News & Press

Follow our blog and stay up to date.

Cuando pagás impuestos por distraído

Cuando la empresa paga impuestos sólo porque subió el dólar

Situación: empresa familiar que cerró balance el 31 de julio. El contador les calcula una ganancia durante el año fiscal de $23.540.XXX, o sea que el impuesto a pagar pasa a ser de casi $8.250.000.-

Lo interesante es que más del 65% de la “pseudo-ganancia” provino de la “revalorización de cartera –medida en pesos- por ganancias acumuladas y no distribuidas” de años previos, que estaban en cuentas en dólares.

O sea que la empresa va a pagar impuestos simplemente porque los dólares -que los accionistas no retiraron de la empresa- pasaron de valer $17,60, al cierre del 31/07/17, a $27,45, al cierre del 31/07/18. Ni siquiera los vendieron, simplemente se han revalorizado. Las empresas pagan impuesto a las ganancias por esa revalorización, no así las personas físicas, que están exentas en ese rubro.

>>>Por eso, si estos dólares se hubiesen distribuido a los accionistas, se hubieran ahorrado casi 6 millones de pesos en impuestos. Todo por no tener una estrategia y una planificación.<<<

Nuestra solución: acabamos de establecerles una política de distribución de dividendos para que no vuelva a sucederles.

Mariano Sardáns

CEO de FDI
Gerenciadora de Patrimonios

Conocé nuestro servicio de finanzas corporativas, ingresando acá

LA NACIÓN: Vuelven a subir los bonos y el riesgo país cae por debajo de 650 puntos

Fecha: 18 de septiembre, 2018

LA NACIÓN: Vuelven a subir los bonos y el riesgo país cae por debajo de 650 puntos

Comentarios de: Mariano Sardáns 

En el inicio de la semana, los bonos argentinos continuaron ayer su recuperación, con subas de hasta 4% en la jornada, acompañados por una baja en el riesgo país, que cayó a los 645 puntos, luego tocar niveles superiores a 740 puntos a mediados de agosto. El dólar, en tanto, tuvo una baja: el minorista cayó 10 centavos por primera vez en seis ruedas.La cotización de los bonos soberanos argentinos en dólares mejora luego de haber tocado valores mínimos a fines de agosto, en paralelo a la corrida cambiaria y la incertidumbre que se expandió sobre el mercado financiero. En el mes, el Bonar 2024 acumula una suba del 11,6%, al igual que el Bonar 2019 (trepa un 26%) o el Bonar 2025 (15,5%).

Las mejores perspectivas también se plasmaron en la cotización de los títulos de plazo más largo, como el Bonar 2037, que ayer subió más del 3% y registra en el último mes una escalada del 20,3%, o el bono a cien años (vence en 2117), que ganó un 15,7% en el período.

Según Diego Martínez Burzaco, jefe de Estrategia de MB Inversiones, la suba en el precio de los bonos y el acortamiento de las tasas internas de retorno se deben a que los fondos institucionales ya se están adelantando a la corrección de estos activos. “Esta mejora en los bonos comenzó en Wall Street la semana pasada y permitió comprimir mucho las tasas de interés. Al menos vemos una señal de punto de inflexión que nos viene bien para un respiro financiero de corto plazo”, aclara.

Un año de vaivenes

“Los bonos argentinos tuvieron picos en enero y mínimos en agosto”, apunta Sabrina Corujo, de Portfolio Personal. “En una primera etapa afectaron la suba de la tasa de interés en los Estados Unidos y el cambio de metas de inflación del 28-D [el 28 de diciembre de 2017]. Después se sumaron el efecto negativo de la sequía, la devaluación y las dudas que se iniciaron en mayo, hasta que se fue al FMI. Esas idas y venidas motivaron otra baja en junio, y después hubo mínimos de precio en agosto con la última corrida y la segunda negociación con el Fondo”, agrega.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

En ese vaivén de la cotización se disparó el rendimiento de los bonos a fin de agosto. De cifras de entre el 4% y el 6% en enero (TIR del 4,3% para el Bonar 2024 o del 6,5% para el Bonar 2037, según datos de Portfolio Personal), los títulos argentinos se desplomaron y pasaron a rendir más del 11% al último día de agosto.

“Fue exagerado el castigo que tuvieron los activos locales. Todos [los emergentes] tuvieron un salto en los CDS credit default swaps como medida de riesgo, pero no tanto como nosotros, y esa divergencia muestra que la debilidad argentina es principalmente por cuestiones propias”, planteó Corujo.

“Hubo muchas dudas sobre la viabilidad del programa financiero. Ahora que se mostraron números y parece estar más asegurado el adelanto de fondos del FMI, vemos la recuperación”, agregó la especialista, quien de todas maneras proyecta que la suba alcanzará los valores de junio.

