Fecha: 27 de abril, 2022
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En América Latina, hablar de incertidumbre no es nuevo. Sin embargo y desde el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, el mundo entero se vio envuelto en una dinámica sumamente angustiante e inestable.
En América Latina, hablar de incertidumbre no es nuevo. Sin embargo y desde el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, el mundo entero se vio envuelto en una dinámica sumamente angustiante e inestable. El mercado de capitales no está exento, y requiere de la tranquilidad y objetividad de los inversores, para poder actuar -o no- en consecuencia.
Cuando la pandemia pudo ser más controlada, los gobiernos activaron medidas para generar consumo. Algunos optaron por bajar las tasas de interés (para un préstamo hipotecario o para que el costo financiero de las tarjetas sea muy bajo, por ejemplo) y así incentivar el gasto.
Por su parte, las finanzas y el mercado de capitales también comenzaron a activarse y así el mundo se asomaba a una vuelta a la normalidad económica. A este renacer, el escenario de guerra lo vuelve atrás, dado el alto nivel de incertidumbre que genera. En este sentido, Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, sostiene: “el escenario de guerra provocó que la incertidumbre tiñera los mercados. Lo que el conflicto bélico produce es una situación de total incertidumbre y aquellas mejoras que se observaban a propósito de la superación de la pandemia por Covid-19 quedan relegadas y vuelven hacia atrás”.
Momento de parar y revisar:
El miedo nunca es un buen aliado y, en materia de finanzas, tomar decisiones apresuradas puede ser riesgoso. A propósito de ello, Sardáns reflexiona sobre cómo debe estar compuesta la cartera de inversión para minimizar riesgos y obtener mayor protección ante el contexto de incertidumbre mundial causada por la guerra: “La cartera de inversión debe estar diversificada y debe ser global, es decir, que sea multi moneda, multi rubros y multi países. De esa forma, se minimizan los riesgos ante eventuales caídas del mercado como consecuencia de crisis puntuales, catástrofes y otros eventos inesperados que puedan ocurrir”, sostiene.
Desde hace algunos años atrás, la recomendación de los expertos en finanzas personales es invertir en acciones, en parte porque son una gran herramienta para contrarrestar los efectos de la inflación. Sin embargo, el contexto actual requiere de un momento para repensar la estrategia. Y agrega: “La desesperación y el vértigo no son buenos consejeros de las finanzas. En esta condición de incertidumbre, la recomendación es esperar. Lejos de actuar rápidamente y en apuros para sacar ventajas o aprovechar una oportunidad, lo mejor es mantener la calma”.
Claro que algunos estarán en mejor situación que otros. Aquel que contaba con una cartera diversificada, logrará minimizar los riesgos dado que no todos los mercados caen de igual manera ni en la misma medida. Con una cartera global y diversificada que integre diferentes monedas, países y rubros como aconseja el CEO de FDI, es adecuado aprovechar la oportunidad para observar lo hecho y el estado de su cartera.
Ahora, ¿qué ocurre con el efectivo o el cash que no esta colocado ni en acciones ni en bonos? En ese caso, el CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI sugiere que lo más conveniente por estos tiempos es optar por letras (de colocación corta) emitidas por el gobierno de EE.UU.
Por otro lado, Sardáns sostiene que “las entidades financieras más convenientes para usar son las norteamericanas y con cuentas abiertas en los Estados Unidos, dado que es el país que mejor protege al inversor, no existe la fuga de información, el secreto fiscal y bancario es estricto y la seguridad jurídica es la más alta”.
Fuente: Más Finanzas Perú
Fecha: 25 de Abril, 2022
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En los últimos tiempos, la noticia es la gran cantidad de argentinos que están emigrando. Sin embargo, en menor medida, hay otros que regresan. Se trata de una tendencia que se viene registrando desde hace varios meses, acompañando la reapertura de las fronteras tras el cierre provocado por la pandemia.
“Hay un flujo de argentinos que emigraron hace años, en especial en la crisis del 2002 o antes, y hoy ya están en edad de jubilarse. Durante todo este tiempo, acumularon un capital importante, con dos o tres propiedades, y deciden regresar al país porque hoy la Argentina es muy barata para vivir para quienes tienen ingresos en dólares”, explicó a MDZ, el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns, con presencia en 14 países.
