Fecha: 1 de abril, 2021
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Fueron sin dudas el activo estrella del 2020, y todo indica que nada va a sacarles el podio en 2021. Los Certificados de Depósito Argentinos, mucho mejor conocidos como CEDEARS, se llevan toda la atención de los inversores, y los montos negociados crecieron y se multiplicaron hasta superar a las operaciones con acciones locales.
“Tanto en el mercado de CEDEARS como en el de renta variable global, en general es donde vemos las mejores oportunidades para un inversor que busca resguardar su patrimonio a mediano y largo plazo en un contexto en el que la tasa de interés en dólares (es decir, el costo de oportunidad de invertir en bonos) es muy cercana al 0%, e incluso menor al 0% si se considera la inflación en EE.UU.”, dice Pablo Haro, gerente de Banca Privada de Grupo SBS.
José Echagüe, jefe de Estrategia de Consultatio Financial Services, es categórico: “Frente a un mundo que se recupera con ayuda y asistencia al sector privado, los CEDEARS resultan un vehículo ideal para capturar esas oportunidades”.
“Los CEDEARS cumplen con el doble objeto de diversificar el portafolio hacia acciones del exterior (los subyacentes son acciones principalmente de EE.UU. y del resto del mundo) mientras que, al mismo tiempo, brindan protección frente a las fluctuaciones de los dólares bursátiles”, detalla, bien didáctico, Jorge Viñas, Head Portfolio Manager de AdCap Asset Management.
Para invertir en CEDEARS no hacen falta grandes fortunas, porque las barreras de entrada bajaron gracias a los cambios que se materializaron el año pasado a través de BYMA, permitiendo operar desde el equivalente a un CEDEAR y ya no al equivalente a una acción en su mercado de origen. A eso se sumó un cambio en los ratios de cotización (que es la cantidad de certificados que conforman una acción), que se multiplicaron para dividir cada papel en “partes” más pequeñas y, por ende, más accesibles al público minorista.
José Ignacio Bano, gerente de Research de IOL, destaca que “este instrumento permite al inversor acceder a empresas sólidas e interesantes para el momento económico que está atravesando el mundo, a la vez que lo vinculan al dólar contado con liquidación (CCL)”. Son una manera alcanzable para los pequeños inversores de salir del riesgo argentino o de, al menos, balancear sus inversiones.
A la lista de cerca de 200 CEDEARS vigentes en marzo se sumaron 21 nuevos nombres, entre los que se encuentran Mastercard, Spotify, Zoom, Walgreens y Berkshire Hathaway (del empresario Warren Buffett). Las alternativas para elegir y armar una cartera diversificada por sectores son importantes.
Para inversores moderados, Haro de SBS recomienda diversificación tanto regional como sectorial que permita mitigar la volatilidad diaria: “Nuestra cartera modelo pondera con mayor peso a JPMorgan, Walt Disney y Alphabet (Google). Para subir el riesgo, sugiere aprovechar las correcciones en empresas con mucho potencial de desarrollo como PayPal, Tesla, JD.com o MercadoLibre, y propone, para los inversores que prefieran sumarse a un producto diversificado, Cuenta Administrada: “Lo lanzamos este año y permite acceder a un portfolio que está gestionado activamente por especialistas, con un mínimo de inversión de $ 2 millones”.
Victoria Fernández, analista de Research de First Mariva, dice que, en este contexto, para un inversor moderado que solo tenga acceso a los mercados locales, recomienda tener el 10% en acciones y el 90% en renta fija. “Dentro del primer segmento, nos enfocamos en CEDEARS del sector financiero, como JPMorgan o Wells Fargo, que capturarían el aumento de la tasa de los bonos del Tesoro de EE.UU.”.
Desde Consultatio, Echagüe pone sobre la mesa una solución para los inversores chicos y sin expertise que quieren armar una inversión bien diversificada. “Contamos con carteras recomendadas para nuestros clientes que están armadas en base a tres pilares: estabilidad, liquidez y diversificación”. La performance anotada en una ventana de tres meses sin duda es un dato atractivo para futuros inversores: superó el recorrido del dólar (CCL) en un 17%, y al S&P medido en pesos le sacó una ventaja del 11,3%.
“Mirando hacia adelante, creemos que hay espacio para que continúe el rally de las acciones globales. La no tan usual correlación positiva entre la suba de las tasas y el precio de las acciones denota que la mayor expectativa de inflación no daña la recuperación de un mercado que parece más el foco en una dinámica propia de la historia de cada compañía”, analiza Echagüe. La sugerencia en la cartera de Consultatio es destinar 5% a cada una de las 20 acciones sugeridas. Entre algunas de las recomendadas que tendrían mayor potencial de upside figuran Barrick Gold, Amazon, Coca-Cola, Alibaba, Vista Oil y Petrobras, entre otras.
En Banza, la fintech del grupo AdCap, apuestan fuerte a este activo. “Decidimos acoplarnos a la tendencia mundial de fees a la baja, y estamos bonificando las comisiones de todas las operaciones de compra y venta de CEDEARS como una forma de promover el acceso al mercado de capitales”, dice Viñas.
“El segmento energético, en particular el petróleo, y el financiero, con los bancos a la cabeza, son interesantes de cara a la recuperación económica. De ahí surgen alternativas interesantes como Exxon Mobile, Chevron, JPMorgan y Bank of America, todas accesibles desde el mercado local y en pesos a través de sus CEDEARS”, dice Bano, y agrega a las sugerencias al segmento de consumo discrecional, dado que la demanda de los productos y servicios que comercializan las empresas que componen a este sector aumenta conforme mejora la situación económica y financiera.
El porcentaje que se debe destinar a este tipo de activos depende de la situación puntual de cada inversor y sus objetivos. También, obviamente, de la aversión al riesgo. Los CEDEARS son certificados que representan acciones y, como toda renta variable, su precio puede sufrir oscilaciones bruscas. Lo ideal es elegir empresas en las que el inversor confíe a largo plazo por sus fundamentals y mantenerse así a mediano y largo plazo.
Otro dato a tener en cuenta es que se compran en pesos y su evolución está atada a la del tipo de cambio Contado con Liquidación (CCL) o dólar cable. En ese sentido, si el tipo de cambio baja, el Cedear va a bajar aunque su subyacente (la acción original) haya subido. Y viceversa.
De cualquier manera, como promedio, los analistas no recomiendan destinar más de un 20% de la cartera total de activos a acciones, salvo que se trate de inversores de perfil más agresivo. La edad del inversor también es un dato a tener en cuenta: pérdidas de capital a los 25 tendrán muchos años para recuperarse. En cambio, la misma pérdida a los 60 años puede cambiar rotundamente el modo en que un individuo va a entrar a su etapa pasiva desde el punto de vista patrimonial.
Escapar de un modo más contundente del riesgo local está en la cabeza, y en la intención, de muchos inversores. Ya no solo tener activos extranjeros en la cuenta de inversión local, sino cruzar fronteras. Hay brokers argentinos que les tienden ese puente a sus clientes, como IOL, Bull Market y Quiena, entre otros. También se puede abrir directamente una cuenta de inversiones en un discount broker u online broker extranjero como E-Trade, E-Toro, Interactive Brokers, TD Ameritrade o Charles Schwab, entre otros. Las aperturas de cuenta son sencillas, en pocos pasos, con la documentación de los titulares y completando el W8 (formulario de impuestos para extranjeros no residentes).
