Fecha: 30 de junio, 2019
En estos días se está cobrando el medio aguinaldo. Algunos lo destinarán a cancelar deudas o a comprar algún producto necesario en el hogar.
A la persona afortunada que le quedó algún puchito sin gastar ¿en qué le conviene invertir para sacarle el máximo jugo y ganarle a la inflación en un escenario de calma cambiaría pero también de incertidumbre electoral? La disyuntiva es ¿apostar al dólar que el viernes cerró en $ 43,70 -en junio bajó 5,2%- o ir al plazo fijo en pesos que, según el banco, por una colocación de hasta $ 100 mil a 30 días ofrece tasas de entre 40% y 55% anual?
Para orientar en este dilema a quienes no tienen tanto conocimiento financiero, PERFIL consultó a algunos asesores de inversión: Daniel Vicien, director comercial de Fondos Comunes de Inversión (FCI) de Balanz Capital; a Portfolio Personal Inversiones (PPI); a Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI; y Norberto Sosa, de Invertir en Bolsa.
Vicien y Sardáns coincidieron en que la persona que vaya a requerir el dinero del aguinaldo en el corto plazo -de acá a dos meses- para algún gasto en pesos no debería dolarizarse por la diferencia de valor que cobran los bancos al momento de comprar y vender el billete verde, que es del 5%. “Con un dólar que se prevé estará planchado o se moverá poco hasta las PASO (11 de agosto), no sería una buena inversión porque le va a comer lo que pudiera haber subido el billete en ese lapso”, explicó Vicien, y aconsejó en ese caso “aprovechar las altas tasas en pesos”. El analista recomendó dolarizar “si hay una porción del aguinaldo que no gastará en lo inmediato”.
Sardáns acordó con ese consejo: “Hoy aconsejaría colocar en pesos porque la tasa supera la inflación” y opinó que “uno debería ir al dólar si quiere ahorrar a más largo plazo, mantenerla por lo menos un año”. Pesos. Además del plazo fijo, los asesores sugieren para el ahorrista de perfil conservador ir a otros instrumentos, como los FCI, conocidos como money market que ofrecen liquidez inmediata. “En un escenario de incertidumbre electoral donde no se sabe cuánto puede durar la paz cambiaría, priorizaría la liquidez y poder salir si es necesario, en cambio, en un plazo fijo no te podés mover durante 30 días”, señaló Vicien. “Si el cliente se asusta por alguna razón, puede rescatar su dinero en el día o en 24 h”, coincidió Sosa. En PPI destacaron que “la ventaja es que aseguran una renta superior a una caja de ahorro, y en ocasiones a la de un plazo fijo, en el último mes rindieron en torno a 4%, con una tasa anualizada de referencia de entre 59-61%”. Estos FCI devengan tasa diariamente. Hay que tener en cuenta que es necesario abrir una cuenta comitente, por lo que los bancos o administradoras cobran una comisión.
Las letras capitalizables (Lecaps) que licita el Tesoro nacional a distintos plazos son una alternativa. En la última semana se licitaron dos: una a 77 días a 58,5% anual, y otra a 399 días a 61,03%. Sardáns y en PPI incluyeron además en el menú a las Lecer, letras que ajustan el capital según el CER (ofrecen una cobertura ante la evolución de la inflación minorista) más una sobretasa que se determina en la licitación. Dólares. En el caso de buscar dolarizarse, más allá de comprar el billete y dejarlo en una caja de ahorro que da muy poca rentabilidad o guardado en el colchón, otra opción es la Letra del Tesoro emitida en esa moneda con una TNA de entre 3% y 4,5% para las que amortizan antes de diciembre, y superior a 7% para los dos vencimientos que cruzan ese mes, la más larga emitida a la fecha es a fines de enero. Hay un cronograma de licitaciones.
Fecha: 27 de junio, 2019
El pasado 5 de junio, la Securities and Exchange Commission (“SEC”) anunció nuevas e interesantes medidas para incrementar la protección al inversor.
Se busca que éste tenga la oportunidad de elegir la clase de profesional con el que desea trabajar, qué servicios recibirá y cómo pagará los mismos.
