Fecha: 1 de julio, 2019
CRIPTOMONEDAS AL ALZA
Su valor se dispara, pero frena. Faeebook lanza su libra. Apuesta de alto potencial y peligro. Medio de transacción ágil y a la vez opaco. Una persona anónima o un grupo de desconocidos crearon hace diez años bajo el pseudónimo Satoshi Nakamoto una moneda virtual, el bitcoin. Es la más famosa de las 1.600 que existen en el mundo como inversión especulativa o medio de transacción, muchas veces en operaciones de lavado de dinero proveniente de delitos como la evasión impositiva y el crimen organizado.
El 3 de febrero de 2017, el bitcoin superó por primera vez los 1.000 dólares. El 15 de diciembre de ese año batió el récord de 19.650. Después comenzó a derrapar y un año después valía poco más de 3.000. Pero desde abril pasado ha vuelto a galopar hasta rozar los 14.000 el 26 de junio, el mismo día en que bajó a 12.000. El 27 cayó a 10.698. En pesos vale 451.000.
En paralelo, Faeebook lanzó el 18 de junio la que será en 2020 su moneda, aunque para crearla ha fundado una asociación sin fines de lucro en Suiza y en la que participan también servicios de pago (como Mastercard; Mercado Pago, de MercadoLibre; Paypal o Visa), empresas tecnológicas (como Booking, eBay, Spotify o Uber), telefónicas (como Vodafone), de blockchains (que son las bases de datos encriptables sobre las que se basan las criptomonedas), de capital de riesgo y organizaciones diversas. Cada compañía participante aportará al menos USS 10 millones para que la libra de Faeebook sea convertible, es decir, cuente con un respaldo en dólares, euros y yenes, como lo tuvo la convertibilidad argentina, por la que el Banco Central acumulaba un dólar por cada peso en circulación. El analista Alejandro Bianchi, de InvertirOline, recuerda que la Argentina salió de la convertibilidad porque entró en déficit, pero duda que suceda lo mismo con todas las empresas asociadas para crear la libra.
“En cambio, bitcoin no es convertible”, advierte Bianchi. “Además, ha habido mucho hackeo y robo de cuentas de criptomonedas. La seguridad no está del todo resuelta”, agrega.
Gabriel Holand, de HR Global, opina que las criptomonedas pueden ser “útiles” para las transacciones internacionales. de modo de acelerarlas y evitar las comisiones bancarias. `Como medio de ahorro es dudoso. Es muy volátil, falta reglamentación, es poco claro cuál es el mercado, quién es el regulador. Para algunos puede ser una ventaja -se refiere Holand a los ultraliberales que rechazan a los bancos centrales y sus monedas-, pero para el inversor común con todos sus fondos en blanco es preferible la transparencia. Para el inversor de portfolio puede ser una inversión altamente especulativa.`
Miguel Boggiano, de Carta Financiera, advierte que la tendencia alcista del bitcoin podría terminarse “o podría continuar hasta los 100.000 dólares, como algunos afirman”. “No tengo la menor idea porque no tiene un valor intrínseco o fácilmente identificable. Y me gustaría saber qué pasaría con las criptomonedas cuando venga el “bear market” (caída de los mercados) global. Sospecho que serían duramente castigadas.”
“Es fácil comprar bitcoins, pero no es un activo demasiado seguro”, opina Santiago Llull, de Futuro Bursátil. “Lo tomaría como la primera inversión para un joven, pero a largo plazo”, añade Llull. Precisamente, son los inversores de menor edad, más entendidos de tecnología, los que se sienten más atraídos.
Chorizo. “Estamos en las antípodas de las criptomonedas”, aclara Mariano Sardáns, de FDI. “No confiamos en eso. Es como chorizo: solo Dios y el que los hace saben lo que tiene adentro.”
Por fuera de los tradicionales asesores de inversión, hay defensores de las criptomonedas. Camilo Rodríguez, jefe de de investigaciones de Crypto Rocket, que ofrece servicios de auditoría y consultoría sobre estas inversiones y blockchain, destaca que las finanzas descentralizadas permiten esquivar los corralitos. “El riesgo viene dado porque la mayoría de los inversores en este ecosistema no estudia a fondo los proyectos en los que ponen dinero. Cada criptoactivo tiene una red blockchain diferente. Saber qué tipo de transparencia y valor agregado brindan es clave”, expone.
