Categoría: FDI en los Medios

IPROFESIONAL: Para no enfrentar las altas tasas de interés por quedar en descubierto, más empresas se bajan de Lebac y plazos fijos y priorizan el “cash”

Fecha: 8 de agosto, 2018

IPROFESIONAL: Para no enfrentar las altas tasas de interés por quedar en descubierto, más empresas se bajan de Lebac y plazos fijos y priorizan el “cash”

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Ante el nuevo contexto, sobrevino un importante cambio de hábitos a nivel financiero. La consigna entre cada vez más empresas argentinas, desde pequeños comercios hasta grandes corporaciones, es evitar quedar expuestos a pagar altas tasas de interés.

Con una referencia por encima del 40% anual, una cifra que se ubica 10 puntos por encima de la inflación estimada para todo el año (del 30%), el desafío no parece fácil.

Desde importantes bancos alertaron a iProfesional que se está observando en la City un cambio de tendencia en el manejo de las deudas. En concreto, las compañías están evitando quedar en descubierto para no tener que enfrentar un elevado costo financiero.

Ahora, la consigna es no dejar sus fondos calzados en colocaciones a plazo fijo o en compra de Lebac, para poder disponer de estos pesos líquidos “en la mano” en cualquier momento y salir a afrontar los compromisos necesarios sin quedar “en rojo”.

Estas operaciones de reingeniería financiera que implica para las empresas una minuciosa organización administrativa que funcione con la precisión de un reloj, surge como consecuencia de evitar el elevado precio que se debe pagar por estar en descubierto.

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De hecho, el costo de estar excedido del límite llegó a estar en un nivel altísimo: el pasado 16 de julio tocó el 62,2% anual como promedio en todo el sistema. Incluso, en ciertas entidades financieras se marcó un valor máximo de 80 por ciento.

Con la mayor tranquilidad cambiaria que sobrevino a partir de la segunda quincena de julio paulatinamente, disminuyó la presión ejercida sobre las tasas y bajó el costo financiero.

Sin embargo, con un mercado estabilizado, el valor de estar en descubierto sigue siendo muy alto. Para tener una referencia, una gran empresa puede acceder a una tasa del 49%. Como contrapartida, hay Pymes con menos fondos disponibles que deben enfrentar un nivel sustancialmente mayor. En definitiva, aun con la paulatina normalización de las últimas semanas, el cambio no fue suficiente como para ponerle fin a la actitud cautelosa de los empresarios.

“Las elevadas tasas de interés, ubicadas por arriba de 46% para las Lebac, repercute en una suba del costo de los créditos bancario y no bancario. Por eso, cuanto  más pequeña es la empresa, más penalidad sufre por estar en descubierto”, resume Elisabeth Bacigalupo, economista de Abeceb.

Igualmente, la realidad indica que el número “fino” que debe pagar cada firma depende mucho de su situación financiera particular y del tipo de convenio realizado con cada banco.

“Actualmente, el costo por estar en descubierto ya bajó unos 22 puntos porcentuales respecto al peor momento del mes pasado, pero sigue siendo muy elevado”, resume a iProfesional Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, que maneja capitales de unas 600 empresas de todo tipo de rubros y tamaños.

Así, en base a los datos de adelantos de cuenta corriente informados por el Banco Central, que es donde figura este detalle, entre mayo y julio prácticamente se mantuvo estable el monto diario en pesos por arrastre del “rojo” en las empresas.

La razón es que las compañías que tuvieron fondos disponibles, es decir, suficiente “espalda” para cancelar sus compromisos, aprovecharon para hacerlo en efectivo y no tener que pagar los altos tipos de interés que llegaron a superar algunos puntos porcentuales el rendimiento que ofrecieron ciertas inversiones en pesos, como las Lebac.

En la última licitación primaria de Lebac, realizada el pasado 17 de julio, se convalidó una tasa de 46,5% anual para el más corto plazo, a 28 días. Como contrapartida, ese mismo día, el costo financiero de estar en descubierto (adelantos en cuenta corriente para cuentas de más de $10 millones) fue mucho mayor: 57,5% anual.

Por ende, la ecuación para las empresas para ahorrar dinero fue estar líquidas para cancelar las deudas lo antes posible, en vez de realizar posturas a plazo.

En este contexto, muchas entidades financieras también vieron que se les abría un negocio. El mes pasado, mientras se licitaron Lebac a una renta de 46,5% al más corto plazo, el costo de estar en descubierto llegó al 57,5 por ciento

Cuando semanas atrás las tasas del descubierto superaron el 62%, “muchos bancos salieron a armarles plazos fijos a sus clientes ofreciéndoles una rentabilidad del 45% para evitar que vayan a comprar dólares y asegurarse así pesos a 30 días para tener fondeo necesario para solventar los descubiertos, por lo que cobraban un costo más alto”, describe Sárdans.

En resumen, las entidades financieras salieron ganando del nuevo combo financiero y convalidaron tasas muy altas para evitar la dolarización de carteras, captando la “materia prima” para recaudar una buena diferencia porcentual entre el costo en el que tomaron fondos y la ganancia obtenida por solventar los “rojos” en las cuentas de aquellas firmas que no contaban con los recursos necesarios para pagar sus cuentas.

Estrategias

En general, las pequeñas y medianas firmas están enfrentando un panorama más complejo para poder cumplir sus compromisos.

Y esto se refleja en el mercado en una extensión en los plazos de pago y en un incremento en la cantidad de cheques rechazados.

