“Va a ser tan pronto como sea implementada la ley Bases y el Tesoro empiece a recibir los ingresos del paquete fiscal. Seguramente sea entre agosto y septiembre”, anticipó Caputo, aunque todo condicionado a la marcha de la recaudación.
Fecha: 22 de julio, 2024
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, retiró su candidatura para las próximas elecciones del próximo 5 de noviembre. Aún no se confirmó quien lo reemplazará, aunque la actual vice y elegida de Biden, Kamala Harris, que también recibió el apoyo explícito de Bill y Hillary Clinton, emerge como la candidata demócrata más probable, en un escenario en el que se agigantó la figura de Donald Trump, el ya oficializado candidato republicano.
El mercado argentino podría optar por reaccionar positivamente o seguir la agenda propia.
“Creo que lo mejor para mi partido y el país es que me retire y me concentre únicamente en cumplir con mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato”, señaló Biden en un comunicado y resaltó que durante su gestión se realizaron “inversiones históricas en la reconstrucción de nuestro país, en la reducción de los costos de medicamentos recetados para los ancianos y en la expansión del cuidado de salud asequible a un número récord de estadounidenses”. También, recordó otras iniciativas legislativas para asegurar finalmente que “Estados Unidos nunca ha estado mejor posicionado para liderar que hoy”.
El presidente Javier Milei se muestra afín a Trump y al partido republicano, mientras Economía espera fondos frescos e instrumenta la “Fase 2″ del plan económico, transfiriendo la deuda del Banco Central al Tesoro y desarmando así lo que quedaba de pasivos remunerados, de manera tal de frenar esa canilla de emisión monetaria. En la misma línea, la autoridad monetaria ya inició la política de neutralización de la emisión por compra de dólares mediante la venta de divisas en el mercado bursátil del tipo de cambio Contado con Liquidación (CCL) por el equivalente al monto de pesos emitidos.
Cabe recordar que el candidato a vicepresidente de Trump, J.D. Vance, en diciembre, había expresado dudas sobre el presidente argentino al responder al periodista Matthew Yglesias, quien en X había dicho que Milei “tiene varios parecidos estilísticos con Trump, pero sus ideas políticas son bastante diferentes y el enfoque de Trump es ampliamente peronista”. Vance acotó al respecto: “Eso exagera el caso. Especialmente porque ‘peronismo’ puede significar cualquier cosa. La cuestión más fundamental es que todas las economías latinoamericanas parecen atrapadas en una extraña dependencia de exportación de materias primas. No está claro que Milei cambie eso”.
Sobre lo que puede pasar en los mercados internacionales ante el retiro de la candidatura de Biden, Mariano Sardans, CEO de FDI Gerenciadora de patrimonios, cree que el dólar se apreciará y las inversiones empresarias, sobre todo las de última generación de producción de microchips, fluirán hacia EEUU; los precios del petróleo y commodities subirán y los valores del sector de energías renovables sufrirán presión bajista.
Por su parte, Héctor Torres, ex representante de Argentina ante el FMI, consideró: “En lo inmediato la renuncia de Biden genera incertidumbre. La incertidumbre en general provoca volatilidad en el mercado. Algunos inversores institucionales podrían vender activos para quedarse líquidos y ‘a la pesca’ de oportunidades. Si es así, las acciones (que están muy caras) podrían sufrir una caída y los activos de refugio (Bonos del tesoro de EEUU, Franco Suizo, Oro) podrían subir”.
“En la Argentina seguramente se sentirá el coletazo. Probablemente caigan los ADRs (acciones que cotizan en Nueva York), pero nuestros problemas son muy idiosincráticos. En tanto, creo que el gobierno está haciendo todo lo posible para llegar a enero, ya que está convencido de que va a ganar Trump, y que con él en la Casa Blanca, el FMI volverá (como en el 2018) a aprobar un programa que incluya un desembolso inicial importante. Eso le permitiría al gobierno levantar el cepo y pulsear al mercado (léase hacer frente a una corrida cambiaria comprando pesos)”, agregó.
En el mercado local, el economista Gustavo Ber, de Estudio Ber, afirmó: “Más allá de que se venía descontando, creo que la reacción sería positiva para el apetito por el riesgo. Ello podría ayudar a la recuperación por parte de los activos domésticos, especialmente tras el castigo reciente”. Asimismo, el especialista dijo que “un triunfo de Trump podría favorecer al gobierno y habilitar un FMI más constructivo respecto a los progresos económicos ya alcanzados, a acordar un nuevo programa y también para la llegada de obtener fondos frescos”.
Desde otra perspectiva, Javier Timerman, socio de Adcap Grupo Financiero, sostuvo: “No creo que tenga ningún impacto en el mercado local”. Sobre una eventual nueva postura del FMI, aseguró: “Las políticas del Fondo, a propósito del préstamo a Mauricio Macri, dependen mucho más de la línea de crédito que de los políticos. Y respecto a una presidencia de Trump dudo que el Tesoro americano le dé apoyo financiero a Argentina: solo una vez dio salvataje financiero a un país y fue a México en 1994. No va a volver a ocurrir”.
Marcelo Elizondo, presidente del comité argentino de la International Chamber of Commerce (ICC), consideró: “No me imagino que influya en la Argentina. Nosotros tenemos nuestra agenda propia. Y el mercado está más preocupado por nuestra propia evolución”.