Durante los mínimos de agosto, el desorden de los bonos argentinos fue tal que las tasas internas de retorno de los cortos se igualaron a los largos, asegura Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios. “Eso sucedió porque el miedo al default era hacia un año, es decir, un problema de corto plazo”, apunta.

Comienza el repunte

El escenario comenzó a cambiar la semana pasada. Los analistas dicen que fue por una combinación de factores: el mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, favorable hacia la Argentina; los avances en las negociaciones de la modificación del acuerdo con el FMI y la fluidez con la que el Gobierno está comenzando el debate por el presupuesto 2019.

“Con este panorama de reducción de tasa interna de retorno, se ve que los inversores están volviendo y se están llevando los bonos más riesgosos: los más largos”, anticipa Diego Falcone, head portfolio manager de Cohen.

Pero advierte que todavía no se puede cantar victoria: hará falta que bonos como el AO20 (Bonar 2020) y el AY24 (Bonar 2024) estén por debajo del 8% para que se pueda hablar de un panorama más ideal.

Falcone apunta que el contexto interno los avances con el FMI y el presupuesto 2019 pudieron contra un escenario externo que no fue el más favorable para los emergentes, con un recrudecimiento de la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

Con foco en el futuro, Sardáns añade que el posible aumento de 0,25% a 1% del impuesto sobre los bienes personales sobre activos en el exterior hará que muchos argentinos se vayan de bonos extranjeros y entren a los locales, por lo que, en caso de que el cambio en la alícuota suceda, podría verse aún más recuperación.

pdf_icon Descarga la nota  

 

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

Comentarios de: Mariano Sardáns

IPROFESIONAL: El precio del dólar sube y acelera la salida de plazos fijos de los bancos

Fecha: 17 de septiembre, 2018

IPROFESIONAL: El precio del dólar sube y acelera la salida de plazos fijos de los bancos

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Entre los muchos fantasmas que volvieron a sobrevolar la City en los últimos días, hay uno que, a pesar de no haber hecho tanto ruido, generó las mayores preocupaciones: la aceleración de los retiros de depósitos bancarios.

Los datos del Banco Central son claros: entre el 30 de agosto y el pasado 10 de septiembre, las colocaciones en dólares del sector privado cayeron casi 1.500 millones de dólares.

Si bien no es el primer episodio de estas características que se verifica a lo largo del actual Gobierno, lo cierto es que el de mayor profundidad y velocidad: en apenas ocho días hábiles se perdió el 5% del total, a un ritmo diario de casi u$s190 millones.

foto 1

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

En relación al total del sistema, son montos relativamente pequeños. Sin embargo, lo que preocupa a los analistas es el cambio de tendencia.

Temen que haya un agravamiento cualitativo de la crisis, y que lo que hasta ahora fue sólo una corrida cambiaria pase a ser también una corrida bancaria.

¿Por qué es preocupante? Porque si tanto empresas como particulares deciden huir de los bancos, se reduce la liquidez y las entidades quedan atadas de pies y manos para dar financiamiento, justo en momentos en los que más se necesita.

Según Santiago Palma Cané, director de Fimades, “hasta fines del mes de agosto la crisis cambiaria no se había trasladado al sector bancario el cual, vale recalcar, muestra a la fecha buenos índices de solvencia y liquidez”.

“Sin embargo, en los últimos días, se produjo un retiro de depósitos del sector del orden del 4,5% del total registrado en agosto”, completa.

Los motivos son de público conocimiento y se basan fundamentalmente en el temor que se instaló entre los ahorristas ante las versiones (que ya comenzaron a difundirse en redes sociales) que hacen refieren a la imposibilidad de algunos bancos de devolver los plazos fijos en tiempo y forma o, incluso, sobre la eventual instauración de restricciones.

El 31 de agosto fue el día de mayor salida de fondos. Se perdieron u$s318 millones. A partir de ese momento el “goteo” comenzó a ceder: el último dato disponible lo ubica en los u$s110 millones.

En cuanto a la distribución por tipo de depositante, los minoristas (83% del total), retiraron u$s1.191 millones, mientras que los poseedores de más de un millón de dólares se llevaron otros u$s289 millones.

En los días subsiguientes, y con el mercado cambiario más calmo, la salida comenzó a mermar: al 10 de septiembre la cifra se redujo a apenas u$s110 millones.

Desde un banco extranjero, el responsable de inversiones afirma: “La atención al público en las cajas aumentó en los últimos días. Buena parte corresponde a personas que retiran dólares, ya que el 100% de las compras se hacen por home banking y el dinero queda depositado”.

foto 2

No es la primera…

Si bien toda fuga impacta directamente en los activos de las entidades –ya que los fondos que reciben para depósitos lo prestan, salvo un porcentual que queda inmovilizado como encaje- la gran diferencia con el 2001 (el antecedente histórico más grave), es que a partir de entonces sólo se pueden prestar dólares a empresas ligadas al sector exportador.