Además, la SEC busca un aumento en la calidad y transparencia de las relaciones del inversor frente a brokers y asesores financieros, requiriéndose a éstos brindar información expresa para ayudar a sus clientes a entender y comparar los servicios que se les ofrecen. Así, el inversor podrá tomar una decisión informada respecto del profesional y servicios que desea contratar.
En especial, se fortalece la protección al inversor al momento en que un broker le da una “recomendación” (reservando el término “consejo” si es un asesor).
Para los brokers, establece un nuevo estándar de conducta, yendo más allá de la norma tradicional de que la recomendación sea “adecuada”. Se exige ahora que documenten cómo están actuando en el mejor interés del cliente, fundamentalmente mediante la divulgación y minimización de los conflictos de interés. Históricamente, la enorme mayoría de los brokers “contaminan” su recomendación al teñirla con su propio interés (ejemplo: comisiones por recomendar determinada inversión por sobre otra, precios sucios o generación de costos transaccionales excesivos al “rotar” -comprar y vender- innecesariamente la cartera del cliente).
También debe el broker actuar con diligencia, cuidado e idoneidad al efectuar una recomendación a su cliente. Se debe ponderar el riesgo, potencial retorno, costos y adecuación de la recomendación con respecto al perfil del inversor.
No pueden ofrecer un menú “restringido” ni limitarse a ofrecer productos propios (“enlatados”). Deben eliminar las competencias internas de ventas, cuotas mínimas, bonos y todo otro tipo de compensación por la venta de un título valor determinado.
Ayer un CLIENTE PYME descontó en la Bolsa un Cheque de Pago Diferido “avalado” por una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) a una tasa de sólo el 30% anual, aprovechando una ventana de oportunidad que se generó en el mercado gracias a la demanda de estos instrumentos por parte de compañías de seguros.
Adicionalmente se abrió otra oportunidad de financiarse en la Bolsa descontando pagarés en dólares a tasas del 1,63% anual para el tramo de 180-365 días. En FDI recomendamos a esta empresa y a otros clientes pymes que utilicen esta financiación para cancelar deuda comercial de corto plazo en dólares, negociando descuentos de los proveedores por el pago anticipado de la deuda.
Las empresas pueden aprovechar estas alternativas de financiación a costos muy bajos porque han conseguido y tienen líneas de crédito o avales activos en SGRs, cosa que no es difícil conseguir.
Una linda historia de éxito con clientes pymes que ya entienden que la clave es eficientizar las finanzas y los impuestos.
Abrazo,
Mariano Sardáns
CEO de FDI.
Gerenciadora de Patrimonios
EE.UU. aumenta aún más la protección al inversor
El pasado 5 de junio, la Comisión Nacional de Valores de los EE.UU., la Securities and Exchange Commission (“SEC”), anunció nuevas e interesantes medidas para incrementar la protección al inversor, sea que esté recibiendo los servicios de un broker tradicional o de un Asesor Financiero o Registered Investment Advisor (“RIA”), como lo es FDI. Se busca que el inversor tenga la oportunidad de elegir la clase de profesional con el que desea trabajar, qué servicios recibirá y cómo pagará los mismos.
Además, la SEC busca un aumento en la calidad y transparencia de las relaciones del inversor frente a brokers y asesores financieros (RIAs), requiriéndose a éstos brindar información expresa para ayudar a sus clientes a entender y comparar los servicios que se les ofrecen. Así, el inversor podrá tomar una decisión informada respecto del profesional y servicios que desea contratar.
En especial, se fortalece la protección al inversor al momento en que un broker le da una “recomendación”, reservando el término “consejo” sólo si es un RIA.
Para los brokers, establece un nuevo estándar de conducta, yendo más allá de la norma tradicional de que la recomendación sea “adecuada”. Se exige ahora que documenten cómo están actuando en el mejor interés del cliente, fundamentalmente mediante la divulgación y minimización de los conflictos de interés. Históricamente, la enorme mayoría de los brokers “contaminan” su recomendación al teñirla con su propio interés (ejemplo: comisiones por recomendar determinada inversión por sobre otra, operar con precios “sucios/manipulados” y/o generación de costos transaccionales excesivos al “rotar” -comprar y vender- innecesariamente la cartera del cliente).