“En estos brokers el costo de operar es muy bajo, y los spread entre precios de compra y venta también muy bajos. Al inversor le evitan pagar hasta el 5% anual en costos de comisiones, respecto de bancos y brokers tradicionales”, explica Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI.
En cuanto a la elección de la estrategia, que dependerá como siempre del perfil del inversor y de su apetito o no por el riesgo, Sardans subraya que tan importante como el armado es la gestión activa. “Se necesitan rebalanceos de corto plazo”, aclara, y pone como ejemplo la suba de tasas de Bonos del Tesoro Americano de 10 años, que aumentó casi un 50%, al pasar del 0,8% anual al 1,5%, con un gran impacto negativo en el mercado de bonos soberanos. “Cuando empezamos a ver la suba, recomendamos a nuestros clientes vender esos bonos largos para evitar que pierdan valor en sus carteras”, explica para graficar la importancia de tener un asesor al lado.
Nicolás Galarza, CEO y fundador de Quiena Inversiones, recomienda empezar a invertir internacionalmente “con un mínimo de US$ 2.000, aunque muchos clientes optan por hacer depósitos pequeños hasta tener confianza en la plataforma y luego refuerzan su inversión con nuevos depósitos”, explica.
En la mayoría de los brokers locales que dan este servicio, los pasos para la apertura son similares: se completan formularios online, se toman un par de selfies y la cuenta ya está abierta. Para fondear esa cuenta desde la Argentina se usa el dólar cable o CCL. “Se transfiere el dinero desde la cuenta bancaria hacia la de IOL. Desde allí, se compra un bono, por ejemplo el AL30, que posee un día de parking. Al día siguiente, se vende como AL30C, que es el mismo bono pero en especie C, de cable”, explica Bano. Si el inversor tiene los dólares, también puede realizar la operatoria directamente en esta moneda, evitándose así el parking.
Un dato no menor: la cuenta de inversión personal en dólares en EE.UU. se encuentra protegida hasta US$ 500.000 en caso de cierre de la casa de bolsa o custodio, y la institución protectora es SIPC.
Ya con los fondos en EE.UU., el abanico de opciones es inmenso, desde bonos o acciones hasta ETF. La recomendación de Galarza a los inversores es que “no crean que porque son conservadores deben invertir en bonos y no en acciones o viceversa. Es un error, porque la diversificación tiene un efecto increíble: reducir el riesgo mientras mantiene o incrementa el retorno”. Avanza con una sugerencia concreta: “Quiena Automática es un producto que le arma una estrategia a cada inversor según su perfil para que pueda tener un portafolio diversificado con acciones y bonos de todo el mundo, bienes raíces y materias primas”.
Bano, por su parte, sugiere usar ETF. “Parto de la premisa de que es un perfil que acepta un nivel de riesgo moderado, entonces, más que comprar acciones individuales, es conveniente invertir a través de los ETF, fondos que cotizan en EE.UU.”. Y añade: “El sector financiero va a performar mejor que el resto, ya que es un sector procíclico. Para captar esos buenos resutados se puede comprar el ETF XLF”. Siempre hay que recordar que el monto mínimo para abrir la cuenta en EE.UU. son US$ 1.000.
Finalmente, un aspecto no menor a tener en cuenta cuando se toma la decisión de invertir en activos extranjeros es el tema impositivo. “En la Argentina, uno paga por los bienes imponibles, según la escala en que se encuentre, hasta 1,5%, mientras que en el exterior hasta 2,25%. Por este motivo, existe un 0,75% extra de carga impositiva a nivel bienes personales, que repercute directamente en lo que uno puede hacer con el portafolio e inversiones”, aclara Bano.
Por otro lado, están las ganancias, que se pagan una vez que están realizadas. “Es decir, si uno compra una acción y la tiene 10 años, no importa cuánto incrementa año a año, sino que uno pagará en el momento en que la vende. Además, se pagará una alícuota del 15%”, explica. Cuando el inversor cobra dividendos de alguna acción, el fisco norteamericano le retiene un 30%, lo cual les quita un poco de atractivo a los papeles de este tipo. Aunque este impuesto se podría deducir luego acá, es un trámite engorroso. “Conviene que la ganancia se manifieste en el precio y no en el dividendo”, concluye.
Fuente: Forbes
Fecha: 29 de marzo, 2021
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Es una posibilidad cada vez más elegida por los argentinos sacar capitales a otros países y eludir las trabas a nivel local. La pandemia incentivó la tendencia y la digitalización lo hizo más fácil.
Hay miles de millones de dólares de inversores albicelestes en el exterior, debido a la inestabilidad económica a lo largo de su historia, pero también por otros motivos: trabajo, mayor seguridad o escapar del riesgo local en materia de inversiones.
Esta tendencia se vio incentivada en los últimos años por las restricciones a la compra de divisas. Según el INDEC, existen más de u$s335.000 millones de residentes fuera del país, de los cuales:
Además, en los primeros nueve meses del año pasado (última cifra informada), salieron del país otros u$s3.000 millones, según cifras del Banco Central.
Un vehículo habitual para sacar dinero hacia otros países es la apertura de una cuenta en un banco o broker del exterior, especialmente, en Estados Unidos.
En este sentido, Mariano Sardans, CEO de la gerenciadora de patrimonio FDI, destaca a iProUP que creció mucho el apetito de los ahorristas por estos productos porque tuvieron tiempo de investigar y se habilitó la posibilidad de hacerlo de forma totalmente remota.
“Es cada vez más frecuente que los argentinos tengan cuentas de inversión afuera y la pandemia acentuó este proceso, porque las personas se digitalizaron radicalmente“, señala a iProUP en José Ignacio Bano, gerente de Research de Invertir Online. Y asegura que el proceso es tan sencillo como hacerlo a nivel local.
De hecho, indica que cuando un cliente decide activar una cuenta en esa plataforma para Argentina, puede elegir abrir una simultáneamente en Estados Unidos. “En nuestro caso, solo se requiere entrar al sitio, registrarse y completar unos campos y formularios de chequeo de identidad”, comenta.
“Fue una muy buena decisión aprobar la actividad de gestión de activos en el exterior, algo que se hacía en la clandestinidad desde hace tiempo”, destaca Sardans. FDI es uno de los pocos AGI activos en el país y que está registrado, a su vez, como asesor de inversión en Estados Unidos y Uruguay.
Una nueva tendencia a la hora de invertir en EE.UU., principalmente, es que muchas personas eligen administrar por su cuenta su dinero a través de los llamados discount brokers.
“Se trata de operadores online que no cobran comisión y son ideales para los ahorristas más pequeños, con menos de u$s200.000, que eligen autogestionarse”, explica Sardans.
Muchas que optan por esta modalidad, eventualmente contratan asesoría. FDI cuenta con esta opción, que se denomina “portfolio check-out” en algunos países de Latinoamérica.
“Es un servicio que se cobra por hora para quienes que se quieren autogestionar, modalidad que muchos eligieron durante la pandemia”, revela.