Respecto de este último punto, el nivel de rechazos en mayo (último dato disponible) fue de 188.000 unidades impugnadas, es decir, una suba del 32% respecto al mismo mes de 2017. Desde los bancos aseguran que ese volumen empeoró en junio y julio.

Por este tema, algunos analistas del sector afirman que las empresas buscan intentar que no se extiendan más los plazos para el cobro y aceleran los tiempos para que les ingresen pesos, con el objetivo de no acumular una deuda a la que se aplica una tasa cercana al 50 por ciento.

“La mayoría de las Pymes, para bien o para mal, no está apalancada con créditos bancarios, y utiliza fondos propios para financiarse”, advierte Sardans, quien agrega que las pequeñas y medianas empresas apelan a distintas alternativas para sortear la crisis.

Algunas intentan no quedarse en descubierto para no pagar las penalidades bancarias, otras están negociando los plazos de pago con los clientes, o bien, realizan acuerdos con sus proveedores para que les otorguen un mayor período para cancelarle la deuda.

“Las firmas van desarrollando en este contexto diferentes estrategias. Las que tienen más espalda, por ejemplo, prefieren postergar pagos de impuestos para poder usar el dinero de la caja para compromisos más urgentes, por la menor tasa de morosidad que cobra el Estado”, indica un reconocido economista a iProfesional.

En tanto, Bacigalupo completa: “Otras pueden estar tratando de no quedar en descubierto o intentando postergar el pago a sus proveedores”.

Igualmente, la experta aclara que todavía no hay un rompimiento de la cadena de pagos, si bien afirma que “hay que seguir monitoreando la situación”.

Panorama

El problema para las empresas es lo que viene: si se confirma que los próximos meses serán más fríos para la economía y las tasas se mantienen en un nivel elevado, entonces tendrán menos margen de maniobra para poder pagar sus compromisos.

El último Relevamiento de Expectativas Económicas (REM) del Banco Central, en el que encuesta a unos 52 economistas, se proyecta una mayor recesión hasta diciembre, con una caída de 0,3% en la actividad para 2018. Un dato preocupante si se tiene en cuenta que un mes atrás se proyectaba una suba del PBI de 0,5 por ciento.

Algunas consultoras, además, alertan que se agravará la baja del consumo. Federico Filipponi, director comercial de Kantar Worldpanel, destaca que la demanda minorista actual “iguala al peor momento de 2017, esto quiere decir que perdimos muy rápido lo recuperado a fines del año pasado y, de seguir así, veremos una caída relevante en lo que resta del año”.

“Con la suba de la tasa de interés de referencia en muchos sectores, los créditos de corto plazo de bancos comerciales pasaron a ser prohibitivos”, alerta a iProfesional el economista Marcos Cohen Arazi del IERAL de la Fundación Mediterránea

En tanto, Marcos Cohen Arazi, economista senior del IERAL de la Fundación Mediterránea, agrega que el “2018 es el tercer año de cifras negativas en materia de ventas en el caso de las Pymes comerciales, y desde 2011 vienen complicadas como la economía en su conjunto”.

Las pequeñas firmas que venden bienes durables acumulan una caída de 20% en las ventas entre 2011 y 2018 y, en el caso de las que comercializan bienes no durables la merma es de 14%.

“Son diversos los factores que explican esta situación, y dan como resultado una situación de serias complicaciones financieras extendida a la mayor parte de las empresas, especialmente entre las más pequeñas. Por eso el panorama de las Pymes se vio fuertemente agravado por la suba de tasas de los últimos meses”, resume Cohen Arazi.

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La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

Comentarios de: Mariano Sardáns

IPROFESIONAL: Importadores recurren al dólar futuro para resguardarse de la incertidumbre cambiaria

Fecha: 6 de agosto, 2018

IPROFESIONAL: Importadores recurren al dólar futuro para resguardarse de la incertidumbre cambiaria

Comentarios de: Mariano Sardáns 

La gran volatilidad del dólar durante este año no sólo generó varios trastornos para la economía doméstica, como su traslado en parte a los precios, sino que generó también que aquellas empresas que poseen un fuerte componente importado en su ecuación de negocio que venden a sus clientes con un mediano plazo de cobro, queden realmente “golpeadas”.

El tipo de cambio llegó a subir un máximo de 56% en el primer semestre del año, con un notorio salto en la cotización entre mayo y junio.

Por lo que aquellos que vendieron sus productos antes de ese período con un valor por dólar mayorista de $20, para cobrar dichas transacciones de 30 a 120 días posteriores, el transe que debieron afrontar, cuando el billete escaló hasta un tope de $28,85 a fines de junio, fue muy grande.

La cuenta es simple: en los casos de los intermediarios de artículos finales 100% importados, por la importante devaluación que hubo el costo les subió hasta 56% en apenas unos meses, mientras que los pesos que cobraron por las transacciones en el plazo estipulado fueron los mismos a los pactados originalmente.

“El 90% de importadores volcó económicamente en los últimos meses, porque sólo pudieron reponer la mitad del stock que vendieron por causa de la suba del dólar. Es que salieron a vender para cobrar a plazo con un dólar de $20 y en poco tiempo se les fue a más de $28”, resume Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, que maneja unas 600 empresas de todo tipo de rubros y tamaños.

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Por ello, pese a la estabilidad actual del tipo de cambio, para evitar que se repita una situación similar y no salgan perdiendo nuevamente plata, aseguran algunas fuentes que varios importadores ya están aplicando en sus operaciones para cobrar a mediano plazo el precio que arrojan los mercados de dólar futuro.