Athena Bitcoin es una compañía norteamericana que ha instalado diez cajeros automáticos de monedas digitales en la Argentina. Su manager local, Dante Galeazzi destaca que el bitcoin “es una solución para varios problemas que afectan a los ciudadanos”. Admite que implica riesgo y por eso recomienda invertir en él solo 1% o 3% del patrimonio y para buscar rendimientos a tres o cinco años.
Inbest es una criptomoneda argentina que se expandió por Latinoamérica. Su director de estrategia, Dimas Vanini, recomienda que se compre `solo que lo se está dispuesto a perder`. Sugiere elegir bien la plataformas donde se listan las monedas, pues muchas han sido hackeadas.
Alejandro Rebossio
CALMA. El dólar se calmó por la recesión y la pérdida de poder de compra, la promesa de EE.UU. de relajar su política monetaria y las intervenciones del Banco Central.
HASTA CUANDO DURA ELVERANITO Dólar invernal
La calma del dólar y su impacto en la inflación tranquiliza, ¿pero ambos factores están reprimidos hasta las elecciones? Opinan los economistas.
“Sí. Si el Gobierno no recupera la confianza o baja sustancialmente la inflación, es probable una corrección”, opina Hernán Hirsch. Marina Dal Poggetto señala que el dólar se atrasa, pero desde un valor alto. “Requerís una tasa inviable con la economía”, advierte. Rodrigo Álvarez agrega: “El dólar está reprimido por tasa e intervención del Banco Central”. Alerta sobre las PASO.
Lo mismo hace Lorenzo Sigaut Gravina, aunque descarta hablar de dólar o inflación reprimidas. Luciano Cohan concuerda: “El dólar sigue alto. Hay algo de tarifas pateado a 2020, pero no mucho más”. Fernando Navajas coincide: “Existe inflación reprimida cuando se interviene sobre precios de modo inconsistente con los fundamentales que determinan su evolución”. Para Irina Moroni, hay un dólar anestesiado y tarifas congeladas y falta un plan antiinflacionario. Melisa Sala señala que el dólar se percibe barato y por eso la tasa sigue alta, mientras la inflación se aplaca por la recesión.
Fecha: 30 de junio, 2019
En estos días se está cobrando el medio aguinaldo. Algunos lo destinarán a cancelar deudas o a comprar algún producto necesario en el hogar.
A la persona afortunada que le quedó algún puchito sin gastar ¿en qué le conviene invertir para sacarle el máximo jugo y ganarle a la inflación en un escenario de calma cambiaría pero también de incertidumbre electoral? La disyuntiva es ¿apostar al dólar que el viernes cerró en $ 43,70 -en junio bajó 5,2%- o ir al plazo fijo en pesos que, según el banco, por una colocación de hasta $ 100 mil a 30 días ofrece tasas de entre 40% y 55% anual?
Para orientar en este dilema a quienes no tienen tanto conocimiento financiero, PERFIL consultó a algunos asesores de inversión: Daniel Vicien, director comercial de Fondos Comunes de Inversión (FCI) de Balanz Capital; a Portfolio Personal Inversiones (PPI); a Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de Patrimonios FDI; y Norberto Sosa, de Invertir en Bolsa.
Vicien y Sardáns coincidieron en que la persona que vaya a requerir el dinero del aguinaldo en el corto plazo -de acá a dos meses- para algún gasto en pesos no debería dolarizarse por la diferencia de valor que cobran los bancos al momento de comprar y vender el billete verde, que es del 5%. “Con un dólar que se prevé estará planchado o se moverá poco hasta las PASO (11 de agosto), no sería una buena inversión porque le va a comer lo que pudiera haber subido el billete en ese lapso”, explicó Vicien, y aconsejó en ese caso “aprovechar las altas tasas en pesos”. El analista recomendó dolarizar “si hay una porción del aguinaldo que no gastará en lo inmediato”.