Antes de evaluar todos los requisitos, costos y cargas impositivas que deben contemplarse al abrir una cuenta en el exterior, resulta clave conocer los beneficios, más allá de la posibilidad de evitar cualquier tipo de riesgo local.
“Sin dudas, la principal ventaja es la oportunidad de acceder a un abanico mucho más amplio de alternativas de inversión. Está permitido en Argentina hacerlo desde hace muchos años y no es para nada problemático”, asegura a iProUP el director de Capital Markets, Fernando Dirazar.
Y, para quien busca opciones variadas, Estados Unidos parece ser la plaza ideal. Bano aporta que son los mercados más importantes del mundo en acciones son el NYSE y el NASDAQ, y a ambos se puede acceder desde ese país.
“Son tan grandes que entre los dos representan la mitad del volumen operado en todo el mundo, tienen la oferta de acciones más completa a nivel internacional”, afirma.
Tal es así que Sardans define a las inversiones en EE.UU. como “la posibilidad de ingresar al mercado de capitales sin límite de opciones“. Apunta que pueden comprarse bonos argentinos y brasileños a mejores precios que en sus países de origen.
Hoy, la modalidad más usada para enviar el dinero a una cuenta en el exterior es la llamada vía del contado con liquidación (CCL), a través de la compra de un bono en pesos (en Argentina) y su reventa en dólares (Estados Unidos). En general, suele utilizarse el AL-30. Según explica Bano, “este activo se debe vender bajo la modalidad AL-30C (la C es de dólar cable)”.
Respecto del mínimo capital requerido para comenzar a operar, señala que es de unos u$s1.000. “Con $140.000, un costo relativamente bajo, ya se puede invertir en la mayor plaza global”, dice.
Y este es un muy buen momento, dado que los dólares financieros están muy bajos respecto del oficial. “Uno se ahorra casi el 10% por cada dólar y, encima, tiene su dinero afuera, disponible para invertir”, afirma Bano.
“Uno de los motivos por los que cada vez más personas eligen tener una cuenta afuera es que los procesos se simplificaron mucho. Antes, tenías que firmar documentación física y hacer la transferencia era complicado”, describe Bano.
En la actualidad, es un trámite gratuito y 100% digital. Se debe presentar la siguiente documentación:
Algunas entidades piden una especie de currículum para saber qué actividad desarrolla el solicitante, sobre todo en el caso de residentes latinoamericanos, porque consideran a la región como “zona caliente” en delitos precedentes de lavado de dinero.
El asesor en cuestiones tributarias Daniel Dubin advierte a iProUP que es importante justificar el origen de los fondos. Sostiene que la elección del país no suele estar tan atada al tratamiento fiscal, que en general es igual en todos.
“Si van a hacer inversiones, es importante asesorarse respecto de qué bonos tener en cartera, por seguridad e impuestos“, recomienda. Esto es clave para pensar los costos y riesgos.
Este tipo de inversiones tiene una carga fiscal distinta a la local, pero no es muy compleja: están alcanzadas por el impuesto a las Ganancias y Bienes Personales.
A fin de cancelar los tributos, los activos en el exterior se pesifican al tipo de cambio oficial (precio vendedor del Banco Nación) de la fecha de cierre de la operación y las declaraciones juradas se presentan en los vencimientos locales.
“El Impuesto sobre Bienes Personales es del 1,25% como tasa máxima para los radicados en el país y 2,25% para los que están en el exterior. Las presentaciones son anuales”, detalla a iProUP el tributarista Santiago Sáenz Valiente, director del estudio homónimo.
El experto revela que las rentas financieras se consideran “pasivas” y que, en el último tiempo, la AFIP comenzó a exigir una declaración anual de información sobre estas. Este requerimiento se suma a la presentación anual de Bienes Personales.
“En lo que respecta a Ganancias, hay distintos tratamientos. La utilidad por la venta de bonos argentinos está exenta, aunque estén invertidos en el exterior”, detalla Sáenz Valiente.
Por otro lado, hay algunas inversiones a las que se aplica una alícuota del 15% sobre la utilidad producida por una eventual venta, en la que se considera la diferencia con el monto al que se compró (en dólares) y se aplica la cotización oficial de la fecha de operación.
Además, informa que, en lo que respecta a dividendos e intereses va todo a una alícuota progresiva, que -en la mayoría de los casos- es del 35% y, advierte que este año muchas cuentas en el exterior estarán afectadas por el “Impuesto a la Riqueza”, lo que generará una situación de doble imposición para muchos.
“A la carga impositiva hay que sumarle, en la columna de ‘Gastos’, el costo operativo. Si bien la apertura de cuenta es gratuita, a la hora de proyectar las inversiones hay que tener en cuenta que se va a incurrir en algunas dispensas por operar, que, si bien se pueden estimar con algún nivel de precisión, dependen del modelo de negocio de cada bróker”, comenta Dirazar, y deglosa diferentes enfoques:
Todo esto es lo que debe considerar un inversor promedio al pensar en abrirse camino más allá de las fronteras. Sin dudas, las opciones son cada vez más y se adaptan a cada bolsillo. La digitalización ha sido un elemento transformador en ese sentido.
Fuente: Iproup

Fecha: 23 de marzo, 2021
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Al 2021 no le faltan condimentos, y “desafiante” seguirá siendo la palabra clave en la Argentina. La pandemia no da tregua, las vacunas no alcanzan por ahora para pensar en grandes aperturas ni cambios de protocolos, y la economía doméstica camina por una cuerda floja con la mirada fija en el resultado de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En este contexto, los activos financieros se moverán con suerte dispar. Sensibles a cualquier noticia, son apenas alentados por el viento de cola que significa el aumento en el precio de las commodities agropecuarias, la paz cambiaría que se logró en los últimos meses y la expectativa de algo de crecimiento en el PBI. El mundo, en cambio, anda por una vereda un tanto más optimista, con expectativas de un fuerte crecimiento global.
Los inversores argentinos deberán caminar con pies de plomo. No es un año para dormirse en una decisión de inversión y no ocuparse más de ella. Gestión activa, monitoreo, diversificación y rebalanceo casi permanente deben estar en la agenda de los inversores.
SALIR AL MUNDO
Escapar de un modo más contundente del riesgo local está en la cabeza, y en la intención, de muchos inversores. Ya no solo tener activos extranjeros en la cuenta de inversión local, sino cruzar fronteras. Hay brokers argentinos que les tienden ese puente a sus clientes, como IOL, Bull Market y Quien a, entre otros. También se puede abrir directamente una cuenta de inversiones en un discount broker u online broker extranjero como E-Trade, E-Turo, Interactive Brokers, TI) Ameritrade o Charles Schwab, entre otros. Las aperturas de cuenta son sencillas, en pocos pasos, con la documentación de los titulares y completando el W8 (formulario de impuestos para extranjeros no residentes).
“En estos brokers el costo de operar es muy bajo, y los spread entre precios de compra y venta también muy bajos. Al inversor le evitan pagar hasta el 5% anual en costos de comisiones, respecto de bancos y brokers tradicionales” explica Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI.