Este instrumento suele ser negociado por las empresas en el Rofex, y son contratos para asegurarse un determinado valor de compra de divisas en un mes puntual, dentro del período de un año. En resumen, se intenta salvaguardar el mismo poder actual de adquisición de dólares dentro de una fecha determinada.

De hecho, el valor para fin de agosto se negoció el viernes a $28,05, para septiembre a $28,85, octubre a $29,80 y para fin de año se va a $31,46 para la venta.

Es decir, desde ahora hasta diciembre que viene el incremento en el precio de la divisa estadounidense se contempla en la City en torno al 15,3%.

El billete mayorista cerró el viernes a $27,29, por lo tanto, de acuerdo al valor operado para cada plazo de los futuros, un cliente va a pagar dentro de:

– 30 días (fin de agosto), un incremento aplicado de 2,8% extra.

– A 60 días, debería recargarle al valor de su compra un 5,7%. 60 días, debería recargarle al valor de su compra un 5,7%.

– A 90 días, se le aplicaría un aumento al monto acordado en el presente de 9,2%.

Otros parámetros para estimar el valor futuro del dólar son algunas proyecciones de los expertos.

El Banco Central publicó el jueves pasado su Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de julio, en el que encuestó a unos 52 analistas que brindaron sus estimaciones respecto a las principales variables de la economía.

En ese informe, los economistas estipularon que el dólar cerrará agosto a una mediana de $28,10 (muy similar a lo negociado en los futuros del Rofex), lo que representa una baja de 80 centavos en comparación a las previsiones del mes pasado, cuando estimaban para la misma fecha un precio de $28,90.

En cambio, los pronósticos para diciembre fueron de un valor para el tipo de cambio de $30,5, apenas por encima de los $30,3 considerados en junio para fin de año.

En resumen, Sardáns considera que tras la abrupta suba del billete estadounidense en el año, “el empresario se dio cuenta que el dólar es errático y volátil”, por lo que ahora intenta protegerse con una herramienta operada en el mercado para evitar sufrir un nuevo cimbronazo cambiario que pueda desajustar sus finanzas.-

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EL CRONISTA: La AFIP define reglamentación de renta financiera junto con la CNV

Fecha: 6 de agosto, 2018

EL CRONISTA: La AFIP define reglamentación de renta financiera junto con la CNV

Comentarios de: Mariano Sardáns 

El Administrador Federal de Ingresos Públicos, Leandro Cuccioli, tiene en estos momentos varios temas en la cabeza para resolver, pero hay uno que lo quiere sacar antes de fin de año: reglamentar la renta financiera.

Según pudo saber este diario, la AFIP continuará dialogando con la Comisión Nacional de Valores en las próximas semanas para definir el esquema. La vicepresidenta de la CNV, Patricia Boedo, es quien está con el tema de la reforma impositiva en el órgano regulador.

Por ahora no hay absolutamente nada definido, ni siquiera si habrá o no agentes de retención, pero aseguran que se va a resolver antes de fin de año. Una fuente al tanto de las idas y vueltas admitió que en un primer momento estaba planteado que fueran los bancos y las sociedades de bolsa los agentes de retención, pero se cambió en los últimos días para que sea a través de una declaración jurada del individuo.

Los brokers auguran que sea de ese modo y no ser ellos los agentes de retención, ya que les demandaría un mayor costo: “Sería una locura, destrozás a las sociedades de bolsa, que ya vienen mal por la caída del mercado. Pero con el agravente que los inversores preferirán transferir todos los bonos al exterior, de modo de no pagar el impuesto por anticipado, al momento de cobrar el cupón, sino hacerlo en junio del año próximo, una vez que es su vencimiento, pero no por anticipado. Si hacen esto van a matar a la industria, van a cazar a los más inversores más chicos que no tienen cuenta en el exterior, pero al resto se los incentivará a irse afuera”, advierte Mariano Sardáns, CEO de FDI.

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Hay que tener en cuenta el mínimo no imponible, ya que la ley prevee una deducción especial a partir de la cual se paga el impuesto de $ 67.000. Recién a partir de ese valor (y sólo sobre lo que exceda a ese valor) se pagará. “¿Cómo van a hacer los bancos o sociedades de bolsa para saber cuánto ganaste con todos tus instrumentos financieros? Porque lo tienen que saber, para saber si te tienen que retener o no. Y cuánto te tienen que retener, ya que hay que retener sobre lo que exceda $ 67.000”, dice Ezequiel Passarelli, Tax Managing Partner de SCI Group.

En caso de que se obtengan rentas aplicables al 5% (en pesos) y 15% (en dólares), el minimo no imponible se proporcionará de acuerdo a cada concepto, lo que originaría otra complicación más.

En cuanto a los fondos comunes de inversión, pueden estar compuestos en parte por activos en pesos y parte en dólares. En consecuencia, ¿qué determina si se lo considera en dólares y tributa el 15% o en pesos y tributa el 5%? Aún no está determinado. Podría ser proporcional (si los activos subyacentes son 50% en pesos y 50% en dólares, que se aplique un 5% sobre el 50% en pesos y un 15% sobre el 50% en dólares), o podría aplicarse la tasa a los activos subyacentes que primen. Otra complicación.

