Fecha: 28 de abril, 2020
“La atención se concentra en la contraoferta que presentarían próximamente los principales grupos de acreedores, cuya evaluación por parte de las autoridades será crucial para vislumbrar la flexibilidad para mejorar la dura propuesta, ya que sería la única manera de buscar elevar los niveles de aceptación”, comentó el economista Gustavo Ber.
“La señal que el Gobierno ha dejado trascender es que no tiene voluntad de pago, lo cual es una actitud muy compleja dado que, sin financiación, especialmente del exterior, habría una consecución de defaults subsoberanos (provincias y empresas) y el país entraría en una espiral de caída de su economía que no tendría precedentes”, estimó Mariano Sardáns, de la firma FDI.
Por su parte, la bolsa porteña subió impulsado por el dólar Contado con Liquidación, en una plaza cauta de negocios. El índice S&P Merval avanzó un 2,5%, a 29.986 unidades.
Las principales alzas fueron anotadas por las acciones de Cresud (8,8%), Edenor y Comercial del Plata (6,7%), y Banco BBVA (4,8%); mientras que las bajas más importantes fueron registradas por Transportadora de Gas del Norte (-1,6%) y Central Puerto (-0,4%).
Los mercados bursátiles globales subieron debido a que los inversores festejaban las noticias de que más países estaban flexibilizando sus confinamientos y de que el Banco de Japón amplió su estímulo para suavizar el impacto del coronavirus, aunque el petróleo seguía cayendo por la escasa capacidad de almacenamiento.
En Wall Street, el Dow Jones subió un 1,51%, a 24.133,78 unidades, mientras que el S&P 500 avanzó un 1,47%, a 2.878,48 unidades. El Nasdaq Composite, en tanto, ganó un 1,11%, a 8.730,16 unidades.
Los planes de reapertura de la economía continúan alentando la recuperación de Wall Street, que cada vez más busca regresar a los máximos, de la mano además de los fuertes y oportunos estímulos monetarios y fiscales para amortiguar los daños en la economía.
Fecha: 27 de abril, 2020
Argentina ofreció a mediados de mes a sus acreedores un recorte de intereses del 62%, un período de gracia de tres años y una quita de capital del 5,4% sobre su deuda a reestructurar.
El próximo viernes se celebra el día del trabajador, por lo que no habrá actividad por un feriado nacional.
* “La propuesta de reestructuración del gobierno argentino es visto como inaceptable por los inversores desde lo formal y desde lo técnico”, dijo Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI.
Estimó que “con esta propuesta, la aceptación sería similar a la que hubo semanas atrás con el bono AF20, que fue de sólo el 10%, lo cual dejaría muy mal parado al gobierno, afectaría su reputación y lo conduciría al default”.
* “Como está diseñado el canje propuesto por Argentina, hay categorías, no es que todo el mundo tiene que aceptar, hay mayorías que se requieren estas se computan por determinadas categorías”, dijo el economista Daniel Marx en declaraciones radiales.
“Creo que ya se iniciaron algún tipo de conversaciones de antes de lanzar la oferta, esos canales siguen abiertos y ahí intercambiarán opiniones. Intercambiar opiniones significa no necesariamente ponerse de acuerdo, expondrán sus puntos de vista nuevamente, habrá sugerencias de un lado y del otro, y ahí es difícil de predecir cuál es el resultado de esas conversaciones y más que nada los tiempos”, agregó.
* La consultora Orlando Ferreres & Asociados estimó que el nivel general de actividad registró una caída de 9,5% anual en marzo, acumulando así una contracción de 5,4% para el primer trimestre del año. Por su parte, la medición desestacionalizada observó una merma de 9,1% respecto al mes anterior.
* En la propuesta de reestructuración de deuda “los papeles más favorecidos serían los de prolongado vencimiento y tasas limitadas; pero estimamos que necesariamente debería de abrirse una instancia de negociación, por motivos comerciales y legales”, señaló la consultora VatNet Research.
* “A nivel local, la propuesta de reestructuración del gobierno no fue bien recibida por los acreedores, aunque consideramos que hay espacio para mejorar la oferta”, estimó el Grupo SBS en un informe.
