Categoría: FDI en los Medios

EL PAÍS: Sepa cuáles son las mejores opciones para invertir sus ahorros en el próximo año

Fecha: 31 de diciembre, 2018

EL PAÍS: Sepa cuáles son las mejores opciones para invertir sus ahorros en el próximo año.

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Culmina otro año y como se dice usualmente, “un año que termina es una oportunidad para comenzar cosas nuevas”.

Es por esto que, desde El País, consultamos a diversos expertos que sugirieron cuáles son las mejores opciones para invertir los ahorros en este nuevo año que comienza y así poder generar ganancias.

Previo al análisis de cada alternativa de inversión, Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios, FDI International, dijo que para evaluar cuál es la opción más conveniente para hacer crecer los ahorros se debe contemplar el contexto internacional que “cambió dramáticamente en los últimos meses”.

En relación a la coyuntura internacional actual, destacó como aspectos clave el aumento de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el fortalecimiento del dólar -y por ende la debilitación de las monedas de los países emergentes-, la “ineficiente” producción nacional de Estados Unidos y su déficit fiscal. Ante ese escenario, “no hay mucha herramienta monetaria para la situación recesiva que se espera a partir del año que viene”, explicó Sardáns.

 

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Tras el análisis del contexto internacional, el CEO de FDI International aconsejó que una “gran oportunidad” de inversión para el 2019, en el mercado de renta fija, son los bonos del tesoro de mediano plazo (entre tres y cinco años). Sin embargo, respecto al plazo y a la fluctuación del bono Sardáns aclaró que se deben respetar siempre los flujos del inversor.

“Hay mucha gente que invierte en bonos dinero que va a necesitar antes, o los coloca a plazos superiores a los que va a necesitar el dinero.

La rentabilidad de un bono no es lineal, en el medio ese bono fluctúa y puede pasar cualquier cosa con su precio, con lo cual nunca se debe colocar dinero en un bono más allá del plazo en que se lo necesita”, explicó.

Desde la empresa financiera, Regum, su director, Diego Rivero, también sugirió apuntar a los bonos del tesoro de Estados Unidos de mediano vencimiento, aunque también a los de corto plazo, puesto que “son menos sensibles a los cambios en los tipos de interés, dando el mejor rendimiento en función del riesgo asumido”, explicó.

Asimismo, recomendó invertir en dólares en el Bono Global Uruguay 2024 que tiene un rendimiento promedio aproximado de 4% anual.

Según Rivero, se espera que la volatilidad en los mercados financieros se mantenga en 2019, motivada principalmente por la incertidumbre que genera la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y la política de incremento de tasas por parte de la Fed que será clave el próximo año.

“Ninguna de ellas será sencilla de resolver y es probable que el mercado sienta el impacto de la especulación con períodos de alta volatilidad. En este contexto se sugiere tomar una postura más defensiva y diversificada en las inversiones.

En momentos de incertidumbre es más recomendable tener una buena parte de las inversiones en renta fija o valores de refugio para no estar tan expuestos a posibles caídas en la renta variable”, recomendó el director de Regum.

Sobre las opciones en renta fija local, Gerardo Ameigenda, vicepresidente de Wealth & Asset Management de SURA Asset Management, explicó a El País que la postura “más contractiva” que asumió el Banco Central (BCU) durante noviembre -buscando actuar sobre las expectativas de inflación a través de una menor tasa de crecimiento de la oferta de dinero- ha dejado “tasas atractivas” en pesos.

“En esta línea continuamos privilegiando las colocaciones en moneda local, principalmente a través de letras con vencimiento entre 90 y 360 días, mientras que en Unidades Indexadas (UI) el mayor atractivo lo vemos en la parte media de la curva”, señaló.

Desde la corredora de bolsa Bengochea & Cía., su socio director, Diego Rodríguez, recomendó que para invertir en renta fija en dólares, además de los bonos a corto plazo “otra opción es invertir en el Fondo Short Duration Emerging Market Debt Fund, del Gestor Neuberger Berman, uno de las pocas estrategias que en el 2018 mostraron retornos positivos.

El fondo invierte en instrumentos de deuda emergente (corporativa y soberana) a corto plazo, gestión de portafolio profesional y activa con muy baja volatilidad”, explicó Rodríguez.

Para quienes deseen invertir en renta fija en UI -según Rodríguez- una opción a tener en cuenta son las notas en UI emitidas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), cuyo calendario de emisiones se conoció la semana pasada.

“Esta clase de activos ofrece protección a la inflación en Uruguay además de una rentabilidad promedio que hoy se ubica en el 3%”, explicó el socio director de la corredora de bolsa.

En lo que respecta a las opciones de inversión en renta variable, Diego Rivero aconsejó a quienes inviertan en acciones norteamericanas que “deben esperar un mercado volátil para el próximo año, con una leve caída en las perspectivas para los sectores tecnológico y financiero”. Si bien la economía norteamericana sigue teniendo buenas perspectivas, se espera que el mercado de acciones genere ganancias moderadas.

“Nuestra expectativa para el S&P 500 en 2019 es de un crecimiento moderado de 8% o 9%. Se recomienda apuntar a acciones de calidad, de marcas sólidas con fuertes flujos de caja, dividendos en crecimiento, y bajos niveles de deuda.

Una opción para analizar puede ser Walt Disney, que se encuentra bien posicionada luego de la adquisición de 21st Century Fox.

Para el primer semestre de 2019 esperamos la salida a bolsa de Uber que podría representar una buena oportunidad de inversión a largo plazo”, explicó Rivero.

Asimismo, como alternativa para los momentos de incertidumbre, el director de Regum dijo que el oro suele ser un “excelente activo de refugio de valor”.

Mientras que en los últimos tres meses del año las acciones que integran el índice S&P 500 cayeron 14,7%, el precio del oro subió 6,5%.

“Además, enero suele ser un buen mes para el metal dorado ya que se incrementa su demanda por las fiestas de febrero en China e India”, concluyó Rivero.

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EL CRONISTA: Inversiones

Fecha: 31 de diciembre, 2018

EL CRONISTA: Inversiones

FDI, la firma de asesoramiento financiero que gerencia patrimonios y activos de familias e inversores institucionales residentes en los principales países de Latinoamérica, EE.UU. y Europa, fue elevada a la categoría de Agente Asesor Global de Inversiones (“AAGI”) por la Comisión Nacional de Valores (“CNV”) de Argentina. En el país sólo hay 4 AAGIs autorizados.