Respecto de bonos con plazos de pago de cupones superiores a un año, ¿qué tratamiento se les aplica? Este es el caso de bonos con período de gracia mayor a un año. Para ello, la l establece que los intereses corridos durante el período fiscal se determinarán por el concepto de lo devengado (y no de lo percibido: o sea cuando se cobra). Esto quiere decir que el interés se imputará de acuerdo con su devengamiento en función del tiempo y el contribuyente deberá adelantar el pago sobre intereses que aún no ha percibido. Porque los cobra después de tener que pagar el impuesto. O sea que en este caso no puede ser por retención. Sí o sí tiene que ser por declaración jurada, porque el impuesto se paga en el año uno (devengado) y el interés se cobra en el año dos (percibido).

Passarelli imagina el caso de un portfolio que se invierta en su totalidad en bonos cupón cero con vencimiento mayor a un año, como puede ser bonos del Tesoro americano: “El contribuyente deberá vender parte de su posición año tras año para pagar dicho impuesto. Hay bonos argentinos que quedarían en desventaja como el PARY o PARA que cotizan bajo la par”, detalla.

En cuanto a los bonos a la par, ¿qué tratamiento se les da a los intereses corridos hasta el momento de compra o de su enajenación? Por ejemplo, se compra un bono con cupón 8% anual a u$s 100 con intereses corridos hasta el momento de u$s 2, por lo que el pago erogado es u$s 102. A los 90 días se cobra el cupón semestral de u$s 4 y finaliza el período fiscal. El contribuyente podrá: a) computar como costo de compra los u$s102 que luego aplicará contra la futura venta y pagar el impuesto sobre el cupón recibido (u$s 4) o; b) computar u$s 100 como costo de compra y considerar como ganancia gravada la diferencia entre el cupón cobrado y la porción de intereses corridos pagados al momento de la compra (u$s 4 – u$s 2 = u$s 2 sujeto a impuesto). El mismo tratamiento aplica para la venta.

“Se trata de otra complicación: la persona debería indicarle a cada banco qué opción elige. Y todos los bancos deberían comunicarse para ver qué renta tiene sobre el mínimo no imponible. Vale decir que las opciones a las que hace referencia la ley con respecto a los intereses corridos deberán ser ejercidas sobre la totalidad de las inversiones y mantenerse dicho criterio durante cinco años”, concluye el directivo de SCI Group.

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La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

Comentarios de: Mariano Sardáns

BANK MAGAZINE: El secreto para mantener el dólar controlado en tu bolsillo

Fecha: 30 de julio, 2018

BANK MAGAZINE: El secreto para mantener el dólar controlado en tu bolsillo

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Muchas empresas padecen en estos días las consecuencias de la abrupta suba del tipo de cambio que se dio en las últimas semanas. Son todas aquellas que tenían su capital de trabajo en pesos (saldos bancarios, cheques en cartera y cuentas a cobrar en la calle) y obligaciones que pagar en dólares y/o mercadería e insumos importados o dolarizados que reponer.

Al igual que la “humedad”, lo que mata es la volatilidad. Algo que está claro y que no va a cambiar, es que el dólar es volátil e imprevisible. Y cuando hablamos de volatilidad, nos referimos a sorpresivas subas y bajas de su cotización.

Si consideramos que se vienen tiempos de más incertidumbre internacional, es seguro que la volatilidad aumente aún más y por ende será más difícil prever cual será el valor de la divisa en un día, en una semana, y aún más en un mes. Y eso, sin lugar a dudas, genera mucha inquietud en quien gestiona un negocio.

Pero hay una solución para matar esa volatibilidad: el “futuro de dólar”.

“El futuro de dólar actúa como un seguro de cambio. Permite fijar un tipo de cambio a futuro y así olvidarse de los vaivenes y la incertidumbre que provoca el dólar. Al desaparecer el efecto variable del tipo de cambio, las Pymes pueden concentrarse en ser competitivas, sin morir en el intento”, explica Mariano Sardáns, CEO de FDI.

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Pasa a detallar:

A los importadores y/o vendedores de productos o servicios con insumos dolarizados, los vuelve más competitivos: la suba del dólar deja de ser un temor. Pueden vender en pesos, a plazo y sin cláusulas de ajuste. Desaparece el riesgo de perder el margen de ganancias o -peor aún- de no poder siquiera reponer el stock. Esta herramienta les evita perder ventas cuando exageran y le cargan a las facturas un tipo de cambio demasiado alto para estar cubiertos.

Para los exportadores y/o vendedores de servicios en dólares, su uso es también altamente beneficioso. Les permite vender a plazo sin por ello estar expuestos a la baja del dólar dado que sus ventas son en esta moneda pero sus costos son en pesos (corriendo el riesgo de perder el margen de ganancias o, peor aún, de haber vendido a pérdida).

Un tercer grupo de beneficiados son quienes quieren asegurarse la dolarización de todo o parte del capital de trabajo en pesos (caja operativa + cuentas a cobrar + otros no dolarizados) o los saldos transitorios colocados a tasa (en Lebacs, por ejemplo) sin por ello tener que desarmar la inversión.

“El seguro de cambio es fácil de instrumentar, sencillo de operar y está al alcance de cualquier PYME. No se necesita ser una gran multinacional para acceder a esta herramienta. La clave pasa por un buen asesoramiento para definir qué proteger y cómo estructurar la operación”, concluye Sardáns.

Liberarse de la volatilidad del dólar no es algo menor para una Pyme, la cual ya tiene bastante incertidumbre con el día a día de su actividad.