* “Un problema adicional para reducir el spread post canje es la falta de un programa financiero que la respalde y la ausencia del FMI como ordenador o garante de dicho programa”, dijo la consultora Elypsis. (Reporte de Walter Bianchi Editado por Maximilian Heath).
Fecha: 17 de abril, 2020
Desde un principio, Alberto Fernández percibió que coquetear con un nuevo default era la mejor táctica para negociar desde una posición de fuerza ante los bonistas. Y existe la convicción en su gobierno de que algunos episodios internacionales, como la pandemia del coronavirus y la mayor sensibilidad que imperaría en el FMI en favor de los países endeudados, acentuaron aquella concepción. El temor de muchos es que el Presidente termine enamorándose de la posibilidad del default, como ya lo están algunos de los dirigentes más duros del kirchnerismo .
Fecha: 14 de abril, 2020
“Es un riesgo para la estabilidad nominal y la inflación. A medida que el dólar libre se escapa del oficial, las expectativas empiezan a estar más cerca del dólar de la brecha, sobre todo en un contexto de desplome de tasas en pesos y altos vencimientos de letras y bonos en pesos”, sostiene Federico Furiase, de la consultora Eco Go.
Según su visión, las empresas tienen incentivo a tomar pesos a tasas negativas y a salir por dólar MEP, o bien a retener inventario esperando que la suba en la brecha se filtre a precios. Los exportadores, agrega, con un dólar libre a $100, tienen incentivo a demorar la exportación. “Eso genera un círculo vicioso”, dispara.
En el Gobierno saben que si bien la mayor parte de los precios se rigen por el tipo de cambio oficial, las cotizaciones paralelas juegan sobre las expectativas y terminan afectando a la economía real. “Nos preocupan los movimientos de estas referencias pero no cambian nuestra estrategia”, reconocía Miguel Pesce respecto de los dólares financieros, en una entrevista que dio a iProfesional en los primeros días de marzo.
El titular del BCRA tiene la teoría de que no es la brecha lo que presiona sobre el dólar oficial sino el atraso cambiario. Para él, de hecho, fue el nivel de apreciación del peso lo que en enero de 2014 terminó provocando un salto en la cotización oficial y no la brecha, que en esos momentos rondaba el 80%.
“El dólar a más de $100 es el resultado de la emisión monetaria. El Gobierno está emitiendo mucho por el tema del coronavirus. Aunque el Banco Central puede controlar el efecto sobre dólar a través del mercado oficial, en las otras cotizaciones, que son libres, es mucho más complicado”, destaca Camilo Tiscornia
Tiscornia, que además es profesor de Economía Monetaria en la UCA, remarca el hecho de que por ahora sea un efecto del mercado financiero, “que está súper volátil”, con lo cual no descarta que en unos días se modere. Sin embargo, sabe que es una variable clave que podría alterar los planes oficiales para reactivar la economía después de esta pandemia.
“Que el dólar ‘contado con liqui’ se pase a precios internos puede ocurrir, aunque creo que es más difícil. No es tan rápido, tan instantáneo. Creo que el dólar oficial es una referencia para los precios internos”, explica Tiscornia. El tema, agrega, es que “cuanto más se agrande la brecha al Gobierno se le va a hacer más difícil mantener al dólar tan bajo”.
Por ahora, sin embargo, la Casa Rosada tiene cierto margen según los cálculos de Tiscornia, gracias al superávit comercial que le garantiza el cepo y la obligación de que los exportadores tengan que liquidar sus divisas en el mercado.
Algo que da una pauta del impacto que pueden tener las cotizaciones paralelas del dólar sobre los precios de la economía es una encuesta que hace unos meses elaboró la consultora Elypsis, en la que preguntaron a 300 Pymes manufactureras si la divisa extraoficial impacta en sus precios.
“El 45,9% asegura que hay incidencia de esa variable en sus costos, y por lo tanto la mayoría (41,7%) también lo traslada a sus precios”, explicó Elypsis en su informe, en el que agregó que para casi un tercio de los empresarios “la incidencia es entre media y alta”.