También debe el broker actuar con diligencia, cuidado e idoneidad al efectuar una recomendación a su cliente. Se debe ponderar el riesgo, potencial retorno, costos y adecuación de la recomendación con respecto al perfil del inversor.
No pueden ofrecer un menú “restringido” ni limitarse a ofrecer productos propios (“enlatados”). Deben eliminar las competencias internas de ventas, cuotas mínimas, bonos y todo otro tipo de compensación por la venta de un título valor determinado.
Tanto para los brokers como para los RIAs, la SEC les va a exigir que entreguen a cada cliente un resumen en el que se detallen los servicios, honorarios, costos, conflictos de interés, estándares legales de conducta y se declare si la firma o sus miembros tienen alguna sanción en su historial. Este resumen debe entregarse al inicio de la relación con el cliente y cada vez que exista un cambio en los servicios o la forma de proveerlos.
Para los RIAs, la SEC refuerza el deber fiduciario hacia sus clientes. O sea, asesorando y administrando los activos a partir de un conocimiento pleno de la situación patrimonial, financiera e impositiva del cliente.
En suma, este endurecimiento regulatorio tiene un único beneficiado: el inversor. A mayor transparencia, menores serán los costos ocultos y las transacciones que favorecen más al que recomienda o asesora que al que pone su dinero en juego.
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Mariano Sardáns
CEO de FDI.
Gerenciadora de Patrimonios
FDI está inscripta en los EE.UU. como Registered Investment Advisor (RIA), en Argentina como Agente Asesor Global de Inversiones (AAGI) y en Uruguay como Asesor de Inversiones.
Fecha: 19 de junio, 2019
Un nuevo retroceso en el precio del dólar, junto con otra baja del riesgo país y de la tasa de interés interna, confirmó ayer la recuperación de la plaza financiera local. Se trata del proceso que se inició con las definiciones vinculadas a las candidaturas de cara a las elecciones presidenciales, que, a juicio del mercado, devolvieron al oficialismo capacidad de dar pelea, pero que encontró, especialmente ayer, empuje extra en el mejor clima global de negocios.
El billete volvió a perforar los $45 para la venta al público, tras caer 56 centavos respecto de su cierre del viernes. Quedó ofrecido a un promedio de $44,71, con lo que regresa al rango de precios que había mostrado hace una semana, y confirma una caída del 2,4% en el mes. Esa baja orilla el 3% en la cotización mayorista, que cerró a $43,48, es decir, “a niveles de dos meses atrás”, reseñó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.
A su vez, la tasa de interés interna, fijada por la que el Banco Central (BCRA) les paga a los bancos por comprarle a diario letras de liquidez (Leliq), cayó 56 puntos (de 66,66 a 66,10% nominal anual), con lo que quedó en su menor nivel en tres meses y acumula una baja de 8 puntos desde inicios de mayo, cuando llegó a superar 74% anual.
El nivel de riesgo país, en tanto, bajó otro 2,7% para ubicarse ahora en 837 puntos (lejos de los 1014 puntos intradiarios que marcó a inicio de mes), ayudado por otra mejora del 1% promedio en la valuación de los bonos de la deuda argentina más operados en el exterior. De este modo ya se retrotrae 15% solo en lo que va de junio y vuelve a niveles de mediados de abril.
Los analistas explican que las sostenidas mejoras derivan del “doble empuje” que pasó a tener el mercado, al complementarse el cambio de expectativas locales con mejores condiciones para las apuestas globales al riesgo, lo que consolida su recuperación.
Por caso, la baja local del dólar se vio facilitada por una marcada retracción de la demanda, pero también por las condiciones favorables a una revalorización general de las monedas emergentes -a la que se acopló el peso-, que se intensificaron ayer al ser cada vez más intensas las especulaciones sobre un posible recorte de tasas en Estados Unidos, que podría comenzar a aplicar desde hoy la Reserva Federal (su Banco Central).