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PERFIL: Familia y Patrimonio

Fecha: 28 de julio, 2018

PERFIL: Familia y Patrimonio

Comentarios de: Juan Cruz Acosta Güemes

Hasta no hace mucho, por “familia” solía entenderse un matrimonio de hombre y mujer, casados para toda la vida, con hijos que eran fruto de esa unión legalmente indisoluble. En ciertas ocasiones, había hijos extramatrimoniales que paulatinamente vieron reconocidos sus derechos en la ley. Con posterioridad, se admitió legalmente el divorcio vincular, lo cual hizo más frecuente que una persona tuviera hijos matrimoniales pero de distintas uniones, supuesto que antes era casi exclusivo de los casos de viudez. Se incrementó además la aceptación social y frecuencia de la maternidad en soltería o del concubinato. Todo ello llevó a la “familia ensamblada”, que suele presentar casos de hijos “míos, tuyos y nuestros”.

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Así, el formato de familia mutó mucho más rápido que su molde legal, y la ley se volvió insuficiente al no lograr contemplar una porción significativa de familias “reales” que no encajaban en el sistema legal. Las consecuencias se extendían a cuestiones patrimoniales, hereditarias, asistenciales o previsionales, por ejemplo. Son muchos los planos afectados. Por ejemplo, en una familia ensamblada la herencia se repartirá en forma diferente si se muere primero uno u otro de los integrantes de la pareja. Los activos podrían terminar, al menos parcialmente, en una rama no sanguínea de la familia de alguno de los interesados. Pero, ¿era esa su voluntad?

Un testamento bien preparado y preferentemente combinado con un fideicomiso familiar es una herramienta muy útil para que las familias creen sus propias soluciones, especialmente cuando “no hacer nada” pueda generar efectos distintos a los deseados por ellas.

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IPROFESIONAL: Finanzas ¿Cuánto ganó el que compró Letes a comienzos de año?

Fecha: 26 de julio, 2018

IPROFESIONAL: Finanzas ¿Cuánto ganó el que compró Letes a comienzos de año?

Comentarios de: Mariano Sardáns 

El Tesoro renovó ayer u$s 400 millones de Letras del Tesoro en dólares (Letes) que  vencen el viernes. Con el diario del lunes en la mano esta vía de financiamiento de corto plazo que encontró el Gobierno para recurrir al ahorro interno, incluso el minorista, aparece como una de las inversiones más rendidoras del año, en comparación con alternativas conservadoras y de fácil acceso para ahorristas poco sofisticados.

Como es lógico, al ser un instrumento en dólares que se puede suscribir con pesos cubrió con creces de la devaluación a quienes apostaron por él, además de generar un rendimiento en moneda extranjera. Pero si se mide elresultado obtenido en lo que va del año en pesos y en términos reales, además, arrojaron un resultado del 27% luego de descontar la inflación. Muy por encima de depósitos ajustados por UVA, Lebac o el dólar liso y llano, entre otras alternativas.

Calcular resultados de inversiones a posteriori puede ser un ejercicio mentiroso, similar a estimar cuánto se hubiese obtenido al acertar un número de la lotería una vez que ya se sorteó (por ejemplo, la acción de Tenaris vuela 70% desde el cierre de 2017). Sin embargo, puede ser interesante ver lo que pasó con activos de un segmento similar, por ejemplo inversiones conservadoras de fácil acceso para ahorristas minoristas.

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En esa línea, el resultado de invertir en Letes en dólares parece sencillo. Quien suscribió estas letras y esperó hasta su vencimiento se cubrió frente a la devaluación y además percibió un rendimiento en dólares. Pero más interesante entonces es pensar qué pasó con la capacidad adquisitiva de los ahorros de quienes apostaron por estos papeles, es decir, comparar con inflación.

Mariano Sardans, CEO de FDI, se basa en la Lete a 192 días que colocó el Tesoro en la licitación del 10 de enero pasado, vence este viernes, se emitió 2 días más tarde y pagó una tasa nominal anual en dólares del 2,80%.

“Desde el 12 de enero al día de  hoy el dólar representa un 1,50% en dólares, nos da un acumulado del 45,80% en pesos en términos nominales”, dijo.

“El acumulado de inflación desde el 12 de enero al cierre de este viernes es aproximadamente un 18,30%, en base a una inflación estimada para julio del orden del 3%”, agregó Sardans. “La rentabilidad de la Lete (con ajuste del tipo de cambio y devengamiento de tasa) brinda una tasa acumulada del 27,5% por encima de la inflación acumulada del período”, concluyó. Es decir, unos puntos por encima de haber ahorrado en dólares billete.

Rodrigo Terre, de First, estima el rendimiento acumulado de la Lete emitida a principios de enero en el 46% acumulado en pesos, en términos nominales. Implica un resultado que, en términos anualizados, equivaldría a una tasa nominal del 86% en pesos.

Miguel Zielonka, de Econviews, prefiere comparar contra los depósitos ajustados por UVA, el índice creado por el Banco Central para ajustar créditos y depósitos por la inflación.

“Al haber suscripto Letes, teniendo en cuenta el rendimiento que pagaban a principio de año, tendrías hoy u$s 101,40 por cada u$s 100 invertidos, alternativamente si hubieras hecho un plazo fijo UVA te hubiera rendidoCER más 3%, como el CER acumula 16% aproximado en el año, mas 1,5%, te hubieras llevado 17,5% en pesos”, dijo.

“Traducido a dólares, con el plazo fijo UVA tendrías unos u$s80 dólares hoy frente a los u$s101,40 que conseguiste con la Lete”, concluyó.

La Lebac, la herramienta de regulación de la oferta monetaria que se transformó en los primeros dos años de la era Macri en una alternativa de inversión hasta para los ahorristas de a pie, mientras tanto, no tuvo una buena primera mitad de año.

