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IProfesional: Reforma tributaria en Ganancias: expertos cuestionan el nuevo impuesto a los inmuebles, la renta financiera, los fideicomisos y las acciones

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Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, explica en esta nota, los problemas que presenta el borrador de la iniciativa que ingresará en pocos días más al Congreso de la Nación.

Mucho se viene hablando en los últimos días respecto al proyecto de reforma de la Ley de Impuesto a las Ganancias que está siendo girada al Congreso Nacional para su tratamiento.

Cuando uno bucea en el proyecto, está claro que no sólo se incorpora el impuesto a la renta financiera “argentina” (hasta ahora exenta pero que pasaría a estar gravada con una alícuota del 5% en caso de títulos en pesos o del 15% en caso de los denominados en moneda extranjera o indexados).

Además, en el proyecto existen modificaciones a la actual norma que pudiesen considerarse injustas, fiscalistas en exceso, o quizás fueron realizadas desconociendo el espíritu de lo que se afecta. Veamos algunos ejemplos:

El Fideicomiso Familiar no es una sociedad comercial

El proyecto modifica el tratamiento tributario que hasta ahora tenían los Fideicomisos de Administración y Sucesión (FAS) argentinos, al punto de equipararlos al nivel de una sociedad anónima comercial; todas sus ganancias pasarían a tributar el 35%, cuando su actual tratamiento es muy similar al que tiene las personas físicas –toda vez que el fiduciante/beneficiario sean las mismas personas-.

Es importante recordarles a los legisladores que los FAS son cada vez más usados por familias o personas que quieren planificar su vejez y proteger sus bienes durante esa etapa, estableciendo anticipadamente reglas claras e instrucciones respecto a cómo quieren que sus bienes sean administrados, por quienes y qué beneficios o cuidados especiales quieren recibir durante el momento en sus vidas donde sus condiciones físicas y facultades mentales les impidan manejarse de forma autónoma.

No se trata sólo de parejas o personas que no quieren depender o involucrar a sus hijos, ya sea porque no los creen idóneos para administrar sus bienes o porque buscan evitar futuros conflictos entre ellos. Sino también los solos y solas, que son cada vez más. Pensemos también en los padres de hijos con capacidades o necesidades especiales que quieren dejar establecidos bienes a resguardo y pre-designar administradores (fiduciarios) que los gestionen y protejan a sus hijos cuando ellos fallezcan.

El inmueble en Argentina no es una inversión en moneda extranjera

Sí es verdad que se compran y venden en dólares, pero se construyen en pesos y a costos en pesos. Para explicarlo de forma bien clara, basta observar el siguiente gráfico de Juan José Cruces junto con la Universidad Di Tella para entender que, salvo durante la época del cepo, a pesos constantes (línea fucsia) los inmuebles mantienen siempre constante sus precios; en definitiva, se trata de una inversión en pesos, pero ajustada por inflación.

 

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Gravar este tipo de inversión como si fuese denominada en moneda extranjera (al 15%) no sólo sería injusto sino también, considerando también los altos costos y comisiones de compra/venta que tienen, mataría esta alternativa como instrumento viable de inversión.

¿Impuesto del 5% aún sin poder cubrirme del impuesto inflacionario?

Brasil, un país que tiene una estructura de impuesto a la renta financierasimilar a la que propone ahora el gobierno, con alícuotas diferenciales para colocaciones en moneda extranjera y nacional, deja exentos del impuesto a los depósitos de Poupança, dado que sólo pagan una tasa de interés igual a la de la inflación. Está claro que mantener el poder adquisitivo de los ahorros no significa ganar dinero.

No vamos a desarrollar el mercado de acciones manteniendo la exención de impuestos a la compra/venta

El análisis es bien claro; esta exención existe desde siempre y aún así sólo el 0,0001% de la población invierte en acciones argentinas. La razón es que el inversor tradicional no está preparado emocionalmente para soportar las fluctuaciones –anormales- que tiene nuestro mercado de acciones.

Si lo que pretendemos es desarrollar el mercado de acciones,debiésemos mejorar la divulgación a la población sobre los pros y cons de invertir en acciones, pero fundamentalmente debiésemos penalizar tributariamente las compra/ventas de corto plazo. En los EEUU por ejemplo, las ganancias por compras/ventas dentro de un año calendario (short-term Capital Gain) tributan por el régimen general, mientras que las ganancias por tenencias mantenidas por más de un año tienen una alícuota “especial” y menor del 18%.

Estas dos medidas contribuyen a tener un mercado menos volátil y más acorde para que se sumen nuevos inversores.