Por otro lado, y hacia adelante, Sardáns señaló que lo que está en duda en EEUU es el nivel de las tasas de interés. Esto debido a que la salida de Biden debilita al partido demócrata y aumenta la posibilidad de que gane Trump, quien ha tomado medidas inflacionarias, como aumentar tarifas, imponer barreras y cerrar EEUU a la inmigración. “Si vuelve a hacer lo que hizo en su primera presidencia, las tasas de interés van a subir. Pero no está claro que tenga espacio para poder hacerlo por el terrible déficit fiscal que tiene EEUU. No le queda otra que ajustar el gasto y reducir el tamaño del Estado ya que a este nivel de tasas el pago de intereses de deuda asciende a prácticamente un trillón de dólares por año, lo cual es abismal”, dijo el especialista.
“En principio, el mercado prevé tres bajas de tasas de interés. Pero eso no quiere decir que el mercado se alinee a lo que la FED recorte la tasa de referencia. No está claro qué política va a tomar Trump pero no hay lugar para más déficit fiscal. Eso se tiene que corregir. De lo contrario, los propios mercados podrían actuar por sí mismos y elevar las tasas de interés”, añadió.
Fuente: Infobae
Fecha: 20 de julio, 2024
Una semana antes del atentado contra Donald Trump, los sondeos publicados por ABC, mostraban al republicano solo un punto porcentual por delante del presidente Joe Biden. Después del intento de magnicidio, la brecha parece insalvable para un Biden hundido en el fondo del baúl de la impopularidad, a tal grado que Europa y los mercados, empiezan a prepararse para el retorno de un Trump con aires mesiánicos.
Solo un milagro podría revertir la debacle demócrata en las próximas elecciones presidenciales en las que no solo está en juego el poder de la Casa Blanca, muy fundamentalmente el brazo legislativo formado por la Cámara de Representantes (se renueva cada dos años) y del Senado con sus treinta y tres asientos.
Se ha consumado el golpe de efecto en la imagen de un presidente mermado física y mentalmente que contrasta con la de un Trump enérgico: la fotografía de él, con la cara manchada con sangre, levantado por los guardaespaldas del servicio secreto mientras él grita al público ¡fight! y mantiene el puño en alto es la más reproducida en los últimos días y se le considera icónica entre los votantes republicanos porque muestra que su futuro presidente es un hombre duro de pelar al que le sobra garra y coraje. Ante esto, Biden solo parece un dulce abuelito.
Aquí en Europa, esperan que Biden deje la candidatura y dé paso en su lugar a la vicepresidenta, Kamala Harris o bien a Michelle Obama, exprimera dama y una activista que goza de buena popularidad y es muy bien vista entre los europeos. Se agarran a ese milagro como si fuese un clavo ardiendo.
Aunque hasta la OTAN y la propia Unión Europea (UE) ya están anticipando el escenario geopolítico y geoeconómico que se abrirá una vez que Trump vuelva a la Casa Blanca en enero de 2025.
Los mercados están empezando a reacomodarse a ello, comenta Mariano Sardans, presidente de la gerenciadora de patrimonio FDI, instalado en su oficina de Miami.
“La tasa de los bonos del tesoro a 30 años ha ido incrementándose en comparación con la tasa de los bonos del tesoro a dos años; lo que ven en Trump o intentan ver es que están extrapolando lo que él hizo en su primer mandato y esperan mayores barreras arancelarias fundamentalmente contra China y esas barreras en forma de tarifas, obviamente terminarán en los precios al consumidor en Estados Unidos”, señala Sardans.
Si Donald Trump es reelegido presidente en noviembre, los estadunidenses pueden esperar una inflación más alta, un crecimiento económico más lento y una deuda nacional más grande.
La agenda económica de Trump para un segundo mandato incluye aumentar los aranceles a las importaciones, reducir los impuestos y deportar a millones de migrantes indocumentados.
“La inflación será el principal impacto al menos es lo que se anticipa durante una segunda presidencia de Trump; en última instancia, es el mayor riesgo. Si Trump es presidente, los aranceles seguramente subirán. La pregunta es qué tan alto llegarán y qué tan extendidos estarán”, en la opinión de Bernard Yaros, de Oxford Economics, para la cadena Al Jazeera.
Trump ha propuesto imponer un arancel general de 10% a todos los bienes importados y gravámenes del 60% o más a las importaciones chinas. Eso tendrá un fuerte impacto en varias cadenas de valor norteamericanas.
Durante el primer mandato de Trump, de 2017 a 2021, su administración introdujo aumentos arancelarios que en su punto máximo afectaron alrededor del 10% de las importaciones, principalmente bienes de China.
En un reciente informe de Moody’s Analytics al respecto de la política arancelaria con Trump, se indica que los gravámenes contra los productos chinos infligieron un daño económico a los sectores de la agricultura, la manufactura y el transporte norteamericanos. Ahora se teme otra ronda de aranceles contra China que incluso vaya acompañada por restricciones arancelarias contra productos del resto del mundo.
“Un aumento arancelario que cubra casi todas las importaciones de bienes, como propuso recientemente Trump, va mucho más allá de cualquier acción anterior”, afirmó Moody’s Analytics en su informe.
Las empresas suelen trasladar los aranceles más altos a sus clientes, lo que aumenta los precios para los consumidores. También podrían afectar las decisiones de las empresas sobre cómo y dónde invertir.
De hecho, en junio pasado, un grupo formado por ganadores del Premio Nobel de Economía emitieron una carta en la que advirtieron que un segundo mandato de Trump basado en una política arancelaria mucho más férrea y con mayor proteccionismo, solo reavivará la inflación y traerá problemas a las empresas para generar riqueza. El año pasado, la inflación en la Unión Americana cerró en 3.4% y el PIB, creció 2.5 por ciento.