 

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INFOBAE: Novedades del sector real y financiero

Fecha: 28 de diciembre, 2018

INFOBAE: Novedades del sector real y financiero

CNV, la Comisión Nacional de Valores, informó que FDI, la firma de asesoramiento financiero que desde 1998 gerencia patrimonios y activos de familias e inversores institucionales residentes en los principales países de Latinoamérica, EEUU y Europa, fue elevada a la categoría de Agente Asesor Global de Inversiones (“AAGI”) por la CNV de Argentina. En el país sólo hay 4 AAGIs autorizados.

 

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IPROFESIONAL: Riesgo país: las cinco razones que impulsan la suba

Fecha: 24 de diciembre, 2018

IPROFESIONAL: Riesgo país: las cinco razones que impulsan la suba

Comentarios de: Mariano Sardáns 

La semana pasada el riesgo país de la Argentina -que elabora el banco JP Morgan- marcó un nuevo récord en la era Macri, al superar con holgura los 800 puntos.

Esto implica que si el país saliera al mercado hoy pagaría una tasa de 11%: los 8 puntos porcentuales a los que equivalen los 800 puntos, más el 3% que paga actualmente Estados Unidos, la base desde la que se mide el costo que deben enfrentar el resto de los países, señala Clarín.

Si bien el país ha estado otras veces en el rango de los 800 puntos e incluso por encima en la última década, esta vez las alarmas se encienden porque el indicador sigue subiendo pese a la estabilidad cambiaria y al apoyo del Fondo MonetarioInternacional, que hace tres meses pactó con el Gobierno un programa de financiamiento por u$s57.000 millones hasta el 2020.

El miércoles pasado, el FMI aprobó el tercer desembolso correspondiente a este año, por u$s7.600 millones. Pese al aval del Fondo, que indicó que el programa de ajuste fiscal que lleva adelante el equipo de Nicolás Dujovne “está dando resultados”, los mercados siguen dudando de la capacidad de Argentina de cumplir con sus compromisos.

En concreto, las dudas se refieren a los vencimientos posteriores a 2020, cuando quien esté en el gobierno tendrá que empezar a pagar la deuda contraída por la administración de Cambiemos con el FMI. Para el 2020 los vencimientos suman US$21.000 millones y para 2021 alcanzan a US$21.500 millones. Si el riesgo país sigue en este nivel, las chances de que Argentina salga a colocar deuda nueva para pagar estos vencimientos es prácticamente nula. Por eso se empezó a especular con que en 2020 el país tendrá que reestructurar su deuda, razón por la cual los bonos que vencen a partir de ese año se vienen desplomando.

La calma del dólar -que lleva 80 días moviéndose más cerca del piso que del techo de la banda cambiaria- no logra contagiar al indicador del JP Morgan. El alza del riesgo país se sustenta en varias razones. Si bien una de ellas es la escalada comercial entre Estados Unidos y China y los temores de que el crecimiento mundial se desacelere en 2019 -lo que hace que los inversores abandonen los mercados emergentes en busca de playas más seguras- la mayor parte de los motivos están relacionados con la fragilidad de la situación local. El efecto ya se siente en la economía real: el Gobierno tuvo que suspender obra pública por falta de financiamiento, indica Clarín.

 

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1. La incertidumbre electoral
Suele ser el primer factor que se menciona cuando se hace referencia al alza del riesgo país. Varios analistas indican que la suba del riesgo de los últimos cuatro meses coincidió con la caída de la imagen de Mauricio Macri y con el incremento de las chances de Cristina Kirchner de volver la poder en 2019. “El peronismo es sinónimo de default”, suelta el economista Ramiro Castiñeira, de Econométrica, y dice explícitamente lo que buena parte del mercado susurra. “En Estados Unidos, republicanos y demócratas tienen profundas diferencias pero no ponen en duda la economía de mercado. Acá las fuerzas que chocan se debaten entre poner las cuentas públicas en orden o adoptar un programa de tinte socialista. Eso provoca una tensión en los acreedores que genera que el riesgo país esté en 800 puntos”.

Pero la posible reelección de Macri tampoco despeja el panorama. “Con Cambiemos no está asegurado el pago de la deuda. Macri tiene que mostrar que va a poder ordenar las cuentas públicas”, señala Castiñeira. Para Nery Persichini, de GMA Capital, “con la reelección no alcanza.Alcanzaría si hubiera un shock de confianza, pero Macri fue dilapidando su capital político. Confió en que el mercado iba a seguir financiando los desequilibrios externos y fiscales por cuatro años”.

Pablo Castagna, director de Portfolio Personal, indica que “si a lo largo de 2019 persiste la paridad que hoy muestran las encuestas, vamos a mantener este riesgo país y hasta podría subir algo más. Si Macri logra despegarse, es posible que antes de octubre el riesgo país se ubique por debajo de 700. Puede empezar a crecer la economía y bajar la inflación, pero si sigue el temor al regreso del populismo, el riesgo se va a mantener alto. El populismo genera pánico en Wall Street”.

2. La persistencia de la recesión
El miércoles pasado el INDEC informó que la actividad económica cayó 3,5% en el tercer trimestre, lo que marca que la recesión se profundiza. Y si bien la mayoría de los pronósticos hablan de una recuperación lenta para 2019, los números negativos persistirán por varios meses. Castagna marca que “las principales variables macro este año dieron mal. La suba fuerte en las tasas de interés generó menos crecimiento y la inflación repuntó. Ahora estamos entrando en modo electoral y los tenedores de bonos prefieren no atravesar esa incertidumbre con estos activos”. Persichini sostiene que a estos indicadores negativos “se suma la incertidumbre política por los reveses del Gobierno con el Congreso y con la Corte Suprema. Todo eso también siembra dudas sobre las sostenibilidad de la deuda”.

3. El impuesto a la renta financiera
El Gobierno está a punto de reglamentar el impuesto a la renta financiera, que alcanzará las utilidades de plazos fijos y bonos en 2018. Se pagará entre 5 y 15% de la renta que exceda los $67.000 anuales. Mariano Sardáns, CEO de la financiera FDI, pone el foco sobre el impacto negativo del impuesto.

“Los minoristas están vendiendo los bonos argentinos y comprando brasileños porque estos últimos están exentos de pagar por la renta financiera. El inversor toma decisiones binarias, no calcula cuánto le deja el bono después del pago del impuesto. Los bonos argentinos aun con la alícuota de la renta financiera dejan más que el brasileño. Esa es la causa de la suba del riesgo país en el último mes. Técnicamente no hay razón para escaparle a los bonos argentinos”. Para Persichini, “tiene poco sentido común gravar la renta financiera en un país con un mercado desfinanciado y pequeño”.