Según cálculos de GMA Capital, rolear la Lebac más corta todos los meses (es decir, invertir en la Lebac a un mes y llegado el vencimiento utilizar capital e intereses para reinvertir en una nueva Lebac al mismo plazo) de lo que va de 2018 supuso un resultado acumulado en pesos nominales del 20,3%, es decir, unos puntos por encima de la inflación acumulado. Con la disparada del dólar de más del 45% en el período, eso implicó una pérdida en dólares: un rendimiento negativo del 17,4% en moneda dura. 

Las tasas de las Letes llegaron al 5,5% en las últimas emisiones a un año de plazo, cuando la suba de la tasa de los Estados Unidos y el aumento del riesgo soberano argentino obligaron al Tesoro a ofrecer un rendimiento mayor por su deuda de corto plazo. Ayer, sin embargo, según El Cronista, la Lete a 182 días se colocó al 3,75% anual en dólares, por debajo de sus picos del año pero bien por encima del nivel al que se emitía a principios de año.

Aunque las expectativas de avance del tipo de cambio parezcan estar calmándose a futuro, lo que obliga a una nueva evaluación antes de suscribir estos papeles, es claro que quienes tuvieron sus ahorros en Letes durante lo peor de la corrida contra el peso durmieron más tranquilos que el resto

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PERFIL: Los que apostaron a las Letes a principios de año le ganaron por 27% a la inflación

Fecha: 27 de julio, 2018

PERFIL: Los que apostaron a las Letes a principios de año le ganaron por 27% a la inflación

Comentarios de: Mariano Sardáns 

El Tesoro renovó el miércoles 400 millones de dólares de Letras del Tesoro en dólares (Letes) que vencen este viernes. Al ser un instrumento en dólares que se puede suscribir con pesos cubrió con creces de la devaluación a quienes apostaron por él, además de generar un rendimiento en moneda extranjera. Por ello, si se mide el resultado obtenido en lo que va del 2018 en pesos y en términos reales arrojaron un resultado del 27% luego de descontar la inflación. Muy por encima de depósitos ajustados por UVA, Lebac o el dólar liso y llano, como otras alternativas.

Como resultado entonces, quienes compraron estas letras y esperaron hasta su vencimiento, se cubrieron frente a la devaluación y además percibió un rendimiento en dólares, según consignó El Cronista.

Mariano Sardáns, CEO de FDI, se basa en la Lete a 192 días que colocó el Tesoro en la licitación del 10 de enero pasado, vence este viernes, se emitió 2 días más tarde y pagó una tasa nominal anual en dólares del 2,80%. “Desde el 12 de enero al día de hoy el dólar tuvo una suba del 43,65%. Si a esta suba del dólar le agregamos el devengado de la tasa de la Lete por estos 196 días que transcurrieron, lo cual representa un 1,50% en dólares, nos da un acumulado del 45,80% en pesos en términos nominales”, expresó al mencionado medio.

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En ese marco, agregó: “El acumulado de inflación desde el 12 de enero al cierre de este viernes es aproximadamente un 18,30%, en base a una inflación estimada para julio del orden del 3%”. Asimismo, precisó: “La rentabilidad de la Lete (con ajuste del tipo de cambio y devengamiento de tasa) brinda una tasa acumulada del 27,5% por encima de la inflación acumulada del período”.

Por su parte, Rodrigo Terre de First, cree que el rendimiento acumulado de la Lete emitida a principios de enero en el 46% acumulado en pesos, en términos nominales. Implica un resultado que, en términos anualizados, equivaldría a una tasa nominal del 86% en pesos.

Miguel Zielonka, de Econviews, mostró otra preferencia al indicar: “Al haber suscripto Letes, teniendo en cuenta el rendimiento que pagaban a principio de año, tendrías hoy u$s 101,40 por cada u$s 100 invertidos, alternativamente si hubieras hecho un plazo fijo UVA te hubiera rendido CER más 3%, como el CER acumula 16% aproximado en el año, mas 1,5%, te hubieras llevado 17,5% en pesos”, indicó al referirse a los depósitos ajustados por UVA, el índice creado por el Banco Central para ajustar créditos y depósitos por la inflación. “Traducido a dólares, con el plazo fijo UVA tendrías unos 80 dólares hoy frente a los u$s 101,40 que conseguiste con la Lete”, completó.

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FORBES: Mercados en un festejo devaluado

Fecha: 26 de julio, 2018

FORBES: Mercados en un festejo devaluado

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Por qué no hubo un boom en las acciones tras la decisión de MSCI. Las elegidas para llegar a fin de año y las perspectivas de la plaza financiera de un país emergente pero en crisis.

