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Advertencia clave para quienes tienen (o quieren abrir) cuentas en bancos y brokers de los EE.UU.

Si bien abrir una cuenta en un banco o broker estadounidense suele ser un proceso relativamente accesible (sobre todo para no residentes con documentación inicial completa), preservarla en el tiempo se ha convertido en el verdadero desafío. Los departamentos de AML (Anti-Money Laundering) y Compliance de las entidades norteamericanas aplican hoy estándares extremadamente rigurosos, particularmente con clientes no residentes, que son percibidos como de mayor riesgo.

Para personas físicas (cuentas individuales o joint)

Todos los movimientos -ingresos y egresos- deben alinearse de forma clara y demostrable con la realidad patrimonial, profesional y familiar del titular y/o de sus beneficiarios económicos. Los pagos habituales de la vida cotidiana (ayuda a hijos o padres, paquetes turísticos, honorarios profesionales, suscripciones, etc.) generalmente no generan inconvenientes siempre que sean razonables en monto y frecuencia.

Sin embargo, operaciones de mayor envergadura exigen documentación sólida y actualizada:

  • Compra/venta de inmuebles, vehículos u otros activos de alto valor > escrituras, títulos de propiedad o contratos.
  • Donaciones recibidas o realizadas > instrumento público o acuerdo formal que acredite origen y legitimidad.
  • Préstamos a terceros > suelen aceptarse sin mayor problema cuando son entre familiares directos. Con terceros no relacionados (especialmente en brokers) aumenta significativamente el riesgo de preguntas o cierre, ya que pueden interpretarse como layering o falta de propósito económico claro.

Para cuentas de empresas comerciales

Cada flujo debe sustentarse en facturas o contratos reales directamente vinculados al giro habitual de la compañía. Se evalúa coherencia entre montos, periodicidad, contrapartes y actividad declarada. Las operaciones con accionistas (aportes de capital, préstamos intra-grupo, dividendos o distribuciones) suelen ser más flexibles y, en muchos casos, basta con una descripción clara en el campo de “concepto” o memo de la transferencia. Aun así, recomendamos respaldarlas con actas societarias o asientos contables.

¿Cuál es el Punto crítico?

Los departamentos de AML de EE.UU. son especialmente sensibles con clientes extranjeros. Los factores que elevan el riesgo de revisión profunda o cierre unilateral incluyen:

  • Ingresos frecuentes de jurisdicciones de alto riesgo o de origen no claro.
  • Volúmenes de movimiento que no se corresponden con el perfil declarado al momento de la apertura (Source of Funds / Source of Wealth).
  • Uso de la cuenta como “paso intermedio” (frecuentes transferencias entrantes y/o salientes sin propósito económico aparente).
  • Actualizaciones tardías o incompletas de información KYC (cambios de domicilio, actividad, beneficiarios, etc.).

Cuando los flujos no responden a una lógica patrimonial o comercial demostrable, los bancos y brokers cierran la cuenta de forma unilateral y sin necesidad de dar explicaciones detalladas. En muchos casos, esto genera reportes SAR (Suspicious Activity Reports) internos que luego pueden complicar la apertura de nuevas cuentas en otras entidades.

Recomendación final

Una documentación rigurosa, consistente y actualizada no es un exceso formalista: es la mejor herramienta de protección que tiene el cliente no residente.

Mantener un archivo ordenado de respaldos (digital y físico), responder con celeridad a cualquier requerimiento de información y evitar “sorpresas” en los movimientos son prácticas que marcan la diferencia entre conservar la cuenta durante años o perderla en cuestión de semanas.


Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

Servicio relacionado: Gerenciamiento de activos financieros

Por qué nunca recomendamos letras o notas estructuradas

Como gerenciadores de activos fee-only, nuestra prioridad número uno es cuidar hasta el último centavo de los costos que pagan nuestros clientes. Por eso, cuando nos consultan sobre las letras estructuradas o notas estructuradas, solemos ser bastante directos: no las recomendamos.