En ese relevamiento, el 12,5% de las empresas dijo que la gravitación del blue en sus decisiones de precios es media, mientras que para el 17,9% es alta. El informe concluye que “aunque el impacto del blue no sea macro-estadísticamente visible, para las empresas es una variable de incidencia”.
En tanto, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, coincide en que el fuerte crecimiento de la base monetaria es uno de los factores que están poniendo presión sobre el tipo de cambio libre, a lo que se agrega el clima financiero adverso, potenciado por el reciente default del Gobierno.
“Eso generó una paranoia de los pocos que tenían pesos, como las empresas con sus saldos transitorios”, explica Sardáns.
Además, el especialista en administrar grandes fortunas habla de “un cepo que cada vez atrapa menos dólares“.
Según su óptica, hay muchos exportadores, especialmente del sector servicios, que han internacionalizado sus empresas, exportando desde otros países. Por otra parte, con la última devaluación de las monedas de nuestros principales socios comerciales, se está exportando menos. “Hoy a Brasil no se le puede vender nada. El real se devaluó tanto que no somos competitivos”, advierte.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) coinciden en que la emisión monetaria es lo que presiona sobre los dólares financieros y estiman que el BCRA emitirá $391.000 millones (20% de la Base Monetaria de marzo) a partir de este abril solo por el efecto coronavirus. De ese monto, $177.000 millones serían “emisión pura” y los restantes $ 215.000 millones a través de compra de reservas.
“La presión alcista sobre el tipo de cambio se mantendría en este escenario, donde la emisión es creciente y fuerte, la incertidumbre sobre la reestructuración se mantiene (aunque es probable que esta semana o la que viene tengamos una oferta) y el escenario externo sigue siendo volátil, aunque con recuperaciones”, remarcan en su último informe diario.
Son horas cruciales. El Gobierno se apresta a presentar su propuesta para reestructurar la deuda y sabe que el futuro de su plan económico depende del éxito de ese canje. Lo mismo sabe el mercado, que trata de descifrar cualquier señal por parte de Martín Guzmán para adelantarse al resultado de esa negociación.
“Una buena oferta de reestructuración presionaría a la baja al tipo de cambio, más si acompaña el escenario internacional”, sostienen en PPI. De todos modos, agregan, aún el escenario local es incierto y a medida que pasan los días sin noticias, el “contado con liqui” aumenta y la presión en el tipo de cambio se mantiene, más con una emisión fuerte y una inflación creciente, donde las expectativas son al alza y la velocidad de circulación va en aumento.
Como sea, es clave que la reestructuración de deuda sea exitosa. Eso le daría al Gobierno cierto margen para darle algo de oxígeno a la economía sin que se disparen las variables financieras. Ahora que la brecha superó el 50%, el tema ya no pasa por tratar de achicar ese spread sino por evitar que se siga ampliando a gran velocidad.
El Gobierno necesita que el dólar (en cualquiera de sus cotizaciones) salga del centro de la escena para centrar el foco en medidas que ayuden paliar la situación de familias y empresas en esta crisis.
“Mientras apaga el fuego, es fundamental que no surjan nuevos focos”, resume un viejo economista que sabe que en Argentina un salto brusco del dólar es la chispa más peligrosa.
Fecha: 9 de abril, 2020
Fecha: 7 de abril, 2020
Con la decisión de postergar los vencimientos de la deuda local, Guzmán pareció convencer -al menos este lunes- a los tenedores de bonos que estarían más protegidos si se posicionan en ley extranjera. De ahí la bifurcación en las variaciones que presentaron los títulos argentinos este lunes.
Por una parte, entre los bonos con ley local que sufrieron las mayores caídas aparecieron el Bonar 2037 (-13,9%); el Bonar 2020 (-11,6%); el Discount (-10%); y el Bonar 2024 (-5,1%). Algunos de estos instrumentos llegaron a caer hasta 20% en las primeras operaciones de la jornada.
En sentido contrario, los títulos regidos por ley extranjera cerraron con suba generalizadas, lideradas por el Global 2027 (+3,6%), y el Discount (+3%).