De esta manera, se ha logrado evitar lo que se denomina el “descalce” de monedas,que tantos daños generó a la salida de la convertibilidad, cuando familias y empresas con ingresos en pesos estaban fuertemente endeudados en moneda extranjera.

En aquel momento, ese problema se trató de subsanar a través de la denominada “pesificación asimétrica”.

La gran pregunta es si este proceso es el que se observa en estos dí¬as. Y la respuesta es no, por el momento…

Si bien la foto actual muestra una marcada salida de las colocaciones bancarias, la tendencia a lo largo de los dos últimos años es claramente ascendente aunque muestra algunos baches y posteriores recuperaciones en su evolución.

Tomando como referencia todo el 2017 y lo que va del año actual, el Gobierno enfrentó cuatro períodos en los que se perdieron depósitos en dólares, aunque ninguno de la magnitud del presente.

Abril – junio de 2017: con un stock inicial de u$s24.787 millones, se perdieron casi u$s2.100 millones, equivalentes al 8,4% del total, en un lapso de 51 días hábiles con un promedio diario de u$s41 millones.

Diciembre 2017 – febrero 2018: en el lapso de 30 ruedas el stock se redujo en unos u$s1.082 millones (4,1% del total), con un monto diario de u$s36 millones.

Mayo 2018: al inicio de la corrida cambiaria y por espacio de 19 días hábiles, se perdieron u$s817 millones (3,1% del total) con una media similar a las dos corridas anteriores.
Su punto de arranque coincidió con el inicio de la corrida cambiaria y en el transcurso de la misma, el 8 de mayo, el presidente Macri anunció que se recurriría al FMI en busca de los dólares que faltan para cerrar el programa financiero de 2018 y 2019.

Pese a estos tropiezos, el desarrollo de los depósitos a lo largo del período es positivo: se pasó de u$s25.333 millones a los actuales u$s27.200 millones, lo cual implica una suba del orden del 7,7%.

Diferentes miradas sobre la salida

¿Por qué esta salida, aun siendo relativamente pequeña en volumen, es considerada peligrosa por algunos analistas? Por varias razones, entre las que se destaca que este “fogonazo” se produce en un muy reducido número de días.

A ello se suma que es en momentos en que se está renegociando el acuerdo con el Fondo, con especial énfasis en la posibilidad de adelantar la entrega de billetes verdes previamente acordada.

Finalmente, y quizás la más importante, es que se está poniendo en duda si lo que se calificó inicialmente como una “simple” corrida cambiaria eventualmente pueda poner en riesgo la salud del sistema financiero, ante la pérdida de confianza de los ahorristas.

En la vereda de enfrente, para tomar real dimensión de lo que ha venido sucediendo en los últimos días, conviene tomar en cuenta el análisis del economista Luciano Cohan quien, haciendo foco en un gráfico sobre la serie histórica de depósitos privados en dólares desde 2011, afirma que irónicamente “la alerta amarilla es ese circulito de la derecha”.

foto 3

A partir de ese gráfico, Cohan analiza en particular lo sucedido a lo largo de la vigencia del cepo, de la siguiente manera: “¿Es mucho cinco días de caídas de depósitos?”

“A manera de ejemplo, al 3 de agosto de 2012 llevaban 62 días cayendo. Ese día subieron, pero después descendieron 27 días más”, señala.

“Subieron el 11 de octubre, pero volvieron a bajar los otros 19 días. Es decir, cayeron 108 veces en 111 días”, añade.

Sobre este mismo período, un analista que prefiere el off the record dice que debe tenerse en cuenta que a lo largo del cepo que impuso Cristina Kirchner, los depósitos en dólares de los bancos se precipitaron u$s7.500 millones, que equivalían a la mitad del stock total.

“Pese a esta decisión, todos los ahorristas pudieron retirar sus dólares”, agrega, y concluye: “Sería bueno recordar ese antecedente para no generar pánico gratuitamente”.

Por su parte, Gustavo Neffa, director de Research for Traders enfatiza que al cierre de agosto los depósitos en dólares eran un 1,74% superiores a los de fines de julio, y un 16% mayores a los de agosto de 2017. Con esos datos a mano, Neffa exclama: “Dejemos de sembrar miedo”.

Para Mariano Sardáns, CEO de FDI Gerenciadora de Patrimonios, “en el corto plazo algo cayó, pero en el largo es contundente la suba, por lo que el temor parece exagerado”.

“Incluso, si se analiza el largo plazo, se observan momentos en los que se produjeron descensos incluso más pronunciados que el actual”, indica.