En cuanto a la elección de la estrategia, que dependerá como siempre del perfil del inversor y de su apetito o no por el riesgo, Sardáns subraya que es tan importante como el armado es la gestión activa. “Se necesitan rebalanceos de corto plazo”, aclara, y pone como ejemplo la suba de tasas de Bonos del Tesoro Americano de 10 años, que aumentó casi un 50%, al pasar del 0,8% anual al 1,5%, con un gran impacto negativo en el mercado de bonos soberanos. “Cuando empezamos a ver la suba, recomendamos a nuestros clientes vender esos bonos largos para evitar que pierdan valor en sus carteras”, explica para graficar la importancia de tener un asesor al lado.
Fuente: Forbes
Fecha: 16 de marzo, 2021
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El año de la pandemia será también el año de los inversores. Al menos en la Argentina, el aislamiento preventivo y prolongado, combinado con una economía que muestra grietas por todos los frentes, inflación en ascenso y devaluación constante del tipo de cambio provocó que nadie que tenga un patrimonio que defender se haya quedado quieto.
Y así como los pequeños ahorristas tomaron la decisión de dar un salto y salir del plazo fijo para incursionar en la Bolsa, los individuos de altos patrimonios prendieron luces de alerta, se involucraron más en las decisiones de inversión y fueron en busca de asesores integrales que puedan darles no solo sugerencias de asset allocation sino las mejores alternativas para mantenerse lejos del riesgo argentino (incluida su altísima presión tributaria, recargada sobre el final del año). “Cada cliente tiene objetivos y perfil inversor diferente, es por eso que armamos estrategias a medida de cada uno“, arranca Mariano Galarraga, gerente de Banca Privada de Banco Galicia.
“Contamos con diferentes alternativas de acuerdo con cada perfil inversor, patrimonio y preferencia para operar pero nuestro servicio cubre el 100 por ciento de las necesidades que se le puedan presentar, ya sea a nivel personal como también para su empresa”, plantea el ejecutivo.
Para quienes tienen inversiones por encima de US$ 200.000, el ICBC cuenta con servicio de Private Banking. “Se le asigna al cliente un banquero privado y un servicio que llamamos ‘one stop solution’, donde el asesoramiento es integral y abarca su cartera local e internacional ya que poseemos alternativas de inversión onshore y offshore”, describe Darío Zabuski, Responsable de Análisis de Mercados de ICBC. “Se trata de un segmento heterogéneo respecto de sus actividades y de un promedio de edad por encima de los 50 años“, aporta.
Banco Mariva también tiene servicio especial para este segmento. “Una de nuestras ventajas mas importantes es que somos una plataforma integrada. Tenemos unidades de negocios propias en la Argentina y en Estados Unidos, por lo cual le facilitamos a nuestros clientes el acceso a todos los mercados y todos los productos financieros, dentro del mismo grupo”, describe Pablo Santiago, gerente de Wealth Management de Banco Mariva. “Les damos la posibilidad de armar carteras diversificadas a medida y en ese sentido el riesgo crédito en la Argentina está presente solo en pequeñas proporciones de algunas carteras y puntualmente en bonos corporativos de corto/mediano plazo muy selectivos, a los cuales le damos un seguimiento riguroso”, sostiene.
Pero claro que no solo los bancos se dedican a satisfacer las necesidades de los individuos de alto patrimonio. Los asesores independientes tienen también este segmento bien aceitado. “Nuestros clientes tienen activos líquidos (financieros) superiores a los US$ 500.000 y nuestros servicios abarcan desde la planificación financiera, fiscal y sucesoria, hasta la implementación y ejecución de las soluciones que permiten maximizar la rentabilidad de los activos“, desglosa Mariano Sardáns, socio y CEO de FDI Advisors que ofrece una propuesta integral de asesoramiento que llaman “Multi-Family Office”. La empresa tiene oficinas en Miami, Montevideo y Buenos Aires y administra activos de unos 1000 clientes en 14 países.
Una de las particularidades de FDI es que no tienen productos financieros propios, no es Sociedad de Bolsa ni tiene convenios con gerenciadoras o administradores de fondos.
“Para los clientes residentes en la Argentina, tomamos muy en cuenta el impacto impositivo de las decisiones, seleccionando el tipo de activo y también siendo precisos en el instrumento más adecuado para cumplir los objetivos de riego/retorno y eficiencia impositiva”, describe Santiago de Mariva.
De la misma manera, Zabuski pone énfasis en la pata impositiva dentro del servicio integral que ofrecen: “Son temas de gran demanda en este grupo de clientes y por eso hemos ido incorporando eventos con especialistas tributarios donde se exponen temas generales y de actualidad impositiva”.
Cartera VIP
“Las crisis, tanto locales como internacionales, deben estar consideradas en la estrategia elegida. Si alguien calibró mal el riesgo y luego se asusta ante la volatilidad elevada o un resultado adverso, lo más probable es que termine tomando malas decisiones que empeoren aún más sus resultados“, advierte Zabuski y detalla que “en el plano local, la alta volatilidad hace que escaseen alternativas para perfiles conservadores”.
“En este contexto nuestros clientes demandan dolarización de patrimonios a través de bonos públicos y privados emitidos en dólares o activos dólar linked”, dice Galarraga, del Galicia, como sintesis de lo que más demandan sus clientes. Para facilitarles el camino lanzaron una plataforma digital para quienes les gusta manejar ellos mismos las inversiones. “Contamos con un portfolio de productos financieros para desarrollar su rentabilidad: Plazos Fijos, Fondos Fima, Intermediación y Custodia de Títulos Valores (Bonos Público y Privados, Acciones, Cauciones, Opciones, Cedears) y damos acceso a todas las emisiones primarias que se presenten, operando tanto en pesos como en dólares”, detalla.
Santiago, de Banco Mariva, remarca que en los tiempos que corren de retornos muy bajos, “nos debemos esmerar en la selección de activos, y ser creativos en los instrumentos que le sugerimos a los clientes“. “Para perfil de riesgo moderado, nuestras últimas recomendaciones fueron posicionarse en acciones europeas de alto dividendo, acciones estadounidenses del sector de materiales básicos (que se beneficiarían en cualquier resultado de la elección presidencial) y bonos corporativos de alto rendimiento de mercados desarrollados (en especial estadounidenses)”.
Sardans remarca que “hoy en día el cliente argentino está enfocado en proteger sus activos, en minimizar su carga tributaria y analizar si conviene invertir o desinvertir en la Argentina. Existe la lógica de preferir mantener su capital en moneda fuerte y en mercados con fuerte respeto de la propiedad privada. Eso implica, en algunos casos, seguir una estrategia prolija de desinversión, lo cual en muchos casos incluye trasladarse o llevar sus negocios o parte de estos al exterior”.
En ese sentido, Gustavo Neffa, socio de Research for Trades, enfatiza también en que “el inversor argentino tiene mucha necesidad de cubrirse y de diversificar”. Y apunta hacia Wall Street: “La capitalización bursátil de la Bolsa de Nueva York representa el 60 por ciento mundial. Con una cuenta en Estados Unidos se puede operar prácticamente todos los activos que uno desee, dado que existen no solo los instrumentos domésticos sino globales necesarios para hacerlo. Muchas empresas extranjeras de cualquier parte del mundo emiten ADR y entonces sus acciones se pueden comprar directamente en Wall Street, sin tener que adquirir las divisas e ir a otra bolsa”, explica con la mente en un inversor de banca privada, algo más sofisticado y con ganas de diversificar.