En la otra ola migratoria de comienzo de siglo, muchos argentinos de 40 años o más rehicieron su vida en el exterior. Con ciudadanía de los países que eligieron para radicarse y los aportes previsionales correspondientes ya están en condiciones de jubilarse. Si bien el poder adquisitivo de una jubilación en Estados Unidos o Europa es mucho mayor que en la Argentina y permite mantener un buen nivel de vida en el exterior, es mucho mayor en una Argentina devaluada.
De mantenerse una economía en crisis con una brecha cambiaria tan grande, será un fenómeno en aumento.
La clave es ingresar la moneda extranjera al país de forma que no sea pesificada. “La transferencia entre cuentas propias es una forma de hacerlo. La persona que vivió en el exterior, tiene una cuenta en ese país y envía los dólares a una cuenta en esa moneda en Argentina y la retira del banco. Es lo más habitual”, explicó Sardáns.
Otra forma es hacerlo a través del contado con liqui. También siempre está la posibilidad de traer los billetes “físicos” mediante un viaje o girarlo a Uruguay para ingresarlos en persona. Con la reapertura de las fronteras, es un mecanismo clásico que volvió a estar operativo.
“Con el alquiler de algún inmueble que tengan en el país al que emigraron, más una buena jubilación en dólares o euros, en la Argentina pueden vivir mucho mejor de lo que lo harían en otro país”, agregó.
Normalmente no hacen una radicación definitiva. Alquilan una propiedad en la Argentina que, medido en dólares billete, es más barata que en otros países. También hay casos en que se reparten el tiempo entre la Argentina y el otro país. Si cambian las condiciones económicas y el país se encarece en dólares, tienen la opción de volverse al país al que emigraron.
Sardáns tiene contacto con argentinos que volvieron o lo están haciendo por este motivo: “Tenemos el caso de un matrimonio que hace 40 años vivía en Sudáfrica y se volvieron, otro de Estado Unidos que vinieron por un tratamiento médico específico que allá es muy caro y decidieron radicarse. Un empresario que vivió en Alemania y ahora se instaló en la Argentina. Otro matrimonio, ambos jubilados, que se reparten el tiempo entre Argentina y California. Son muchos los casos que se están viendo”.
Además de lo económico, Sardáns remarca otros factores: “Hablo con muchos argentinos que están viviendo en el exterior o se están volviendo y me doy cuenta que, más allá de la buena posición económica que lograron, siguen extrañando un conjunto de cosas. Los afectos son muy importante, los lugares, hasta los olores del lugar donde vivían”. Llegado un momento de la vida, son cosas que se valoran de forma diferente y pueden incidir en una decisión de regreso. Más sabiendo que pueden regresar al país que eligieron para emigrar en el momento en que lo deseen.
De la misma manera, muchos extranjeros buscan países con costos en dólares bajos para vivir al llegar a la edad de jubilarse. La Argentina es uno de los elegidos porque suma una vida cultural y social importante, buena gastronomía, ciudades grandes, variedad de climas y destinos turísticos muy atractivos para recorrer.
“Entre el 2002 y el 2010 o un poco antes, llegaron a la Argentina muchos extranjeros para radicarse. Fue un boom. Era un país barato en dólares y con buenas condiciones para vivir. Hoy está pasando algo de eso, aunque en menor medida. Otra vez es un país barato en dólares, pero el covid-19 jugó en contra porque no fue fácil moverse por el mundo. A esto se suma el control de capitales que complica girar dinero de un lugar a otro. Pero hay un fenómeno parecido”, dijo el CEO de FDI.
Fuente: MDZ
Fecha: 20 de abril, 2022
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El inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania sumó una nueva inestabilidad a un mundo signado por la pandemia y el mercado de capitales no es la excepción.
El progresivo control de la pandemia impulsó a que las finanzas y el mercado de capitales comenzaran a activarse. En este sentido, Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, aseguró que el escenario de guerra provocó que la incertidumbre tiñera a los mercados. “Lo que el conflicto bélico produce es una situación de total incertidumbre y aquellas mejoras que se observaban a propósito de la superación de la pandemia por covid-19 quedan relegadas y vuelven hacia atrás”, estimó.
Pero, ¿qué tiene que ver la guerra entre Ucrania y Rusia con las inversiones de los uruguayos? Según Matías Hofman, responsable de Estrategias de Inversión de SURA Asset Management Uruguay, la globalización hace que todo tenga una interacción fuerte. “La coyuntura de Europa del Este impacta especialmente en lo relativo a la inflación en Uruguay”, explicó.
Desde fines de 2021 se esperaba que la inflación comenzara un proceso de descenso, esto no sucedió y uno de los motivos –el más reciente– es el conflicto entre Rusia y Ucrania.