Sardáns acordó con ese consejo: “Hoy aconsejaría colocar en pesos porque la tasa supera la inflación” y opinó que “uno debería ir al dólar si quiere ahorrar a más largo plazo, mantenerla por lo menos un año”. Pesos. Además del plazo fijo, los asesores sugieren para el ahorrista de perfil conservador ir a otros instrumentos, como los FCI, conocidos como money market que ofrecen liquidez inmediata. “En un escenario de incertidumbre electoral donde no se sabe cuánto puede durar la paz cambiaría, priorizaría la liquidez y poder salir si es necesario, en cambio, en un plazo fijo no te podés mover durante 30 días”, señaló Vicien. “Si el cliente se asusta por alguna razón, puede rescatar su dinero en el día o en 24 h”, coincidió Sosa. En PPI destacaron que “la ventaja es que aseguran una renta superior a una caja de ahorro, y en ocasiones a la de un plazo fijo, en el último mes rindieron en torno a 4%, con una tasa anualizada de referencia de entre 59-61%”. Estos FCI devengan tasa diariamente. Hay que tener en cuenta que es necesario abrir una cuenta comitente, por lo que los bancos o administradoras cobran una comisión.
Las letras capitalizables (Lecaps) que licita el Tesoro nacional a distintos plazos son una alternativa. En la última semana se licitaron dos: una a 77 días a 58,5% anual, y otra a 399 días a 61,03%. Sardáns y en PPI incluyeron además en el menú a las Lecer, letras que ajustan el capital según el CER (ofrecen una cobertura ante la evolución de la inflación minorista) más una sobretasa que se determina en la licitación. Dólares. En el caso de buscar dolarizarse, más allá de comprar el billete y dejarlo en una caja de ahorro que da muy poca rentabilidad o guardado en el colchón, otra opción es la Letra del Tesoro emitida en esa moneda con una TNA de entre 3% y 4,5% para las que amortizan antes de diciembre, y superior a 7% para los dos vencimientos que cruzan ese mes, la más larga emitida a la fecha es a fines de enero. Hay un cronograma de licitaciones.
Fecha: 27 de junio, 2019
El pasado 5 de junio, la Securities and Exchange Commission (“SEC”) anunció nuevas e interesantes medidas para incrementar la protección al inversor.
Se busca que éste tenga la oportunidad de elegir la clase de profesional con el que desea trabajar, qué servicios recibirá y cómo pagará los mismos.
Además, la SEC busca un aumento en la calidad y transparencia de las relaciones del inversor frente a brokers y asesores financieros, requiriéndose a éstos brindar información expresa para ayudar a sus clientes a entender y comparar los servicios que se les ofrecen. Así, el inversor podrá tomar una decisión informada respecto del profesional y servicios que desea contratar.
En especial, se fortalece la protección al inversor al momento en que un broker le da una “recomendación” (reservando el término “consejo” si es un asesor).
Para los brokers, establece un nuevo estándar de conducta, yendo más allá de la norma tradicional de que la recomendación sea “adecuada”. Se exige ahora que documenten cómo están actuando en el mejor interés del cliente, fundamentalmente mediante la divulgación y minimización de los conflictos de interés. Históricamente, la enorme mayoría de los brokers “contaminan” su recomendación al teñirla con su propio interés (ejemplo: comisiones por recomendar determinada inversión por sobre otra, precios sucios o generación de costos transaccionales excesivos al “rotar” -comprar y vender- innecesariamente la cartera del cliente).
También debe el broker actuar con diligencia, cuidado e idoneidad al efectuar una recomendación a su cliente. Se debe ponderar el riesgo, potencial retorno, costos y adecuación de la recomendación con respecto al perfil del inversor.
No pueden ofrecer un menú “restringido” ni limitarse a ofrecer productos propios (“enlatados”). Deben eliminar las competencias internas de ventas, cuotas mínimas, bonos y todo otro tipo de compensación por la venta de un título valor determinado.
Fecha: 19 de junio, 2019
Un nuevo retroceso en el precio del dólar, junto con otra baja del riesgo país y de la tasa de interés interna, confirmó ayer la recuperación de la plaza financiera local. Se trata del proceso que se inició con las definiciones vinculadas a las candidaturas de cara a las elecciones presidenciales, que, a juicio del mercado, devolvieron al oficialismo capacidad de dar pelea, pero que encontró, especialmente ayer, empuje extra en el mejor clima global de negocios.