“La postergación del pago de la deuda en moneda extranjera de jurisdicción argentina es un default técnico. Dado el actual escenario, defaultear jurisdicción argentina y seguir honrando los bonos de jurisdicción New York, es la opción ‘menos mala'”, dijo Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI.
A su turno, el analista Nery Persichini, jefe de Estrategia de GMA Capital, destacó a Ámbito que “la decisión oficial provoca una caída del riesgo país, no porque el país sea más seguro, sino porque la postergación del pago de deuda local de este año le da oxígeno al gobierno para abonar intereses de la deuda internacional”.
“Esta decisión unilateral de Argentina sobre su deuda legal local no es sorprendente, ya que las autoridades ya habían adoptado medidas similares con otros bonos, y estaba claro que su servicio este año era demasiado pesado para enfrentarlo sin acceso al mercado”, sostuvo el banco Citi en un informe.
El decreto del gobierno no afecta los casi 70 mil millones de dólares en deuda en moneda extranjera emitidos bajo el derecho internacional que Argentina está actualmente en conversaciones de reestructuración con los acreedores.
JP Morgan dijo en una nota que la postergación de la deuda local hizo que los pagos en dólares fueran más manejables en el corto plazo y podría permitir a Argentina seguir “atendiendo la deuda bajo ley extranjera mientras se desarrollan las negociaciones”.
El banco de inversión agregó que también la decisión implicó un cambio en las prioridades para Argentina en medio de la pandemia, y la reestructuración se retrasó a medida que el país lidió con la crisis de salud.
La consultora Quantum del exsecretario de Finanzas, Daniel Marx, afirmó que “podría interpretarse la postergación de los pagos bajo ley local como señal a los acreedores externos para lograr una flexibilización en sus posturas, aunque los márgenes para lograr un acuerdo son cada vez más estrechos”.
“El mercado no ve el reperfilamiento de la deuda local como una amenaza a la restructuración de la deuda ley extranjera”, remarcó el economista Miguel Kiguel, de la consultora Econviews.
Desde Portfolio Personal de Inversiones, a su vez, señalaron frente a la caída de los bonos ley argentina y la suba de los ley extranjera por su posición “privilegiada” que “el spread de paridades entre ambos saltaría incluso más allá de los máximos de 5/6 puntos promedio que llegó a observarse”.
“Con esta decisión se despeja la posibilidad del tratamiento igualitario. Primero se va a intentar arreglar la deuda con Ley Extranjera y a partir del 2021 la Ley Local. Claramente son noticias que cayeron bien en el exterior y mal en Argentina. Au n así, no creemos que sea neutro el destrato al acreedor de Deuda Ley Local. El Gobierno necesitará, el día de mañana, tener financiamiento local en pesos y en dólares”, indicó a este medio Fernando Camusso, director de Rafaela Capital.
Los bonos bajo legislación local habían rebotado con fuerza la semana pasada, hasta un 20%, por el aviso de pago del cupón del Bonar 2020, y rumores de que el Gobierno haría una oferta de deuda menos agresiva. “La noticia de que esa deuda se iba a seguir pagando le había dado un gran aliento a los bonos, pero el domingo la noche les cayó este mazazo por la cabeza”, describió el analista Christian Buteler a Ámbito.
En ese sentido, Sardáns recordó que “esta semana se debían pagar los intereses del AO20, los cuales no se pagarán y tampoco el capital que vence en octubre. El mes que viene se tenía que pagar la segunda cuota de amortización del AY24, uno de los bonos más grandes de la argentina, que también se reperfiló”.
Por su parte, José Ignacio Bano, gerente de research de invertirOnline, destacó que “la reacción de los mercados fue razonable. Lo que se esperaba es que los precios de esos bonos que vieron postergados sus pagos caigan mucho y eso fue lo que pasó”.
Consideró que la suba de los bonos bajo ley Nueva York está relacionada con que “los bonistas locales vieron una señal clara que están haciendo el sacrificio con los bonos locales para poder mantener performing la deuda bajo ley NY, pagando correctamente los bonos con ley extranjera hasta que se termine la negociación”.