“En cuanto a los motivos de la salida, podrían atribuirse a diferentes situaciones, que van desde el temor ante el desconocimiento de la real situación del sistema financiero en su conjunto, a giros al exterior o la necesidad de hacerse de pesos para afrontar determinadas obligaciones”, concluye Sardans.

Para Palma Cané, la pregunta es si esta caída podría ser el inicio de una mini corrida bancaria o si se trata de un simple reacomodamiento.

“Una posibilidad, abonando a este último escenario, sería que quizás el retiro haya sido para invertir en Letes u a otros activos argentinos nominados en dólares, ya que actualmente ofrecen muy altos rendimientos”, explica el ejecutivo.

En su opinión, las alternativas son mutuamente excluyentes: inicio de una eventual corrida o reacomodamiento. Por lo tanto, “los escenarios de una y otra son absolutamente diferentes”.

“Sea cual fuera la situación, es fundamental que el Gobierno y del BCRA sigan actuando coordinadamente dando prioridad a estabilizar el dólar y brindando mayores certezas al púbico minorista respecto al rumbo de la política monetaria futura”, concluye.

 

pdf_icon Descarga la nota  

 Lea la nota original desde aquí

EL CRONISTA: Qué implicaría una dolarización de la Argentina y por qué los analistas lo consideran inviable

Fecha: 17 de septiembre, 2018

EL CRONISTA: Qué implicaría una dolarización de la Argentina y por qué los analistas lo consideran inviable

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Debido a que no fueron efectivas las estrategias del Gobierno para encaminar la economía hacia la estabilidad,surgieron los rumores de dolarización, una alternativa que la mayoría de los analistas considera “pésima”. Pero, ¿qué implicaría esta decisión más allá de empezar a usar los billetes con la imagen de Alexander Hamilton (primer Secretario del Tesoro de los Estados Unidos) en lugar de los del yaguareté? Por la historia reciente, se asocia dolarización con el comienzo de la convertibilidad, y también, con su final trágico en la crisis de 2001 y el default.

En la City explican que la idea de adoptar el dólar como moneda podría resultar una salida rápida, y hasta en apariencia mágica, pero que no resolvería los problemas de fondo que sufre la Argentina. Y la principal desventaja sería que, ante los shocks externos como los actuales- la economía no podría ajustarse por el tipo de cambio, sino que lo debería hacer por deflación y empleo, lo que podría llevar, incluso, a la quiebra de las empresas.

“La Convertibilidad fue una adaptación argentina de lo conocido como Caja de Conversión (currency board) que implica prácticamente la eliminación del Banco Central y un tipo de cambio fijo. Claramente es imposible aplicarlo en la Argentina de hoy”, dijo Alejandro Navarro, de RIG Valores. A su vez, indicó: “Los riesgos son los que ya conocemos: si el dólar se valoriza mucho entonces los bienes y salarios también, perdemos competitividad (nos volvemos caros en dólares), crecen las importaciones junto con el déficit de las cuentas externas. Como el mismo sistema impide devaluar o imprimir billetes, hay que endeudarse. Entonces aumenta la deuda pública, cierran fábricas y eventualmente explota la situación”.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Mariano Sardáns, de la gerenciadora de patrimonios FDI, recordó que cuando se dolariza una economía no se pueden hacer ajustes de tipo de cambio, por lo que para manejar la economía en base dólar y poder “vender algo” se necesitan sueldos muchos más baratos, en un marco en el que carga impositiva argentina es muy elevada. “La estructura no está preparada para soportar algo así. Tenemos una ley laboral que impide cualquier ajuste por empleados, como se hace en Estados Unidos en donde es totalmente flexible y se privilegia la supervivencia de las empresas. Como no podés ajustar por tipo de cambio, ni por el lado salarial, por restricción de ley, solo veo el quiebre de empresas”, describió Sardans.

Eric Ritondale, de Econviews, se enfocó en que, sin moneda propia, el país no puede desacoplarse de los shocks externos que puede sufrir la economía. “El tipo de cambio funciona como mecanismo para corregir rápido cuando se producen shocks, tanto en los precios de materias primas, de importación o flujos financieros”, detalló. Además, citó cómo serían los ajustes: “Cuando se debe corregir competitividad porque tus productos, al estar denominados en dólares (y la moneda está cara en el mundo), entonces llega la deflación en dólares. Es una historia no igual pero parecida al fin de la convertibilidad”.

Por su parte, Gabriel Holand, de HR Global, especula que la idea de dolarización pudo haber surgido para “distraer a la gente”, y lo descarta como posibilidad. El experto cree que el foco debería ser el crecimiento de la economía y el déficit fiscal. “Creo que todos los países necesitan una moneda propia, política monetaria, hasta por una cuestión de soberanía. Además en ningún lugar se probó que sirva para algo”, expresó Holand.