El billete volvió a perforar los $45 para la venta al público, tras caer 56 centavos respecto de su cierre del viernes. Quedó ofrecido a un promedio de $44,71, con lo que regresa al rango de precios que había mostrado hace una semana, y confirma una caída del 2,4% en el mes. Esa baja orilla el 3% en la cotización mayorista, que cerró a $43,48, es decir, “a niveles de dos meses atrás”, reseñó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios.
A su vez, la tasa de interés interna, fijada por la que el Banco Central (BCRA) les paga a los bancos por comprarle a diario letras de liquidez (Leliq), cayó 56 puntos (de 66,66 a 66,10% nominal anual), con lo que quedó en su menor nivel en tres meses y acumula una baja de 8 puntos desde inicios de mayo, cuando llegó a superar 74% anual.
El nivel de riesgo país, en tanto, bajó otro 2,7% para ubicarse ahora en 837 puntos (lejos de los 1014 puntos intradiarios que marcó a inicio de mes), ayudado por otra mejora del 1% promedio en la valuación de los bonos de la deuda argentina más operados en el exterior. De este modo ya se retrotrae 15% solo en lo que va de junio y vuelve a niveles de mediados de abril.
Los analistas explican que las sostenidas mejoras derivan del “doble empuje” que pasó a tener el mercado, al complementarse el cambio de expectativas locales con mejores condiciones para las apuestas globales al riesgo, lo que consolida su recuperación.
Por caso, la baja local del dólar se vio facilitada por una marcada retracción de la demanda, pero también por las condiciones favorables a una revalorización general de las monedas emergentes -a la que se acopló el peso-, que se intensificaron ayer al ser cada vez más intensas las especulaciones sobre un posible recorte de tasas en Estados Unidos, que podría comenzar a aplicar desde hoy la Reserva Federal (su Banco Central).
A la merma del riesgo país ayudó también la caída del rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años -que se toma como parámetro para esa medición-, al quedar a 2,056% tras haber tocado un piso en 2,016%, su mínimo desde septiembre de 2017.
“Esto deviene de un mundo que pasó de un escenario de ”guerra de monedas” a otra de ”tasas”, cuya consecuencia es la debilitación de las monedas relacionadas”, explicó Mariano Sardáns, de la administradora de patrimonios FDI, en una alerta enviado a sus clientes.
Para el director de Invertir en Bolsa (IEB), Norberto Sosa, al cambio de humor derivado del “efecto Pichetto”, ayer se agregaron otros factores. “Hay un clima global que volvió a ser constructivo porque las grandes economías mostraron que están dispuestas a instrumentar medidas expansivas y eso hace crecer la probabilidad de baja de tasas al 87% ya durante julio. A eso se sumó el anticipo de Donald Trump sobre un posible arreglo con China en el próximo G-20 en Osaka. Y en lo local, ayudó a tranquilizar más la definición de Massa, que al encabezar la boleta de Diputados en la provincia de Buenos Aires, elimina el riesgo de que CFK se baje de la fórmula presidencial. Ese combo da base a estos precios de mercado”, considera.
Santiago López Alfaro, de Delphos Investment, cree que las mejoras de ayer tuvieron “50% de componente local y 50% de componente externo. Los inversores están viendo que las posibilidades de Macri volvieron al escenario de ballottage tras las caídas que se vieron durante marzo y abril, cuando se creía que perdía en primera vuelta. Con la inclusión de Pichetto, el mercado lo ve en la pelea nuevamente y se sabe que un dólar fuera de escena le aporta mucho”, señaló.
Fecha: 18 de junio, 2019
El típico ahorrista argentino suele comprar dólares cuando sube en lugar de hacerlo cuando baja, pero la pregunta es si hoy es un buen momento para hacerlo.
“Ahora el dólar no puede atrasarse mucho. Durante mayo prácticamente no varió y la inflación fue 3,1%, lo que signica que se apreció en términos reales cerca de 3%. Por eso considero que la velocidad crucero del dólar debería ser similar a la inflación, digamos 2,5% mensual”, señaló Miguel Zielonka, de Econviews.
El tema, a su juicio, es que el mar no siempre está calmo y el dólar acelera o desacelera (respecto de la velocidad crucero) en función de los mercados globales y de la política local.