El 20 de junio Argentina logró retornar al índice de mercado emergente del MSCI, y con el anuncio revive también la ambisión de aspirar a un mercado de acciones del tenor de los viejos tiempos. Sin embargo, el ascenso llegó con condicionantes. El MSCI reclasificó tan solo a los ADRS de acciones argentinas; solicitó al mercado doméstico más profundidad y liquidez para extender la nota a las acciones originales y recalcó que, ante cualquier restricción a la libre circulación de fondos, volverá a colocar al mercado en el grupo de frontera que tanto le costó abandonar.
Durante casi una década, Argentina compartió la categoría en la que luchó para seducir inversores internacionales junto a países como Croacia, Estonia, Lituania y Serbia en Europa y CIS (Comunidad de Estados Independientes), Kenia, Nigeria y Túnez en África, Kuwait y Omán en Medio Oriente, o Vietnam, Sri Lanka y Bangladesh en Asia.
Pero la buena nueva, que le permite a Argentina ingresar al índice a partir de mediados de 2019, no llegó en el mejor momento de la economía mundial, ni de la local, y no tuvo el efecto que merecía una espera de casi 10 años.
Los analistas reconocen que en el contexto actual deberá prevalecer la paciencia para ver los resultados de volver a pertenecer a un grupo que promete mayor calidad y flujo de inversores foráneos. “El anuncio fue un espaldarazo a las reformas impulsadas por la administración de Mauricio Macri en pos de liberalizar e impulsar el desarrollo del mercado de capitales local. No obstante, aun cuando el ingreso a las grandes ligas del mercado financiero internacional habilitaría la llegada de un mayor flujo de capitales del exterior, varios factores, tanto globales como locales, anticipan un mercado volátil para los próximos meses”, señala Juan Martín Pardo, director del Banco Mariva.
Respecto de los primeros, destacó el creciente nivel de incertidumbre ante una eventual guerra comercial entre China y Estados Unidos.

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Mientras que, desde el lado doméstico, Pardo apuntó a que el foco estará puesto en la capacidad del Gobierno de reencauzar el proceso de recuperación económica, con vistas a mejorar las chances electorales en 2019, en un marco que coincidirá con un fuerte ajuste fiscal para cumplir con las metas fijadas ante el FMI.
“Una de las consecuencias de la última turbulencia cambiaría y el cambio en el contexto internacional es la parcial erosión del potencial upside de corto plazo en la cotización de los papeles, en particular de los equities, que se habría dado si la única noticia hubiera sido nuestra entrada al índice emergente MSCI”, apunta Anna Cohen, CEO de Cohen S.A.
“Lamentablemente, el brillo esperado por este acontecimiento se vio opacado por las circunstancias externas: tasas, commodities y la incertidumbre cambiaría que puso el foco en algunos desafíos sin resolución de la Argentina”, agrega. Luis María Corsiglia, vicepresidente de Corsiglia y Cía S.A., asegura que `no recuerda` una situación similar en el país.
“Accedimos a la categoría de mercado emergente en circunstancias de flujo de capitales hacia los mercados centrales a partir del ajuste de tasa de la Fed, luego de 9 años de tasas en cero en los bancos centrales (FED, BCE, BOE).
Contra la corriente, y en un proceso de liquidación de activos por los hedge funds y los emergentes también”, dice. Con melancolía reconoce que, de haberse dado el ascenso a emergente en 2017, “hubiera sido muy diferente y auspicioso”. “Al llegar la tasa de los treasuries americanos de 10 años al 3% y la aplicación de nuevos impuestos a la renta fija en la plaza local, se generó el final del carry trade en Argentina, con ventas masivas de Lebac y compra de divisas y repatriación de fondos extranjeros”, acota. Por su parte, Luciano María, de Itaú Asset Management, pronostica que “el comportamiento del mercado accionario argentino en el segundo semestre del año va a depender de la profundidad de la recesión y de los flujos de capitales hacia mercados emergentes”.

FAVORITAS
El efecto caracol, de guardarse y protegerse, se vio en contadas oportunidades con tanta claridad como en la actualidad. Los analistas advierten que la volatilidad local y externa los condiciona a “jugarse ciento por ciento” por un pronóstico. Aun así, los asesores de inversión coinciden en general en dos grandes grupos como los que tienen potencial de upside: los bancos y las firmas energéticas.
“Es difícil dar una opinión concreta a este momento donde todavía existe incertidumbre en muchas industrias dadas ciertas medidas recientes”, reconoce Juan Manuel Vázquez, de Puente. “En el sector de energía, la incertidumbre está relacionada con la manera en que se revisará el ajuste de tarifas de gas y electricidad y las medidas que se tomarán con respecto al mercado de petróleo y gas”, dice el analista, quien también considera que, en el sector bancario, la dudas se relaciona con un menor crecimiento del crédito en términos reales como consecuencia de la caída de actividad.
Para agregar incertidumbre, añade, algunas medidas tomadas por el BCRA en el mercado se interpretaron como una forma de financiar al Tesoro. “En los sectores relacionados con la construcción, la caída de los presupuestos de la obra pública impactó en los precios de algunas acciones. Y, en general, la caída de actividad e inflación esperada hasta por lo menos el último trimestre de este año no favorece el mercado de acciones”. En una línea similar, José Echagüe, de Consultatio, cree que, en el contexto, las compañías argentinas están subvaluadas. “Los precios reflejan descuentos de entre el 20% y el 50% respecto de sus pares latinoamericanos.
Sin embargo, dada la incertidumbre macro y política actual, su evolución en el corto plazo es muy incierta`, señala. Coincide Guido Macchi, analista de Macchi Valores S.A.: “Después del sell off de los últimos meses, en especial en mayo, el mercado se tiene que reacomodar en precios más altos”. Advierte que esta perspectiva se dará en un escenario de volatilidad. “El segundo semestre va a estar marcado por la baja del gasto y el número de la inflación, además de ir al compás de las campañas electorales, no declaradas pero ya en marcha”, agregó.
En este escenario es donde apuntan a los sectores energéticos y financieros como los que presentan la mejor perspectiva con miras al nuevo escenario emergente. “El sector bancario y BYMA pasó a ser lo preferido. Principalmente el Grupo Financiero Galicia, por el core de su negocio que, a diferencia de Supervielle o Francés, está bien diversificado y no tiene problemas legales como Banco Macro. Y BYMA porque, con el incremento del volumen negociado que esperamos de agosto a mayo de 2019, será toda recaudación por derechos de bolsa”, señala Ramiro Marra. Además apunta a Richmond entre el grupo de las no tradicionales, por ser la única de su sector en tener una demanda cautiva y sus precios parcialmente dolarizados.
Por su parte, Santiago Llull, de Futuro Bursátil, sugiere cautela con aquellos activos que no tengan su relación a través de ADRS. “Es momento de timing y de eliminar cualquier apalancamiento. Apuntamos a Petrobras, YPF, Telecom, Central Puerto, Grupo Financiero Galicia y Supervielle”, aconseja.
“Creemos que el sector de energía y algunos papeles del sector financiero son buenos catalizadores del crecimiento que se vendrá”, coincide Cohen. En ese sentido, Mariano Sardáns, CEO de CFI Gerenciadora de Fondos, advierte que, si bien las energéticas tienen potencial, hay que prestar atención al nivel de deuda. Elige a Transener como la preferida de ese segmento.
En la misma línea, María, de Itaú Asset Management, apunta a los mismos sectores. “Los bancos todavía cuentan con mucho potencial para aumentar la participación del crédito en la economía”. Sus elegidos: el Macro y el Galicia.
Un párrafo aparte merece la posibilidad de que aquellas empresas con intención de cotizar retomen sus planes antes de fin de año. “Las nuevas emisiones de acciones llegarán recién el año próximo”, cree María. Marra, en cambio, apuesta a Consultatio como una posible IPO.
“Es la empresa más sólida para tener un IPO, con un negocio más tendiente al holding que al real estate únicamente, lo que permite armonizar los flujos de fondo”. Mucho más optimista aún es Santiago Llull: “Seguramente tendremos empresas interesadas en abrir su capital en el segundo semestre. De este modo, podrán mostrar un recorrido de cara a 2019”.