En tanto Nery Persichini, de GMA Capital, resumió que la idea es simplista: “Como no podemos emitir nos cortamos las manos en materia monetaria y con eso no tenemos problemas fiscales. Es lo contrario, primero es necesario tener disciplina fiscal para evitar los desequilibrios”.

Diego Martínez Burzaco sostuvo que la dolarización “es una pésima decisión, que lejos de solucionar las cosas escondería las debilidades por un tiempo y haría aun más difícil la situación de mediano plazo”. Asimismo, subrayó que “Argentina no se puede dar el lujo de prescindir de su política monetaria”.

“Estas son salidas rápidas que imaginamos los argentinos; atajos innecesarios. Me parece que hoy dolarizar tiene más costos que beneficios y hay que dejar de imaginar que podemos conseguir el paraíso con una o dos medidas salvadoras. Lo que hay que hacer son planes fiscales y monetarios de hasta 10 años, que fue lo que les llevó a los países exitosos bajar la inflación de manera estructural”, opinó Leonardo Chialva, de Delphos Investment. En la misma línea agregó: “Meterse en un esquema sumamente rígido, duro, sería un gravísimo error. Argentina no está preparada para eso”.

También Mariano Otálora, de la Escuela Argentina de Finanzas Personales, habló de las ventajas y desventajas: “La dolarización en una economía como la nuestra podría llegar a traer más perjuicio que beneficio. En un escenario de estabilidad te puede generar determinados beneficios, pero está estudiado que tiene más perjuicios que beneficios”. En sintonía, Álvaro Di Carlo, de HIT Cowork, señaló que la dolarizacion, bajo cualquier vía, atenuaría el impacto de la crisis, pero advirtió que, de no corregirse el déficit, provocaría un futuro default cuando los mercados decidan no prestarle más al país, como pasó en 2001.

Por el contrario, Miguel Arrigoni, de First, también opinó que es una “pésima jugada”, sin embargo sentenció que no ve otra solución. “Es una barbaridad. Es horrible. Aún así, es una penalidad por no saber tener moneda propia. En un país que en 70 años no aprendió a vivir sin inflación me parece que no aprende más. No comparto con mis colegas. Creo que el plan es, justamente, buscar estabilidad a largo plazo. Necesitamos un plan heterodoxo; si los anteriores no funcionaron es porque no hubo disciplina fiscal`. Finalmente, añadió: “La dolarización puede no ser para toda la vida, sino un tránsito a recuperar la moneda cuando las variables se estabilicen. De no haber otro plan, y frente a esta actualidad tremendamente negativa, prefiero dolarizar.”

En una economía dolarizada, si el dólar se valoriza mucho entonces los bienes y salarios también Cuando se debe
corregir competitividad, entonces llega la deflación en dólares.

pdf_icon Descarga la nota  

 Lea la nota original desde aquí

24CN: Economistas y políticos rechazaron la idea de la dolarización en argentina

Fecha: 14 de septiembre, 2018

24CN: Economistas y políticos rechazaron la idea de la dolarización en argentina

Comentarios de: Mariano Sardáns 

La escalada del dólar que comenzó en abril golpeó fuerte a la economía argentina. El peso perdió más del 50% de su valor en los últimos meses y los precios, muchos de ellos atados a la moneda estadounidense, se dispararon: la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año trepó al 24,3 por ciento. En ese marco, comenzó a circular la idea de dolarizar la economía, como hizo Ecuador hace 18 años. El experimento no es nuevo en argentina: la convertibilidad, que se instaló en 1991, en principio logró reducir la inflación a un dígito (y, en algunos años, a valores negativos), aunque en el largo plazo causó estragos en la balanza comercial, en la industria local, y en las economías regionales, por lo que se abandonó en 2002.

 La idea de volver a atar el peso al dólar resurgió este lunes en una columna del Wall Street Journal, que propuso “terminar con la miseria” de la moneda vernácula”, pero cobró más fuerza en boca del director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Larry Kudlow. El asesor de Donald Trump aseguró el miércoles que el Tesoro de los Estados Unidos, que la semana pasada recibió al ministro de Economía Nicolás Dujovne, está “profundamente involucrado en esa discusión”. Y afirmó “atar el peso al dólar” es la única forma para que la economía argentina salga adelante. La declaración obligó al Gobierno nacional a salir a desmentir que analice adoptar la medida.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

En diálogo con PERFIL, políticos y economistas rechazaron la idea de dolarizar y cuestionaron su eventual efectividad para resolver problemas de fondo. “Locura”, “absurdo” y “mala idea” fueron algunos de los términos usados para argumentar en contra de la medida.