Entendemos su atractivo inicial. Parecen un producto inteligente: ofrecen protección parcial o total del capital, exposición a un activo subyacente -que puede ser un índice, una acción individual, una canasta de acciones u otros- y la posibilidad de obtener un rendimiento superior al de la renta fija tradicional.

Sin embargo, al analizarlas en detalle, surgen varios problemas importantes.

Los costos implícitos en las mismas suelen ser altos y poco transparentes, comiéndose fácilmente entre 2 y 3 puntos de rendimiento anual. Los caps (topes) limitan fuertemente el upside (ganancia máxima posible), dejando afuera gran parte de las subas fuertes del mercado. La liquidez es prácticamente inexistente: si el cliente necesita vender antes del vencimiento, suele hacerlo con una pérdida significativa o directamente no encuentra comprador.

El riesgo del emisor es otro punto que muchos subestiman. El caso más conocido es Lehman Brothers en 2008, donde miles de inversores perdieron prácticamente todo a pesar de que el derivado hubiera funcionado. Más recientemente, la crisis de Credit Suisse en 2023 volvió a poner en evidencia este riesgo, incluso en bancos grandes y tradicionales.

Además, son productos complejos donde se pierden los dividendos del subyacente y las condiciones de protección suelen tener barreras que las vuelven menos efectivas de lo que aparentan.

La alternativa que sí tiene sentido.

Una nota estructurada es básicamente un bono cupón cero más un derivado sobre acciones o una canasta de acciones. Aunque el inversor ve principalmente la referencia a las acciones, el instrumento completo se comporta como renta fija porque el bono cupón cero es el que garantiza el pago del capital al vencimiento.

Por eso, si uno quiere combinar renta fija con exposición a acciones -con protección o tope-, suele ser mucho más barato estructurarlo por separado en lugar de comprarlo todo empaquetado en una sola nota. De esta manera evitamos los costos ocultos, eliminamos topes innecesarios, mantenemos liquidez y tenemos control total sobre la estrategia.

¿A quién sí le conviene?

Las letras estructuradas son un excelente negocio… para la entidad financiera que las emite y el asesor que las vende. Para el inversor, casi siempre existe una versión más limpia, barata y transparente.


Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

Servicio relacionado: Gerenciamiento de activos financieros

¿Estás preparado para lo más probable que nos suceda?

La mayoría de las personas que nos contactan por estructuraciones patrimoniales solo piensan en una cosa: “Cómo reparto la herencia cuando yo ya no esté”.

Pero hay una realidad mucho más cercana y mucho más probable:

Antes de morir, posiblemente pasemos un tiempo -días, meses o incluso años- en el que no podamos manejarnos solos, ya sea por cuestiones físicas, cognitivas o por la combinación de ambas. Y nadie puede predecir cuánto va a durar esta situación.

En ese momento nuestro dinero deja de fluir hacia nosotros:

Nuestras cuentas, nuestros tratamientos médicos, nuestras empresas… todo se paraliza si el proceso no está preparado y bien planificado. Desde pagar la luz, el gas, la comida, las enfermeras, los medicamentos, hasta administrar nuestras inversiones, alquileres, impuestos y sociedades.

La pregunta no es solo “qué hacer para cuando ya no esté”:

La gran pregunta es: ¿Está nuestro patrimonio preparado para que todo siga funcionando CUANDO YA NO PUEDA administrarlo?

Estructuración patrimonial no es solo para heredar. Es para seguir viviendo dignamente y con control, aunque ya no puedas manejarte solo.


Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

Servicio relacionado: Sociedades, Trusts / Fideicomisos y Cuentas

Un asesor de Morgan Stanley toma prestados u$s400K de clienta con demencia: La reacción del regulador (FINRA).

Qué pasó: Un ex broker de Morgan Stanley, llamado Kirk J. Crossen, “tomó prestados” US$ 400.000 de una clienta de 84 años con demencia.

Cómo ocurrió: Entre febrero de 2022 y enero de 2023, Crossen obtuvo tres cheques de esa clienta sin las aprobaciones necesarias de parte de Morgan Stanley.