En los hechos, esta guerra provocó que los commodities se disparen, como es el caso de la energía, el petróleo y la producción agrícola. En referencia a este último punto, los dos países en conflicto controlan, por ejemplo, la cuarta parte del comercio internacional de trigo, casi una quinta parte del maíz y, entre los dos, producen más de la mitad del aceite de girasol del mundo.
A priori, esto puede ser beneficioso para Uruguay por ser un país netamente agroexportador. Sin embargo, el país no escapa del impacto de la inflación a nivel global que se percibe, por ejemplo, en el aumento del precio del petróleo. Según Hofman, eso alimenta, entre otros factores, a que la baja inflacionaria que encabezaba las prioridades del gobierno no se llegue a concretar en el corto plazo.
“La inflación genera mucha incertidumbre porque el poder adquisitivo de las personas y de los países se ve seriamente afectado”, indicó. En la misma línea, recordó que la comunidad inversora internacional entiende que en escenarios de mayor inflación prolifera una mayor incertidumbre sobre la rentabilidad real de las inversiones.
Si bien el origen de esa falta de certezas no es cercano geográficamente a Uruguay los resquemores a nivel global sí impactan en el país.
¿En qué invertir en este contexto?
El miedo nunca es un buen aliado y, en materia de finanzas, tomar decisiones apresuradas puede ser riesgoso. A propósito de ello, Sardáns de FDI reflexionó sobre cómo debe estar compuesta la cartera de inversión para minimizar riesgos y obtener mayor protección ante el contexto de incertidumbre mundial causada por la guerra: “La cartera de inversión debe estar diversificada y debe ser global, es decir, que sea multi moneda, multi rubros y multi países. De esa forma, se minimizan los riesgos ante eventuales caídas del mercado como consecuencia de crisis puntuales, catástrofes y otros eventos inesperados que puedan ocurrir”, puntualizó.
Según la gerenciadora de patrimonios desde hace algunos años atrás, la recomendación de los expertos en finanzas personales es invertir en acciones, en parte porque son una gran herramienta para contrarrestar los efectos de la inflación. Sin embargo, en la visión de su CEO el contexto actual requiere de un momento para repensar la estrategia: “La desesperación y el vértigo no son buenos consejeros de las finanzas. En esta condición de incertidumbre, la recomendación es esperar. Lejos de actuar rápidamente y en apuros para sacar ventajas o aprovechar una oportunidad, lo mejor es mantener la calma”.
Ahora, ¿qué ocurre con el efectivo que no está colocado ni en acciones ni en bonos? En ese caso, el CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI sugirió que lo más conveniente es optar por letras (de colocación corta) emitidas por el gobierno de Estados Unidos.
Por otro lado, Sardáns estimó que “las entidades financieras más convenientes para usar son las norteamericanas y con cuentas abiertas en los Estados Unidos, dado que es el país que mejor protege al inversor, no existe la fuga de información, el secreto fiscal y bancario es estricto y la seguridad jurídica es la más alta”.
En tanto, las variables para decidir qué hacer con el dinero que plantea SURA Asset Management Uruguay no cambiaron por la coyuntura. La primera de estas se refiere a ponderar el horizonte temporal de la persona, otra es la cantidad de dinero que tiene para invertir y, finalmente, su perfil –si es conservador o se atreve a un mayor riesgo–.
“Si estamos hablando de un portafolio mayor a tres años, que llamamos de mediano plazo, la realidad es que la situación coyuntural no debería ser más que un ruido y las rentabilidades esperadas tendrían que alinearse con las observadas en el mismo periodo, más allá de la situación particularmente complicada del contexto actual”, indicó el experto.
En el caso de SURA Asset Management Uruguay se mantiene una posición neutral entre las opciones de renta variable y de renta fija.
“Hasta comienzos de este año éramos más optimistas en lo que era la renta variable, hubo ciertos episodios –como este conflicto internacional– que nos hicieron revisar nuestra posición hacia una neutralidad”, destacó.
De todos modos, dentro de la renta variable el gerente señaló que sí existe una recomendación a inclinarse por los mercados más desarrollados frente a los emergentes porque la gran crisis está en Rusia y Ucrania que están dentro de la Europa emergente. “La correlación que existe entre los mercados emergentes a nivel global, más allá de la distancia geográfica, es bastante alta; China es más resiliente por su gran dimensión, pero el resto de las economías que se encuentran en Europa emergente, América Latina, Medio Oriente, África sí tiene una correlación en lo que es la evolución bursátil”, explicó. Si bien el especialista no cree que estas otras regiones vayan a caer al mismo nivel que Rusia, Ucrania y los países aledaños –de hecho, América Latina tuvo un desarrollo positivo impulsado por el aumento del precio de los commodities–, sí podría haber más estabilidad en los mercados desarrollados, principalmente en Estados Unidos y Japón.