 “Si bien este Gobierno perdió bastante credibilidad, no me parece que necesite la dolarización como único camino”, aseguró Diego Ferro, argentino que trabaja en el fondo de Wall Street Greylock Capital. Y agregó: “Ese mecanismo solo es necesario cuando es la última vía, porque ya no se puede establecer ninguna otra forma de credibilidad de política monetaria, y hoy la situación no es esa”. Federico Furiase, director de EcoGo, señaló a PERFIL que “sin disciplina fiscal, con bajo nivel de reservas, problemas estructurales de competitividad e inercia inflacionaria, la dolarización sólo pone los problemas debajo de la alfombra”.

“Después el ajuste es más agresivo”, argumentó. En una tónica similar, el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns, respondió: “Me parece una locura, porque perdés política monetaria y cierta flexibilidad que te da la soberanía de moneda, además ya lo probamos”. Además, Sardáns alertó que un sistema de paridad con el dolar o incluso de dolarización implicaría el cierre de empresas, “que no podrían bajarle el sueldo a sus empleados”.

 Martín Alfie, de la consultora Radar, utilizó su cuenta de Twitter para referirse al tema: “Qué locura sería dolarizar. No tiene sentido. Casi todos los países de la región (y del mundo) tienen monedas propias, regímenes que funcionan bien. No hay que inventar la rueda, hay que hacer bien las cosas”, escribió.

Dentro del arco político, Débora Giorgi (exministra de Producción del kirchnerismo), fue contundente: “La dolarización de la economía elimina grados de libertad imprescindibles para que la política monetaria y cambiaria determinen dos precios claves: tasa de interés y tipo de cambio”. Desde el radicalismo, Ricardo Alfonsín le aseguró a este medio: “Ya sabemos cómo terminó la convertibilidad y la posibilidad de adoptar el dólar como moneda propia es aún peor, porque implica pérdida de margen para gobernar y las consecuencias serían gravísimas”.

 Incluso el ex funcionario Juan Llach, quien participó del Gobierno de Carlos Menem durante la convertibilidad, aseguró en una entrevista con la revista 3 Días: “Es una mala idea, sería agregar una ridigez a la economía”. José Luis Espert, economista ultraliberal con posiciones que suelen ser disruptivas, apoyó la decisión del Gobierno de salir a desmentir los rumores: “Bien por el gobierno. Es absurdo. Hay un montón de reformas que hacer antes. No tener moneda, como hoy, es consecuencia de cosas que hay que dar vuelta antes. Y si las hacés, tal vez puedas tener monedas”.

Por su parte, Felipe Solá aprovechó el tema para apuntar directamente contra el Gobierno: “Ni convertibilidad, ni dolarización. Ustedes dijeron que era sencillo bajar la inflación. Pues, háganlo o cambien el plan económico. Nosotros le presentamos un programa para enfrentar la crisis”.

pdf_icon Descarga la nota  

 Lea la nota original desde aquí

EL CRONISTA: Cómo comprar dólares a $ 7 para dejárselos de herencia a los hijos

Fecha: 12 de septiembre, 2018

EL CRONISTA: Cómo comprar dólares a $ 7 para dejárselos de herencia a los hijos

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Si se adquiere un bono en pesos que vence en 2046, al vencimiento se obtienen divisas a $ 7,37, al calcularle el cobro de cupones y amortizaciones. Para herencia para los bisnietos, se les puede obsequiar billetes a $ 3,38 con el bono que vence en 99 años. Mientras el dólar no para de subir, ya sea por el ascensor, por la escalera mecánica o por la fija, hay una manera de comprar divisas más baratas. En especial si uno quiere esos billetes como ahorro y tiene pensados guardarlos en una caja de seguridad, cuyo costo de mantenimiento subió 15% y así y todo hay lista de espera en bancos para tener una, cuyo alquiler no baja de los $ 1000 mensuales.
En ese caso, para no tener que pagar un cofre, lo que se puede hacer es comprar dólares a futuro. ¿De qué modo? Adquiriendo bonos soberanos, o sea emitidos por el Estado nacional, que se pueden cotizar tanto en pesos como en dólares. O sea, si se quiere tener verdes, y se aguanta para recibirlos hasta el 22 de abril del año que viene, por ejemplo, que es cuando vence el Bonar 2019, se comprarían a $ 35,94. En ese caso, uno pone hoy $ 35.940 y cobrará luego u$s 1000 billete, según los cálculos que hacen en FDI, de acuerdo al cobro de cupones semestrales y amortizaciones, sin necesidad de reinvertir el cupón.
Con el Bonar 2020, que vence el 8 de octubre de ese año, es una forma de adquirirlos a $ 30,69, mientras que con el Bonar 2022, que vence el 26 de enero de ese año, se los estaría llevando a $ 26,74.
Si se aguarda hasta el 7 de mayo de 2024, con el Bonar 24 se adquieren a $ 27,47. El 18 de abril del 2025 vence el Bonar 25, que da un tipo de cambio de $ 21,85. Quien espera hasta el 26 de enero de 2027, ya puede tenerlos a menos de $ 20, tal como lo ofrece el Bonar 27, a $ 19,02.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Es una forma de dolarizarse más barata que en el banco, siempre cuando se tenga el bono hasta el vencimiento, ya que si se sale antes uno se queda sin el flujo, por eso la clave es mantenerlo ”a finish”. Si uno juega con la diferencia de precio de los bonos entrando y saliendo puede terminar perjudicándose, por las variaciones en el precio que puede llegar a tener de acuerdo a cómo se comporten las tasas de interés, tanto a nivel local como internacional.
Con el Discount 2033 se compran verdes a $ 16,27, con el Bonar 2037 a $ 12,32 y con el Par 2038 se lo hace a $ 12,13. Para hacerlo por menos de $ 10, habrá que esperar hasta el Bonar 46, que vence el 22 de abril de ese año para hacerlo a $ 7,37. Ahora, como regalo para los bisnietos, el bono centenario de Argentina 2117, que vence dentro de 99 años, se lo adquiere a $ 3,38.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, explica que el cálculo se basa en dinero colocado en pesos de acuerdo al precio nominal del bono dividido el flujo de cupones y amortizaciones. El Bonar 2024 y el Doscount 2033 son los únicos dos casos de bonos que amortizan antes de su vencimiento, a todos los demás hay que esperarlos ”a finish”para cobrar las amortizaciones.