Justificación que dio:

Según su declaración ante FINRA (autoridad reguladora de la industria en EE.UU.), la cliente accedió porque él le había “sincerado” que tenía problemas financieros.

Declaraciones falsas:

En los cuestionarios de cumplimiento interno de Morgan Stanley, Crossen aseguró que no había pedido prestado a clientes que no fueran familiares directos, lo cual resultó falso.

Reembolso:

En mayo de 2023, devolvió el dinero más US$ 5.000 de interés, poco después de que un familiar de la clienta se comunicara con él.

Sanciones/regulatorio:

FINRA acusa a Crossen de violar su Regla 3240, que prohíbe “préstamos no permitidos” entre un broker y su cliente. También lo acusa por falsas declaraciones bajo la Regla 2010, que exige estándares altos de conducta comercial.

Trayectoria del asesor:

Crossen comenzó a trabajar en Morgan Stanley en 1996. Renunció en abril de 2023 para irse a Raymond James. En noviembre de 2023, Raymond James lo despide acusándolo de “falta de sinceridad” respecto al préstamo con la clienta en su firma anterior.


Análisis e implicaciones (para concientizar)

Conflicto de interés severo:

El hecho de que un asesor pida un préstamo a un cliente (aún más si es una persona vulnerable por edad o salud mental) crea un conflicto de interés clarísimo: la relación deja de ser puramente profesional/inversor para volverse personal y potencialmente explotadora. Que Crossen “sincerara” sus problemas financieros para pedir el dinero es una estrategia de manipulación, aprovechándose de la confianza de la cliente.

Falta de supervisión interna:

Morgan Stanley aparentemente no detectó (o no quiso abordar) que uno de sus brokers había pedido prestamos no autorizados a un cliente de edad avanzada. Además, Crossen mintió en los cuestionarios de cumplimiento, lo que señala una falla en los controles internos (“attestation fraud”).

Importancia de la regulación cruzada:

En EE.UU., FINRA desempeña un papel crucial. Esta acción demuestra cómo el regulador puede intervenir, investigar y sancionar a los asesores con prácticas poco éticas. Que haya consecuencias (suspensión, posibles sanciones) es una señal para otros asesores y para clientes: el sistema regulatorio existe para proteger al inversor.

Riesgo para clientes vulnerables:

Las personas mayores, especialmente aquellas con deterioro cognitivo, son especialmente vulnerables a abusos financieros. Este caso subraya la necesidad de que los reguladores, las instituciones financieras y los propios clientes estén alertas a relaciones donde el asesor podría sacar provecho personal.

Reputación en la industria:

Casos como este, refuerzan la importancia de que los asesores estén registrados en países cuyos reguladores realicen controles cruzados y exijan realmente transparencia respecto a si se está o no, alineado con los intereses de los clientes.

Acceso al expediente emitido por FINRA

Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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Cuenta CERA | Blanqueo | Argentina

A medida que se acerca el vencimiento del plazo de inmovilización de las cuentas CERA —previsto para enero de 2026—, muchos contribuyentes argentinos que participaron del régimen de exteriorización voluntaria de activos popularmente conocido como “blanqueo” enfrentan una nueva etapa: decidir qué hacer con esa parte del patrimonio una vez liberado.

Estos fondos, que fueron declarados y/o repatriados bajo las condiciones impuestas por el programa, han permanecido en cuentas especiales en el sistema financiero argentino. El espíritu de esa política fue fomentar la transparencia y, al mismo tiempo, captar divisas en el país. Sin embargo, la verdadera planificación patrimonial comienza ahora: cómo administrar, invertir o eventualmente reestructurar esos activos para que cumplan una función dentro del patrimonio familiar o empresarial.

El contexto actual exige prudencia y una mirada profesional y sumamente personalizada. Mantener los fondos inmovilizados o simplemente disponibles en pesos o dólares dentro del sistema bancario puede implicar una pérdida de valor significativa. Por eso, es recomendable evaluar alternativas de inversión acordes con el perfil de riesgo, la necesidad de liquidez y la proyección familiar o empresaria de cada caso.