Si compro la acción de YPF en Argentina, me eximen de impuestos. Si la compro en New York, me penalizan con el 15%

De nuevo, si lo que se pretende es desarrollar el mercado de acciones de Argentina para que más empresas locales se financien en la bolsa, da lo mismo si el residente fiscal argentino las compra desde el exterior o desde una cuenta local.

Es importante entender que los argentinos aún sienten que cuando el dinero está en el exterior es de ellos, y que cuando está en Argentina es de todos. Si aparte entendemos que en el exterior existen mercados de acciones mucho más baratos, líquidos y con mejores reglas de juego que el argentino, poco favor nos hacemos penalizando la inversión desde el exterior. A igual nivel tributario, los argentinos con cuentas y dinero en el exterior van a preferir otros mercados de acciones.

Si vendo mi empresa pago impuestos como si comprase y vendiese acciones de Microsoft

Claramente, el impuesto del 15% que debe pagar un empresario pyme cuando vende su empresa, a la cual le ha puesto alma y vida, ha generado empleo, ha pagado impuestos y muchas veces ha enterrado todos sus ahorros, es injusto frente a quien genera ganancias en la bolsa argentina comprando acciones.

Existen muchas otras injusticias y distorsiones a destacar en el proyecto que el gobierno está enviando al Congreso. Sólo espero que Dios ilumine a nuestros legisladores para que la reforma no sólo conforme reglas claras, sino también solucione injusticias y cree una virtuosidad en la economía que beneficie a toda la comunidad.

 

Radio Ecomedios: Entrevista a Mariano Sardáns en el programa “Liderazgo” de Alfredo Di Sanso.

En este tramo de la entrevista, charlamos sobre los casos de sociedades y/o fideicomisos offshore en diferentes países como Uruguay.

LA COLUMNA DE MARIANO SARDÁNS CON EL PERIODISTA CARLOS CLÉRICI, EN EL PROGRAMA “LA OTRA AGENDA” DE ECO MEDIOS AM1220

 

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En nuestra columna de hoy, charlamos sobre los seis puntos más conflictivos de la nueva reforma tributaria.

Perfil: Los puntos injustos de la reforma impositiva

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En esta nueva columna Mariano Sardáns comenta los puntos más conflictivos de esta nueva reforma impositiva.

Mucho se viene hablando en los últimos días respecto del proyecto de reforma de la ley de impuesto a las ganancias que está siendo girado al Congreso Nacional para su tratamiento.

Cuando uno bucea en el proyecto, está claro que no sólo se incorpora el impuesto a la renta financiera `argentina` (hasta ahora exenta pero que pasaría a estar gravada con una alícuota del 5% en caso de títulos en pesos o del 15% en caso de los denominados en moneda extranjera o indexados).Además, en el proyecto existen modificaciones a la actual norma que pudiesen considerarse injustas, fiscalistas en exceso, o quizás fueron realizadas desconociendo el espíritu de lo que se afecta. Veamos algunos ejemplos: El fideicomiso familiar no es una sociedad comercial. El proyecto modifica el tratamiento tributario que hasta ahora tenían los Fideicomisos de Administración y Sucesión (FAS) argentinos, al punto de equipararlos al nivel de una sociedad anónima comercial; todas sus ganancias pasarían a tributar el 35%, cuando su actual tratamiento es muy similar al que tiene las personas físicas -toda vez que el fiduciante/beneficiario sean las mismas personas.

Es importante recordarles a los legisladores que los FAS son cada vez más usados por familias o personas que quieren planificar su vejez y proteger sus bienes durante esa etapa, estableciendo anticipadamente reglas claras e instrucciones respecto de cómo quieren que sus bienes sean administrados, por quiénes y qué beneficios o cuidados especiales quieren recibir durante el momento en sus vidas donde sus condiciones físicas y facultades mentales les impidan manejarse de forma autónoma.

No se trata sólo de parejas o personas que no quieren depender o involucrar a sus hijos, ya sea porque no los creen idóneos para administrar sus bienes o porque buscan evitar futuros conflictos entre ellos. Sino también los solos y solas, que son cada vez más. Pensemos también en los padres de hijos con capacidades o necesidades especiales que quieren dejar establecidos bienes a resguardo y predesignar administradores (fiduciarios) que los gestionen y protejan a sus hijos cuando ellos fallezcan. ?El inmueble en Argentina no es una inversión en moneda extranjera. Sí es verdad que se compran y venden en dólares, pero se construyen en pesos y a costos en pesos. Salvo durante la época del cepo, los inmuebles han mantenido siempre constante sus precios; en definitiva, se trata de una inversión en pesos, pero ajustada por inflación.