4. El perfil de la deuda
Persichini indica que “a principios de año el riesgo país estaba en 350 puntos y ahora roza los 800. Los 350 no eran reales sino que eran excesivamente optimistas. El promedio histórico argentino roza los 500. A esto se agrega que el peso de la deuda/PBI, pasó de 50 a 80% y además, tres cuartos de la deuda está en moneda extranjera. Todo esto condiciona la capacidad de pago. En 2020 va a ser complejo que el país vuelva a colocar deuda en los mercados internacionales si la tasa es de 12% o 13%”.

Con el pesimismo en alza, crecen las teorías que dicen que en 2020 habrá tomar las cartas de la deuda, barajar y dar de nuevo. “En el peor de los escenarios está el rumor de la reestructuración de la deuda, por eso los bonos más largos están siendo castigados”, señala Persichini. “Tal vez el FMI ya descontaba que habría reestructuración y por eso armó el escenario de este modo”, desliza.

Castagna es más optimista. “Todavía hay chances de que la economía pueda crecer a partir del primer trimestre.Las tasas empezaron a bajar, algunas de las variables ya se están ordenando y no hay un escenario de crisis. Se está hablando exageradamente de default y yo creo que falta mucho para esto.Si se abren los mercados a una tasa de 9%, ahí podés ir rolleando los vencimientos después de 2020. Hay un sobrecastigo en el riesgo país por el temor al regreso del populismo. Si hay reelección el riesgo país baja 300 puntos básicos al menos y la tasa sería del 9%. Es posible seguir adelante sin reestructurar siempre y cuando haya indicios de que va a ir bajando el déficit y la inflación”.

5. El escenario internacional
“Hay un frente externo complejo”, dice Castagna. “Impactan los vaivenes de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, hay indicios de que la economía norteamericana podría desacelerarse y de este modo el déficit podría aumentar más y también hubo datos de menor producción en China. Todo eso genera salida de capitales de los emergentes y por la coyuntura local golpea más a Argentina que a sus vecinos”, afirma, según recoge Clarín.

De hecho, el riesgo país argentino duplica y en algunos casos triplica al de sus vecinos. Esta coyuntura hace que los papeles argentinos estén más expuestos y los bonos se derrumben ante el peso de la incertidumbre.

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INFOBAE: Dudas y molestias en el mercado por la falta de reglamentación de la ley de renta financiera

Fecha: 24 de diciembre, 2018

INFOBAE: Dudas y molestias en el mercado por la falta de reglamentación de la ley de renta financiera

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Todavía quedan tres días hábiles de ruedas bursátiles en 2018. Y si bien la mayoría de los operadores consideran que salvo algún rebrote del riesgo país como el que se vivió los últimos días el tramo final del año debería ser tranquilo, hay mucho ruido en el mercado.

 Es que a pocos días del cierre de un ciclo marcado por un cambio rotundo en las perspectivas, los operadores consideran que el Gobierno no termina de dar un paso clave: reglamentar la ley de renta financiera que ya se aprobó hace casi un año.

En concreto, el decreto reglamentaría la aplicación a personas físicas del Impuesto a las Ganancias para la renta derivada de plazos fijos, acciones, bonos, cuotapartes de fondos comunes de inversión y cotizaciones del exterior.

A groso modo, se sabe que el impuesto será del 5% para inversiones en pesos sobre el mínimo no imponible, de $ 66.917,91 anuales. Y del 15% sobre lo que exceda ese monto para el ingreso generado a través de activos en dólares o en pesos ajustables por inflación (UVA o CER).

Sin embargo, exceptuando esos datos y algún concepto de aplicación más general, el universo general de jugadores del mercado financiero no están al tanto del hilado fino de la reglamentación. “En teoría la ley corre, pero hay una serie de dudas sobre cómo liquidar ingresos o tomarse los quebrantos, la letra chica menor del impuesto que es lo que falta reglamentar”, señaló en esa línea Alejandro Bianchi, gerente de inversiones de InvertirOnline.com.

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La expectativa por una resolución en el Boletín Oficial creció cada día a lo largo de esta semana, incluso algunos analistas dieron por sentado que finalmente se publicaría el viernes. No ocurrió y desde el Gobierno se volvió a mover la línea de llegada un poco más sobre la hora, al 26 de diciembre próximo.

La principal discusión que una falta de reglamentación genera es si efectivamente el impuesto está vigente o no“, explicó Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI. El problema principal, afirma Sardáns, es que la publicación de la reglamentación después del 28 de diciembre generaría discusión entre tributaristas sobre si el impuesto es aplicable para lo percibido durante 2018 a pesar de entrar en reglamentación en 2019.

El ruido en torno a la reglamentación surgió hace un mes aproximadamente, indican fuentes de estudios tributarios, cuando se combinaron la renuncia del secretario de Ingresos Públicos, Andrés Edelstein, y un llamado a consulta por parte del Gobierno a ciertos tributaristas para acceder a un primer borrador de la reglamentación.

“Hay algunos tributaristas que discuten si el impuesto es aplicable o no para los ingresos de 2018 por no tener el decreto reglamentario comunicado o sancionado por el Ejecutivo. Yo no comparto esa opinión pero si consideró que es una falta de seguridad jurídica, afecta la certeza de las operaciones“, aportó Santiago Sáenz Valiente, contador público y titular del estudio SSV y Asociados.

La estrategia para 2019

Una reglamentación también ayudaría a varios asesores financieros a poder marcar unaestrategia más clara respecto a que inversiones mantendrían su nivel de ventaja y cuales perderían terreno.

En un ejercicio hipotético en el que la reglamentación mantiene los lineamientos generales esperados por el mercado, desde Balanz Capital arriesgaron un escenario en el que en 2019 la inflación es del 25% y un cliente puede optar entre un bono que paga 30% (tasa Badlar + 5%) y otro que paga CER + 5%. En el primer caso el impuesto es 5% de 30% que es igual a 1,5%; y en el segundo es el 15% de 5%, ó 0,75%.

En ese ejemplo conviene el bono con ajuste CER aunque la tasa nominal de impuesto sea mayor. Por eso, dijo Daniel Vicien, director de FCI en Balanz, “es muy importante a partir de la reglamentación final asesorarse correctamente y considerar rendimiento, comisiones e impuestos. En este sentido, un inversor que no realiza la ganancia en el año no tributa, sino que difiere el impuesto”.

En definitiva, lo que genera molestia es tanto la falta de reglamentación como la posibilidad que el retraso de la misma deja abierta: que la ley nunca se reglamente o que, incluso, termine anulada. “Algunos apuestan a que no haya promulgación para que la ley no entre en vigencia, quede todo en una nebulosa y los estudios aprovechen para ir a pelear con el fisco”, destacó Christian Buteler, analista financiero.