La fecha de enero de 2026 no debe tomarse como un punto de llegada, sino como una oportunidad para rediseñar la estrategia patrimonial con la asistencia de asesores competentes e independientes. La clave es transformar un cumplimiento formal en una decisión eficiente: que el capital regularizado deje de ser un monto inmóvil y se convierta en un instrumento que genere valor, protección y continuidad.

Noviembre ya está pronto a terminar. Diciembre “vuela”. No te dejes estar.

Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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Toda empresa se merece tener una cuenta en el exterior

En el entorno actual de muchos países de América Latina, las empresas enfrentan cambios constantes en las reglas de juego: modificaciones impositivas, laborales, restricciones cambiarias y limitaciones a los movimientos de capitales.

Por eso, cualquier empresa —aunque produzca y venda localmente— merece la tranquilidad de contar con una cuenta bancaria y de brokerage en el exterior. Esto permite proteger tanto el capital de trabajo de la empresa como el patrimonio de sus accionistas.

¿Por qué considerar una cuenta en una entidad financiera del exterior?

Estabilidad y confianza: Las cuentas en países como Estados Unidos ofrecen un entorno más predecible.

Libertad financiera: Podés producir y vender localmente, pero decidir dónde resguardar parte de tu capital de trabajo y, eventualmente, tus ganancias.

Protección ante cambios locales: En un contexto de políticas cambiantes, tener una parte de los fondos en el exterior brinda flexibilidad. Por ejemplo, a la hora de distribuir dividendos en moneda dura.

En resumen, los accionistas o dueños de toda empresa se merecen esa tranquilidad.

Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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Cuándo usar una sociedad offshore

Muchas personas deberían preguntarse si no necesitan una sociedad offshore, ya sea para ordenar y proteger los activos que tienen fuera de sus países de residencia como para evitar futuros dolores de cabeza, costos y conflictos familiares.

Recordemos primero cuál es la principal ventaja de una sociedad offshore:

Las sociedades offshore son estructuras legales de simple y rápida creación. En algunas jurisdicciones, cuentan con la posibilidad de emitir acciones de titularidad conjunta con derecho de supervivencia. Correctamente estructurada entre los miembros de una familia, permite acelerar el proceso sucesorio, redistribuyendo automáticamente las acciones de un fallecido entre los sobrevivientes. Así, hasta que queda uno solo de ellos.

Adicionalmente, permiten la emisión de diferentes clases de acciones: unas, con plenos derechos actuales (por ejemplo, para el o los dueños) mientras que sus hijos o quienes él o ellos deciden favorecer, poseen otra clase de acciones que les brinda un derecho en expectativa. Así, estos últimos pasarán a ser dueños de la sociedad –y, por ende, de lo que posea esta-, el día que fallezca el único o último accionista/propietario.

A su vez, son sociedades que están exentas del pago del impuesto a las ganancias en los países donde están constituidas, toda vez que dichas ganancias provengan de otro país (de aquí sale el término offshore). Si una sociedad offshore de (por ejemplo) Nevis tiene una cuenta de inversión o un inmueble que alquila, en los EE.UU., Panamá o Paraguay, la misma está exenta de pagar impuestos en Nevis por las ganancias que genere en estos tres países. Pero tendrá que pagar impuestos en estos países por las ganancias que genera en cada uno, en caso de que la legislación local lo exija.

¿Por qué se recomienda usar sociedades offshore? Porque les permite a las personas poseer su portfolio de inversiones en activos financieros, inmobiliarios o en otras participaciones societarias, de forma simple, a bajo costo y permitiendo una estrategia hereditaria que evita lo costoso y tedioso que significan futuros procesos sucesorios. Además, porque permiten evitar el impuesto a la herencia (las sociedades no mueren) en aquellos países donde existe este gravamen y la sociedad tenga activos que estarían alcanzados si fueran poseídos por una persona física extranjera y no residente (como es el caso de los EE.UU., donde el impuesto puede llegar al 42% del monto de la tenencia).