Ignacio Abuchdid, presidente de InvertirEnBolsa, indicó que el peso argentino se está comportando con una correlación cercana a 1 respecto delresto de las monedas de los países emergentes, patrón que se empezó a observar a partir de que el BCRA anunció libre intervención en el mercado de cambios: “La diferencia entre Argentina y el resto de las economías emergentes es su tasa de interés. Mientras que la primera está en torno al 65% el resto oscila alrededor de 5% y 7%”. Desde su óptica, si Argentina no hace en el corto plazo una reducción sustancial de la tasa es esperable que el peso continúe el incipiente proceso de apreciación que se empezó a manifestar en las últimas ruedas.
“Mi sensación es que hasta octubre tendremos un peso fortaleciéndose de seguir esta tendencia de mejora en imagen y encuestas para el ocialismo”, completa Abuchdid.
Alejandro Henke, director de Procio Investment, agrega que los futuros de dólar cayeron $ 7 desde sus máximos y desde que el FMI le permitió al BCRA intervenir con mayor cantidad de reservas hay una especie de seguro de cambio, al saber que el billete no se va a ir muy para arriba, aunque siempre sujetos a movimientos de Estados Unidos. “No lo veo dispararse, y en la medida en que se consolide la probabilidad de que el actual gobierno sea reelecto, el billete y el riesgo país van a bajar, aunque puede subir por un mal resultado en las PASO, ya que si la fórmula de los Fernández se impone por 3, 4 o 5 puntos dejará cierta incertidumbre por cómo se desarrollará todo en las elecciones de octubre”, alertó Henke.
De todos modos, a su criterio, es un buen momento para comprar dólares si alguien quiere estar tranquilo, aunque resalta que “el que compra para especular quizás lo pueda buscar un poco más abajo todavía”.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, remarcó que al mirar el tipo de cambio multilateral sigue estando alto: “Ahora, con la estabilidad política, lo más probable es que el dólar va a crecer mucho menos que la inflación, e incluso va a crecer mucho menos que la tasa de interés que hoy se consigue en títulos por CER, que pagan más de 20 puntos por arriba de la inflación, o plazos fijos que rinden 55%. Como el dólar se empieza a desinflar, no es momento de comprar billetes, es mejor colocar a tasa de interés, que le va a ganar al dólar, como viene sucediendo últimamente”.
A Augusto Quiñones, de First Capital Group, le parece un buen momento para comprar, la estabilización de los fundamentals producida porla baja de la incertidumbre política, y la política de sesgo intervencionista del BCRA le dio un respiro grande al dolar: “Como viene la mano en la Argentina, estas ventanas que se abren no suelen durar mucho, por lo que es una oportunidad para los que buscan cobertura de riesgo de tipo de cambio”.
Fecha: 18 de junio, 2019
Estiman que estos días habrá mucho volumen operado en el mercado de cambios, de la mano de aguinaldos más pagos de deuda Los inversores del exterior tienen al menos el equivalente a u$s 170 millones a dolarizar del bono dual, que vence el viernes. “Estamos ante una semana que viene con mucho volumen a operarse en el mercado de cambio. Ese volumen por suerte contará con exportadores que vienen liquidando sólo la mitad de lo que el campo liquida, pero aún así hay riesgos. Recomendamos comenzar a bajar exposición en pesos y armar algo en dólares hasta la primera semana de julio. El aguinaldo y los pagos de la deuda en pesos puede volver a ubicarnos por encima de $ 45, pero mucho más no”, estima Mauro Mazza, de Bull Market Brokers.
Fausto Spotorno coincide en que puede generar alguna volatilidad los días del vencimiento, porque para un día resulta una cifra importante para el mercado de cambios, “pero de ninguna manera representa una amenaza”.
Fue muy grande la colocación de TJ20 (Bonos del Tesoro en pesos a tasa de política monetaria que vence el año que viene) y Lelink de la semana pasada y entraron peces grandes como Pimco, que limpiaron mucho el horizonte que debía resolver el secretario de Finanzas, Santiago Bausili. “El tema que esto se pateó, no se resolvió. Es jugarse a todo o nada por la reelección. No quisiera estar en los pantalones de un kirchnerista de ganar y tener que darle salida a esta gente”, comenta un mesadinerista.