“Hoy la Argentina presenta muchas dificultades en materia de inversión si lo que se busca es seguridad. Dicho esto, nuestra principal preocupación a futuro producto de la crisis mundial que originó el Covid es la segura depreciación del dólar frente a otras monedas debido a la mega emisión que está realizando el banco central de los Estados Unidos. A tal efecto diseñamos seis carteras que contienen activos subyacentes que están denominados y generan flujos en monedas alternativas al dólar, así como también exposición a activos reales, como ser inmuebles, con amplia diversificación global”, detalla Sardans.
“Tanto bonos como acciones se encuentran en valuaciones muy elevadas, lo cual limita la posibilidad de obtener rendimientos que compensen el riesgo, y la amplia liquidez inyectada para compensar el impacto económico del Covid puede permitir el mantenimiento de esta situación por tiempo prolongado. Los activos que todavía tienen atractivo son los bonos high yield, bonos de mercados emergentes y acciones de empresas medianas de Europa y los Estados Unidos, como también de algunos países emergentes como el caso de Brasil”, analiza Zabuski, con la vista puesta en inversores de perfil moderado.
En referencia a las oportunidades en el mercado local, el ejecutivo de ICBC señala que “para aquellos con un perfil de riesgo más agresivo, las valuaciones de los activos se encuentran muy bajas en términos históricos, tanto en bonos como en acciones. Pero deberán tener un horizonte de largo plazo hasta que se logre disminuir la volatilidad macro”.
El objetivo que persiguen los asesores con este grupo selecto de clientes es darles un servicio integral, que resuelva varios aspectos y con foco en los resultados. “Cuando gerenciamos activos buscamos maximizar la rentabilidad después de impuestos, generando más flujos (alquileres, dividendos, intereses) y ganancias de capital (diferencias entre compras y ventas). Una de las formas es anulando cualquier intermediario que no agregue valor: de ahí que operamos vía discount-brokers en Estados Unidos”, detalla Sardans y agrega otro punto clave de su servicio: “Blindar sus bienes del ataque de terceras partes, lo cual hacemos mediante la implementación de fideicomisos o trusts familiares”.
Fuente: El Cronista
Fecha: 04 de marzo, 2021
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La tendencia negativa de Wall Street se contagió a todos los mercados y también afectó a los activos argentinos. El índice Nasdaq retrocedió 2,7% y cerró debajo de los 13.000 puntos por primera vez desde el pasado 15 de enero. Por lo tanto resignó todo lo ganado en un mes y medio.
Para las acciones argentinas se extendieron los números rojos, con Mercado Libre (-7%) y Globant (-5,2%) a la cabeza, justamente por ser las más dependientes de la volatilidad del índice tecnológico de Nueva York.
Mercado Libre es un ejemplo de este “sell off” de corto plazo en el Nasdaq, con una caída de 23% para su ADR, que sondeó un récord de USD 2.000 el 20 de enero y ahora se negocia cerca de los USD 1.500. La compañía de Marcos Galperín, líder en el comercio electrónico de América Latina, perdió en el período unos USD 22.700 millones de valor de mercado.
Grupo Galicia perdió 5,1%, mientras que el ADR de YPF subió 0,8% (USD 3,99), en una rueda con alza de más de 2% para el petróleo crudo, y después de que la calificadora de riesgo Standard & Poor’s mejoró la nota de sus Obligaciones Negociables por su reestructuración.
“El clima del norte continúa marcando el ritmo de los ADR, a raíz de su mayor correlación respecto al apetito por riesgo global, a diferencia de los bonos que siguen presionando cada vez más sus deprimidas paridades ante las preocupaciones económicas”, resumió Gustavo Ber, titular del Estudio Ber.
Los bonos soberanos en dólares con ley extranjera cerraron con baja promedio de 0,7%, para tocar un nuevo piso de precios desde su salida al mercado secundario en septiembre, tras el canje de deuda. Los bonos globales acumulan una pérdida de 30% desde su lanzamiento, con tasas internas de retorno del 18%, consideradas prácticamente de default.
En tanto, el riesgo país de JP Morgan, que mide la brecha de tasas de los bonos del Tesoro norteamericano con sus pares emergentes, subió once enteros para la Argentina a 1.554 puntos básicos. Este indicador tocó el martes los 1.560 de forma intradiaria, un máximo en casi seis meses, desde que la entidad incorporó a los títulos del canje en el riesgo país.
Mariano Sardáns, director de la gerenciadora de patrimonios FDI, sostuvo que “el precio de bonos y acciones refleja lo que pasa en la economía real. Hace por lo menos un año que los empresarios están desinvirtiendo, tratando de sacarse costos fijos de encima y si pueden, se llevan sus negocios fuera de Argentina”.
Acotó que “hay un clima de desesperanza y desconfianza. Por eso no vemos que un posible acuerdo con el FMI produzca algún efecto positivo en el precio de los activos argentinos”.
El índice bursátil S&P Merval de Buenos Aires borró un alza inicial y cedió el 1,7%, a 47.325 unidades, con escasa fortaleza por la ausencia de liquidez. Este mercado viene de perder un 1,8% el martes.
“Nuestra Bolsa fue perdiendo vida propia y la baja se agravó por la sacudida del ajuste en Wall Street. Siempre decimos lo mismo, ‘cuando afuera hay tempestades, acá nos bañan’, nos hunden”, sentenció Jorge Fedio, analista técnico de Clave Bursátil.
El BCRA sigue comprando divisas
Como ocurre desde hace un año y medio, desde la entrada en vigencia del control de cambios que se fuer ampliando con los meses, el BCRA es el casi exclusivo protagonista del mercado de cambios.
Con una demanda controlada, regula los precios del mercado, para habilitar una devaluación progresiva. Y por efecto de mayores liquidaciones del agro, incentivadas por los precios internacionales más altos en casi siete años, concentra las compras de divisas en la plaza oficial.
El monto operado en el segmento de contado (spot) fue de unos USD 229,8 millones, en una rueda en la que el Banco Central sumó compras por unos USD 100 millones, según estimaciones privadas.
La autoridad monetaria acumula en poco más de tres meses compras netas por unos USD 1.680 millones, si se tienen en cuenta los saldos positivos de diciembre (USD 608 millones), enero (USD 157 millones) y febrero (USD 632 millones según estimaciones preliminares), más unos USD 280 millones en este arranque de marzo.
El tipo de cambio oficial avanzó ocho centavos en el mercado mayorista, a $90,23, para acumular un incremento del 7,2% en 2021. Y en los últimos doce meses subió un 44,7%, unos cinco puntos por encima de la inflación.
El dólar libre cerró este miércoles sin variantes, a 145 pesos, con un brecha cambiaria de 60,7% con el dólar oficial, aún cerca de un mínimo desde abril. La divisa informal cede un 12,7% o 21 pesos en el transcurso de 2021.
Fuente: Infobae
Fecha: 03 de marzo, 2021
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Argentina has seen a strong uptick in foreign currency inflows on the back of high global grains prices, reducing the risk of a sharp near-term devaluation of the peso currency and giving the government breathing room to slow pedal economic reforms.