Entre estos últimos se encuentra Sardáns, quien afirmó que: “Son varios los países emergentes que gravan las ganancias provenientes de la compra/venta de inmuebles, pero mantienen exentas las ganancias provenientes de las operaciones con bonos soberanos y subsoberanos”.

La mayoría de los operadores y tributaristas coinciden en que la ley es negativa porque tributa una actividad que no aporta demasiado al fisco a cambio de desincentivar el mercado de capitales. Ahí terminan las coincidencias, con las opiniones dispersas entre aquellos que consideran inevitable la reglamentación y se quejan por el retraso, y otros que tienen la esperanza de que los eventos del último mes sean una señal de un Gobierno que recalculó y considerando dar marcha atrás.

La falta de reglamentación terminó siendo un mayor dolor de cabeza para el mercado que la propia ley que se aprobó este año. Y la falta de certeza jurídica que la situación genera no es nada comparada con la molestia por la idea de que, en palabras de un operador bursátil, “estas cosas no se pueden dejar para último momento”.

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CLARÍN: Las cinco razones que impulsan la suba del riesgo país

Fecha: 23 de diciembre, 2018

CLARÍN: Las cinco razones que impulsan la suba del riesgo país

Comentarios de: Mariano Sardáns 

La semana pasada, el riesgo país marcó un nuevo récord en la era Macri. El indicador de JP Morgan que establece cuál es el sobrecosto que Argentina debe pagar para endeudarse superó los 800 puntos básicos. Esto implica que si el país saliera al mercado hoy pagaría una tasa de 11%: los 8 puntos porcentuales a los que equivalen los 800 puntos, más el 3% que paga actualmente Estados Unidos, la base desde la que se mide el costo que deben enfrentar el resto de los países.

Si bien el país ha estado otras veces en el rango de los 800 puntos e incluso por encima en la última década, esta vez las alarmas se encienden porque el indicador sigue subiendo pese a la estabilidad cambiaria y al apoyo del Fondo MonetarioInternacional, que hace tres meses pactó con el Gobierno un programa de financiamiento por US$57.000 millones hasta el 2020.El miércoles pasado, el FMI aprobó el tercer desembolso correspondiente a este año, por US$7.600 millones.Pese al aval del Fondo, que indicó que el programa de ajuste fiscal que lleva adelante el equipo de Nicolás Dujovne “está dando resultados”, los mercados siguen dudando de la capacidad de Argentina de cumplir con sus compromisos.

 

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En concreto, las dudas se refieren a los vencimientos posteriores a 2020, cuando quien esté en el gobierno tendrá que empezar a pagar la deuda contraída por la administración de Cambiemos con el FMI. Para el 2020 los vencimientos suman US$21.000 millones y para 2021 alcanzan a US$21.500 millones. Si el riesgo país sigue en este nivel, las chances de que Argentina salga a colocar deuda nueva para pagar estos vencimientos es prácticamente nula. Por eso se empezó a especular con que en 2020 el país tendrá que reestructurar su deuda, razón por la cual los bonos que vencen a partir de ese año se vienen desplomando.

La calma del dólar -que lleva 80 días moviéndose más cerca del piso que del techo de la banda cambiaria- no logra contagiar al indicador del JP Morgan. El alza del riesgo país se sustenta en varias razones. Si bien una de ellas es la escalada comercial entre Estados Unidos y China y los temores de que el crecimiento mundial se desacelere en 2019 -lo que hace que los inversores abandonen los mercados emergentes en busca de playas más seguras- la mayor parte de los motivos están relacionados con la fragilidad de la situación local. El efecto ya se siente en la economía real: el Gobierno tuvo que suspender obra pública por falta de financiamiento.

1.La incertidumbre electoral

Suele ser el primer factor que se menciona cuando se hace referencia al alza del riesgo país. Varios analistas indican que la suba del riesgo de los últimos cuatro meses coincidió con la caída de la imagen de MauricioMacri y con el incremento de las chances de Cristina Kirchner de volver la poder en 2019. “El peronismo es sinónimo de default”, suelta el economista Ramiro Castiñeira, de Econométrica, y dice explícitamente lo que buena parte del mercado susurra. “En Estados Unidos, republicanos y demócratas tienen profundas diferencias pero no ponen en duda la economía de mercado. Acá las fuerzas que chocan se debaten entre poner las cuentas públicas en orden o adoptar un programa de tinte socialista. Eso provoca una tensión en los acreedores que genera que el riesgo país esté en 800 puntos”. Pero la posible reelección de Macri tampoco despeja el panorama. “Con Cambiemos no está asegurado el pago de la deuda. Macri tiene que mostrar que va a poder ordenar las cuentas públicas”, señala Castiñeira. Para Nery Persichini, de GMACapital, “con la reelección no alcanza.Alcanzaría si hubiera un shock de confianza, pero Macri fue dilapidando su capital político. Confió en que el mercado iba a seguir financiando los desequilibrios externos y fiscales por cuatro años”. PabloCastagna, director de PortfolioPersonal, indica que “si a lo largo de 2019 persiste la paridad que hoy muestran las encuestas, vamos a mantener este riesgo país y hasta podría subir algo más. Si Macri logra despegarse, es posible que antes de octubre el riesgo país se ubique por debajo de 700. Puede empezar a crecer la economía y bajar la inflación, pero si sigue el temor al regreso del populismo, el riesgo se va a mantener alto. El populismo genera pánico en Wall Street”.

2. La persistencia de la recesión

El miércoles pasado el INDEC informó que la actividad económica cayó 3,5% en el tercer trimestre, lo que marca que la recesión se profundiza. Y si bien la mayoría de los pronósticos hablan de una recuperación lenta para 2019, los números negativos persistirán por varios meses. Castagna marca que “las principales variables macro este año dieron mal. La suba fuerte en las tasas de interés generó menos crecimiento y la inflación repuntó. Ahora estamos entrando en modo electoral y los tenedores de bonos prefieren no atravesar esa incertidumbre con estos activos”. Persichini sostiene que a estos indicadores negativos “se suma la incertidumbre política por los reveses del Gobierno con el Congreso y con la Corte Suprema. Todo eso también siembra dudas sobre las sostenibilidad de la deuda”.

3.El impuesto a la renta financiera

El Gobierno está a punto de reglamentar el impuesto a la renta financiera, que alcanzará las utilidades de plazos fijos y bonos en 2018. Se pagará entre 5 y 15% de la renta que exceda los $67.000 anuales. Mariano Sardáns, CEO de la financiera FDI, pone el foco sobre el impacto negativo del impuesto. “Los minoristas están vendiendo los bonos argentinos y comprando brasileños porque estos últimos están exentos de pagar por la renta financiera. El inversor toma decisiones binarias, no calcula cuánto le deja el bono después del pago del impuesto. Los bonos argentinos aun con la alícuota de la renta financiera dejan más que el brasileño. Esa es la causa de la suba del riesgo país en el último mes. Técnicamente no hay razón para escaparle a los bonos argentinos”. Para Persichini, “tiene poco sentido común gravar la renta financiera en un país con un mercado desfinanciado y pequeño”.