Al respecto de Europa, Hofman señaló que si bien no tiene correlación por ser emergente sí lo tiene por su cercanía geográfica al conflicto y por un mayor vínculo comercial, en este aspecto ejemplificó: “El 80% del gas natural que consume la Europa desarrollada proviene de Rusia”.
Consultado acerca de en qué activo elegiría para invertir hoy en día, el responsable de Estrategias de Inversión señaló que depende mucho del perfil del cliente.
Dentro de la renta fija, SURA Asset Management Uruguay mantiene la preferencia por la deuda high yield o de alto rendimiento –activos de renta fija que ofrecen elevadas rentabilidades a los inversores, ya que los emiten empresas y Estados con una baja calificación crediticia– principalmente provenientes de países desarrollados. “No quiere decir que no haya deuda de calidad crediticia por debajo del grado inversor en los países emergentes, pero eso se engloba en otra categoría que es la deuda emergente”, detalló.
Fuente: El Observador
Fecha: 19 de abril, 2022
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En América Latina, hablar de incertidumbre no es nuevo. Sin embargo y desde el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, el mundo entero se vio envuelto en una dinámica sumamente angustiante e inestable. El mercado de capitales no está exento, y requiere de la tranquilidad y objetividad de los inversores, para poder actuar -o no- en consecuencia.
Cuando la pandemia pudo ser más controlada, los gobiernos activaron medidas para generar consumo. Algunos optaron por bajar las tasas de interés (para un préstamo hipotecario o para que el costo financiero de las tarjetas sea muy bajo, por ejemplo) y así incentivar el gasto.
Por su parte, las finanzas y el mercado de capitales también comenzaron a activarse y así el mundo se asomaba a una vuelta a la normalidad económica. A este renacer, el escenario de guerra lo vuelve atrás, dado el alto nivel de incertidumbre que genera. En este sentido, Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, sostiene: “el escenario de guerra provocó que la incertidumbre tiñera los mercados. Lo que el conflicto bélico produce es una situación de total incertidumbre y aquellas mejoras que se observaban a propósito de la superación de la pandemia por Covid-19 quedan relegadas y vuelven hacia atrás”.
Momento de parar y revisar
El miedo nunca es un buen aliado y, en materia de finanzas, tomar decisiones apresuradas puede ser riesgoso. A propósito de ello, Sardáns reflexiona sobre cómo debe estar compuesta la cartera de inversión para minimizar riesgos y obtener mayor protección ante el contexto de incertidumbre mundial causada por la guerra: “La cartera de inversión debe estar diversificada y debe ser global, es decir, que sea multi moneda, multi rubros y multi países. De esa forma, se minimizan los riesgos ante eventuales caídas del mercado como consecuencia de crisis puntuales, catástrofes y otros eventos inesperados que puedan ocurrir”, sostiene.
Desde hace algunos años atrás, la recomendación de los expertos en finanzas personales es invertir en acciones, en parte porque son una gran herramienta para contrarrestar los efectos de la inflación. Sin embargo, el contexto actual requiere de un momento para repensar la estrategia. Y agrega: “La desesperación y el vértigo no son buenos consejeros de las finanzas. En esta condición de incertidumbre, la recomendación es esperar. Lejos de actuar rápidamente y en apuros para sacar ventajas o aprovechar una oportunidad, lo mejor es mantener la calma”.
Claro que algunos estarán en mejor situación que otros. Aquel que contaba con una cartera diversificada, logrará minimizar los riesgos dado que no todos los mercados caen de igual manera ni en la misma medida. Con una cartera global y diversificada que integre diferentes monedas, países y rubros como aconseja el CEO de FDI, es adecuado aprovechar la oportunidad para observar lo hecho y el estado de su cartera.
Ahora, ¿qué ocurre con el efectivo o el cash que no está colocado ni en acciones ni en bonos? En ese caso, el CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI sugiere que lo más conveniente por estos tiempos es optar por letras (de colocación corta) emitidas por el gobierno de EE.UU.
