa en sentirse “proscripta” y no querer competir, declaraban a los medios: “Si no está Cristina, voto a Milei”.

Una encuesta de la consultora cordobesa Delfos indica que de marzo a mayo se duplicaron los indecisos, de 5 a 10 por ciento; los que no quieren votar a “ninguno”, subieron a 4,7 por ciento y el voto en blanco sube de 1 a 3 por ciento: suma casi 20 por ciento indefinido. El de la Argentina 2023 es un rarísimo caso de electorado que aumenta su nivel de indecisos más cerca de las elecciones.

Ante tanta incertidumbre, los mercados no sienten el más mínimo optimismo, y la intención de voto del oficialismo y las chances del ministro de Economía, Sergio Massa, de ser el candidato “menos malo” del kirchnerismo, se diluyen con la caída de las expectativas económicas.

Para llegar menos maltrecho a las elecciones, el kirchnerismo debería rogarles a los de Juntos por el Cambio que no se peleen más.

Después de todo, en 2015 habían logrado que Macri eligiera el ominoso “gradualismo” porque tanto él como sus asesores sentían que no debían explicar mejor la “herencia” porque la opinión pública no tenía tan clara la catástrofe económica que dejaba el kirchnerismo ya por entonces: la omisión de Macri fue el primer paso para el regreso del kirchnerismo cuatro años más tarde.

Hoy los de Juntos ya ni tienen que hacer el esfuerzo que no quisieron hacer en 2015 de explicar mejor la “herencia”. Alcanzaría con dar la sensación de que esta vez cuentan con el plan económico adecuado para salir de la crisis y mostrarse más civilizados en las peleas internas.

Tanta incertidumbre, al final, no juega ni a favor de Juntos por el Cambio ni del peronismo.

Fuente: TN

NEWSWEEK – ARGENTINA: “La gente sabe que lo peor que puede hacer es quedarse con pesos”

Fecha: 22 de Mayo, 2023

NEWSWEEK – ARGENTINA 🇦🇷: “La gente sabe que lo peor que puede hacer es quedarse con pesos”

Para Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI que asesora a personas y empresas a manejar inversiones por más de US$ 800 millones, la crisis financiera global y la incertidumbre monetaria nacional está llevando a los ahorristas e inversores a ser sumamente conservadores y a preservar su capital.

En diálogo con Newsweek Argentina, analizó el escenario mundial, su evolución en el mediano y largo plazo y el impacto en la Argentina. En ese sentido, explicó por qué el país sufre una “inflación autoinfringida” y las distintas estrategias de la gente y las compañías para que su capital no se vea licuado por los aumentos de precios, las devaluaciones y las subas de tasas de interés.

Teniendo en cuenta el contexto nacional e internacional, ¿es un momento para que las familias y las empresas inviertan o para que sean conservadoras con su capital?
– Es necesario separar a la Argentina del resto del mundo. Se ve disociada en términos de intercambio, a partir de la pandemia y luego de la guerra en Ucrania, respecto a lo que exporta. También hay que decir que le impacta negativamente tener que importar gas, pero es mucho más lo que exporta por mejora de precios desde hace tres años. Y aún así tenés un grave problema cambiario, que viene de la mano del déficit fiscal, la inflación y todo lo demás.

En el mundo hay mucho dólar, mucho euro, mucha emisión que se realizó en pandemia. En los balances de los bancos centrales se ve la expansión monetaria que hubo, y que hace unos meses empezaron a bajarla. Eso significa sacar plata del mercado, y al mismo tiempo me estás subiendo la tasa. A medida que se van venciendo los títulos, no renuevan, sino que agarran la plata y la destruyen. Esto es como una “Doble Nelson”; nunca se vio una situación así.

¿La guerra de Ucrania es, como dicen, el gran factor de desestabilización?
– El tema geopolítico es fundamental. A Rusia le dijeron “ahora sos la nueva Corea del Norte, no existís más, y todo lo que vos producís no te lo vamos a comprar”. En realidad, lo compra India (y otros países) a mitad de precio y se lo vende al resto del mundo. Esto es así porque el objetivo es perjudicar a Rusia, no que falte petróleo. Pasó un tiempo hasta que se reorganizaron todos los flujos de intercambio, como cereales, petróleo, gas. En Europa no se murieron de frío este invierno: solo les sale más caro todo, porque va por otra vía.