4. El perfil de la deuda

Persichini indica que “a principios de año el riesgo país estaba en 350 puntos y ahora roza los 800. Los 350 no eran reales sino que eran excesivamente optimistas. El promedio histórico argentino roza los 500. A esto se agrega que el peso de la deuda/PBI, pasó de 50 a 80% y además, tres cuartos de la deuda está en moneda extranjera. Todo esto condiciona la capacidad de pago. En 2020 va a ser complejo que el país vuelva a colocar deuda en los mercados internacionales si la tasa es de 12% o 13%”.

Con el pesimismo en alza, crecen las teorías que dicen que en 2020 habrá tomar las cartas de la deuda, barajar y dar de nuevo. “En el peor de los escenarios está el rumor de la reestructuración de la deuda, por eso los bonos más largos están siendo castigados”, señala Persichini. “Tal vez el FMI ya descontaba que habría reestructuración y por eso armó el escenario de este modo”, desliza.

Castagna es más optimista. “Todavía hay chances de que la economía pueda crecer a partir del primer trimestre.Las tasas empezaron a bajar, algunas de las variables ya se están ordenando y no hay un escenario de crisis. Se está hablando exageradamente de default y yo creo que falta mucho para esto.Si se abren los mercados a una tasa de 9%, ahí podés ir rolleando los vencimientos después de 2020. Hay un sobrecastigo en el riesgo país por el temor al regreso del populismo.Si hay reelección el riesgo país baja 300 puntos básicos al menos y la tasa sería del 9%. Es posible seguir adelante sin reestructurar siempre y cuando haya indicios de que va a ir bajando el déficit y la inflación”.

5. El escenario internacional

“Hay un frente externo complejo”, dice Castagna. “Impactan los vaivenes de la guerra comercial entre Estados Unidos yChina, hay indicios de que la economía norteamericana podría desacelerarse y de este modo el déficit podría aumentar más y también hubo datos de menor producción en China. Todo eso genera salida de capitales de los emergentes y por la coyuntura local golpea más a Argentina que a sus vecinos”. De hecho, el riesgo país argentino duplica y en algunos casos triplica al de sus vecinos. Esta coyuntura hace que los papeles argentinos estén más expuestos y los bonos se derrumben ante el peso de la incertidumbre.

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LA NACIÓN: La no reglamentación de la renta financiera alimentó el riesgo país

Fecha: 22 de diciembre, 2018

LA NACIÓN: La no reglamentación de la renta financiera alimentó el riesgo país

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Trepó 2,4% por la indefinición sobre el impuesto y los nuevos Repos con bancos La oleada de ventas que desvaloriza los bonos argentinos se mantuvo firme ayer, lo que ayudó a afirmar la tasa de riesgo país por encima de los 800 puntos y la empujó a quedar en 821, un nuevo máximo desde octubre de 2014.

Las liquidaciones, que provocaron nuevas bajas de un dólar promedio en el tramo medio y largo de la curva (que elevó al 4% la caída semanal promedio), se hicieron notar incluso en la plaza local en medio de un combo de versiones dispares favorecida por el vacío que genera la falta de reglamentación, por parte del Gobierno, del impuesto a la renta financiera a sólo tres ruedas de que termine el año.

Distintos operadores consultados por LA NACION coincidieron en señalar que esta desprolijidad impide a los inversores saber qué reclamo impositivo pueden llegar a enfrentar y los lleva, en muchos casos, a liquidar su posición para evitar posibles costos imprevistos.

El gravamen, surgido de la última reforma (ley 27.430), alcanza a los resultados en concepto de intereses o rendimientos que se originan por las colocaciones de capital efectuadas desde el 1° de enero de 2018. Pero por la manera en que fue diseñado, y ante la muy elevada inflación que tuvo el país y las pérdidas que sufrieron los bonos al reinstalar la desconfianza hacia la Argentina, provoca que muchos inversores tengan que pagarlo sin haber obtenido siquiera durante el año una utilidad real.

“La reglamentación viene muy demorada y eso da lugar a toda clase de especulaciones en un momento de mercados muy sensibilizados. Parte de las ventas locales tuvieron que ver con un rumor que señalaba si vendías a pérdida podías compensar con eso la ganancia obtenida por el cobro del cupón de intereses y librarte del pago. Eso hizo que, por momentos, los bonos acá cotizaran 2 dólares por debajo incluso de los precios que tenían en mercados del exterior”, explicó Santiago López Alfaro, de Delphos Investment.

“Hay toda una corriente de inversores que arbitró bonos argentinos con brasileños para escapar de un activo alcanzado por el impuesto y quedarse con uno similar pero que no lo pague. Eso hace que el riesgo argentino, en un contexto de aumento general del riesgo, suba aún más”, apuntó Mariano Sardáns, de la administradora de patrimonios FDI.

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“La realidad de estos días es que nadie quiere bonos argentinos”, dijo otro operador que pidió anonimato y para quien la incertidumbre que suma la falta de reglamentación “sin duda, agregó más fastidio al mercado”.

El factor CDS
La sostenida suba en la tasa del riesgo se intensificó en las últimas ruedas ante la reacción negativa de los mercados globales a la nueva suba de tasa en Estados Unidos. Muestra de la creciente aversión al riesgo fue la inédita caída del 7 al 8% en la semana de los índices de Wall Street y la compresión de 10 puntos (al 2,79%) de la tasa que rinde el Bono a 10 años de ese país.

Lo curioso del caso es que al fenómeno aportan algunas decisiones oficiales en la Argentina.
Por caso, a la mencionada incidencia de un impuesto aún indefinido, pero por cobrarse se sumó el efecto indeseado de la renegociación que el Gobierno hizo con algunos bancos internacionales de préstamos, algo que se dejó ver en la ampliación por hasta US$400 millones de Bonar 2024 que reportó el Boletín Oficial.

Son créditos que tienen como garantía colateral bonos y los bancos, por cuestiones prudenciales y para cubrirse del riesgo, pasan a demandar CDS (seguros contra otro posible default) lo que aumenta la percepción de riesgo y la aversión hacia la Argentina en un contexto muy sensibilizado.