A la merma del riesgo país ayudó también la caída del rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años -que se toma como parámetro para esa medición-, al quedar a 2,056% tras haber tocado un piso en 2,016%, su mínimo desde septiembre de 2017.
“Esto deviene de un mundo que pasó de un escenario de ”guerra de monedas” a otra de ”tasas”, cuya consecuencia es la debilitación de las monedas relacionadas”, explicó Mariano Sardáns, de la administradora de patrimonios FDI, en una alerta enviado a sus clientes.
Para el director de Invertir en Bolsa (IEB), Norberto Sosa, al cambio de humor derivado del “efecto Pichetto”, ayer se agregaron otros factores. “Hay un clima global que volvió a ser constructivo porque las grandes economías mostraron que están dispuestas a instrumentar medidas expansivas y eso hace crecer la probabilidad de baja de tasas al 87% ya durante julio. A eso se sumó el anticipo de Donald Trump sobre un posible arreglo con China en el próximo G-20 en Osaka. Y en lo local, ayudó a tranquilizar más la definición de Massa, que al encabezar la boleta de Diputados en la provincia de Buenos Aires, elimina el riesgo de que CFK se baje de la fórmula presidencial. Ese combo da base a estos precios de mercado”, considera.
Santiago López Alfaro, de Delphos Investment, cree que las mejoras de ayer tuvieron “50% de componente local y 50% de componente externo. Los inversores están viendo que las posibilidades de Macri volvieron al escenario de ballottage tras las caídas que se vieron durante marzo y abril, cuando se creía que perdía en primera vuelta. Con la inclusión de Pichetto, el mercado lo ve en la pelea nuevamente y se sabe que un dólar fuera de escena le aporta mucho”, señaló.
Ya no es una guerra de divisas, sino una guerra de tasas de interés.
¿Te acordás de la Guerra de Divisas de hace unos años? Bueno, ahora se transformó en una “guerra de tasas de interés”. Por supuesto, la consecuencia es una debilidad inmediata de la/s moneda/s relacionadas.
Esta semana Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo anunció mayores estímulos para reactivar la economía del bloque.
Inmediatamente la tasa de interés del bono a 10 años de Francia cayó al 0% (¡CERO por ciento!) por primera vez. Lo mismo sucedió con la tasa del bono de Suecia, y el de Austria. Recordemos que las tasas de interés de bonos de países como Alemania y Japón pagan TASA NEGATIVA, o sea hay que pagarle tasa al país (y a varios bancos) para tener el privilegio de ahorrar. Y además, hablamos de tasas de interés que no llegan a cubrir la inflación en estas monedas.
La consecuencia inmediata es que el euro se devaluó contra el dólar. Y obvio, Donald Trump salió a gritar porque él quería que sea la FED (el banco central de EEUU) la que primera bajara la tasa de interés. Lo primerearon!!!.
Ahora vamos a lo terrenal. ¿En qué te cambia la vida a vos? Y, si sos de los muchos que viven de sus ahorros, ahora se te va a complicar un poco la cosa. Cada día vas a tener que vender más dólares o euros para comprar lo mismo. Obvio, salvo que reveas tu cartera de inversiones. Y esto le cabe a todo aquel que tiene bonos o acciones, independientemente del país donde viva.
Hablamos del tema cuando vos quieras. Mirá el artículo: https://reut.rs/2wWBLK7
Abrazo,
Solicitá asesoramiento en finanzas desde acá
Mariano Sardáns
CEO de FDI.
Gerenciadora de Patrimonios
Fecha: 18 de junio, 2019
El típico ahorrista argentino suele comprar dólares cuando sube en lugar de hacerlo cuando baja, pero la pregunta es si hoy es un buen momento para hacerlo.
“Ahora el dólar no puede atrasarse mucho. Durante mayo prácticamente no varió y la inflación fue 3,1%, lo que signica que se apreció en términos reales cerca de 3%. Por eso considero que la velocidad crucero del dólar debería ser similar a la inflación, digamos 2,5% mensual”, señaló Miguel Zielonka, de Econviews.