“Creemos que un segundo mandato de Trump tendría un impacto negativo en la posición económica de Estados Unidos en el mundo y un efecto desestabilizador en la economía interna de Estados Unidos”, de acuerdo con la carta signada por economistas, como Joseph Stiglitz y Angus Deaton.
Si bien la inflación general se ha desacelerado en los últimos dos años, muchos consumidores estadunidenses aún están descontentos con los precios más altos que tienen que pagar por los alimentos, la gasolina y otros bienes, según las encuestas de opinión pública.
A su vez, Gram Slattery, de Thompson Reuters, aventura que Trump quiere alterar la relación de EU con la OTAN; pero además tiene entre sus planes el envío de fuerzas armadas a México para combatir a los cárteles de la droga.
La política exterior es el punto más controvertido de todo cuanto Trump ya anunció que hará y no solo es su mala relación con China también en la lista está Ucrania, la OTAN y los aliados europeos.
“Trump ha dicho que bajo su presidencia, Estados Unidos repensará fundamentalmente el propósito de la OTAN y su misión. Y también pedirá a Europa que reembolse a Estados Unidos por casi 200 mil millones de dólares en municiones enviadas a Ucrania”, de acuerdo con Slattery.
Respecto de Ucrania, no se avizora un cambio en la postura de Trump. De hecho, la elección del senador por Ohio, J.D Vance, como compañero de papeleta para ser vicepresidente, solo refuerza el discurso contra Ucrania y se alinea en el mismo pensamiento que culpa a la OTAN de “molestar” a Rusia que, en consecuencia, decidió invadir a Ucrania.
Hace unos meses generó bastante controversia, una columna de opinión escrita por Vance para The New York Times en la que señalaba que solo era cuestión de matemáticas para darse cuenta que Ucrania terminaría bajo el dominio ruso. Y, coincide con Trump en que el único plan de paz posible para Ucrania pasa porque el gobierno de Kiev ceda el territorio invadido por los rusos y firme un plan de paz en el que garantice su neutralidad y que nunca entrará en la OTAN.
Trump viene reiterando que la situación en Ucrania quedará resuelta con él, después de las elecciones y antes de que asuma su cargo, en enero de 2025.
Ya hay un plan de paz sobre de la mesa en el que se obligará a Kiev a reunirse con los invasores y a aceptar sus condiciones.
Slattery, analista de Thompson Reuters, tampoco pasa de largo que la geoeconomía estará marcada con la vuelta de Trump al poder con nuevos aranceles o restricciones comerciales contra China y contra algunos aliados europeos.
Hay una propuesta bastante llamativa y es que Trump ha pedido que se ponga fin al estatus de nación más favorecida a China; para ello pretende promulgar una serie de restricciones contra la propiedad china a fin de impedir que sus inversiones puedan participar en cualquier infraestructura vital y crítica en la Unión Americana.
Respecto del comercio, actualmente México ya desplazó a China como principal socio comercial de EU y si, como se anticipa, recrudece la guerra arancelaria de Washington contra Beijing eso podría seguir beneficiando al país azteca a menos que la política proteccionista de Trump también ponga en riesgo el libre comercio con México. No lo ha dicho todavía.
En el caso de México, su máxima preocupación, tiene que ver con el poder de los cárteles de la droga y el tema de la frontera que para él sigue siendo una coladera de inmigrantes ilegales.
“Trump tiene en mente designar a los cárteles de la droga que operan en México como organizaciones terroristas extranjeras y pretende ordenar al Pentágono utilizar sus fuerzas especiales para atacar el liderazgo y la infraestructura de los cárteles”, escribió Slattery.
No hay todavía una plan completamente estructurado, pero Trump ha declarado en varios de sus mítines, que desplegaría a la Marina norteamericana para bloquear el paso de la droga y a través de la Ley de Enemigos Extranjeros deportaría en caliente a los traficantes de drogas y pandilleros.
El ala más dura del Partido Republicano, totalmente alineada con las posturas trumpistas, pide el traslado de miles de soldados que se encuentran en las bases en Europa, para desplegarlos en la frontera entre EU y México para combatir la inmigración ilegal y atacar a los carteles de la droga.
¿Habrá un súper dólar con Trump? Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, puntualizó que las condiciones económicas presentes, en el primer mandato de Trump, no son las mismas que las actuales.
“El gobierno de Trump estará muy marcado por su política internacional. Parece inevitable su victoria… el gobierno de Biden no tiene capacidad para cambiar esto. Tanto demócratas, como republicanos, tendrán que frenar el gasto y deberán cuadrar ingresos con egresos para que el tamaño de la deuda no siga aumentando o por lo menos se detenga en lo que es deuda con respecto al PIB”, señaló Sardans.
¿Habrá una vuelta del súper dólar con Trump?
-El súper dólar está más relacionado con el tema de la no inflación que con las medidas que implementará Trump y es verdad que el dólar fuerte lo necesita Estados Unidos es parte de su éxito como potencia mundial, no solo militar y tecnológica… una moneda fuerte es vital para que Estados Unidos se mantenga como potencia mundial; y, para eso, la inflación tiene que amainar debe acomodarse al target del 2 por ciento.
Sardans considera que el primer objetivo deberá ser mantener la inflación a la baja: “Si hay inflación, los inversores huyen de los países que tienen inflación. Las tasas de interés en Estados Unidos están altísimas yo te diría que en su segunda presidencia veremos un gabinete de funcionarios liberales y eso implica bajar los impuestos y buscar un estado chico y eficiente”.
¿Cómo ha digerido Wall Street el atentado contra Trump?