En las mesas reconocen que el equipo económico manejó muy bien esta bola de nieve que tenía: “Hay riesgos pero está contenido. Una vez superado esto, la mano aflojará. El volumen se concentrará mañana, el viernes y el lunes que viene, ya que liquida este viernes el bono dual, pero se puede operar a T+3 desde hoy”.
De todos modos, desde Consultatio remarcan que la volatilidad del tipo de cambio sigue en niveles muy bajos: “Detrás de este fenómeno el principal factor explicativo, a nuestro entender, es el nuevo esquema cambiario que permite mayor poder de intervención de parte del BCRA, que se refuerza a medida que el tiempo transcurre y la autoridad monetaria no interviene. Pero también vemos otro factor: de la mano de la caída de la inflación esperada, la política monetaria se está volviendo más contractiva”.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, agregó que al mirar el tipo de cambio multilateral sigue estando alto: “Ahora, con la estabilidad política, lo más probable es que el dólar va a crecer mucho menos que la inflación, e incluso va a crecer mucho menos que la tasa de interés que hoy se consigue en títulos por CER, que pagan más de 20 puntos por arriba de la inflación, o plazos fijos que rinden 55%. Como el dólar se empieza a desinflar, no es momento de comprar billetes, es mejor colocar a tasa de interés, que le va a ganar al dólar, como viene sucediendo últimamente”.
Fecha: 7 de junio, 2019
La caida de la tasa americana fue la mas grande en la era Trump. Es un buen dato para emergentes aunque el beneficio para Argentina resulta limitado. La coyuntura politica condiciona a la evolución de los bonos. Las mayores tensiones de la guerra comercial hicieron que los inversores profundizasen su estrategia de cobertura durante mayo y busquen refugiarse en activos más seguros, principalmente en los bonos del tesoro americano. De esta manera, la tasa del bono americano a 10 años registró en mayo su mayor baja mensual en tres años. Los riesgos de una desaceleración económica y de una recesión, comienzan a condicionar a la Fed a tener que bajar la tasa de interés. En ese sentido, analistas del mercado esperan a que la Reserva Federal mantenga o bien baje la tasa de interés en lo que resta de 2019 y comienzo de 2020. Esto de alguna manera es una buena noticia para los mercados emergentes.
La tasa americana bajó en mayo un 12,4% (o 45 puntos básicos), cerrando mayo en 2,12%. De esta manera profundizó la baja iniciada en septiembre y marcó su mayor retroceso desde en tres años, y por ende, en toda la era Trump (desde junio de 2016). Para analistas del mercado, los inversores buscan refugiarse en activos seguros como el bono del tesoro, lo que lleva a la tasa a la baja. Además de ello, el mercado se anticipa a los próximos movimientos de la Fed.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, gerenciadora de Patrimonios quien entiende que la baja de tasas responde más bien a un anticipo por parte del mercado a un próximo movimiento de la Fed en cuanto a su tasa de referencia.
“ La guerra comercial sacude a los mercados y la 10Y se toma como un refugio. Por ello los inversores se posicionan en bonos del tesoro y baja la tasa. De todos modos, veo más relación a que el movimiento en el mercado se da por una previsión de que se espera una recesion para finales de este año y principios del que viene. Al ser una recesión o enfriamiento de la economía, se empuja a la Fed a que tenga que bajar la tasa ”, comentó.
Un diagnostico similar hace Adrián Yarde Buller, economista jefe de Grupo SBS coincidió con Sardans al remarcar que las tensiones comerciales hacen que los bonos acudan al bono del tesoro americano como refugio.
“Las últimas semanas se vieron una notable escalada de las tensiones comerciales entre
Estados Unidos y China, a la vez que se conocieron algunos datos decepcionantes en relación al escenario de crecimiento global. Esto elevó la demanda de activos de refugio y los datos de actividad alimentaron las expectativas de que la Fed deba recortar tasas en breve, ambos derivando en un fortalecimiento del dólar y menores tasas de interés en Estados Unidos”, dijo Yarde Buller.
El impacto en Argentina
Los activos argentinos estuvieron operando de manera aislada a la volatilidad global ya que tanto las acciones como el tipo de cambio tuveron un buen desempeño en las últimas semanas, las cuales coincidieron con un contexto internacional complicado. Mirando hacia adelante, si bien la baja de tasas de EEUU es positivo, los analistas del mercado ven un efecto limitado sobre la deuda local.