Gravar este tipo de inversión como si fuese denominada en moneda extranjera (al 15%) no sólo sería injusto sino también, considerando los altos costos y comisiones de compraventa que tienen, mataría esta alternativa como instrumento viable de inversión. Impuesto del 5% aún sin poder cubrirme del impuesto inflacionario? Brasil, un país que tiene una estructura de impuesto a la renta financiera similar a la que propone ahora el Gobierno, con alícuotas diferenciales para colocaciones en moneda extranjera y nacional, deja exentos del impuesto a los depósitos de Poupanga, dado que sólo pagan una tasa de interés igual a la de la inflación. Está claro que mantener el poder adquisitivo de los ahorros no significa ganar dinero. No vamos a desarrollar el mercado de acciones manteniendo la exención de impuestos a la compraventa. El análisis es bien claro; esta exención existe desde siempre y aun así sólo el 0,0001% de la población invierte en acciones argentinas. La razón es que el inversor tradicional no está preparado emocionalmente para soportar las fluctuaciones -anormales- que tiene nuestro mercado de acciones.

Si lo que pretendemos es desarrollar el mercado de acciones, debiésemos mejorar la divulgación a la población sobre los pros y contras de invertir en acciones, pero fundamentalmente debiésemos penalizar tributariamente las compraventas de corto plazo. En los EE.UU., por ejemplo, las ganancias por compraventas dentro de un año calendario (short-term Capital Gain) tributan por el régimen general, mientras que las ganancias por tenencias mantenidas por más de un año tienen una alícuota `especial` y menor del 18%.

Estas dos medidas contribuyen a tener un mercado menos volátil y más acorde para que se sumen nuevos inversores. Si compro la acción de YPF en Argentina, me eximen de impuestos. Si la compro en Nueva York, me penalizan con el 15%. De nuevo, si lo que se pretende es desarrollar el mercado de acciones de Argentina para que más empresas locales se financien en la bolsa, da lo mismo si el residente fiscal argentino las compra desde el exterior o desde una cuenta local.

Es importante entender que los argentinos aún sienten que cuando el dinero está en el exterior es de ellos, y que cuando está en Argentina es de todos. Si aparte entendemos que en el exterior existen mercados de acciones mucho más baratos, líquidos y con mejores reglas de juego que el argentino, poco favor nos hacemos penalizando la inversión desde el exterior. A igual nivel tributario, los argentinos con cuentas y dinero en el exterior van a preferir otros mercados de acciones.

Si vendo mi empresa, pago impuestos como si comprase y vendiese acciones de Microsoft. Claramente, el impuesto del 15% que debe pagar un empresario pyme cuando vende su empresa, a la cual le ha puesto alma y vida, ha generado empleo, ha pagado impuestos y muchas veces ha enterrado todos sus ahorros, es injusto frente a quien genera ganancias en la bolsa argentina comprando acciones.

IProfesional: Dudas y críticas de los economistas y los operadores de la City por el impuesto a la renta financiera

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“El impuesto a la renta financiera nos obliga ahora no sólo a conocer más de la normativa para seguir el camino menos gravoso desde el punto de vista tributario, sino también a extremar las técnicas para pulverizar los costos y comisiones que no agregan valor, con el fin de quedarnos con la mayor renta posible”, comenta Mariano Sardans, CEO de FDI.

Mientras que la reforma tributaria integral que lanzó Nicólas Dujovne traerá mejoras para algunos y pérdidas para otros, en lo que concierne a la renta financiera sólo hay perdedores. El mercado de capitales local, insignificante en las odiosas comparaciones con sus pares regionales, podría estar frente a un nuevo revés.

El impuesto que planea colocar el Gobierno sobre todos los activos que compren y vendan los inversores que residen en el país (exceptuando a los extranjeros, que no tributarán) levantó temperatura en el gremio de los economistas profesionales. Fue unánimemente rechazado, incluso entre los “moderados”, por razones simples: recaudatoriamente el impacto es muy escaso, y el “daño” que puede provocar es elevados.

 Hay que recordar que el mercado local es uno de los que menos capitalización bursátil tiene en la región (o sea, valor de la sumatoria de las acciones que cotizan allí). El despegue, que se hace esperar y que prometía por el retorno del país a los mercados internacionales luego de arreglar el juicio con los holdouts (el hito de la administración Macri en materia financiera junto con el controvertido bono a 100 años), parece estar ahora más lejos.