¿Cómo influye la tensión creciente con China?
– China en los últimos 40 años fue un gran proveedor de desinflación mundial. Era común que China vendiera cada vez a menor precio. Nosotros tenemos como clientes a muchos directores de multinacionales que se sientan en los boards de las empresas; en 2020, cuando China empezó a hacer los primeros lock down, esos cierres masivos, el mundo empezó a ver a China como un proveedor no confiable. Entonces, las empresas que tenían proveedores chinos les empezaron a decir “quiero que me entregues la mercadería fuera de china”. Ese fue un primer gran movimiento de empresas hacia afuera de China. Pero cuando China, aprovechando la guerra de Rusia con Ucrania, empezó a coquetear con Taiwán, todo pasó de un tema comercial a un tema geopolítico.

Ahora masivamente las compañías les dicen “quiero que produzcas fuera de China, o no te compro más”. Hay una huida de empresas hacia otros países. El primer gran beneficiado fue Vietnam, por su sistema de puertos. También Malasia y, obviamente, India, pero también México (alcanza ver cómo se ha apreciado el Peso Mexicano en el último año) y un poco Brasil, a pesar de las dudas en torno a Lula.

Estas exigencias tienen que ver con que se esperaba un boicot occidental a China, con EEUU a la cabeza; y ocurrió hace algunas semanas. China, entonces, tiene un gravísimo problema. Primero que nada, empezó a decaer su población. Segundo, porque siempre tuvo una balanza comercial positiva, pero la balanza de pago era negativa (la guita se iba a EEUU o Europa). Tercero, a partir de los lock down, todos los millonarios se escaparon, fundamentalmente a Singapur. Y cuarto, hay una fuga de cerebros masiva. Al mismo tiempo, EEUU le estaba cortando la tecnología de sexta generación en los semiconductores, desde tiempos de Trump. Todo esto hace que varios países usen a China para negociar mejor con Occidente, como Arabia Saudita o el Brasil de Lula, que amagan a pagar sus importaciones con yuanes. Pero, en definitiva, el importador ¿en qué guarda la guita? En dólares. Siempre se elige el menos mal, y por eso todos van al dólar.

¿Se puede competir con China?
– ¿México puede producir mejor que los chinos? Sí. ¿India? También. Pero lo que no pueden hacer es producir al costo chino. Eso explica también la inflación global. Todos eligen tener un proveedor confiable, pero la escala de China no puede ser igualada por ningún otro país. Por esa inflación, lamentablemente, las tasas van a seguir en alza hasta que el mundo empiece a reemplazar a China o hasta que China haga lo que tiene que hacer y se alíe con Occidente. Hoy se están venciendo bonos que se emitieron hace tres años a tasa casi cero y hoy los tienen que renovar a 7%, 8%, 9%. Eso hace que tengas un mundo, en términos de renta fija, mucho más complicado. Desde hace tres años venimos diciendo que la gran burbuja que se pinchó no eran las acciones, sino el mercado de bonos. Esas empresas se tienen que refinanciar hoy a costos de tres a cinco veces más altos, en un mundo en el que los bancos centrales empiezan a sacar plata, como decía.

El hecho de que China se ofrezca a financiar a países como Argentina, Paraguay o Brasil a través de swaps o cobrarles en yuanes, ¿no significa entonces algún tipo de camino a la “desdolarización” de su comercio?
– No, porque vos en definitiva estás coqueteando con el fondo monetario, que es un prestador de última instancia. Lula puede decir lo que quiera, pero el Banco Central se maneja de manera independiente. Lo mismo en Paraguay. Los políticos pueden decir lo que sea, pero en lo práctico no hay financiación. Acá, Cristina está amenazando al FMI, diciéndole que tiene que hacer esto o aquello, pero, es simple: no hay divisas. Y hay una rebelión cambiaria de los exportadores argentinos que le dicen al Gobierno “los dólares son míos, y si los quiero vender valen 500 y no 200 y pico como me decís vos”.