EL ACUERDO CON EL FMI, LA OTRA CLAVE
El anuncio de ascenso al mercado emergente, que tarde o temprano impactará en el mercado de acciones con el ingreso de fondos externos a los ADRS argentinos, llegó casi en simultáneo con otro gran anuncio, inesperado por algunos, del acuerdo con el FMI. Histórico, por volumen y condiciones, es la clave al que los analistas apuntan para explicar cómo pueden funcionar el resto de las variables del mercado, en especial tipo de cambio y tasas, y cómo también la situación deriva a inversiones súper conservadoras como son los bonos.
En principio, US$ 7.500 millones, la mitad del primer desembolso del acuerdo, fueron destinados por el Tesoro a subastas diarias que realiza el Banco Central en nombre de Hacienda con el objetivo de mantener el tipo de cambio estabilizado en los niveles actuales. Así, las estimaciones de los analistas indican que el dólar llegó a un techo que podría como máximo ascender hasta los $ 30, aunque la mayoría coincide que de momento se encontrará en los valores levemente por debajo de ese tope en el segmento mayorista.
“El tipo de cambio real multilateral está en máximos de la era Macri y apenas un 4% más apreciado que el promedio desde 1997”, señala Juan Martín Pardo, director de Banco Mariva. “El Gobierno pagará el costo del traslado de la devaluación a precios y, dado ese costo, procurará no perder la ganancia de competitividad que necesita, y mucho, para mejorar la cuenta corriente. Por tanto, esperamos que el tipo de cambio real se mantenga en estos niveles, lo cual implica que el tipo de cambio nominal se mueva al compás de la inflación”, agrega el banquero.
Con un tipo de cambio real estabilizado, los analistas vuelven a apostar al carry trade.
“La combinación del tipo de cambio real, las curvas en pesos fuertemente invertidas y la señal dada por el BCRA de que las tasas se mantendrán en niveles reales elevados hasta tanto las expectativas de inflación converjan a las metas, todo se presenta como una oportunidad atractiva en la parte corta de la curva, en Lebac o bonos con vencimiento en 2019”, apunta Pardo.
En Consultatio, la letra chica del acuerdo con el FMI es uno de los datos fundamentales a tener cuenta a la hora de invertir: Se puede anticipar que Argentina necesitará volver a emitir deuda en 2019 por alrededor de US$ 20.000 millones.
El riesgo de oferta seguirá siendo un lastre para la recuperación de precios. En tanto, el FMI le aporta certeza al pago de vencimientos de corto plazo, y por ello nuestra recomendación sigue siendo mantenerse en ese tramo de la curva de rendimientos`, advierte José Echagüe, para quien el cortoplacismo se traslada también a los bonos en pesos. Como consecuencia de la depreciación de más del 30% de los últimos dos meses, se espera un aumento significativo de la inflación en el corto plazo. Esto vuelve a la castigada curva de CER atractiva nuevamente, especialmente en el tramo corto. A la elección de la parte corta de la curva de bonos soberanos en dólares se suma Juan Salerno, gerente de Inversiones de Compass, quien destaca su liquidez y spread. Sus favoritos: los que vencen en el tiempo del acuerdo con el FMI, lo que garantiza el pago. “SI el mercado cambia, te vas a favorecer con bonos de duración más larga”, indica. Analizando la generalidad del segmento de renta fija, Mariano Sardáns, de FDI, concluye en que “claramente los bonos argentinos están sobrecastigados. Actualmente pagan más tasa que los bonos de Angola, Sudáfrica, Ghana, Kenia, Egipto, Nigeria y Costa de Marfil. Evidentemente tienen un gran componente de histeria que en algún momento debería revertirse”.

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