The South American country, a major producer of soy, corn and wheat, has acted to protect the peso and foreign reserves with strict capital controls since a market crash in 2019. That had stoked fears of a sudden correction.
However, with bumper global grain prices easing the FX situation and the central bank reining in its funding of the Treasury, the government has signaled a slower depreciation of the peso ahead, calming investor worries.
“The official devaluation rhythm has slowed,” said Roberto Drimer, Buenos Aires-based economist at consultancy VaTnet.
Bank of America said in a research report on Monday that the “FX situation has improved markedly due to the fiscal consolidation and monetary slowdown,” adding this meant a devaluation was unlikely before mid-term elections in October.
The central bank has bought a net $1.364 billion of foreign currency in the last three months, versus an outflow of nearly $5 billion in the five months before that.
Bank of America pointed to high soybean prices as potentially bolstering the trade balance by $7 billion, and said additional funding could come in from a planned wealth tax and the International Monetary Fund releasing extra reserves.
There is a flip side, however, analysts said. The lower pressure on the FX gives the government leeway to stall larger economic reforms and to strike a deal with the IMF, seen as key to stabilizing the country’s fragile economy.
Argentine President Alberto Fernandez on Monday said the country would not rush to reach a new agreement, a shift in tone from earlier plans for a deal by May, which is needed to replace a failed $57 billion facility from 2018.
Bank of America said there were serious risks of a delay as the “FX improvement gives more room to maneuver,” though adding it still predicted a deal could be reached by the middle of the year, before the election – though it would be “a close call.”
Argentina settlement and clearing agent Neix said the current strategy appeared to be using the official exchange rate to anchor prices, which could exacerbate the already large gap with unofficial rates often used by individuals and firms.
That gap between the official and unofficial rates is currently around 60%, the lowest since the middle of last year but still historically high, underscoring the persistent demand for dollars outside the formal banking system.
“The floor of this gap will not only depend on a combination of things – how the talks go with the IMF, the economic recovery and the pandemic,” said Sabrina Corujo, director of the consulting firm Portfolio Personal Investments.
Economist Federico Furiase added that “farm dollars” would arrive with the main harvests in April and May, though he cautioned that in election years the government was likely to want to use these to bolster spending.
The slow progress on policy change has infuriated some creditors and seen hard currency bond prices nosedive, despite a successful restructuring last year with private creditors. Inflation is also rearing its head once again as the economy reopens and pent up liquidity is released.
“There is a climate of hopelessness and mistrust,” said Mariano Sardáns, director of wealth management firm FDI, adding even a new IMF deal would not likely lift asset prices.
“Apparently, economic actors need a political change to reverse this situation.”
Fuente: Reuters
Fecha: 03 de marzo, 2021
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Argentina experimenta un fuerte repunte en la entrada de divisas ayudada por los firmes precios globales de los granos, lo que ha desinflado el riesgo de una contundente devaluación del peso a corto plazo y le genera al Gobierno un respiro para desacelerar las reformas económicas en carpeta.
El país sudamericano, un importante productor de soja, maíz y trigo, se vio obligado a proteger el peso y las reservas internacionales del banco central (BCRA) con estrictos controles de cambio desde una caída del mercado en 2019. Esto había avivado los temores de una corrección repentina en la moneda.
Sin embargo, con los excelentes precios mundiales de los granos que alivian la situación cambiaria y el BCRA frenando su financiamiento al Tesoro, el Gobierno tiene prevista una depreciación más lenta del peso para el 2021, lo que calma las preocupaciones de los inversores.
“El ritmo oficial de devaluación se ha desacelerado”, dijo Roberto Drimer, economista de la consultora VaTnet en Buenos Aires.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, sostuvo recientemente que el peso caerá a diciembre a la zona de 102,4 por dólar, una caída en el orden del 25% anual, frente al nivel de 90 unidades actuales y estimaciones de analistas que esperan una inflación del 50% en 2021.
En el primer bimestre del año, la autoridad monetaria devaluó el peso un 6,32%, cuando la inflación minorista promedió un 7,3%, según datos de analistas privados y de Reuters.
El estadounidense Bank of America dijo en un informe de investigación que “la situación cambiaria (en Argentina) ha mejorado notablemente debido a la consolidación fiscal y la desaceleración monetaria”, y agregó que esto significaba que era poco probable una devaluación antes de las elecciones de mitad de término en octubre.
El BCRA compró unos 1.364 millones de dólares en los últimos tres meses, según operadores y datos de Reuters, frente a una salida de casi 5.000 millones en los cinco meses anteriores.
El banco estadounidense señaló que los altos precios de la soja podrían impulsar la balanza comercial en 7.000 millones de dólares, y dijo que la financiación adicional podría provenir de un impuesto a la riqueza planificado, más la liberación de reservas adicionales por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Sin embargo, hay otra cara de la realidad, dijeron los analistas. La menor presión sobre el tipo de cambio le da al Gobierno margen de maniobra -aunque exista atraso cambiario- para estancar reformas económicas más importantes y llegar a un acuerdo con el FMI, que se considera clave para estabilizar la frágil economía del país.
Argentina no tiene apuro por alcanzar un trato con el FMI, dijo el lunes el presidente argentino Alberto Fernández, en medio de preocupaciones de que no se logre un acuerdo antes de mayo, como se esperaba inicialmente.
Lo que se negocia es un plan de facilidades extendidas para devolver unos 44.000 millones de dólares desembolsados entre 2018 y 2019, sobre un acuerdo firmado por el exmandatario Mauricio Macri por 57.000 millones de dólares.
Bank of America dijo que existían serios riesgos de una demora en el acuerdo ya que la “mejora cambiaria da más margen de maniobra”, aunque no descartó que se podría llegar a un acuerdo a mediados de año.
El agente de liquidación y compensación Neix, de Argentina, dijo que la estrategia actual parecía estar utilizando el tipo de cambio oficial para anclar los precios ante la escalada inflacionaria, lo que podría exacerbar la ya elevada brecha con el tipo de cambio informal, utilizado a menudo por individuos y empresas frente a los controles cambiarios y la alta evasión impositiva.
Esa brecha entre el peso mayorista y el marginal es actualmente de alrededor del 60%, la más baja desde mediados del año pasado pero aún históricamente alta, lo que subraya la persistente demanda de dólares fuera del sistema bancario formal.
“De hecho, el piso de esta brecha no sólo dependerá de una variable, sino de un ‘combo’. Entre ellos, cómo avancen las conversaciones con el FMI, la recuperación económica y la pandemia (del COVID-19)”, dijo Sabrina Corujo, directora de la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI).
El economista Federico Furiase agregó que los “dólares del campo” (por el sector agrario) llegarán con las principales cosechas a partir de abril, aunque no descartó que en años electorales el Gobierno quiera utilizarlos para impulsar el gasto público.
El lento progreso en el cambio de política ha enfurecido a algunos acreedores y ha provocado que los precios de los bonos en moneda fuerte cayeran en picada, a pesar de una reestructuración exitosa el año pasado con acreedores privados. La inflación se asoma una vez más a medida que la economía se reabre y se libera la liquidez reprimida.
La economía argentina arrastra un derrumbe de casi un 15% en los últimos tres años, con altos niveles de desempleo y pobreza, que fueron exacerbados por la pandemia.