-Los mercados se han mantenido igual, siguen subiendo las empresas value, las tradicionales y ha subido el segmento tecnológico que se había mantenido flat pero las empresas justamente venían rezagadas producto de que la FED dice que la inflación estaría siendo controlada.
¿Se prevé un recrudecimiento de la política comercial afectará a México?
-Con México hay una situación comercial diferente que con China. México gracias a las barreras con China que son motivadas por razones geopolíticas se ha visto beneficiado de alguna forma; no hay que olvidar que cualquier cosa que impida el libre comercio implica más gasto para el consumidor y eso significa más inflación.
Ya es innegable que Europa y los mercados anticipan que la vuelta de Trump a la Casa Blanca traerá más aranceles, más proteccionismo, más mano férrea contra la inmigración; más persecución, más amenazas, más discursos exaltando el América first y menos a favor de sumar alianzas con otros países y defender el multilateralismo frente a las amenazas de las autocracias y de otros gobiernos. Su vuelta al poder parece inevitable.
Fuente: Atalayar
Fecha: 15 de junio, 2024
Entrevista a Rodrigo Gamarci, en el Programa Somos Nosotros, conducido por Willy Kohan y Beto Valdez, que se emite por Radio Milenium. En esta oportunidad, conversaron sobre la economía de Argentina.
En 1998 con la apertura de nuestra primera oficina en Larkspur, California (USA) nació FDI. El objetivo fue ser una firma con un nuevo modelo de servicio de asesoramiento que marcara una diferencia en América Latina.
Pasaron muchos años de ese inicio y FDI se expandió, contando hoy con oficinas propias en Miami, Montevideo y Buenos Aires. Y desde allí, prestamos servicios a clientes de 14 países.
Durante estos 26 años incorporamos socios, que todos conocen, con nuevas capacidades profesionales y sólida experiencia en el mercado financiero y en el mercado corporativo. Esto permitió ampliar el ámbito de actuación de FDI, pasar de gerenciar activos a brindar una solución integrada en gestión de patrimonios para nuestros clientes.
En este viaje también sumamos un gran grupo de profesionales jóvenes y muy bien formados que son el sostén de nuestra operación, con un enfoque moderno. Hoy le toca actualizarse a nuestra marca y a todos nuestros activos digitales, el sitio de FDI y de SFI y nuestras cuentas en redes sociales. Lo hacemos para estar alineados con esta transformación que hemos vivido en FDI.
¿Este cambio implica alguna modificación en nuestra interacción diaria? No. Pero como son el centro de todo lo que hacemos, creemos necesario comunicarles esta evolución.
Muchas gracias y, como siempre, a tu disposición para lo que necesites.
Mariano Sardáns
CEO de FDI
Gerenciadora de Patrimonios
Fecha: 11 de julio, 2024
La carrera a la Casa Blanca empieza a agitar a los mercados en los Estados Unidos. Tras el primer debate entre Donald Trump y Joe Biden, las encuestas se dispararon a favor del republicano, ante el mediocre desempeño del presidente y las súplicas demócratas por presentar otra candidatura. Gane quien gane, los activos financieros estarán con un ojo mirando quién se impone en el Colegio Electoral y con otro observando si la Reserva Federal empieza a recortar las tasas de interés. Su titular, Jerome Powel, aseguró que tomarán decisiones sin importar qué suceda en la campaña presidencial: “Nuestro compromiso es tomar decisiones cuándo y cómo sea necesario, basándonos en los datos, en la evolución de las perspectivas y el balance de riesgos, y no en factores políticos”.
El jefe de la FED le respondió a un legislador republicano sobre la posibilidad de recortar tasas en su reunión de septiembre, menos de dos meses antes de las elecciones del próximo 5 de noviembre: “Cualquier cosa que hagamos estará muy bien fundamentada. No es apropiado que nos metamos a pensar en ciclos electorales, ni en un sentido ni en otro”.
Más allá del relajamiento de la política monetaria que el mercado espera antes de fin de año, los analistas creen que un regreso de Trump a la presidencia implicaría más barreras arancelarias y bajas de impuestos, lo que beneficiaría a la renta variable. En tanto, si Biden se impone consideran que la presión impositiva seguiría subiendo y eso impactaría en el desempeño de las acciones.
“El ex presidente propone apoyar al sector industrial mediante mayores aranceles a las importaciones chinas, una reducción del impuesto a las ganancias del 21% al 20% para mejorar los márgenes de las empresas, y un aumento del gasto en planes de infraestructura, favoreciendo la demanda agregada. Esto deteriora la perspectiva fiscal, lo que podría llevar a un aumento de las tasas de los bonos del Tesoro a largo plazo”, explicó Martin Cordeviola, analista de PPI.
Cordeviola cree que las acciones de consumo discrecional y del sector industrial se verán beneficiadas si Trump es electo. “Esperamos una mejor performance de activos más tradicionales, del tipo Valué, que del sector Growtli (tecnología), más sensible a los movimientos de tasas dada su dependencia sobre flujos futuros. Bajo este escenario, el Dow jones (DIA) y el Russell 2000 (IWM), como también el sector Valué (IVE), podrían sobreponerse”, asegura.
Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, cree que tanto Trump como Biden tendrán que ajustar el gasto: “Si gana Trump va a renovar la baja fiscal que hizo, que se vence el año que viene, y si ganan los demócratas no, con lo cual eso sería un golpe para el mercado. Pero también sería un golpe el enfriamiento que provocaría la reducción del gasto del gobierno de los Estados Unidos. Eso quizás le da un empujón a la FED para al target del 2% anual de inflación”.