Espero te sirva.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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Wall Street Journal y los asesores financieros.

Un artículo de The Wall Street Journal explora cómo estas prácticas afectan a los inversores. Aquí un resumen detallado para que comprendas el impacto y protejas tu patrimonio.

Link al artículo original de Wall Street Journal

1. Comisiones ocultas que sesgan el asesoramiento:

Aunque muchos asesores han adoptado tarifas fijas (cobros basados en un porcentaje de los activos gestionados o una tarifa fija por servicio, en lugar de comisiones por transacción), algunos reciben pagos adicionales por recomendar productos específicos, como fondos de inversión, seguros o productos estructurados. Estas comisiones ocultas, que no siempre se divulgan, pueden llevar a los asesores a sugerir opciones que benefician más sus ingresos que tus objetivos financieros, resultando en inversiones menos rentables o más riesgosas de lo necesario.

2. Acuerdos comerciales no transparentes:

Algunos asesores tienen vínculos con entidades financieras, fondos de inversión o proveedores de productos financieros, lo que genera conflictos de interés. Por ejemplo, un asesor que cobra una tarifa fija podría estar incentivado a recomendar productos de una empresa con la que tiene acuerdos, incluso si no son los más adecuados para ti. Estas relaciones, a menudo no comunicadas al cliente, priorizan los beneficios del asesor o de terceros sobre tus necesidades, aumentando el riesgo de decisiones desalineadas.

3. Costos encubiertos que reducen retornos:

Las tarifas fijas, como un porcentaje anual (típicamente entre 0.5% y 2% de los activos bajo gestión) o un monto fijo por plan financiero, se presentan como transparentes, pero los clientes suelen enfrentar costos adicionales no evidentes. Estos incluyen comisiones internas de los fondos recomendados, cargos por transacciones o costos operativos de productos financieros. El artículo señala que estos costos, que no siempre se explican claramente, erosionan los retornos de las inversiones y dificultan evaluar el verdadero valor del asesoramiento recibido.

El modelo de tarifas fijas fue diseñado para alinear los intereses de asesores y clientes, eliminando el incentivo de generar comisiones por transacciones frecuentes. Sin embargo, el artículo destaca que no siempre logra este objetivo, ya que los incentivos ocultos y la falta de transparencia persisten. Estos conflictos pueden minar la confianza y generar pérdidas económicas.

Consejo:

La clave para proteger tus finanzas es entender cómo trabaja tu asesor y exigir transparencia. Los Asesores Financieros (Investment Advisors) registrados en los EE.UU., tienen la obligación de transparentarle al regulador cómo es su sistema de remuneración, el cual a su vez debe estar detallado en el Formulario ADV, que deben presentar obligatoriamente a cada uno de sus clientes.

Saludos cordiales.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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El caso de JPMorgan y el desfalco de una madre mayor por parte de su hijo

¿Qué tan responsable es la institución financiera? Link al artículo original de Bloomberg

Introducción

Un caso reciente en Estados Unidos pone en el centro del debate la responsabilidad de las instituciones financieras frente a clientes vulnerables. Una mujer de 85 años acusa a JPMorgan de no haber protegido sus cuentas cuando su propio hijo desvió más de 8 millones de dólares.

El caso en detalle

La víctima: Susan Kraus, viuda de 85 años, presentó una demanda de arbitraje ante FINRA contra JPMorgan y otras instituciones financieras. Alega que su hijo, Brett Graham, aprovechó su confianza y su vulnerabilidad tras la muerte de su esposo en 2017 para transferir dinero de sus cuentas corrientes y de ahorro hacia su propia cuenta, sumando más de 8 millones de dólares.

La defensa de JPMorgan: El banco intentó bloquear el arbitraje, argumentando que Kraus nunca fue cliente de JPMorgan Securities, ya que las cuentas eran corrientes y de ahorro (no de inversión) y, por lo tanto, estaban fuera del alcance de FINRA. El juez federal Jesse Furman rechazó este planteo: al no haber objetado el arbitraje desde el inicio, JPMorgan debía enfrentarlo.