Por otro lado, Sardáns sostiene que “las entidades financieras más convenientes para usar son las norteamericanas y con cuentas abiertas en los Estados Unidos, dado que es el país que mejor protege al inversor, no existe la fuga de información, el secreto fiscal y bancario es estricto y la seguridad jurídica es la más alta”.
Fuente: Infonegocios
Fecha: 19 de abril, 2022
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La inversión en los mercados de capitales ya no es algo reservado para otro mundo y los grandes inversionistas; en el país, el mercado logró un importante repunte al punto de convertirse en una opción viable para los bolivianos.
Al primer bimestre del año el mercado boliviano de valores reportó $us 4.000 millones de dólares en negociaciones. La cifra no es irrelevante si se considera que la economía nacional sale del duro impacto de la pandemia de coronavirus.
Por eso, no es descabellado pensar en inversiones seguras en un escenario complejo caracterizado por la crisis sanitaria y agravado por el impacto del conflicto bélico: cuando las finanzas y el mercado de capitales comenzaban a activarse y el mundo se encaminaba a la normalidad económica, se dieron pasos atrás debido al alto nivel de incertidumbre que genera la guerra.
Hoy, por ejemplo, se reporta que el ejercito ruso ha lanzado una agresiva ofensiva bélica acompañado de un masivo ataque de artillería sobre la ciudad ucraniana de Jarkov. Los pasados días, el Fondo Monetario Internacional advirtió del impacto de la guerra en la recuperación de la economía mundial.
En este sentido, Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, la consultora internacional con presencia en Uruguay, Estados Unidos y Argentina con clientes en 14 países de la región, asegura que “el escenario de guerra provocó que la incertidumbre tiñera los mercados”.
Cautela
En estas circunstancias, el experto asegura que en materia de finanzas, no es bueno tomar decisiones apresuradas por el alto riesgo que esto supone. ¿Qué hacer?
Sardáns recomienda que para minimizar riesgos y obtener mayor protección ante el contexto de incertidumbre mundial la cartera de inversión “debe estar diversificada y debe ser global”.
“Que sea multimoneda, multirubros y multipaíses. De esa forma, se minimizan los riesgos ante eventuales caídas del mercado como consecuencia de crisis puntuales, catástrofes y otros eventos inesperados que puedan ocurrir”, sostiene.
Así, queda atrás el consejo de expertos en finanzas personales de hace algunos años que recomendaba invertir en acciones, en parte porque son una gran herramienta para contrarrestar los efectos de la inflación.
En el contexto actual, dice el CEO de FDI, se requiere de un momento para “repensar la estrategia”.
“La desesperación y el vértigo no son buenos consejeros de las finanzas. En esta condición de incertidumbre, la recomendación es esperar. Lejos de actuar rápidamente y en apuros para sacar ventajas o aprovechar una oportunidad, lo mejor es mantener la calma”.
Naturalmente, no todos reciben el consejo en las mismas condiciones. El inversor que contaba con una cartera diversificada, dice, “logrará minimizar los riesgos dado que no todos los mercados caen de igual manera ni en la misma medida”.
Con una cartera global y diversificada que integre diferentes monedas, países y rubros como aconseja el CEO de FDI, es adecuado aprovechar la oportunidad para observar lo hecho y el estado de su cartera.
Fuente: Economy
Fecha: 18 de abril, 2022
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En América Latina, hablar de incertidumbre no es nuevo. Sin embargo y desde el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, el mundo entero se vio envuelto en una dinámica sumamente angustiante e inestable. El mercado de capitales no está exento, y requiere de la tranquilidad y objetividad de los inversores, para poder actuar -o no- en consecuencia.
Cuando la pandemia pudo ser más controlada, los gobiernos activaron medidas para generar consumo. Algunos optaron por bajar las tasas de interés (para un préstamo hipotecario o para que el costo financiero de las tarjetas sea muy bajo, por ejemplo) y así incentivar el gasto.
Por su parte, las finanzas y el mercado de capitales también comenzaron a activarse y así el mundo se asomaba a una vuelta a la normalidad económica. A este renacer, el escenario de guerra lo vuelve atrás, dado el alto nivel de incertidumbre que genera. En este sentido, Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, sostiene: “el escenario de guerra provocó que la incertidumbre tiñera los mercados. Lo que el conflicto bélico produce es una situación de total incertidumbre y aquellas mejoras que se observaban a propósito de la superación de la pandemia por Covid-19 quedan relegadas y vuelven hacia atrás”.