En caso de ganar Biden, los bonos podrían tener un rally, pero no la renta variable. “Si la tendencia de desinfilación continúa, la Reserva Federal podría comenzar a recortar tasas, facilitando resultados positivos en el tramo corto de la curva que responde más directamente a las decisiones de la FED. Aunque la baja de tasas mejora la perspectiva de refinanciamiento del Tesoro y el valor presente de los flujos futuros del sector Growth, el aumento de impuestos, que afecta negativamente los márgenes empresariales, podría limitar el upside de la renta variable”, agrega Cordeviola El republicano le lie va 3,3 puntos a Biden en et promedio de encuestas de Real Ctear Potitics.
Fuente: El Cronista
Fecha: 8 de julio, 2024
La inestabilidad cambiaria que se viene registrando -desde el momento en que el Banco Central decidió reducir la tasa de política monetaria al 40% anual- significó que el valor “techo” del dólar subiera entre $200 y $300 desde mediados de mayo hasta julio.
En ese momento, el precio del blue y los financieros oscilaba entre los $1.100 y $1.200. Con una brecha casi inexistente respecto del dólar tarjeta, muchos esperaban que en un breve plazo el Gobierno se dispusiera a levantar los controles de cambio.
Pero la desafortunada última reducción de la tasa de interés que hizo el Banco Central generó un clima de incertidumbre que potenció una crisis de credibilidad. Hoy los operadores coinciden que el nuevo techo del tipo de cambio se ubicaría no más allá de los $1.420. O por lo menos, en ese nivel la divisa parece ofrecer resistencia a la suba.
Para algunos analistas, los movimientos que arrancaron en el quinto mes del año, ante la percepción de que el riesgo de devaluación no era compensado por una tasa acorde, no tendría ningún fundamento monetario.
Durante la conferencia de prensa del 28 de junio pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguraron que tenían previsto desde el inicio de su gestión que durante el tercer trimestre la entidad rectora del sistema financiero dejaría de acumular reservas, por una cuestión estacional, no tanto porque el campo estuviera reteniendo exportaciones especulando con una devaluación.
Desde la administradora de fondos Cohen Argentina, se cree que hay un problema estructural con la falta de dólares, que va a presionar sobre el precio en lo que quede por delante. “Tenemos al BCRA embuchado de dólares, pero las dudas es lo que está adelante. En junio tuvimos freno feroz de las compras. El Gobierno asume que esto es estacional pero nosotros creemos que es la normalización de las importaciones”, explicó Martín Polo, economista de Cohen en una charla para inversores.
Es que en junio se terminó de regularizar el flujo para importaciones que se accede en cuatro etapas mensuales de 25% cada una, que había comenzado en febrero. Eso, más el incremento de la deuda, la devaluación, recuperación de cosecha y el cepo, ayudó a que el Gobierno acumulara reservas. “Acá eso se terminó, esta es la normalización del mercado cambiario. No éramos partidarios de que la plaza estaba seca de dólares porque el campo no liquidaba. De hecho, la liquidación del campo subió”, señaló Polo. Para Cohen, el BCRA no va a acumular más reservas en lo que resta del 2024. Con mucha suerte quedará igual que ahora.
De esa manera, en la medida en que se vaya recuperando la actividad económica, la demanda de dólares para importaciones subirá, lo que llevará más presión sobre la cotización.
Eugenio Marí, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, cree que el límite superior para el dólar ya se estacionó por encima del que había hace un mes y medio.
“Yo diría que el techo es $1.400. Hay que tener en cuenta que esto comenzó con la última baja de tasa al 40%. El mercado percibió que esa baja no compensaba el riesgo cuando comenzó el techo estaba entre $1.100 y $1.200, al punto que casi no había diferencia con el dólar tarjeta”, señala Mari. El profesional considera que el anuncio de la puesta en marcha de las nuevas Letras de Regulación Monetaria (LEREMO) “puede ayudar a que los bancos suban la tasa de interés” y con ello amortiguar la tendencia al alza del dólar.
“La tasa de las letras va a ser la de las Lecaps, del 4,25%, y eso puede permitir que los bancos paguen una mejor tasa de los plazo fijo. Si uno mira lo que pasó tras la baja de tasas hubo una retroalimentación de malas expectativas, pero en realidad no tenían fundamento monetario”, consideró Marí.
Jose María Segura, economista en Jefe de PwC Argentina, considera en tanto que “los plazos se aceleraban para la definición de un programa monetario y cambiario”. Segura cree que el anuncio hecho el último día hábil de junio tan solo busca retrasar una definición. Se supone que si el BCRA deja de emitir pasivos remunerados, podría subir la tasa de interés por encima del 2% mensual del crawling peg para así contener el tipo de cambio del mercado. Pero Segura no tiene claro que se pueda lograr. Dice que el Gobierno necesita “credibilidad”.
Mariano Sardans, ceo de la administradora de fondos FDI, consideró que la posibilidad de que el nuevo techo del dólar se ubique en los $1400 “dependerá de la política monetaria, de poder secar la plaza de pesos”. “Si no hay pesos no hay nadie que pueda comprar, y por el contrario, hasta tendrían que vender”, explicó.
En cambio, el consultor Salvador Di Stéfano consideró que en la actual situación “no hay una referencia” para el valor del dólar, porque a partir de las medidas que anunciaron Caputo y Bausili, “va a haber un Banco Central saneado”. “No creo que sea posible determinar un precio de referencia cando hay un Banco Central saneado, superávit fiscal, superávit de balanza y superávit de cuenta corriente”.