El tema, a su juicio, es que el mar no siempre está calmo y el dólar acelera o desacelera (respecto de la velocidad crucero) en función de los mercados globales y de la política local.
Ignacio Abuchdid, presidente de InvertirEnBolsa, indicó que el peso argentino se está comportando con una correlación cercana a 1 respecto delresto de las monedas de los países emergentes, patrón que se empezó a observar a partir de que el BCRA anunció libre intervención en el mercado de cambios: “La diferencia entre Argentina y el resto de las economías emergentes es su tasa de interés. Mientras que la primera está en torno al 65% el resto oscila alrededor de 5% y 7%”. Desde su óptica, si Argentina no hace en el corto plazo una reducción sustancial de la tasa es esperable que el peso continúe el incipiente proceso de apreciación que se empezó a manifestar en las últimas ruedas.
“Mi sensación es que hasta octubre tendremos un peso fortaleciéndose de seguir esta tendencia de mejora en imagen y encuestas para el ocialismo”, completa Abuchdid.
Alejandro Henke, director de Procio Investment, agrega que los futuros de dólar cayeron $ 7 desde sus máximos y desde que el FMI le permitió al BCRA intervenir con mayor cantidad de reservas hay una especie de seguro de cambio, al saber que el billete no se va a ir muy para arriba, aunque siempre sujetos a movimientos de Estados Unidos. “No lo veo dispararse, y en la medida en que se consolide la probabilidad de que el actual gobierno sea reelecto, el billete y el riesgo país van a bajar, aunque puede subir por un mal resultado en las PASO, ya que si la fórmula de los Fernández se impone por 3, 4 o 5 puntos dejará cierta incertidumbre por cómo se desarrollará todo en las elecciones de octubre”, alertó Henke.
De todos modos, a su criterio, es un buen momento para comprar dólares si alguien quiere estar tranquilo, aunque resalta que “el que compra para especular quizás lo pueda buscar un poco más abajo todavía”.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, remarcó que al mirar el tipo de cambio multilateral sigue estando alto: “Ahora, con la estabilidad política, lo más probable es que el dólar va a crecer mucho menos que la inflación, e incluso va a crecer mucho menos que la tasa de interés que hoy se consigue en títulos por CER, que pagan más de 20 puntos por arriba de la inflación, o plazos fijos que rinden 55%. Como el dólar se empieza a desinflar, no es momento de comprar billetes, es mejor colocar a tasa de interés, que le va a ganar al dólar, como viene sucediendo últimamente”.
A Augusto Quiñones, de First Capital Group, le parece un buen momento para comprar, la estabilización de los fundamentals producida porla baja de la incertidumbre política, y la política de sesgo intervencionista del BCRA le dio un respiro grande al dolar: “Como viene la mano en la Argentina, estas ventanas que se abren no suelen durar mucho, por lo que es una oportunidad para los que buscan cobertura de riesgo de tipo de cambio”.
Fecha: 18 de junio, 2019
Estiman que estos días habrá mucho volumen operado en el mercado de cambios, de la mano de aguinaldos más pagos de deuda Los inversores del exterior tienen al menos el equivalente a u$s 170 millones a dolarizar del bono dual, que vence el viernes. “Estamos ante una semana que viene con mucho volumen a operarse en el mercado de cambio. Ese volumen por suerte contará con exportadores que vienen liquidando sólo la mitad de lo que el campo liquida, pero aún así hay riesgos. Recomendamos comenzar a bajar exposición en pesos y armar algo en dólares hasta la primera semana de julio. El aguinaldo y los pagos de la deuda en pesos puede volver a ubicarnos por encima de $ 45, pero mucho más no”, estima Mauro Mazza, de Bull Market Brokers.
Fausto Spotorno coincide en que puede generar alguna volatilidad los días del vencimiento, porque para un día resulta una cifra importante para el mercado de cambios, “pero de ninguna manera representa una amenaza”.