“Hay un clima de desesperanza y desconfianza”, dijo Mariano Sardáns, director de la gerenciadora de patrimonios FDI, y agregó que incluso un nuevo acuerdo con el FMI probablemente no elevaría los precios de los activos soberanos. “Aparentemente, los actores económicos necesitan un cambio político para revertir esta situación” de cara a las elecciones de octubre.
El peso viene de ceder un 37,07% en 2019, cuando la inflación trepó al 53,8%, mientras que en el 2020 perdió un 28,81%, ante un alza de precios del 36,1%, siendo Argentina uno de los países con mayor inflación en el mundo.
(Reporte de Jorge Otaola; Reporte adicional de Agustín Geist en Buenos Aires y Karin Strohecker en Londres; Gráficos Hernán Nessi; Editado por Adam Jourdan y Nicolás Misculin)
Fuente: Infobae
MERCADOS ARGENTINOS-
¿Qué dicen los analistas? Semana del 1 al 5 de marzo
Reuters News
Fecha: 02 de marzo, 2021
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BUENOS AIRES, 1 mar (Reuters) – Analistas dan a conocer su opinión en torno a la coyuntura económica de Argentina, la que se encuentra en un difícil tránsito por una alta inflación, negociaciones con el FMI y coletazos de la pandemia de coronavirus.
El presidente del país, Alberto Fernández, abre las sesiones ordinarias del Congreso Nacional, en un año clave por las elecciones de medio término en octubre.
Los mercados financieros vienen de arrastrar un sesgo bajista por la desconfianza de los inversores institucionales sobre el futuro inmediato de la tercer economía más grande de Latinoamérica.
* Mariano Sardáns, director de la gerenciadora de patrimonios FDI, sostuvo que “el precio de bonos y acciones refleja lo que pasa en la economía real. Hace por lo menos un año que los empresarios están desinvirtiendo, tratando de sacarse costos fijos de encima y si pueden, se llevan sus negocios fuera de Argentina. Quien tiene un inmueble trata de venderlo y llevar el procedente al exterior, al igual que quien tiene dólares ahorrados”.
Acotó que “hay un clima de desesperanza y desconfianza. Por eso no vemos que un posible acuerdo con el FMI produzca algún efecto positivo en el precio de los activos argentinos. Al parecer, los actores económicos necesitan un cambio político para revertir esta situación. El resultado de las elecciones de medio término podrían terminar definiendo si los activos argentinos aún están ‘caros’ o, por el contrario, producir un efecto de esperanza en vista a las presidenciales del 2023 y que se los empiece a ver como una oportunidad de inversión”.
* “Los inversores van reconociendo que los desequilibrios económicos no se atenderán durante un año electoral, en donde además crecen los ruidos políticos, y en cambio sólo aspiran (desde el Gobierno) a un acuerdo ‘light’ con el FMI para refinanciar los compromisos”, señaló Gustavo Ber, economista titular de la consultora Estudio Ber.
* “Una depreciación más lenta (del peso) no es necesariamente algo malo, puede ayudar a coordinar los salarios y los precios, pero creemos que requiere una disciplina fiscal para que los agregados monetarios no crezcan demasiado medidos en dólares”, dijo en un informe a clientes un banco extranjero.
* “A contramano de lo que se preveía, febrero, que suele traer problemas en el mercado de cambios por la menor demanda de dinero, transcurrió con mayor calma. Ayudó que el mercado parece ‘pricear’ (prever) que es posible llegar hasta las elecciones (de medio término) sin un acuerdo con el FMI y atrasando el tipo de cambio”, dijo Roberto Geretto, economista del Banco CMF.
* La consultora Ecolatina señaló que con el superávit comercial de enero, en las exportaciones “sobresale el crecimiento de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que mostraron su mayor valor en más de cinco años y crecieron casi 50% interanual (…) Además, estos bienes se vieron favorecidos por la suba de las ‘commodities’ (materias primas), que impulsó a los precios de este rubro un 18% interanual”. (Full Story)
* “La producción industrial (de enero) registró un crecimiento de 4,8% al comparar con igual mes del año pasado.
Por su parte, la medición desestacionalizada registró una expansión de 9,5% respecto de diciembre”, de acuerdo al indicador IPI de la consultora Orlando Ferreres & Asociados.
* “El índice de ‘Pobreza de los Trabajadores’ (IPT) ha mostrado un deterioro del 1,1% promedio mensual desde julio del año pasado, con una caída del 6,2% en todo el (segundo) semestre”, reportó la Fundación Libertad y Progreso.
Sostuvo que según el ‘IPT’ en base a fuentes oficiales, “los salarios han resignado poder adquisitivo. Esto implicó, por ejemplo, que una familia con ingresos en torno a los 50.000 pesos (unos 555 dólares) perdiera 6,2% de poder de compra de la Canasta Básica Total (CBT) y 7,8% respecto a la Canasta Alimentaria (CBA), entre julio y diciembre de 2020”.
Reporte de Jorge Otaola;
Editado por Hernán Nessi
Fuente: Reuters
Fecha: 02 de marzo, 2021
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Analistas dan a conocer su opinión en torno a la coyuntura económica de Argentina, la que se encuentra en un difícil tránsito por una alta inflación, negociaciones con el FMI y coletazos de la pandemia de coronavirus.
El presidente del país, Alberto Fernández, abre las sesiones ordinarias del Congreso Nacional, en un año clave por las elecciones de medio término en octubre.
Los mercados financieros vienen de arrastrar un sesgo bajista por la desconfianza de los inversores institucionales sobre el futuro inmediato de la tercer economía más grande de Latinoamérica.
* Mariano Sardáns, director de la gerenciadora de patrimonios FDI, sostuvo que “el precio de bonos y acciones refleja lo que pasa en la economía real. Hace por lo menos un año que los empresarios están desinvirtiendo, tratando de sacarse costos fijos de encima y si pueden, se llevan sus negocios fuera de Argentina. Quien tiene un inmueble trata de venderlo y llevar el procedente al exterior, al igual que quien tiene dólares ahorrados”.
Acotó que “hay un clima de desesperanza y desconfianza. Por eso no vemos que un posible acuerdo con el FMI produzca algún efecto positivo en el precio de los activos argentinos. Al parecer, los actores económicos necesitan un cambio político para revertir esta situación. El resultado de las elecciones de medio término podrían terminar definiendo si los activos argentinos aún están ‘caros’ o, por el contrario, producir un efecto de esperanza en vista a las presidenciales del 2023 y que se los empiece a ver como una oportunidad de inversión”.
* “Los inversores van reconociendo que los desequilibrios económicos no se atenderán durante un año electoral, en donde además crecen los ruidos políticos, y en cambio sólo aspiran (desde el Gobierno) a un acuerdo ‘light’ con el FMI para refinanciar los compromisos”, señaló Gustavo Ber, economista titular de la consultora Estudio Ber.
* “Una depreciación más lenta (del peso) no es necesariamente algo malo, puede ayudar a coordinar los salarios y los precios, pero creemos que requiere una disciplina fiscal para que los agregados monetarios no crezcan demasiado medidos en dólares”, dijo en un informe a clientes un banco extranjero.