Lo que presentó Dujovne, que podría estar lejos de lo que finalmente salga (debe ser negociado con la oposición y luego esperar la reglamentación de la ley), consiste en una alícuota del 15% para todos los activos en dólares -bonos soberanos y corporativos- mientras que los activos en pesos sería el 5% con la posibilidad de incrementarlo en el tiempo para llegar al mismo porcentaje que los de moneda dura.

Para algunos, como los más liberales de la City como Germán Fermo -de Argenfunds y del CEMA-, el Gobierno de Macri “los entregó” con este impuesto a la renta financiera. El rector del CEMA, Carlos Rodríguez, fue más allá y recordó que “los Macri boys decían que los contratos deben cumplirse y ahora los rompen con tenedores argentinos de bonos”.

La crítica viene a cuento de que los títulos ya emitidos tienen condiciones en sus contratos en donde no se pueden sumar impuestos nuevos a los que ya contemplados al momento de haber sido vendidos. Por eso, de hecho, hay cierto cortocircuito en el Gobierno entre el anuncio y lo que finalmente harán.

Trascendió que a los bonos con Ley Nueva York no se les aplicaría el tributo porque el país correría el riesgo de ser demandado en los tribunales de la Gran Manzana. “No se pueden cambiar las condiciones de emisión, por lo menos en EEUU, tan alegremente como cree el Gobierno”, dicen en el mercado.

Se está diciendo ahora, entonces, que Dujovne ordenó que se revea como será el tratamiento del impuesto: si será hacia adelante con las nuevas emisiones o cómo harán para cobrarle el impuesto sólo a las títulos con ley local.

De todas formas, ese parche no tapa la avalancha de críticas. Para Miguel Kiguel, director de Econviews y ex subsecretario de Finanzas, si bien es cierto que muchos países ya tienen el impuesto a la renta financiera, es un tema complejo diseñarlo en un entorno inflacionario que todavía es alto. “La principal objeción a la renta financiera es que es doble imposición. Se paga impuesto sobre el impuesto inflacionario”, dijo.

 En ese caso, no está claro cómo tomará el Gobierno que el ahorrista ganó plata con una inversión. ¿En términos nominales o descontando el efecto inflacionario? Y en todo caso, lo que hace la alícuota es reducir ese margen de ganancia que, para un mercado emergente como el argentino, es necesario mantener hasta cierto punto el atractivo.

¿Se mantendrá a pesar de este polémico impuesto? Claudio Zuchovicki, gerente de Desarrollo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, fue enfático: “Algún día van a cambiar los vientos externos y van a necesitar el ahorro interno para financiarse. Si están a tiempo piensen las medidas. Ojalá entiendan que al marcado hay que dejar desarrollarlo para financiar la economía real y no castigarlo para financiar el exceso de gasto”, disparó el funcionario en la centenaria institución.

Entre los “traders”, o sea los que están operando en el mercado, hubo no todas pálidas. Algunos creen que puede ser una oportunidad para “depurar” el mercado; mientras que otros piensan que no será tan terrible este impuesto excepto para los grandes inversores donde el peso del gravamen se sentiría más.

“En vez de quejarse hay que actuar. No entiendo quién todavía hace plazos fijos en este país, mientras que con Lebacs en casi 28% de tasa y  fondos de renta fija a devengamiento entre 22-25%, tenes tasas positivas”, explicó Gustavo Neffa, de Research For Traders.

“Espero de corazón que las reformas permitan romper con la decadencia y el enanismo bursátil. Y que no pulvericen el incipiente mercado argentino”, sumó Nery Persichini, economista jefe de MB Inversiones. La capitalización bursátil del mercado local equivale a 16% del PBI cuando en otros países como Chile es el 108%.

El temor de los financistas es que el lento proceso de mejora, que todavía no se percibe pero que se creía que llegaría, se aborte automáticamente debido al malestar que genera el impuesto. “A corto plazo va a generar ruido porque al mercado no le gusta. Pero hay que esperar”, agregó Federico Furiase, director del Estudio Bein.

Desde el banco de inversión Puente, señalaron que hay dos formas en que el nuevo impuesto puede impactar en los mercados. En primer lugar, dicen, si el Banco Central decide subir la tasa para mantener una tasa realimplícita en la curva de Lebacs en torno al 10%. “Dicho movimiento favorecerá a los bonos Badlar, especialmente en un contexto donde probablemente los inversores no residentes, que son aquellos que fijan el precio de dichos instrumentos, no vean cambios en su tratamiento fiscal”, acotan.