Fue muy grande la colocación de TJ20 (Bonos del Tesoro en pesos a tasa de política monetaria que vence el año que viene) y Lelink de la semana pasada y entraron peces grandes como Pimco, que limpiaron mucho el horizonte que debía resolver el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. “El tema que esto se pateó, no se resolvió. Es jugarse a todo o nada por la reelección. No quisiera estar en los pantalones de un kirchnerista de ganar y tener que darle salida a esta gente”, comenta un mesadinerista.
En las mesas reconocen que el equipo económico manejó muy bien esta bola de nieve que tenía: “Hay riesgos pero está contenido. Una vez superado esto, la mano aflojará. El volumen se concentrará mañana, el viernes y el lunes que viene, ya que liquida este viernes el bono dual, pero se puede operar a T+3 desde hoy”.
De todos modos, desde Consultatio remarcan que la volatilidad del tipo de cambio sigue en niveles muy bajos: “Detrás de este fenómeno el principal factor explicativo, a nuestro entender, es el nuevo esquema cambiario que permite mayor poder de intervención de parte del BCRA, que se refuerza a medida que el tiempo transcurre y la autoridad monetaria no interviene. Pero también vemos otro factor: de la mano de la caída de la inflación esperada, la política monetaria se está volviendo más contractiva”.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, agregó que al mirar el tipo de cambio multilateral sigue estando alto: “Ahora, con la estabilidad política, lo más probable es que el dólar va a crecer mucho menos que la inflación, e incluso va a crecer mucho menos que la tasa de interés que hoy se consigue en títulos por CER, que pagan más de 20 puntos por arriba de la inflación, o plazos fijos que rinden 55%. Como el dólar se empieza a desinflar, no es momento de comprar billetes, es mejor colocar a tasa de interés, que le va a ganar al dólar, como viene sucediendo últimamente”.
Acabo de explicarle a un cliente a quien le gerenciamos sus inversiones personales y que es dueño de una PyME, por qué financiarse con dinero propio es carísimo, especialmente en Argentina.
Le digo: “hoy tus pesos personales los podrías colocar en una LECAP –letra en pesos del gobierno nacional- que te paga una tasa del 55% anual. Ésta debiese ser la tasa MÍNIMA a la cual debieras prestarle a tu empresa”.
“La inversión en LECAP está alcanzada por el impuesto a la renta financiera, con una alícuota de sólo el 5%. Si en cambio le prestas a tu empresa, por los intereses que ésta te pague vas a pagar el 35% de ganancias”. O sea:
Rentabilidad después de impuestos (para el accionista):
LECAP: 55% – 2,75% = 52,25% <<<<<<<< MUCHO MÁS CONVENIENTE
Préstamo a la empresa: 55% – 19,25% = 35,75%
Por otro lado, le comento: “hoy las PyME, como la tuya, pueden financiarse a tasas del 50% anual –costos incluidos-, lo cual representa una tasa menor a la cual te conviene prestarle vos”. O sea:
Costo financiero (para la empresa):
Préstamo del accionista: 55%
Préstamos pymes (varios): promedio 50% <<<<<<<< MUCHO MÁS CONVENIENTE
Los números son claros. Ambos, accionista y empresa, tienen que hacer lo que más le conviene a cada uno. Al accionista, colocar su dinero personal a la MAYOR tasa DESPUÉS DE IMPUESTOS disponible. A la empresa, tomar dinero a la MENOR TASA disponible, costos incluidos.
El cliente mira los números y me dice: “años vanagloriándome con que la empresa no tenía deudas y nos manejábamos con capital propio. Ahora me siento un tarado por haber dejado de ganar mucho dinero durante todos estos años”.
Cuando entender de finanzas e impuestos hacen la diferencia.
Espero te sirva.
Mariano Sardáns
CEO de FDI.