Se rebelan cobrando todo afuera, sacando todo por las fronteras, contrabandeando, subfacturando o diciendo “no te liquido nada, porque el próximo Gobierno va a hacer como hizo Macri y va a sacar todos los expedientes cambiarios”.

Entonces, ¿es momento de resguardar el capital? ¿O hay oportunidades para invertir? En crisis anteriores, los bonos argentinos se volvían baratos y atractivos, por ejemplo.
– La empresa argentina, al igual que la gente, no quiere quedarse con pesos; por eso el gasto maníaco actual. La gente compra cualquier cosa con tal de gastar los pesos, porque los pesos queman. Por eso hay mucho nivel de actividad en diferentes cosas, mientras que a otra gente no le alcanza la plata. Los más sofisticados, el 0,5% de la población, compra dólares. El que no puede hacerlo por alguna restricción, compra ladrillos, playas logísticas, oficinas, es decir, algún bien que los resguarde en dólares. Algunas empresas compraron bonos argentinos. Piensan: “Mal que mal, por lo menos tengo un flujo, y hay consenso entre los economistas de que Argentina no va a defaultear la deuda en dólares, aunque sí va a tener que reestructurar la deuda en pesos”. Incluso compran bonos argentinos clientes nuestros que ya tenían bonos argentinos: los ven baratos y saben que el próximo Gobierno sale enseguida. Y es verdad.

¿Es probable que hay algunos que especulen con que, en el peor de los casos, puedan vender esos bonos a fondos buitres?
– No, para nada. Nosotros manejamos fondos por US$ 800 millones y muchos de nuestros clientes tienen bonos argentinos. Jamás se nos acercó nadie de ningún fondo buitre para hacer un ofrecimiento. Eso puede ocurrir con algún bonista particular que haya quedado “ensartado” y busque a una organización con capacidad legal para salir a batallar. Nadie quiere quedarse en la disputa, porque no sabés cuánto puede tardar, además de ser incierto. El próximo Gobierno va a tener que tomar medidas muy duras. La mayoría de las empresas están yendo al contado con liqui. Si vos comprás contado con liqui o MEP, te penalizan y no podés comprar oficial. Pero como tampoco te están vendiendo oficial, prefieren ir a lo seguro y comprar más caro en contado con liqui o MEP. Total, esa diferencia la trasladan a los precios, y la gente paga cualquier cosa. Por eso ahora están controlando el contado con liqui, porque se puede ir a $5000, o a lo que sea. Hay multinacionales en Argentina que tienen $100.000 millones o más en cuentas corrientes sin remunerar, porque su casas matrices capaz no les autorizan salir por el contado con liqui. Pero si en algún momento deciden irse igual, aunque sea a pérdida, el contado con liqui puede terminar en cualquier cosa.

¿Cuál podría ser la consecuencia de eso?
– Una devaluación importante, porque pasa a ser referencia del blue y de todo lo demás. Y eso se traslada a los precios. Por eso en los medios te empiezan a psicopatear con las sociedades de bolsa. Porque sería imparable. En Venezuela se había prohibido el contado con liqui. ¿Sabés cómo lo hicieron? Nacionalizando todas las sociedades de bolsa. ¿Sabés lo que se terminaba haciendo? Se entregaban dólares afuera, contra oro en Venezuela. Lo hacían las multinacionales. No era una operación financiera, sino legal. Por eso te digo que no se puede parar. Nada quita que yo lo pueda hacer en Argentina: entregar dólares en el exterior contra cualquier especie en Argentina (oro, pero también madera, arena, cemento, hierro, litio). Este Gobierno está perdido, porque la economía es confianza.

¿El actual tipo de cambio está retrasado?
– No, es altísimo. Es un tipo de cambio de espanto. Si vos hacés el famoso cálculo de convertibilidad de los pesos emitidos (base monetaria, circulante y todo lo demás, y lo comparás con las reservas) te da cualquier cosa.