Momento de parar y revisar:
El miedo nunca es un buen aliado y, en materia de finanzas, tomar decisiones apresuradas puede ser riesgoso. A propósito de ello, Sardáns reflexiona sobre cómo debe estar compuesta la cartera de inversión para minimizar riesgos y obtener mayor protección ante el contexto de incertidumbre mundial causada por la guerra: “La cartera de inversión debe estar diversificada y debe ser global, es decir, que sea multi moneda, multi rubros y multi países. De esa forma, se minimizan los riesgos ante eventuales caídas del mercado como consecuencia de crisis puntuales, catástrofes y otros eventos inesperados que puedan ocurrir”, sostiene.
Desde hace algunos años atrás, la recomendación de los expertos en finanzas personales es invertir en acciones, en parte porque son una gran herramienta para contrarrestar los efectos de la inflación. Sin embargo, el contexto actual requiere de un momento para repensar la estrategia. Y agrega: “La desesperación y el vértigo no son buenos consejeros de las finanzas. En esta condición de incertidumbre, la recomendación es esperar. Lejos de actuar rápidamente y en apuros para sacar ventajas o aprovechar una oportunidad, lo mejor es mantener la calma”.
Claro que algunos estarán en mejor situación que otros. Aquel que contaba con una cartera diversificada, logrará minimizar los riesgos dado que no todos los mercados caen de igual manera ni en la misma medida. Con una cartera global y diversificada que integre diferentes monedas, países y rubros como aconseja el CEO de FDI, es adecuado aprovechar la oportunidad para observar lo hecho y el estado de su cartera.
Ahora, ¿qué ocurre con el efectivo o el cash que no está colocado ni en acciones ni en bonos? En ese caso, el CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI sugiere que lo más conveniente por estos tiempos es optar por letras (de colocación corta) emitidas por el gobierno de EE.UU.
Por otro lado, Sardáns sostiene que “las entidades financieras más convenientes para usar son las norteamericanas y con cuentas abiertas en los Estados Unidos, dado que es el país que mejor protege al inversor, no existe la fuga de información, el secreto fiscal y bancario es estricto y la seguridad jurídica es la más alta”.
FDI gerencia patrimonios y brinda soluciones que permiten eficientizar y proteger los bienes de sus clientes. Cuenta con tres oficinas en Uruguay, Estados Unidos y Argentina, desde donde brindan atención a clientes de 14 países residentes en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. FDI Gerenciadora de Patrimonios se encarga desde la instrumentación de las plataformas que necesitan sus clientes para manejar sus saldos transitorios, hasta la ejecución de sus inversiones, pasando por la planificación financiera, tributaria, sucesoria y la estructuración de los vehículos legales para proteger sus bienes.
Fuente: Sociedad Uruguaya
Fecha: 9 de Abril, 2022
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El stock de inmuebles a la venta está en niveles récords, los precios de las propiedades hace tres años que vienen bajando y los tiempos para concretar una operación se estiran. Todas señales que muestran que el mercado inmobiliario no pasa por su mejor momento.
Son distintos los factores que impulsan esta situación. La polémica ley de alquiles, sancionada en 2020, hizo que muchos propietarios sacaran las unidades del mercado de locación y las pusieran a la venta.
Esta semana, la inmobiliaria REMAX Premium difundió un informe que indicaba que el 10% de las ventas realizadas en el último semestre era de argentinos que se iban a vivir al exterior.
También están, obviamente, quienes lo hacen por mudanza, porque necesitan una vivienda de otras características, como sucedió tradicionalmente. Sin embargo, hay otras causas que, según los analistas, explica la fuerte tendencia de desprenderse de propiedades.
“Si bien es cierto que hay gente que está vendiendo inmuebles porque va a emigrar, no es ese el motivo principal. Lo que nosotros percibimos es que hay una proporción muy grande que no quiere tener inmovilizados sus ahorros en propiedades y prefiere tener liquidez. Esto, antes no pasaba. No lo hacen porque piensan irse del país ahora, sino porque quiere tener el dinero disponible” explicó a MDZ Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI. La empresa tiene oficinas en oficinas en Buenos Aires, Montevideo y Miami y opera en 14 países.
El ejecutivo se remonta a una frase que data de muchos años: “ahorrar en ladrillos”. Esa fue la estrategia que utilizaron muchos argentinos que no estaban familiarizados con inversiones sofisticadas y reservada para especialistas. La compra de una propiedad siempre fue un reaseguro del patrimonio.