pdf_icon Descarga la nota  

 Lea la nota original desde aquí

EL CRONISTA: El mercado espera alta demanda de las Letes

Fecha: 11 de septiembre, 2018

EL CRONISTA: El mercado espera alta demanda de las Letes

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Este viernes vencen u$s 1100 millones en Letras del Tesoro en dólares, cuya renovación promete tener un alto costo en la licitación que termina mañana. Si bien el Ministerio de Hacienda puso una tasa mínima de 7% anual, esos papeles rinden hoy en torno al 8,5% en el mercado secundario. Para ahorristas, las licitaciones permiten dolarizarse a $ 37,39. En el mercado secundario están rindiendo el 8,5% anual, y el Gobierno garantizó una tasa de al menos el 7%. Desafío para el Tesoro, dólares baratos para ahorristas.

En momentos en que la capacidad de financiamiento de la Argentina está puesta en cuestión y en busca de una solución acordada con el FMI, el Tesoro enfrenta hoy y mañana una prueba. Este viernes vencen u$s 1100 millones en Letras del Tesoro en dólares cuya renovación promete tener un alto costo en la licitación que termina mañana. Si bien el Ministerio de Hacienda puso una tasa mínima de 7% anual esos mismos papeles rinden hoy en el mercado secundario en torno al 8,5%.

“Si (en el Gobierno) quieren restituir algo de confianza, sería bien visto que no paguen tasa y renueven poco. Que efectivamente muestren que están los dólares del FMI y las necesidades cubiertas”, advierte Federico Pérez, portfolio manager de Axis.

La curva de rendimientos cerró el viernes en 7,5% para noviembre y 8,5% de enero en adelante. En el mercado secundario, las Letes que vencen el 29 de marzo mismo plazo al que se colocan las nuevas letras en dólares que se empiezan a licitar hoy operan en un rango de entre 8,5 y 9,5%.

Santiago Padua, vicepresidente de CFA Society Argentina, cree que la licitación saldrá a tasas levemente por encima de ese 7% que el Gobierno garantizó como piso dado que la tasa ya es atractiva en sí misma.

Rollover

A su vez, Padua apunta que “la dinámica de riesgo país de los últimos días muestra una calma tirando hacia la baja en un contexto de marcada volatilidad. Espero que el rollover (renovación) sea alto, en línea con el promedio de las últimas licitaciones dado que la tasa mínima se puso en niveles elevados”.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

Ana Cohen, CEO de Cohen S.A. estima más de un 80% de rollover, considerando que en la última licitación el Gobierno renovó el 91%.

Mariano Sardáns, CEO de FDI, cree que habrá sobredemanda, porque, dice, mucha gente que compró divisas quiere tasa para evitar tener los dólares quietos a un rendimiento nulo.

Aunque advierte: “Un tema a considerar es la comisión: un fondo de Letes puede cobrar 0,8% anual, mientras la comisión del broker por hacerlo directo puede ir entre 0,3 y 0,5%”.

En la misma línea, Padua señala que “algunos brokers no cobran por la suscripción, pero sí lo hacen por la amortización” mientras que “otros cobran un porcentaje bajo por ambas operaciones, por lo que sigue siendo más barato que invertir en un fondo común de Inversión que tenga este instrumento como principal inversión”.