“Hay una incidencia de la exposición a operaciones repo y swaps que algunos bancos internacionales tomaron al cerrar nuevos acuerdos con la Argentina. Eso les generó un sobreposiconamiento en deuda local y disparó la demanda de toda la curva de seguros”, explicó Emiliano Cabrera, de Invertir en Bolsa (IEB). “Se ve muy nítido en la brecha que se abrió entre la cotización del Bonar 2024, que fue para abajo, y la del seguro a 5 años en los últimos 30 días, que se disparó”, insistió.

Precisamente el costo de este seguro se encareció otros 18 puntos ayer, con lo que quedó también por encima de los 800 puntos y contagió desconfianza hacia el riesgo argentino al resto del mercado, explicando parte del nuevo aumento del 2,4% con que volvió a cerrar este sensible indicador.

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PERFIL: Qué fue lo mejor y lo peor de la economía en los tres años de Macri

Fecha: 21 de diciembre, 2018

PERFIL: Qué fue lo mejor y lo peor de la economía en los tres años de Macri

Comentarios de: Mariano Sardáns 

A tres años de haber comenzado su gobierno, la gestión de Cambiemos vio empeorar algunos aspectos clave de la economía, como es el caso de la pobreza y la inflación. Sin embargo, algunos expertos destacan que hay mejoras en materia de transparencia de los recursos, en la inserción de Argentina en el mundo y subrayan los intentos por mejorar el balance fiscal.

PERFIL consultó a una serie de especialistas qué balance hacen respecto de cuáles fueron los mayores aciertos y cuáles los peores desaguisados de Mauricio Macri en temas como la lucha contra la pobreza, la macroeconomía, la industria, el trabajo, el transporte, el comercio exterior y el mercado de capitales. Aquí, un repaso ítem por ítem.

POBREZA 

Lo peor: Se trata quizás del punto más sensible para un gobierno que apuntaba a alcanzar la pobreza 0. Según la última medición del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, la pobreza llegó al 33,6%, número más alto de la década iniciada en 2010. Al respecto, el director del Observatorio, Agustín Salvia, señaló: “Hubo errores económicos y el proceso inflacionario afectó los ingresos fijos de la población y los aumentos de las tarifas generaron un impacto en el presupuesto de las familias vulnerables. Hubo incrementos en la pobreza, tanto en términos monetarios como en capacidad de consumo y acceso a bienes y servicios básicos como salud, educación y bienestar en general”.

Salvia explicó también: “No se generaron suficientes empleos en el mercado formal para que se produzca un derrame hacia los sectores informales, además de que tampoco hubo una política para reconvertir a los sectores informales en actividades más productivas”.

Lo mejor: “El sistema de protección social mejoró en gestión, transparencia y focalización. Desarrollo Social y ANSES generaron un vínculo más directo con los beneficiarios y lograron quitarle la mediación a municipios y organizaciones sociales”, destacó como aspecto positivo Salvia.

“Programas como la Asignación Universal por Hijo fueron ampliados a segmentos que no accedían, así como también se extendió el salario familiar a trabajadores cuentapropistas o de la economía social. Se perfeccionó el programa PROGRESAR, vinculado a los jóvenes”, añadió el especialista.

Por otra parte, Salvia afirmó que muchas personas mayores de 70 años que no tenían aportes suficientes pudieron obtener una pensión universal, que les garantiza un ingreso básico ciudadano. Y agregó que los créditos Argenta le permitieron a jubilados y pensionados sacar créditos a tasas negativas y solventar gastos.

En cuanto a aspectos que mejoran la calidad de vida, el director del Observatorio de la Deuda Social destacó que entre 2016 y 2017 hubo una gran inversión en infraestructura social, por ejemplo, agua, cloacas y transporte.

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MACROECONOMÍA

Lo mejor: “Lo que mejor le salió al Gobierno fue la salida del cepo, allá por diciembre de 2015”, afirmó el economista Federico Furiase, de la consultora EcoGo.

Por su parte, la directora de CERX, Victoria Giarrizzo, agregó: “Lo mejor fue haber conseguido financiamiento para recomponer las reservas y haber vuelto al mundo, de alguna manera. También haber comenzado con el proceso de desburocratización de la economía, algo que es de extrema importancia, y haberle dado de nuevo valor a ordenar el tema fiscal. Era inviable un país con los niveles de déficit que venía acumulando”.

En sintonía con uno de los puntos destacados por Giarrizzo, Irina Moroni, de Fundación Capital consideró que lo mejor fue la normalización de las relaciones internacionales.

Lo peor: Federico Furiase resumió de la siguiente forma los mayores traspiés de la economía macrista: “Hubo buenas intenciones, pero sin coordinación. Hubo una inacción en cuanto al ajuste fiscal en los primeros dos años de gestión, en paralelo a un Banco Central muy ansioso con la velocidad a la que quería bajar la inflación con la tasa de interés. Esa descoordinación entre una inacción fiscal y una política monetaria ansiosa por bajar la inflación, en un esquema de libre movilidad de capitales y flotación cambiaria (en una economía que no estaba preparada para esta libre flotación) terminaron generando desequilibrios muy fuertes hacia fines de 2017”.

Respecto de los desequilibrios, Furiase destacó: “Atraso cambiario, bola de nieve de Lebac (12% del producto), altos vencimientos en Letes en dólares y un rojo en la cuenta corriente que pasó del 2,5% del PBI a 4,8%. Esos desequilibrios dejaban muy expuesta a la economía a un shock cambiario frente a un corte del crédito y eso, para una economía que estaba financiando con deuda, fue explosivo. Se aceleró la inflación, se planchó el salario y se cortó el crédito”.

En tanto, Victoria Giarrizzo, consideró: “El Gobierno abusó del financiamiento y no le dio importancia a crecer e invertir. Priorizó el negocio bancario y financiero por sobre las empresas y el bienestar de las familias”. Además, Giarrizzo añadió: “En materia de presión tributaria agravó la situación, sin plantear ni un solo cambio en materia de eficiencia”. “Las variables macro penden de un hilo y si no se reactiva la economía, si no crecemos, si no exportamos, esto no resiste. En resumen, le pondría un 2 en economía a este Gobierno. Aplazado”, opinó. En forma sintética, Moroni señaló que lo peor de estos años fue la disparada de la inflación y el aumento de la pobreza, “que se incrementó por encima de los niveles del primer año de gestión”.

INDUSTRIA

Lo mejor: El director del Centro de Estudios Económicos de la UIA, Pablo Dragún, destacó como positivas la Ley Pyme y la Ley Compre Nacional y Desarrollo de Proveedores. Respecto de la primera consideró que “se quedó corta” en cuanto a su ejecución, pero se mostró expectante de la segunda tanda de aplicaciones. En relación a Compre Nacional, afirmó: “Nos parece una política de Estado interesante, que se lleva a cabo en los países desarrollados”.