Gerenciadora de Patrimonios
Fecha: 7 de junio, 2019
La caida de la tasa americana fue la mas grande en la era Trump. Es un buen dato para emergentes aunque el beneficio para Argentina resulta limitado. La coyuntura politica condiciona a la evolución de los bonos. Las mayores tensiones de la guerra comercial hicieron que los inversores profundizasen su estrategia de cobertura durante mayo y busquen refugiarse en activos más seguros, principalmente en los bonos del tesoro americano. De esta manera, la tasa del bono americano a 10 años registró en mayo su mayor baja mensual en tres años. Los riesgos de una desaceleración económica y de una recesión, comienzan a condicionar a la Fed a tener que bajar la tasa de interés. En ese sentido, analistas del mercado esperan a que la Reserva Federal mantenga o bien baje la tasa de interés en lo que resta de 2019 y comienzo de 2020. Esto de alguna manera es una buena noticia para los mercados emergentes.
La tasa americana bajó en mayo un 12,4% (o 45 puntos básicos), cerrando mayo en 2,12%. De esta manera profundizó la baja iniciada en septiembre y marcó su mayor retroceso desde en tres años, y por ende, en toda la era Trump (desde junio de 2016). Para analistas del mercado, los inversores buscan refugiarse en activos seguros como el bono del tesoro, lo que lleva a la tasa a la baja. Además de ello, el mercado se anticipa a los próximos movimientos de la Fed.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, gerenciadora de Patrimonios quien entiende que la baja de tasas responde más bien a un anticipo por parte del mercado a un próximo movimiento de la Fed en cuanto a su tasa de referencia.
“ La guerra comercial sacude a los mercados y la 10Y se toma como un refugio. Por ello los inversores se posicionan en bonos del tesoro y baja la tasa. De todos modos, veo más relación a que el movimiento en el mercado se da por una previsión de que se espera una recesion para finales de este año y principios del que viene. Al ser una recesión o enfriamiento de la economía, se empuja a la Fed a que tenga que bajar la tasa ”, comentó.
Un diagnostico similar hace Adrián Yarde Buller, economista jefe de Grupo SBS coincidió con Sardans al remarcar que las tensiones comerciales hacen que los bonos acudan al bono del tesoro americano como refugio.
“Las últimas semanas se vieron una notable escalada de las tensiones comerciales entre
Estados Unidos y China, a la vez que se conocieron algunos datos decepcionantes en relación al escenario de crecimiento global. Esto elevó la demanda de activos de refugio y los datos de actividad alimentaron las expectativas de que la Fed deba recortar tasas en breve, ambos derivando en un fortalecimiento del dólar y menores tasas de interés en Estados Unidos”, dijo Yarde Buller.
El impacto en Argentina
Los activos argentinos estuvieron operando de manera aislada a la volatilidad global ya que tanto las acciones como el tipo de cambio tuveron un buen desempeño en las últimas semanas, las cuales coincidieron con un contexto internacional complicado. Mirando hacia adelante, si bien la baja de tasas de EEUU es positivo, los analistas del mercado ven un efecto limitado sobre la deuda local.
El economista de Grupo SBS dijo que los spreads de los bonos emergentes sintieron el impacto de estos cambios, aunque por ahora vienen resistiendo mucho mejor que en los episodios comparables del año pasado.
“ En el caso de la deuda argentina, destacamos que este deterioro de las condiciones externas debiera agregar algo de presión, aunque seguimos considerando que el desempeño del crédito soberano estará mucho más ligado a lo que suceda con el escenario político y las perspectivas de sostenibilidad fiscal ”, comentó.
Francisco Mattig, analista de estrategia de Consultatio Investments sostuvo que no se puede negar que es bueno para Argentina, no solo la baja de tasas, sino que Powell (el presidente de la Fed) haya mostrado apertura respecto de una potencial baja de tasas. De todos modos, pese a tal buen dato, ve un cierto potencial limitado.
“ Hay que reconocer que, así como estuvimos aislados de la baja en mayo, probablemente el upside esté restringido por los factores idiosincráticos locales, que son clave hoy por hoy. De todos modos, creo que el Gobierno festeja el nuevo escenario ya que es mejor entrar en la etapa de elecciones con tasas más bajas en el mundo que lo contrario. Pero el upside está limitado a lo que pase en el plano político acá”, comentó.