Muchas personas en el país están tratando de encontrar formas de resguardar sus ingresos y no saben si comprar blue o poner un plazo fijo…
– El plazo fijo no te remunera la inflación. Salvo que quieras recalentar la economía, ningún país te remunera, como mínimo, por inflación. ¿Por qué los brasileños piensan en reales? No por patriotas o tontos, sino porque en los últimos 50 años, a pesar de las crisis que tuvieron, siempre los remuneraron por arriba de la inflación. La gente prefiere dejar todo en reales, y por eso piensan en reales. En Argentina, las crisis te licuan. Hoy, por ejemplo, te paga mucho menos que la inflación. Te están licuando. Una cosa es la tasa de las Leliq, que les dan a los bancos, y otra es la que le trasladan al ahorrista. La gente no es tonta, y por eso no va a al plazo fijo y prefiere comprar bienes durables (heladeras, microondas). Y por eso salieron ahora los amigos del Gobierno con los planes en muchas cuotas. Compran al oficial pero venden muy por encima del paralelo.

En el ‘89, con Alfonsín, yo tenía 20 años. La inflación era del 1000% y había pleno empleo y el nivel de actividad era monstruoso, producto de que la gente hacía circular el dinero. Claro, en aquella época no existía el blue.

Fuente: Newsweek

FORBES – ECUADOR: Mariano Sardáns, de FDI, sobre la suba de tasas de la Fed: “No afecta a la Argentina porque ya estaba fuera del mapa”

Fecha: 16 de Mayo, 2023

FORBES – ECUADOR: Mariano Sardáns, de FDI, sobre la suba de tasas de la Fed: “No afecta a la Argentina porque ya estaba fuera del mapa”

Durante el fin de semana, el ministro de Economía Sergio Massa dio a conocer nuevas medidas económicas para tratar de impulsar la economía, mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) elevó los intereses de los depósitos a plazo fijo hasta el 97%. A su vez, el pasado viernes, se informó que la inflación de abril superó el 8%.

No obstante, todo este cóctel de sucesos resulta irrelevante para la economía mundial, ya que, en los últimos dos años, cambió por completo porque la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) comenzó a subir las tasas de interés a un ritmo sorprendente para hacerle frente a la inflación, que en junio de 2022 llegó a un récord del 9,1% interanual.

Concretamente, desde principios del año pasado hasta la actualidad, la entidad monetaria elevó la tasa de referencia desde prácticamente el 0% hasta el 5%, causando estragos en los mercados financieros de todo el mundo.

“La Fed tiene diferentes herramientas para incidir en la economía, una de ellas es regular ciertas tasas de interés. Básicamente, cuando sube las tasas, es porque quiere enfriar la economía, y, cuando las baja, quiere estimularla”, detalló Mariano Sardáns, fundador y director ejecutivo de FDI Gerenciadora de Patrimonios.

“Cada vez que la Fed sube las tasas, es justamente para bajar la inflación a los niveles que entiende normales, generalmente en un rango máximo del 2% anual. Claramente, en el 2021, se disparó la inflación, producto de la gigantesca emisión monetaria que se hizo en el 2020 y obviamente eso se aceleró en el 2022, y ahí es donde la Fed empezó a subir las tasas”, añadió.

Según el especialista, cuando se observa la historia de los últimos 100 años, se puede notar que la reciente suba de tasas fue la más fuerte en el tiempo más corto, la que tuvo la “curva más empinada”.

Causas y consecuencias

En cuanto al impacto de la política monetaria en la economía estadounidense, lo que hace la suba de tasas es “hacerle más difícil a la gente gastar” con tarjeta de crédito, comentó Sardáns, siendo un grave problema debido a que en Estados Unidos el crédito es de corto, mediano y largo plazo.

“De corto plazo es para consumo diario (productos de primera y segunda necesidad); los préstamos a 5 o 7 años son préstamos de compra de productos durables (automóviles, por ejemplo); y los de largo plazo pueden ser la compra de un inmueble”, explicó el ejecutivo.

“Las tasas de corto subieron mucho más que las de mediano y largo plazo, pero todas subieron. Hace dos años, la tasa de los bonos de hasta un año del gobierno de EE. UU. estaba en cero. A día de hoy, está por encima del 5%. La tasa a 10 años está en 3,4%, mientras que a 30 años está en 3,7%. Hace dos años estas últimas dos tasas estaban en el rango del 1%”, relató.

“Con lo cual, lo que quieren matar, de alguna forma, es el crédito de consumo de tarjeta que es la tasa más corta, y quieren enfriar los préstamos para la compra de bienes durables y, en menor medida, los préstamos hipotecarios para la compra de inmuebles”, dijo.