El economista de Grupo SBS dijo que los spreads de los bonos emergentes sintieron el impacto de estos cambios, aunque por ahora vienen resistiendo mucho mejor que en los episodios comparables del año pasado.
“ En el caso de la deuda argentina, destacamos que este deterioro de las condiciones externas debiera agregar algo de presión, aunque seguimos considerando que el desempeño del crédito soberano estará mucho más ligado a lo que suceda con el escenario político y las perspectivas de sostenibilidad fiscal ”, comentó.
Francisco Mattig, analista de estrategia de Consultatio Investments sostuvo que no se puede negar que es bueno para Argentina, no solo la baja de tasas, sino que Powell (el presidente de la Fed) haya mostrado apertura respecto de una potencial baja de tasas. De todos modos, pese a tal buen dato, ve un cierto potencial limitado.
“ Hay que reconocer que, así como estuvimos aislados de la baja en mayo, probablemente el upside esté restringido por los factores idiosincráticos locales, que son clave hoy por hoy. De todos modos, creo que el Gobierno festeja el nuevo escenario ya que es mejor entrar en la etapa de elecciones con tasas más bajas en el mundo que lo contrario. Pero el upside está limitado a lo que pase en el plano político acá”, comentó.
Fecha: 1 de junio, 2019
Un paper sólo para clientes elaborado por la consultora dirigida por Gabriel Rubinstein revela a través de supuestos y conjeturas cuánto podrían llegar a rendir los bonos soberanos en caso de que el oficialismo sea quien triunfe en las próximas elecciones, y en caso de que el kirchnerismo llegue nuevamente al poder.
En base a cómo sería una curva normal, y otras más estresadas, con más probabilidades de default implícitas, indica que el Bonar 2020 podría rendir un mínimo del 5,8% anual en dólares si Macri es reelecto, pero se iría a un estrepitoso 38,6% en caso de que se imponga la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Al bono que mejor le iría con la reelección es al Bonar 2037, que podría subir 35,3% y rendir una TIR del 8,5%, mientras que al peor que le iría con el triunfo opositor sería al Bonar 2024, con una caída del 28%, que pasaría a tener un rendimiento del 35,6% anual en dólares.
Más allá de la vulnerabilidades macro de Argentina, hoy en día los rendimientos de los bonos pricean más que nada el escenario electoral dicotómico. Según los cálculos de InvertirEnBolsa, una victoria de Alberto Fernández podría llevar al riesgo país a los 2000 puntos e incluso más en caso de ingresar en una reestructuración desordenada o cesación de pagos con castigos aún mayores a los actuales de los bonos.
En un análisis de sensibilidad, con riesgo país en 2000 puntos, el Discount 2033 rendiría 25% por ejemplo. `Por el otro lado, si gana Cambiemos y comienza con las reformas, el riesgo país podría descender notoriamente hasta los 400 o 500 puntos. En este caso, un bono como el Discount rendiría entre 7 y 8%`, estima Federico Broggi, analista senior de IEB.
Mauro Mazza, Head de Research de Bull Market Brokers, coincide en que si gana Alberto Fernández el riesgo país podría rondar los 2000 puntos a 10 años, o sea una probabilidad de reestructuración a cinco años de 75% con un recupero menor al 40% en un Bonar 24.
“Pero más impacto que los bonos en dólares serían los bonos en pesos emitidos contra inversores del exterior, que los venderían rápidamente con excesivo descuento para poder dolarizarse e irse a través del contado con liquidación en el caso de que haya algún tipo de cepo. Por lo tanto, más que mirar la deuda en dólares miraría la de pesos emitidas a los del exterior. Si gana Macri, Wall Street le daría una segunda oportunidad, el riesgo país bajaría a 550 puntos básicos y ahí se estabilizaría”, analiza Mazza.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, considera que con la reelección de Macri los bonos subirían muchísimo y el riesgo país bajaría, lo que provocaría una suba dual, tanto del precio de los bonos como el de las acciones, que se van a ver baratas, “porque el fantasma para el mercado es CFK”.
Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, también es optimista, porque la Argentina nunca dejó de pagar la deuda, y los bonos han recuperado muchísimo valor, como había sido el caso del RO15`.