En segundo lugar, continúan, el impuesto reduce el retorno de los activos argentinos para los residentes locales en comparación a los activos del resto del mundo, los cuales esperan que continúen tributando la misma tasa.

“En nuestra opinión, sin embargo, el impacto de esta segunda cuestión debería ser bajo, dado que los residentes locales no son los agentes de formación de los precios y, aún luego de impuestos, el retorno de los activos argentinos continuará resultando muy atractivo respecto a los activos del resto del mundo”, remarcaron.

“El impuesto a la renta financiera nos obliga ahora no sólo a conocer más de la normativa para seguir el camino menos gravoso desde el punto de vista tributario, sino también a extremar las técnicas para pulverizar los costos y comisiones que no agregan valor, con el fin de quedarnos con la mayor renta posible”, aconsejó Mariano Sardáns CEO de FDI-Gerenciadora de Patrimonios.

Quienes fueron más críticos con el plan Dujovne para gravar los activos locales no ahorraron palabras para manifestar su disgusto. Diego Giacomini, director de Economía & Regiones, afirmó que Dujovne “se animó a cometer el error garrafal que Kicillof no se animó: gravar el ahorro, financiamiento inversión y creación de trabajo”.

El Cronista: Impuesto a la renta financiera afectará a 1,9 millones de depositantes de plazo fijo

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“El impuesto a pagar se computa por los excedentes de este monto y a las alícuotas (5% en pesos o 15% en dólares) de todo lo ganado por intereses y por diferencia de precios”, aclara Mariano Sardans, CEO de FDI.

La renta financiera afectará a 1,9 millón de plazofijistas y el Estado recaudará como máximo por ese concepto $ 1640 millones, según se desprende de un informe de Research de Bull Market Brokers (BMB).

Toma como base los 2,9 millones de depósitos en bancos por $ 720.000 millones, de los cuales $ 331.200 millones corresponden a empresas (que ya pagan renta) y $ 388.800 millones a individuos, que ahora empezarán a abonar el 5%.

De acuerdo con la base imponible de $ 52.000 anuales de renta neta, el monto de la base imponible será de $ 32.800 millones, tomando un rendimiento del 22% de TNA, ya que el 65% de las personas físicas tiene depósitos mayores a $ 240.000, que será el capital mínimo para empezar a pagar.

¿Cuánto deberán pagar? En el caso de los plazofijistas, a partir de un capital de $ 240.000. Al tomar el mínimo no imponible de $ 52.000 anual y un rendimiento del 22%, se logra una renta bruta de $ 52.800 y una neta imponible de $ 800.

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Por lo tanto, el impuesto a pagar es de apenas $ 40 anuales. De todas formas, el Poder Ejecutivo podrá elevar la alícuota del 5% para rendimientos de instrumentos de renta fija en pesos sin cláusula de ajuste. Podrá subir esta alícuota según las condiciones económicas imperantes, hasta alcanzar convergencia con el impuesto del 15% en dólares.

Para el caso de las Lebac, se comienza a pagar desde un capital de $ 200.000, tomando un mínimo no imponible de $ 52.000, a un rendimiento del 26,5%, da una renta bruta de $ 53.000, por lo tanto la renta neta imponioble es de $ 1000, con un impuesto a pagar de apenas $ 50, según cálculos de BMB.

Mariano Sardáns, CEO de FDI aclara que el impuesto a pagar se computa por los excedentes de este monto y a las alícuotas (5% en pesos o 15% en dólares) de todo lo ganado por intereses y por diferencia de precios. O sea, aunque el individuo invierta en plazo fijo y en Lebac se le suma ambas rentas, por lo cual no tiene sentido diversificar en distintos instrumentos.

¿Cuál fue la consecuencia del impuestazo en la City? El día después del anuncio de la renta financiera el Banco Central tuvo que ponerse offer en pantalla (vendedor) en la curva de Lebac para marcar la cancha en el mercado secundario de las letras, donde subió 50 puntos la más corta y el resto 30. “Es la primera vez que el BCRA aparece en el mercado secundario luego de haber subido la tasa el martes de la semana pasada”, advierte Federico Pérez, portfolio manager de Axis. (ver pág.4)

Si bien hoy comenzó el encarecimiento del efecto del impuesto en Lebac, en las mesas esperan que comience a tener efecto en bancos. De hecho ayer el banco más expuesto a los plazos fijos cayó 4,5% en la Bolsa: “No fue neutro el impacto, pegó en todo el sistema bancario”, advierten en el sector (ver apoyo). Remarcan que la suba de tasas es lo único que hoy frena la suba del dólar: es la contracara. O sea, ya hay un impacto tangible de la suba de impuestos en toda la estructural temporal de tasas.