Fuente: Iprofesional
Fecha: 3 de julio, 2024
Los mercados están alterados en las últimas ruedas, y los tipos de cambio en suba, al igual que el riesgo país que superó cómodo los 1500 puntos cuando en abril estuvo en algo menos de 1150. Las definiciones de la política económica que quiere implementar el gobierno en su fase 2 no están claras, y esa falta de luz le pone ansiedad al mercado.
En el análisis del Lic Gastón Lentini, “la calma o su falta responde al humor y a las expectativas. Esta no noticia de la semana pasada generó fantasmas del neo macrismo sobre hacer, equivocarse y corregir; lo que en un momento habían superado (esta administración), pero no dar lineamientos sobre el cepo, no le va a salir gratis“, estimó.
Por su parte, Piedad Ortíz, Chief Economist de Wise Capital coincidió con Lentini en que durante la conferencia “se centraron en informar el pase de puts al Tesoro y no dieron mayor claridad sobre la hoja de ruta presentada al FMI para definir la parte monetaria”.
Adicionalmente, Ortíz recalcó que, al desacierto de los anuncios se sumaron otras causas. “Algunos fondos del exterior estaban aconsejando a sus clientes mantener bajas sus posiciones de inversión en Argentina (Barclays), debido a que no visualizaban un amplio manejo de gestión en el Congreso, además de que no se definía un desarme del cepo así como lo había anunciado el último staff report del FMI”, señaló y en esa misma línea agregó que “el mercado tomó nota de esa disparidad de discursos. Los bonos argentinos en dólares retrocedieron desde sus máximos en mayo 18% en dos meses“, aseguró.
Otra de las cuestiones que sorprende es que. mientras se negoció largamente la ley bases, y pese a la falta explícita de apoyo político del gobierno, el mercado estuvo calmo; sin embargo una vez aprobada la ley comenzaron a retroceder los activos argentinos y a escalar el tipo de cambio, lo que los analistas ven como una ley necesaria, pero con gusto a poco.
Por caso, Piedad Ortiz de Wise Capital indicó que ya estaba descontado a partir de la aprobación en el Senado, que la ley de bases sería finalmente aprobada en la cámara baja.
“El mercado esperaba señales más claras por parte del Gobierno en relación a los pasos a seguir de su agenda económica”; dijo.
Y argumentó que, si bien es positivo que esta ley se haya aprobado junto con el paquete fiscal, “es entendible que los inversionistas tomaron nota que estos fondos del RIGI y del blanqueo no llegarían de manera inmediata, y necesitaban anuncios fuertes en relación a la política monetaria para seguir solventando una situación positiva en el mercado”, dijo e indicó que “ahora la situación es de cautela, a la espera de la instrumentación de la ley. Además de que se ha venido observando cómo el BCRA pierde posición de reservas”, indicó la analista de mercados.
Más allá de la aprobación de la Ley Bases, otros indicadores como la baja recaudación vino a empastar la situación. Así lo explicó obviamente esperable por la caída de la economía, pero con una baja en términos reales de varios impuestos y un crecimiento muy grande del impuesto país como contrapartida”, explicó el analista.
En ese sentido expresó que, “si la economía no se recupera como espera el Gobierno, quizás tendrían inconvenientes para lograr el superávit fiscal y eso es lo que genera un poco de incertidumbre, en principio“, argumentó.
Para Sardans, lo mejor en estos momentos es “esperar”. “Me parece que se ven rubros reaccionando debido -justamente- a los reajustes que hay salariales -jubilados y los que trabajan en relación de dependencia-. También los planes sociales tuvieron ajustes y se ven algunos semáforos verdes de reactivación, producto de la recomposición salarial. Y eso viene en juego con la caída de los bonos, la subida del dólar, la caída de las acciones”, puntualizo.
Según su mirada hoy, por ejemplo, está sucediendo todo lo contrario. “Los bonos están subiendo y los dólares cayendo, entonces hay que ver también cómo juega lo monetario a partir del anuncio de la semana pasada de que los pasivos del BCRA irían a ser pasivos del tesoro, o sea, del gobierno”, indicó.
“Pero, como la política monetaria la establece el Banco Central y el gobierno debería pagar ese mayor o menor interés, entonces se vería apretado desde el punto de vista de seguir manteniendo superávit fiscal; lo que quiere decir que seguiría ajustando el gasto. Eso, en principio, sería una situación recesiva para la economía, a menos que reaccione, y que el gobierno pueda recaudar más, que le sobre más dinero y pueda bajar impuestos, que es lo que necesita Argentina para ser competitiva”, argumentó el estratega.
En ese sentido recordó que, “el primer impuesto que tienen que sacar es el impuesto país, que es el que complica las importaciones”, sostuvo.
En relación al BCRA, vale considerar que ultima los detalles de la nueva Letra para migrar la deuda al Tesoro, con lo cual para algunos analistas podría frenar los movimientos volátiles del mercado en los próximos días.
Tal es el caso de Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras quien adelantó a PERFIL “Daría la sensación de que el castigo paró. Habrá que ver la normativa que vaya saliendo al respecto (sobre la nueva Letra). El mercado estará atento, pero, insisto, daría la sensación de que el castigo habría terminado, salvo que haya sorpresas”, admitió.
Por lo pronto, el dólar se desinfla en el mediodía porteño y el informal pierde $30 desde que arrancó la rueda de operaciones y vuelve cerca de los $1400. En tanto, las acciones rebotan casi 4% y los bonos 5%.