“Desde hace tiempo, mucha gente con capacidad de ahorro elegían la compra de inmuebles como la forma de proteger su capital. Se creía que a la larga era una buena inversión. Esto funcionaba para los pequeños ahorrista, que compraban una única propiedad, o para quienes recibían importantes sumas de dinero o les pagaban con terrenos o inmuebles y llegaban a acumular varias propiedades. Era una forma clásica de inversión. Hablamos de billonarios en inmuebles. Lo que sucede ahora es que mucha de esta gente se quiere sacar esos ladrillos de encima. Quieren tener el dinero disponible”, agregó Sardáns.
Un hecho que confirma este escenario para por una dato curioso. “Es impresionante la cantidad de gente que está abriendo cuentas en el exterior por primera vez. Son primerizos. La mayoría de la gente que vende es para sacar el dinero al exterior, aunque no emigren”, dijo el CEO de FDI.
En este análisis, la cuestión económica es secundaria. El componente político es más importante.
“Se habla muchos de que el país va hacia Venezuela. Muchos venden aún con la baja de precios que hubo. Quienes creen que el país camina hacia eso consideran que todavía las propiedades están caras y prefieren salir ahora. Es una visión que puede llegar a tener cierto sesgo paranoico, pero no quieren tener nada en Argentina. Quieren estar livianos, con los dólares en mano”, aseguró Sardáns.
Fuente: MDZ
Fecha: 8 de abril, 2022
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La gestión de un portafolio es un proceso necesario para quien se encuentra consolidando sus inversiones, para así reducir los riesgos y buscar una mayor rentabilidad.
Uno de los mecanismos más utilizados para la gestión de esa cartera es buscar a una entidad financiera o en el caso de las inversiones en bolsa, tener una comisionista de confianza que se encargue del asesoramiento en cada gestión.
El desafío de autogestionar un portafolio propio, según el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns, “reside en saber o dar cuenta de cómo debiese estar estructurada su cartera de acuerdo a sus objetivos, necesidades de liquidez y particularidades patrimoniales, fiscales y familiares”.
Para Sardáns, en pocas palabras, lo mejor de autogestionar la propia cartera “es que la persona puede manejarse sola, sin intermediarios, operar barato o gratis”, dijo a Bloomberg Línea.
Al tiempo destacó la presencia de los discount-brokers que ejecutan operaciones a precios más bajos que los del corretaje tradicional en el mercado de acciones y que también se han vuelto populares entre quienes se aventuran en las inversiones en bolsa a través de aplicaciones móviles, que precisamente buscan atraer a usuarios evitando el costo de las comisiones.
Y aunque suenan atractivos por los bajos costos para quien gestiona su portafolio, una de las recomendaciones del experto es buscar, periódicamente, a un asesor profesional con intereses alineados y que solo cobre honorarios pactados con el cliente, pues “la tarea se vuelve más difícil al momento de tener que elegir una opción, entre muchas alternativas, que sea superadora y que contribuya a incrementar la rentabilidad”, pues autogestionarse implica tomar decisiones objetivas.
Fuente: Descifrado Venezuela
Fecha: 8 de abril, 2022
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Medir el riesgo asumido y su impacto en la rentabilidad del portafolio es una de las claves compartidas por los expertos
Para Sardáns, en pocas palabras, lo mejor de autogestionar la propia cartera es que la persona puede manejarse sola, sin intermediarios, operar barato o gratis, dijo a Bloomberg Línea.
Y aunque suenan atractivos por los bajos costos para quien gestiona su portafolio, una de las recomendaciones del experto es buscar, periódicamente, a un asesor profesional con intereses alineados y que solo cobre honorarios pactados con el cliente, pues la tarea se vuelve más difícil al momento de tener que elegir una opción, entre muchas alternativas, que sea superadora y que contribuya a incrementar la rentabilidad, pues autogestionarse implica tomar decisiones objetivas.
Conocer los instrumentos financieros, sus usos y riesgos, es fundamental para quien gestiona su propio portafolio de inversiones.
Para la gerente de negocios de Acción Fiduciaria, Ángela María Fina, medir el riesgo es importante porque es una característica de las inversiones que realizamos que está determinada por las variaciones históricas de su precio. También es importante conocer el nivel de riesgo para determinar si el retorno ofrecido por esta inversión es suficiente para compensar por incurrir en el mismo.
Ante la tendencia creciente de quienes están autogestionando su portafolio, Fina señaló a Bloomberg Línea que no es recomendable que una persona que apenas entra en el mundo de las inversiones lo haga, pues no tiene el conocimiento suficiente sobre los riesgos de mercado, contraparte, emisor, crediticios, de liquidez, los costos de las inversiones y la competencia que sí tiene un asesor certificado.