El efecto no fue neutro, pues en este momento todo el sistema se está encareciendo. Vaticinan que eso mismo pasará con las Letes, que en el tramo más largo deberán aumentar las tasas en dólares 0,46% para compensar el impuesto, si se toma el rendimiento del 3,1% menos el 15% de alícuota (daría 2,64% de TIR).

“Con las Letes, el rendimiento quedaría por debajo de un bono comparativo de corto plazo, y es un stock de u$s 14.000 millones que vencen en 2018. Si la gente no renueva y va a bonos o se queda con dólares, el gobierno puede tener una situación grave para refinanciar ese pasivo de corto plazo si no se renueve”, dice Mauro Mazza, de BMB.

El Economista: Empresarios, 6 tips para proteger y ordenar el patrimonio

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Con el mejorado panorama de negocios en Argentina, el desafío empresario pasa por estar listo para lo que viene. No hay que volverse competitivo cuando el mercado ya lo exija, sino antes.

Lo que nos permite ser competitivos es la especialización y lograr una alta productividad. Pero para poder hacer foco en esto, previamente debemos sentirnos protegidos y ordenados en los temas que, sin ser centrales a nuestro negocio, tienen que ver con nuestro patrimonio personal y el de la empresa.

Van algunas recomendaciones a tener en cuenta para estar protegidos y ordenados:

  • Evitar usar capital propio. Contrariamente a lo que muchos creen, no hay nada más caro que financiar la actividad comercial usando capital propio. Mientras el costo financiero del dinero prestado sea menor al de la rentabilidad del negocio, el retorno de la inversión es mayor y se crece más rápido. Adicionalmente, se evita el riesgo de que el capital propio quede “enterrado” en la empresa en caso de que ésta quiebre.
  • Anular el riesgo cambiario. Para los importadores, exportadores y/o compradores de insumos dolarizados, el desafío pasa por anular la incertidumbre que genera la fluctuación del tipo de cambio, donde muchas veces las compras o ventas a plazo sin la apropiada cobertura de un seguro de cambio pueden llevarnos a perder el margen de ganancia, sufrir grandes pérdidas o simplemente perder la venta.
  • Proteger la caja. Generar renta a través de la optimización de los saldos transitorios de caja, protegiéndolos del efecto nocivo de la inflación y respetando siempre los flujos de fondos y la moneda en que se necesiten.
  • Eficiencia tributaria. Se consigue aprovechando las exenciones impositivas que existen en la normativa, dado que no estamos obligados a seguir el camino más gravoso desde el punto de vista tributario.
  • Separar el patrimonio personal del empresarial. Es vital que los accionistas y directores hagan un claro diagnóstico y plan de acción para aislar sus bienes del riesgo empresarial.
  • Blindar el patrimonio. Se logra aportando en un fideicomiso familiar los activos que queremos proteger y así blindarlos de cualquier ataque de terceros. El desafío pasa por tener expuesto al riesgo externo la menor cantidad de bienes posible.

Nuestra mejor inversión es poder estar completamente focalizados en lo que mejor sabemos hacer, nuestro negocio. Para lograrlo, debemos apoyarnos en asesores idóneos que nos generen confianza y sensación de protección.

Radio Palermo. Entrevista a Mariano Sardáns en el programa “Mensaje Directo” por la periodista Laura García.

 

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En esta entrevista charlamos sobre la reforma tributaria y qué implicaciones tendrá en los ahorristas.

El Cronista: Pese al nuevo gravamen, fondos de Lebac seguirán ganando a la inflación

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“La reforma fomenta la colocación en pesos porque cobran 5% en moneda local contra 15% en dólares”, comenta Mariano Sardans, CEO de FDI.

Pese al nuevo impuesto del 5%, las Lebac le seguirán ganando a la inflación, ya que pasarán a rendir de 27% a 25,65%, contra una inflación proyectada del 23%. Aunque los portfolio managers empiezan a recomendar diversificar las carteras, para que la ganancia no supere los $ 52.000 anuales, para evitar la alícuota del 5%.