Bano subrayó además que la caída de este lunes en los bonos no fue tan dramática si se la compara con la ocurrida en agosto pasado cuando el Gobierno de Mauricio Macri decidió reperfilar las Letras del Tesoro en dólares. “En aquel momento el daño fue mayor porque los Fondos Comunes de Inversión sufrieron un gran daño no solo en términos de pérdidas sino también operativos. Ahora, en cambio, cae el precio de los bonos pero no afecta el normal funcionamiento de los fondos”, enfatizó.
Mientras tanto, la provincia de Buenos Aires anunció este lunes que buscará reducir el capital y los cupones de largo plazo de su deuda a reestructurar, que totaliza 7.148 millones de dólares, según un lineamiento para la “sustentabilidad de la deuda pública” subido a la página web del Ministerio de Hacienda del distrito.
La Provincia también destacó la necesidad de “consensuar un período de gracia de magnitud suficiente”, según el comunicado. “Nuestra posición fiscal es sumamente frágil y es necesario priorizar la asignación de nuestros recursos para atender las situaciones más críticas a nivel social“, dijo la provincia en referencia a los efectos económicos de la pandemia del coronavirus
Por su parte, la bolsa porteña cerró en terreno positivo, alentada por las subas pronunciadas en los mercados de referencia, y a pesar del anuncio del Gobierno sobre la postergación hasta fin de año los pagos de deuda local.
El índice líder S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) subió un 1,6% a 26.922,59 unidades, una variación mucho menor a las observadas en los mercados de referencia.
Entre las acciones líderes las mayores alzas las registraron la cementera Holcim (+17,2%), la operadora Cablevisión (+9%); y la productora de alumnio Aluar (+6,9%). A su vez, las pérdidas más pronunciadas fueron para los bancos, con Grupo Supervielle a la cabeza (-2,3%). En el panel general se registraron 134 alzas, 16 bajas y nueve papeles terminaron sin cambios.
El volumen negociado en acciones alcanzó los $634,77 millones (menos de 10 millones de dólares).
“Este lunes hubo una fiesta en el mundo con un Dow Jones subiendo casi 8%, eso significaría en otro momento para Argentina un salto del 10% o 15%, y hoy lo tuviste en por encima del 1% con suerte. Es lógico y obvio que la decisión del Gobierno nos dejó afuera de la fiesta que se vivió en el resto del mundo.”, aportó Buteler.
Los mercados externos subieron en EEUU hasta un 7,7%, impulsados por una disminución de los casos de afectados por la pandemia del coronavirus, que devolvía a los inversores el apetito por activos de mayor riesgo.
En la Bolsa de Nueva York, las acciones argentinas alternaron subas y bajas. Los activos de Mercado Libre treparon un 11,4%, los de Despegar, un 6,9%; y los de Corporación América, un 6%. En cambio, los ADRs de los bancos cayeron hasta 4,5%, y los de YPF perdieron hasta un 2,3%.
Un hecho significativo en el plano internacional giró en torno a la cancelación de la reunión que la OPEC iba a llevar a cabo para tratar el recorte de la producción de petróleo; así los precios del crudo retrocedieron más de 7,3%.
Los mercados financieros de la Argentina permanecerán cerrados el jueves y viernes próximos por la celebración de Semana Santa.
Fecha: 6 de abril, 2020
“La postergación del pago de la deuda en moneda extranjera de jurisdicción argentina es un default técnico. Dado el actual escenario, defaultear jurisdicción argentina y seguir honrando los bonos de jurisdicción New York, es la opción ‘menos mala’”, dijo Mariano Sardáns, CEO de la Gerenciadora de Patrimonios FDI.
La mejora era liderada por los bonos de mayor plazo nominados en dólares.
El riesgo país de Argentina, realizado por el banco JP.Morgan, caía 45 puntos básicos a 3.638 unidades tras alcanzar niveles de 4.519 el mes pasado.
Fecha: de abril, 2020
Fecha: 7 de abril, 2020
Fecha: 6 de abril, 2020