* “A contramano de lo que se preveía, febrero, que suele traer problemas en el mercado de cambios por la menor demanda de dinero, transcurrió con mayor calma. Ayudó que el mercado parece ‘pricear’ (prever) que es posible llegar hasta las elecciones (de medio término) sin un acuerdo con el FMI y atrasando el tipo de cambio”, dijo Roberto Geretto, economista del Banco CMF.
* La consultora Ecolatina señaló que con el superávit comercial de enero, en las exportaciones “sobresale el crecimiento de las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que mostraron su mayor valor en más de cinco años y crecieron casi 50% interanual (…) Además, estos bienes se vieron favorecidos por la suba de las ‘commodities’ (materias primas), que impulsó a los precios de este rubro un 18% interanual”.
* “La producción industrial (de enero) registró un crecimiento de 4,8% al comparar con igual mes del año pasado. Por su parte, la medición desestacionalizada registró una expansión de 9,5% respecto de diciembre”, de acuerdo al indicador IPI de la consultora Orlando Ferreres & Asociados.
* “El índice de ‘Pobreza de los Trabajadores’ (IPT) ha mostrado un deterioro del 1,1% promedio mensual desde julio del año pasado, con una caída del 6,2% en todo el (segundo) semestre”, reportó la Fundación Libertad y Progreso.
Sostuvo que según el ‘IPT’ en base a fuentes oficiales, “los salarios han resignado poder adquisitivo. Esto implicó, por ejemplo, que una familia con ingresos en torno a los 50.000 pesos (unos 555 dólares) perdiera 6,2% de poder de compra de la Canasta Básica Total (CBT) y 7,8% respecto a la Canasta Alimentaria (CBA), entre julio y diciembre de 2020”.
Fuente: Infobae
Fecha: 19 de febrero, 2021
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La primera rueda financiera de marzo tuvo un resultado satisfactorio, con un relevante rebote del precio de las acciones de hasta 9% en dólares y compras del Banco Central por unos USD 100 millones en la plaza cambiaria.
Pero los “ruidos políticos” hicieron eco sobre la renta fija. Los bonos argentinos cerraron nuevamente en baja, mientras se mantiene la desconfianza de inversores, en una jornada en la que el índice que mide el riesgo del país tocó un nuevo récord desde el canje.
El dato saliente de la jornada fue de carácter político: en el marco de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso Nacional, el presidente Alberto Fernández criticó duramente el endeudamiento público de su predecesor, Mauricio Macri, en momentos en los que la Argentina busca lograr un acuerdo de facilidades extendidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para aplazar los vencimientos del crédito stand by por USD 44.000 millones desembolsados entre 2018 y 2019.
“Sabemos que ese crédito fue otorgado para favorecer la campaña presidencial de Mauricio Macri”, aseguró el Presidente, quien instruyó “para que se inicie una querella criminal para determinar quiénes han sido los partícipes” de lo que consideró “la mayor administración fraudulenta y malversación de caudales que nuestra memoria recuerda”.
Por otra parte, Fernández afirmó ante la Asamblea Legislativa que su Gobierno no tiene apuro por alcanzar un trato con el FMI, declaración que reforzó las preocupaciones sobre que éste no se firme antes de mayo, como se esperaba inicialmente, cuando vencerá un pago de USD 2.100 millones al Club de París.
“Aún existe expectativa sobre cómo derivarán las cruciales negociaciones con el FMI, en busca de refinanciar los compromisos financieros de los organismos internacionales. Los inversores ya reconocen que un plan económico consensuado no sería posible a corto plazo en vista a que la agenda electoral va ganando terreno”, expresó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.
“Hay un clima de desesperanza y desconfianza. Por eso no vemos que un posible acuerdo con el FMI produzca algún efecto positivo en el precio de los activos argentinos. Al parecer, los actores económicos necesitan un cambio político para revertir esta situación”, lo que podría verse con las elecciones de medio término en octubre, dijo a Reuters Mariano Sardáns, director de la gerenciadora de patrimonios FDI.
Evolución del Índice de Riesgo País argentino
Aunque exhibieron una recuperación en el tramo final de los negocios, los bonos en dólares con ley extranjera cedieron en promedio un 0,3 por ciento.
Así, el riesgo país de JP Morgan, que mide el diferencial de la tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU con las emisiones de deuda emergente ascendía a las 17 horas cuatro unidades para la Argentina, a 1.515 puntos básicos, luego de haber anotado por la mañana 1.526 unidades, un renovado máximo desde el cambio en el indicador a comienzos de septiembre, cuando se integraron a su configuración los títulos del canje de deuda en manos de acreedores privados por más de USD 100.000 millones seis meses atrás.
El 10 de septiembre pasado, este índice se reestructuró y comenzó una nueva etapa en los 1.083 puntos básicos. Desde entonces, en menos de seis meses el riesgo país creció en más de 400 unidades y los precios de los bonos en dólares se hundieron un 30%, para llevar a todas las paridades debajo de USD 40 y a las tasas internas de retorno a la zona de 18 por ciento.
Los bonos soberanos operados en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) cedieron en pesos un 0,2% promedio, luego de arrastrar una caída del 3,6% en febrero, mediante ventas parejas en las emisiones en pesos y dólares.
La correduría Tavelli y Compañía reportó que “la curva de los bonos denominados en dólares mostró un efecto negativo: los nuevos bonos no tienen mayor demanda, y la baja del tipo de cambio implícito les jugó en contra para la medición en pesos”.
Con un importante repunte de hasta 3% en Wall Street, liderado por el tecnológico Nasdaq, las acciones argentinas que se negocian en dólares en el recinto de Nueva York treparon hasta 9%, encabezadas por Despegar (+9,3%) y Globant (+8,3%). Mercado Libre ganó un 4,6%, Grupo Galicia subió un 1,9%, mientras que el ADR de YPF cayó un 3,9%, a USD 4,16, lastrado por la baja de 1,5% en los precios del petróleo.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires mejoró un 1,2%, a 48.996 enteros, luego de retroceder un 5% la semana previa. Las acciones financieras y las energéticas fueron las más demandadas como cobertura ante la devaluación del peso.
El BCRA compró otros USD 100 millones
El dólar libre cerró ofrecido con alza de un peso este lunes a 147 pesos, en su segunda alza consecutiva, tras escalar tres pesos el viernes. No obstante, a divisa informal cede 11,4% o 19 pesos en el transcurso de 2021.
Mientras, el dólar mayorista avanzó 27 centavos (+0,3%) en el mercado oficial, a $90,09, para acumular un incremento del 7,1% en 2021. La brecha cambiaria entre el dólar oficial y el “blue” llega al 63,2%, aún cerca de un mínimo desde abril.
El monto operado en el segmento de contado (spot) alcanzó importantes USD 305,8 millones, un 50% más que el promedio diario de las últimas semanas.
“Estimaciones preliminares de fuentes privadas del mercado indican que la autoridad monetaria habría tenido un saldo a favor cercano a los USD 100 millones en la primera rueda del mes”, comentó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
De esta forma, la autoridad monetaria acumula en tres meses compras netas por unos USD 1.500 millones, si se tienen en cuenta los saldos positivos de diciembre (USD 608 millones), enero (USD 157 millones) y febrero (USD 632 millones según estimaciones preliminares), más este arranque de marzo.
Fuente: Infobae