Fecha: 31 de mayo, 2019
Un paper sólo para clientes elaborado por la consultora dirigida por Gabriel Rubinstein revela a través de supuestos y conjeturas cuánto podrían llegar a rendir los bonos soberanos en caso de que el oficialismo sea quien triunfe en las próximas elecciones, y en caso de que el kirchnerismo llegue nuevamente al poder.
En base a cómo sería una curva normal, y otras más estresadas, con más probabilidades de default implícitas, indica que el Bonar 2020 podría rendir un mínimo del 5,8% anual en dólares si Macri es reelecto, pero se iría a un estrepitoso 38,6% en caso de que se imponga la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.
Al bono que mejor le iría con la reelección es al Bonar 2037, que podría subir 35,3% y rendir una TIR del 8,5%, mientras que al peor que le iría con el triunfo opositor sería al Bonar 2024, con una caída del 28%, que pasaría a tener un rendimiento del 35,6% anual en dólares.
Más allá de la vulnerabilidades macro de Argentina, hoy en día los rendimientos de los bonos pricean más que nada el escenario electoral dicotómico. Según los cálculos de InvertirEnBolsa, una victoria de Alberto Fernández podría llevar al riesgo país a los 2000 puntos e incluso más en caso de ingresar en una reestructuración desordenada o cesación de pagos con castigos aún mayores a los actuales de los bonos.
En un análisis de sensibilidad, con riesgo país en 2000 puntos, el Discount 2033 rendiría 25% por ejemplo. `Por el otro lado, si gana Cambiemos y comienza con las reformas, el riesgo país podría descender notoriamente hasta los 400 o 500 puntos. En este caso, un bono como el Discount rendiría entre 7 y 8%`, estima Federico Broggi, analista senior de IEB.
Mauro Mazza, Head de Research de Bull Market Brokers, coincide en que si gana Alberto Fernández el riesgo país podría rondar los 2000 puntos a 10 años, o sea una probabilidad de reestructuración a cinco años de 75% con un recupero menor al 40% en un Bonar 24.
“Pero más impacto que los bonos en dólares serían los bonos en pesos emitidos contra inversores del exterior, que los venderían rápidamente con excesivo descuento para poder dolarizarse e irse a través del contado con liquidación en el caso de que haya algún tipo de cepo. Por lo tanto, más que mirar la deuda en dólares miraría la de pesos emitidas a los del exterior. Si gana Macri, Wall Street le daría una segunda oportunidad, el riesgo país bajaría a 550 puntos básicos y ahí se estabilizaría”, analiza Mazza.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, considera que con la reelección de Macri los bonos subirían muchísimo y el riesgo país bajaría, lo que provocaría una suba dual, tanto del precio de los bonos como el de las acciones, que se van a ver baratas, “porque el fantasma para el mercado es CFK”.
Santiago Llull, vicepresidente de Futuro Bursátil, también es optimista, porque la Argentina nunca dejó de pagar la deuda, y los bonos han recuperado muchísimo valor, como había sido el caso del RO15`.
Fecha: 30 de mayo, 2019
Que la Argentina tiene un esquema impositivo intrincado es un mantra que repiten economistas, tributarias y especialistas en finanzas por igual desde hace años. En esa jungla de gravámenes, una exención es un alivio incluso en una economía que no para de mostrar indicadores en rojo. Esa es la opinión generalizada de quienes manejan inversiones.
Los referentes privados ven ganador indiscutible al sector inmobiliario, sobre todo por la reglamentación del artículo 206, que apunta a la vivienda social. Villarroel ve mayores oportunidades para el desarrollo del crédito hipotecario, que cae desde la crisis cambiaria de 2018, y también para algunos fondos relacionados con el agro.
Su colega Fernando Díaz, de FDI, no tiene una opinión tan mainstream: apuesta por la industria forestal, donde “hacen falta inversiones que se fueron a Uruguay por su tratamiento impositivo más favorable”, aclaró.
En definitiva, de acuerdo con Juan Politi, vicepresidente de Allaria Ledesma Fondos, es un incentivo para que más fondos cerrados salgan a la cancha. “Este decreto indica qué requisitos específicos hay que tener para gozar de beneficios, por lo que si había alguno esperando para salir la medida viene a complementar el marco regulatorio”, aclaró. La CNV asegura que hay más de 15 fondos en esa posición.