Fuente: Perfil
Fecha: 3 de julio, 2024
El mercado cree que la salida de los controles cambiarios se va a producir en algún momento indefinido durante el 2025 pero, uno de los problemas que hay que superar antes, es asegurar el “ancla fiscal” que permita reducir la inflación y contener el valor de dólar. Eso hoy depende casi en exclusiva de los ingresos que genera el Impuesto PAIS, según ven los analistas y operadores del mercado.
El viernes pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, prometió, ante una pregunta de periodistas al anunciar la segunda etapa del plan económico, que “el Impuesto PAÍS lo vamos a bajar, tal como lo dijimos desde el día uno”.
“Va a ser tan pronto como sea implementada la ley Bases y el Tesoro empiece a recibir los ingresos del paquete fiscal. Seguramente sea entre agosto y septiembre”, anticipó Caputo, aunque todo condicionado a la marcha de la recaudación.
El paquete fiscal incluye la restitución del Impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría, que se supone que aportará una recaudación adicional de 0,3% del PBI. No solo se trata del Impuesto a las Ganancias. El paquete incluye una moratoria fiscal y un blanqueo, que también entran en juego en el balance del fiscal. Eso es lo que podría “canjearse” por el Impuesto PAIS.
Hoy resulta inviable sacar el impuesto a la compra de dólares. Ese tributo ha generado tantos recursos a lo largo del 2024, que casi por sí mismo explica el superávit fiscal del año. En principio, no se puede quitar si antes no se empiezan a generar ingresos fiscales por otro lado. De acuerdo con datos oficiales, el Impuesto PAÍS recaudó en lo que va del año $2,813 billones.
Carlos Pérez, director de la Fundación Capital señaló que el tributo “hasta mayo explica el superávit fiscal, pero el Gobierno dice que los van a compensar con el paquete fiscal”.
Hay una diferencia entre lo que esperaba juntar Caputo al inicio de la gestión, y lo que resultó tras las modificaciones que se introdujeron en el Congreso. Según comentó Pérez a Ámbito, el Gobierno suponía que le iba a dejar una recaudación mayor equivalente a 0,65 puntos del PBI pero según indica el último reporte de la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC) sería del 0,45 puntos.
Por otro lado, la alícuota del impuesto bajaría de 17,5% al 7,5% original. En ese sentido, opinó que en el orden de prioridades para acumular reservas, es decir, levantando las restricciones cambiarias, “el impuesto PAIS está último”.
Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de fondos FDI, explicó que “las restricciones cambiarias van a seguir porque de la bomba cortaron solo 3 o 4 cables nada más de los 400 que tenía”. “Está todo amordazado”, señaló Sardans entienden que el cepo se levantará en 2025.
Martín Polo, economista de Cohen Aliados Financieros, también entiende que para el levantamiento de los controles de cambio “no hay fecha”. “Creo que va a ser gradual”, explicó Polo quien indicó que “no hay buenas noticias” respecto de la acumulación de reservas. Polo entiende que eso se debe más que nada a “la normalización de las importaciones” y al “impacto del dólar blend que resta unos u$s1000 millones por mes”.
Incluso, el nuevo anuncio efectuado por Caputo junto a Santiago Bausili en el microcine del Palacio de Hacienda exige duplicar los esfuerzos para sostener el superávit fiscal, en la medida en que los depósitos de los ahorristas del sistema bancario van a estar respaldados en Letras de Regulación Monetaria del Tesoro.
La única señal que mirarán los bancos de ahora en más será la del superávit fiscal. Si ello se pone en riesgo, podrían enfrentar un problema de confianza, y para evitarlo todavía el Impuesto PAIS luce insustituible.
Fuente: Ámbito
Fecha: 27 de junio, 2024
Para los argentinos, se hace cada vez más difícil tener una cuenta en el exterior, al tratarse de disponer fondos en un banco, no en una cuenta de inversión en un broker.
Daniela Wechselblatt, que dirige DW Global Investments, ve un nuevo fenómeno: “Los bancos que hasta hace poco pedían un mínimo de u$s 10.000 pasaron a u$s 25.000 y ahora a u$s 50.000; de lo contrario, cobran u$s 75 por mes de mantenimiento de cuenta”.
Hay una suerte de manual o de reglamento que se debe cumplir para que el argentino sea amablemente invitado a retirarse de la entidad, sinónimo de que le cierran la cuenta. “Debe hacer únicamente transferencias a cuentas que estén a su nombre y que estén justificadas, porque las entidades se están poniendo muy estrictas con transferencias a un tercero que no tengan respaldo. Por eso la clave pasa por ser más prolijo que nunca”.
Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, revela que los argentinos entraron en una lista a quienes los bancos prefieren no abrirles cuenta, ocupando el segundo lugar detrás de los venezolanos en rechazar clientes de ese país.
Sí, en cambio, le abren a latinoamericanos en forma remota, sean de Perú, Brasil o Costa Rica, pero decidieron dejar de atender a los argentinos o cambiarle las condiciones. ¿Por qué? Por un lado, según Sardáns, porque la Argentina es el único caso en el mundo en que se esconde dinero que ya pagó el impuesto a las Ganancias, para evitar pagar el 2,25% anual de impuesto a los Bienes Personales, una alícuota que no existe en ningún otro lugar del mundo en esta magnitud al gravar el stock. “Los bancos de Estados Unidos detectan muchos movimientos de argentinos que no tienen justificación patrimonial ni contable, ni están respaldados por el pago de una factura, de un préstamo o de la compraventa de un inmueble, por ejemplo. Los bancos se cansaron de los movimientos que hacen los argentinos con las cuevas de transferencias de dólares y dejan de atenderlos o los echan. No menos de 15 bancos ya tomaron esa decisión”.