En lo que va del año, las Lebac rindieron 23%, la inflación fue del 19,5% y el dólar avanzó 12%, según datos de FDI. Su CEO, Mariano Sardáns, recomienda seguir invirtiendo en las letras del BCRA porque seguirán estando por encima de la inflación: “La reforma fomenta la colocación en pesos porque cobran 5% en moneda local contra 15% en dólares. De todas formas, habrá que ver la reglamentación, porque probablemente suban el mínimo no imponible de $ 52.000 de ganancia anual”.

En este contexto, una nueva moda se impone: la lebaquización del sueldo. ¿En qué consiste? En utilizar los fondos de Lebac en reemplazo de la caja de ahorro, ya que rinden el 27% anual bruto y ofrecen liquidez inmediata.

La industria de fondos ha crecido significativamente de la mano de una mayor participación de personas físicas, que más que se cuadriplicó, pasando de 90.000 a más de 389.000 personas, el doble que hace 12 meses. En rigor, el segmento de personas físicas está llegando a ser un 25% de los activos totales, contra 9,5% del total de fines del 2016.

El patrimonio invertido por las personas físicas se quintuplicó en los últimos dos años totalizando $ 110.000 millones sobre el patrimonio total que gestionan los 470 fondos del mercado argentino.

 Esta “lebaquización” fue lo que provocó que en 2016 la industria de los fondos comunes de inversión creciera el 59%, mientras que durante el 2017 y hasta el lunes pasado, creció un 75% llegando a $ 563.000 millones.

“Los FCI de corto plazo (cuyas carteras contienen un porcentaje muy alto en Lebac) sirven para eficientizar el cash management o liquidez de corto plazo (léase una semana) de las empresas y de los individuos, ya que se obtienen rendimientos similares al de las Lebac por esos períodos”, advierte Guillermo Guichandut, presidente de Supervielle Asset Management.

A su juicio, los fondos son la forma más eficiente para empezar a invertir en el mercado de capitales. Por eso, los inversores de este rubro son conservadores mayormente: los fondos de acciones son solo un 4% del total.

El potencial de crecimiento es relevante. De la participación del monto invertido en fondos de las personas físicas sobre el PBI es de sólo el 1%, mientras que en Chile es 6 veces más y en Brasil esa relación es 21 veces más.

“Los fondos de Lebac son una de las mejores alternativas de tener el dinero disponible y al mismo tiempo invertido en el instrumento de menor riesgo del mercado y de mayor rentabilidad de corto plazo en pesos, que hoy rinde alrededor de un 27% anual”, precisa Jaime Krausem, Gerente de Asset Management y Fund Manager de Capital Markets Argentina. Esto es así porque los fondos que invierten en este tipo de instrumentos son los llamados T+1 o 24 horas, que hace referencia al plazo que se liquida el rescate

“Con $ 1000 se puede acceder a fondos con una cartera de inversiones. Para inversores conservadores en pesos se puede acceder a un fondo de Lebac y en dólares a uno de Letes: hay alternativas de inversión para todo tipo de inversores”, explica Daniel Vicien, director Comercial de Fondos Comunes de Inversión en Balanz Capital, que viene de disertar sobre el auge de los FCI en la Expo Inversiones que organizó Rosario Finanzas, mientras la semana anterior lo hizo en Gödeken, un pueblo santafesino donde los productores agropecuarios estaban ansiosos de escuchar sobre esta inversión, al punto que concurrieron a la charla 300 de los 1200 habitantes.

El Cronista: Las personas físicas pagarán por retornos mayores a $ 52.000 anuales

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“Les explico a los clientes que por más que ahora comiencen a pagar y antes estaban exentos, lo cierto es que si se logra una reducción de los impuestos en general, es como retroceder un paso para avanzar cinco”, dijo Mariano Sardans, CEO de FDI.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, confirmó ayer los detalles de la reforma tributaria que impulsará el Poder Ejecutivo y uno de los puntos fundamentales es el nuevo gravamen a la renta financiera.

El impuesto afectará a las personas físicas residentes en el país que perciban rentas anuales mayores a $52.000 por sus tenencias de títulos públicos (en pesos y en dólares), plazos fijos, fondos comunes de inversión y las tenencias de Lebac. Las acciones, por su parte, quedarán exentas.

Si el proyecto de Dujovne es aprobado tal como está, la alícuota que se pagará sobre la renta obtenida será del 5% para inversiones en pesos de renta fija (bonos, Lebac o plazos fijos), aunque el Poder Ejecutivo podría elevar ese porcentaje hasta un 15%, según “las condiciones económicas imperantes”, según lo detallado el resumen del proyecto.

En el caso de los rendimientos de los instrumentos en moneda extranjera o indexados, la alícuota sería del 15%, aunque no se gravarán las diferencias de cambio ni las actualizaciones.