También señaló que las exportaciones comenzaron a crecer un poco en 2017, pero porque la base de comparación baja y porque Brasil comenzó a reactivarse.

Lo peor: Dragún afirmó: “Lo que condicionó a la industria, más allá de las políticas específicas, fueron las condiciones macro, como las altas tasas de interés y la profunda baja en la demanda interna. Hay 100 mil asalariados menos que en 2015, la inversión subió en pocos sectores y cayó en otros.

En cuanto a las deudas para con la industria, Dragún explicó: “Argentina necesita una política de industria 4.0. Hay intentos, pero necesitan ser articulados y considerados prioridad de Estado, para crecer con base tecnológica y científica, con un sistema educativo acorde. Que lo fiscal no tape lo productivo y que lo productivo sea pensado a largo plazo”.

EMPLEO

PERFIL consultó al especialista Luis Campos, Coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA, quien opinó que no hay nada bueno para mostrar en materia de trabajo. De hecho, criticó: “Es difícil encontrar algo positivo en materia de creación de empleo. Todos los indicadores dan mal si comparás con 2015 y cuesta encontrar alguna medida de contención que haya sido encarada por el Gobierno nacional”.

Al igual que Dragún se refirió a la caída del 9% en el empleo industrial y agregó: “Hubo una brutal caída salarial, tanto en el sector público como en el privado”. También puntualizó que mcuhos empleos asalariados han sido reemplazados por cuentapropismo y que ello es “el reino del sálvse quién pueda”.

TRANSPORTE

Lo mejor: “La dirección adoptada en algunas cuestiones fue acertada: mejorar la conectividad del país a través de obras como la recuperación del Belgrano Cargas –iniciada durante el gobierno anterior-, el plan de infraestructura el vial, la reducción del costo de los fletes marítimos y la denominada revolución de los cielos”, refirió el economista Rafael Skiadaressis.

Lo peor: No obstante, Skiadaressis, destacó: “Obras relevantes de infraestructura, como la conexión ferroviaria en Vaca Muerta, quedaron truncas ante el fracaso de las PPP, siendo la confianza depositada en este mecanismo de financiamiento uno de los mayores desaciertos de la actual gestión. Pese a mejoras en materia de subsidios, como la creación de la tarifa integrada de transporte, el abrupto traspaso de los mismos hacia las provincias puede derivar en graves complicaciones para la continuidad y regularidad del servicio de transporte público, además de resentir el ingreso de las familias”.

En resumen, Skiadaressis concluyó que: “El balance en materia de transporte no luce muy prometedor respecto a la ambiciosa hoja de ruta delineada”.

COMERCIO EXTERIOR

Lo mejor: “La eliminación de todas las restricciones artificiales que estaban vigentes cuando el Gobierno asumió. Antes había que pedir permiso para exportar”, subrayó el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo. Además, reconoció las mejoras en las relaciones internacionales y una batería de instrumentos destinados a la desburocratización del comercio exterior.

“Otro punto es que se intensificaron las gestiones para lograr más acuerdos comerciales con el mundo”, refirió Elizondo. Aunque aclaró: “Son pocos todavía. Hay avances en acuerdos, pero hay otros en marcha”.

Lo peor: Según Elizondo, los puntos más flojos fue: “La dificultad para ordenar las variables de referencia macro, que complicaron mucho la inserción económica internacional. Es muy difícil plantear negocios internacionales con un ambiente de negocios complejo e inestable”.

Por otra parte, indicó: “No se han visto aún resultados de una mejora en la inserción económica internacional. Argentina va a exportar este año en niveles que son muy bajos en relación a lo que deberíamos lograr”.

MERCADO DE CAPITALES Y FINANZAS

Lo mejor: El director de FDI, Mariano Sardáns, destacó como positivo la liberación del mercado cambiario y la reforma del mercado de capitales. Aunque, señaló que, debido a la crisis cambiaria aún esto no ha rendido frutos.  También elogió que se haya blanqueado y regulado la figura del asesor financiero, “que hasta hace poco estaba en una nebulosa y podía ser cualquiera. En unos años se va a ver la importancia de estas medidas”.

Lo peor: Sardáns criticó el impuesto a la renta financiera. “Mal llamado impuesto a la renta financiera, en realidad, ya que también incluye el impuesto a las diferencias inmobiliarias. Ha generado un ruido en el mercado de capitales y eso empuja el riesgo país”, agregó.

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EL CRONISTA: Con 8 pesos y paciencia se puede comprar un dólar y recibirlo en 2037

Fecha: 21 de diciembre, 2018

EL CRONISTA: Con 8 pesos y paciencia se puede comprar un dólar y recibirlo en 2037

Comentarios de: Mariano Sardáns 

Hay una forma más barata de comprar dólares que ir al banco. Si esas divisas uno las piensa tener en una caja de seguridad, una opción es tenerlas directamente en la Bolsa, donde no sólo no se debe pagar el costo de mantenimiento del cofre, sino que además se recibe una renta.

¿De qué modo? Adquiriendo bonos que cotizan tanto en pesos como en dólares. De esta manera, uno los compra en pesos, y si espera hasta el vencimiento, puede cobrar directamente los dólares.

Contando los cupones y amortizaciones que van pagando, con el Bonar 19 se pueden comprar dólares a $ 16,37. Si se espera un año más, con el Bonar 20 se adquieren divisas a $ 15,45. Con el Bonar 21 se consiguen a $ 15,15, mientras que con el Argentina 2022 se logra moneda estadounidense por $ 14,52, ya que amortiza todo al final.

Esta operación se puede hacer a través de cualquier sociedad de bolsa o con el área de inversiones del banco, abriendo una cuenta comitente.

No hace falta esperar hasta el vencimiento, porque hay un mercado secundario con liquidez en caso de que se necesite la plata.

Con el Bonar 2024 (empieza a amortizar en 2019, con lo cual tiene una duración un poco más baja que el Argentina 2022) se compran dólares a $ 14,66, con el Bonar 2025 a $ 12,93 y con el Bonar 2026 a $ 11,94. Si se espera un año más, el Bonar 27 rinde el equivalente a estar comprando divisas a $ 11,43, mientras el Discount que vence en 2033, da un tipo de cambio de $ 10,28. Si se extiende en el tiempo, con el Bonar 2037 se adquieren a $ 8,02, mientras con el Par 2038 se lo hace a $ 7,15. Con el Bonar 2046 se logran divisas a $ 6,10 y con el bono a 100 años a solamente $ 2,14, como para dejarle un regalo original para los nietos.