Un patrón preocupante: El caso se inscribe en un contexto de creciente preocupación: los adultos mayores con patrimonios relevantes son más vulnerables a abusos, incluso dentro del entorno familiar. La abogada de la demandante afirmó que las instituciones financieras “no siempre tienen políticas adecuadas, o no las aplican, para proteger a clientes de edad avanzada frente a fraudes y transferencias sospechosas”.

El desenlace penal: El hijo, Brett Graham, se declaró culpable de fraude electrónico por desviar aproximadamente 8,4 millones de dólares de su madre. Podría enfrentar hasta 20 años de prisión en la sentencia prevista para septiembre.

Lo que este caso nos enseña

La confianza no alcanza: Ni siquiera los lazos familiares más cercanos garantizan seguridad. La confianza debe ir acompañada de controles y de supervisión profesional.

Idoneidad antes que renombre: No basta con un banco grande y conocido. Lo importante es que la persona o institución que toca su dinero esté regulada, tenga obligaciones legales claras y actúe siempre en beneficio del cliente.

Mayor riesgo con la edad: Los adultos mayores suelen ser más vulnerables a manipulaciones o abusos. Por eso, es vital contar con mecanismos de protección adicionales y monitoreo constante de las cuentas.

Los bancos no siempre previenen: Este caso muestra que las entidades financieras pueden fallar en detectar operaciones sospechosas, aun cuando las señales estén presentes. La prevención no está garantizada por el tamaño o prestigio de la institución.

La prevención empieza en casa: Las familias con patrimonio deben hablar de estos riesgos, establecer protocolos claros y, en lo posible, apoyarse en terceros imparciales que supervisen.

Reflexión final

El patrimonio no solo necesita crecer: también necesita defensa activa. Este caso es un recordatorio de que la elección de quién lo administra y bajo qué reglas es tan importante como las inversiones mismas. La verdadera seguridad patrimonial se logra combinando confianza con idoneidad, supervisión y responsabilidad.

Saludos cordiales.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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Tu patrimonio ante la ola de ciberataques.

En todo el mundo, se ha disparado el número de ataques informáticos dirigidos a personas. A diferencia de lo que muchos creen, los estafadores no “hackean” dispositivos: hackean personas. En la mayoría de los casos, no ingresan a una computadora o teléfono por fuerza bruta, sino porque alguien, en un momento de distracción o vulnerabilidad emocional, les abrió una puerta sin saberlo. Y eso les basta para acceder a información crítica o, peor aún, a recursos financieros.

Los ataques más comunes derivan en el vaciamiento de cuentas bancarias, plataformas de brokerage, billeteras virtuales o cuentas de criptoactivos, u otras maniobras como la solicitud de préstamos y el retiro inmediato de los mismos, dejando endeudada a la víctima. Esto puede ocurrir en minutos, incluso a personas con altos niveles de educación, trayectoria empresarial o familiaridad con la tecnología. La edad o el nivel de conocimiento técnico ya no son una barrera: todos estamos expuestos.

Nuestra recomendación concreta.

La mejor forma de proteger nuestro patrimonio ante esta nueva ola de ciberataques es implementar barreras humanas en las operaciones financieras. Por eso, en FDI:

  • Recomendamos agrupar los activos en cuentas que no permitan transferencias a terceros sin la autorización conjunta de al menos dos personas: el titular y un segundo validador.
  • Desde hace dos años, trabajamos exclusivamente con brokers que nos permiten activar este tipo de doble validación.
  • Complementamos este sistema con un protocolo de verificación personalizado que incluye una llamada directa y el uso de preguntas de control inesperadas, diseñadas para ser imposibles de responder por un tercero, por más que haya accedido a información personal.

En tiempos de inteligencia artificial, deepfakes, simulaciones de voz y estafas cada vez más sofisticadas, la mejor defensa sigue siendo la inteligencia humana. Ningún software puede reemplazar eso.

Saludos cordiales.

Mariano Sardáns

CEO de FDI

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