Detalla que muchos con cuentas en blanco, declaradas, tienen la fantasía de que si mandan dólares a la Argentina se los pesifican, cuando lo pueden hacer como repatriación de fondos y se les acredita en su caja de ahorro en dólares,. Los bancos que hasta hace poco pedían un mínimo de u$s 10.000 pasaron a u$s 25.000 y ahora a u$s 50.000.
De lo contrario, cobran u$s 75 por mes de mantenimiento de cuenta, por lo que al año se convierten en u$s900.
Fuente: El Cronista
Fecha: 18 de junio, 2024
Argentina está fuera de los mercados de crédito hace varios años y la situación de su economía a nivel internacional dista de ubicarlo como un país estable. Así lo refleja el riesgo país, que como su nombre lo indica, mide la probabilidad de incumplimiento de las obligaciones financieras de la nación debido a factores que van más allá de los riesgos inherentes a un préstamo, y hoy se sitúa en 1382 puntos.
También el riesgo soberano se define como el sobreprecio que paga un país para financiarse en los mercados, en comparación con otro país.
Y dado que este índice revela que, cuanto mayor es el riesgo, peor calificación recibe el país, se entiende que la Argentina sigue en niveles extremadamente altos, incluso frente a sus vecinos que no superan los 90 puntos como en el caso de Uruguay; los 130 Chile o los 157 Perú.
De todos modos, el mercado enfrenta una semana corta de 2 días hábiles, y dadas las noticias de impacto positivo de las últimas jornadas con la renovación del Swap chino, el desembolso de los 800 millones de dólares del FMI, la inflación de mayo en algo más de 4 puntos y la aprobación de la ley Bases en el Senado, el mercado espera que este riesgo siga descendiendo y retome la senda de los 1200 puntos a la que llegó en abril pasado. De todos modos, aún se mantiene francamente elevado para que el país pueda retornar a los mercados de crédito globales.
Mariano Sardáns, CEO y fundador de la Gerenciadora de Patrimonios FDI, analizó en “El Lunes puede Esperar” por FM Milenium cuál debiera ser un índice “posible” para que el país volviera a los mercados internacionales.
“Debería estar como mínimo en 600 puntos”, indicó, y agregó que, “si Estados Unidos a 10 años paga el 4%, más esos 600 puntos (6%), Argentina debería pagar 10 %, y esa es todavía una tasa altísima”, advirtió. Sin embargo, señaló que, en ese nivel, el país podría volver a los marcados del mundo.
Sardáns se desempeña como gerenciador de patrimonios y mira la economía nacional desde los Estados Unidos, donde tiene clientes interesados en las nuevas políticas, así como inversores de otras partes del mundo, todos “expectantes” frente a los cambios que busca impulsar la actual administración de Javier Milei.
“La economía es confianza y expectativas. Acá, justamente, confianza significa que las reglas del juego van a permanecer, no te las van a cambiar, y después, expectativa en que la economía va a crecer”, puntualizó Sardans como dos cuestiones determinantes para que un inversor vuelva a confiar en el país.
“Cuando subió Milei se esperaba algo que no sucedió, y era la implementación de un famoso plan Bónex, o algo parecido. Sin embargo, el presidente dijo que todos los contratos se respetaban, que todos los acuerdos se respetaban, y no hizo un Bónex, sino un plan que algunos llaman “licuadora” con el que, básicamente, todos permanecieron con su dinero”. En la mirada de Sardans, el gobierno hizo algo que no se esperaba, que sorprendió a muchos.
“Cuando en su primer discurso dijo que todo se iba a pagar, obviamente, que los bonos que eran los más castigados como los cortitos, el famoso AL30 y el GD30, porque se pensaba que volvía a ganar el peronismo y que obviamente no se iban a poder pagar, fueron los que más subieron. Así, pasaron de menos de 20 a 60. Entonces, lo que hoy espera el mercado es que todo lo que esté dentro del periodo de Milei va a ser pagado. El problema es el más allá“, consideró el economista.
En relación a un mayor apetito de los inversores por los activos argentinos, Sardans explicó que “todo el mundo está expectante, mirando, con los ojos abiertos, pero mirando. Los primeros que tienen que mover las fichas son los propios argentinos”, argumentó.
Según señaló, “si realmente todo se regulariza, si Argentina se convierte en un país normal, ya no como Uruguay, sino como Paraguay, como Bolivia, o como Ecuador, obviamente va a haber gigantescas oportunidades y los empresarios, e incluso las empresas más chicas, van a emprender, van a moverse. Porque la gente detecta negocios, detecta oportunidad y empieza a haber confianza, por eso es importante lo de la Ley de Bases” y cómo sigue su tratamiento, indicó el especialista en mercados. .
Entre otras cuestiones, Sardans se tomó el tiempo para explicar también el impacto que tiene la tasa de interés de los EEUU en las economías emergentes.
“Cuando se trata de inversiones en dólares, el bono de referencia en el mundo es el de los Estados Unidos a 10 años. Por caso, Brasil generalmente paga 200 puntos básicos más sobre esa tasa, es decir un 2% adicional. En este momento, el bono de Estados Unidos a 10 años paga 4.20%. Si Brasil paga 2 puntos más, se financia a 6.20%”, señaló.
Ahora bien, en el caso de que Estados Unidos baje las tasas y pase a pagar 3%, implica que Brasil pasaría de pagar 6.20 a 5% y ahí está la importancia de las tasas de interés de Estados Unidos.
Fuente: Perfil