Una de las claves, es que no hay una cartera ideal para todos como tampoco hay 10 posibles para todos los inversores, explicó el gerente de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns.
“El modelo para masificar y estandarizar la atención que aún proponen muchos bancos y brokers en América Latina, de obligar a los inversores a elegir entre una cartera conservadora, moderada y agresiva, ya es considerado mala praxis en Europa y Estados Unidos. Cada inversor se merece su propia cartera y esta debe ajustarse a sus particularidades y necesidades”, afirmó Sardáns.