“Los países latinoamericanos emiten bonos en dólares, entonces, cuando las tasas estaban muy bajitas y el bono a 10 años de EE. UU. pagaba por debajo del 2%, países como Brasil y México se financiaban en el rango del 3%. Ahora que la tasa a diez años de EE. UU. está por encima del 3%, estos países tienen que financiarse por encima del 6%. Entonces, al subir la tasa de referencia, sube todo lo demás. Lo mismo para una empresa que había emitido deuda y ahora tiene que refinanciarla: el costo por hacerlo es mucho más alto”, sostuvo el empresario.

En consecuencia, la actividad económica mundial se reduce, ya que el costo de oportunidad es más alto y los inversores optan por la deuda estadounidense que es más segura y paga razonablemente bien.

Por otro lado, en Argentina, la situación es algo diferente: según Mariano Sardáns, el país “no tiene ninguna herramienta, está totalmente fuera del mapa, disociada del resto del mundo”.

“La Argentina, una vez más, no honró su deuda en dólares. El actual Gobierno la reestructuró en el 2020, por eso los bonos argentinos no valen nada, nadie quiere financiar al país. Con lo cual, la suba de tasas, podríamos decir, no afecta a la Argentina porque ya estaba fuera del mapa económico y financiero mundial. Argentina es un caso separado al resto de toda Latinoamérica”, aseveró.

Indicios

Si bien nadie puede predecir con exactitud qué sucederá en el futuro con respecto a la estrategia monetaria de la Fed, Sardáns considera que hay un factor clave que muestra indicios de un mantenimiento de las tasas de interés en niveles elevados.

“Lo que viene sorprendiendo en Estados Unidos es la robustez del mercado laboral. Cada vez que sale el dato de empleo, sorprende porque se crean más puestos de trabajo de los esperados. Que la economía siga generando empleo por arriba de lo previsto quiere decir que la economía sigue muy robusta. El nivel de sueldos está aumentando casi en línea con la tasa de inflación, con lo cual hace más difícil el trabajo de la Fed para bajarla”, enfatizó.

Y concluyó: “Pasamos de previsiones de hace un año atrás de que las tasas no iban a subir más del 3%, a los actuales más del 5%. Una vez en este último rango, hace un par de meses atrás se esperaba que las tasas empezaran a bajar a partir de finales del 2023. La robustez del mercado laboral en estos días hace pensar que este nivel de tasas va a continuar estando alto por mucho más tiempo”.

Fuente: Forbes Ecuador

FORBES – URUGUAY: Mariano Sardáns, de FDI, sobre la suba de tasas de la Fed: “No afecta a la Argentina porque ya estaba fuera del mapa”

Fecha: 16 de Mayo, 2023

FORBES – URUGUAY 🇺🇾: Mariano Sardáns, de FDI, sobre la suba de tasas de la Fed: “No afecta a la Argentina porque ya estaba fuera del mapa”

Durante el fin de semana, el ministro de Economía Sergio Massa dio a conocer nuevas medidas económicas para tratar de impulsar la economía, mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) elevó los intereses de los depósitos a plazo fijo hasta el 97%. A su vez, el pasado viernes, se informó que la inflación de abril superó el 8%.

No obstante, todo este cóctel de sucesos resulta irrelevante para la economía mundial, ya que, en los últimos dos años, cambió por completo porque la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) comenzó a subir las tasas de interés a un ritmo sorprendente para hacerle frente a la inflación, que en junio de 2022 llegó a un récord del 9,1% interanual.

Concretamente, desde principios del año pasado hasta la actualidad, la entidad monetaria elevó la tasa de referencia desde prácticamente el 0% hasta el 5%, causando estragos en los mercados financieros de todo el mundo.

“La Fed tiene diferentes herramientas para incidir en la economía, una de ellas es regular ciertas tasas de interés. Básicamente, cuando sube las tasas, es porque quiere enfriar la economía, y, cuando las baja, quiere estimularla”, detalló Mariano Sardáns, fundador y director ejecutivo de FDI Gerenciadora de Patrimonios.