Aunque Sardáns, por su parte, precisa que una ventaja para quienes realizan este proceso por sí mismos, y cuando entienden cómo funciona el mercado, es que logran amar la cartera y después, de forma continua, chequear cómo se sienten con la volatilidad, cómo tiene que estar armada la cartera: cuánto en acciones, cuánto en semi efectivo, cuánto en bonos, pues cada cliente tiene particularidades.
El especialista explicó que otro de los escenarios a los que se puede ver enfrentado un inversionista que hace su propia gestión de cartera es la toma de decisiones emocionales, un factor que un asesor ya puede dar por descontado o puede guiar.
El factor emocional es muy importante en el gerenciamiento de activos, ya que las decisiones no deben tomarse de forma apresurada y sin analizar el mercado, señaló, explicando que tomar decisiones emocionales puede afectar la propia cartera, en especial en quienes son inversionistas inexpertos que hasta ahora están conociendo los pro y los contras de cada instrumento financiero.
Por último, Fina explicó que otra de las ventajas de la autogestión es el ahorro de los costos de operación o comisión, pero al no ser significativos, estos, en su opinión, no compensan los posibles riesgos innecesarios en los que se estaría ocurriendo.
Fuente: Bloomberg Línea
Fecha: 1 de Marzo, 2022
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Los depósitos de los no residentes en Uruguay crecieron u$s 33 millones en enero (último dato disponible), al pasar de u$s 3340 millones a u$s 3373 millones, según el Banco Central de Uruguay,
En el sector estiman que el 80% corresponde a argentinos, que habrían aprovechado su viaje en las vacaciones de verano para llevar u$s 10.000 por persona, que es lo máximo permitido, en una suerte de fuga hormiga.
Como casi todos los gastos los pagaban con tarjeta de crédito, ya que convenía por la cotización del dólar tarjeta y además luego le devuelven el 35% de retención de AFIP por Bienes Personales o por Ganancias, los argentinos no necesitaron mucho efectivo encima.
Incluso, durante el verano hubo promociones bancarias por pago con tarjeta, por lo cual pasó a ser más que conveniente tarjetear en lugar de cashear.
Para Mariano Sardáns, CEO de FDI, con oficinas en Montevideo, lo llamativo es que los depósitos de los argentinos no se hayan incrementado todavía más.
A su criterio, obedece a que Uruguay pasó a ser caro por la estructura sindical: “Hay bancos que cobran u$s 40 por mes el mantenimiento de cuenta. Entonces el argentino pasó a llevar su dinero a los Estados Unidos en un 90%, ya que tiene costos más baratos, y a Europa en un 10%. Antes Uruguay era para el que debutaba, para el novato, ahora el ahorrista argentino se sofisticó y se fue”.
Hay que destacar que los datos publicados por el Banco Central de Uruguay corresponden únicamente a lo que se encuentra dentro del sistema financiero oriental, ya que en la mayoría de los casos los clientes argentinos utilizan la banca privada uruguaya para mover su dinero.
De hecho, uno de los temas que más se habló en las mesasde Punta del Este fue el cierre masivo que están sufriendo los argentinos que tienen cuentas de inversión abiertas en Uruguay.
Quienes más cuentas estuvieron cerrando son los bancos internacionales más grandes que tienen presencia en Uruguay.
Es que no son pocas las entidades que han tomado la decisión de pedir una contrapartida documental que justifique cada ingreso de dinero. En caso contrario, pueden cerrar la cuenta.
Hay casos como el Wells Fargo, que decidió no atender más a clientes extranjeros en su banca de inversión, como medida de compliance tras una causa de fraude por la que tuvo que pagar grandes multas.
INFORME
Incluso, el Banco Central del Uruguay (BCU) comenzó a publicar información sobre la actividad en el país de asesores de inversión y gestores de portafolio. Según El Observador, los datos oficiales, que corresponden a 2020, muestran que ese año había registrados ante el regulador un total de 155 agentes, que prestaron servicios a 27.473 clientes de distintas partes del mundo y tuvieron activos bajo manejo por unos u$s 28.886 millones.
La mayoría de los clientes tenía como país de residencia a la Argentina. Ese año fueron 18.850 personas con inversiones por un monto de u$s 16.416 millones.
Finalmente los datos oficiales reflejan que había 3527 clientes con residencia en otros países y tenían inversiones por u$s 8478 millones.
Fuente: El Cronista