Hot sale de dólares

Para los minoristas, muchas veces, las licitaciones de Letes en dólares aparecen como oportunidades de dolarizarse más barato. Mientras grandes entidades como HSBC, ICBC y Santander terminaron el viernes vendiendo billetes por encima de los $ 38, mañana y pasado se podrá comprar esos mismos verdes a $ 37,39, aunque habrá que esperar para recibirlos hasta marzo del año que viene. Pero si uno quiere hacerse de billetes para guardarlos en la caja de seguridad, se trata de una buena opción para ahorrarse los más de $ 1000 mensuales que sale el alquiler de un cofre.

¿Cómo es el procedimiento para acceder a esta oferta al mejor estilo del Hot Sale?

Desde hoy a las 10 de la mañana, hasta pasado a las tres de la tarde, el Ministerio de Hacienda licitará nuevas Letras del Tesoro en dólares a un plazo de 196 días con vencimiento el 29 de marzo de 2019. El mínimo para entrar son u$s 1000, pero tiene la ventaja de poder hacerse en pesos, y a un tipo de cambio mayorista, correspondiente a la Comunicación A 3500, que el viernes terminó en $ 37,39, o sea $ 1 menos que los bancos que más caros lo vendían. Para ahorristas, las licitaciones de Letes permite dolarizarse a $ 37,39, un peso menos que en bancos.

Las claves de la renovación que el mercado está mirando

Este viernes vencen u$s 1100 millones en Letes en dólares

El Gobierno tiene en su borrador de programa financiero renovar el 60% de los vencimientos 2018 de esos papeles

Para 2019, los supuestos son los de una renovación del 100% de los vencimientos

Hoy y mañana licita Letes en dólares a seis meses de plazo

Para esta colocación, Hacienda ofrece una tasa piso del 7%, que compara contra el 8,5% que rinde el Global 2019 que vence el año próximo

En 2017, estos papeles a 6 meses pagaban menos del 3% anual

También licitarán Letes en pesos a 105 y a 192 días de plazo

pdf_icon Descarga la nota  

 

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

La columna de Mariano Sardáns con el periodista Carlos Clérici, en el Programa “La Otra Agenda” de Eco Medios AM1220

Comentarios de: Mariano Sardáns

EL CRONISTA: Letes en dólares: en el mercado esperan alta demanda y tasa arriba del 7%

Fecha: 10 de septiembre, 2018

EL CRONISTA: Letes en dólares: en el mercado esperan alta demanda y tasa arriba del 7%

Comentarios de: Mariano Sardáns 

En el secundario están rindiendo el 8,5% anual, y el Gobierno garantizó una tasa de al menos el 7%. “Si quieren restituir confianza, sería bien visto que no paguen tasa y renueven poco, que con los dólares del FMI las necesidades están cubiertas”, dicen en el mercado Si bien el Ministerio de Hacienda puso una tasa de un mínimo de 7% anual por las
Letes en dólares que se licitarán mañana y pasado, rinden hoy en el mercado secundario en torno al 8,5%.
“Si (en el Gobierno) quieren restituir algo de confianza, sería bien visto que no paguen tasa y renueven poco. Que efectivamente muestren que están los dólares del Fondo Monetario Internacional y las necesidades cubiertas”, advierte Federico Pérez, portfolio manager de Axis.
La curva de rendimientos cerró el viernes en 7,5% para corto plazo -noviembre- y 8,5% largo, que es de enero en adelante. En el mercado secundario, las Letes que vencen el 29 de marzo operan en un rango de entre 8,5 y 9,5%.
Santiago Padua, vicepresidente de CFA Society Argentina, cree que la licitación saldrá a tasas levemente por encima de ese 7% que el gobierno garantizó como piso dado que la tasa ya es atractiva en sí misma.

Solicitá asesoramiento sobre este tema, ingresando acá 

A su vez, apunta, “la dinámica de riesgo país de los últimos tres días muestra una calma tirando hacia la baja en un contexto de marcada volatilidad.”Espero que el rollover sea alto, en niveles del promedio de las últimas licitaciones dado que la tasa mínima se puso en niveles elevados”, agrega.
Ana Cohen estima más de un 80% de rollover, considerando que en la última licitación el Gobierno rolleó el 91%.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, cree que habrá sobredemanda, porque, dice, mucha gente que compró divisas quiere tasa para evitar tener los dólares quietos.
Aunque advierte: “Un tema a considerar es la comisión: un fondo de Letes puede cobrar 0,8% anual, mientras la comisión del broker por hacerlo directo puede ir entre 0,3 y 0,5%”.
En la misma línea, Padua señala que “algunos brokers no cobran por la suscripción, pero sí lo hacen por la amortización” mientras que “otros cobran un porcentaje bajo por ambas operaciones, por lo que sigue siendo más barato que invertir en un Fondo Común de Inversión que tenga este instrumento como principal inversión”

pdf_icon Descarga la nota  

 Lea la nota original desde aquí

Scroll to top