“Cada vez que la Fed sube las tasas, es justamente para bajar la inflación a los niveles que entiende normales, generalmente en un rango máximo del 2% anual. Claramente, en el 2021, se disparó la inflación, producto de la gigantesca emisión monetaria que se hizo en el 2020 y obviamente eso se aceleró en el 2022, y ahí es donde la Fed empezó a subir las tasas”, añadió.

Según el especialista, cuando se observa la historia de los últimos 100 años, se puede notar que la reciente suba de tasas fue la más fuerte en el tiempo más corto, la que tuvo la “curva más empinada”.

Causas y consecuencias

En cuanto al impacto de la política monetaria en la economía estadounidense, lo que hace la suba de tasas es “hacerle más difícil a la gente gastar” con tarjeta de crédito, comentó Sardáns, siendo un grave problema debido a que en Estados Unidos el crédito es de corto, mediano y largo plazo.

“De corto plazo es para consumo diario (productos de primera y segunda necesidad); los préstamos a 5 o 7 años son préstamos de compra de productos durables (automóviles, por ejemplo); y los de largo plazo pueden ser la compra de un inmueble”, explicó el ejecutivo.

“Las tasas de corto subieron mucho más que las de mediano y largo plazo, pero todas subieron. Hace dos años, la tasa de los bonos de hasta un año del gobierno de EE. UU. estaba en cero. A día de hoy, está por encima del 5%. La tasa a 10 años está en 3,4%, mientras que a 30 años está en 3,7%. Hace dos años estas últimas dos tasas estaban en el rango del 1%”, relató.

“Con lo cual, lo que quieren matar, de alguna forma, es el crédito de consumo de tarjeta que es la tasa más corta, y quieren enfriar los préstamos para la compra de bienes durables y, en menor medida, los préstamos hipotecarios para la compra de inmuebles”, dijo.

“Los países latinoamericanos emiten bonos en dólares, entonces, cuando las tasas estaban muy bajitas y el bono a 10 años de EE. UU. pagaba por debajo del 2%, países como Brasil y México se financiaban en el rango del 3%. Ahora que la tasa a diez años de EE. UU. está por encima del 3%, estos países tienen que financiarse por encima del 6%. Entonces, al subir la tasa de referencia, sube todo lo demás. Lo mismo para una empresa que había emitido deuda y ahora tiene que refinanciarla: el costo por hacerlo es mucho más alto”, sostuvo el empresario.

En consecuencia, la actividad económica mundial se reduce, ya que el costo de oportunidad es más alto y los inversores optan por la deuda estadounidense que es más segura y paga razonablemente bien.

Por otro lado, en Argentina, la situación es algo diferente: según Mariano Sardáns, el país “no tiene ninguna herramienta, está totalmente fuera del mapa, disociada del resto del mundo”.

“La Argentina, una vez más, no honró su deuda en dólares. El actual Gobierno la reestructuró en el 2020, por eso los bonos argentinos no valen nada, nadie quiere financiar al país. Con lo cual, la suba de tasas, podríamos decir, no afecta a la Argentina porque ya estaba fuera del mapa económico y financiero mundial. Argentina es un caso separado al resto de toda Latinoamérica”, aseveró.

Indicios

Si bien nadie puede predecir con exactitud qué sucederá en el futuro con respecto a la estrategia monetaria de la Fed, Sardáns considera que hay un factor clave que muestra indicios de un mantenimiento de las tasas de interés en niveles elevados.

“Lo que viene sorprendiendo en Estados Unidos es la robustez del mercado laboral. Cada vez que sale el dato de empleo, sorprende porque se crean más puestos de trabajo de los esperados. Que la economía siga generando empleo por arriba de lo previsto quiere decir que la economía sigue muy robusta. El nivel de sueldos está aumentando casi en línea con la tasa de inflación, con lo cual hace más difícil el trabajo de la Fed para bajarla”, enfatizó.

Y concluyó: “Pasamos de previsiones de hace un año atrás de que las tasas no iban a subir más del 3%, a los actuales más del 5%. Una vez en este último rango, hace un par de meses atrás se esperaba que las tasas empezaran a bajar a partir de finales del 2023. La robustez del mercado laboral en estos días hace pensar que este nivel de tasas va a continuar estando alto por mucho más tiempo”.

Fuente: Forbes Uruguay

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