Entre las justificaciones de esta nueva medida, en Hacienda señalaron que “gravar la renta financiera contribuye a la equidad del sistema impositivo”. Y que mientras “los países desarrollados gravan estas rentas” Argentina era el único de los seis países más grandes de América Latina que no tributaba sobre estos activos. En ese sentido, Miguel Kiguel, director de Econviews, sintetizó: “A nadie le gusta pagar impuestos pero creo que el Gobierno está yendo hacia los estándares tributarios internacionales. El día de mañana se podrían sacar exenciones para algún instrumento en particular, como los fondo de retiro”.

 Si bien todavía resta la discusión parlamentaria de la reforma, el anuncio de Dujovne logró calmar algunos ánimos en el mercado, aunque ciertos sectores manifestaron su descontento.

En la City, las sociedades de bolsas y administradoras de fondos recibieron muchos llamados de preocupación de sus clientes luego de que terminara la conferencia de prensa del Ministro. “Les explico a los clientes que por más que ahora comiencen a pagar y antes estaban exentos, lo cierto es que si nos bajan los impuestos a la sociedades, si bajan ingresos brutos y se logra una reducción de los impuestos en general, es como retroceder un paso para avanzar cinco”, dijo Mariano Sardáns, CEO de FDI.

El ejecutivo analizó los gravámenes a los activos financieros en países de la región y se manifestó conforme con las alícuotas propuestas por el Ejecutivo en este proyecto. “Sin ir más lejos, en Brasil, salvo las poupanças, que son las cajas de ahorro de las familias, todos los instrumentos tributan y con alícuotas muy superiores al 5%”, afirmó.

“Creo que es una forma de fomentar también la pesificación y todos los instrumentos en pesos, ya que con un impuesto del 5% sobre la renta, una Lebac o un título en pesos sigue ganándole a la inflación”, añadió.

Miguel Kiguel, director de Econviews, coincidió: “Si tenés una Lebac que está rindiendo un 28%, con el nuevo impuesto va a rendir un 26,5%. Yo creo que con estas tasas bajas, la gente va a pagar igual, aunque le de un poco de bronca. Las casas de bolsa y los bancos le dan la información a la AFIP directamente y la gente no va a tener donde ir a invertir… No hay adónde escaparse, salvo por las acciones”.

En el mismo sentido se manifestó Nery Persichini, economista jefe de MB Inversiones: “Seguir en pesos va a seguir siendo rentable. Puede llegar a haber una migración al dólar en un primer momento pero, considerando la abundante oferta de divisas por emisiones de deuda, no creo que haya un impacto fuerte”.

Para Fausto Spotorno, director de OJF, el nuevo impuesto tendrá un efecto acotado: “El impacto es parcial porque solamente afecta a las personas físicas en un mercado dominado por las personas jurídicas e institucionales. De todos modos, es probable que se vean mayores tasas y menos profundidad de mercado”, afirmó.

Por su parte, Fernando Semeniuk, gerente de desarrollo de negocios de Ecolatina, opinó que los efectos del nuevo tributo podrían ser parcialmente compensados. En las Lebac, por la suba de tasas que ya se dio la semana pasada en el mercado secundario. “En el caso de títulos valores en moneda extranjera, la erosión de rentabilidad podría ser potencialmente compensada con retornos vía ganancias de capital producto de una compresión de spreads adicional que deriven en subas en las cotizaciones de los bonos”, señaló.

De la vereda de enfrente, Miguel Arrigoni, CEO de First Capital Market expresó su preocupación con un proyecto que “cambia las reglas de juego a los inversores, a menos de un año de que les insistimos que volvieran a traer sus capitales al país con el blanqueo”.

Arrigoni señaló: “Hace 15 años rehicimos el sistema financiero que estaba destruido y hoy todavía es como un chico. Es un error castigar al sector”. Si bien reconoció que las alícuotas confirmadas por el titular de Hacienda son mucho menores de las que se había especulado en los días previos, adelantó: “Queda el gusto amargo en la boca para los inversores”.

Por su parte, la Consultora Analytica advirtió: ” Un impuesto a la renta financiera no debe atentar contra la incipiente recuperación del ahorro doméstico, en particular en moneda local. A su vez, debe permitir el desarrollo del mercado de capitales entendido en sentido amplio y reducir el ingreso de los capitales especulativos. “El diseño de la normativa debe enfocarse principalmente en controlar la actividad de corto plazo en el mercado de cambios.

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