En tiempos donde algunos venden sus dólares para invertir en pesos debido a la combinación de altas tasas en esta moneda y expectativas de un dólar quieto en el mediano plazo, y otros compran dólares porque perciben muy barata su cotización, la clave se encuentra entonces en detectar el lugar más conveniente dónde realizar las operaciones de cambio. La respuesta está en el Mercado de Valores y la operación es la conocida como dólar MEP, donde se puede hacer prácticamente en el instante, sin tener que esperar al vencimiento de un bono.

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“Se trata ni más ni menos de combinar la compra de un bono en una moneda, por el monto deseado, y la inmediata venta de esta posición en la otra moneda. El resultado es un tipo de cambio que generalmente está en el medio de las cotizaciones de compra y venta que se consiguen en los bancos”, detalla Mariano Sardáns, CEO de FDI.

El tipo de cambio final que conseguirá el ahorrista dependerá del nivel de comisiones que le cobren; ahí está el secreto. “El Mercado de Valores es el mejor lugar donde realizar la mayoría de las operaciones financieras que cualquier inversor necesita para hacer crecer o proteger su dinero. De hecho, nos permitió escapar en su momento del corralito, previo a ello del Plan Bonex y en los últimos años del cepo, gracias a la operación conocida como contado con liquidación”, aconseja Sardáns. Comisiones ocultas Lo que a simple vista parece muy bueno, muchas veces termina siendo lo menos conveniente.

Esto es exactamente lo que pasa con las inversiones en Lebac, instrumento al que muchos inversores han recurrido en el último año, dada la tasa de interés positiva que paga y la diferencia de rendimiento respecto del clásico plazo fijo bancario.

Justamente en los últimos meses el diferencial de tasa entre el plazo fijo y la Lebac se ha ido reduciendo y de ahí que el tema del análisis de la renta después de computar los costos y comisiones empieza a ser relevante.

Recordemos que mientras que los bancos no cobran comisiones cada vez que se invierte y renueva un plazo fijo, sí se paga una comisión cada vez que se hace lo mismo con las letras del Banco Central.

Haciendo un análisis de sensibilidad del impacto en la rentabilidad que genera la comisión, se puede concluir que la colocación a 30 días en Lebac es más conveniente que colocar en plazo fijo al mismo plazo siempre y cuando la comisión de operación sea menor al 0,34%. Para el plazo de 60 días, la inversión en Lebac es más conveniente siempre y cuando la comisión para operar sea menor al 0,47%.

Ahora bien, no se debe olvidar que quien emite las Lebac es nada más y nada menos que el Banco Central, que es quien tiene la maquinita para fabricar los pesos. Por eso, la Lebac es considerada la inversión en pesos más segura de la Argentina.

“También recordemos que otra de las ventajas que tiene la Lebac sobre el plazo fijo es la liquidez. Cualquier persona o empresa que tenga una posición en Lebac, si necesita el dinero antes de su vencimiento, puede venderla en el mercado sin ningún inconveniente”, detalla Mariano Sardáns, CEO de FDI.

“Si bien el ahorrista en pesos tiene opciones de renta con tasa Badlar y con tasa que ajusta por CER, la tasa fija en pesos es un producto bien simple y es el crédito del Banco Central. Por eso atrae tanto al pequeño como al gran inversor”, advierte Rafael Di Giorno, director de Proficio.

A su juicio, lo que cobran los bancos es muy variado, según el banco y el cliente, pero algunos pueden llegar a cobrar un costo significativo por girar la plata a otro lado. Incluso, algunas entidades recomiendan a los pequeños ahorristas que inviertan directamente a través de sus fondos, que colocan la plata en estas letras. Si se cambian dólares en el país de destino se puede ahorrar hasta 20% “¿Qué hago, llevo pesos chilenos (o reales, o uruguayos) desde acá o los compro allá?”.”¿Llevo efectivo o mejor tarjeteo todo?”. “¿Me conviene más pagar con débito o con crédito?”. Estas son algunas de las preguntas que se hacen los viajeros antes de partir hacia los países limítrofes. Lo que más conviene es comprar dólares en la Argentina y llevarlos para cambiarlos por la moneda local en los bancos del país de destino, ya que puede haber un 20% de diferencia a favor.

En Uruguay lo que más conviene es pagar todo con tarjeta de débito o crédito, porque de esa forma se estaría comprando dólares baratos, por la devolución del IVA del 14,4% en hotelería, gastronomía y alquiler de autos. Si bien la tasa equivale al 18% del precio, el turista recupera un 80% del impuesto. El otro 20% es la comisión que se paga a Global Blue por el servicio.

Con débito el tipo de cambio es el del día, en tanto que con crédito será el que se aplique al vencimiento de la tarjeta de ese mes.

Leonardo Echegoyen, gerente de Cambios de Banco Piano, detalla que los cargos en las tarjetas de crédito tienen una tasa de reales a dólares y luego, al vencimiento de la tarjeta de crédito, de dólares a pesos, mientras que la tarjeta de débito aplica solo un pase de reales a pesos: “De todas formas, resulta imprescindible llevar reales en efectivo, ya sea para los primeros gastos, como así también para distintos pagos en efectivo que no aceptan tarjeta dadas las características de los negocios, como bares, restaurantes, venta ambulante o comercios chicos”.

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CITYWIRE: Argentina grants new AAGI license for offshore advisor shop

Fecha: 19 de diciembre, 2018

CITYWIRE: Argentina grants new AAGI license for offshore advisor shop

Argentina’s efforts to build a global advisory industry appear to be gaining momentum after the country’s market regulator awarded its second license in the space of a month.

Buenos Aires-based FDI International was awarded the Agente Asesor Global de Inversiones (AAGI) license by the Comisión Nacional de Valores (CNV) on December 18, the group confirmed.

It has become only the fourth local firm to be awarded the AAGI license this year but the market regulator, which also confirmed the news to Citywire Americas, is showing clear signs it is speeding up its approval process.

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The CNV granted its first AAGI license in April to Silver Cloud Advisors and had to wait until September before the second one was awarded to Quinto Inversiones. A couple of months later the third license was handed to Fundamenta Capital in November with the latest one awarded just over a month later.

In a statement announcing the news, FDI’s chief executive Mariano Sardáns said: ‘With AAGIs, clients will no longer need to depend on advisors located abroad, given that now, in cases where there is any doubt regarding the management of their advisor, they will be able to legally act in the country and with local lawyers. This, clearly, is more protection for the Argentine investor.’

FDI was founded by Sardáns in 1998 and his team is composed of three directors, Fernando Díaz, Rodrigo Gamarci and Juan Cruz Acosta Güemes, according to its website.

It is understood there are seven other groups currently waiting in line to be granted their AAGI license.

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